Día 3: Horizonte
- ¿Quieres otro consejo? – Dijo una voz a mis espaldas.
Rodé los ojos con impaciencia – No puedo esperar a escucharlo.
-Solo tienes un par de minutos para explicarle todo a tu hermano – Respondió en un tono un poco menos sarcástico, pero igual de frio – Cualquier minuto extra lo pagarás junto con tu multa.
Bufé ante su comentario – ¿Ahora quieres ayudarme?
-Bien, no más consejos – Dijo en tono cortante mientras se detenía y soltaba mis brazos para luego señalar el teléfono que estaba en la pared – Puedes usar tu celular solo para buscar el número de tu hermano, yo te vigilaré en todo momento y tu llamada será grabada.
Es como si desconfiara de mí, aunque supongo que era parte de su trabajo hacerlo. Asentí con la cabeza y bajo su mirada marrón y penetrante me dispuse a marcarle a Touya e internamente a alzar plegarias a fuerzas divinas que eran superiores que yo, porque a este punto no sabía si sería peor el inminente regaño de Touya y mi padre o el tener a Li como el oficial a mi cargo.
Apenas el teléfono empezó a sonar me recosté en la pared y al levantar la vista me encontré con la mirada fría de Li, la cual por alguna razón me puso un poco nerviosa, por lo que decidí darle la espalda y seguir esperando a que alguien contestara el teléfono.
-Que me des la espalda no quiere decir que vaya a dejar de vigilarte.
-Si, pero prefiero mirar al horizonte – Dije sin girarme.
Supongo que prefirió no debatirme ya que no dijo nada al respecto, aunque no iba a quedarme a comprobarlo ya que una voz se escuchó al otro lado de la línea finalmente, y la pude reconocer de inmediato.
- ¡Yukito! Habla Sakura – Dije aparatosamente tratando de encontrar rápidamente las palabras adecuadas para explicar mi triste situación – Escucha, no tengo mucho tiempo, pero necesito que no entres en pánico.
- ¿Yukito? – Escuché la voz de Li a mis espaldas y seguido de ello se posó frente a mí de nuevo – Dijiste que tu hermano se llamaba Touya.
Tapé el micrófono del teléfono y lo miré cejuda – Yukito es el novio de mi hermano… ¿me permites? ¡Tengo mucho que explicar y poco segundos para hacerlo!
- ¿Sakura? ¿Qué es este número? – Preguntó mi cuñado precisamente entrando en pánico – ¿Quién está ahí contigo? ¿Estás bien?
Vi como Li estuvo a punto de decir algo, pero volví mi atención a la llamada – ¿Mi hermano está en casa?
-No ha regresado del trabajo, está cubriendo una guardia hasta la medianoche… ¿quieres decirme que está pasando?
Tal y como esperaba, a razón de que mi hermano mayor era médico pediatra, a veces cubría rondas nocturnas en emergencias, y esa noche era una de ellas, y vaya que maldije mi exceso de velocidad y mi falta de atención a la fecha de expiración de mi licencia de aprendiz, ya que estaba segura de que esto iba a desarrollar una cadena de molestias, regaños y angustias las próximas horas.
Suspiré pesadamente y miré al oficial frente a mi – Estoy en la comisaria de Tomoeda y necesito que lo tomes con calma porque sé que mi hermano no lo hará.
Lastimosamente, Yukito tampoco lo hizo.
oOo
N/A: ¡Hola por aquí! Espero que estén super. Con mucho ánimo les dejo este nuevo capítulo, y es que honestamente en sus comentarios solo he visto risas y eso me pone feliz porque significa que se están divirtiendo con esta loca historia, lo cual era mi objetivo.
Como pueden ver Sakura no habló directo con Touya, pero nuestro querido Yukito hizo su aparición, al mismo tiempo que las cosas se siguen poniendo tensas entre ella y su oficial. Espero que les haya gustado.
Muchas gracias por los comentarios, los votos y a todos los que están siguiendo el Fictober.
Nos leemos mañana en el siguiente. Un abrazo.
ACLARATORIA: Esta historia es de mi autoría, no existen colaboraciones con nadie y en el caso de que las hubiese se le darían sus respectivos créditos. Esta historia solo es publicada a la fecha en las plataformas FanFiction y Wattpad; si está en alguna otra es porque no está autorizada por mi persona y se considera plagio. No se permite la copia y/o adaptación de esta historia.
