Disclaimer: La historia es de mi pertenencia, en ella sólo utilizo sin ningún fin de lucro, a los personajes de Naruto, cuyo creador es Masashi Kishimoto. Está prohibido re-suban esta o cualquier otra de mis historias, o adaptarlas. La canción pertenece a Little Mix.


[06]

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A Naruto le había tomado un par de días convencer a Sakura, pero se sentía orgulloso de haberlo logrado. Claro, había recurrido a uno que otro soborno y ruego... pero no importaba la manera, sino el resultado, ttebayo.

Aunque el ambiente era tenso gracias a Sakura y Sasuke. No era esa ridícula y algo asquerosa tensión sexual de esos dos, como era su costumbre, sino una verdadera incomodidad.

Sakura había estado practicando con el equipo de vóleibol, y aunque Naruto no sabía si se integraría de manera oficial, ella iba todos los días. La veía ahora y le era un poquito difícil no mirarla demasiado tiempo. Moretones en los brazos, más despeinada de lo habitual, cansada, pero al parecer de bueno humor.

Eso sí que es algo nuevo.

Por su parte, Sasuke estaba callado. Okay, aún más callado. Tipo emo con berrinche existencial.

Naruto giró los ojos. Vaya que no había nadie como Sasuke y Sakura para hacer dramas.

El motivo por el que Sakura no había querido aceptar la generosa invitación a comer -o sea, Naruto todavía les iba a pagar un platillo y ellos se negaban, y todo porque Sasuke era demasiado estirado para disculparse. ¿Qué no sabía que a las chicas se les debe dar la razón de todo? Vamos, eso hasta Naruto lo entendía. Sobre todo porque Sakura se encaprichó en no ser ella quien se disculpara.

Sinceramente, Naruto podía decir que ambos eran unos idiotas. ¡Tal vez él podría ayudarlos a reconciliarse ese mismo día, y así matar dos pájaros de un tiro!

¡Vaya que era brillante!

—Estás sonriendo como un idiota —le dijo con molestia Sakura.

—Su cara es la de un idiota —replicó Sasuke en un instante.

¡Tshhhh...!

—¡Sí, bueno, tal vez, pero al menos yo no me estoy comportando como un idiota! —Espera, ¿Qué? Ellos también lucían confundidos —¡Lo que sea!

Irritado, Naruto se levantó de su asiento junto a Sakura.

—¿A dónde vas?

—Iré por un encargo.


¡Noooo! ¡Sakura no quería que le dejara sola con Sasuke! ¡Vamos, piensa en que decirle!

—Ohm... ¿crees que vaya a tardar?

— Hn.

¡Grrr! Típico. Déjenle a Sasuke las conversaciones, él era el alma de la fiesta. Claro, era sarcasmo.

Le molestaba. ¿Por qué aún seguía enojado? Deberían dejarlo por la paz. ¿No esperaría él que ella se disculpara, cierto? Porque no lo iba a hacer.

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Más le valía a ella pedirle perdón. Sasuke ya se había disculpado y le había compensado hace dos semanas por el incidente donde -con justa razón- le llamó perra. Él no iba a andar llevándola al centro comercial o hacerle sus caprichos cada vez que ella tuviera un berrinche. Era una desconsiderada bipolar.

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Es más, ya ni siquiera se acordaba de que le hizo. No le dio un golpe ni le dijo una grosería, ¿o sí? En cambio, él le había dicho un montón de palabras ofensivas e hirientes -y nada verídicas, dicho sea de paso- frente a sus ahora compañeras de equipo. Sakura se cruzó de brazos. No. Que Sasuke se quede sentado y mudo (como siempre) ella no iba a hacer nada.

..

Ahora estaba haciendo otro berrinche. Lo veía. La forma en que fruncía el ceño y hacía un mohín con la boca, y los brazos cruzados. Toda altanera, él casi podía escuchar sus pensamientos. Niña consentida.

A ver en qué momento pensaba a hablar y decir algo. Era ella quien debía disculparse con él.

..

—Vaya... ¿qué es está horrible aura?

Ambos se sorprendieron, interrumpiendo ese duelo de egos, notando que ya no estaban solos.

— Wow... qué con sus miradas — el chico mayor, algo fornido y con un estúpido gorro. ¿Eso era maquillaje en su cara? Bromeó.

—¿Interrumpimos algo? — su acompañante, una chica mayor que ellos les miró algo despectiva.

—Creo que es una discusión de pareja, Tema —dijo el de la gorra tonta. Sakura se levantó de un brinco de su asiento ante ese comentario.

—¡No somos pareja!

— Como si pudiera tener tanto odio por mí mismo.

Sasuke dijo, impasible. Sakura le miró con desagrado. Sus acompañantes rieron. Sakura mejor se sentó de nuevo.

¿Quiénes eran esas personas, se preguntaran? Unos conocidos de Naruto. Y Sakura sentía su mandíbula tan apretada que temió romperse los dientes. ¿Y por qué? ¡Porque la rubia estaba mirando a Sasuke! ¡Dios! ¡Qué le pasaba a ella para atraer a las rubias! Bueno, no a ella, sino a Sasuke. Su ceño se profundizó incluso más, pero no dijo nada. ¡Que le coqueteara si quisiera! Al fin, ellos no eran nada... corrección, "Sasuke no se odiaba tanto". Sheeez.

—¿Es que no nos van a invitar a tomar asiento? —Kankuro dijo, con algo de indignación en la voz.

...

¿En dónde diablos está Naruto? Sasuke miró con mucho odio a la mesa frente a él, esperando que explotara. Aunque lo que quería que explotara era la cara de ese idiota con maquillaje. Estaba mirando demasiado a Sakura. Demasiado tiempo, y demasiado obvio. Sasuke no iba a decir nada, así que solo deslizó su mirada asesina a Sakura. ¡Ella ni siquiera le veía!

...

—Sasuke, estás más lindo cada vez que te veo —le dijo Temari, de manera coqueta.

¡Dioooosss! ¡Suelta el teléfono, lo vas a romper y tus padres ya te sentenciaron que no te iba a comprar otro! Sakura se regañó a sí misma. Y como no, había sido una presumida y rogado por el teléfono más nuevo y caro, que ahora podría ser víctima de su furia. Casi había vendido su alma por él. Respira, respira...

—Parece que nos ignoran —Temari les reprochó, con una mano en el respaldo de la silla junto a Sasuke, planeaba sentarse, pero Sakura volvió a levantarse de un brinco.

—¡Tienes razón! ¿Dónde están nuestros modales? —tomó la mano de la rubia y la llevó hasta donde había estado sentada antes, luego ella se encaminó hacia Sasuke —Sasuke, muévete.

Le dijo para luego sentarse a su lado.

Los presentes, anonadados, no dijeron ni hicieron nada. Sakura actuó como si fuera lo más natural. O al menos lo intentó. Por su parte Kankuro se sentó junto a su acompañante y Sasuke veía con recelo a Sakura.

—¡Oh, con que aquí están! Los estábamos buscando, ttebayo —Naruto anunció su llegada, acompañado de otra persona. Ambos notaron el raro ambiente.

Pero a Naruto no le importó, estaba acostumbrado. —¡Yo! ¡Kankuro, Temari!

Saludó a los acompañantes de esta singular pareja. Luego los miró a ellos. ¡Teme, Sakura-chan, no sean groseros y díganle hola a Gaara!


Era incómodo.

En serio que sí. O al menos lo era para Sakura y Sasuke. Gracias a Naruto y sus invitados, la mesa y todo en lugar estaba lleno de pláticas, gritos y algunas sonrisas.

Aun así, Sasuke se quería largar.

De nuevo, ¿cómo fue que le convenció Naruto?

"Está bien si no quieres venir, en realidad sólo quiero que Sakura-chan venga." Naruto había dicho.

"..."

"Ohh... ¿Tienes miedo que alguien intente algo con ella? Heheheheh..."

"No."

No le importaba. Tal vez no era amigo de este trío de hermanos raros, pero no estaba de más saludarlos –ajá. Además, Sakura y Temari han tenido roces en el pasado y si a Sakura se le iba el temperamento, Sasuke sabía manejarla mejor, o a veces.

Dicho ese motivo, trató de convencer a Naruto. Pero como le irritaba la cara idiota del rubio al no creerle.


No había tocado su comida. No tenía hambre. No, mentira, se moría de hambre pero no quería comer. Se rehusaba a "convivir" con estos raros... okay, no eran tan malos como antes. Y aunque en la escuela elemental Gaara y sus hermanos molestaban a Sasuke, Naruto y ella, esa situación cambió gracias al "poder evangelizador de la amistad" de Naruto.

Eww.

Como sea, no les odiaba ni les tenía rencor, todos en algún momento habían sido estúpidos cuando niños... excepto, tal vez ella. Ella era bastante normal. De este grupo la única que no le agradaba era Temari. Le miró de reojo. Platicando con Naruto y los demás, se recargaba demasiado sobre la mesa, y juntaba demasiado los brazos que le fue imposible a Sakura no mirar su escote.

Corrección; gran escote. Inconscientemente apretó la tela de su propia blusa. ¡¿Cómo es que le había crecido más el pecho a Temari en un mes que a Sakura en un año?! Porque desde la última vez que la vio en la fiesta de Garra hace unos pocos meses, no estaban así de grandes. ¡Qué frustración!

—¿Te gusta lo que miras?

Espantada, levantó la mirada. Temari y los demás le miraban. ¡Oh dios! ¡La cacharon!

No dijo nada y volvió a fulminar con la mirada a su comida. Ahora sí, su apetito se había ido. Alguien se aclaró la garganta, incómodo. Seguro era Gaara. Y creía haber escuchado a Kankuro diciendo algo entre dientes. Sentía que le chillaban las orejas.

—¿No piensas comer? —la voz de Sasuke sonaba suave, le dijo después de un rato.

—Estoy demasiado llena.

Mentira. ¡Sentía un hoyo en su panza! Pero no iba a darse el lujo de parecer una cerda, y menos frente a la bruja de la arena. Ya era demasiado estar plana como para ahora ser una gorda ante sus ojos.

Sasuke le ignoró y le acercó más su plato.

—Yo no… —no terminó de hablar porque Sasuke la interrumpió poniéndole patatas fritas en esa boca que protestaba.

—No has estado alimentándote bien —le dijo él ante la mirada algo molesta de ella.

¿Cómo lo sabía, apenas si nos hemos visto?

—¿Es cierto, Sakura-chan?

Masticó y tragó. —Por supuesto que no. Sasuke sólo-

—Deja de mentir. Luces casi amarilla. Con tus prácticas de vóleibol, las tareas y tus discusiones con Yamanaka estoy seguro que no tienes tiempo de comer bien.

¡Otra vez, cómo demonios lo sabía!

Curiosamente, Sakura se cuestionaba el "cómo" Sasuke sabía que no estaba en buena condición, pero no se le cruzó por la cabeza el "por qué" tan fácil y familiarmente él le estaba dando de comer en la boca. Está pregunta no pasó por alto en sus acompañantes, quienes -una vez más- veían que esos dos se comportaban demasiado cercanos. Naruto, y los demás trataron de desviar la atención de la mano de Sasuke empujando comida en la boca de Sakura.

—¿Estás en el equipo de vóleibol, Sakura?

Ella asintió.

—¿Te vas a presentar en el próximo juego?

Miró a esta detestable rubia. Pero no contestó y siguió comiendo lo que Sasuke le daba.

—¡Vaya! ¡Será increíble el juego contra nuestra escuela! —Naruto estaba entusiasmado.

—No tendrían oportunidad contra nuestro equipo.

Eso le molestó a Sakura. —¿Y cómo es que estás tan segura?

La rubia sólo sonrío con suficiencia y arrogancia. ¡Grrr!

—Es porque Temari es la capitana de nuestro equipo.


—Por lo que me cuentas, a mí me parece alguien genial.

Sakura refunfuñó —Lo dices porque es como describirte a ti.

—Y no hay nadie más genial que yo.

—Temo diferir.

Ino le ignoró cuando la maestra pasó junto a ellas. Se supone debía estar ayudándose a hacer flexiones

—¿Entonces? ¿Qué más pasó?

—Terminamos de comer, y Naruto tuvo la brillante idea de ir a los videojuegos.

—¿Y qué? ¿Tú querías ir a un facial?

— No. Pero los idiotas de Sasuke y Naruto son tan competitivos, de un momento a otro estábamos bien, luego arrastraron a Gaara y Kankuro ¡Me quede sola con la bruja!

—Hummm...

— Me estás ignorando —Ese día tenían PE, por lo que estaban dentro del gimnasio. Al parecer ella e Ino siempre habían compartido esa clase, pero Sakura no sabía. ¿Y cómo lo iba a saber, si se la pasaba con Naruto y Sasuke? Además, nunca tenían una compañera para flexiones. Aunque eso fue antes.

—Hummm... — Ino se levantó y comenzó a estirar sus brazos y su cintura.

—¡Ino-piggy!

—Frente de marquesina. No entiendo porque te complicas la vida. ¿Siquiera has tratado de conversar con ella?

—¡¿Por qué lo haría?! ¡Es horrible! —Sakura empezó a imitar los movimientos de Ino y comenzó a estirarse.

Ino giró los ojos. —Deja de pensar con envidia.

—¡Yo no-!

— Sí, tú . ¿Alguna vez has tratado de conocer a alguien sin crearte un prejuicio?

—Yo no tengo un prejuicio contra ella, simplemente es horrible.

Ino le miró con obvia molestia— ¿Y cómo es que con sus hermanos te llevas bien y con ella no? Según dices, quien te lastimó fue el hermano pequeño, pero hacía él eres cordial, ¿y qué hizo su hermana? ¿Señalarte porque le mirabas los pechos con odio?

—¡Qué no fue así!

—Lo que sea. ¿Qué es lo que te molesta de ella si no la conoces de verdad, si no te ha dado motivos para que te desagrade?

—La actitud de las personas es el factor más grande para el desagrado.

—Vaya que me doy cuenta.

Detuvo sus movimientos y le dio una mirada con significado. Ambas sabían que se refería a Sakura y su bella forma de ser. Eso le bajó un poquito los humos.

—Bien. Tal vez... tal vez se deba a... —habló demasiado bajito y demasiado rápido para que Ino pudiera entenderle. O eso pensó Sakura.

Ino sólo rio. Sakura la miró con mala cara por eso.

— Que predecible eres. Sabía que tenía que ver con Sasuke.

—No es la principal razón.

—Yo creo que sí. Está chica, Temari, te cae mal porque le ha coqueteado a tu novio desde la escuela media.

—Sasuke no es mi novio.

—No, no lo es. ¿Y no crees que, si ustedes no son nada, no deberían comportarse como si lo fueran?

Sakura ignoró eso último. —Ella también es demasiado arrogante, vanidosa, ruda y se cree una princesa.

—¿Y qué chica no?

—¿Nunca me vas a dar la razón, verdad?

Su voz era lastimera, Ino podía ver la manipulación en sus ojos cristalinos y tono. Volvió a sonreír. Con la palma de su mano, le pegó en su frente, haciendo que levantara la cara.

—¡Ouch!

—¿Por qué te daría la razón si sé que no la tienes? No te engañes, estoy aquí para hacerte entrar en juicio. Te comprendo, pero eso no quiere decir que te voy a engañar.

Sakura juntaba toda su molestia en su mirada, mientras hacía un puchero.

—Vaya, supongo que quieres que te dé las gracias —dijo con sarcasmo.

—Me conformo con que me des el número de Sasuke.

—¡Ya quisieras!