Estos meses han sido duros. No quiero extenderme en descripciones que solo desintegraran la poca buena disposición que me queda, y esa es la de seguir escribiendo mientras las circunstancias me lo permitan. Gracias por sus comentarios, aunque no lo crean los leo todos.
En el capítulo anterior al fin mencione que clase de criatura es Draco en esta historia, me base en los libros de Tolkien para sus características salvo algunas modificaciones que iré revelando a medida que avance la historia. Si esto es causa de confusión, mis disculpas, siempre estaré disponible para aclarar dudas.
Ginny avanzaba por la calle haciendo el mejor esfuerzo por no girar la cabeza en todas las direcciones como la vieja veleta que estaba en el techo de la Madriguera. Nunca se tomó el tiempo de conocer el lado muggle del mundo y ahora su ignorancia amenazaba con dejarla como una perfecta inútil a los ojos de uno de sus pocos amigos, sino el único que le quedaba desde que anuncio que quería divorciarse de Harry.
Se sentía como una criatura otra vez, tratando de disimular la maravilla que sentía con todas las cosas maravillosas que veía. Los autobuses eran algo común y dejaban en evidencia lo atrasados que estaban por solo contar con uno.
Ya perdió la cuenta de cuantos se cruzaron en su camino desde que Michael la saco del Callejón Diagon. Mil y un preguntas surgían a la vez en su cabeza, cosas que veía que parecían ser mágicas, simplemente por las funciones que desempeñaban. Bien, esta gente se las apañaba de maravilla sin magia. Deseo ser un poco más comprensiva cuando Hermione intento introducirla al mundo muggle hace años.
Quizá si hubiese aceptado no se sentiría como una perfecta ignorante en esos momentos.
Michael parecía divertido con todo el incidente, le iba explicando en voz baja algunas de las cosas que veían a su alrededor.
_... eso de allá es el subterráneo. Es parecido al tren de Hogwarts, solo que los viajes son cortos en comparación y allí entra gente de todas las edades. Es algo que todo el mundo puede pagar...-
Ginny no quería ser grosera pero algo llevaba molestándola bastante rato.
_ ¿Por qué hay tan mal olor?
Michael se rio entre dientes.
_ Ese es el olor combinado del humo de los autos, miles de desechos en los callejones, muggles que no se bañan… y no es algo reciente. Hay algunos turistas que no soportan el olor- comento el hombre- Cuando te encuentras en una ciudad tan grande esos son inconvenientes comunes. Esta ciudad en comparación con el mundo mágico es… es como comparar un elefante con una hormiga. Casi en todos los sentidos. Y no lo digo precisamente porque este resentido. A estas alturas creo que me hicieron un favor cuando no pude entrar a trabajar al Ministerio, en ese entonces todavía estaba a tiempo de ponerme al día en la escuela aquí.
_ ¡Gin, Hemos llegado al cine!- repuso Michael.
…
El estudio este en la mansión Malfoy se convirtió en el sitio de reunión no oficial de Harry, Ron y Hermione, con la compañía ocasional de Draco o la misma Narcisa. A Lucius no lo veían muy seguido, como una especie de acuerdo tácito, el mayor de los Malfoy se mantenía en la biblioteca o en sus habitaciones, solo las abandonaba para la hora de las comidas. Ahora, se encontraban en plena discusión sobre qué hacer con respecto al Wizengamot y los dos asientos de Harry.
_ Ya hemos discutido esto antes. Hermione es alguien capaz en quien confiaría con todo, pero hay ciertas cosas que en el Ministerio no van a cambiar por mucho que nos moleste. La sangre es una cuestión importante en el Wizengamot. Es algo que me parece ridículo, pero no estamos en posición de modificar nada, al principio tenemos que jugar de acuerdo a sus reglas.- Harry hacia lo posible para no exasperarse con su mejor amigo, cuando descurtieron todo el asunto, Hermione estuvo de acuerdo en que la mejor opción era que Malfoy se encargase de todo lo relacionado al Wizengamot. Pero Ron no estaba convencido.
_ Eso me parece bien- Ron ya estaba exasperado, aunque lo contenía bien- Pero precisamente por el tipo de gente con la que estamos lidiando no nos conviene concentrar todo el poder en una sola posición. ¿No se dan cuenta? Si le damos los dos votos a Malfoy solo lo convertiremos en un blanco tentador. Empeoraremos la situación que tenemos entre manos. Ya es un blanco al que han secuestrado y sin duda quieren fuera del camino. Tiene uno de los asientos con mayor importancia, de los Malfoy, una de las pocas familias restantes del club de los Sagrados 28, las familias fundadoras. Eso solo empeorara si le concedes el asiento Black, y el Potter.
Los ojos de Hermione se ampliaron un poco, esa fue toda la señal de sorpresa que se permitió demostrar, Harry en cambio adquirió una posición pensativa.
_ Y yo no quiero nada que ver con el Wizengamot. Quiero tiempo libre para mi investigación. Creo que ya establecimos hace tiempo que la política no es algo que me importe y eso es algo que los cerdos gordos del Ministerio agradecen todos los días.- si se notaba algo de sarcasmo en el tono de Harry, ninguno de sus amigos quiso mencionarlo. Todos tenían un historial desagradable con el Ministerio y sus llamados "cerdos gordos".
_ La opción de que acompañes a Draco a las audiencias… ¿Está descartada?- inquirió Hermione.
Harry le dedico una sonrisa a su amiga.
_ Quiero una escolta para Malfoy. Eso es cierto, llamaría bastante la atención de nuestros enemigos pero también me aseguraría de mantenerlo seguro, es un trabajo que no puedo confiarle a otros en el Departamento porque no estoy seguro cuántos de ellos estén involucrados en este desastre.
_ Y si estuvieses con él en plena sesión, puedes emitir tu voto, al menos el de los Potter. Porque eres el único que queda de esa familia por descendencia directa del heredero anterior. Y Malfoy puede asumir el asiento Black si tú dejas en claro que no tienes intención de emplearlo en el futuro. Todavía seria tuyo pero Malfoy podría representar a los Black en esas votaciones sin que nadie se oponga, precisamente porque tiene sangre Black. Y si no intento asumir el asiento Black antes, fue precisamente porque sabía que era uno de tus asientos.
_ Creo que eso es la mejor conclusión, al menos con lo que respecta al Wizengamot. No quiero entrometerme si es que no tienen intención de contarme algo sobre su investigación, ustedes los Aurores con todo su asunto de "información clasificada". Pero Harry… Ginny va muy en serio con lo de la custodia y deberíamos prestarle atención, busco a Michael Corner. Michael es alguien con mucha capacidad, si no lo aceptaron para trabajar en el Ministerio es precisamente por esos estúpidos prejuicios de sangre. Es un abogado con una trayectoria profesional notable en el mundo muggle. Esto va a sacudir a las masas. Puede que Ginny lleve las de perder pero esto no puede ocurrir en peor momento.- Hermione estaba preocupada, y se notaba que ciertamente no quería entrar en un conflicto de esa clase con Ginny.
_ ¿Hay algo que se pueda hacer para que esto no tenga mayores consecuencias?- inquirió Harry.
_ En casos como estos, se crean enemistades duraderas Harry. Hay que tomar por ejemplo el feudo que existe entre los Malfoy y los Weasley. Todo empezó por una disputa en el límite de las tierras de sus mansiones, y terminó con las dos familias siendo enemigas aun después de todo el tiempo que ha pasado desde eso. ¡Es un conflicto de 1845, Harry!
Ahora entendía un poco la aprehensión de Hermione. Y el mismo no se sentía reconfortado por el cariz que estaba tomando el asunto.
_ Supongo que lo único que queda es asegurarse que la opinión publica este en nuestro favor el mayor tiempo posible, sin desacreditar a Ginny, sino haciendo lo posible por mantener la opinión neutral hacia ella. De esa forma el público intuirá que estamos en busca de una solución pacifica pese a lo que sin duda serán unos alegatos demoledores- repuso Hermione.
_ Supongo que es lo mejor- suspiro Ron, dedicándole la atención a Hermione- Eres libre de defender a Harry si eso es lo que quieres, no tienes por qué preocuparte de la opinión de mis padres en todo el asunto. Ya mama lo superara en su momento. Yo siempre voy a apoyarlos a los dos. Aunque… cuando ganes el juicio tendré que darte al menos un puñetazo si haces llorar a Gin- eso último lo añadió con intención de aligerar un poco la tensión, aunque lo decía totalmente en serio.
Harry le dedico una sonrisa a su mejor amigo, y Hermione rodo los ojos, aunque con una sonrisa divertida en el rostro.
…
Draco Malfoy estaba encerrado en su despacho, revisando la agenda de la próxima sesión del Wizengamot que tendría lugar en diez días. Estaba ponderando a quien se podía aproximar de la facción gris del Parlamento ellos se reunirían en menos días y eran parciales a sugerencias en los proyectos de ley que finalmente alcanzarían al Wizengamot, aparte que los de la facción gris nunca se encarnizaban en las disputas y se mantenían lejos del foco de atención en las discusiones reñidas de los reformistas y los conservadores.
Los reformistas, encabezados por Granger eran los que estaban empeñados en hacer cambios radicales en todos los escaños. Y los conservadores encabezados por Clearwater no querían ceder un ápice en la forma como se llevaban las cosas.
Quizá podría empezar con los Greengrass. La idea es que aquello pudiese ser aprobado en la mayor brevedad posible, no quería que su naturaleza como criatura mágica fuese conocimiento público. Estaba en todo su derecho a mantenerlo privado, por más que cerdos pre juiciosos como los Goyle y todos los de la facción conservadora pensaran lo contrario.
Quería un futuro mejor para Scorpius y no el desastre en que se encontraban las cosas ahora. Solo quedaba esperar la respuesta de Potter que seguramente llegaría entregada por Hermione Weasley, no estaría mal contar con alguien tan eficiente como ella, pese a todas sus diferencias en el pasado, podía admitir que la mujer era una fuerza a ser reconocida en todo proyecto que emprendía.
Y en efecto, llamaron a la puerta de su estudio.
El famoso trio de oro que tanto envidia la causara en sus años en Hogwarts entraba a la oficina. Potter a la cabeza. Hermione al centro y Ron Weasley cerrando la marcha.
_ ¿Ya han decidido?- inquirió Draco, que decidió que con este grupo mejor era ir directo a los negocios.
_ Si.- repuso Hermione, tomando el asiento opuesto a su escritorio, con su fiel portafolios desplegado en sus piernas y rebuscando en la cantidad casi absurda de archivos que tenía en su poder hasta que finalmente pareció encontrar lo que quería.- Decidimos que era lo menor que tuvieses el cupo de voto de los Black, el cual Harry piensa ceder con todas las formalidades. Y en cuanto al asiento de los Potter… si Harry fuese a encontrarse en la sesión plena, puede emitir votos sin necesidad de hacer una ceremonia de aceptación, es una solución temporal mientras decidimos a quienes aproximarnos con esta propuesta.
Sabía que era eficiente-pensó Draco, con una sonrisa satisfecha. Y aunque pensó en esa opción antes, era mejor que fuese ella quien la sugiriese, no estaba perdido al rubio que esos tres todavía le guardaban cierto recelo, años de disputas no se desvanecían tan fácilmente de la memoria.
_ En vista a las circunstancias, tengo que estar en deber de guardia constante hasta que se haga un avance significativo en capturar a alguno de los responsables. Eso implica escoltarte a todos lados- repuso Harry, sin rodeos- Por ende no creo que sea problema que me encuentre presente para alguna sesión del Wizengamot. Podría estar presente para todas ellas de esta forma y nadie puede evitarme votar si se da de esta manera. La magia de la sala entraría en efecto inmediatamente reconociéndome como el último heredero de los Potter.
_ La próxima sesión es en diez días- informo Draco- Al principio estaba pensando en aproximarme a algunos de los parlamentarios de la fracción gris. Esos que no toman partido en la mayoría de las disputas por reformas en leyes o en proyectos de Ley. Si se pudiera conseguir el apoyo de al menos uno de ellos entonces podemos iniciar con una postura considerablemente sólida. Lo ideal sería, contar con un reformista, un conservador y un parcial. Solo que no se me ocurre cual de la facción conservadora estaría siquiera dispuesto a recibirnos, y si fuese el caso, que nos pediría a cambio de semejante favor, que sin duda alguna le costaría unas cuantas amistades de su círculo.
Los ojos de Hermione brillaban con determinación, como cuando estaba empezando un nuevo proyecto, su mejor amigo y su esposo la estudiaban con atención, preparados seguramente para echarse atrás en lo que sin duda sería un debate encarnizado entre ella y Malfoy.
_ ¿Solo tenemos diez días antes de la próxima sesión del Wizengamot? ¡¿Por qué no lo dijiste antes?!- repuso, casi lista para salir disparada de la silla, recordando a cuando andaba media enloquecida en temporada de exámenes.
_ Porque estoy concentrado es en un proyecto de Ley que se va a presentar ante los parlamentarios, la próxima sesión del Wizengamot, aunque es importante… no me preocupa porque tenemos cerca es el proyecto de Ley. Y ese es uno bastante perjudicial para las criaturas mágicas.- dijo Draco, levantando la vista del borrador de dicha ley, que tenía aferrado en las manos, sus nudillos casi translucidos al aferrarse al papel…
Hermione se aplaco algo al escuchar aquello. Malfoy llevaba razón, debían reorganizar prioridades, por Teddy Lupin y todos aquellos a los que esa ley pudiese afectar gravemente.
_ De momento… creo que lo mejor que podríamos hacer es un ataque en prensa. La opinión pública puede desviarse fácilmente. Es algo que no nos gusta hacer pero esto lo amerita. Claro que el momento no podría ser peor, justo ahora que Harry y Ginny van a iniciar un juicio de divorcio y custodia, teniendo en cuenta a quien Ginny escogió como abogado esto seguramente va a sacudir las bases de todo.- Hermione estaba preparada para seguir por esa vía.
_ Primero debemos intentar la vía cubierta. Si nos dirigimos a la prensa desde ya, nuestros enemigos van a saber lo ansiosos que estamos por detenerlos en esta vuelta y seguramente van a planear algo peor para la siguiente sesión. Si no es que logran algo en esta. Por ello casi nunca doy declaraciones de prensa. Y si lo hago es en una declaración escrita…
Los ojos de Hermione se iluminaron.
_ ¡Eso es!
Los tres hombres en la habitación le dedicaron miradas algo escépticas.
_ ¡Piensen en ello detenidamente!- repuso la castaña, con las manos en la cintura y dedicándoles una mirada severa- Si se prepara una declaración en conjunto de ustedes- señalo a Draco y a Harry- el público estaría lo suficientemente intrigado para informarse sobre lo que está pasando y eso marcaria la diferencia.
Al principio ninguno entendía, el primero en captarlo fue Ron.
_ Realmente eres brillante y bien que podrías ganar unas elecciones para la oficina del Ministro.- comento, sorprendido por el ingenio de su esposa.
_ Luna no tendrá problema en ayudarnos con una edición de El Quisquilloso. Y estoy segura que El Profeta no tardara en hacer una edición o contactarnos por información.- y por supuesto ella se encargaría de todos los preparativos, por suerte, Draco era rápido al redactar sus comunicados de prensa y era obvio que ella se encargaría de redactar la parte correspondiente a Potter.-… Si jugamos bien nuestras cartas podríamos sortear esta crisis sin que nadie salga perjudicado- añadió Hermione, reorganizando algunos de sus papeles.
…
_ ¿Qué tanto pueden estar hablando en el estudio?- inquirió Scorpius mientras paseaba por el salón de té, bajo la mirada preocupada de sus mejores amigos.- Llevan horas allí- eso ultimo lo dijo al tomar asiento en la silla opuesta al sofá.
_ No sé, quizá tu padre está dándole detalles del secuestro al señor Potter para que puedan encontrar a los que lo hicieron. También pueden estar hablando sobre los periodistas que estaban asediando en el jardín hasta hace poco, o quizá el señor Potter está discutiendo medidas de seguridad con tu papa- eso lo dijo Emma en tono tranquilizador y perfectamente razonable… lo cual no ayudaba a tranquilizar los nervios de Scorpius, porque generalmente él era la voz de la razón del grupo.
_ Si conozco a papa tan bien como lo creo, deben estar hablando sobre como atrapar a los secuestradores. No me creí ni por un segundo que fuese a renunciar del Ministerio y dejar su trabajo ¡Es lo que ama hacer! Ir tras los malos, quiero decir. Si hubiese estado tan dispuesto a renunciar ya lo hubiese hecho hace años, en especial para no divorciarse- Albus se encogió de hombros al final- Madre lleva acosándolo con esa idea por años, esa y otras tantas- eso ultimo lo dijo con un tono cargado. No era necesario que repitiese todos los problemas en casa con su madre, ese era un tema de conversación frecuente tanto en Hogwarts como en vacaciones. Ginebra Potter nee Weasley era un tema sensible para Albus, si bien no podía odiarla porque era su madre, tampoco sentía afecto por ella.
_ No vamos a ganar nada sentados aquí esperando a que salgan. Porque posiblemente cuando eso ocurra será la hora de la cena y luego querrán ponerse a resolver todo lo que tienen pendiente. Que no va a ser tarea fácil. Y me da la impresión que los amigos del señor Potter quieren salir lo más rápido posible de este lugar.- Emma era observadora en ese sentido y eso la hacía una adversaria temible.
Antes que pudieran seguir con la conversación, que francamente no llevaba a ningún lado, Lily llego corriendo a la habitación, sin aliento, cerró la puerta tras ella.
_ ¡Al! ¡Por fin te encuentro!- era un misterio como se las arreglaba para formar las palabras cuando venía sin aliento y jadeante, pero así era Lily, quizá esa será consecuencia de estar en el equipo de Quiddicth de Gryffindor bajo el mando de alguien con el apellido Wood.
_ ¿Qué pasa Lils?-inquirió Albus con algo de aprehensión, Lily no era alguien que diese carreras por cosas insignificantes y la urgencia con que su hermana estaba buscándolo no debía ser precisamente por buenas noticias.
_ James escribió. Y antes de que interrumpas, lo que dice, o al menos parte de ello, es importante. Al parecer mama consiguió un abogado que va a asistirla en el divorcio y quiere pedir custodia completa de los tres. Eso no es todo, James advierte que me prepare porque es capaz de todo y ya está preparando una entrevista con algunos periodistas.- era obvio que estaba indignad y sorprendida por todo el asunto. Aunque Albus se lo esperaba.
_ Puedo imaginar que es lo que va a decir- la emoción en el tono de voz de Albus era inconfundible ahora.- Y tengo la impresión que esto no solo va a afectarnos a nosotros, sino que también puede salpicar a los Malfoy.- su hermana le dedico una mirada escéptica.-Piensa en ello Lils- dijo con firmeza cuándo su hermana iba a interrumpir- Si hay algo que ella odia es no salirse con la suya, estuvo peleando por años para que papa renunciara a su trabajo en el Ministerio, y es precisamente ahora con el caso del señor Malfoy que finalmente ha renunciado, pero ni siquiera por la insistencia de ella sino porque era necesario para su investigación. Eso debe haberla molestado, mucho. Y si la conozco bien no va a dejarlo pasar. Si en el camino puede vengarse de papa y también de los Malfoy, lo hará.
Nadie dijo nada, si bien Lily no contradijo a su hermano, se notaba lo incomoda que estaba con todo el asunto. No debía ser fácil para la pelirroja escuchar tanto desprecio hacia su madre, menos por parte de su hermano, y se sentía mal por Al.
Debía ser terrible, detestar a tu propia madre.
_ En fin, entonces deberíamos decirles. Ellos deben saberlo para que puedan prepararse. En especial tu papa, que no tiene nada que ver con todo esto- dijo Albus, asintiendo en dirección a Scorpius.
El rubio se limitó a asentir, aunque esa conversación debía posponerse hasta que su padre y los invitados abandonaran el estudio.
…
El nuevo escondite no era ni la mitad de espacioso a lo que había sido la cueva, pero bien… algunas perdidas debían ser afrontadas con valor. Y para ser sinceros si tuviese una elección para un cuartel de operaciones seguro, ni muerta hubiese regresado a la maldita ruina de casa en la que había crecido, en estos momentos Delphini Riddle no era una mujer feliz.
La casa en la que creció, en medio de su decadente esplendor putrefacto era lo mejor que podía permitirse con el presupuesto que tenían, y el sitio en el que podían esconderse a plena luz del día. La idea de esconderse en cualquier sitio que fuese remotamente similar a la cueva de la que salieron quedaba descartada, precisamente porque se enfrentaban con uno de los pocos aurores que servían del Ministerio de Magia. Maldijo una y otra vez el día en que el Ministro designo a Potter como el encargado del caso. Ese fallo de cálculo por su parte ya le costó una ventaja significativa.
No quedaba forma de desviar la atención de Potter, ya que estaba prácticamente divorciado de Weasley no podrían usarla como medio de negociación y los hijos de Potter pasaban todo su tiempo en Hogwarts, no había forma de llegar a ellos allí.
Maldecir a Gaunt no iba a beneficiarla, necesitaba recursos y hombres. No iba a conseguir esas dos cosas simplemente perdiendo el tiempo en las paredes de esa vieja casa. Perdieron su ocasión de conseguir algunos galeones cuando Malfoy y su esposa escaparon… y después de eso tanto los aurores como las familias sangre pura estarían en guardia para evitar otro secuestro.
¿Cómo obtendría algunos galeones? La herencia de los Lestrange estaba comprometida, no le correspondía un solo knut de esa bóveda porque no era familia directa del esposo de su madre. Y las bóvedas Black estaban todas en posesión de Potter.
Sus seguidores eran todos convictos de la guerra y sus bóvedas quedaron diezmadas luego de la ola de juicios que siguió a la batalla de Hogwarts. Y luego de eso, no consiguieron empleos que fuesen lucrativos, a duras penas les alcanzaría para sobrevivir ese mes. Necesitaba el dinero, ahora.
Solo pensar que Gaunt estaba en una situación igual o peor a la suya era lo único positivo de eso.
Con una nueva sonrisa retorcida, Delphini abandono el vestíbulo. Tiempo de actuar. Las mejores ideas siempre llegaban en el momento inesperado.
…
_ Pareciera que cuando al fin respondo una pregunta tienen que salir al menos 10 mas.- dijo Potter, con un tono que Draco no podía interpretar del todo. Después de la cena, los Weasley los dejaron a solas, Hermione quería ir a casa para recoger a Hugo y a Rose de la Madriguera, traerlos hasta la mansión y empezar a preparar la declaración que darían a los medios. Ron quería pasar por el Ministerio y seguir "investigando". Con tiempo a solas, Harry y Draco discutían a sus enemigos.
_ Delphini es la hija de Bellatrix y Voldemort, su nacimiento se mantuvo en secreto. Solo lo sabían los del círculo interno de Voldemort. En parte porque pretendía hacerla su heredera y en la otra, porque técnicamente era una bastarda, una deshonra para los Lestrange porque hacia obvia la infidelidad de Bellatrix hacia Rodolphus. Todo el asunto causo tensiones irreversibles, creo que eso también influyo en que la Orden del Fénix derrotase a los Mortifagos. Antes de salir a la batalla final la dejaron en casa de unos parientes lejanos, la intención era ir por ella cuando ganaran en Hogwarts. No supe nada de ella después. No es que estuviese ansioso por adquirir una nueva responsabilidad en ese entonces, y madre nunca quiso hacer nada al respecto.
_ La abandonaron- eso en el tono de Potter definitivamente era reproche, quizá por su historia familiar, por lo poco que Draco sabía, había sido criado con su familia muggle y ellos eran desagradables con él. Pero su voz hablaba de más cosas que la mera negligencia. Era maltrato… ¿Qué clase de monstruo podría maltratar a un niño?- Solo era una niña. Sin importar quienes fuesen sus padres, era una inocente que merecía cuidado y consideración de su familia inmediata.
_ Lo que se hizo en el pasado ya no se puede cambiar, Potter- repuso Draco- Nunca cuestione las razones de mi madre para no haber ido en busca de la bebe, no pensé en hacerlo. Supongo que todos somos culpables de eso en cierto grado. Lo cierto es que gracias al ambiente en el que creció, ahora quiere ser exactamente igual a su padre tiene una gran cantidad de poder a su disposición y décadas de resentimiento para impulsarla. Atrae a todos aquellos que están inconformes con la forma en la que el Ministerio está manejando las cosas, con el maltrato que sufren aquellos que estén remotamente relacionados a un mortifago, la falta de oportunidades laborales y educativas, la forma en que básicamente les han robado todo su patrimonio, eso creo resentimiento que no puede contenerse. Si encima le añades el prejuicio enfermizo que muchas personas han desarrollado, los convirtieron en parias. No viene como una sorpresa que quieran acabar con todo. He hecho lo posible con los cambios a las leyes, pero no se puede cambiar la mentalidad de la gente de la noche a la mañana. He encontrado demasiada oposición en el Wizengamot y el Ministerio, se reconocen mis méritos pero siempre que pueden están presentando un obstáculo.
_ Descubrí eso cuando estaba investigando dentro del Ministerio. Decidí renunciar porque me daba cuenta de la cantidad de trabas que le estaban poniendo a todo el asunto. Estando fuera del Ministerio no estoy sujeto a las reglas que hay para cada proceso que llevan los aurores. Ahora puedo rastrear sin nadie controlando o manipulando los resultados. Únicamente debo responder ante el Ministro. La gente puede decir lo que quiera sobre la corrupción en el Ministerio de Magia pero estoy seguro que Kingsley no tiene nada que ver en todo el asunto. Sospecho de unos cuantos funcionarios de alto rango con bastante influencia, entre los cuales están muchos miembros del Wizengamot. Mis peores temores no están tan infundados entonces, si alguno de estos individuos puede ponerse en contacto con Gaunt o Riddle, o con ambos… entonces tendremos un problema potencial en nuestras manos. Con financiamiento podrían ser una amenaza seria a todo lo que se ha construido desde la guerra.
_ No podemos dejar que eso ocurra- Draco estaba determinado a ponerle un fin a todo eso. No habían ganado nada con la guerra en primer lugar. No quería un futuro como ese para Scorpius.
_ ¿Qué sugieres para detenerlos? Solo soy un Auror por más que la gente siempre quiera decirme que es lo que pude hacer o no. La política nunca ha sido lo mío.
_ Puedes dejarme la política a mí, Potter- repuso Draco- Pero voy a necesitar ayuda en todo lo demás.
_ No parece un trato muy justo, pero voy a aceptar el desafío, Malfoy.- algo cambio en el aire de la habitación, era demasiado perceptible. Incluso en el tono de voz que empleaba Ha… Potter. Aun no se ganaba el derecho a tratarlo de forma tan impropia.
Por lo menos en tu mente, puedes llamarle Harry - asevero una voz en el fondo de la mente de Draco, una que por alguna razón se parecía bastante a la voz de Snape.
_ Si vamos a trabajar juntos en un proyecto tan ambicioso como este, debemos saber exactamente a que entramos. Y espero que no lo tomes a mal, Potter. Pero realmente me vendría de maravilla más apoyo en el Wizengamot. No es un secreto para nadie que los asientos correspondientes a los Black y a los Potter han estado inactivos desde hace siglos, creo que desde que tu abuelo paterno se sentó en el consejo, si no tienes intención de asistir a reuniones del Wizengamot… ¿Te importaría designar a un representante que pueda hacerlo por ti? Alguien a quien le tengas la máxima confianza, por supuesto. Y esa persona… va a estar en tanto riesgo como lo estoy yo a recibir atentados de distintas facciones. No es algo que le puedas pedir a cualquiera. Sé que la solución temporal de Weasley es brillante pero solo será útil por un par de sesiones, si es que somos afortunados. Y creo que no es necesario mencionar que a quien sea que designes tiene que ser sangre pura. Al menos hasta que podamos cambiar las regulaciones vigentes.
_ Voy a pensar en ello- aseguro Harry- De momento me gustaría centrarme en detener a Riddle y Gaunt antes que causen verdadero daño. Algo que pueda ser irreversible incluso.
_ ¿Weasley está llevando la investigación ahora?- inquirió Draco.
_ Sí, pero se está topando con los mismos o incluso más obstáculos con los que me topaba- admitió Harry- Sé que eso debe cargarlo bastante frustrado, pero de momento lo mejor es que este para distraer la atención, al menos de parte de nuestros enemigos. Esto se siente como estar luchando con una Hydra. No terminas de cortar una cabeza cuando salen al menos tres nuevas.
_ Interesante analogía.- admitió Draco- Sin embargo no nos deja más cerca de contestar contra quien estamos luchando o cuántos de ellos tienen influencia en el Ministerio. No sé qué sería peor, si contactaran con Riddle o con Gaunt.
_ Le he pedido a Hermione que prepare todo lo necesario para que tengas los votos de mis asientos en el Wizengamot como acordamos. No tengo tiempo para centrarme en eso, mi objetivo es atrapar a Gaunt y Riddle antes que puedan ocasionar un daño mayor, no estoy diciendo que en el futuro no pueda ocuparme de ello, pero ahora no es mi prioridad.
Draco lo contemplo por un largo rato, esos ojos grises parecían estar buscando algo, por lo que Harry aguanto el escrutinio tratando de no dar paso a la incomodidad.
_ Es una decisión que no sabía que tomarías. Creo que Weasley debe haberte asesorado mejor. Voy a hacer lo mejor posible para tener en cuenta tus opiniones antes de emitir los votos, aunque teniendo en cuenta a quienes nos enfrentamos eso no va a ser posible siempre. A veces voy a tener que decidir sin contar con tu autorización, en especial teniendo en cuenta que durante algunas de tus misiones no va a ser posible rastrearte para consultar… ¿Aun así vas a darme poder sobre los votos de los Black y los Potter? Creo que estaría en tus mejores intereses prepararte con Weasley para que en el futuro puedas emitir tus votos
_ Confió en que al final vas a escoger lo que es mejor para el futuro de nuestros hijos, he presenciado lo determinado que estas a proteger el futuro de Scorpius. Por eso no creo que alguna de las decisiones que tomes pueda afectar negativamente a la próxima generación. Y pese a que las políticas no son lo mío, estoy informado gracias a Hermione. Ella misma decidió que eras el mejor candidato a sostener mis votos. Y confió en su palabra.- Harry estudiaba al rubio atentamente, las reacciones espontaneas eran lo mejor para determinar con qué clase de persona se estaba lidiando. Pese a que Hermione al principio guardaba reservas y antes acordaron que solo se concederían los votos del asiento de los Black… Harry se sentía a gusto con la idea de concederle los votos de los Potter también.
Draco asintió, no confiaba en la estabilidad de su voz para emitir respuesta alguna. Era… un sentimiento agradable saber que después de todo lo ocurrido entre ellos, Harry aún era capaz de confiar en él, en especial algo tan importante que seguramente le traería problemas si es que llegaba a equivocarse.
Si esto es parte de lo que puedo tener, entonces puede que viva un poco más de lo que esperaba- pensó, sin levantar la mirada, al menos no mientras el latido de su corazón no se desacelerara un poco.
_ En nuestra conversación, quedo algo pendiente. Algo que debías decirme en cuanto a tu naturaleza, tengo que saberlo todo si vamos a hacer que esto funcione, no quiero hacerte daño por algo que no sepa.- dijo Harry, decidiendo que había esperado lo suficiente para que su huésped se sincerara al respecto.
Reteniendo un suspiro a duras penas, Draco enderezo la postura y decidió enfrentar sus problemas de una vez, años de estar ocultándolos no los solucionaron precisamente.
_ Pase años negando que eras mi ancla- empezó, su voz agarrando firmeza con cada palabra que conseguía pasar por sus labios.- Eso no es algo que le haga bien a alguien de mi especie, pero era la única opción que tenía. Si he conseguido sobrevivir todo este tiempo es porque Scorpius aún necesita de mí. Eso no va a mantenerme para siempre. No quiero ponerte en una posición aún más incómoda por admitirlo. Porque incluye algo que no puedo pedirte.
Harry solo lo contemplaba, su curiosidad siendo despertada por la cuidadosa elección de palabras de su interlocutor.
_ ¿Es necesario algo más aparte de mi presencia continua?- inquirió Harry.
Draco, que no quería mentirle, se limitó a asentir.
_ No vas a decírmelo, ¿verdad?- inquirió Harry, con algo de irritación en su tono.
_ No- admitió Draco- Pero si tanta curiosidad tienes por la respuesta, tenemos una biblioteca muy amplia en la mansión y estoy seguro que Weasley querrá ayudarte en cualquier cosa que incluya estudio.
Harry lo contemplo con cierto reproche, aunque Draco estaba en todo su derecho a mantener secretos.
_ ¿Tienes alguna idea para encontrar a Riddle y Gaunt?- decidió cambiar el tema, ya que notaba que Draco estaba incómodo.
_ No. Decidí enviar a Emmeline con mi portafolio al Ministerio, mientras más rápido podamos frenar estas leyes racistas, mejor. No voy a pedir que tengas preparado el papeleo para la próxima sesión, pero si se puede, sería una ventaja muy apreciada. No puedo permitir que aprueben lo que tienen en la agenda…
_ Ya Hermione está trabajando en ello. Tendremos todo listo para la semana que viene, me dice que necesita algunos registros de la bóveda Potter y que tendría que pasar por Grimmauld Place.
…
Emmeline Yaxley avanzaba con el portafolio de su jefe sujeto de forma casual, entrenada para desempeñar esa y otras labores de riesgo como la asistente de un miembro tan controversial del Wizengamot como lo era Lord Malfoy, en sus primeros años se sorprendía por la abierta hostilidad que mostraban algunos funcionarios y la presteza con la que intervenían para causar resultados adversos a todos sus proyectos siempre que pudieran. Por el rabillo del ojo se percató que alguien estaba siguiéndola por lo que apresuro el paso. Solo debía llegar a la caja protegida donde se guardaban los proyectos de ley que se discutirían en la sesión del Wizengamot, misma que no podía ser alterada hasta que se abriera en medio de la discusión y por el mismísimo jefe del Wizengamot. Pero mientras los documentos no llegasen a la misma… cualquiera podía ponerles la mano encima y disponer de ellos, en algunos casos, también del mensajero.
Todo eso era algo de lo que estaba consciente cuando acepto el trabajo, pero como hija de un ex mortifago a quien nadie quería dar empleo, acepto los riesgos desde el momento en que su empleador los deletreo para ella, justo antes de firmar el contrato. Los pasillos del Ministerio estaban a rebosar de funcionarios, una colmena de actividad caótica que en muchos sentidos necesitaba actualización, entre la multitud se dio cuenta que no solo la seguía una persona sino tres. Bien, hora de conseguir a alguien que la acompañara… sería ideal contar con un Auror…
_ Señorita Yaxley- la saludo alguien, y casi salta en el aire por la impresión, le dedico una mirada escrutadora a una bruja de cabello oscuro y gesto severo, la insignia en su túnica era la de los Aurores pero nunca la había visto. Su desconfianza hubiese escalado a niveles insospechados, pero se dio cuenta del gesto agrio de Clearwater y Higgs cuando la mujer se posiciono a su lado. Era obvio que se trataba de uno de los pocos funcionarios del Ministerio que desempeñaba sus funciones sin aceptar sobornos o disuasiones.- Tengo ordenes por parte del Auror Weasley de escoltarla en todas sus excursiones al Ministerio. Mi nombre es Agatha Finn. Con esta insignia- le alargo un emblema de los Aurores- podre saber si necesita ayuda. Se activara con una alarma conectada a la central que estará siendo monitoreada en persona por los técnicos de emergencia. Si requiere seguridad adicional puede solicitarlo del Auror Weasley o de mí.
Aliviada por contar con protección, Emmeline asintió, se sentía bien caminar por el Ministerio sin estar cuidándose la espalda a cada paso y dando miradas de soslayo o sobre sus hombros. Era un beneficio con el que no esperaba contar, uno muy bienvenido.
…
La noción de estar haciendo algo malo o quizá tomando una acción desmedida, paso por la cabeza de Ginny cuando caminaba por el callejón Diagon en plena nevada y se topó con una pareja joven que salía de Flourish and Blotts con su pequeño hijo aferrando la falda de su madre. Le trajo a la mente una escena muy similar a tantas… ¿Cuántas veces fue con Harry a comprarles cosas a los chicos en el callejón Diagon? ¡Demasiadas para contarlas! Eso seguro.
Y sin importar que tan ocupado estuviese, siempre sacaba tiempo al menos para eso. La punzada de añoranza mezclada con rabia fue más de lo que se sentía preparada para soportar ese día. Aferrando su bolsa, pensó que quizá un trago la ayudaría, pero al llegar al Caldero Chorreante el lugar parecía una copia de Las Tres Escobas. El negocio nunca fue un sitio familiar con la vieja administración llevada por el cantinero Tom, pero al parecer Hannah Abbott estaba dedicada a cambiar esa percepción porque estaba a reventar de familias y el bullicio le recordaba al que se armaba en el Gran Comedor, en Hogwarts…
A punto de explotar de frustración, dio media vuelta para salir y desaparecer a casa… justamente en la parte trasera del Caldero Chorreante se topo con la misma pareja que vio en Flourish and Blotts.
Repentinamente, regresar al gris apartamento estudio que estaba alquilando en Londres no le llamaba para nada la atención, quería… ir a la Madriguera. Pero eso estaba fuera de discusión.
Sus hermanos no querían saber nada de ella. Su madre estaba enojada por lo que pensaba hacer… la injusticia de todo ello era suficiente para hacer que se le aguaran los ojos… pero de la rabia.
Harry le había quitado demasiadas cosas cuando decidió salir de su vida, si es que en algún momento llego a entrar. Fuera de los recuerdos que tenia de su tiempo en Hogwarts se percató que no tenía experiencias con Harry… recuerdos. Nunca fueron una pareja convencional, pero por alguna razón eso le afectaba hoy más que en cualquier otro momento. Como uno de esos pensamientos repentinos del subconsciente que de repente sale a flote pero simplemente para atormentarnos. Pudo haberlo tenido estando en casa, pero por supuesto que paso en la calle, rodeada de la festividad que precedía las celebraciones de Yule. Con los niños saltando de un lado al otro y los padres con sus interminables listas de compra, las parejas en sus citas y… el bullicio iba a volverla loca.
_ ¿Está bien?- y para su suerte era precisamente la pareja que se detuvo frente a ella. Quien le hablaba era el hombre, mientras la mujer se quedaba con los niños a cierta distancia.
_ Si… yo…. Ya me iba a casa.- y por supuesto tendría que irse al modo muggle porque estaba demasiado alterada para concentrarse en desaparecer.
Simplemente maravilloso.
Necesitaba una buena distracción, y pronto.
Cuando estuviese alejada del Caldero Chorreante y toda la magia en el ambiente, sería capaz de usar ese condenado aparato que le dio Michael, en este momento lo que le hacía falta era algo nuevo y fascinante para distraer la mente… sí. Eso era lo que iba a hacer. Ahora mismo.
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