Declaración de responsabilidad: Ranma ½ es de propiedad de Rumiko Takahashi, por tanto, no me pertenece. Hago esto por diversión.


Símbolos:

-Palabras habladas.-

Pensamientos.

"Palabras con énfasis o énfasis en ella, como burlas o amenazas".

GRITOS.

= 0 =: Cambio de escena.


¿Puede su amor ser tan fuerte que traspase las barreras del tiempo y el espacio? Predestinados a estar juntos, a pesar de todo y de todos.

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YUANFEN

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"Un brillo salvaje irrumpió en sus ojos azules, golpeándolo con la realización "¡Jamás, jamás la perdería! ¡Nunca!". Aunque tenga que pelear con cada uno de los dioses en el cielo, "Te traeré de regreso una y mil veces Akane, no importa cuánto me tarde, pero te encontraré y haré pagar a quien hizo esto".

"AKAAANNNNNEEEEE!"

"Mi venganza está completa, ¡NUNCA! Ni en mil vidas podrás tenerlo maldita Tendo"- Y desapareció.


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Capítulo 2

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-Nabiki, revisé todas las cámaras de la ciudad y encontré algo- Mientras hablaba, el joven de lustrosos anteojos, acomodaba cientos de pequeños discos amontonados en un gran escritorio, para abrir las cortinas luego de varios días.

-Estaré ahí en quince minutos- Y cortó.

El muchacho se pasó la mano por el rostro tratando de hilar los acontecimientos, todo estaba mal, jodidamente mal. La chica de ensueño de la Secundaria Furinkan y de la Universidad de Tokyo, estaba muerta. Muerta de verdad. Nadie sabía el por qué. No hubo secuestros, ni cartas amenazadoras. La única información con la que contaban hasta ese momento era que Ranma encontró a su prometida herida y pocos minutos después dejó de respirar. Repetía una y otra vez que había llegado demasiado tarde, pero este registro demostraba lo contrario. No llegó tarde, ni siquiera tuvo una oportunidad.

Allí, frente a sus ojos estaba detenida la más pequeña de las Tendo sonriendo al agua impasible, luciendo un lindo vestido blanco con un lazo celeste en su pequeña cintura que la hacía lucir como esas postales románticas que vendían en la librería, coronando sus cabellos, un sombrero a juego con el vestido.

Temblorosamente rebobinó el CD y volvió a mirar la escena, estaban los minutos antes del desenlace fatal. La chica simplemente miraba el agua perdida en sus pensamientos, cuando de repente emergió desde atrás de ella una ráfaga de viento que tiró lejos su sombrero y revolvió sus cabellos. Intentó recuperarlo desde la orilla más cerca de canal, agachándose para alcanzarlo, mientras lo hacía, algo la hizo darse vuelta y posicionarse recta nuevamente y levantarse. Ese algo tan rápido que la hizo rodar por el suelo a toda velocidad, que no podía apreciarse a simple vista.

Pero que para él, un hacker experto, solo le costó dos minutos encontrar, deteniendo, limpiando, y mejorando la imagen, logró descifrar el rostro del atacante, quien causó la dolorosa muerte de la chica. Era una mujer, que Akane ni siquiera pudo ver en un primer momento, pues la atacó sin misericordia ni mediar mayor provocación.

Los escasos minutos pasaron cual se tratará de una película, la muchacha de cortos cabellos se levantó lentamente nuevamente tratando de enfocar a su atacante, mientras se limpiaba el vestido. La mujer desconocida estaba detenida a escasos metros de ella, luciendo un atuendo completamente apretado de color negro, asida a su cintura una gran espada, la cual lentamente desenfundó mientras pronunciaba algo ilegible. La levantó hasta su rostro y concentró una gran cantidad de energía, Akane la miraba consternada mientras intentaba infructuosamente moverse y no podía. Luego todo se detuvo, pasó en cámara lenta, mientras la mujer con un rápido movimiento atravesó a Akane sin miramientos.

Estaba todo en ese registro, a los pocos minutos llegó Ranma, quien pasó de la desesperación y desesperanza, a una rabia infinita. El muchacho lloraba abrazado al cuerpo de la chica, mientras a un par de metros lejos de esa escena estaba la mujer, mirándolos, sonriendo ante su dolor, pero Ranma jamás la vió. Detuvo la grabación.

Se masajeó las sienes, ¿quién diablos era esa mujer? Y ¿por qué diablos le había quitado la vida a Akane? ¿Era culpa de Saotome? No existía reporte alguno de la mujer, apenas tuvo acceso a su rostro la puso en los programas de reconocimiento facial Japonés, Estadounidense y de cualquier lugar existente, pero no encontró nada. Era ¿yakuza? ¡No! ¡Eso no tenía sentido! Genma era un estúpido la mayor parte del tiempo, pero no existían antecedentes que estuviera mezclado con ellos, además, la mujer utilizó una técnica especial que no había visto en ninguno de los otros artistas marciales que llegaban a Nerima buscándolos.

Por primera vez en su vida se sentía atado de manos, algo faltaba en la historia, y era el por qué, nadie va matando por ahí porque se le da la gana, y mucho menos a alguien tan conocida y apreciada por todos, incluso para él. La conocía desde pequeño, como todos con la ilusión de algún día tener un espacio en su corazón, pero la llegada de Saotome lo cambio todo. Ranma se había adueñado poco a poco del corazón de la muchacha, ella lo amaba. Lo sabía, esa reunión sería el punto de no retorno para todos.

-¡Ni siquiera pudo ser amada!- Pensó, y apretó fuertemente su puño - ¡Madita zorra te encontraré!

Toc toc

Se apresuró a abrir la puerta.

-Llegaste antes…- Murmuró mientras dejaba pasar a la chica y miraba a su alrededor por intrusos, cerró cuidadosamente la puerta.

-No tengo mucho tiempo, muéstrame lo que encontraste- Dijo Nabiki. Y era cierto, los últimos días se sintió por primera vez en mucho tiempo encerrada en una película de terror. Su hermana pequeña estaba muerta, su cabeza se lo repetía una y otra vez. Estaba profundamente cansada. Ella la maestra del control, estaba psicológicamente ida, se perdió este suceso por la emoción de asistir a una inauguración de un centro de eventos. Cortó esa línea de pensamiento.

-Takao, es la primera vez en mucho tiempo que siento que no estoy en control y está matándome, ¡muéstrame qué diablos hallaste!- Alzó la voz colérica.

-Tranquila Nabiki, encontré al atacante- Nabiki lo miro sorprendida, y se dirigieron directo a la pantalla, mientras se volvía a reproducir el video una y otra vez a petición de la muchacha.

-Detenla, trata de enfocar la imagen una vez más- El chico hizo lo que le pidió y apareció ante sus ojos la cara de la mujer, con ojos grises sin vida y pelo castaño oscuro, mientras sonreía mirando a Ranma y Akane. Nabiki sintió nauseas, pero trató de recomponerse y pensar claramente, esta mujer mató a su hermana fríamente, mientras la muchacha ni siquiera tuvo chance de defenderse, estudió atentamente su rostro y su vestimenta y se percató que tenía algo atado a su cuello.

- Mejora eso de su cuello, ¿qué es?

El muchacho trabajó a toda prisa, y ahí frente a sus ojos estaba un relicario con letras antiguas. Se les solía dar a las mujeres con su nombre grabado en ellas, como símbolo de su mayoría de edad. Nabiki sabía que significaban esas letras, tenían su nombre, Leiko. Y por primera vez en dos días, se atrevió a llorar, perdiendo el control sobre sus emociones, al ver morir a su hermana.

Takao la abrazó tocando suavemente su cabello y meciéndola, consolándose ambos mutuamente-¡La encontraremos Nabiki y pagará por lo que hizo!- Se juramentaron con la decisión en sus corazones.

-¡Papá tienes que comer algo, vas a enfermarte, por favor!…-Rogó Kasumi frente de la puerta de la habitación de su padre, no había consumido alimento alguno en días. Si no lo hubiese estado vigilando en muy probable que ya estaría muerto, era demasiado dolor. También para ella. Quería gritar hasta que sus cuerdas vocales no dieran más, Akane era como su hija, cuando su madre murió había intentado dentro de lo posible suplir su ausencia, era tan pequeña, casi no entendió que Mamá se fue y Papá quedó devastado durante años. Ahora volvían a sufrir lo mismo, pero esta vez era anti natura, ningún padre debería enterrar a sus hijos. Y sus ojos se llenaron de lágrimas contenidas, que se permitió soltar mientras lentamente descendía hasta quedar de rodillas cerca de la puerta que minutos antes tocó.

Nodoka que venía perdida en su pensamientos se dio cuenta que Kasumi estaba arrodillada llorando, corrió a abrazarla, brindándoles palabras de consuelo, mientras también dejaba libre su propio dolor ante la pérdida.

Ese día cada uno de los habitantes del Dojo Tendo lloró, Soun que permanecía encerrado en su habitación no tenía fuerzas para nada. Su bebé estaba muerta, acompañando a su madre y él estaba nuevamente consumido por la angustia. La vida nuevamente le quitaba a uno de sus más grandes amores y ya no sabía cómo calmar su dolor, pero tenía que cuidar de sus otras pequeñas, Kasumi y Nabiki no podían perder a su padre también.

Genma, ajeno generalmente al dolor del resto, por primera en su vida estaba conmocionado, quería a esa chiquilla tal como si se tratará de su propia hija, era fuerte, decidida, amable, una guerrera como su hijo, la promesa de la unión de las escuelas no tuvo más sentido que cuando vio a su retoño sonreír al conocerla, se dio cuenta que el chiquillo se había enamorado inmediatamente, la buscarla entre sueños, la molestaba porque no sabía otra forma para acercarse a ella. Para él, era insólito, pero ella le daba fuerza, valor y ganas de mejorar. Eran compinches, amigos y se amaban, cada día era más evidente, para él, un viejo panda alejado de romanticismos, por primera vez le dolía el corazón. Estaba devastado porque se dio cuenta que no solo perdió a Akane, sino también a su hijo.

[Continuará…]


N/A.

Gracias por sus mensajes, espero que cada capítulo les guste más, poco a poco se van descubriendo la trama. :O

*Yuanfen: Es un término chino relacionado con el budismo que es difícil de explicar, pero que en general se refiere a los amores que nacieron predestinados. Algunos creen que las fuerzas que manejan y causas detrás del Yuanfen son las acciones realizadas en las reencarnaciones previas, asemejándolo al karma del budismo, pero diferenciándose del mismo, por cuanto el Yuan se refiere a la conjunción de dos personas cuyos destinos se encuentran unidos.