¡Hola a todos! Feliz Octubre.

Gracias por los comentarios del capítulo anterior. Hasta ahora solo publique el resumen de la primera parte de la historia, a medida que avance la misma, iré añadiendo el resto en las actualizaciones:

Resumen de la Primera Parte de la Historia:

"Un ataque a la mansión Parkinson, donde son secuestrados Draco Malfoy y su prometida. Ambos importantes miembros del SMA o Senado Mágico Aristocrático, además esta el pequeñísimo detalle de que Malfoy es nada más y nada menos que un miembro del Wizengamot. Por ello la presión por encontrarlo se hace más grande. ¿Quien mejor para buscarle que el mismísimo Harry Potter?"

Resumen de la Segunda Parte de la Historia:

Una conspiración amenaza con devastar un mundo mágico devastado por los efectos de la guerra, consumido en su prejuicio y con una sed de venganza desatada en quienes menos lo merecen, los eventos les guían a un camino que los lleva a la destrucción que ellos mismos han ayudado a despertar


No había forma de medir el tiempo en ese pasillo.

Harry pensó en marcharse a las habitaciones que los Malfoy le concedieron pero por alguna extraña razón seguía allí. Lo lógico sería que a esas horas se encontrase bajo las sabanas. Ya cumplió con todo lo que se esperaba de su parte, encontró a Malfoy, escribió una carta para Ginny en la Madriguera. Era un intruso en medio de un momento difícil que estaban atravesando los Malfoy. Isabela Visconti tenia mas lugar allí que el. Pero de nuevo, era él y no la mujer quien se encontraba en el pasillo. En algún momento Narcisa Malfoy despegaba la mirada de la puerta para preguntarle si necesitaba algo; siendo sinceros Harry no se sentía capaz de aceptar otra taza de té. Y la adrenalina aun hacia efecto en su cuerpo por lo que prontamente rechazo la oferta de alimentos. Aquello era como estar en una burbuja de tiempo, donde todo se encontraba estático y perfectamente conservado. Ah, pero con la suerte de Harry, por supuesto que aquello iba a cambiar.

¡Lady Malfoy! Mirs lamenta interrumpir. Pero Mirs debe informarle que el amo Scorpius no está en su habitación.- repuso un elfo domestico que apareció de la nada ante ellos.

Por un momento pareció que el tiempo de verdad se hubiese paralizado, claro antes de que Lucius Malfoy asumiera el control.

¿Han revisado todas las habitaciones de la Mansión?- inquirió, aferrando su bastón.

Mirs lo siente, Lord Malfoy pero… algo extraño sucede con las barreras de la mansión. Mirs intento aparecerse tres veces sin resultado alguno para informarlo… ¡Mirs lo siente!- por un momento pareció que la criatura se iba a azotar contra las paredes en reproche a su incapacidad.

¡Basta!- ordeno Lucius secamente, al asegurarse de tener la atención de la criatura, repuso- Regresa a las cocinas e informa a los demás elfos que voy a poner la Mansión en bloqueo, nadie podrá salir, y nadie podrá entrar. Lo mismo aplica a los terrenos.

El entrenamiento de Harry lo puso en acción inmediatamente.

Lo mejor será que todos se reúnan en una habitación, de preferencia el núcleo desde el que se controlan las barreras porque es la habitación más segura. Yo me encargare de la búsqueda.

Narcisa Malfoy contemplo la puerta tras la cual su hijo seguramente luchaba por su vida.

¿Y qué hay de Draco? ¡No podemos arriesgarnos a moverlo! ¡El sanador ni siquiera ha salido a darnos noticias!- Lucius tomo el brazo de su esposa, lo cual la silencio pero no acallo sus preocupaciones.

Solo nos queda esperar que si hay un intruso, este se pierda en los pasillos antes de alcanzar esta habitación. De momento la prioridad seria encontrar a Scorpius, ustedes encárguense de reunir a los demás en la mansión.- repuso Harry.

Por un momento pareció que Harry y Lucius no se pondrían de acuerdo por la intensidad con la que sus miradas se enfrentaban una con la otra. Había un pasado entre ambos que no sentaba las mejores bases para una buena relación, pero en medio de esta circunstancia la persona más calificada para hacerse cargo era Harry.

Como desee- acordó Lucius- Estaremos en el estudio. Si necesita ayuda para alcanzarlo solo llame por un elfo y este se encargara. Confió en que bloqueando la mansión podre solucionar el inconveniente con la barrera.

Sin necesitar otro incentivo, Harry conjuro la barrera más poderosa que pudo en la puerta de la habitación esperando que resultara. ¿Qué clase de magia era tan poderosa que alteraba una barrera mágica tan poderosa como la de esta mansión?

Era una digna de respeto, sino de temor.

Si eso lo hizo un enemigo, Harry iba a morir esa misma noche, pero lo haría peleando.

El sonido de una alarma muy fuerte despertó a Albus Potter, a ser exactos lo hizo saltar de la cama y no mucho después, su hermana Lily entro en la habitación con su chaqueta encima de su camisón. Y las botas calzadas pero sin atar, la varita en la mano y aspecto algo desvelado.

¡¿Qué demonios es eso?!

¿Y crees que lo es?- repuso Albus, incorporándose y poniéndose los zapatos, la varita aferrada en la mano.

¡Hola! Se supone que tú eres el que ha venido antes a este lugar.- espeto Lily.

¡Si! ¡Pero esto nunca había pasado antes…!

Alguien llamaba a la puerta, dándole una mirada a su hermana Albus se ubico entre ella y la puerta, con la varita apuntada tal como había aprendido desde que que pudo tocar una por primera vez. Abrió la puerta con un hechizo en la punta de la lengua… del otro lado en toda su imponente gloria se encontraba Lucius Malfoy con su varita firmemente sujeta, Lily no dijo nada pero Albus sintió que se oculto tras él, seguramente intimidada. No que la culpara, para quienes no lo conocieran, Lucius Malfoy podía ser aterrador.

Acompáñenme al estudio, me temo que hay un problema con las barreras y es probable que haya un intruso- repuso el hombre sin pestañear a la varita alzada de Albus y a la tensión que parecía invadir a Lily.

Sin necesitar que se lo repitieran, Albus y Lily siguieron al hombre por los oscuros pasillos de la mansión, todos en tensión preparados para disparar el primer hechizo que se les pasara por la mente. El camino al estudio pareció interminable, los pasillos oscuros de la mansión no ayudaban a hacer la experiencia menos intimidante.

El estudio estaba lleno a rebosar de gente. Los elegantes muebles estilo clásico estaban ocupados y la mesa que se encontraba en el medio tenía un servicio de té con algunos bocadillos dispuestos. Isabela Visconti paseaba de un lado al otro con la vista perdida fuera de la ventana. Narcisa Malfoy estaba sentada en una butaca y la única señal de sus crecientes nervios era su mano aferrada firmemente al reposabrazos.

Pansy Parkinson estaba sentada en un sofá de dos plazas con su esposo y su rostro consumido por la angustia, al parecer Scorpius no era el único desaparecido.

Al parecer, Albus tenía a sus dos mejores amigos en peligro. La puerta del estudio se cerró con un golpe de finalidad, separándolos del resto de la casa.

¿Dónde está papa?- siseo Lily recorriendo la habitación con la mirada inútilmente, como si creyera que su padre iba a salir de detrás de las cortinas o debajo del escritorio labrado.

Debe estar afuera, buscando al intruso o algo así, es lo que haría en esta situación.- repuso Albus sin querer ceder al miedo… debía mantener la mente fría, por Lily y por sus amigos. A nadie ayudaría una persona más sufriendo un ataque de pánico- Seguramente esta fue su idea, que todos estuviésemos en una sola habitación, y conociéndolo esta debe ser la habitación segura de la mansión.

¿Crees que este bien?- inquirió ella, aferrándose a su brazo.

Es su trabajo Lils, me atrevería a decir que son los intrusos quienes tienen que preocuparse. Si es que los hay. Todavía no me creo que alguien haya pasado las barreras de este lugar.- repuso Albus, guiando a su hermana al único asiento disponible en la habitación y apoyándose en la pared.

El silencio en la habitación fue sepulcral cuando los hermanos terminaron su conversación, parecía que el paso del tiempo estaba encima de todos.

Decir que estaba perplejo se quedaba corto, Harry podía sentir el peso opresivo de las barreras a su alrededor, todas en perfecto estado. Entonces… ¿Qué había causado la fluctuación? Y ¿Dónde estaban Scorpius Malfoy y Emma Parkinson?

Hasta ahora lo único con lo que se topo en un pasillo fue un fantasma que al apenas verlo comenzó a aullar como si los sabuesos del infierno lo estuviesen persiguiendo… algo bastante molesto que delato su ubicación. Pero no paso tantos años entrenando para ser incapaz de sortear algo como aquello.

Ya empezaba a pensar que nunca hubo un intruso cuando se encontró con una figura encapuchada. Era una mujer, el cabello y la delgadez la delataban.

Su cabello era claro casi pasaba por el rubio platinado de los Malfoy, aunque las puntas eran de un vivido azul. En cierto modo aquello le recordó dolorosamente a Tonks pero no por ello bajo la guardia. Se sintió atentamente observado por su potencial oponente. Era alguien con un aura poderosa puesto que llego a sentirse incomodo ante el escrutinio, quien fuese esta mujer no debía ser subestimada. No podía ver nada de ella a excepción de su cabello, pero sin duda alguna podía sentir su aura y ya sea por cualquier razón desconocida para Harry, esta mujer lo odiaba.

No supo cuanto tiempo se quedaron viéndose uno al otro en el pasillo. Pero ella al parecer decidió evitar una confrontación porque rápida como un relámpago, movió su varita haciendo que las armaduras, estatuas y un par de sillas, salieran volando hacia Harry dándole tiempo a escapar.

Encontrarla fue imposible, reviso ese pasillo y los siguientes, la única pista que indicaba la presencia de alguien era el desastre que quedo en medio del pasillo. Eso solo indicaba que esa mujer conocía muy bien la distribución de la mansión. Algo que debería ser imposible para alguien que no fuese un Malfoy. Al parecer otra incógnita se añadía a la creciente lista de Harry, pareciese que este era el comienzo del camino y no el final.

Un elfo apareció en medio del pasillo, encontrándose con la varita de Harry apuntada a su cabeza. La criatura chillo y se encogió, disculpándose.

¡Lis lo lamenta!

Ehm… está bien, yo… lo siento. ¿Para qué has venido?- sin importar cuánto tiempo pasara, Harry quizá era una de las peores personas en tratar con elfos domésticos.

Lord Lucius dice que las barreras han sido estabilizadas- informo la criatura, manteniendo su distancia.

Dígale que permanezcan todos en el estudio un poco más, que encontré un intruso en medio del palillo y que al parecer tiene un buen conocimiento de la mansión.

Los ojos de la criatura parecieron hacerse casi tan amplios como su cara por la sorpresa, asintiendo, desapareció dejando a Harry en medio del pasillo con el mobiliario destrozado, tratando de decidir el curso de acción apropiado.

Ginny caminaba de un lado al otro en el recibidor de la Madriguera, la carta de Harry hecha un desastre casi ilegible a estas alturas, sus ojos resplandeciendo de furia. ¡¿Cómo se atrevía?! No estaba enojada porque Harry la pusiera al corriente que de alguna forma sus hijos escaparon de la casa en medio de la noche, ¡tanto mejor que su padre los haya encontrado! Estarían seguros con Harry. De pensar en todos los peligros que pudieron haber enfrentado antes de alcanzar refugio… ¡Merlín!

Lo que la tenia furiosa era que Harry se negase a decirle donde demonios estaban y que cuestionase sus acciones. ¡¿Cómo podía decir que se escaparon por culpa suya y de su madre?! Cuando Ginny lo atrapara… ¡Auror o no iba a barrer el piso con él!

Apenas llego la carta subió a las habitaciones, la de Lily estaba vacía, en la habitación de Albus y James… James estaba inmovilizado en la cama. Todas las cosas de Albus faltaban.

Albus al parecer planeaba escapar desde que anunciaron que él y James iban a compartir la habitación, no intercambio ni una palabra con su hermano mayor y toda su conducta indicaba resentimiento, al parecer Albus no desempaco sus cosas cuando regreso de la escuela. Tenía la escapada planeada desde antes de abordar el expreso de Hogwarts y Ginny no sabía cómo debería sentirse ante aquello. ¿Por qué su hijo la odiaba tanto repentinamente? ¿Qué no podía ver que todo lo que hacía era por su bienestar?

Cuando Albus estaba a punto de escapar, Lily hizo su aparición. Se las arreglo para robar la llave de la habitación y amenazo a Albus con delatarlo si no la llevaba.

Le gustase o no, Harry iba a devolver a Lily y Albus a la Madriguera.

Puede que ella no fuese lo suficiente como para mantener su matrimonio a flote, pero que se la llevara el diablo si iba a dejar que Harry se llevase a sus hijos también, ¡Y a socializar con gente como los Malfoy!

Algo mas compuesta, Ginny comenzó a escribir una carta.

La luz del sol entraba a raudales en la habitación, cosa que hacía muy difícil permanecer durmiendo en la misma, cuando la luz del sol daba de lleno en el rostro. Por ello no fue sorpresa alguna que Draco Malfoy abriese sus ojos tan rápidamente.

Sus manos fueron a su sección media como un acto reflejo, por ello cuando sintió su abdomen plano todas las alarmas se encendieron en su mente. Se incorporo de la cama tan rápido como si lo hubiesen electrocutado. Isabela estaba en la cama conjunta, y… ¡¿Qué demonios?!

Draco, necesito que te calmes para poder explicarte. ¿Puedes hacer eso por mí?

Incapaz de formular una respuesta verbal, Draco asintió.

Te desmayaste de un momento a otro, no sabía qué hacer y al final algunas personas me ayudaron a traerte hasta aquí. Esta es la casa del único sanador del pueblo. Determino que tu magia estaba descontrolada, dividida entre abortar al bebe o mantenerlo, la lucha no le hacía bien a ninguno de los dos. Y fue entonces que el sanador decidió intentar un método alternativo. Transferir al bebe para que pudiese llegar a término.

¿Está bien?- inquirió el rubio, sin terminar aun de procesar todo aquello.

Si, por suerte procedimos a tiempo, es un bebe muy saludable. – repuso Isabela sonriéndole.- hay que verle el lado positivo, de esta manera no se levantaran sospechas, el sanador no puede divulgar lo que ocurrió aquí. No voy a decir que fue la forma ideal, pero al menos nos ahorro planificación. Nadie tiene que saber este secreto.

Tienes razón, esto… fue lo más conveniente.

Reviso toda la mansión sin rastro de la mujer, o de los Emma y Scorpius. Fue sugerencia de uno de los elfos que revisara la lechuceria, misma que se encontraba en la zona donde Harry se encontró con el fantasma. Uno de los elfos ofreció llevarlo y Harry acepto, no quería delatar su posición a los intrusos si es que aun se encontraban escondidos en la mansión. También quedaba la opción que estuviese escondido allí.

Cuál no sería su sorpresa al encontrar a los dos adolescentes apoyados contra una pared de piedra, temblando de frio pero ilesos.

Alguno de los dos puede explicarme, ¿Qué sucede aquí?- inquirió Harry.

Ehm, queríamos enviar una carta, a Albus. Se nos hizo tarde y quedamos atrapados aquí. No podíamos regresar a nuestras habitaciones porque podíamos toparnos con el fantasma y…

Otra onda expansiva se extendió por la mansión. La magia al parecer no provenía del exterior sino… del interior. ¡¿Qué demonios…?!

No importa el fantasma. Deben llegar al estudio. ¡Mirs!

¿Qué puede hacer Mirs por Lord Potter?- inquirió la criatura.

Llévalos al estudio. Dales algo caliente para beber. Y asegúrate que nadie abandone ese estudio hasta que de otra orden.

Si señor- repuso la criatura, desapareciendo y llevándose a sus cargas.

Sin más tiempo que perder, Harry corrió a través de la mansión siguiendo a la magia descontrolada que se mezclaba con las paredes y alteraba las barreras. Misma que lo llevo a la puerta tras la cual se encontraba Draco Malfoy.

Sin pensárselo dos veces, Harry fue por la puerta. La habitación era un caos, lo que no estaba roto flotaba en el aire. El sanador estaba en una esquina de la habitación, no hacía falta ser un genio para saber que el hombre estaba aterrorizado.

Bien. Diablos. ¿Algo mas con que lidiar en una noche tan agitada como esta?

Hubo una conmoción en el estudio cuando Mirs se materializo en la habitación con Emma y Scorpius, poco después de eso con la onda de magia que sacudió la casa. El bastón de Lucius Malfoy golpeo el piso y todos miraron al hombre, con aprehensión.

He perdido el control de la mansión.- repuso el hombre, por el tono que empleaba parecía incapaz de creérselo. A su lado, Narcisa Malfoy pareció hacerse más pálida si es que aquello era posible. Pansy Parkinson salió disparada de su asiento hacia su hija, examinándola pese a las protestas de la misma. Scorpius fue sometido a un trato similar por la propia Isabela. Lily y Albus observaban la escena desenvolverse, al parecer esta sería una noche de sorpresas.

No podemos quedarnos aquí si no tenemos el control de las barreras- repuso Pansy Parkinson.

Abandonar el lugar seria suicidio.- repuso Narcisa rápidamente- Aun no regresa Lord Potter, es la única persona que puede tener alguna oportunidad. Los demás no tenemos experiencia en este tipo de situaciones.

Tenemos toda la experiencia que puede dar haber sobrevivido una tierra. No creo que quedarnos esperando aquí a que alguien nos ataque…

Vamos a quedarnos aquí porque sin control de las barreras esta es la única habitación que nos protegerá. Fue diseñada para ese fin.- repuso Lucius firmemente.- Hasta que Potter no de señales, no es prudente abandonarla.

La magia provenía de Malfoy. Era sin lugar a dudas poderosa, el caos creado a su alrededor y en la mansión era testimonio de ello. Las pocas dudas que Harry pudiera tener sobre el poder que tenia este individuo quedaban desvanecidas. Ahora, la única forma de detenerlo era superar su despliegue de poder con uno propio, sometiendo su magia.

Era fácil decirlo, no tanto hacerlo. Desde la guerra Harry mantenía un control férreo de su magia, liberarla toda tomaría tiempo. Uno que no estaba seguro de tener con toda la destrucción a su alrededor. De hecho, era curioso que se encontrase plenamente ileso estando tan cerca de una fuente caótica de magia.

Era imposible que no estuviese al tanto de su presencia así que estaba descartada la hipótesis de no haber sido percibido. Quizá… ¿no lo veía como una amenaza? Pero ¿Cómo era posible?

La magia era fascinante de observar. De un verde que podía ser comparado con la maldición del Avada solo un poco tenue, y el plateado que también se mezclaba con un celeste claro y… era como observar la naturaleza, el agua, un arcoíris, todo a la vez. Era digno de reverencia, tal como era tan hermoso podía resultar letal.

Salga de aquí, no hay intrusos en la mansión y temo que podría resultar herido si permanece en la habitación.- instruyo Harry al sanador.

¿Qué hay de usted?- inquirió el hombre.

Pienso resolver la situación por supuesto- repuso Harry. Sin prestarle más atención al hombre, estudiando el rompecabezas que representaba esta situación para buscarle una salida.

Algo estaba pasando, más allá del secuestro de Malfoy y de todo lo que descubrió hasta ahora. E iba a averiguar que era.


Este es el final de la Primera Parte, a partir del siguiente capítulo estamos en la otra fase de la historia, muchas gracias a todos los que han permanecido desde el principio de esta historia, y a los que recién empiezan.

Nos vemos para la segunda actualización de esta historia. Este mismo mes, con motivo a la celebración de Samhain. (Y a que me encanta Harry Potter)

Muchas gracias, CBD