¡Disfruten!

Disclaimer: Los personajes y Dragon Ball no me pertenecen son de Akira Toriyama.

Sólo escribo por hobby. No lo hago con el fin de lucro, solo los utilizo para sacar toda mi imaginación.

Vida nueva.

Capítulo 11.

El sol comenzaba a salir en la capital del oeste donde algunos seguían dormidos excepto dos chicos pelinegros. El silencio se reemplazó por el bullicio de la urbe, en donde se escuchaban las bocinas de los automóviles que estaban varados por el tránsito en las calles.

Cómo si el tiempo se detuviera, como si todo avanzará en cámara lenta, la hija de Mark fue quien da el primer movimiento lanzándose rápidamente hacia el chico de peinado puntiagudo extendiendo su extremidad derecha al aire con la gran velocidad en la que se aproximaba hacia su compañero de combate; sin embargo, no se detendría en su ataque, si así lo quisiese lo haría. Aproximándose con gran determinación, la brecha entre ambos se hacía cada vez más corta.

― ¡Ahhhh!

El silencio se hizo presente, y la brisa era la única espectadora en el que presenciaba el combate de ambos pelinegros, el aire soplaba con suma delicadeza golpeando la piel de ambos chicos y sin perder el contacto visual ya que sus orbes azabaches y azulados se miraban fijamente.

Aquel derechazo de parte de la hija de Mark tocó la palma del moreno, quien bloqueó el ataque defendiéndose rápidamente del puño de su novia para que esta no golpeará su mandíbula. No obstante, controlar su fuerza no sería problema alguno para el híbrido, pero estaba cociente que debía ser muy cuidadoso en no sujetar el puño de la chica tan fuerte si es que no quisiese pulverizarle los huevos.

Por otro lado, Videl esbozó una sonrisa en sus labios con satisfacción― no trates de decepcionarme Gohan. Algo me dice que este combate amistoso valdrá la pena la cual disfrutaré―. Sin más, la hija de Miguel trató de conectar con un rodillazo en el estómago del chico, pero este fue detenido con la otra mano libre que tenía. Videl no se sorprendió de la gran agilidad de su novio al contrario estaba feliz por tener a un contrincante digno para ella― no trates de contenerte, aunque seas un hombre, no sabes de lo que soy capaz ―se mofa.

―Tu orgullo es tu mayor defecto, Videl ―deshace el agarre hacia ella.

―No me sorprende que digas eso ya me lo han dicho un centenar de veces, ¡Ahora menos charla y más acción! ―aprovechando la cercanía y sin previo aviso la ojiazul dirigió un puntapié directo a la cabeza del pelinegro; no obstante, este la detuvo con su palma de la mano, pero en su cara solo mostraba seriedad.

Gohan, por su parte, debía atacar a la chica que tenía enfrente, no serviría de nada que solo bloqueara las arremetidas de Videl y si así lo quería debía de hacerlo, suspirando, no tenía otra salida más que complacer el capricho de la dueña de ojos azules ya que se lo prometió. Soltando el tobillo de la pelinegra salta hacia atrás colocándose en posición de ataque ―bien, si eso es lo quieres… empecemos ―dibuja una pequeña sonrisa en sus labios.

"Eso es justo lo que quería" ―bajando su pierna, con su mano derecha coloca un mechón detrás de su oreja. Imitando a su novio, podía sentir como la adrenalina recorría todo su cuerpo ya que deseaba comprobar y con más anhelo, saber que tan fuerte era el hijo de Milk.

Gohan esperó unos segundos para reanudar su combate. Sin quitar su mirada azabache de la chica que amaba se lanza hacia ella. El hijo de Goku se dirige con suma cautela hacia la ojiazul estando a escasos centímetros de separación, Gohan elevó su extremidad en el aire para lanzar una pata hacia su novia en la cual fue bloqueada con ambas manos. No obstante, Videl entrecerró un poco los ojos por el dolor que sintió al chocar en sus palmas; no cabía duda de que la fuerza en el que esté le lanzó era superior.

Tal vez no tendría una pizca de piedad ante ella por haberlo retado, pero no sé arrepentiría por nada del mundo, aunque él sea un hombre, aunque él sea Gohan. No se retractaría por la decisión que tomo.

Ella, en el pasado, había tenido oponentes casi similares al chico de peinado puntiagudo, pero al contrario de los otros no la superaban en fuerza en cambio el hijo de Milk, si.

Ella se caracterizó por su valentía, por su fuerza… ella era única.

Sin importarle las leves punzadas en sus palmas, la hija de Miguel soltó su agarre, acto que hizo dar varias volteretas hacia atrás para alejarse del chico. Tomándose su tiempo, reanudó su andar, corrió rápidamente para lanzarle una serie de puñetazos y, sin embargo, todos sus ataques eran bloqueados fácilmente por el hermano de Goten.

Sin pensarlo, la dueña de la Editorial siguió arremetiendo contra el chico j castigándolo con diversos ataques combinando brazos y piernas a la vez. No había duda de que Gohan estaba en otro nivel. Videl solo gruño ante su escaso esfuerzo y le enfurecía que solo se defendiera.

Frustración.

Como era de esperarse, Gohan bloqueaba fácilmente los golpes de Videl, pero se dio cuenta que está se andaba desesperando por no lograr hacerle nada. Sujetando los puños de la hija de Mark, Gohan la halo más hacia él como si fuera un imán en el que disminuyó más la distancia.

―No desesperes Videl. Es solo una pelea amistosa, ¿Cierto?

―Esto es frustrante para mí, solo te estás defendiendo Gohan, pensé que ibas en serio para atacarme; además tu forma de pelea es admirable ¿Quién te enseño? ―dice jadeante la hija de Mark.

―Mi padre y mi maestro, el señor Piccolo a quien admiro mucho porque fue quien me enseñó más. En verdad le debo mucho al señor Piccolo.

―Deben estar muy orgullosos del gran artista marcial en el que te has convertido, he de admitir que eres superior a mi ―Videl observó que el chico estaba fresco como una lechuga sin una gota de sudor a comparación de ella. Frunciendo un poco el ceño por la gran ventaja que tenía sobre ella.

¿Qué clase de persona era?

―Al contrario, estoy muy sorprendido, nunca pensé que tu nivel de pelea sea formidable ―sonríe―. Estoy orgulloso de ti Vi.

―No pienso igual que tú, creo que me falta mucho por aprender. Al observar cómo peleas, es tan peculiar pues me doy cuenta de que no soy rival para ti, estás en otro nivel, no sé cómo explicarlo, pero tú no eres alguien ordinario.

El hijo de Goku se sorprende ante tales palabras y decide hablar, pero con temor a lo que se aproximaba, ya no podía posponer más ese tema. Sus ojos estaban puestos en los zafiros de ella y podía notar una mínima pizca de esperanza, pero no estaba seguro si las cosas marcharan bien.

Ante tal indagación, la chica le estaba dando luz verde para que hablara al respecto― Solo supongamos, si fuera el caso, ¿Si yo tuviera algún poder como los individuos de hace muchos años que se presentaron en el torneo de Cell, que pensarías? o ¿Cómo reaccionarías si soy uno de ellos?

Ante tales preguntas, Videl pudo notar en las facciones del pelinegro como cambio a un semblante más serio, aunque ya lo había visto así con anterioridad, pero en esa ocasión, en ese preciso momento, noto que su expresión era más sombría.

―No lo sé ―dice con seriedad al igual que Gohan― pero de algo si estoy segura… estaría muy molesta con esa persona por no tener el valor suficiente de decirme las cosas, no le perdonaría el haberme engañado, pero, sin embargo, estaría muy agradecida por habernos salvado de ese monstruo llamado Cell.

― ¿Estarías dispuesta a perdonar?

Videl solo queda en silencio no estaba segura y solo lanza otra pregunta sin responder al cuestionamiento del chico― ¿Quieres decirme algo que deba saber?

Intuición.

― "Ya veo, no cambiará nada. Sigue estando en la misma postura; no hay nada que pueda hacer, si esto continua así yo..." ―baja su mirada.

― ¿Gohan? ―relaja sus facciones.

―Nada ―suelta los puños de la chica sin cambiar su postura.

―Está bien, como tú digas. Continuemos con esto o demos fin al combate ―impulsándose nuevamente hacia atrás, la hija de Mark se coloca nuevamente en posición.

El primogénito de Milk, hizo lo mismo, estaba desconcertado por las palabras de la ojiazul, que, por su parte, desvió su mirada hacia el césped, sin percatarse no se dio cuenta que la azabache le propinó un certero golpe en la cara que lo mando en un dos por tres a morder el polvo.

― ¡Rayos! Me distraje ―sintiendo como un cálido fluido de sabor metálico se mezclaba con su saliva.

El segundo hijo de Milk se había despertado y con curiosidad se levantó de la cama improvisada en la que armó para quedarse a dormir con su amigo de la infancia, acercándose hacia la ventana, ya que desde hace rato escuchaba ruido desde afuera, deslizando la cortina para que la luz entrase, sus ojos entrecerrados se acostumbraba a la poca luminosidad pero distinguido a dos personas a unos cuantos metros, en la cual, su mirada azabache estaba bien puesta en las dos personas que conocía, sin más, sonríe divertido.

― ¡Oye Trunks, ven a ver esto! ―trata de llamar la atención de su amigo pelilila quien seguía durmiendo― ¡Esto se pondrá muy bueno! ―ríe.

Trunks al escuchar la voz del segundo hijo de Milk frunce el ceño y con pereza se levanta de la cama, no entendía a lo que se refería su amigo así que se acercó hasta el chico tallando sus párpados y para su asombró no daba crédito a lo que sus ojos veían. Sus ojos se abrieron más de la cuenta, quedando mudo, solo se limitaría a observar la pelea "amistosa". Como un sonámbulo, el pelilila desliza el ventanal para observar bien el combate de la hija de Mr. Satán con Gohan.

―Eso te pasa por distraerte ―se cruza de brazos observando al hermano de Goten tendido en el césped.

―Si, ya me di cuenta.

Gohan al ver que estaba cerca la chica, extiende su brazo derecho para que le ayudará a levantarse. Lo que no sospecho Videl es que era una trampa.

La mejor amiga de Ireza aceptó gustosa, sin embargo, no contó que el azabache la halara tirándola al suelo, pero rápidamente sujetó ambas muñecas y sus piernas las coloco en cada lado del cuerpo de la chica dejándola inmovilizada. No obstante, Videl se sonrojo por la posición en la que se encontraban su corazón latía rápidamente sintiendo un calor en sus mejillas, pero desvió su mirada azulada hacia la derecha y extrañada, visualizó a dos chicos viendo el espectáculo que estaban ofreciendo.

― ¿Cuánto tiempo llevarán esos dos observándonos?

― ¿De qué hablas? ―guío sus orbes azabaches hacia la dirección en la que la hija de Miguel miraba. Nuevamente, la distracción no era su mejor aliada en ese mismo momento.

Ingenuidad.

Si, justamente la ingenuidad lo caracterizaba a Gohan, un gran error.

Videl puso de su parte al tratar de zafarse del agarre de su novio. En la que lo hizo a un lado para que esté quedará nuevamente en la misma postura que al principio e imitando la postura que hace un momento se encontraba aprisionada.

― ¡Es una lástima que la señorita Videl te esté dando una paliza hermano! ―grito Goten divertido.

―Lo que faltaba, mi hermano burlándose de mí ―resoplo avergonzado.

¿Debía ganar o perder? He ahí el dilema.

―Si no pones de tu parte harás que está pelea se alargue y si sigues así de distraído será mejor que demos por terminada la contienda. En verdad me has sorprendido mucho Gohan, pero creo que te daré una revancha algún día de estos ―dice triunfante.

―Esto aún no se acaba ―sonríe.

Empujándola hacia atrás, se quita de encima a Videl, Gohan se levanta rápidamente apoyándose con sus plantas de los pies y manos a impulsarse hacia delante, y sin perder más tiempo se lanza hacia la chica de ojos azules quien a duras penas alcanzó a reaccionar ante el movimiento rápido del pelinegro. Videl al ver que Gohan se acercaba a gran velocidad, está alcanza a bloquear el golpe del pelinegro que iba directo a su rostro, asombrada, sus orbes azules viraron hacia abajo, distinguiendo una línea recta en la cual dibujo ella misma por el ataque que recibió.

Gohan con su gran velocidad, se coloca por detrás de Videl en dónde uno de sus brazos la abrazo por el cuello, y sin hacer presión a su agarre. La hija de Mark quedo sorprendida por la gran velocidad en el que esté realizó su movimiento.

―Supongo que esto no lo viste venir ―le habla en el oído― solo con un movimiento puedo terminar este combate.

―Termina si eres capaz, no veo tus intenciones de hacerme daño alguno.

―Es verdad, no tengo la más mínima intención de hacerte daño ―admite.

No obstante, la hija de Mark tuvo la oportunidad de atacar y rápidamente hunde su codo en el estómago del pelinegro sacándole el aire quien se tiró en el césped.

― ¡Le ganó! ―incrédulos dicen al mismo tiempo los dos amigos mirándose anonadados.

Videl se secó el sudor de su frente con el antebrazo, sin duda, Gohan fue muy difícil de roer, pero algo le decía que se dejó vencer. Su curiosidad creció aún más con creces, ese chico la estaba matando con lo misterioso que era. Sentándose a su lado en lo que se recuperaba, le sonríe amistosamente.

―Muchas gracias por la pelea, sin tu ayuda no me sentiría bien, aunque tengo muchas preguntas que quiero hacerte. Pero por el momento... no quisiera arruinar el día.

Gohan, solo se le queda viendo dudoso y suspira― tengo miedo de perderte ―dice con voz casi audible para la pelinegra.

―No digas eso, no me perderás.

― ¿Estás segura de lo que dices? ―se incorporar― no me imagino una vida sin ti.

―Bueno, hasta no saber la magnitud no lo sabré ―agacha su mirada azulada y lo abraza ―eres lo mejor que me ha pasado en mi vida.

Esas palabras lo tranquilizaban, pero ciertamente era incierto su futuro ¿Podría vivir una vida tranquila con la hija de Mark Satán? ¿Podrían superar lo que se avecinaba?

Incertidumbre.

―Te amo, Vi― esconde su rostro en el cuello de la ojiazul correspondiendo el abrazo― no sabes cuánto te amo.

Se quedaron así por un buen rato, necesitaban compartir un abrazo después de lo sucedido la noche anterior. Desde el balcón los dos chicos miraban la escena, entendían cómo debe sentirse Gohan al respecto, entendían que no era fácil contar que tenían súper poderes con las chicas con las cuales salían, ambos quedando en silencio.

Empatía.

El día pasó con normalidad, por una parte, Milk se enteró de la pelea de la joven pareja. No obstante, los reprendió a ambos por su conducta. Aunque Videl le haya explicado no sirvió de nada ya que la progenitora de Gohan no le gustaba mucho ese tipo de cosas y las clasificaba como rebeldía. Milk nunca se imaginó que su futura nuera practicará artes marciales de cierto modo admitía que esa chica le hacía revivir su juventud, rememorar aquellos días en dónde conoció a Goku, su primera cita, su combate en el torneo donde le propuso matrimonio.

―Pero mamá, no estábamos haciendo nada malo ―se excusa Gohan― no es para exagerar. Es más, tú y mi papá hacían lo mismo.

― ¡Cómo no voy a exagerar jovencito, que tal si lastimas a Videl!; además, los tiempos cambian hijo ―coloca ambas manos en la cintura― ¡No permitiré más ese tipo de conducta, no señor, prohibido pelear y va para ambos! ―se retira indignada.

Gohan fija su mirada en su hermano menor.

―Juro que yo no fui hermano, no sé cómo se enteró ―se defiende encogiendo los hombros.

―Pues ya estamos advertidos ―tirándose de espaldas sobre su cama― te creo ―suspira.

―Solo dime una cosa ―Gohan le mira― ¿Te dejaste ganar?

―Es obvio la razón Goten, tenía que hacerlo.

―Entiendo. Vaya que Videl es fuerte, nunca pensé que le gustará las artes marciales, justamente se parece a mamá ―recargando su espalda en la pared.

―Si que lo es ―dijo en la misma postura en la que se encontraba y tenía razón, era extraño que tanto su padre, como Vegeta y él, escogieran a su pareja que tuviera un carácter fuerte como las de Bulma, su madre y por su puesto Videl. Desconocía a ciencia cierta, que, en sus antepasados de la raza Saiyajin ese fuera el caso.

―Hermano ―llamo la atención de Gohan―. Sabes, quiero verte feliz, he notado que ustedes hacen una bonita pareja a pesar de este embrollo ―sonríe con sinceridad― no cabe duda que son tal para cual, espero que las cosas mejoren.

Gohan solo se queda en silencio―"Eso espero también. Mañana partiremos de regreso a Ciudad Satán"

-o-

―Vaya, me imagino que fue muy interesante tener un combate amistoso con Gohan ―lo último dicho, elevó ambas manos y con los dedos dibujó las comillas― me hubiera gustado verlos.

―Estuve a punto de que me contara la verdad. No sé cuánto tiempo más logré resistir ―agacha la cabeza― si no lo hace estaré muy decepcionada de Gohan ya que no quiero enterarme de otra persona lo que oculta.

―Pues tu plan casi funciona, nunca me imaginé que lo harías y me doy cuenta que estaba muy equivocada, la Videl que conocí en la primaria vuelve a salir a la luz. Qué pasará si te llegase a contar la verdad, ¿Lo perdonarás?, porque yo en tu lugar lo haría, es un hombre que vale la pena a pesar de sus errores ―Ireza coloca ambos brazos sobre la mesa entrelazando sus dedos―. Gohan ha sido muy tierno contigo, se le nota que te ama demasiado.

―Lo sé, Ireza ―obstinada, Videl suspira para cambiar de tema― mañana partiremos de regreso a Ciudad Satán, así que debemos estar preparados. Para nada me fio de Shapner; sin embargo, después de que pase esta tormenta dejaré a cargo a alguien más en la editorial.

A Ireza aún le costaba entender porque Shapner se convirtió en la persona que es ahora. Captando lo último se sobresaltó― ¡Espera, que! ¿piensas retirarte?

―Si, voy a dejar a alguien de confianza en mi lugar. Sé que mi padre se enfadara, pero mi sueño no era estar allí encerrada en una oficina, ni estar en ese lugar, solo lo hice por el puro capricho de mi padre que me obligó a aceptar desde niña ―coloca el codo en la mesa para recargar su mentón en la palma de su mano― quiero obtener mi libertad, quiero salir de Ciudad Satán y vivir en un lugar tranquilo.

―Entiendo tu sentir, pero me dará mucha tristeza que no te quedes al mando y te comprendo Videl. Solo quiero que seas feliz y que cumplas tus sueños ―ríe― espero no ser la candidata, ojalá sea Angela.

―Eso lo veré después ―la mira. Sin que la blonda lo sepa, para Videl era la indicada quien ocupe su lugar. Sabía perfectamente que su amiga es capaz de hacer un buen trabajo, toda su esperanza estaba puesta en ella.

-o-

―Fue un honor conocerla, Bulma ―dice la blonda jovial― pero no sólo eso, también a la familia de Gohan ―sonríe.

―El gusto fue nuestro linda ―habla la matriarca Son.

―Ya es momento de irnos, en verdad muchas gracias por la hospitalidad Bulma ―agradece la primogénita de Satán.

―No agradezcas, Videl; todo sea por la alianza de nuestras empresas ―le guiña un ojo― cuando gusten volver, las puertas están abiertas para ustedes.

―Espero me visites más seguido en Monte Paoz, Gohan ―abraza a su primer hijo― me siento tan sola sin su compañía de ambos ―voltea a ver a Goten.

―Lo haré, mamá ―sonríe con ternura― nos vemos.

Milk ve partir a los tres jóvenes.

―Cuidate mucho ―dejando las palabras en el aire, cuánto tiempo más no volverá a ver a su primogénito.

-o-

Pasaron un par de días en donde los tres chicos debían volver a Ciudad Satán, después de algunas semanas de estar fuera de aquella urbe en donde iniciaron una alianza con Corporación Cápsula. Parados frente a la entrada de la editorial, Videl solo fijó su mirada azulada en lo más alto de aquel edificio, suspirando con pesadez, estaba lista para enfrentar cualquier problema que se le atravesará en el camino.

Inseguridad.

―Bien, ya estamos aquí ―dijo la rubia entrando primero antes que los pelinegros dejándole un poco de privacidad.

― ¿Lista?

―Eso creo… el no saber qué nos deparará el destino me provoca mucha incertidumbre.

―Todo saldrá bien Videl ―colocándose enfrente― eres alguien admirable, alguien capaz de levantarse de entre las cenizas, alguien fuerte que no se dejará vencer tan fácilmente por Asa ―coloca sus palmas el rostro de la ojiazul con delicadeza.

―Gracias ―sus mejillas se colorearon de color carmín y el palpitar de su corazón volvía a ella, ese chico la tenía embelesada.

―Anda, nos espera un largo día. Adelante, ve primero.

Videl acepta.

Gohan la ve entrar, no sin antes sacar su celular para marcar un número registrado con anterioridad, solo espero un par de tono para que contestara la llamada― Hola Lime, soy Gohan.

¡Hola Gohan! Pensé que nunca llamarías ―dice al otro lado de la línea.

―Disculpa, está ocupado ―coloca una mano en su nuca.

Entiendo, no te preocupes.

―Solo te llamaba para avisarte que ya no estoy en la Capital del Oeste, hace un par de días regresé a Ciudad Satán.

Oh vaya, pensé que vivías aquí en la Capital del Oeste. De seguro viniste por trabajo, ¿no es así?

―Así es, es una larga historia que contar y disculpa Lime.

No hay razón para ponernos triste, no te quito más tu tiempo de seguro estás trabajando. De cualquier forma, estamos en contacto. Cuídate, Gohan. Nos vemos ―cuelga.

―Adiós ―guarda el aparato en el bolsillo interior de su saco. Dirigiendo sus globos oculares hacia la entrada de la editorial, Gohan se dispuso a entrar. Recorriendo todo el corredor para tomar el elevador al entrar presiono el botón del último piso al que debía dirigirse. Recargando su espalda en el frío metal, no podía sentir algo culpable, se supone que debió de contarle a Videl que estará en constante comunicación con la chica castaña que conocieron aquel día en la feria, pero le explicaría que esa chica era su amiga de la infancia. Colocando una mano en la barbilla, no estaba seguro de cómo reaccionaría la primogénita de Mark. Absorto en su pensamiento, no escucho el timbre del artefacto en la cual indicaba su destino, elevando su mirada, Gohan se topa con Videl.

―Porque tardaste tanto, justamente te iba a buscar Gohan. Mi padre nos espera.

―Lo siento mucho, es que tuve que hacer una llamada... ―se rasca la mejilla siguiendo a la pelinegra― a una amiga ―sus orbes azabaches estaban atentos a la reacción de la ojiazul.

Videl noto la timidez del pelinegro, arqueando una ceja era extraño que esa faceta volviera a él y lo mira― ¿Una amiga? ―se detiene y cruza los brazos― se puede saber su nombre o será un secreto.

― ¡Eh, claro! ―entusiasmado― se llama Lime. Justamente la conociste en la feria de la Capital del Oeste, y además, es mi amiga de la infancia. Hace tiempo que no tenía noticias de ella y me alegra saber que este bien.

―Pues me alegra ―sigue su camino― unos días de estos deberías invitarla a conocer Ciudad Satán.

―No estás molesta ¿Verdad? ―caminando a su lado.

La hija de Miguel se detuvo en seco ante la pregunta de Gohan, como podía ser tan inocente y despistado a la vez. Calmado su ímpetu, respiro y exhaló aire tratando de no ser impulsiva al responder y lo mira― para nada ¿Por qué debería estarlo?, es tu amiga, no la mía.

―Es que… ―Videl lo detiene.

―Tranquilo no estoy enfadada, es solo que me tomaste por sorpresa ¿Por qué no me lo comentaste antes?

Promesa.

―Te lo iba a decir, pero con todo lo que pasó en la Corporación Cápsula, se me olvidó, soy un tonto.

Videl comienza a reír, le era gracioso que Gohan siendo tan inteligente y que no se le escapaba nada sea un poco olvidadizo, tomándole la mano, la aprieta con suavidad― vamos con mi padre, después hablamos sobre esto.

―Está bien ―sonríe.

Caminaron hasta la puerta en dónde se detuvieron antes de entrar. Videl, deshizo el agarre en la cual estaban unidos el uno por el otro. Gohan estaba cociente de que debían separar lo profesional de lo amoroso, mostrando así que ambos hacían su trabajo dejando atrás la apariencia de que eran una pareja.

Tal vez Satán debería saber de la relación que sostenían, pero no era el momento de decírselo. Tal vez esperarían que las aguas se apaciguaran un poco.

Entrando a la oficina, Satán esperaba a los tres jóvenes en la cual les encomendó el trabajo ya que él no podía encargarse de eso, era mejor que la sangre nueva y joven diera el primer paso. Sabía en el fondo que el ya no era el indicado para guiar la editorial; sin embargo, está dispuesto a que su única hija se encargará del legado de Lee Asa pero lo que no sabía es que Videl ya no seguiría con ese capricho que el mismo inicio.

La dinastía Satán debía terminar su ciclo.

―Buenos días, señor Satán ¿Cómo está?

―Buenos días muchacho. Bien, gracias por preguntar. Me comentó mi hija que toda marcha a la perfección con el proyecto con Corporación Cápsula.

―Si señor. Disculpe la forma en que me espero de la dueña de Corporación Cápsula. Bulma es alguien muy cercana a mí, por esa razón le expreso que no se arrepentirá en absoluto, es alguien de confianza.

―Me doy cuenta de eso Gohan ―asiente feliz.

―Como van las cosas por acá ―habla la rubia.

―Todo tranquilo ―levantándose de su silla para caminar hasta la ventana en la cual podía ver su imagen translúcida en el cristal― por el momento pueden está tranquilos Shapner no se encuentra en la editorial, no sé qué asuntos tenía que arreglar que salió de la ciudad ―gira sobre sus propios talones para encararlos cara a cara― disfruten mientras puedan ―sentencia.

Los tres solo se miraron con complicidad, sabiendo en dónde se presentó Shapner para hacer de las suyas.

El día transcurrió en total normalidad la noche fue cayendo lentamente en Ciudad Satán. A lo lejos la castaña visualiza a tres personas que platicaban alegremente, identificando a una persona en especial del trio: Gohan. Empezando a caminar, sus extremidades la guiaban hasta las tres personas.

―Hola Gohan ―saluda la castaña.

Gohan volteo rápidamente por el nombramiento― ¿Lime? Pero que haces aquí ―asombrado― ¿No deberías estar en…? ―la castaña le detiene.

―Si, debiese estar en la Capital del Oeste, pero en verdad quería darte una sorpresa en venir hasta acá. Después de mucho tiempo sin saber de ti al fin pude encontrar a mi mejor amigo porque tengo tantas cosas de que platicar ―dirigiéndose hacia la pelinegra―. Me gustaría charlar con Gohan, si no le molesta señorita Videl me lo robaré por un par de horas.

―No hay problema, puedes llevártelo. Supongo que tienen muchas cosas de que hablar, eres su amiga y como tú lo has dicho después de mucho tiempo sin saber noticia alguna de él ―sus orbes azules giraron a ver al pelinegro.

―Si, así es.

―Te llamo más tarde para hablar de lo que tenemos pendiente por aclarar ―acaricia la mejilla de la pelinegra― ¿sí?

―Si, no te preocupes Gohan, vete tranquilo ―sonrojándose.

―Nos vemos mañana ―besándola en los labios. Sonriéndole, se dirige hacia Lime sin decir alguna palabra.

―Nos vemos ―viéndolos partir en dirección contraria, Videl cambió su semblante a uno que no pudo evitar ocultar ante la rubia: enfado.

―Esto si no me la puedo creer ¡su amiga! ―la mira― ¿hay algo que deba saber?

¿Por qué tenía una amiga tan entrometida y habladora que quería saber todo con santo y seña?

Videl frunce más el ceño― ¡Sí, es su amiga! Según él, la conoce desde que era un niño me lo comento hoy en la mañana.

― ¡Vaya, vaya! ―asombrada― esa chica si que es linda, creo que ahora sí tienes competencia, Videl.

La hija de Mark, se queda muda ante las palabras de la blonda pero a decir verdad la llegada de la castaña a sus vidas le daría un dolor de cabeza. Su miedo de tener que pelear el amor de Gohan se hizo realidad, ese pensamiento que la aquejo aquella noche en la Capital del Oeste estaba tomando su rumbo. Por otro lado, debía admitir que Lime es una mujer hermosa y que tal vez Gohan tendría que escoger a la castaña en vez de a ella. Estaba segura que esa chica conocía el pasado del pelinegro.

Ahora más que nada en el mundo debía estar preparada para cualquier cosa, y más su corazón, quien, tal vez, sufriría un gran golpe.

Continuará...

¡Casi un año sin actualizar! qué barbaridad conmigo. Hace tiempo que no me paso por acá a actualizar y me disculpo por eso no estaba en mis planes dejarlo tan abandonado. Espero les haya gustado el onceavo capítulo de mi humilde fic, así como yo disfrute al escribirlo de a poco a poco por ratos ja, ja, ja. Esto va muy lento ja, ja, ja la verdad no quiero dejar nada suelto por aquí :v.

En fin, ese Gohan es tan flexible como Goku, se atrevió a dejar ganar a Videl. A esto es a lo que quería llegar y sí que me tarde porque ya voy a empezar con los problemillas *juega con sus dedos*.

No estoy segura, pero creo que ya estoy cerca de llegar al final de este fic, no lo sé, necesito avanzar más la trama para verificar los capítulos, pero no creo alargarme más de veinte capítulos.

Finalmente, quiero agradecer por los comentarios a LDGV, Kellz19, Jojo Boyf6. Mil gracias por el apoyo y comentar me hacen muy feliz.

No pormeto actualizar pronto, pues ya no tengo el mismo tiempo con el que contaba antes. Por el momento me doy el lujo de escribir ya que estoy de vacaciones, pero estás solo me durarán dos semanas así que en diciembre voy a regresar a clases, ¡Chalé, eso no es descanso! *Llora*.

Bueno, cualquier comentario es bienvenido :'v.

Saludos.

Nos vemos hasta la próxima, cuídense mucho.