Disclaimer: La historia es de mi pertenencia, en ella sólo utilizo sin ningún fin de lucro, a los personajes de Naruto, cuyo creador es Masashi Kishimoto. Está prohibido re-suban esta o cualquier otra de mis historias, o adaptarlas. La canción pertenece a Little Mix.
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Los tres eran todos unos personajes. Tan diferentes, pero de alguna manera se equilibraban. Sakura siempre era la egocéntrica, a veces centrada solo en sus estudios y algo mandona. Por otra parte la mayoría del tiempo se la pasaba en las nubes, tenía sus momentos de adorabilidad y dulzura, eso se le reconocía. Sasuke por su lado se consideraba el maduro del grupo, pero en palabras de Sakura era gruñón y creído. Sus palabras podían clavarte una estaca. Lo cierto era que en sus buenos momentos era alguien racional, más centrado que Sakura y –aunque refunfuñara podías contar con él. Mientras que Naruto era el gracioso del grupo, amistoso, con una efusividad que les daba molestia. El chico era sincero, y quizá su mayor defecto era su amor por el ramen y el querer ser amigo de todo mundo. Poder evangelizador, Sakura decía.
Sin duda, eran un grupo interesante.
Debido a ser chicos, había existido una rivalidad entre Naruto y Sasuke que a lo largó les unió aún más. Sakura siempre estuvo celosa de eso. A pesar de ser los tres amigos, Sasuke era el mejor amigo de Naruto y viceversa. ¿Mientras que ella? Era la niña molesta que se pegó a ellos desde la escuela elemental y nunca los dejó. Ese había sido el problema que inició todo el drama: Sakura no tenía una mejor amiga. Era una suerte que tuviera a Sasuke y Naruto, pensaba. Sus inocentes sentimientos por el Sasuke le impulsaron a estar cerca de él, creando así los sentimientos de Naruto hacía ella. Era cómico el triángulo amoroso del que alguna vez fueran parte, y a veces era un chiste sin humor, pues ella quería creer firmemente que Sasuke no tenía sentimientos por Naruto. ¡Cha!
Así, intentando que a Sasuke gustara de ella y él rechazándola, con Naruto queriendo atrapar la atención de la niña, gradualmente fue algo común el pasar tiempo juntos.
Y he ahí: bromeando y discutiendo. Sakura, por primera vez tenía amigos, y era agradable. Sus intenciones de una relación con Sasuke palidecieron, dejándola conforme con la amistad de dos chicos. Y si tenía que hacer a un lado lo que sentía por él con tal de no estropear lo que tenían, entonces fue lo que hizo.
Si bien ella estaba a gusto así, ¿cómo era que el drama se estaba siendo presente en su vida?
...
Caminó con pasó de plomo por los pasillos de la escuela, frunciendo más el ceño con cada pancarta, anuncio e imagen que hiciera promoción a los eventos prontos y futuros del nuevo curso.
Y para colmo seguía molesta con sus únicos amigos. Bueno, en sí no estaba molesta, tal vez un poco herida tras lo que le dijo Sasuke, eso le había bajado de su rabieta, y se sentía mal por cómo le habló al pobre de Naruto, pero, vamos… a veces hablaba sin pensar realmente si lastimaba a alguien con sus palabras. Ella solía ser honesta con sus pensamientos y acciones, así que el decirle esas tonterías a Naruto fue un impulso. Dicho esto, sabía que debía disculparse con ambos, pero... Su malhumor seguía, así como su depresión.
En momentos así, de verdad que desearía tener una amiga. Miró alrededor del pasillo, parejas, grupitos de amigos. ¡Eso, ni pareja tenía! Estaba sola, como el hongo.
¡Ughhh…! Demasiado rápido, demasiado torpe, golpeó su cabeza contra su casillero. Los presentes se asustaron y le miraron con extrañeza, pero al ver que se trataba de ella, decidieron no intervenir. Ella era rara.
Estúpido Naruto. Golpe. Estúpido Sasuke. Golpe.
Ellos no entendían lo importante que era el baile. Eran chicos, lo único que debía haber en sus cerebros era porno, fornite, comida y alcohol. ¡Por eso están solteros! Y, secretamente, Sakura agradecía que así fuera. Si ellos tuvieran una novia, pocas serían las veces que ella pudiera salir de nuevo con ellos. Eso también era motivo de su reciente preocupación y tristeza. Pronto, cualquiera de ellos se enamorarían y ella se quedaría sin sus únicos amigos.
Sasuke miraba a Sakura. Estaba recargada al casillero, su cara afligida. Él se removió incómodo al verla de esa manera. Sabía que mucha culpa tenía él de que ella estuviera así, pero no había vuelta atrás a lo que dijo, además no era la primera vez que le sermoneaba.
"Yo diría que más bien el ladraste." recordó lo que le dijo Naruto. Entendía el intento de chiste que su amigo quiso hacer, refiriéndose a que el mismo Sasuke le dijo perra a Sakura, y él se había comportado como una. ¿O era uno? Lo que sea.
Pero, si Sasuke se molestaba en hacerla entrar en razón, era porque no le gustaba ese aspecto de Sakura, cuando ella hablaba críticamente, se mostraba superior y consentida. Ella no era realmente así.
Entonces ese estúpido baile sí debía de estar afectándole. Es decir, no siempre tenía el privilegio de verla darse de golpes contra su casillero. Era algo gracioso, admitía. Pero ya había pasado una semana desde el incidente en el que él le dijo perra, hum… ejem, y ella seguía recia a estar enojada y deprimida.
Tch, que pérdida de tiempo.
Decidiendo que deberían terminar con eso, así que se encaminó hasta ella. Sakura no había notado que él había estado a unos cuantos casilleros de ella. No había percibido nada en realidad, hasta que un golpe cerca de ella le hizo reaccionar. Sasuke chocó su puño contra el casillero en el que estaba recargada, y con su brazo apoyado Sasuke sostuvo su peso y quedó frente al rostro de Sakura -y en todo caso- impidiéndole irse. Era la imagen de la coquetería entre los adolescentes, y cualquier persona ajena a ellos creería que estaban ligando.
Sobresaltada, ella despertó de su ensoñación, acto que a Sasuke siempre le molestó. Sakura era tan soñadora y distraída en sus fantasías que no prestaba atención a lo que le rodeaba. La chica levantó su rostro, mirando a su nuevo acompañante. Sasuke ya la miraba sin mucha emoción, más bien parecía aburrido, como si alguien le hubiera obligado a hacer eso. Pero estaban demasiado cerca, Sakura aventó las tontas fantasías amorosas, ¡fuera, fuera...! ¡Ahora no debo de pensar en eso!
Aun así, no pudo evitar sentirse un poco nerviosa. ¿Hacía calor ahí? Oh, no era su sonrojo. Estúpido y sexy Sasuke.
—Uhh... ¿hola? —inició ella, porque era claro que aquel apuesto, pero poco simpático chico iba a hablar.
—Cuánto tiempo más planeas estar arrastrando la cobija y los pañuelos —ese apuesto, pero idiota chico que nunca hacía la entonación correcta para preguntar.
—Hasta que mi corazón se seque... o hasta que encuentre una mejor amiga.
Sasuke hizo un sonido, entre risa y bufido ante el comentario. Ella de verdad hablaba con sinceridad.
—Qué ridícula.
Sakura abrió mucho la boca, incrédula. ¡Qué idiota! Y eso que ella pensaba disculparse por cómo actuó la última vez.
—¿Sí? Bueno, si te molesta tanto, porque no te…
—Termina eso, y no te acompañaré al centro comercial —Sasuke interrumpió el enojo de ella.
—¿Qué? De que diabl-
Él la miró exasperado, pues no iba a decirlo y ella no era tan estúpida para no saber a qué se refería. Y vamos, Sasuke no iba a permitir que su genialidad bajará al invitar a su 'tal-vez-amordesuvida' para subirle los ánimos.
Sakura, no tan tonta como Sasuke sabía que era, saltó de alegría, colgándose a él como un koala a un árbol.
—¡Gracias! —dijo al momento que le dio beso en la mejilla.
—Sakura, me estás apretando demasiado —incómodo, porque no era un sonrojo lo que había en sus mejillas, ¡no señor!, Sasuke trató inútilmente que ella le soltara.
—¡Vayamos ahora!
Soltándose de él, le tomó del brazo y lo arrastró hasta la salida.
Uugh... tal vez era tarde para retractarse, se mortificó el chico, pues si lo hacía, su rostro sería el que golpeara el casillero. Resignado, pero satisfecho de ver el cambio de humor de Sakura, se dejó llevar.
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funfact: Me baso en la escuela americana que las series de tv nos muestra.
