Hola a todos, gracias por sus comentarios. La cuarentena nos da la ocasión de reunirnos otra vez, no he sido precisamente la escritora más productiva, pero no me soporto ni yo últimamente, aprovechare estos días libres para actualizar las historias. Espero que se diviertan leyendo tanto como yo me divertí escribiendo este capítulo.

Se habrán dado cuenta que la historia está calificada como un crossover, pensé que ya era hora, solo seleccione Kuroshitsuji, porque los personajes que pienso utilizar más seguido son los de esa serie, pero los que han seguido la historia hasta ahora, saben que también estoy involucrando a Hellsing.

Notas extra:

WORMTAIL: Colagusano. Debo decir que hay palabras que prefiero en ingles


Enric se contemplaba los diarios de aspecto inofensivo que se encontraban apilados en el escritorio de su habitación, su mirada se paseaba por los detalles en cada libro. Todos con un elegante número en el lomo que indicaba el año en que fueron llevados.

En esos libros de aspecto inofensivo estaban descritos los últimos años de la vida de su padre, quien al final resulto ser su madre. Y la idea de leerlos era tentadora y aterradora a partes iguales.

La parte racional de su cerebro no dejaba de atormentarle para que leyera de una vez por todas al menos uno de ellos. Pero la otra…

El tiempo era esencial, antes de arrepentirse, abrió el primer diario.

Paso exactamente tres días sin salir de su cuarto, perdido en los diarios. Al final, conoció el odio de primera mano. Uno que ardía en sus venas como lava y clamaba por sangre.

Muchos pensaban que Tom Riddle mejor conocido como Lord Voldemort era un psicópata con problemas hacia la autoridad o en realidad, con cualquier cosa o persona que le llevase la contraria, aunque en realidad era más complicado que eso. Y puede que en cierta manera lo fuese pero no del todo. Nunca del todo. Es decir, mantener cierta estabilidad en el alma y el cuerpo después de todos los rituales oscuros que realizo y las veces en las que voluntariamente dividió su alma… no era el individuo con la mejor salud mental pero su demencia no disminuía su astucia o la eficacia de su mente fría y calculadora. Es por ello que estaba sospechando desde hacía un tiempo que las cosas marchaban terriblemente mal, era una sospecha que le apremiaba con mayor insistencia conforme pasaban los días desde su regreso, algo no terminaba de encajar en todo esto, pero el primer paso para la perdida de orden en sus filas era que sus tropas empezaran a dudarle, por ello, aunque estaba atrapado con sus sospechas, no se atrevía siquiera a musitarlas para sus adentros. Aunque no terminaba de descubrir el porqué de la sospecha sin importar cual táctica utilizara. Estaba perdiendo a sus seguidores más importantes, primero Severus, una perdida que en realidad no se podía permitir porque era el quien les proveía de todas las pociones, las mejores que se consiguieran. Estaba convencido que si Severus seguía obedeciendo, al menos estaba pasándole información a Dumbledore y la única razón por la que no terminaba de matarlo es que aún no conseguía alguien con al menos una mínima parte del talento de Severus para las pociones. Después estaba la situación con los Malfoy. Con el predicamento que enfrentaban ahora gracias a la herencia mágica del joven Draco, esperaba que la alianza entre ellos se fortaleciera cuando Lucius se viera obligado a pedirle ayuda (como hiciera Abraxas cuando Lucius paso por lo mismo) pero en lugar de eso se enteró por El Profeta que los Malfoy estaban en una ubicación desconocida y todos los intentos por rastrearlos resultaron inútiles (No que el Ministerio de Magia fuese algo eficiente). Y por último, Bellatrix. Su amante parecía dispersa desde hace unas semanas, evitaba pasar tiempo en su presencia cuando estaba particularmente enojado, cosa que era extraña… Bella era quizás una de las pocas personas que disfrutaba de la sangre, la tortura y los Crucios más de lo que el mismo lo hacía, especialmente recibir la maldición ella misma para "construir resistencia". Ella se creía bastante discreta pero ya la había detectado saliendo de la mansión en varias ocasiones, sola. Ahora, a donde, eso permanecía en absoluto misterio. Todo en sus instintos le decía que algo grande iba a pasar, y no saber qué era lo que estaba pasando, aparte de tener que lidiar con las lealtades tambaleantes de su círculo interno y todo ese fiasco con Potter, la muerte del chico lejos de traerle alivio estaba llenándolo de sospecha, la incapacidad de obtener información de primera mano sobre el asunto lo frustraba a gran escala… digamos que no era un campista feliz.

Demasiadas cosas en su bandeja, todas ellas compitiendo por atención inmediata, todo importante. El tiempo era esencial. Pero, lo primero era Bella… haciendo a un lado los reportes de sus infiltrados en el Ministerio se levantó de la silla en su estudio privado, Nagini solo le dedico una mirada perezosa antes de volver a dormitar junto a la chimenea, la serpiente ya sabía cuándo era una buena idea quedarse al margen sin atravesarse en el camino de su amo.

_ WORMTAIL- rugió, sin mucha paciencia al que era, sin duda alguna su subordinado más inútil.

Su visión era borrosa y la inconsciencia amenazaba con dominarle, lejos de disminuir la oleada de magia en la habitación cobraba impulso y las dos figuras que peleaban a escasa distancia suya enfrentaban dificultades para no salir volando por la sola fuerza del aire cargado de magia salvaje y oscuridad. Saber que era una carga y comprometería la misión si se quedaba allí era bastante amargo para el demonio tendido en el suelo de piedra; aun sabiendo eso le era imposible reunir la energía suficiente para siquiera arrastrarse fuera de la habitación, hasta Ciel. Algo estaba terriblemente mal con él y ya no podía seguir negándolo, deseo haberle hecho caso a Ciel cuando sugirió que se quedase en la mansión y no los acompañara a esta misión. De hecho, fingir que el problema no existía a fin de cuentas no servía de nada y cada vez se estaba haciendo peor tener que omitir o mentirle a todos a la cara. Y en una situación como esta, en la que el peligro era palpable y estaba tan completamente indefenso, los malos recuerdos amenazaban con sobreponerse a la realidad, justo al borde de su visión empezaba a ver la habitación principal de la mansión Trancy y sabía que cuando la transformación terminara… cuando se encontrara atrapado en el mundo de sus recuerdos perdería el control y realmente no quería que eso pasara en una escuela.

La lucha entre Alucard y el intruso era encarnizada y ese condenado vampiro estaba divirtiéndose bastante a juzgar por la expresión de su rostro… la sed de sangre fue dejada a un lado por lo que sin duda era una de las mejores peleas que el viejo vampiro tenía en un buen tiempo, en especial desde que dejaran de chocar cabezas con el Vaticano e Iscariote.

_ ¿Todo bien, mocoso?- inquirió Alucard, enviando a su oponente a volar contra una pared lejana y dedicándole una mirada de soslayo… Alois descubrió para su absoluto terror que era incapaz de contestar después que su boca se abrió en un par de ocasiones y ningún sonido salió de ella. El gesto de Alucard se hizo grave al dar una mirada en su dirección. Su oponente salió despedido desde donde cayó contra la pared de piedra y la magia en la habitación casi era demasiado para soportar…

Abriéndose paso en la habitación como si fuese el dueño absoluto del lugar, Ciel Phantomhive avanzaba a paso seguro hasta encontrarse cerca de la pelea, directamente entre la lucha y la ubicación de Alois, su único ojo visible resplandecía con una furia y sed de sangre que superaba por mucho la demostrada por Alucard. A su alrededor la habitación estaba siendo devorada por la oscuridad que solo podían traer los demonios. Las almas atrapadas en las estatuas de piedra estaban reaccionando a su presencia, si la luz tenue que emitían era algo para tener en cuenta…

Muchas cosas pasaron a la vez, afuera de la torre el cielo de tormenta se convirtió en una de las tormentas más feroces que los estudiantes de Hogwarts hayan visto nunca, los relámpagos que surcaban el cielo y las nubes de tormenta que estaban cargadas de granizo y gotas de agua heladas que caían como proyectiles, los truenos reverberaban en el Bosque Prohibido de tal forma que daba la impresión de que Hogwarts misma se sacudía por ello. La oscuridad absoluta consumió la habitación, y de la oscuridad nacían lo que al parecer eran rosas azules, dos voluntades inquebrantables se encontraron en medio de todo esto, y su choque sacudió la escuela. Tan rápido como chocaron, se separaron porque uno de ellos salió despedido en dirección contraria, donde segundos atrás se escuchara un alarido cargado de tanta desesperación que era para romper el corazón.

Y cuando la oscuridad se disipo, el atacante misterioso y faltaba una de las estatuas de la habitación, Ciel no tenía ojos para otra cosa sino para Alois, Alucard deseaba perseguir al desconocido pero por supuesto Michaelis no estaba de acuerdo y no es como que pudiera lanzarse en una persecución solo, no si quería evitar problemas con Integra, pero… Sir Hellsing había llegado y no estaba nada contenta a juzgar por la pregunta que grito.

Cuando llegaron al castillo en medio de una guerra silenciosa con sus voluntades no se esperaban que la tormenta más espectacular que alguna vez haya contemplado Sir Hellsing, estallara sobre sus cabezas apenas estuvieron a cubierto en la entrada gigantesca del casillo. Un gigante barbudo vestido en pieles y con pies tan grandes como delfines bebes, estaba de pie junto a una mujer de aspecto severo cuando finalmente se abrieron paso. Después de una lucha de voluntades entre la que resulto ser la subdirectora de la escuela y Sir Hellsing. Sin importar cuantas veces visitara ese bendito castillo siempre se sentía inquieta e irritada, como si tuviese demasiadas cosas que hacer como para estar allí perdiendo el tiempo. Y sus expertos le explicaron que seguramente era la magia del lugar, muy poderosa para ser completamente dispersada por el amuleto que se le proveyó para atravesar la barrera.

McGonagall se tomó su dulce tiempo en acceder a llevarlos a donde sin duda alguna se encontraban sus agentes… aunque con todo ese montón de niños y adolescentes aterrados no es como si pudiera culparla por completo. Ella no era la única que estaba algo inquieta por la tormenta que sin duda alguna no podía ser algo natural. Como para corroborar sus palabras, el castillo se estremeció ligeramente. Iban subiendo esas molestas escaleras que cambiaban de posición y por suerte no estaban en movimiento… ahora, llegar a ese pasillo fue todo un descubrimiento, fue con bastante satisfacción que Sir Integra se abrió paso a través de una barrera que sin duda alguna era trabajo de sus agentes, y que dejo a McGonagall a la entrada del pasillo sin importar los esfuerzos de la mujer por deshacerla. Era una venganza algo infantil, pero se sentía bien poder poner a la mujer en su sitio por su falta de modales. Aunque su satisfacción pronto murió, primero, la que parecía ser una estudiante de esa escuela al parecer murmurando para sí misma quien sabía que, Ciel estaba arrodillado en el suelo con Alois entre brazos y no era necesario ser un genio para saber que algo estaba mal con el rubio. Alucard y Sebastián estaban en una especie de desacuerdo, el abrigo rojo de Alucard estaba rasgado, la estatua destrozada de una gárgola de piedra estaba en una esquina del pasillo, una escalera que parecía estar suspendida en el vacío ascendía hasta una habitación que Integra reconoció como el despacho del director… y no había que ser un genio para saber que la oficina estaba hecha un desastre a juzgar por cómo se veía la torre por fuera. Y más importante aún… ¿Dónde estaban los rehenes?

_ ¿Alguien quiere explicarme qué demonios está pasando aquí?- inquirió Integra, sus manos crispándose con su deseo de encender un puro a ver si recomponía sus nervios.

Antes de que Alucard abriese la boca, esa rubia rara, la estudiante, se levantó del suelo y camino hasta ella, si algo era cierto es que esa chica era diferente a los otros que habitaban el castillo, pese a su apariencia no era del todo humana, y si era una criatura… no sabía qué clase de criatura era.

_ Primero, creo que ellos han esperado demasiado, sacarlos de aquí sería una buena idea.- como para puntualizar sus palabras, empezó a llover escombro de la escalera casi deshecha que daba a la oficina del director.

_ Michaelis, Alucard, guíen a las tropas y extraigan a los rehenes.- ordeno Integra.- Hasta que se determine que es lo que ha sucedido hay una orden de captura para Albus Dumbledore. Todo debe manejarse con discreción, por orden de Su Majestad.

Sortear a las estatuas, que en realidad eran personas petrificadas, tomo más tiempo del esperado, eso, sumado a la situación con Trancy estaba alargando su estadía en ese condenado castillo con escaleras movedizas y fantasmas psicópatas. Phantomhive estaba preparado para estallar si no llegaban a los cuarteles generales, y por alguna razón que no quería divulgar, insistía en que esa chica extraña debía acompañarlos a los cuarteles generales, o al menos a su mansión. Eso no fue nada bien con McGonagall y un enano que al parecer era el responsable directo por la chica, quienes solo se tranquilizaron después de que se permitió a uno de los dos acompañar a la comitiva de Hellsing. Al final se decidió que será el enano, Filius. Y en medio de todo el pandemónium que se armó para poder salir de la escuela con la chica, Phantomhive no dijo una sola palabra pero en más de una ocasión estuvo a punto de ordenarle a Michaelis que simplemente la sacara de allí. Por más que se esforzaron en guardar la discreción en todo aquello, en una escuela tan grande como esa era obvio que alguno de los estudiantes vería algo. Sorpresivamente, el estallido no vino de los estudiantes que se agolpaban en la entrada, sino del gigante que acompañara a McGonagall cuando Hellsing llego al castillo.

El hombre se quedó petrificado como si hubiese visto a algún fantasma. Su mirada fija en dos de los soldados de Hellsing que transportaban la estatua de la mujer.

_ ¡¿Lily?!- exclamo, lanzándose al frente como si fuese a arrancarla de los efectivos que la transportaban.

Lo único que lo detuvo fue un arma apuntada a su cabeza.

Finalmente, abandonaron Hogwarts después de cuatro horas. Con los rehenes petrificados, con la chica, su tutor. Y un demonio ansioso y a punto de salirse de control.

_ Walter, contacta a Rivers su presencia es requerida en los cuarteles generales de Hellsing, para ayer. Seras, tú y Alucard van a averiguar quién demonios apareció en esa oficina y se llevó al tercer rehén. Si se topan a Dumbledore, captúrenlo. No importa si tienen que herirlo para hacerlo. Vámonos de aquí.

Sin más ordenes que impartir de momento, Integra estaba feliz de abandonar Hogwarts.

Esperar a que las cosas pasaran nunca fue algo con lo que Lucius se sintiese cómodo, encerrados como estaban en la mansión Black sin conocer todavía al anfitrión del que dependían no estaba haciéndole bien a sus nervios. Y Severus no ayudaba en nada con su plano desagrado hacia Lupin que era el único contacto entre ellos y el Lord de la casa. No es que pudiera reprocharle a su amigo alguna falta o indiscreción cometida hacia el hombre lobo, todo lo contrario los modales de Severus eran impecables en todo momento pero aún se las arreglaba para hacer notorio su desagrado al hombre lobo. Si Lupin se daba cuenta, no le estaba prestando demasiada atención. Bendito fuese Merlín por los favores recibidos.

Narcisa no parecía ansiosa, si es que lo estaba entonces era muy buena ocultándolo. Estaban casi en el tiempo límite, si su anfitrión no se presentaba en las siguientes horas sería una falta grave en el código de conducta. Aunque ahora estaba casi que convencido que Lord Black era Sirius Black, y si ese fuese el caso, explicaría esa falla grave en los modales.

Lo único que estaba garantizado de todo eso es que Draco y Narcisa por lo menos estarían seguros…

Severus estaba en las mazmorras preparando pociones, Narcisa estaba en los jardines, era la única de ellos que se aventuraba a salir de la casa… Lucius no se sentía tan seguro de salir a explorar, esa condenada casa estaba viva y no le quedaba duda que lo mataría de así quererlo.

Su rutina tan productiva fue interrumpida por un una carta apareciendo en una bandeja de plata, sabía mejor que intentar tocarla antes de que Narcisa o Draco regresaran, ahora en lugar de esperar una respuesta de sus anfitriones, debía esperar a que su familia regresara.

Remus le dedicaba miradas de soslayo a Enric, sentado detrás del escritorio de Regulus desde el que acababa de enviar una carta con el sello de su padre. Sirius lo miraba desde el otro lado de la habitación con una expresión tan perpleja y preocupada como la suya. Desde que Regulus saliera de la casa la noche anterior, completamente fuera de control… la actitud de Enric era distinta. Lo único que pudieron sacarle después de insistir en información, fue que finalmente reunió el coraje necesario para abrir los diarios de James, y lo que sea que encontró en ellos, lo cambio. Una sed de venganza casi tangible se centraba en su aura. Ahora era la viva imagen de un Lord. Todo ese conocimiento que el chico no se dignaba a externalizar, ahora lo convirtió en una persona completamente distinta, aunque bajo todo ese aplomo… estaba un alguien bastante herido. A juzgar por la forma en que se perdía su mirada cuando creía que nadie lo estaba viendo.

_ Sera bastante fácil dejarlos en shock con esto. La idea es conservar el factor sorpresa sin importar que sea lo que cueste. En especial ahora que no podemos localizar a mi padre. Mientras el aparece, tendré que hacer de anfitrión. Por mi edad, estarán esperando a alguien arrogante, inmaduro, impredecible y temperamental. Creo que disfrutare devolviéndole a Draco algunas de sus groserías de cuando estábamos en Hogwarts.

_ ¡Ese es mi Prongslet!- rugió Sirius con una sonrisa en el rostro y sus ojos grises refulgiendo con orgullo. Remus por su parte, fingió estar exasperado con ambos, pero en el fondo estaba igual o más orgulloso que Sirius.

_ Por cierto, Moony… ¿Tenemos noticias del investigador?- inquirió Enric, haciendo a un lado el sello de Regulus y disponiéndose a lidiar con algunos de los compromisos más urgentes en la bandeja de correspondencia.

_ De hecho, sí. Y creo que ya sé a dónde puede haber ido Regulus. Hellsing allanó Hogwarts, concretamente, la oficina de Dumbledore donde al parecer había un pasadizo secreto en el que estaba reteniendo a tres personas. Todavía no se filtran las identidades, pero para que haya tenido esa reacción… creo que una de esas tres personas retenidas podría ser James. No sabe nada de Dumbledore desde el último reporte que nos ha enviado, es como si su vida personal se hubiese esfumado después de esa visita a los Fawley. El cadáver de "Harry Potter" fue transportado a la morgue de Hellsing. Poco después de eso, Su Majestad desplegó a su división especial, a los demonios. La autopsia del cuerpo es altamente confidencial y no pudo enviarnos una copia. Aunque no hay que ser un genio para saber qué fue lo que encontraron, ese cadáver era una copia exacta. No me sorprendería que los Dursley recibiesen visitas indeseadas en poco tiempo. Y… al parecer no tomamos en cuenta que muchas familias mandaban a sus squib al mundo muggle… por cosa del destino, parece ser que los Potter están relacionados con la familia real británica.

Enric y Sirius se quedaron viendo a Remus, la esperanza que florecía ante la posibilidad de que James hubiese sobrevivido esa noche de Halloween era demasiado buena para ser cierta y aun así querían aferrarse a creer en ella… y tomo un tiempo para que procesaran más de la información…

_ ¿Estoy relacionado con la Reina Isabel?- inquirió Enric, con los ojos abiertos como platos, y Sirius por su parte se cayó de la silla, viendo a Remus como si acabase de decir que se iba a ir al espacio exterior en una escoba.

_ Sí, eso cambia muchas cosas. Por ningún motivo se puede descubrir que el verdadero Harry Potter sigue con vida y que todo esto fue un engaño. Nadie puede saberlo. Si llegase a descubrirse podría resultar en el fin del Estatuto del Secreto, por no mencionar que Hellsing y la Reina arrasarían todo para encontrarte, y un crimen de esa índole es equivalente a traición. Y cabe destacar que estamos bastante atrasados para salvarnos de los métodos muggles modernos si quieren ejecutarnos.- algo en el tono de voz de Remus le dio escalofríos por a Enric.

_ Creo que tenemos un show que orquestar. Insistiré en que nuestro lugar de reunión sea uno en todo el centro de la ciudad, lo suficientemente cerca de la casa para no faltar a la seguridad, pero en un sitio que esté garantizado a sacar reacciones de Lucius y de Snape. Luego, antes de que se reúnan conmigo deben verme de alguna manera, en una confrontación o… haciendo algo que Sirius haría. Lo que quiero aquí es sembrar la duda, que no sepan cuál de los hermanos Black es mi padre. Si es Sirius o si es Regulus.- Enric tenía ese hábito de hablar a medida que planificaba, algo que heredo de James, por lo que Remus y Sirius lo contemplaban orgullosos. Pero en todo lo que decía, sin duda alguna también estaba mezclada toda la estrategia y política que Regulus le enseño en el poco tiempo que llevaban juntos.

_ Demonios Prongslet. Suenas como un Slytherin.- al parecer, Sirius tenía sentimientos encontrados con todo esto. Estaba orgulloso de Enric, eso era obvio. Pero años de prejuicios no se manejaban de la noche a la mañana, eso sin sumar el número que hizo Azkaban con su mente…

_ Pero a final de cuentas me sortearon en Gryffindor- repuso Enric, encogiéndose de hombros.

_ Iré a preparar todo en The Soul- dijo Remus.- Quizá Nate quiera participar en todo esto.

_ No lo dudes- aseguro Sirius, con un brillo digno de sus mejores tiempos en Hogwarts como Merodeador.- Los Malfoy y Snivellus no sabrán que los golpeo cuando todo esto termine.

_ Si, aunque para que eso pase hay un rol en el que tienes que encajar, todo ese entrenamiento de modales que tanto odias, rescátalo del fondo de la mente que lo utilizaremos al máximo.- y Enric se centró en la bandeja de correspondencia ya que habían afinado los detalles de su plan inmediato, los demás, podían esperar a que encontraran a su padre, o que este regresara. Y… debía compartir con Remus y Sirius lo que consiguió en el diario, todavía no, pero lo haría.

Movilizar a toda esa gente a través de Londres era la especialidad de Hellsing, y ayudaba a las cosas que contaban con toda la asistencia de la policía y la guardia de la reina. Las calles por las que obligatoriamente debían circular, estaban despejadas para reducir la cantidad de testigos potenciales. Luna Lovegood y su tutor iban en el auto blindado que se encontraba en el medio de la comitiva, el mismo en que iba Sir Hellsing con sus mejores agentes. A su alrededor, al frente y en la retaguardia, estaban efectivos de seguridad armados hasta los dientes. Los rehenes que rescataron de Hogwarts estaban en un conteiner, debidamente custodiados pero en una ruta alterna a la de ellos. Todo para evitar interferencia de cualquier tercera parte. Sebastián elaboro un retrato del tercer rehén que había desaparecido después del ataque al castillo, mismo al que ubicarían en su debido momento junto a la persona que lo extrajo.

La llegada a los cuarteles generales de Hellsing fue caos organizado, sus invitados adicionales fueron escoltados, con los ojos vendados (pese a la indignación del mago), alrededor de Ciel se palpaba la impaciencia y su poder, apenas contenido. Así que lo primero era averiguar que estaba mal con Alois. Eso no era negociable.

Organizar todo en The Soul no costo nada, todo fue perfectamente orquestado entre Sirius y Remus a los que otorgo completa carta blanca con la selección del salón VIP en el que tomaría lugar la reunión, las bebidas y aperitivos que se servirían, todos los detalles necesarios para transmitir mensajes sutiles. E incluso para la selección de sus cómplices adicionales (a los que recompensaría generosamente), mientras tanto Enric estaba lidiando con el papeleo en el despacho de su padre y meditando cual sería el mejor método para empezar una búsqueda a gran escala, pero discreta. El clima político en las islas británicas era inestable y al borde del colapso en cualquier momento, sin mencionar la tensión política de ambos bandos (Voldemort y Dumbledore). Al final, la invitación a la reunión con los Malfoy ya debía estar en manos de sus huéspedes gracias al sistema de correspondencia inmediata de la familia, si no lo leyeron ya, no faltaría mucho para que se enterasen del contenido de la carta.

Se acordó mientras estaban planificando el encuentro entre ellos y sus huéspedes que era mejor que tomase su forma original, todo ello parte de una prueba a los Malfoy. Su cabello negro y largo estaba trenzado y siempre estaba pendiente que la trenza estuviese sobre su hombro para que no se enredara en las puertas, ventanas o incluso en los adornos. Le estaba costando bastante envolver la mente alrededor de todos los cambios en su cuerpo. Por lo menos contaba con conocimiento escrito y la escasa guía que su padre pudo proveer. Estaba intranquilo desde esa noche en que su padre desapareció, un presentimiento no lo dejaba en paz… pero con todo lo que estaba en su plato, realmente no quería ponerse a pensar porque sus instintos estaban en eje. La situación con Hellsing era su prioridad inmediata después de resolver los asuntos familiares, su venganza contra Dumbledore y su ajuste de cuentas con Voldemort quizá debería esperar… aunque… quizá ayudando a Bellatrix Lestrange daría un buen inicio a incordiar al psicópata. La llegada de la mujer estaba prevista para ese mismo día en la noche, y con ella debería llegar Tonks con su padre, Ted.

Convencer al hombre de abandonar su trabajo y su hogar costo bastante por parte de todos. Y no es que lo culpase del todo, era una reacción comprensible detestar todo lo que representara daño hacia tu familia (pese a que esas ya no eran las intenciones) Sirius quería a Andrómeda más de lo que alguna vez pudo apreciar a Narcisa y Bellatrix. Si alguna de las tres hermanas merecía estar aquí y tomar parte activa en el plan, sin duda alguna era Andy. Y por extensión su familia, a la que ofrecerían santuario incondicional. Sinceramente esperaba que con su estadía en la casa familiar, a Ted le quedase claro que todo el pasado quedo enterrado en lo que a ellos respectaba y que esto no se trataba de una trampa. El tapiz familiar en la pared contraria llamo su atención, porque una luz leve empezó a formarse en su parte baja, cuando se acercó para ver de qué se trataba… se quedó mirando la sección del tapiz completamente estupefacto. Por los antiguos Dioses… ¿Qué era aquello? ¿Una broma de mal gusto?