Bueno pues aquí les dejo el séptimo capítulo.

¡Disfruten!

Los personajes y Dragón Ball no me pertenecen son del maestro Akira Toriyama.

Sólo escribo por hobby (^_^).

Capítulo 7.

–Tienes razón, esto no ha comenzado –dice Satán– estoy seguro que mi hija entenderá todo cuando termine este infierno –toma la copa de vino entre su mano– ese mal nacido de Shapner pagara por todo.

–Así será; le sugiero que no se meta en problemas –le dice.

– ¡Por favor! –Carcajea– ¿Crees que soy capaz de hacer una locura?

–No es que dude de usted, es una gran persona señor Mark –sonríe– es alguien de admirar, fue honesto con todos los habitantes de este planeta y sobre todo trata de proteger a sus seres queridos en especial a su hija –poniéndose de pie– pero más le vale que no incurra a la ley, tenga por seguro que Asa no sería el único en ir a la cárcel.

–Ya lo sé, pero si se mete con mi hija no se lo perdonare –aprieta el puño que tenía libre.

–No se preocupe por eso, su hija está en buenas manos –toma su abrigo– sabe perfectamente que tiene vigilancia las veinticuatro horas del día aquí en la empresa y en su casa.

–En verdad estoy muy agradecido por tú servicio en estos años.

–Aun no me agradezca, hágalo hasta que termine mi trabajo –camina hasta la puerta– me retiro señor Mark –abre la puerta– mi padre querrá saber esta información, con su permiso.

–Propio, no sé qué haría sin su ayuda –dice desde el escritorio.

–Estaría perdido sin nosotros –cierra la puerta, dejando a Satán solo en la oficina.

–Hmp… no lo dudo –sonríe.

-o-

Por un momento, no sabía por dónde comenzar, sentía nervios y las palabras no le salían de su boca; ¡que esperaba! después de un largo tiempo no había entablado una conversación normal y civilizada con su hermano mayor, siempre terminaba peleando o discutiendo con él. Los celos lo habían segado por completo.

Gohan debió de dar el primer paso, prometió a su madre que hablaría con su hermano menor cuándo estuviesen las cosas un poco más tranquilas. Sin embargo, le había tomado por sorpresa. Si así lo quería Goten, tendría que darle la oportunidad de dejarlo hablar.

¿Por qué no darle la oportunidad?

Se lo merecía.

Escucharía a su hermano, en pocas palabras estaba dispuesto a dialogar como debía de ser, como gente civilizada.

Sentados frente a frente con una taza de café caliente, Goten notaba tranquilidad en la mirada de su hermano, ¿Cómo podía estar tan tranquilo?, tenía que arreglar las cosas antes de que fuera navidad, no queriendo pasar otro año más separado de su familia, ni ver a su madre infeliz en esa fecha solo por sus malas decisiones. Deseaba ver a una familia feliz, junta, como lo fueron hace muchos años y además, tenía una gran curiosidad por conocer a su padre, ese hombre llamado Goku, claro que lo conocía en fotografías... pero tratar con él lo mataba de curiosidad, algo tenía que hacer ¿Pero qué?

Por otro lado, Gohan no le tenía rencor, ni odio, no podía hacer eso, son la misma sangre, son familia; recargándose en el respaldo de la silla para estar cómodo– dime Goten, de que quieres hablar –bebe de su taza de café tranquilamente, esperando alguna respuesta del menor.

– ¡Oye! ¡Me sorprende que estés tan tranquilo hermano!

–Así es –observa con atención al adolescente– no hay razón del por qué debería estar enojado contigo, no le veo caso –sonríe.

–Tu siempre tan positivo y noble –cruza los brazos recargándose en el respaldo al igual que su hermano, desviando la mirada en otra dirección– siempre he admirado eso de ti...

–Pues, también heredaste esos aspectos de nuestro padre –dejando la taza de café en la mesa– no sé qué hiciste con ellos, Goten…

– ¡Espera! –Suplica– Solo escúchame ¡por favor!

–Está bien, te escucho –sonríe.

–Estoy muy arrepentido por como los he tratado a ambos, y especialmente a ti hermano –lo mira.

–Eso no importa, creo que me lo tengo bien merecido –ríe.

–No digas eso –le dice, Gohan queda en silencio para escucharlo– ¡date cuenta hermano! hice sufrir a nuestra madre por mí arrogancia, por mis desplantes, mi indiferencia, y mi estúpido orgullo –agacha la cabeza– ¿Cómo crees que me siento por tratar a nuestra madre así? ¿Cómo crees que me siento por pelear contigo?, estoy tan avergonzado...

–Goten…

–Sé en el fondo que mamá no tiene la culpa de todo esto, y mucho menos tú –pausa por unos segundos– me cerré a un mundo donde pude haber recibido amor y comprensión de parte de mi familia, que mi hermano me cuidara, me protegiera, que tal vez me hubiera dado consejos, pero no fue así... fui cosechando rencor y esos celos hacia ti… ahora sé que mamá quería lo mejor para mí –sonríe con amargura– fui un idiota.

–No, tú no eres un idiota, solo el destino nos puso este obstáculo para poder superarlo como una familia.

– ¿El destino?

–Así es –Lo mira– además, no dejo de culparme por no haber aniquilado por completo a Cell, no te permití tener un padre como debía de ser… si yo hubiera acabado en ese instante que me lo pidió papá… esto sería diferente –Gohan se levantó de la silla para caminar y alejarse por unos centímetros, volteando a ver el cielo, sintiendo la brisa fría de invierno en su cara para relajarse un poco.

–No te culpes hermano –le dice, el mayor de los Son le mira desde la comisura del ojo– no trates de cargar toda la culpa tú mismo. Trataste de hacer todo lo posible para mantenerlo vivo, ¿Qué pensaría nuestro padre, sí estuviera aquí?

–Papá –piensa– "diría lo mismo que Goten" –suelta una pequeña risita que el menor de los Son no noto.

– ¡Qué más da!, tengo a un hermano fantástico.

–Nunca me imaginé que dijeras eso de mí.

–Pues es la verdad –se defiende.

– Dime una cosa.

–Si cual –ladea la cabeza.

– ¿Ya hablaste con mamá? –pregunta.

–Si –bebe de su café– en esta semana hemos convivido más –jugando con la cuchara– solo que le hace falta a su primer hijo.

–Ya veo –cierra los ojos.

–Entonces, ¿me perdonas hermano? –se levantó y camino hasta estar al lado del Gohan, observa el cielo.

–No deberías pedirme eso –voltea a verlo– solo necesitaba que abrieras los ojos, que te dieras cuenta de tus propios errores, yo no estoy para juzgarte y mucho menos me enojaría contigo, al contrario estaba sumamente preocupado por el rumbo que nos llevaría está situación.

–No estaré tranquilo si no aceptas mi disculpa –cruza los brazos.

– ¡Estás hablando enserio!

–Estoy hablando enserio hermano.

–Pues que le hacemos –encoge los hombros– tú ganas, te perdono –dibujando una sonrisa, pasando un brazo por encima del hombro de Goten.

–Gracias hermano, solo una cosa más…

– ¿Que más quieres agregar?

–Deberías ponerte a entrenar, has perdido condición –le dice.

–Lo sé, no me lo tienes que repetir –frunce los labios.

–Por cierto –sonríe de oreja a oreja– sí que la señorita Videl es una chica muy hermosa –dice con picardía– ya era momento que te consiguieras a alguien con quien compartir el resto de tu vida.

– ¡Eh! –Gohan se había tensado poniéndose rojo de la cara– ¡De que estas hablando!

–Deberías ver tu cara –ríe desmesuradamente.

– ¡No digas tonterías! –Quita su brazo– ¡Deja de molestar!

– ¿No te gusta Videl? –pregunta.

–Esto…–dice nervioso– no te metas en lo que no te importa.

– ¡Te atrape!

-o-

Milk esperaba pacientemente a que la hija de Satán terminara de comer, le había preocupado mucho al no haber bajado a comer cuando se le mando a llamar, por nada del mundo la dejaría sola hasta que terminara lo que preparo, le importaba su bienestar, su salud. No podía creer, que aquella chica de carácter fuerte estuviera llorando solo por un mal día, sentía curiosidad de saber cuál fue la razón, aunque sería un atrevimiento de su parte.

Camino hacia la ventana para admirar el cielo estrellado que regalaba West Capital, aunque no se comparaba con el Monte Paoz, Extrañaba mucho a su esposo, en esos momentos como le hacía falta su compañía para que la apoyara en los momentos difíciles; bueno, conociendo a Goku… que podía esperar de él, un hombre holgazán, sin trabajo que no llevaba dinero a su casa; solo le interesaba entrenar, pelear y sobre todo devorar una gran cantidad de comida que ella misma le preparaba. Suspiro pesadamente al recordar al hombre que amaba con locura, sin querer, bajo la mirada hacia el jardín, lo cual, llamo su atención al ver a sus dos hijos felices. Sin contener una lágrima rompió en llanto, no estaba triste si no feliz, lloraba de felicidad.

– ¡Gracias por la comida señora Milk! –Sonríe– ¡estuvo delicioso! nunca en mi vida, había probado algo tan delicioso como esto.

–Me alegra… que te gustara Videl –hipaba.

– ¿Señora Milk? ¿Sucede algo malo? –pregunta.

–No –secándose las lágrimas– no, no es nada Videl, no te preocupes.

– ¿Cómo no es nada? –Acercándose hasta donde se encontraba situada la esposa de Goku, sin perder detalle alguno, fija su mirada hacia el jardín– ya veo, con qué era eso.

–He estado esperando mucho tiempo para verlos así –confiesa.

–Pues entonces, ya puede estar más tranquila… vaya con ellos.

–Gracias Videl –tomando ambas manos de la pelinegra– muchas gracias.

–No agradezca –sonríe tiernamente.

-o-

– ¡Goten!

–No tiene nada de malo que te enamores y más de una chica tan linda como Videl –coloca una mano en la barbilla en señal de estar meditando– aunque tenga su carácter fuerte.

– ¿Cómo puedes decir eso? –Voltea a verlo– ¡Cómo vas a saber que…! ¡Eres un adolescente Goten!

–Se más cosas que tu querido hermano –dice con altivez.

–Sí, claro –dice con sarcasmo.

– ¡Enserio! Aunque me he estado preguntando si ¿La señorita Videl sabe que eres un… saiyajin?

–No aun no lo sabe, he querido decírselo pero…

–Hay algo que te detiene, no es así –le mira– pues deberías decirle, no me quiero imaginar cómo irá a reaccionar cuando se entere.

–Lo sé, tengo miedo –suspira– ha pasado tiempo desde que nos conocimos, y no tengo los suficientes pantalones para decirle la verdad.

–Sí que estas metido en un gran dilema hermano.

–Ya lo sé.

– ¡Gohan! ¡Goten!

– ¿Mamá? ¿Qué haces aquí? –pregunta Goten.

–Los vi desde la ventana –explica.

– ¿Nos estabas espiando? –pregunta el Son mayor.

– ¡Claro que no jovencito! solo admiraba el cielo y de casualidad los vi –coloca ambas manos en la cadera.

–Ya veo –coloca una mano en la nuca.

–Entonces ¡Eso quiere decir que se reconciliaron!

–Así es mamá –dice Gohan.

Milk corre a abrazar a su primer hijo, no podía estar más feliz de tener a sus dos hijos juntos –Gracias kami-sama, gracias –rompe en llanto.

–Mamá, no llores por favor –pide Gohan. Sintiendo una mirada encima, Gohan dirige su vista hacia Capsule Corp., Videl quien estaba observando la escena familiar de los Son, rápidamente cierra la cortina.

Goten solo atino en sonreír.

–"Videl" –pensó– si me permiten… quisiera arreglar un asunto pendiente.

Deshaciendo el abrazo entre su hijo– pero Gohan… ¿A dónde vas?

–No es nada grave mamá, no te preocupes –empezando a caminar, para no ser más interrogado por su madre.

– ¡Ve con tu chica! –dice Goten a lo lejos.

– ¡QUEEEE! –Grita Milk– no estarás hablando de Vi-Videl.

–Pues algo así –cruza los brazos– no hay nada en concreto todavía, pero este arroz ya se coció.

– ¡Ah! Mi Gohan –emocionada– ¡Hay que casar a esos dos muchachos lo antes posible!

– ¡Mamá no exageres!

–Qué lugar sería mejor para la boda ¿Monte Paoz o Capsule Corp.? –fantasea.

–No te adelantes a los hechos mamá –ríe.

–Tenías que ser igual que tú hermano –lo mira.

Acostada en la cama sin dejar de ver el techo, estaba más tranquila que como había empezado su día, a decir verdad, la compañía de la mamá de Gohan le había caído muy bien, y sin pensarlo, se encariño con ella… era como si estuviera con su difunta madre.

Estaba feliz por ver a la familia del pelinegro junta, pero aun así no se le olvidaba que estaba enojada con el chico. En el momento que se disponía a dormir, escuchando que tocaban la puerta de la habitación, de mala gana se levantó– ¿Quién puede ser a esta hora? –dice con fastidio, al abrir la puerta queda paralizada.

–"Lo que me faltaba" –pensó.

– ¿Siques enojada conmigo?

Videl reacciona rápido cerrando la puerta de golpe, Gohan evito que cerrara totalmente la puerta poniendo un pie– ¡Que haces! –Frunce más el ceño– ¡Estás loco! ¡Qué tal sí te lastimó!

–Tal vez lo este y por eso no te preocupes, solo quiero que hablemos.

Deja la puerta y cruza los brazos– ¿Qué quieres?

–Responde a mi pregunta.

–Interpreta mi silencio –indiferente– para que quieres saber más, sabes perfectamente que estoy enojada contigo.

–De acuerdo, quieres escuchar una disculpa de mi parte, está bien –Entra y cierra la puerta detrás de él.

– ¡No deberías estar aquí! ¡Sal de mi habitación ahora! –señala con la mano.

–No me iré hasta que me escuches –recargándose en la puerta– sí, fui un tonto, debí informarte cómo iba la editorial, discúlpame Videl.

–Eso no será suficiente, con eso no me convencerás tan fácilmente ¡Una semana Gohan! ¡Una semana! –lo mira con desdén.

–Lo sé y te entiendo, en verdad discúlpame, no fue mi intención, pero la razón por la que no me comunique fue... porque necesitaba tiempo –llamando la atención de la chica.

– ¿Tiempo? Para qué necesitar tiempo –elevando una ceja.

–Tiempo para aclarar mis sentimientos –sin evitar sonrojándose– no hubo un día sin que dejara de pensar en ti –camino hasta quedar frente a frente.

–Go-Gohan –fijando la mirada en esos orbes negros.

–Yo… –tomándola de la mano– desde el primer día que nos conocimos, tú te robaste toda mi atención y mi corazón –sonríe tiernamente– simple y sencillamente me enamore perdidamente de ti Videl Satán.

Las palabras del pelinegro la tomaron por sorpresa. Videl no conocía esa parte de Gohan, un lado romántico, temerario, seguro de sí mismo, un chico muy diferente a como lo conoció. Donde quedo esa timidez que lo caracterizaba; estaba claro, el amor hace que la persona hagan locuras para estar con ella a como dé lugar.

–Gohan, yo… –nerviosa– no sé qué decirte…

–Entonces, tendré que esperar un poco más por ti –recarga su frente con la de ella, sintiéndose nuevamente rechazado.

¿Dejaría ir esa oportunidad?

¡No!

Estaba en su habitación, justo enfrente de ella. No dejaría que se fuera aunque estuviese molesta con él.

Decisión.

Aceptación.

No podía retrasar más lo inevitable, no podía rechazar a Gohan una vez más, no podían regresar a como estaban semanas... estaba enamorada de Gohan. Tal vez darle la razón a su amiga Iresa era lo correcto ¡al diablo lo que digan de esa relación!, era su vida, nadie más lo hacía, nadie le diría que hacer o no hacer, ella controlaba su vida.

Sin recibir respuesta alguna, poco a poco fue soltando la mano de la oji-azul retrocediendo poco a poco algunos pasos hacia atrás. Una vez, sintiéndose como un idiota declarando sus sentimientos que tal vez no podía ser correspondido por la hija de Satán.

– ¡Gohan! ¡Espera! –Sonrojada– Espera, por favor –coloca una mano en el pecho– ¡no te vayas! es solo que, no estoy lista para esto…

–Ya veo –forzando una sonrisa.

Camina hacia el pelinegro– es solo que me es complicado decirlo también necesitaba tiempo para aclarar mis sentimientos y estar segura de mi decisión… –toma aire– tú eres una persona muy importante para mí Gohan –tomándolo de la mano– no quiero estar lejos de ti ni un segundo más, eres la razón de mi vida, llegaste y la cambiaste por completo –sintiendo un calor en sus mejillas– te quiero Gohan.

–Videl…

– ¡Di algo! Me siento como una tonta –abraza al saiyajin en busca de refugio.

–También te quiero Videl, no sabes cuánto –Correspondiendo el abrazo con una sonrisa. Tal vez un te quiero era suficiente para ambos pelinegros. Sin duda alguna, con el paso del tiempo y el avance de su relación se dedicaran un "te amo"– no sabes cómo me hace feliz escuchar esas palabras...

–Lo sé, no me imaginaria una vida sin ti.

– ¿Sigues enojada conmigo? en verdad no fue mí...

–Un poco –advierte– pero sí sigues insistiendo me enojare más –deshaciendo un poco el abrazo para mirarlo.

–Está bien, ya no diré nada –sonríe.

–Como que hace falta una cosa aquí –muerde su labio inferior.

– ¿Cómo cuál? –parpadea varias veces, sin entender a lo que se refería la hija de Mr. Satán.

–Gohan –negando con la cabeza– eres muy inocente para estos temas –ríe– lo que me sorprende más, es cómo pudiste expresar tus sentimientos.

–Ni yo mismo se cómo lo hice –ríe nervioso.

–Bueno, si queremos empezar esta relación, solo falta una pregunta.

– ¿Pregunta?

–Así es –dice con una sonrisa radiante.

– ¿Cuál es esa pregunta?

Sin perder más tiempo, Videl tomo la iniciativa si no lo hacia él, lo tenía que hacer ella– ¿quiere ser mi novio?

– ¿Eh? ¿t-tu no-novio? –sobresaltándose.

–En este caso deberías decir si, Gohan –ríe.

– ¡Ah! claro que si Videl –dice con algo de timidez.

El tiempo no existía en ese momento, solo estaban ellos, sus miradas permanecían conectadas y sus corazones de ambos empezaron a latir a mil por hora, sin estar conscientes de sus movimientos poco a poco fueron acercándose para fundirse en un beso tierno. Gohan a su vez la rodeo con sus brazos por la cintura, mientras que Videl le rodeo con sus brazos por el cuello para hacer el beso más profundo pero a la vez apasionado.

Noviazgo.

Otra mañana fría en West Capital, el sol comenzaba a asomarse en los cientos de edificaciones de aquella ciudad tan importante.

En Capsule Corp. ciertos pelinegros seguían dormidos tomados de las manos. Videl abre poco a poco sus parpados, giro la cabeza hacia a un lado y visualizo a la persona que más quería en el mundo, Gohan seguía dormido. Avergonzándose un poco, nunca imagino que el hijo de Milk se quedara con ella. Ahora están juntos, ya no había marcha atrás.

Sueño.

¡No!, no era un sueño… era realidad.

Felicidad.

–Gohan, despierta –lo llama– no seas dormilón.

–Solo cinco minutos más –sin soltarla de la mano.

–Nada de cinco minutos más, es momento de que te vayas sí no quieres ser descubierto por estar en mi habitación.

–Eso que importa, que se enteren que estuvimos juntos toda la noche –todavía adormilado, atrayéndola más hacia su cuerpo abrazándola por la cintura.

– ¡Gohan! –Sonrojándose y ríe– me haces cosquillas, en verdad estoy hablando en serio.

–No pasará nada.

– ¡Son Gohan! quieres que le dé una mala impresión a tú madre ¿Verdad? ¿Que pensara de mí? que soy una provoca… –deteniendo sus palabras– además estamos en una casa ajena.

Incorporándose de sobre salto y la mira– no quiero volverte a escuchar decir eso. Sabes a la perfección que mi madre te quiere como a una hija, además no pensaría eso de ti.

–Olvídalo, me daré una ducha –levantándose de la cama– más vale que cuando salga ya te hayas ido, sí no te la veras conmigo –sacando una toalla y ropa del closet.

Observaba cada movimiento que hacia su novia– ¿Que me harás? –Con una sonrisa de lado.

–Esa sonrisa bórrala de tu cara.

– ¿Qué tiene mi sonrisa? –dice inocente.

–Te conozco Gohan, así que no caeré en tus encantos –coloca una mano en su cabeza– así que hazme el favor de salir de mi habitación.

–Te esperare aquí, cual es el problema –cruza los brazos.

–Como quieras –dirigiéndose al baño– yo te lo advertí –cierra la puerta con seguro.

-o-

–Dónde se habrá metido mi hermano.

–Vamos con la señorita Videl, tal vez sabe dónde está –dice el peli-lila.

–No lo sé Trunks, con eso de que todavía está enojada con mi hermano.

–Buenos días chicos –saluda la rubia.

–Buenos días señorita Iresa –saludan ambos amigos.

– ¿Se dirigían con Videl?

–Sí señorita –dice Trunks.

–Qué casualidad, yo también me dirigía con ella –sonríe– después de mi metida de pata de ayer, debe estar molesta conmigo.

–Ustedes son muy buenas amigas, tal vez ya se la haya pasado ¡Ya vera se le pasara! –le dice Goten.

–Eso espero Goten...

–No se desanime señorita, somos humanos y cometemos errores –mira al segundo hijo de Milk.

– ¡Ya no me lo recuerdes! –hace un puchero.

–Tienen razón –dice muy animada la rubia.

Caminaron por los pasillos de la casa, esperando que Videl supiera del paradero de Gohan.

Después de un cuarto de hora, Videl sale del baño arreglada– ¿Sigues aquí?

–Te dije que no me movería de aquí.

–Ya me di cuenta –viéndose en el tocador, toma un labial de color rojo para colocarse un poco de pintura en sus labios– ¡listo! –camina hasta la puerta.

Acercándose– discúlpame Videl.

–Ya déjalo así, tienes razón… al fin y al cabo tarde o temprano se enteraran que somos novios –ruborizándose.

–Por cierto, te queda muy bien ese color.

–Gracias, anda ve a arreglarte –abre la puesta. Sin darse cuenta de la presencia de los tres chicos que estaban enfrente con el propósito de tocar, quedado paralizados por lo que sus ojos estaban viendo.

–Está bien –besando a la oji-azul.

– ¡No puede ser! –dijeron los tres al mismo tiempo quedando sorprendidos. Ambos pelinegros, reaccionan rápidamente al escuchar esas tres voces familiares.

– ¡Maldición! –dice Gohan.

–Te lo advertí Gohan –dice mirando a su novio y luego a los tres presentes.

Continuará...

Quiero disculparme por no actualizar antes UoU me surgieron algunas cosirijillas (como dice Ned Flanders XD) a parte de dibujar, otro de mi pasatiempo favorito :'). Pues la verdad hubo una cosa que me desanimado demasiado :'( y estoy algo triste, se me fueron todos los ánimos... no les ha pasado que tal vez ¿no tengan el apoyo de alguien, pero al final de cuentas la tienen?, pues me está pasando en este justo momento. Ya no sé qué pensar... esto me gusta demasiado y la neta no me imagino mi vida sin escribir ¡Ya no sería la Lupis rara que conozco!, no estaría contenta conmigo misma, la verdad cuando escribo saco todo mi estrés y me ayuda muchísimo :(… no quiero dejarlos así, yo sé que los decepcionaría... no sería muy grato de mi parte dejar inconclusa esta historia y las demás historias futuras "las termino por que las término señores" como lo prometí, aunque mis ánimos estén por los suelos; pero bueno, pasemos al fic...

¿Qué les está pareciendo? Espero les haya gustado el séptimo capítulo de mi humilde fic, así como yo disfrute escribiendo este capítulo.

Bueno, bueno, bueno, al principio del capítulo como habrán leído se preguntaran… ¿Con quién mantenía la plática Satán? ¿Quién es el que se ha estado reunido todo ese tiempo? será ¿hombre? o ¿mujer?, la verdad yo si se quién es :v pero no se los diré hasta que avance la historia, todavía no es el momento de destapar quien es la persona involucrada en todo esto. Así que se los dejo a su imaginación jeje ^o^.

No saben cómo estuve modificando este capítulo 7_7U, se me hizo eterno terminarlo y quedar conforme con lo que escribí, pues aquí está el resultado. ¡No me maten! espero que el momento Godel les haya gustado, la verdad no se me ocurría nada de nada, hice mi mejor esfuerzo *se esconde*.

Quiero agradecer por el fav, follow, review (en general) a Irbexnai, Giuly De Giuseppe, SViMarcy, Yuki Nekoi, LDVG; y a Xipinau gracias por el review (ya que no te puedo responder, te respondo por este medio :) me alegra que te guste y te tenga muy enganchada a la historia). Mil gracias por los reviews me ponen muy feliz y más que nada me motivan a seguir así :'), me alegra que les esté gustando este fic ñ/ñ.

Bueno cualquier cosa háganmelo saber para ver que mejoro y/o cambiarle, también acepto quejas, sugerencias, críticas, de todo, estoy dispuesta a aceptar lo que ustedes me digan D: hasta tomatazos si gustan. Espero con gusto sus reviews, fav y follow jeje n_n.

Saludos. Hasta la próxima.