No hay explicación para tanta tardanza salvo que entre el trabajo y luchar por sobrevivir a diario se me ha hecho bastante complicado escribir. Estoy haciendo el trámite para emigrar de mi país… bueno, dejando de lado cosas desagradables, los dejo con la historia.
La tensión en la habitación bien podía cortarse con un tenedor, y el silencio que reinaba en ese estudio parecía una capa pesada que recubría incluso los leños que ardían en la imponente chimenea, los que proveían calor y la escasa iluminación en la sala.
El equipo de Aurores y los rompedores de maldiciones habían abandonado la mansión hace horas, apenas supieron que Harry Potter ya no estaba atrapado en una habitación de invitados y se les hizo claro que de momento no se necesitaban sus servicios todos a excepción de Ron y Hermione abandonaron las premisas, esta última para controlar a los periodistas y que no filtraran información relevante (la aparición de Malfoy, por ejemplo) que pudiese comprometer la investigación.
Ron permaneció atrás porque quería asegurarse que ningún intruso pudiese ingresar de nueva cuenta en la mansión y aprovecharía para hablar con Harry del caso que estaba llevando (el que en realidad era de Harry).
Draco Malfoy, recuperada su apariencia normal parecía enfermo, si los círculos bajo sus ojos eran alguna indicación. En su piel palida como el alabastro eran dos marcas notorias no solo a la falta de sueño, y sus ojos eran de un gris opaco que nada tenía que ver con sus días de escuela, más parecidos a la mirada que llevaba al abandonar Hogwarts antes de la batalla final con sus padres, una mezcla entre conmoción y entumecimiento.
Harry por su parte repasaba en su cabeza lo que Malfoy le hubiese dicho en las últimas horas y todo lo que había ocurrido. Desde su transformación en esa criatura y como su apariencia se había alterado hasta que semejaba la visión que tenían los muggles de un ángel o un hada.
¡Y ya cuando pensaba que en el mundo mágico no quedabanmás sorpresas que darle!
_ Sé que debes tener demasiadas preguntas, en especial porque se formó esa barrera que ahora no te permite salir de aquí.- al final fue Draco quien rompió el silencio, todo en su postura indicaba tensión, y no era capaz de encontrarle la mirada al pelinegro.
_ En eso tienes razón, este no es el mejor momento para estar atrapado en alguna parte. Y menos aquí. Esto lleva a otro nivel completamente distinto el involucrarse personalmente con un caso o sus víctimas. No nos conviene toda la atención mediática que sin duda vamos a obtener, a duras penas Hermione está conteniendo a la prensa y cualquier detalle que se escape en un artículo puede ser útil a los secuestradores. Si los medios y el Ministerio se enteran que estoy atrapado aquí, todo se ira al demonio.- repuso Harry, seriamente.
_ ¿Qué tanto sabes de criaturas mágicas que semejan humanos, Potter?- inquirió Draco.
_ No mucho- admitió Harry- solo se de veelas y leprechauns. Y no lo suficiente salvo haberlos encontrado en un par de ocasiones. Creo que ya pasamos el escenario de usar los apellidos, he pasado semanas buscándote.
_ Existen otros- replico Draco- Aunque no debo decir que me sorprenda tu respuesta, hay muchas criaturas mágicas que semejan humanos, ambos de magia blanca y negra. Y otros tantos neutrales. Los Malfoy tienen su sangre mezclada con una de esas criaturas y cada cierto número de generaciones la sangre se manifiesta con más potencia. Y sí, creo que tienes razón, Harry.- la expresión del rubio no cambio a excepción por una imperceptible sonrisa. De no estar atento a los detalles, Harry no lo hubiese notado.
_ Debo suponer que esta es una de esas generaciones y es por ello que eres capaz de cambiar de forma, porque no eres del todo humano- dijo Harry, con un gesto pensativo.
Por toda respuesta, Draco asintió con la cabeza.
_ ¿Qué criatura eres?- inquirió Harry.
_ Un elfo- elaboro Draco- Y antes de que lo preguntes no tengo nada que ver con los elfos domésticos. Para ser específicos soy un elfo de la Tierra Media, no quedan muchos registros de nosotros, y por razones de supervivencia es mejor que sea así. Tengo razones para mantenerlo en secreto, la principal siendo que en el Ministerio y en esta sociedad todavía hay demasiado prejuicio dirigido a las criaturas mágicas. Y además, la sangre y el cabello de un elfo son elementos costosos para elaborar pociones. Dejando eso de lado, pese a que son criaturas poderosas tienen una característica que puede ser considerada una debilidad y si es adecuadamente explotada puede ser mortal.- allí Draco alzo la mirada para encontrarla con la de Harry- Nuestra magia necesita algo que la estabilice, a veces puede ser una mascota, un lugar y en raros casos una persona.
Harry, que ya se imaginaba por donde iban los tiros… hizo lo posible por contener la maldición que quería salirle entre dientes. Con su tan llamada suerte Potter (como lo había apodado Hermione) no le sorprendía, pero justo cuando pensaba que tendría un respiro surgía algo.
_ Y en tu caso… ¿yo soy quien la estabiliza?- inquirió Harry, pensativo.
_ Si- dijo Draco- Pese a que no me percate sino hasta mucho tiempo después. Ya cuando nos conocimos en Madame Malkin tuve una sensación curiosa y por eso fue que empecé a hablar contigo, sin siquiera saber quién eras. Pero tiene sentido que de toda esta generación tú seas el estabilizador. El único requisito para serlo es tener una gran cantidad de magia. Y para nadie es un secreto que eres al mago más poderoso de nuestro tiempo ahora que Voldemort y Dumbledore no están.
_ Pero hasta este momento a duras penas hemos interactuado, cada uno ha vivido separado del otro sin gran inconveniente hasta el momento, entonces… ¿Por qué se manifiesta ahora?- dijo Harry.
_ He estado reprimiéndolo- admitió Draco- Hubo un tiempo en que pensé que era la persona más desafortunada del mundo, para nadie era un secreto que tú y los Weasley me detestaban y ciertamente yo no hice nada para cambiar esa percepción. Pensé que ya que no podía estar cerca, tendría lo poco que me quedaba y si eso era molestarte entonces así seria. Estar lejos de nuestro estabilizador va drenando nuestra magia hasta que ya no queda nada y en ese momento viene la muerte. A menos que tengamos un ancla. Eso es diferente al estabilizador, en mi caso, mi ancla es Scorpius. Mientras más crece y se hace independiente dejando en claro que no me necesita, mi magia disminuye. Y en un último intento, al tenerte tan cerca, ha creado esta barrera que te impide alejarte de mí. Independientemente a mis deseos o los tuyos.
_ ¿Hay alguna otra cosa que necesite saber?- inquirió Harry, que por alguna razón presentía que el rubio no le estaba dando toda la información. Y sus instintos nunca fallaban.
La tensión en Draco regreso como un baldazo de agua fría.
_ Nuestro estabilizador siempre despierta en nosotros un sentimiento fuerte, puede ser de agrado y en algunos casos, desagrado. En mi caso…- y allí Draco definitivamente no podía encontrarle la mirada al pelinegro.
Y por supuesto en ese momento alguien tenía que tocar la puerta.
_ Adelante- repuso Draco.
Narcisa Malfoy estaba al otro lado de la puerta con un servicio de técompleto flotando detrás de ella en una elegante bandeja de plata. Una cosa era segura, cada pieza de cerámica en esa bandeja costaba más dinero del que Harry estaría dispuesto a pagar.
_ Pensé que les gustaría algo de té. Llevan mucho tiempo aquí y aún falta para la cena. Draco, querido tu maletín fue entregado aquí por esa joven asistente tuya. Ella está esperando para hablar contigo.
_ Gracias madre- repuso el rubio, aceptando su tasa de té.
Harry, asustado de romper la bendita cosa, la acepto con una sonrisa suave dirigida a Narcisa, era bueno ver a la mujer con otra expresión en el rostro que no fuese una preocupación que la consumía.
_ Sus amigos todavía están aquí todavía y han solicitado alojamiento Sr Potter- continuo la mujer, tomando su propia tasa de la bandeja y sentándose delicadamente en una de las sillas de aspecto delicado dispuestas en la sala- Los voy a acomodar a todos en la misma ala de la mansión, cerca de las habitaciones familiares. La decisión fue tomada por la comodidad de los niños. Queremos evitar que se pierdan por la mansión a altas horas de la noche, como habrá podido comprobar es una experiencia desagradable.
_ Me parece una decisión sensata, en especial porque ya hemos tenido intrusos en la propiedad. Mi sugerencia sin embargo seria abandonarla y retirarnos a otra residencia.- dijo Harry.
_ Tenemos otras propiedades pero no en Inglaterra. Las mansiones que herede por la familia Black no son sitios seguros, tienen una amplia gama de artefactos empleados para artes oscuras. No me sentiría cómoda teniendo a Scorpius en una de ellas. Y las propiedades de los Malfoy están ubicadas en Francia.- explico Narcisa.
_ Esto va en contra de las regulaciones del Ministerio, por ello es bueno que ya he renunciado. Podríamos reubicarnos en una de las propiedades de los Potter, al menos mientras se resuelve esta situación y se atrapa a los responsables.- sugirió Harry- Si eso está bien con ustedes por supuesto, también podríamos retirarnos a Grimmauld Place si es su preferencia- añadió en dirección a Narcisa.
_ Estaríamos deleitados de aceptar su hospitalidad- dijo Narcisa, con una sonrisa en dirección a Harry- Y creo que sus amigos se sentirían cómodos, por lo menos una ubicación diferente no despertaría recuerdos desagradables. Si me disculpan, debo supervisar que todo esté preparado adecuadamente para la cena.
Sin añadir otra cosa y con un movimiento de varita, la bandeja marcho silenciosamente detrás de ella cuando abandonaba la habitación, sus faldas arremolinándose al caminar. Y la puerta cerrándose suavemente.
Harry le dedico toda su atención a Draco, expectante.
_ Creo que había algo que querías decirme. Y yo quiero escucharlo- repuso el pelinegro.
…
Todos los reunidos en medio de la penumbra de esa cueva húmeda y lodosa estaban conteniendo la respiración esperando el que sin duda sería un gran estallido. No era para menos, sus líderes se estaban dividiendo porque cada uno tenía intereses distintos, si bien empezaron con el mismo lineamiento uno de ellos perdió el rumbo. Y eso les había costado una pieza importante del rompecabezas.
_ ¡No puedo creer que hayas sido lo suficientemente imbécil para arruinarlo todo!- chillaba una figura menuda y delgada, cubierta por una túnica negra y capucha a juego- ¡Tenias un solo trabajo! ¡Custodiar a los rehenes! De hecho, secuestramos primero a Malfoy y a su mujercita ¡porque fue TU idea! Y aun así, primero ella se te escapa en las narices y después se escapa él. Y eso no es todo sino que ahora ¡el jodido Harry Potter esta hurgando para descubrirnos!
_ ¡Ahora resulta que todo es culpa mía!- estallo una segunda figura, levantándose de su asiento en un tronco junto a los restos de una fogata- ¡Tú también tenías un papel que jugar y hasta ahora no veo que hayas progresado!
_ ¡No intentes culparme a mí del fracaso! ¡Los rehenes eran la parte fundamental de todo esto!- Delphini Riddle le dedico una mirada cargada de desdén y sed de sangre al que en este momento era su obstáculo- Sin los rehenes no tenemos algo que al Ministerio le interese, perdiste a Malfoy y ahora va a ser imposible volver a atraparlo, por más delirios que tengas. Con Potter a su lado será imposible. Y no voy a permitir que arriesgues a mis seguidores en una causa inútil. Vete de aquí. La única manera en que podamos volver a colaborar es que cumplas tu palabra. Quita a Weasley de en medio. Recupera a Malfoy y después hablaremos de una nueva alianza. No voy a seguir perdiendo mi tiempo contigo.
_ Bien- repuso Gaunt, levantando la capucha para que cubriera su rostro- Supongo que hasta aquí llega nuestra colaboración.
El hombre abandono la cueva, algunos de los presentes marchando a sus espaldas.
_ No confió en el- repuso Delphini cruzando los brazos.- Y si lo descubren podría comprometernos. Preparen todo, estaremos abandonando este lugar hoy mismo. Incluso mientras hablamos los Aurores podrían estarse preparando para venir.
Todos se apresuraron a obedecer la orden, nadie quería estar en bajo la varita de su líder si podían evitarlo.
…
Ni en sus sueños más locos, Ron Weasley se hubiese imaginado entrando voluntariamente al hogar de los Malfoy y mucho menos disfrutando de su hospitalidad. Para nadie era un secreto la rivalidad ancestral que tenían sus dos familias, pero era prácticamente imposible decirle que no a Narcisa Malfoy; la mujer era extremadamente convincente y con un carácter igual o peor que el de su madre solo que atemperado por fina etiqueta y modales… y eso era decir mucho.
La rubia no necesitaba gritar para hacerte sentir total y completamente intimidado, todo ello en medio de una muy civilizada discusión con té y galletitas. Lo que más lo sorprendió de toda esa situación que parecía sacada de una realidad alternativa, es que su esposa y Narcisa se llevaban a las mil maravillas.
Era una visión frecuente encontrarlas a ambas sentadas en el estudio de la rubia discutiendo sobre ideas de cómo lidiar con los reporteros cuando aparecían a pedir declaraciones, una cosa era segura, esas dos juntas serian una fuerza para ser temida. Los pobres imbéciles de El Profeta no sabrían que los golpeo.
Claro, había momentos tensos, por lo menos la hora de las comidas en la que todos tenían que sentarse en ese imponente y oscuro comedor de techos abovedados bajo la mirada de esos condenados retratos tan desagradables.
Y… siempre que Lucius Malfoy entraba en la habitación la tensión escalaba a niveles insostenibles, aunque pocos eran los días que llevaban en ese lugar. El Ministerio aun no pedía detalles, quien diría que una solicitud de Harry sería suficiente para solucionar ese inconveniente.
Kingsley estaba dispuesto a hacer lo que Harry le pidiera para tenerlo de regreso en el Departamento de Aurores, por eso es que estaban preparando todo para mudarse a una de las propiedades Potter que se encontraban vacantes, Lucius Malfoy incluido. Después de mucha deliberación se decidió que Grimmauld Place pese a que tenía unas guardas envidiables no sería la ubicación más conveniente, al menos en un primer momento.
El patriarca de la familia estaba condenado a arresto domiciliario y técnicamente no podía abandonar la mansión bajo ningún concepto, pero en una reunión breve que Harry sostuvo con Kingsley en el estudio de la mansión, se acordó que dadas las circunstancias (con absoluta discreción) a Lucius Malfoy se le otorgaría un perdón especial.
Sin saber que pensar de todo esto y aun procesando que ya llevaba una semana habitando en la mansión Malfoy, Ron sabía que faltaba algo. Una pieza clave del rompecabezas que incluía a Harry y su amigo no compartía con él o con Hermione…
¿Debía confrontarlo? ¿Esperar a que Harry le dijera a su propio tiempo?
Conociendo la buena suerte que tiene, seguro es algo malo.
…
Paseando por el elegante saloncito donde la dejara su anfitriona hace una media hora, Emmeline Yaxley daba miradas ansiosas al reloj que colgaba en la pared de la chimenea.
Por suerte no tuvo que esperar mucho más, su jefe apareció en el umbral de la puerta, su piel palida ahora daba un aspecto enfermizo y tenía marcados círculos oscuros bajo los ojos, Harry Potter venia justo atrás y eso la sorprendió lo suficiente para dejarla paralizada viendo de un hombre al otro y tratando de comprender que era lo que estaba pasando.
_ Emmeline- como siempre, su jefe le hablaba con un tono relajado de voz aunque después de tanto tiempo trabajando para él, sabia reconocer los matices, allí se distinguía un ligero toque de irritación.
_ Disculpe, Lord Malfoy- repuso ella como gesto automático, inclinando la cabeza en dirección a su jefe.
Harry arqueo una ceja dirigiéndole una mirada al rubio, como pidiendo una explicación por eso.
_ Es la forma adecuada de dirigirse a mi.- explico Draco.- No tiene nada que ver con ínfulas de importancia o algo así. Todos los que tenemos asientos en el Wizengamot somos llamados "Lord" o "Lady" dependiendo del caso, por nuestros asistentes y demás empleados. Y ya que estamos hablando de esto… ¿Qué planeas hacer con los asientos asignados a los Black y a los Potter? Eres el único heredero de ambas familias y siempre que estamos en sesión necesitamos esos votos.
_ Woah, más despacio… ¿Tengo asiento en el Wizengamot?- inquirió Harry.
_ Si, como unido descendiente vivo los asientos pasan directamente a ti. ¿Nadie te explico?- inquirió Draco- Claro, los demás miembros del Wizengamot deben hacer una ceremonia formal para darte la bienvenida a tus funciones y necesitas el respaldo de al menos tres de ellos. Debes escoger muy bien quienes serán esos auspiciadores porque siempre querrán juzgarte por algo. Que no hayas estado consciente de eso, me dice que la corrupción en el Ministerio es más seria de lo que creí. Pero eso es algo que debemos dejar para otra oportunidad. ¿Cuál es el motivo de tu visita, Emmeline?- inquirió el rubio, tomando asiento lo que los otros dos tomaron como la señal para hacer lo mismo.
_ El movimiento en el Wizengamot ha dado un mal giro. La facción pro-regulación de criaturas mágicas ha tomado fuerza mientras estaba ausente e incluyeron en el programa una ley que sería peor que los controles que Umbridge realizara a los hombres lobo y nacidos muggles, esto aplicado a toda clase de criaturas mágicas que semejen humanos, entre las propuestas que tienen está el de instalar detectores de criaturas mágicas en todas las sedes: San Mungo, Callejón Diagon, el propio Ministerio.
La temperatura en la habitación pareció descender un par de grados, los ojos de Draco eran fríos y penetrantes en su furia. El rubio no necesitaba decir una palabra para comunicar lo que pensaba sobre eso.
_ Ahora sería un buen momento para contar con tus votos en el Wizengamot, Potter.- repuso Draco- Si algo como eso llegara a aprobarse no solo será perjudicial para mí, sino también para Lupin y todo el que tenga sangre de una criatura mágica, no necesariamente solo para las criaturas.
_ Obtenerlos no va a ser un problema… pero, ¿En serio estás pensando en asistir a sesiones del Wizengamot cuando aún no se ha atrapado a los que te secuestraron?- Harry le daba una mirada incrédula al rubio.
_ Hay cosas más importantes que eso- siseo Draco- No pienso permitir que algo como esto se apruebe, algo que puede afectar la vida de mi hijo. No voy dejar que ese montón de cerdos prejuiciosos se lleven por el medio mi trabajo de años. Y ningún imbécil me lo va a impedir, la última vez contaban con el factor sorpresa.
Pese a todos sus años de entrenamiento y su historial de misiones suicidas, Harry sintió un escalofrió recorrer su espalda ante la intensidad en esos ojos que en ese momento semejaban el acero.
_ Es mejor no discutir con el cuándo se pone así- aconsejo Emmeline desde su posición, dedicándole una mirada comprensiva a Harry.
_ Ve a hablar con Grang… Weasley, ella puede ayudarte con eso, necesitamos esos votos para impedir que este proyecto de ley pase- dijo Draco- Ya nos enfocaremos en atraparlos.
Harry, reconociendo el comentario por lo que era, se levantó del asiento, no sin antes dedicarle una mirada al rubio. Puede que de momento se librara de la conversación pero su suerte no duraría para siempre.
…
El sonido que producía el aparato muggle en que estaba trabajando su abogado era leve pero aun así Ginny se sentía enervada por él, no recordaba el nombre pero del cual Michael nunca se separaba.
_ Aquí está toda la información- repuso Michael luego de lo que pareció una eternidad.- Necesitamos algo que pueda fungir como una prueba de lo mal padre que ha sido Potter, y no tengo que decirlo pero eso va a ser duro. Y si vamos a esto de la forma tradicional van a lincharnos.
_ Hay ciertas cosas que la posición de Harry nos impedirá- concedió Ginny- Pero no voy a rendirme antes de empezar. Cualquier persona sensible sabe que asociarse con mortíferos es despreciable, sin importar si fueron encontrados inocentes o no.
_ No podemos ir de la forma tradicional con este caso. Tú misma admites que es un buen padre pese a que es un terrible esposo- dijo Michael, haciendo a un lado su dispositivo.- Deberíamos centrarnos en eso para nuestro caso, ya que no quieres involucrar a los chicos en esto y creo que es lo más sensato. Creo que este va a ser el primer caso de divorcio moderno. ¿Lista para sacudir a esos tradicionalistas?
_ Por supuesto que sí, soy una Weasley- repuso Ginny con una sonrisa maliciosa.
_ Siempre pensé que tuvo que haber una razón para haberlo terminado todo, aparte de Potter… y creo que es porque das miedo, Gin- era obvio por el tono de voz que tenia, que estaba bromeando. Y los dos se echaron a reír un momento después, desechando la tensión que pudiera reinar en la habitación.
_ Es irónico que después de todo lo que paso aun así voy a regresar a ese lugar. Cuando decidí regresar al mundo muggle y graduarme en la universidad pensé que no tendría razones para visitar siquiera el callejón Diagon y mucho menos el Ministerio.- dijo Michael.
_ Nunca llegaste a decirme que fue lo que paso, luego que nos graduamos de Hogwarts pensé que querías una posición en el Ministerio, más concretamente en los Tribunales.- dijo Ginny- y luego, de la noche a la mañana desapareciste.
_ No quise contártelo en ese entonces porque no quería que te sintieras mal- admitió el- Pero cuando fui a aplicar por una posición en el Ministerio encontré demasiados obstáculos. Pensé que no habría problemas porque aceptaron a Granger… aunque para no aceptarla debían estar dementes… pero lo cierto es que encontré demasiados. Fue una experiencia bastante desagradable, en el Ministerio hay gente muy racista Gin. No fue suficiente con salir de Fudge y Umbridge, todavía quedan muchos que son como ellos en las oficinas. Y si no han ido por Potter y Granger es que saben donde marcar la línea.
Ginny no sabía que decir a ello… pensaba que las cosas estaban mejores. Aunque viéndolo objetivamente, ningún funcionario o político se arriesgaría a ofender a su familia por miedo a la opinión pública. La influencia que tenia Harry se extendía a sus amigos y familia más cercanos. Pero obviamente no se extendía a Michael. Y eso era… lamentable.
_ Bien, creo que por hoy ya termínanos con esto- asevero Michael- ¿Tienes planes?
_ No- dijo Ginny- ¿Vamos a empezar con las citas?
_ Bueno, no si no quieres. Pensé que te gustaría ir al cine.- dijo Michael.
_ Hmmm… ¿Qué es eso?- inquirió Ginny, algo avergonzada al no saber de que hablaba el otro.
_ Es algo que le gusta hacer a los muggles- dijo Michael.- Si me he dado cuenta que aquí solamente tienen radio… pero pensé que quizá Potter te habría llevado alguna vez… claro si no quieres ir no hay problema.
_ No, vamos- dijo Ginny.
Sin pensárselo mucho, tomo su bolso, ajusto su bufanda y acepto la oferta de Michael.
…
Había algo que necesitaban discutir, eso es lo que a Harry le resonaba en la mente y hasta ahora sus instintos no se equivocaban nunca, ellos le guiaron a través de todos estos años y en los casos que llevaba para el Ministerio. Algo le estaba ocultando Draco, aunque no estaba seguro que era exactamente. Esa no era una forma muy favorable de iniciar una colaboración, más aun teniendo en cuenta su historia pasada. Pero al contemplar en primera fila la intensidad con la que el otro estaba dispuesto a luchar por sus ideales solo aumentaba la propia decisión de Harry. Protegería a Malfoy y llegaría al fondo de lo que estaba pasando, no iba a permitir que algo como la guerra con Voldemort se repitiese para que al final fuesen sus hijos los más afectados.
_ ¿Harry?- por el tono de voz de Hermione se notaba que llevaba rato tratando de retener su atención.
_ Disculpa… ¿Qué decias?
_ Te estaba diciendo que Malfoy tiene razón con lo del Wizengamot, deberías asumir tus asientos, o al menos concederle tu voto a alguien. Tiene sentido que le concedas tu voto a Malfoy. Si no quieres dedicarte a aprender todo lo necesario para asistir tú mismo entonces tiene sentido que le des el poder a Malfoy para que te represente. De todos los que están integrando el Wizengamot en este momento es el más cercano a tus ideales.
_ Bien, haremos eso. En este momento no tengo tiempo para dedicarme al Wizengamot y por lo poco que se del trabajo de Malfoy es algo bastante envolvente. Confió en ti para que manejes todos los detalles de eso con él, esa es tu área de experticia. Ron y yo seguiremos con la investigación, me faltan más detalles de su secuestro.- dijo Harry.
_ No se cómo eras capaz de llevar este caso- la exasperación en el tono de Ron era suficiente para adivinar que no había hecho avances significativos- Siempre que parece que estoy haciendo algún avance, sale alguna cosa que me bloquea. Aunque han sido lo suficientemente cuidadosos para que no pueda rastrearlo hacia algún individuo. Saben que podría ir a quejarme a Kingsley en cualquier momento.
_ Eso solo reafirma la teoría de que estamos lidiando con un grupo más que con individuo en específico.- dijo Hermione- Y tiene sentido porque el Ministerio sigue siendo tan corrupto como en los días de Fudge y Umbridge. Creo que tenemos entre manos algo más complicado que la guerra.
_ Sea como fuere. Sé que vamos a resolver esto. Tenemos que, no vamos a dejarle este desastre a nuestros hijos.- En eso Harry estaba determinado- No quiero sentirme responsable de esto, porque siento que ya fue suficiente con todo el asunto de Voldemort. Pero lo cierto es que si queremos que esto cambie entonces tenemos que tomar acción nosotros mismos. Hemos dejado que esto continúe por mucho tiempo.
_ Nunca quise decírtelo porque pensé que ya tenías demasiado.- comento Hermione- Pero en más de una ocasión me han dicho que soy afortunada por tener mi cargo en el Ministerio. Dicen que solo aceptan gente de sangre pura o mestizos. Y eso en los últimos tiempos, no aceptan a los nacidos de muggles. Y otros han sido más maliciosos, dicen que solo me aceptaron porque soy amiga del famoso Harry Potter.
_ ¿Por qué nunca me dijiste esto?- inquirió Harry, sintiendo que la rabia lo invadía.
_ Tenías otras cosas en las que pensar. Y además nunca paso de comentarios desagradables, ya apenas y me dicen algo. Creo que les he cerrado la boca a base de trabajo.- dijo Hermione, encogiéndose de hombros al final- Y no es como si fuese mi primera vez enfrentando prejuicios de sangre.
_ No deberías tener que enfrentarte a esa pila de porquería en primer lugar, ya deberían haber aprendido la lección. A la gente hay que darle el trabajo por sus méritos y no por la sangre. Si acepte ir a todas esas funciones y eventos es porque en la agenda a discutir siempre se promovía la aceptación y la igualdad para los nacidos muggles.- dijo Harry.
_ Creo que solo incluían eso para apaciguarte- repuso Ron- Llevan años trabajando de esa forma, quien sabe si siglos, a mi padre solo le dieron la posición en el departamento de Detección de Uso Indebido de Objetos Muggles, técnicamente somos una familia sangre pura, por eso le dieron el cargo, pero como nos llaman "traidores a la sangre" decidieron darle un cargo que nadie más quería. La sola idea de lidiar con cosas relacionadas a los muggles les da asco.
_ Y gracias a esa mentalidad es que están como ahora y que atravesaron una guerra tan catastrófica como la anterior.- remarco Harry con gesto sombrío- Mientras no evolucionen no hay mucho que podamos hacer.
_ No vamos a cambiarlos conspirando en el salón de té de la señora Malfoy- concluyo Hermione.- Pero es un buen comienzo. Creo que deberíamos poner en marcha el papeleo necesario para que tus votos puedan ser emitidos por Malfoy.
…
Si Emmeline estaba sorprendida por la agenda ambiciosa que programo su jefe, no lo demostró. Después de todo, Lord Malfoy era una fuerza para ser reconocida, uno de los miembros más jóvenes del Wizengamot, era un error garrafal subestimarlo por su edad. Lo que le faltaba en edad lo compensaba en tenacidad, intelecto y una eficiencia que rayaba en el nivel sobrenatural. Ser su asistente no era un trabajo fácil, mucho menos uno adecuado para los débiles de corazón. Con el preciado maletín de su jefe confiado a su resguardo, la chica avanzaba rápidamente por los pasillos sombríos del Ministerio, su varita estaba oculta discretamente en la manga y daba miradas discretas a las esquinas. No era la primera vez que se encargaba de entregar la agenda de una sesión con las observaciones de su jefe. Y en especial estos documentos eran importantes y de que se entregaran a salvo dependían muchas cosas. Entre ellas, un mejor futuro para todos aquellos que quedaron afectados tras la guerra.
Hasta ahora al menos dos individuos la estaban siguiendo, aunque trataban de ser discretos sobre ello. Con un par de movimientos sutiles de la muñeca se encargó de desviarlos. Al primero con una avalancha de memorándums acumulándose alrededor de su cabeza, al segundo cuando un estante se atravesó en su camino. Fue con un alivio descomunal que deposito las notas de su jefe en las manos del irritado secretario de sesión, quien seguramente estuvo rogando por su retraso.
No era un secreto para nadie que el hombre siempre hacia lo posible por estorbar a su jefe, y por ende, también a ella.
_ Señor Clearwater- saludo Emmeline cortésmente, observando atentamente hasta que el hombre, con un ademan que podría ser interpretado como grosero, guardo los documentos en su maletín. El sobre en el que estaban depositados garantizaba que su contenido no podría ser alterado hasta la sesión, y si alguien intentaba leerlo antes del momento adecuado, las páginas aparecerían en blanco.
_ Señorita Yaxley- al final le devolvieron la cortesía, y si era posible que un apellido sonase como una maldición, esa era un arte que Clearwater tenia perfeccionada.
No por primera vez se preguntó si es que su jefe tenía que lidiar con ese tipo de conducta, y como la enfrentaría… pero en fin… trabajo cumplido y mejor abandonaba las premisas.
…
Decir que estaba atravesando una mala racha era una subestimación, luego de la separación de su facción de hombres las cosas se habían ido al diablo. Delphini, como única hija del amado y mil veces odiado Voldemort, era la que contaba con el carisma para reclutar seguidores a la causa. Aquellos que la conocían, sentían el sutil pulso de su poder que era tan potente para rivalizar al del mismo Potter. Y esa precisamente era su mejor carta de presentación. Solo quedaba un problema con eso. La querida muchacha estaba fuera de sus casillas, a un paso de perder la cordura por completo. Tanto poder sin una dirección adecuada era solo una bomba de alta potencia esperando estallar. Y antes que verla estallar, había querido aprovecharla.
Encerrado con sus pocos partidarios leales, Thomas Gaunt planificaba.
No contaban con recursos, y era una cuestión de suerte que ese galpn abandonado estaba en buenas condiciones para fungir como escondite. Lo principal era conseguir recursos, no necesitaba reclutar. La calidad era más importante que los números. Y los mejores luchadores habían abandonado a Delphini para irse con él. De momento, quería recuperar aquello que era legítimamente suyo, a Draco y al que sin duda alguna era su heredero.
Pero ahora que Potter estaba metido por completo en la ecuación no veía como llegar hasta ellos. La seguridad en Malfoy Manor era buena, y si a eso le añadías a alguien con suficiente poder, era básicamente una fortaleza inexpugnable. Delphini solo pudo colarse por su sangre, como miembro de la familia de Narcisa, las guardias no la repelían, aparte su magia tenía la firma de su fallecida madre, Bellatrix Lestrange fue una huésped frecuente de esa mansión, con la manipulación adecuada, colarse no fue un problema.
Ya que no le quedaba esa opción, solo podía esperar que Draco estuviese fuera de la mansión, pero solo podría obtenerle a él. Y conociendo a Potter iba a convertirse en una especie de guardaespaldas. Si por algún golpe de suerte conseguía capturar a Draco, aun faltaría su hijo, por no mencionar que Potter estaría liderando la búsqueda con una cantidad nada desdeñable de recursos y efectivos a su disposición. Todo eso enfrentado a solo 7 hombres no eran unas matemáticas muy alentadoras para sus propósitos.
_ Espero que estés centrándote en nuestros verdaderos problemas y no en ponerle la mano encima a Malfoy. Eso que lo que nos costó el apoyo de Riddle en primer lugar- el comentario provino del hombre a su derecha, el segundo más poderoso del grupo.
_ Malfoy es el que está haciendo todo ese alboroto en el Wizengamot, parte de su agenda es acertada. Pero si llegan a aprobarse las leyes que quiere entonces estaríamos invadidos de traidores a la sangre y muggles por todas partes, ¡Merlín no lo quiera!- por suerte otro de sus compañeros lo confronto antes de que tuviese que involucrarse.
No podía permitir demostraciones como esa, un desafío a su autoridad era el preludio a un motín.
_ Caballeros. De momento debemos reagruparnos. No estoy pensando en capturar a nadie ahora, estas instalaciones son precarias. Podríamos ser localizados en cualquier momento. Primero deberíamos quitar algunos obstáculos del camino. Y no descartaría una nueva alianza con la querida Lady Riddle. Pero eso solo si podríamos convenir razonablemente. Siempre he dicho que tiene un carácter muy similar al de su querida madre. Y todos los presentes recordamos a la fallecida Lady Lestrange.- a eso último un escalofrío colectivo recorrió al grupo.
_ Potter es de momento nuestro obstáculo más grande. Y eso no debería venir como una sorpresa. Es el gran caballero de los muggles y los traidores a la sangre. El culpable del caos y el declive a nuestras costumbres. Responsable de las muertes y arrestos de los hijos de las tradiciones. Solo cuando le quitemos de en medio tendríamos un terreno fértil para dar cabida a nuestras ambiciones. Sin Potter en medio, no habría alguien lo suficientemente fuerte para oprimirnos.- ante la luz fanática que brillo en sus rostros, supo que escogió las palabras correctas.
Puede que no tuviese el poder que envolvía a Delphini, pero eso no lo hacía incapaz. Definitivamente iba a obtener lo que era suyo y en el camino acabaría con toda esta porquería en que se convirtió la sociedad. Los Gaunt volverían a ser la familia influyente que fue en el pasado y no unos simples locos de choza sin un knut en el que caerse muertos.
Si bien la conversación en el estudio fue bastante productiva, a Harry le quedaban unas cuantas cosas por aclarar, seguramente Draco respondería sus preguntas en un momento determinado pero la sospecha de que le estaba ocultando algo no dejaba de hacerse presente. Y su mente inquieta no podía dejar de darle vueltas a que podría ser.
En la agenda de cosas por hacer, quedaba pendiente una reunión con Ron, Hermione y Draco… se sentía natural tratar al rubio de manera tan poco formal pero Harry no estaba tan seguro que a Ron no le haría mucha gracia.
