¡Qué tal! bueno pues aquí les dejo el octavo capítulo.

Recuerden cursiva y negrita son RECUERDOS, disculpen por recordárselo, de aquí en adelante daré más detalles sobre algunos acontecimientos que se aclararan.

¡Disfruten!

Los personajes y Dragón Ball no me pertenecen son del maestro Akira Toriyama, solos los personajes que aparecerán son de mi autoría.

Sólo escribo por hobby (^_^) no lo hago con el fin de lucro, solo son utilizados para mi mera imaginación.

Capítulo 8.

Minutos antes, prefirió que se enterasen que por fin estaba con la hija de Satán, la única chica que quería con locura, a esa chica que le robo completamente su corazón, sin embargo, Gohan se maldecía a si mismo por no haberle hecho caso alguno en abandonar la habitación en el momento en que se lo pidió, de haberlo hecho no estarían en esa situación un poco incómoda para evitarse de malos entendidos.

¿Ahora qué harían?

Simple y sencillamente decir la verdad eso era lo correcto ¡así de fácil! no podía ser tan difícil hablar sobre una relación que acababan de empezar, además de que tarde o temprano se enterarían de aquella relación que mantenían los dos pelinegros.

Nervios.

Duda.

Intranquilidad.

Silencio total… un silencio incómodo.

Mientras tanto Trunks y Goten no podían estar más satisfechos con la pareja nueva que se formó, pero al verlos juntos así de rápido eso no lo esperaban, tal vez pensaron que les llevaría un poco de tiempo pero no fue así.

¿Qué le paso a Gohan? donde había quedado ese Gohan nerd, sabelotodo, tímido y sobre todo tímido con las mujeres. Tal vez la razón estaba enfrente de sus ojos… Videl Satán. Ambos amigos querían lo mejor para Gohan y sobre todo verlo feliz al lado de una chica con quien compartir el resto de su vida.

Por otro lado, Goten no podía estar más que feliz por su hermano mayor, y estaba claro, Videl Satán seria la afortunada en compartir su vida al lado de una persona tan noble como lo es Gohan. Solo que había un pero, ya que le preocupaba el rumbo que podía tomar esa situación, sin embargo, él no era Gohan y no se metería en lo que no le corresponde, solo su hermano tenía que arreglar ese problema llamado raza saiyajin, quien es en realidad… pero sin duda estaría con él en las buenas y en las malas para apoyarlo.

A Iresa se le pasaron muchas ideas por la cabeza, no negaba que estaba feliz por ellos… pero la pregunta más importante era ¿Por qué Gohan estaba en la habitación de su amiga tan temprano? así como un flash la idea surco por la mente de la rubia, quedando paralizada por aquella ocurrencia tan descabellada que tal vez podía ser algo tan real y la vez tan irreal– ¡POR KAMI-SAMA, PASARON LA NOCHE JUNTOS! –Grita a los cuatro vientos– us-ustede-des...

– ¡QUE! –dicen Trunks y Goten con la cara azul, quedando petrificados al observar a los dos pelinegros que estaban justo enfrente de ellos.

– ¡Eres un pervertido Gohan! –dice la rubia.

– ¡Es-Espera! No es lo que parece Iresa –Gohan trata de defenderse agitando las manos desesperadamente– yo no soy un per-pervertido –dice con vergüenza y sobre todo rojo de la cara.

Goten voltea a ver a la rubia– ¡Mi hermano no es así señorita Iresa! No creo que sea un depravado… –dice por lo bajo para que Gohan no lo escuchara– como el maestro Roshi.

– ¡Entonces! ¡Explícame! –Señala– ¿Por qué tu hermano está aquí? ¿Por qué tiene la misma ropa de ayer? ¡¿Por qué esta en la habitación de Videl?!

–No lo sé, debe tener alguna explicación –mirando a su hermano mayor– ¿no es así hermano?

Gohan asiente que estaba tan avergonzado sin poder evitar sentir un calor que recorría por toda su cara hasta las orejas.

–Yo tampoco creo que Gohan sea ese tipo de persona lo conocemos mejor que usted señorita Iresa –dice el hijo de Bulma para defender al primogénito de Milk.

– ¡Guarden silencio! quieren que todo el mundo se entere por este alboroto –Les comunica la pelinegra– arreglaremos de una vez por toda esta situación, entren por favor –haciéndose a un lado para que los tres chicos entraran a la habitación que se le fue asignada desde hace una semana.

–Pero Videl…

–Es lo mejor Gohan sé que saldremos de este embrollo – cierra la puerta y lo toma de la mano.

Mira a la rubia– Iresa no lo tomo tan bien que digamos, yo esperaba que…

–Pues debería, yo la conozco y se perfectamente que en el fondo ella debe estar saltando de felicidad… además no debería comportarse de esa manera –ríe– aunque tal vez le asusto que estuvieras aquí metido.

–Que graciosa, gracias por el apoyo –entrecierra los ojos– en pocas palabras me estás diciendo pervertido igual que ella.

– ¡Oh! Vamos, no te enojes, no estoy diciendo eso, de haberme hecho caso no estaríamos en esta situación –acaricia la mejilla del chico. Mientras los tres presentes miraban con curiosidad a los dos pelinegros, no pudiendo escuchar la conversación ajena que mantenían– ¿tengo razón? sí o no.

–Es verdad, todo esto es mi culpa –dibuja una pequeña sonrisa.

–No Gohan, no es tu culpa… solo tenía que pasar y punto.

–Estoy esperando –dice impaciente la rubia.

–Tenemos todo el día para charlar amiga –la mira.

–No me digas Videl –la fulmina con la mirada– entonces que estamos esperando.

–Este será un día muy largo –Gohan suspira resignado.

-o-

–Llegue y ya no te encontré despierto padre, tenía algo muy importante que decirte.

–Estaba bastante cansando hija mía –dice mientras leía el periódico– déjame adivinar, ¿tiene que ver con mi amigo Satán?

–Así es padre –afirma– como sabrás los acontecimientos en la editorial, Shapner me pidió los papeles de la empresa e inmediatamente fui a ver al señor Mark, el mismo se le ocurrió darles papeles falsos, estoy segura que algún día de estos se los dará a firmar a la señorita Videl.

–Mientras más pronto, mejor. Lamento que esto tenga que pasar –coloca la mano en la barbilla– pero que mente tan mas retorcida tiene ese muchacho. No sabes lo que ha tenido que pasar Satán en todos estos años.

–Lo sé, sé que el señor Mark confía mucho en ti, eres su confidente más cercano –cruza los brazos– yo creo que sí lo ha de saber solo lo hace por venganza y despecho papá.

–Así es, aprecio demasiado a Satán, es como si fuera un hermano para mí –suspira– además, entiendo que estés entre la espada y la pared; trabajas para mí en la estación de policía, aparte de que trabajas en la editorial pero para ambos hombres que se declaran la guerra a muerte.

–Lo se padre, pero que puedo hacer, tú me recomendaste con el señor Mark, solo ustedes saben que estoy como agente encubierto.

–No tenía otra opción –encoje los hombros– sabes que eres la mejor detective que tengo en la estación y la mejor de la ciudad aparte de que eres mi hija.

–Me halagas, pero no es para tanto… recuerda que soy adoptada y me inculcaste este camino que yo no quería.

–Pero eres como si lo fueras, además ya hemos hablado sobre eso –frunce el ceño– porque te empeñas tanto en negar lo que haces.

–Esa razón ya la sabes… –observa la hora en su reloj– se me hace tarde, nos vemos en la noche –levantándose de la silla del comedor.

–Ten mucho cuidado, por favor.

–No te preocupes, se cuidarme sola –se despide fríamente– nos vemos padre.

–Buen día, Angela… –piensa– "recuerdo perfectamente aquel día…"

Pronto anochecería en Orange Star City, dar un pequeño paseo por las calles no estaba mal después de un día tan agotador en la comisaria habiendo mucho papeleo que tenía que hacer, sin embargo, no podía descuidar su trabajo y como comandante de la policía de aquella ciudad se encargaba de meter a los maleantes a la cárcel, estaba en su manos dejar las calles limpias, seguras y sobre todo que la gente caminase con tranquilidad. Después de que Mr. Satán diera su retiro de las artes marciales las cosas habían cambiaron drásticamente, convirtiéndose en la ciudad más delictiva de todos los tiempo con un alto índice de delincuencia.

El hombre solo se dedicaba en observar los locales con detenimiento, al doblar la esquina choca con una niña– deberías tener más cuidado por donde caminas…

Lo-lo si-siento se-señor, yo no qui-quise… –decía temerosa.

¿Qué te pasa pequeña? –se inca– ¿Te perdiste? –la mira preocupado.

No señor –solloza la niña, quien no dejaba mostrar su carita sucia .

Entonces ¿Por qué lloras?, debe de haber alguna razón por la que estés así.

No es nada señor –apenada– no debo hablar con personas desconocidas.

Ríe por lo que la niña dijo –Estas en lo correcto en no querer hablar, pero no tengas miedo no te hare daño –dice el hombre– ¿Sabes quién soy yo?

Alza la cabeza para mirar a su interlocutor– sí señor, se quién es usted –secándose las lágrimas que salían de esos ojos violeta– lo he visto en la televisión es el comandante Yoshiyama Hiroshi, señor.

Muy bien pequeña, por lo visto si me conoces en ese caso ya no somos unos desconocidos –la pequeña lo mira sin entender– ¿Cómo te llamas?

Mi nombre es Hashimoto Angela… señor –se presenta con una reverencia.

Mucho gusto Angela… ¿y tus padres? –pregunta.

Mi-mis pa-padres –con un nudo en la garganta.

Recordar a sus padres se le partía el alma no quería recordar aquel suceso que le arrebato a sus padres, no tenía a nadie quien cuidara, estaba huérfana, vivía en las calles de Orange Star City, pedía limosna para poder alimentarse aunque sea un miserable pan para apaciguar su hambre, dormía en las calles teniendo que aguantar el calor, las lluvias y el frio amenazador del invierno. Comenzando a llorar desconsoladamente.

¡Eh! Angela, discúlpame, yo no…

Abraza a Hiroshi – ellos murieron, señor…

Lo lamento –correspondiendo el abrazo– eso quiere decir que no tienes a nadie quien te cuide ¿verdad? –Angela solo asienten con la cabeza mientras seguía llorando– está bien, ya no llores, tranquilízate…

Meses después.

Angela, podemos hablar por favor.

Si dígame señor Hiroshi –sonríe.

¿Qué piensas sobre la adopción? –la mira.

¿Adopción? Yo no lo había pensado, pero para serle sincera me gustaría tener una nueva familia quien me quiera… pero no veo la hora en que ese momento llegue, señor.

Ya veo…

¿Por qué me pregunta eso Señor? –pregunta con curiosidad.

Voy a ser directo contigo –suspira– me gustaría que seas mi hija y he pensado adoptarte. Claro con tu consentimiento si me lo permites. Además de que ya no te faltaría nada, tendrás un hogar en donde comer, dormir y sobre todo a una familia. Y sin duda alguna en estos meses me encariñe contigo…

Se-señor... Hiroshi –sorprendida.

¿Qué dices pequeña Angela? –sonríe.

No lo pensó ni dos veces estaba feliz, teniendo que aceptar que también se había encariñado del comandante de Orange Star City. Esa felicidad que la embargaba no la había sentido después de que sus padres murieron por la delincuencia en las calles, dejándola sola por azares del destino– Si señor, quiero ser su hija –lo abrasa.

Gracias Angela –corresponde el abrazo con ternura– de ahora en adelante no me llames señor Hiroshi, llámame padre.

Está bien padre…

Editorial Possibility.

–Donde demonios estabas Angela –dice furioso el rubio.

– ¿Qué no tengo derecho a llegar tarde? Recuerda que estoy trabajando con el señor Satán.

–Ya sé, no tienes que recordarlo no soy un retrasado mental –elevo una ceja– ¿Dónde está lo que te encargue?

–Ten, aquí están los papeles que me pediste –coloca el cobre color amarillo en el escritorio del rubio.

Shapner empieza a revisar los papeles con una fascinación, por fin tenía los papeles "originales" en sus manos– ¡Muy bien! Hasta que haces algo bien querida Angela, pensé que serias una inútil trabajando para mí –ríe.

–Hago lo que puedo Asa –frunce el ceño la pelirroja, tenía que aguantar las ofensas del rubio– tuve que ir a la casa del señor Satán, sin que se diera cuenta los extraje de su despacho –miente– si se te ofrece algo más estaré en mi oficina, tengo trabajo que hacer –sin recibir respuesta alguna del rubio– "esto no se quedara así Asa".

¿Angela?

Señor Mark, disculpe la hora, necesito de su ayuda.

Sí, dime ¿Qué es lo que necesitas?

Necesitamos los papeles de la editorial para dárselos a Asa.

Así que ya quiere empezar.

Así es señor…

Sígueme –levantándose del sofá – sabes, esperaba el día en que me pidieras los papeles, pero mejor que eso le daremos papeles falsos –subiendo las escaleras.

Siguiendo el paso a Satán– ¿Ya los tenia señor? –abre desmesuradamente los ojos.

Desde hace tiempo, debo de estar prevenido para cualquier ocasión –ríe a carcajadas.

Vaya, usted si es un hombre precavido –sonríe.

Entran al despacho– ahora… ¿En dónde deje esos papeles?

Mientras Satán buscaba los papeles, Angela observaba con atención cada centímetro de aquel cuarto privado de Satán al toparse con el cuadro de una mujer muy hermosa acaparando totalmente su atención dirigiendo cada paso hacia aquel objeto que colgaba de la pared hasta quedar frente a la pintura de aquella mujer inmortalizada en aquel lienzo, sin duda era tan hermosa que podía ser un ángel caído del cielo y así misma se sorprendió con el gran parecido que tenía Videl con esa mujer, la única persona que tenía prohibido entrar en aquel despacho era su propia hija.

Disculpe mi atrevimiento, pero… ¿porque Videl no tiene permitido entrar aquí? –observaba detenidamente la pintura con algo de fascinación.

Por varias razones –sin mirar a la presente.

Disculpe, yo no quise…

Confió en ti y en tu padre que es un gran amigo que estuvo a mi lado cuando yo no lo necesitase. Tu padre como Lee Asa, fueron las personas que me ayudaron cuando me retire de las artes marciales… pero mi hija desconoce algunas cosas de mi pasado que tal vez no quiero que se entere, a mi parecer yo no soy un hombre de bien que digamos. Tengo muchos secretos… –exclama– ¡Por fin los encontré!

En verdad no quise ponerlo en esta situación, no debí preguntar –agacha la mirada.

No te preocupes, debes saber lo que en realidad soy –sonríe.

Señor Mark… siendo franca, aunque usted no quiera admitirlo, es un hombre de bien, al menos para mí sí lo es; admire su valentía cuando usted dijo la verdad, fue sincero con todos nosotros…

Angela, todo lo que dices lo haces para que me sienta bien ¿verdad?

Tómelo como quiera señor Mark.

Si te dijera la verdad, ¿Qué pensarías?

Yo no lo juzgaría; al contrario, le vería el lado positivo del porque lo hizo –dibuja una media sonrisa.

En verdad eres una buena persona Angela.

Gracias señor –sintiendo sus mejillas arder por el comentario del ex-campeón de artes marciales.

En fin, has lo que tengas que hacer, entrégale estos papeles falsos a Asa, sabemos perfectamente que yo tengo los papeles originales.

De acuerdo –asiente.

Alza la mirada, ve que la hija del comandante no le quitaba la mirada de encima a la pintura– Ella es mi difunta esposa Miguel, la madre de Videl…

¡Ha! Es una mujer hermosa señor, tiene un gran parecido a su hija.

Así es, es la viva imagen de mi querida Miguel –Ambas personas absortas de lo que veían sus ojos.

Muy bien, has hecho bien tu trabajo –dice Satán– quiero que continúes así.

Como usted diga señor Mark…

Esto nos ha dado ventaja ante Shapner –observa los papeles originales de la empresa.

Así es, pero esto aún no se acaba –sonríe.

Tienes razón, esto no ha comenzado –dice Satán– estoy seguro que mi hija entenderá todo cuando termine este infierno –toma la copa de vino entre su mano– ese mal nacido de Shapner pagara por todo.

Así será; le sugiero que no se meta en problemas –le dice.

¡Por favor! –Carcajea– ¿Crees que soy capaz de hacer una locura?

No es que dude de usted, es una gran persona señor Mark –sonríe– es alguien de admirar, fue honesto con todos los habitantes de este planeta y sobre todo trata de proteger a sus seres queridos en especial a su hija –poniéndose de pie– pero más le vale que no incurra a la ley, tenga por seguro que Asa no sería el único en ir a la cárcel.

Ya lo sé, pero si se mete con mi hija no se lo perdonare –aprieta el puño que tenía libre.

No se preocupe por eso, su hija está en buenas manos –toma su abrigo– sabe perfectamente que tiene vigilancia las veinticuatro horas del día aquí en la empresa y en su casa.

En verdad estoy muy agradecido por tú servicio en estos años.

Aun no me agradezca, hágalo hasta que termine mi trabajo –camina hasta la puerta– me retiro señor Mark –abre la puerta– mi padre querrá saber esta información, con su permiso.

Propio, no sé qué haría sin su ayuda –dice desde el escritorio.

Estaría perdido sin nosotros –cierra la puerta, dejando a Satán solo en la oficina.

Hmp… no lo dudo –sonríe.

Videl y Gohan al haber contado la historia desde al principio y sin omitir detalle alguno, para los presentes, Iresa debía disculparse con Gohan por pensar mal de él, no dejaba de sentirse tan avergonzada de sí misma que no quiera verlo a los ojos, no podía desconfiar de su amigo pelinegro siendo un chico respetuoso, habiendo quedado claro que no pasó nada entre ellos dos. Sin embargo, estaba feliz de que por fin esos dos tortolos estén juntos.

– ¿Y bien? ¿No vas a decir nada? –dice la pelinegra.

–No es que no diga nada, esto no me lo esperaba –grita de la emoción– ¡Ustedes dos están destinados a estar juntos! –Tomando cada mano de los dos pelinegros– yo sabía que no podían quedar solo como amigos.

–Te lo dije –mira de reojo a su novio.

–Pues que vamos hacerle, ja, ja, ja –coloca la mano en la nuca.

–Gohan, disculpa, estoy tan avergonzada –ruborizada– yo no quise pensar mal de ti… es que me sorprendió verte en la habitación de Videl y pues muchas ideas pasaron por mi cabeza.

Rascándose la mejilla apenado– ya no lo recuerdes por favor Iresa, ya está todo aclarado –mira su reloj de mano– si me permiten, me iré cambiar.

–Está bien, para desayunar juntos –dice sonrojada la pelinegra– claro junto a Iresa, Goten y Trunks.

–Sí, claro –sale de la habitación sonriendo y a la vez sonrojado.

–Nosotros vamos con mi hermano –sonríe– gracias por la invitación cuñadita.

Agradece Trunks–Gracias señorita Videl, nos veremos en un rato pediré que nos preparen algo para desayunar.

–Gracias Trunks que amable eres –dice la primogénita de Satán.

–Nunca pensé que Gohan fuera así de romántico –saliendo de la habitación al lado de Videl.

–No fuiste la única –admite– me tomo de sorpresa ese lado de Gohan.

–No cabe duda que Gohan es la persona indicada para ti.

–Eso espero…

– ¿Por qué dices eso? ¿No confías en Gohan? –pregunta la rubia, mientras iban caminando para ir hacia el comedor donde se encontraran con los chicos.

–No es que desconfié, siento que Gohan me ha estado ocultando algo muy importante –frunce el ceño.

– ¡¿Qué?! Esta paranoica Videl –ríe a carcajadas.

–Es que no me entiendes Iresa –coloca la mano en su frente– me ha querido decir algo la última vez que nos vimos.

–Mira, no hagas suposiciones que no deben de ser, no creo que Gohan te esté ocultando algo… veo en su mirada que esta perdidamente enamorado de ti, veo mucha sinceridad en él. Además tú lo quieres con toda tu alma.

–Espero estar equivocada –piensa– "Solo el tiempo lo decidirá…"

-o-

– ¡Hermano! Espera –dice Goten.

–Ahora que –dice con algo fastidio.

–No venimos a molestarte Gohan –dice el peli-lila con sinceridad.

– ¿Le dirás a mama? Ya sabes…

–Tal vez, pero creo que no es el momento de decirle, quiero ver que tanto progresamos… además de que tengo pendiente un pequeño problema.

–Y eso es lo de ser un saiyajin, que en verdad tu eres quien nos salvó de la desgracia y que su padre de la señorita Videl es un fraude... y que al final se retiró de las artes marciales para no cargar ninguna culpa.

–No pudiste decirlo mejor que yo Goten –mostrando una sonrisa amarga.

–No te preocupes Gohan, la señorita lo entenderá –anima Trunks.

–No lo creo Trunks, algo me dice que siente que le estoy ocultado algo… además de que he tratado de decirle en verdad quien soy pero algo me lo impide –recargándose en la pared– tengo miedo de lo pueda pasar…

–Por qué temer es la mera verdad hermano.

Después de unos minutos se encontraban los cinco desayunando juntos como habían quedado, disfrutando del desayuno que había preparado Milk para ellos, Además de que Videl volvía a deleitarse con la comida de la madre de Gohan, necesitaba aprender de ella si es que en un futuro le cocinaría a Gohan.

– ¡Esto esta riquísimo mamá! –Halagándola– gracias por el desayuno.

–Disfruten del desayuno muchachos iré con Bulma de compras, así que disfruten su día de descanso –sonríe.

– ¡¿De descanso?! –dijeron todos al mismo tiempo.

–Ríe Milk– ¿No les aviso?

–No, no paso el recado señora Milk –dice Trunks con vergüenza.

–Bueno ya lo saben –sonríe– nos vemos al rato, sale del comedor para encontrarse con la científica.

–Como se le pudo olvidar a mi madre –tapándose la cara con ambas manos.

–Eso que importa, al menos podremos descansar después de tanto trabajo que hemos tenido ¿no lo creen? –dijo la rubia.

–Tiene razón la señorita Iresa –apoya Goten.

– ¿Que quieren hacer? Que tienes en mente Goten –pregunta Videl.

–Salgamos –sonríe divertido.

Observaba con atención la documentación de la editorial que el mismo tenía en sus manos, papeles idénticos a los que tenía Satán en su despacho. De alguna forma tenía que darle a firmar esos papeles a Videl ¿Pero cómo? ¿Cómo persuadiría a la chica de ojos azules?, la conocía desde que eran niños nada se le escapaba de las manos y mucho menos que alguien tratara de hacerle daño. Es por esa misma razón por la cual se enamoró de la hija de Satán, de esos ojos azules, de su suspicacia, su fortaleza, su inteligencia, era la chica perfecta que cualquier hombre querría tenerla dentro de su vida. Pero como un balde de agua fría fue rechazado por la mismísima Videl Satán, solo recordar que ya no estaba con ella le causaba tanta rabia. Solo el pensar que ese nerd sabelotodo llamado Son Gohan estaba cerca de aquella chica, ese es otro obstáculo en su camino, en el fondo maldecía el día en que llego a sus vidas.

–Si no fuera por ti Son Gohan, todo sería diferente –gruñe dejando los papeles en el escritorio, masajeando su sien para aclarar más sus ideas, tratando de planear como quitar a Son del camino, no lo sabía con exactitud pero algo se le tendría que ocurrir– ¿Pero qué? ¿Cómo te quitó del camino?

Continuará...

¡Hola!

Ha pasado tres meses desde mi última actualización y me disculpo por eso, no hice movimiento por aquí porque estaba con mis estudios, y la verdad fueron tres meses horribles para mí :'( fueron con muchas desveladas consecutivas y mal pasadas de no comer bien como debe de ser. Así es esto, así es el negocio de un universitario para salir adelante. Gracias a las palabras de mi hermana Araceli y de la familia Godel, seguí adelante. Pero bueno, lo bueno es que ya estoy de VACACIONES, ¡así es! mis vacaciones empezaron, y aquí me tienen de vuelta en fanfiction. Así que espero me hayan extrañado mucho :') jeje (no es cierto 7-7, solo los que me hayan extrañado, creo que pocos ¿No es así? Ok no :v ja, ja, ja).

¿Qué les está pareciendo? Espero les haya gustado el octavo capítulo de mi humilde fic, así como yo disfrute escribiendo este capítulo (después de tres meses :v creo que perdí un poco la practica en esto de escribir D: no me maten).

Siendo honesta, no quería destapar tan pronto a quien esta como aliada a Satán "en este caso" (7-7); sin embargo, las circunstancias se me dieron así y resulto ser Angela; la verdad no sé si se imaginaban que era ella u otra persona je, je n_nU.

Por otra parte todavía faltan algunas cosa que deben quedar en claro, claro que las daré y serán en los siguientes capítulos :), aunque pensándolo bien creo que este show ya se va a acabar :'( tal vez con unos 8 a 10 capítulos más y se acaba. No lo sé, necesito ver cómo avanza la historia para darle un fin.

En fin ^u^)r.

Quiero agradecer por los reviews a SViMarcy, Yuki Nekoi, LDGV, Avery.Mil gracias por los reviews me ponen muy feliz y más que nada me motivan a seguir así :'), me alegra que les esté gustando este fic ñ/ñ aunque tarde un poco en actualizar n_nU. Y también agradecer a los que dieron fav y follow mil gracias.

Bueno cualquier cosa háganmelo saber para ver que mejoro y/o cambiarle, también acepto quejas, sugerencias, críticas, de todo, estoy dispuesta a aceptar lo que ustedes me digan D: hasta tomatazos si gustan. Espero con gusto sus reviews, fav y follow jeje n_n.

Bueno no tengo nada más que decir, me despido… Nos vemos tratare de actualizar pronto :') aunque no prometo nada.

Saludos de Lupis OrSa.

Hasta la próxima.