Goku acaba de llegar al planeta de Kaio-sama del norte. Rezumba el sonido propio de la teletransportación y se ve a un Goku algo serio sobre el césped del planeta. Bubbles y Gregory, que estaban tomando el sol fuera, vieron a Goku y felizmente fueron abrazar a nuestro saiyan.
Goku: Hahaha, hola Bubbles, Gregory. -dijo con una sonrisa. Realmente le gustaban estos dos liantes-.
Goku: ¿Sabeis si Kaio-sama está dentro?
Bubbles y Gregory asintieron, y siguieron con lo suyo. Goku se adentró en la pequeña casa y vio a Kaio-sama echándose una siesta en su sofá. Este iva a despertarlo cuidadosamente cuando se le ocurrió algo y sonrió maleficamente. Se puso al costado de su oreja y gritó.
Goku: ¡KAIO-SAMAAAAAA!
El pobre de Kaio-sama por el supersónico chillido salió rompiendo el techo con la cabeza del susto. Después de salir del estupor, y dejar que se pase un poco su pitido de oreja, empezó a reclamar enfadado a Goku, dándole algunos golpes que éste ni siquiera sentía mientras lo veía con una sonrisa traviesa.
Kaio-sama: Pero bueno chico, tu nunca me dejarás de dar estos sustos. ¿Acaso quieres que me dé algo?
Goku: Jajaja, vamos vamos, no es para tanto.- dijo sacando la lengua con una mano en su nuca.
Kaio-sama: ah, y chico, qué haces aquí? Dudo que hayas venido a entrenar solamente, tienes mejores lugares que este.
Goku procedió a explicarle a Kaio-sama sobre su decisión de irse a otro mundo. Kaio-sama no pareció disgustado con la idea.
Kaio-sama: Goku, debes recordar que si quieres viajar entre universos, debes pedir permisos no al dios de la destrucción, sino a Daishinkan o Zeno-sama. Sé que tienes la técnicas para hacerlo pero es algo prohibido, como sabrás.
Goku solo puedo bufar un poco molesto por esto, pero decidió seguir adelante y buscar ese añorado mundo que tanto buscaba. Inclusive si tenía que pedir permiso a su amigo que hacía tanto que ni veía y que echaba un poco de menos. Aunque para eso se decidiría ir al día siguiente para descansar algo junto a su maestro.
A Kaio-sama se le ocurrió una idea y le contó a Goku que en este mismo universo existían varias tierras.
Esto sorprendió algo a Goku, jamás había recibido tal información de algo parecido.
Kaio-sama: En este universo existen un total de 6 "tierras", 2 de las cuales están dentro de mi jurisdicción. La primera ya la conoces, la segunda era un mundo de humanos normales hasta hace poco.
Goku: ¿hm?
Kaio-sama: Lo que pasa es que hace varios años, los remanentes de una energía se quedaron en el planeta y proliferaron. Esta energía se fusionó con los seres vivos del planeta y aquellos como los humanos, que son más complejos que un animal, desarrollaron una especie de poderes los cuales ellos llaman "singularidades". Usan estas "singularidades" para defender la paz de su planeta bajo la idea de la heroïcidad. Algo parecido a lo que fue tu rol en el planeta tierra.
Goku: Conque singularidades..., eso me da a pensar que pueden existir muchos tipos de poderes a cada cual más loco que el anterior. Esto me está empezando a emocionar.- dijo con una sonrisa algo maquiavélica-.
Kaio-sama: Eres el ser más fuerte del universo Goku, realmente no sé qué esperas. Dudo que haya algún sujeto que te pueda meter en problemas...
Goku: Eso me gustaría mucho que sucediese, hahaha.
A kaio-sama le cae una gota de sudor por ese comentario.
Goku: Bueno, creo que voy a partir ya a este planeta tierra. Me pasaré un día y para el siguiente volveré a visitarle.
Kaio-sama: Como digas Goku, ¡no te metas en problemas!
Goku: No me diga eso Kaio-sama, no soy el de siempre, tengo más de 150 años.
Entonces desapareció junto con su particular sonido de la vista de Kaio-sama. Este suspiró cansado y decidió continuar con su pacífica siesta.
¡ZA WARUDO!
Nos encontramos viendo una panorámica de la tierra desde el espacio. Se nos narra como hace unos cuantos años nacieron los "quirks" en el planeta de forma misteriosa. Gracias a esto se generó discordia y caos, cosa que las sociedades controlaron oficializando el trabajo de héroes como una fuerza en contra del caos que los ahora "villanos" producen.
Es pleno invierno e, idóneamente, las calles están nevadas en todos sus recovecos. Un manto blanco de pureza cubre los techos de las casas, los árboles de igual forma. Hay varios cipreses en fila dispuestos en un parque de forma perpendicular. Los cipreses, tienen la obscura obsesión de llegar al estrellato. En cierta forma, estos cipreses encarnan una alegoría con algunos personajes que habitan este mundo. Es triste, puesto que por mucho que traten de elevarse al cielo siempre estarán pegados en el suelo, y jamás podrán deshacerse de ello, hasta el día que nadie escuche como se tumban ellos y sus sueños.
Vemos a un niño rubio, más o menos, recién entrado en la pubertad, con el pelo rubio encrespado hacia todas direcciones. A este se le puede reconocer por su inconfundible griterío y arrogancia que haría perder los estribos hasta al más cuerdo. Este niño se encuentra posicionado junto a dos niños más, algo así como unos segundones, que estando detrás suyo, parecían apoyar en algo al irritante mocoso.
En frente de ellos se encuentra tirado un niño de gravedad, con muchas heridas y un daño evidente tanto físico como psicológico.
Katsuki: ¡Deku, te lo he dicho muchas veces, no eres más que una piedra en el camino para mí, para llegar a ser el número uno! ¡Pero hoy en clase, me cabreé mucho cuando dijeron que querías ir a la U.A.!. -decía mientras le pegaba una patada en el brazo-.
¡Eres un maldito "quirck-less", y aún piensas que puedes ser igual que yo, maldito!.
Izuku: ¡Para de una vez Kachan, la gente también tiene sueños!.- gritó susurrando por su falta de fuerzas, tratando de excusarse y defenderse.
Katsuki miró embravecido a Izuku. "Este maldito Deku...", pensó.
Katsuki: ¡Pues a partir de ahora, lo único que podrás soñar es un futuro donde no te parto la cabeza!
La pandilla de gamberros de Katsuki estaba pateando a Izuku en el suelo, hasta que el rubio se decidió a darle el golpe final para noquearlo y dejarlo tirado en una esquina del parque.
Cosa que sucedió, dándole una certera patada en el hígado que lo haría escupir un poco de sangre, dejándolo desmayado mientras lloraba.
Los tres gamberros se rieron un poco y decidieron por irse entre risas, no sin antes Katsuki escupir de mala voluntad cerca de donde estaba el cuerpo de izuku.
Si empezamos a contar la vida de Izuku, este ha sido más desgraciado que en la historia original. Aquí es un quirk-less, que, además, tampoco fue querido por su familia por culpa de esos mismos prejuicios por los que fue apalizado. Tiene una hermana (la cual aún no tiene nombre, tampoco es importante para lo que viene de historia), 3 años mayor que él, y su quirk se trata de telequinesia. Esta tampoco se lleva bien con izuku.
Sin lugar a dudas, la vida, o la suerte, no había dado a izuku nada más que desgracias.
El día en que fue apalizado, horas antes, tuvo la suerte de encontrarse con su figura de héroe. All Might, la persona que "todo lo puede", pero que sin embargo, no pudo decir al niño de corazón roto que podía ser un héroe. Al contrario, cuando le dijo de lo imposible que sería para él, su tono era casi sarcástico, a mala gana, como pensando el porqué tenía que explicarle estas cosas a alguien. Esto dejó muy triste a izuku, pero sobretodo, muy decepcionado. Para rematar la guinda del pastel, el no se esperaría las acciones tan violentas de su "amigo", Kachan.
En estos momentos el cuerpo y el alma de izuku rogaban por algo o alguien que lo sacara de su miseria. De su mal-vivir. Estaba cansado de todo, incluso de vivir. Algo bastante problemático para alguien que aún no ha entrado enteramente en la adolescencia. Al final, se resignó y trató de descansar, subsconcientemente, creyendo que seguramente no volvería a levantarse.
Cuando el destino juega a los dados, puede que te saque un racha de depresiones pero al final, por pura estadística, algo bueno debe suceder, ¿no?
Casualmente la vida del pobre Izuku no acabaría allí ya que un sujeto extraño llegó a divisar al pobre niño. El sujeto se acercaba con un rostro preocupado y en menos de un segundo ya estaba envolviendo al niño entre sus brazos.
Izuku con el movimiento se despertó por unos instantes divisando la figura extraña de un sujeto con el pelo rojo y una vestimenta naranja muy llamativas. La figura le transmitía mucha calma a izuku. No le faltaba razón ya que el sujeto estaba usando su poder divino para curarle y dejarlo óptimo para su descanso. Esa calma no era imaginaria.
Goku: Descansa pequeño, lo necesitarás.
Izuku, suponiendo que un héroe aleatorio que se encontraba cerca le estaba ayudando, se dejó caer en sus brazos y en los de Morpheo.
