Disclaimer: La historia es de mi pertenencia, en ella sólo utilizo sin ningún fin de lucro, a los personajes de Naruto, cuyo creador es Masashi Kishimoto. Está prohibido re-suban esta o cualquier otra de mis historias, o adaptarlas. La canción pertenece a Little Mix.
[08]
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No lo iba a negar, estaba decepcionada. Toda esa energía que antes recorría su cuerpo ahora no estaba. Aquel calor y seguridad eran remplazados por el frío clima de la lluvia y el resentimiento que iban calando en su cuerpo.
Que le dijeran mala perdedora, no le importaba. No iba a ser tan hipócrita al decir que lo que importaba no era ganar, sino jugar. El amor propio se iba al piso al quedar seis puntos abajo que el equipo de Temari. Incluso si ese era un partido amistoso, ni con eso se consolaba.
Con el ceño fruncido y la vista al suelo, trató de abrigarse más con aquella sudadera, que era lo único que aún le daba un poco de confort.
...
Sasuke la veía. Estaba sentada en el piso, muchos metros lejos de él yo sabía qué hacer, bueno, en realidad sí se le ocurría algo, pero no sabía si era buena idea. Consolar a otros no era algo en lo que él fuera experto, pero se trataba de Sakura, así que tal vez si iba y le hacía algún comentario agradable-
—Lo más seguro es que la hagas enojar, o llorar... no sé qué sería peor —dijo Naruto.
Qué estúpido. —El querer animarla es una buena acción."
—Sí, pero tú no sabes hablar con Sakura sin que parezca que eres un engreído idiota. Toda esa torpeza que te brota por todos los sentimientos que no puedes decirle te hacen ser así de incompetente.
Sasuke le miró molesto y ofendido, pero no pudo refutar sus palabras —¿Entones qué harías tú?
Naruto miró hacia donde estaba ella. —Sakura no es un chico como para llegar y animarla con golpes o insultos.
—Por lo que hablar de sentimientos y esas cursilerías es lo mejor, ¿no?
Naruto lo meditó. Qué raro. En serio.
—Tampoco creo que eso funcione con ella ahora.
Fastidiado, Sasuke bajó los escalones para ir hasta donde su amiga. Aclaró su garganta para hacer notar su presencia. Sakura apenas si le miró de reojo.
—No estuvo mal.
—Humm...
—No deberías sentirte como una perdedora, es un simple juego.
¿Oh? —¿En serio?
Sarcasmo, pero Sasuke idiota no lo notaba.
—Nadie muere ni nadie gana nada más que una falsa y vacía victoria. No es el fin del mundo.
—Wow. Lo que me has dicho me hace sentir mejor. Ahora supongo que quieres tu chaqueta. No querrás que está hueca anhelante de una falsa victoria tu nombre.
—Tch. Que estupidez.
—¿Oh? Lamento ser una estúpida.
Qué rayos. ¡¿Cómo esto se estaba volviendo en su contra'! —¿Qué tiene que ver eso con esto?
—¿Y qué es eso, Sasuke? ¿O que es esto? —giró su rostro hacia él, molesta.
—Tú, con tu amargada actitud.
Ahora ella se levantó y con los brazos cruzados le encaró.
—Perdón, no te obligo a que soportes mi actitud. Eres tú quien vino hasta aquí. Nadie te lo pidió.
—¿Te das cuenta que eres tú quien está iniciando un conflicto de la nada?
—¿Y tú te das cuenta que estás siendo un desconsiderado, insensible e idiota?
—¡Quiero animarte!
—¡Pues vaya forma de animar! ¡Porque no tomas los pompones de Ino y nos brindas el espíritu deportivo!
Sasuke cerró los ojos y contó hasta diez, sentía una migraña venir. Que complicada e irritante era esa chica. Cuando abrió los ojos y que ya había pensado en que responder, su chaqueta estaba en el suelo y Sakura ya no estaba.
Incluso dentro de los vestidores escuchaba el bullicio de las personas aún en el gimnasio. Sakura estaba sentada en una banca. Frustrada y deprimida. Había sido sólo un juego amistoso, pero se convirtió en una pesadilla. Sentía que había perdido la guerra.
Escalofríos le recorrieron y se maldijo por ser tan testaruda y orgullosa y dejar la chaqueta de Sasuke atrás.
Al menos pudo quedársela.
¡Ugh! Dio un golpe con la parte posterior de su cabeza y el casillero. —¡Ouu ouch!
—Dios mío, no creí que llegaría a ver algo más feo y largo que tú frente, pero, esa cara y gesto son horribles.
Ino estaba en la puerta, de brazos cruzados, mientras Sakura sobaba su cabeza, la rubia caminó y se sentó junto a ella, aún con pompones en las manos.
Sakura sólo le ignoró, y maldijo su suerte.
—¿Vienes a echarme en cara que perdí? —dijo mirando al suelo.
Ino contempló sus siguientes palabras. Sopesando que decir a esta cabeza dura.
—¿Recuerdas cuando me estabas contando de tu cita incómoda con Temari? —no respondió— Tú te quejabas de que nunca te daría la razón. Pero te lo dije, no te voy a mentir, quiero ayudarte. Así que deja esa actitud y-
—No sé por qué me dices esto. No necesito que me consueles. Ni siquiera somos amigas.
Respondió exasperada, cansada de todo no había medido sus palabras, y se dio cuenta de eso cuando Ino no respondió de inmediato. A Sakura le pareció extraño. La miró de reojo y por primera vez no veía una sonrisa en su cara o algún gesto de petulancia. Ino estaba sería, y lo que veía en sus ojos azules, Sakura creyó era dolor. Sintió arrepentimiento por lo que dijo.
¡Ouch-ouch, que hiciste! ¿Cómo se cambiaron las cosas? Sakura era la lastimada hace un momento y ahora se sentía culpable por haberle dicho lo que pensaba a esta vanidosa rubia.
Sintió molestia hacía ella, ¿Por qué debía sentirse así? Sakura era quien había perdido el juego y casi su honor contra la bruja de la arena, se había decepcionado a sí misma. Era humillante perder ante casi toda su escuela, no era justo que Ino o Sasuke vinieran a hacerle sentir mal, no cuando sabían que su amino estaba por los suelos y sus emociones a flor de piel. Y luego lo que le dijo a Sasuke otra vez, no-
Basta.
Buscaba excusas para no sentirse mal, porque era egoísta y narcisista. Porque su mundo giraba alrededor de ella. Porque su amor propio era primero.
Por eso no tenía amigas.
Por eso temía que Sasuke y Naruto se hartaran de ella.
Como Ino, ahora. Pero no lo había podido evitar.
No quiso evitarlo.
¡Que se pusieran en sus zapatos! Se esforzó durante días practicando, lastimada, sin darse el tiempo para lucir bien, enojada con Sasuke, jugando y haciendo lo mejor que podía... para que en una hora todo se fuera a la basura. Había perdido contra Temari. Estaba deprimida. Sasuke le veía con lástima y ahora seguro sí la odiaba. Le hacía sentir mal el buen ánimo de Tenten y la condescendencia del resto del equipo. Odiaba la sonrisa de superioridad de Temari y ahora hería a Ino.
Tenía derecho a sentirse mal por sí misma. Tenía derecho a sentir lo que quisiera y a odiar a quien quisiera. Tenía derecho a ser egoísta y tratar de lamer sus heridas.
—Nadie te niega eso —dijo Ino con voz suave —, pero no te desquites con quien quiere ayudarte.
Sakura se mordió el labio. Era peor que cuando le gritaba. No sabía que responder.
Igual no importó, porque Ino se levantó y se fue.
—Buen juego —Tenten llegó hasta ella, con una sonrisa y cansancio en su cara. ¿Porque sonreía? —Ha sido increíble, ¿no crees?
—Hn.
Tenten le observó por unos minutos. En lo poco que la había tratado, había descubierto que está chica con aspecto de hada era en realidad un pequeño y gruñón troll y la única manera de ganársela era con amistad. Era alguien fuerte, pero con emociones frágiles. No quiso preguntar porque estaba así de afligida, pero ella, siendo jugadora toda su vida, comprendía su sentir ahora. Así que decidió ayudarle.
—Vamos —la tomó del brazo, y la arrastró a hasta el gimnasio de nuevo. Sakura se dejó ir por el simple hecho de que no tenía ganas de discutir. Al menos hasta que vio hacia quien iba.
—¡Eh! ¡Chicas!
El equipo de Temari miró hacia donde le llamaban. Sakura estaba incrédula. ¿Qué rayos hacía Tenten?
—¡Buen juego!
Algunos le regresaron el comentario, junto con otras chicas de su mismo equipo comenzaron a platicar.
¡Un momento! ¿Por qué todos parecen de buen humor? Hace apenas unos instantes eran enemigos a muerte, ¿y ahora era amigos? Que mie-
—¡Oye, Temari, buen juego!
—Lo mismo digo.
La bruja de la arena a las doce en punto. La veía, aun siendo sujetada por Tenten, y con la rubia frente a ella. Luego Temari le miró, expectante.
¿Qué? Estaba bien loca si pensaba que le iba a decir "buen juego" si era así, podría irse a la banca y-
—Tú también, Sakura.
Ah... ¿Qué?
—¿Qué?
—No esperaba que tuvieras este As bajo la manga, Tenten —le miró con una sonrisa de presumida bruja, pero, ¿qué carajos era lo que Sakura veía además de presunción?— Pero ahora que te he visto jugar, no nos vas a tomar desprevenidos la siguiente vez.
—Ah, será mejor que pienses en eso, Sakura apenas si entrenó un poco con nosotros, espera a los estatales, ¡ganaremos sin duda!
¿Por qué veía complicidad, reto y camaradería entre ellas? ¡Hace tan sólo unos momentos amabas estaban que se mataban con balones y miradas!
—¿Verdad, Sakura?
Boba y confundida, Sakura sólo atinó a asentir.
Estaba ida.
¡¿En qué mugre mundo se arreglaban los conflictos con sonrisas?! ¡A ver, donde estaban los unicornios! ¡¿Qué clase de sueño era este?! ¡Exigía a que su Sasuke se le declarara, diciendo que le gustaba, le besara y estuviera rodeada de amigas...y...!-
¿Ven? ¿Qué clase de tontería era esto?
Cheeee...
—¿Qué opinas, Sakura?
Murmuraba, con sus manos en su cabeza, despeinándose aún más, con un ataque de locura temporal, se detuvo y miró a Tenten y Temari. Ambas la veían con algo de diversión. Rápidamente, retomó su imagen de niña pulcra y perfectamente cuerda.
Estaba colorada. Esteee... ¿qué le habían dicho? Sonrió, nerviosa. ¡Vamos, hoy se había avergonzado mucho!
Aun sonriendo, volvió a asentir. ¡Mensa, bien pudieron insultarte y tú sólo asientes!
Heh...
—¡Bien! ¿Qué tal este sábado?
—Me parece bien.
Confundida, veía que ellas acordaban algo. A pesar de que estaban frente a ella, no sabía de qué hablaban.
—¿Prefieres que nos veamos allá?
—Creo que sería mejor un punto de reunión.
—¿Está bien si llevo a alguien más?
—Sería buena idea llevar algunos balones extra, ¿Qué tal si llevas los tuyos?
—¡Claro!
Luego, enfocaron su vista a Sakura.
—Supongo que tú llevarás a tu triángulo amoroso.
—Ah... ¿de qué están hablando?
Aun sonriendo, Tenten le pasó un brazo por los hombros, acercándola más a ella— ¡De la salida que tendremos este sábado, por supuesto!
