¡Amigas y amigos de Kingdom Hearts! :D Que grandes noticias hemos recibido por parte de Sakurai. Sora finalmente fue añadido al elenco de Smash después de lo que creo fueron miles por no decir millones de peticiones en internet para que esto sucediera XD

Dicho esto, no puedo decir nada más que estoy gratamente satisfecho por la decisión tomada, ya que tal vez no lo parezca, pero este fanfic está inspirado (en cierto modo) en el "Mundo de Luz" de Smash Ultimate. Así que usaré la inclusión del personaje como un mayor incentivo para las ideas crossover que he estado planeando desde hace mucho.

¡Así que terminemos de una vez con esta presentación, y que de inicio el primer capítulo oficial de esta gran aventura!


I

Algunos días pasaron después de lo ocurrido en la ciudad de Manhattan y, por defecto del tiempo mismo, también transcurrió en los otros mundos por igual. Durante ese tiempo, el misterioso joven de ojos dorados y dentadura acolmillada, que se cruzó con Gale en medio de la tormenta, no podía dejar a un lado la forma en que se desenvolvieron los eventos ese día debido a las acciones del chico rubio.

-"Mmmm…ese chico" decía el extraño individuo con molestia mientras frotaba su revoltoso cabello verde entre sus dedos.

-"A pesar de que le dije que se mantuviera alejado, no dejo de inmiscuirse en nuestros asuntos. Que molesto…" comentó en voz alta.

*DESCRIPCIÓN*

Nombre: Medardo

Rango: Caballero del Destino II

Unión: Resplandeciente

-"Era de esperar que nos encontráramos con algún tipo de ofensiva por parte de los habitantes de esos mundos" le explicó una voz femenina de forma calmada. Esta persona se hizo presente en la habitación, quien resultó ser una joven de menor estatura que la del muchacho de vestimenta blanca. Su piel era morena y sus ojos tenían un brillante tono celeste; también llevaba un extraño peinado rosado con un par de pequeños moños redondos y dos largas coletas que terminaban con la forma de la punta de una flecha, las cuales estaban adornadas con dos zircones azules.

*DESCRIPCIÓN*

Nombre: Yule Opera

Rango: Caballero del Destino I

Unión: Resplandeciente

-"Sin embargo, el experimento resultó ser un éxito" añadió la joven con cierta satisfacción en su voz mientras ajustaba sus lentes blancos a la altura de su vista. Repentinamente, la sala recreó los eventos de Manhattan en pequeñas escenas para que ambos individuos las observaran.

-"Con la ayuda de nuestros 'Quiméricos' logramos conectar tres versiones paralelas del mismo mundo en una dimensión completamente diferente" continuó, refiriéndose a las criaturas oscuras que emplearon para cumplir su objetivo.

-"Eso es cierto, pero aún está el problema con el chico. ¿Cómo pudo invocar una llave espada cuando en su universo ni siquiera debería existir esa posibilidad?" se preguntaba el joven, confundido por este hecho.

-"Es probable que existan vínculos en este lugar con los que está conectado íntimamente. Debemos eliminar esos lazos y borrar la existencia de la Llave Espada…para siempre" le dijo su compañera.

Destiny Islands

Desde su última aventura lejos de casa, Sora estaba más que acostumbrado a tener sueños lúcidos de sus días como elegido de la llave espada en compañía de sus fieles amigos Donald y Goofy. A veces hasta pensaba que había sido sólo ayer cuando los tres lucharon juntos, lado a lado, contra la amenaza de los sincorazones y la Organización, aunque en realidad había transcurrido más tiempo del que él aparentaba desde ese entonces (alrededor de un semestre para ser más preciso).

No era de extrañar que el joven isleño de buen corazón los echara de menos; al igual que no le hubiese importado ser llamado de nuevo por el rey para ser parte de otra gran aventura en otros mundos. Así era él, libre como el viento. Mientras siguiera aferrado a sus sueños, tendría la oportunidad de reunirse con ellos otra vez; al menos eso era lo que creía muy en el fondo de su corazón.

- Si ese era el caso, entonces… ¿por qué este sueño se sentía tan diferente de los otros? … -

En medio de un oscuro y desolado páramo se encontraba nuestro joven héroe, completamente desconcertado por todo lo que veía a su alrededor. Había varios rostros de personas, criaturas, incluso de elegidos por la llave espada a quienes no reconocía de sus viajes anteriores. Además de eso, por alguna extraña razón, todos ellos se encontraban ya sea malheridos o totalmente desmayados por agotamiento sobre el rocoso relieve.

No pasó mucho tiempo cuando Sora subió la mirada hacia el cielo, donde pudo ver un imponente castillo blanco flotando en el aire justo encima de ellos; y bajo sus cimientos, numerosas cadenas negras salían disparadas en varias direcciones, incluyendo el terreno sin vida donde él y los otros individuos debilitados se hallaban.

Desde arriba, 13 sombras observaban la escena a sus pies. Acto seguido, dos de ellas levantaron uno de sus brazos respectivamente (la figura de la derecha elevó su brazo derecho, mientras que la de la izquierda alzó su brazo izquierdo), e inmediatamente las 11 sombras restantes salieron volando del castillo en dirección hacia Sora, quien era el único en pie por los momentos.

Todos los que estaban conscientes, pero imposibilitados de acercársele, sólo podían advertirle al joven elegido de forma insonora con sus bocas que se alejara lo más pronto posible; sólo había una persona que parecía ser la más interesada en su seguridad que los otros. Era un chico de cabello y ojos marrones, con una vestimenta china color verde y espada en mano, que estaba dispuesto a recibir el inminente ataque en lugar de Sora a pesar de todas las heridas en su cuerpo.

- Sin embargo, ese momento nunca llegó ya que el elegido abrió sus ojos en el instante que sintió las sombras sobre él -

De todos los sueños que había tenido, este en particular había demostrado ser el más impactante para él. Con su brazo derecho extendido hacia arriba, como si quisiera invocar su llave espada, y su mano izquierda aferrada al fruto Paopu que le había dado Kairi, y que ahora colgaba del cabezal de madera de su cama, Sora sólo podía preguntarse, confundido, cuál era el significado detrás de lo que había presenciado.

Por más que le dio vueltas a la cabeza, el joven isleño no pudo volver a conciliar el sueño de nuevo. Su corazón no paraba de latir de forma agitada, a pesar de que ya no se encontraba en peligro dentro la quietud de su cómoda habitación. Tal era su zozobra, que decidió levantarse de la cama para salir y así respirar un poco de la agradable brisa marina bajo las estrellas. Quizás eso lo ayudaría a relajarse.

Con una mano sobre el vidrio de su ventana y la otra en el asa, Sora se dispuso a abrirla muy lentamente para no despertar a su madre en la habitación contigua. Lo menos que quería hacer era preocuparla aún más, ya eso lo había logrado durante sus largas 'travesías inofensivas en altamar' (como les llamaba) a sus espaldas, y había pagado un precio justo por su desobediencia; él, Riku y Kairi para ser más preciso.

Apenas salió a la terraza de madera, se dirigió a la escalera de bambú que lo llevaba directamente al techo de su casa. Tal vez la vista no era tan asombrosa como en la torre del reloj en Twilight town, pero se le acercaba bastante, en especial si se trataba de ver las estrellas tan cerca como ahora. Eran estos los momentos que Sora más atesoraba en su corazón, ya que le recordaban a su padre, quien desapareció un día en altamar misteriosamente y jamás regresó.

Desde ese entonces, el joven elegido siempre hallaba un momento para nombrar cada una de las estrellas en el cielo, justo como se lo había enseñado su padre antes de partir. En el fondo, tenía la esperanza de que él encontraría el camino a casa siguiéndolas, así como su hijo trazaba una ruta imaginaria con su dedo.

-"Papá… ¿podré encontrarte algún día? ¿En qué mundo te encuentras?" mencionó Sora para sí mismo, preguntándose si podría usar el Poder del Despertar para encontrarlo.

Al día siguiente, estaba listo para partir a la escuela secundaria de la pequeña localidad tropical. No sin antes despedirse de su madre, quien se encontraba guardando algunas viejas antigüedades familiares en diferentes cajas. Probablemente era su deseo deshacerse de todos esos objetos sin valor para que ambos tuvieran más espacio en la casa.

-"¡Ya me voy mamá, adiós!" dijo el joven isleño desde la puerta que daba a la sala. Allí, sentada justo al lado del ventanal, donde los rayos del sol se reflejaban, estaba ella; una radiante joven mujer de largo cabello recogido y hermosos ojos azules iguales a los de su hijo.

-"¿Mamá?" volvió a hablar él tras no recibir respuesta alguna de su parte. Al principio se mostró un poco sobresaltada, pero rápidamente recobró la compostura para responderle de vuelta con una dulce sonrisa.

-"Lo siento Sora, no te escuché venir".

-"¿Estás bien?" le preguntó su hijo, quien parecía estar genuinamente preocupado por ella. Al principio, Sora no quería admitirlo, pero con el paso del tiempo se convencía cada vez más de que tal vez su larga ausencia lejos de casa pudo haber afectado a su madre más de lo que él creía.

No era su intención hacer que se preocupara de esa forma en primer lugar. Simplemente las cosas se fueron complicando conforme superaba una prueba tras otra. De hecho, fue gracias a su perseverancia que pudo regresar sano y salvo a su hogar en compañía de sus dos amigos de las islas, quienes también se vieron involucrados de una u otra forma en el conflicto entre la luz y la oscuridad provocado por el maestro Xehanort.

-"Sí…sí, estoy bien" dijo ella mientras se arreglaba un poco el cabello que caía sobre su frente.

-"¿Ya te vas a la escuela?"

-"Sí, hoy nos toca hacer el trabajo de limpieza" asintió antes de responderle a su madre.

-"Ya veo, entonces no te quitaré más tiempo. Deberías irte ahora si quieres llegar a tiempo" rio ella en voz baja.

-"Yo…" alcanzó a decir Sora luego de que su mirada y la de ella se cruzaran. En ese momento, Sora pudo comprender lo que su madre estaba sintiendo en realidad.

Era clara la aflicción en sus ojos, pero más que tristeza en su corazón, el verdadero sentimiento que albergaba en su interior era de benevolencia hacia él. A pesar de la gran preocupación que su hijo le había causado tras su larga desaparición, ella no sentía más que alegría y paz al tenerlo a su lado, y esperaba que así fuera por el resto de sus días.

-"Olvídalo, no es nada. Regresaré antes de que oscurezca, lo prometo" comentó Sora con una pequeña sonrisa después de dejar a un lado sus preocupaciones.

-"¡Espero que tengas un gran día hoy!" le respondió mientras veía a su hijo partir. Una vez sola en la casa, pudo concentrarse en lo que realmente le importaba, y eso era las antigüedades de sus antecesores a su alcance.

-"Siempre supe que no podría evitar detenerte en tu sueño de irte de las islas" murmuró, al mismo tiempo que observaba una curiosa máscara blanca antigua que tenía la forma del rostro de un zorro; y justo al lado de ésta, había otra que se parecía a la cara de un leopardo gris con manchas.

El camino a la secundaria fue relativamente corto para Sora. En cuestión de sólo algunos pocos minutos, el joven isleño ya se encontraba en su salón con un trapeador y balde en mano. A su lado, también estaban sus dos compañeros de clase, Tidus y Zidane (1), realizando las mismas labores de limpieza como el resto de los estudiantes presentes.

-"Suspiro…todas esas lindas chicas, y sólo un apuesto galán para conquistarlas" mencionó el ilusionado joven casanova, admirando a sus compañeras de clase desde lejos.

-"Vamos Zidane, no tenemos todo el día" le recordó Tidus sonando un poco irritado mientras limpiaba la pizarra con un trapo mojado.

Todos y cada uno de los jóvenes estudiantes parecían estar muy enfocados en sus propios deberes, todo esto con el fin de dar inicio a las clases preparadas para el día de hoy. Por un lado, los chicos se encargaban del arduo trabajo manual de limpiar y pulir las superficies del salón, mientras que las chicas tenían la tarea de barrer y desempolvar, además de lavar las ventanas. Entre las personas que realizaban esta limpieza se encontraba Kairi, quien conversaba alegremente con dos de sus amigas por lo que Sora podía apreciar desde su posición.

-"Al menos Sora logró encontrar a su princesa" comentó Zidane de forma pícara luego de percatarse como su amigo no podía quitarle la vista de encima a la agradable chica pelirroja.

-"¡¿Qué?! ¡N-no es así!" le contesto él rápidamente tratando de ocultar el rubor en sus mejillas.

-"¡Oh vamos! Desde que ustedes dos regresaron de quién sabe dónde han estado más cercanos que antes. Así que dime, ¿finalmente están juntos? Sabes, de manera oficial" insistía su fiel compañero a pesar de que el joven elegido prefería no hablar de su relación con Kairi frente a todos, y menos con él de todas las personas.

-"Como si Sora te dijera eso" bromeó Tidus muy sonriente.

-"¡Cállate Tidus!" le replicó Zidane con cierto enojo.

- Ahora que lo pensaba, realmente echaba de menos estos momentos con sus amigos mientras estaba lejos de Destiny Islands -

Más tarde ese día, luego de que acabaran las clases, Sora se dispuso a ir al puerto principal, donde Riku ahora trabajaba como encargado de llevar el control de los barcos que atracaban allí, así como el responsable de la carga y descarga de mercancías en el mismo. Era obvio que esta labor no se comparaba a sus días como elegido por la llave espada, pero lo acercaba cada vez más a su ideal de explorar las maravillas más allá del océano.

-"De nuevo, gracias por la ayuda. Prefiero que estés tú aquí en lugar de Wakka (2), que no hace más que bromear y entorpecer el trabajo" le agradeció Riku a Sora de forma genuina.

-"No hay problema" respondió el feliz joven con una gran sonrisa y ambas manos detrás de su cabeza.

En ese momento, los dos elegidos caminaban tranquilamente por el puerto mientras hacían el conteo requerido de barcos atracados en el muelle. Riku parecía estar más enfocado en esta tarea que Sora, quien solamente estaba allí por la oportunidad de poder pasar más tiempo con su mejor amigo.

-"Así que... ¿ya sabes qué lugar planeas visitar primero?" preguntó el chico de cabello marrón puntiagudo con mucha curiosidad por la respuesta del joven adulto.

-"Tengo varios sitios en mente gracias a este trabajo" le respondió él animado, casi emocionado por la idea de conocer los diversos lugares que le ofrecía su mundo cruzando el mar.

-"Suena que lo tienes ya todo planeado. Vaya que la vida de ex estudiante es complicada por como lo haces sonar Riku" comentó Sora en tono irónico mientras reía en voz baja.

-"Te acostumbras con el tiempo" le respondió el otro joven con una pequeña sonrisa en el rostro, siguiéndole el juego a su amigo ya que, en esencia, esperaba poder disfrutar de su compañía tanto como pudiera antes de partir en busca de su sueño.

-"Al menos no tendré que preocuparme cuando me vaya. Con ustedes dos aquí juntos, encargándose de todo, de seguro no habrá problemas" mencionó Riku con el mismo tono de su amigo, haciendo que éste se sonrojara de vergüenza. Todavía no se acostumbraba al hecho de estar en una relación con su amiga de la infancia.

-"¿E-en serio Riku? … primero Zidane y Bartz (3) en la escuela, y ahora tú".

-"No me veas así, yo no fui quien eligió una guerra como el mejor momento para declararle su amor a alguien"

-"¡S-sí, pero…!" trató de rebatirle su declaración, sólo para darse cuenta de que sus razones sonarían menos lógicas de lo que pensaba en realidad, así que guardó silencio completamente avergonzado. De pronto, su interés cambió de forma repentina a otro tema en particular; uno que no había discutido en mucho tiempo con alguien que también hubiera pasado por las mismas cosas que él tuvo que enfrentar.

-"Riku… ¿crees que las cosas hubieran sido diferentes si el maestro Xehanort no se hubiera obsesionado con la oscuridad como lo hizo?" le preguntó de forma seria, esperando una respuesta ponderada de su parte.

-"Quién sabe…" respondió el otro joven sin darle mucha importancia al asunto. A decir verdad, todavía le disgustaba un poco hablar sobre el hombre que lo manipuló y utilizó su cuerpo para satisfacer sus propios fines.

-"De lo único que estoy seguro es que de no haberlo detenido en ese momento, nuestro mundo probablemente también hubiera sido consumido en la oscuridad que pretendía recrear" añadió.

-"Sí…tal vez tengas razón" dijo Sora, sintiendo cierto pesar y lástima por lo que el destino le había deparado a un compañero elegido por la llave.

-"¡O-ooh, ohooohh!" gritaba la voz de una persona en el muelle que parecía estar en apuros.

Cuando ambos jóvenes dirigieron sus miradas al responsable, vieron a un joven muchacho de piel pálida y ojos color ámbar, tratando de mantenerse en pie mientras llevaba una carga pesada en sus brazos. No había duda de que el chico no sería capaz de recuperar el balance a tiempo y caería al mar con todo y mercancía.

-"¡Resiste, ahí voy!" exclamó Sora antes de dirigirse a toda marcha en su ayuda. Al final, fue fácil para él lograr tal proeza considerando sus experiencias previas en batallas.

-"¡Ya lo tengo!" le aseguró al chico una vez que tomó la caja con ambas manos.

-"¡Mu-muchas gracias! Hubiera sido una pena perder toda esta valiosa mercancía en el agua" expresó el agradecido joven, feliz de que Sora hubiera intervenido en su ayuda a tiempo.

-"Me llamo Sora por cierto, ¿y tú?"

-"Bendy (4) En verdad agradezco que me hayas ayudado Sora" le dijo el chico, estrechando la mano del elegido de forma amigable.

-"No fue nada, estoy feliz de haber estado aquí para ayudar a quien lo necesite. Y ahora que me doy cuenta, esas vestimentas no son muy comunes en las islas. ¿No eres de por aquí verdad?" comentó el alegre isleño con un tono casualmente irónico, detallando la curiosa ropa de mecánico que llevaba aquel chico de extraño cabello negro con dos largas puntas.

- Algunas cosas realmente no cambiaban después de tanto -

-"¡O-oh! …sí, vengo de un lugar muy lejano en verdad…" le respondió Bendy de forma nerviosa y un poco titubeante mientras se rascaba atrás de su cabeza con una mano.

-"Puedo ayudarte a llevar esta caja hasta tu barco, ¿cuál de todos es?" le preguntó.

-"¡E-en serio no tienes que hacerlo!" habló el preocupado chico tratando de disuadirlo, pero la realidad era otra para él.

-"Aunque, si no estás ocupado ahora, no me vendría mal una mano extra" admitió con timidez.

-"¡Seguro!" asintió Sora con una gran sonrisa, la cual fue correspondida por Bendy antes de que éste señalara con su dedo el navío más grande y ostentoso atracado en el puerto (5).

-"Es ese de allá".

-"¡Guau! ¡A eso es a lo que yo llamo un barco único en su tipo!" declaró el elegido completamente asombrado por el tamaño y las dimensiones de la majestuosa nave.

-"No me molestaría subir a bordo y echarle un vistazo más de cer-¡ourgh!" espetó Sora adolorido en el momento en el que sintió un ligero dolor en su corazón, como si hubiera sido pinchado con un filoso alfiler.

-"¡¿Qué ocurre?! ¡¿Estás bien?!" le preguntó Bendy sobresaltado por su repentina reacción de sufrimiento.

-"S-sí…estoy bien" le aseguró el elegido a pesar de lo ocurrido, y prefiero no darle mucha importancia al extraño dolor que sintió en su interior. Sin imaginarse que éste había sido una señal de que algo terrible había sucedido sin que él tuviese conocimiento de ello.


P.D. Todavía tengo sentimientos contradictorios respecto a Kingdom Hearts 4 :/

REFERENCIAS:

1-Versiones AU de los personajes originales de FFIX y FFX (éste último no guarda relación con su contraparte de Kingdom Hearts)

2-Versión AU del personaje original de FFX (no guarda relación con su contraparte de Kingdom Hearts)

3-Versión AU del personaje original de FFV

4-Bendy and the Ink Machine

5-Van Eltia/Tales of Series