Disclaimer: La historia es de mi pertenencia, en ella sólo utilizo sin ningún fin de lucro, a los personajes de Naruto, cuyo creador es Masashi Kishimoto. Está prohibido re-suban esta o cualquier otra de mis historias, o adaptarlas. La canción pertenece a Little Mix.


[07]

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Había estado buscando a Sakura todo el día, -mejor dicho, toda la semana. Desde que se unió a las prácticas de vóleibol Sasuke apenas si la veía, y era sólo gracias a las clases que compartían. Y no era como que estuviera preocupado, pero admitía se sentía intranquilo de que ella estuviera siendo una descuidada en cuanto a su salud. Luego sería todo un lío para él tener que aguantarla enferma. Sakura enferma era diez veces más caprichosa y malhumorada. Además, pasar tanto tiempo con Naruto era desgastante.

Aunque últimamente Naruto andaba más distraído, y molestaba menos a Sasuke, salvo por la hora del almuerzo, tampoco le veía demasiado. Él sabía el por qué, y planeaba contarle a Sakura, pero ella no se daba a mostrar.


Estaba algo inquieta. Era como si su cuerpo estuviera lleno de ansiedad, nervios, energía y expectativa.

Quería salir ya, quería mostrarle a esa bruja de la arena lo buena que era ella jugando. Además, quería hacer sentir orgullosa a Tenten, pues de alguna manera debía de pagarle las horas extras de práctica, la paciencia y los golpes con el balón. Saltó de un pie al otro. Flexionó sus brazos frente a ella. Estiró su espalda y luego se agachó. Repitió eso dos veces.

—Vaya... no sé porque te quejas de estar plana, si tienes buena defensa trasera.

Molesta por el comentario innecesario, se enderezó y con un insulto saliendo de su boca, encaró a la puerca.

Claro que al final no lo hizo. Sólo se quedó con la boca abierta y las orejas calientes. Pues a un lado de la Barbie porrista -la cual tenía una sonrisa traviesa, la muy maldita- estaba un muy serio e incómodo Sasuke.

Y Sakura debió de haber pensado más en qué imagen Sasuke debido de ver de sus partes traseras con ese short demasiado corto y demasiado pegado, pero no fue así. Sino que su mirada se fue a donde el brazo de Ino estaba enganchado con el de Sasuke. Irritada, miró a los ojos azules decorados de demasiado maquillaje de Ino Yamanaka. Sabía que sólo le estaba molestando, así que se contuvo, pues no le iba a dar el gusto. Juntando voluntad sacada de a saber dónde, Sakura exhaló. Y sonrío con superioridad a Ino.

—No pienso responder a tu tonto comentario.

—¿Oh? Vaya. Es que siempre andas usando faldas algo holgadas o vestidos, no sabía que escondías esas caderas debajo de tus vestidos de monja. Pero te admiro, mira qué valor de salir con esa licra a jugar frente a cientos de adolescentes hormonales —¿Cómo se atreve? Ella usa una falda muy corta y da piruetas mientras sonríe coquetamente, ¿Qué le pasa?— Seguro que al terminar el juego tendrás varios pretendientes, ¿Ne, Sasuke?

Pero el mencionado no dijo palabra alguna. Principalmente porque su cerebro se había desconectado por unos segundos al mirar a Sakura casi empinada y su... -bien, lo diría: su trasero fue lo primero que miró. Pero cuando la irritante de Yamanaka terminó su comentario, se dio cuenta de lo que decía. Casi barrió a Sakura con la mirada. ¿Ese era el uniforme? Blusa roja con mangas cortas. Medias negras hasta la rodilla y un short... o licra, que como dijo la rubia, dejaba a mostrar demasiado sus piernas, incluso sus muslos. Estaba demás decir que se pegaba a cada parte del cuerpo de la chica. Sasuke frunció el ceño.

—¿Ese es el uniforme? ¿Qué pasó con los shorts largos y holgados?

—Ese es el uniforme de basquetbol.

—¿Y no prefieres jugar con eso?

Ino giró los ojos. Los chicos eran tan tontos. Aun así, reía internamente.

—No entiendo a qué viene ese comentario.

No, claro que no lo entendía, chica obvia. Sasuke no dijo nada. No iba a decir nada, aunque hubiera una pequeña parte dentro de él que quería envolver a Sakura en una manta.

—¿Qué hacen aquí, de todas formas? —ella colocó sus manos en ambos lados de su cadera, Sasuke siguió ese movimiento con su mirada.

—¡Oh! Yo sólo venía a desearte buena suerte antes del juego, pero me enteré que este bombón te estaba buscando, entonces me ofrecí a traértelo.

Antes de que Sasuke o Sakura pudiera reprochar o sisear ante la excéntrica Ino, está soltó a Sasuke y lo empujó hacia Sakura.

—Estaré haciendo la mejor coreografía, más te vale no dejarnos en vergüenza, frente de marquesina.

Y salió de ahí, dejando a Sakura con el insulto en la boca y con Sasuke frente a ella.

..

El uniforme no le había molestado antes. Ya lo había usado durante las prácticas y era cómodo. Pero ahora... Ahora se sentía expuesta. Claro, con Sasuke frente a ella, solos en los vestidores...

No, no, no... No tiene importancia. No somos más que amigos.

Así, con una sonrisa totalmente forzada, ella le preguntó— ¿Dónde está Naruto?

—Fue por alguien.

—¿Alguien?

—Invitó a alguien para ver el partido.

—Oh…

Bueno, Naruto tenía bastantes amigos, suponía. Sopesó unos instantes, indecisa si debía decirle algo.

A pesar de que el enojo ya se había pasado, aunque ninguno se disculpó, por cierto, Sakura no sabía muy bien que se supone debía decir. Porque no todos los días se encontraba así de expuesta con Sasuke a solas. Y últimamente los celos (¡celos de amiga!) le estaban nublando el juicio.

—Toma —Sasuke le ofrecía algo, logrando que ella regresara su vista a él. Curiosa, miró lo que era.

—¿Galletas?

Él sólo se hundió en hombros, como si no fuera la gran cosa. Sakura le agradeció, mientras abría el empaque, y su estómago gruñó. No recordaba que no había comido en bastante rato. Una vez que terminó, le volvió a dar las gracias a Sasuke.

—Supongo que debería ir con Tenten.

Él sólo asintió. Dio la vuelta y se encaminó hasta la salida, pero pareció recordar algo, volvió a cerrar la puerta y regresó hacia con ella.

Cuando se empezó a quitar la chaqueta deportiva, algo dentro de Sakura se alarmó. Sentía que los colores se le subían y la temperatura aumentaba con Sasuke acercándose hasta estar frente a ella.

¡¿Que era esto?! ¡Porque se estaba quitando la ropa, virgen purísima! Sakura cerró los ojos con fuerza cuando él se movió más hacia ella.

¿Que esperaba sentir? ¿Un beso apasionado y arrebatador?

¿Su piel contra la de ella?

O sus manos recorriendo-

—Hace algo de frío afuera.

Abrió los ojos. Sasuke ya no estaba tan cerca. Le miraba con un poco pena.

—¿Uh?

—Puedes usarla hasta que inicie el juego. Empezó a llover y el aire está frío.

Era su chaqueta deportiva. Sakura la tenía sobre sus hombros, y atontada metió sus brazos dentro de ella. Sasuke le subió el cierre hasta la barbilla. Sobresaltada, le miró un poco incrédula, pues pensó que él le recorrió con la mirada, olvidándose de eso al momento en que se topó con sus ojos negros.

¿Qué es eso...?

—Buena suerte.

Le sonrió de lado. Muy suave y muy amable.

Se permitió recorrer un dedo sobre su nombre grabado en el frente de su pecho izquierdo. Y esta vez, cuando sintió su corazón latir rápido y su calor corporal aumentar, cerró los ojos y sonrío.

Era como si fuera bañada en una energía tan brillante y cálida.


Le miró desde las gradas. No prestaba demasiada atención a lo que le rodeaba, pero vio un destello rosa y supo era ella.

Corriendo hacia la capitana del equipo, platicando con ella. Estirándose de nuevo y gritando cosas a Yamanaka. Luego, le vio buscando algo alrededor, y supo que era a él cuando su mirada chocó con suya y le sonrió. A Sasuke le parecía sorprendente como sus ojos se habían encontrado entre tantas personas. Pero no le importó mucho, sólo aceptó dentro de sí esa conocida sensación que últimamente le cubría. Si importarle mucho, le regresó la sonrisa.

..

Hace rato el juego había iniciado y Sasuke había esperado el momento en que Sakura se quitara su sudadera.

No lo hizo.

Le quedaba grande. Tuvo que doblar las mangas hasta sus codos, pero no podía hacer mucho más. Le tapaba gran parte de sus muslos, su short apenas si se veía cada que ella caía al suelo. El color azul oscuro de esa prenda contrastaba tanto a su cabello rosa recogido en una coleta alta. Y lo que era más escandaloso, era que su apellido se plasmaba en su espalda... todo esto estaba siendo demasiado para Sasuke.

Aun así no despegó su mirada de ella.


Al principio se dejaron engañar por la imagen.

Era ridícula. Media uno y sesenta y tantos, los cuales que escondía y engañaba con ese suéter varías tallas más grande. Sólo le hacía lucir pequeña e indefensa con ese cabello rosa, ojos brillantes y sonrojo en sus mejillas. Y al principio no hacía mucho, por lo que el equipo de Temari bajó la guardia. Pero ella sabía mejor. De no ser porque su atención estaba toda en la capitana del equipo contrario, se habría puesto más alerta en Sakura desde el inicio. Sabía quién era, y era su misión el terminar con ella rápido.

Daba órdenes y se movía tan rápido como podía, evitaba que el balón cayera o saliera del área permitida, a cambio, se aseguraba de golpear con fuerza.

En más de una ocasión le marcaron falta. En más de una ocasión lograba anotar puntos. Tal vez se cegó demasiado en Tenten que, cuando por fin logró sacarla del juego, estaba algo cansada.

Un pequeño inconveniente. Inexistente, de verdad. Ahora sin ella, el juego estaba ganado. Muy a pesar de que solo era un encuentro amistoso, ella no jugaba sin la intención de ganar.

Pero la verdad dolió. Escuchó el pitido del silbato que marcaba falta. Miró hacia el frente, al responsable del balonazo en su cabeza y le sorprendió. Ridículamente inocente y dulce. Con su igual de extraño cabello rosa y ojos verdes, enfundada en la sudadera de Sasuke Uchiha.

..

Fue a la mitad del segundo tiempo donde aceptó que no estaba yendo tan fácil como esperaba.

Estaba cansada, irritada a decir verdad. Y no porque fueran empatados, sino por la cara sonriente de Sakura Haruno. Ella estaba igual de agitada, pero en sus ojos había una chispa de reto. Temari sonrió un poco.

Esto estaba yendo bastante bien.


No se creía un apasionado de los deportes. No si él no era quien estaba jugando. Solía ver con interés los partidos, pero nunca había estado como este momento: atento a cualquier movimiento, mirando no sólo a Sakura, sino a sus contrincantes con ojo crítico en sus movimientos. Tan concentrado estaba, que poco le valía que Naruto, en más de una ocasión, lo tomara como burla.

—Vaya que la vista está muy buena, eh, teme... —se burlaba su compañero.

—Se te van a caer los ojos si la miras así —Dijo más de una vez.

—No es divertido si no respondes.

Nada.

Enfurruñado, Naruto decidió volver su atención a su tímida y silenciosa acompañante, quien por su parte, se había llevado una gran impresión con la chica pelirrosa que seguía jugando.

—¡Espera a que las conozcas en persona! Es bastante genial y agradable —Naruto le dijo con una gran sonrisa.

Sasuke bufó ante tal soñadora descripción de Sakura que su amigo hacía.

—Creí que no escuchabas —le reprochó.

—Te ignoraba —y volvió toda su atención a Sakura.


Tenten volvió para la segunda mitad y Sakura sabía que la victoria estaba asegurada.

Sentía el cansancio, dolor en sus manos y piernas que apenas podían sostenerla, era consciente de estar toda sudada y pensó en quitarse aquella sudadera.

No lo hizo.

Al traerla puesta sentía más confianza y protegida.

¡Shannaro! ¡No es momento de pensar cursilerías! Aun así, miró brevemente hacia el lugar donde el chico estaba, y se le revolvía el estómago al saber que él había estado pendiente de ella. ¡Sasuke se veía tan guapo cuando sonreía! Sakura sentía que los colores volvían a su cara.

—¡Sakura! —era Tenten. Se movió hacia el lugar donde le indicaba, regresando su atención al juego. Ya después lidiaría con estos sentimientos. Debía enfocarse primero en esto, y una vez que ganara, sabía que se sentiría tan positiva extasiada, que bien podría ir con Sasuke, tomarlo de la camisa y besarlo.

...

Pero no ganaron.