Al día siguiente, nuestro guerrero se levantó de madrugada para empezar su entrenamiento matutino, en el cual estuvo más de 3 horas, hasta que Izuku se despertó y notando la ausencia de su padre, salió de casa para buscarle.
Se encontró con un planeta medio-destruido, con cráteres por todos lados. En ese instante vió como Goku estaba parando con sus manos una gran ráfaga de ki que el mismo había creado. Esta explotaría levantando una cortina de humo y polvo, hasta que una vez disipada, se vería a Goku jadeando un poco por el cansancio. Izuku se impresionó por la intensidad con que entrenaba su padre y se emocionó más a seguir su ejemplo. Esto, sin embargo, para Goku no era más que un calentamiento para antes de desayunar.
Goku: ¡Izuku, Buenos días, campeón! -dijo acercándose a él y acariciando su pelo con la mano.
Izuku: Hola padre, ¿desde cuando llevas entrenando?
Goku: Hmm, desde las 6:30, más o menos. Pero solo estoy empezando, aunque me está dando un poco de hambre, hahaha.
Izuku en este punto dejaría de sorprenderse de la brutalidad con la que su padre entrenaba, y notaría que el estaba bastante hambriento también.
Izuku: ¡Kaio-sama!
Kaio-sama llevaba un rato fuera. Trató de tumbarse en su tumbona y leer algo que hace mucho tiempo tenía pendiente. Al principio no podía por el ruido que Goku hacía con su entrenamiento. Pero tanto tiempo con él, al final se acabaría acostumbrando, olvidando por completo que su alumno seguía allí. Leía Cándido, el cuento filosófico de Voltaire. Le parecían entretenidas las aventuras y desventuras del protagonista. Su gozo literario acabaría cuando vio que Izuku lo llamaba.
Kaio-sama: ¿Ya despertaste, hijo? -Izuku asintió ligeramente con la cabeza y un breve "hm"-. Deberás tener hambre, vamos dentro a desayunar.
Goku: Vamos Kaio-sama, estoy hambriento.
Kaio-sama: No te pases Goku, no soy tu criado.-dijo entrecerrando los ojos con la mirada fija en Goku-.
Este rió nervioso mirando a otro lado
Goku: hehehe.
Estuvieron comiendo durante un rato, a regañadientes de Kaio-sama, y divertidamente por parte de Goku e Izuku. El pequeño se sorprendió de lo que podía llegar a comer su padre, pero más se sorprendió cuando vio que el llevaba el mismo ritmo que él. Todo eran sorpresas, pero acabaría habituándose.
Izuku: ¿Desde cuando soy tan bestia, comiendo? -se preguntaba curioso-.
Unos minutos después un portal se abriría en el planeta de Kaio-sama, y de allí saldría el un pequeño hombre albino. Izuku se sorprendería por la apariencia del sujeto. Kaio-sama se arrodillaría ante él inmediatamente, cosa que Izuku seguiría, ya que él estaba enterado de quien era ese sujeto. Goku por su parte solo lo saludó con una mano, cosa que sacó una gota de sudor a su hijo y puso nervioso a Kaio-sama por la informalidad de Goku.
Daishinkan: Son Goku, es hora de que realices el entrenamiento para convertirte en un Dios Supremo. No nos demoremos, Zeno-sama debe estar ansioso de su visita.
Gokú asintió y se dirigió con Daishinkan. Pero primero le dijo a Izuku que continuase su entrenamiento con Kaio-sama. Izuku ya se había acostumbrado a la gravedad del planeta, y ahora que su físico estaba algo más acondicionado, solo faltaba empezar a controlar y moldear el ki. Se despidió de su hijo y su maestro y se fué con Daishinkan, que desaparecieron seguidamente a través del portal.
Una vez dentro del palacio.
Zeno-sama(p): ¡Goku! Te estábamos esperando amigo.
Zeno-sama(f): Sí, sí, te estábamos esperando. ¡Y ahora te volverás un Dios super-poderoso! -dijo con una sonrisa y feliz por su amigo-.
Goku: Así es Zen-chan, me gustaría empezar ya con el entrenamiento. ¡Estoy emocionado por la oportunidad!
Zeno-sama(p): Daishinkan, llévate a Goku a enseñale lo necesario para ser un digno Dios. ¿Sí?. Cuando vuelvas, haremos llamar a todos los dioses para informales y hacerles asistir a la ceremonia.
Daishinkan:Muy bin señor, sus deseos son órdenes para mí, vamos Son Goku.
Goku: ¡Sí!
Goku se adentró junto con su nuevo maestro a la sala que él mismo creó, y como bien se dijo, estuvieron allí dentro más de 100 años. Lo que fuera apenas de allí fueron 24 horas. Dentro, nuestro guerrero no solo fue entrenado (en su mayor parte) a controlar a la perfección sus poderes divinos. Volvió a hacer crecer su cola con la ayuda de las esferas que tenía dentro, y gracias a eso y a la ayuda de Daishinkan, Goku pudo conseguir la cuarta fase del super saiyajin. Una vez retomado de vuelta el instinto ozaru que habitaba dentro de los genes del guerrero, entrenó para perfeccionar esta fase que, al final, se volvió muy poderosa con su uso, superando incluso al ssj fase dios azul. Sentía una conexion extraña con esta transformación, mayor que la que sintió con el super saiyajin la primera vez que trasformó. Estaba agusto de esa manera, y con la guía de Daishinkan, pudo llegar a obtenerla como estabo base. Ahora sin embargo, siendo azul en lugar de roja, del mismo color que su antiguo super saiyajin "blue", influencia de los poderes divinos que ahora predominaban en su cuerpo. El ki mortal había desaparecido en él, a consecuencia, sus tres primeras transformaciones, pero eso no le importaba lo más mínimo a Goku. Pero sin duda, el mayor logro del sayajin fue lograr combinar el ultra instinto junto con su estado de ozaru, que le otorgaba un poder monstruoso junto con unas habilidades muy fuera de lo común incluso paralos Dioses. Dai se sorpendió en demasía cuando presenció esta transformación la primera vez. En ese estado Goku era capaz de rivalizar con Daishinkan, sin poder superarle aún así. La experiencia del viejo, pero pequeño ángel no debía tomarse a la ligera. El resto del tiempo, Daishinkan estuvo enseñándole a Goku los principios por los cuales un Dios debía regirse si quería hacer bien las cosas.
Daishinkan: ¿Son goku, qué crees que es lo que necesita un rey o un Dios, para gobernar?
Goku: Bueno, si hablamos de Dioses, tal vez, el poder para poder hacer todos sus mandatos realidad. Si un Dios no es poderoso no puede respaldar su cargo solo con palabras, ¿no?
Daishinkan: Estas en lo correcto con que, alguien débil, que apenas puede tener control sobre sí mismo, lo pueda tener sobre los demás. Sin embargo, lo que líder necesita no es la fuerza. Lo que necesita son dotes políticos, pero también debe ser un sabio. El sabio es sabio por que sabe lo que es bueno, y el sabio es sabio por que sabe como se consigue lo bueno. Sin embargo, como bien has dicho, la sabiduría por sí sola es fútil y la fuerza por sí sola, inútil.
Conversaban a menudo sobre temas relacionados a este. Incluso en algunos momentos, Daishinkan se permitió darle algunas clases de modales de vez en cuando. Esto lo hacía por refuerzo negativo, como diría Skinner; o a hostias, como dirían en mi pueblo.
Al fin y al cabo, goku salió del portal al día sigüiente con un aura que inundó el palacio en el mismo momento que este apareció. Goku se encontraba en su forma base junto con el UI que ya podía mantener, prácticamente, el tiempo que el quisiese. Los dos Zeno-samas, al notar la presencia de Goku, se acercaron a este raudo y algo sorprendido, le dijo.
Zeno-sama: ¡Goku, es increible, te has vuelto muy fuerte! Aunque ya me esperaba viniendo de mi amigo.- Goku sonrió al comentario-.
Goku: Como dices, gracias a Daishinkan, me he vuelto más fuerte de lo que jamás habría imaginado, estoy muy agradecidos a ambos. -dijo inclinándose-.
Zeno-sama: Daishinkan, llama ahora mismo a todos los dioses y sus ángeles, que acudan al palacio.
Daishinkan: ¡Hai, mi señor! -entonces saca un báculo parecido al de sus hijas y les envía las intrucciones-.
Al cabo de menos de 5 minutos todos los Dioses y sus respectivos ángeles estaban reunidos en el pasillo del templo. Estos dioses son los mismos quelos que ya conocemos de la serie. A excepción de que Bills fue substituido por Vegeta y Vermout por Toppo. Todos estaban cuchicheando sobre el motivo de la reunión hasta que Daishinkan apareció delante de ellos.
Daishinkan: Kaio-shins, Hakaishins y ángeles de los doce universos, hoy hábeis sido llamados a petición de Zeno-sama a raíz de un nuevo evento que celebramos. Hoy nace el nuevo Dios Dimensional, el cual solo está por debajo mío, y al cual debereis mostrarle su debido respeto a partir de ahora. Todos estaban impactados por la noticia. Whiss preguntó, firme.
Whiss: Padre, con permiso, ¿puedo preguntar quien es la nueva persona que ocupará el cargo?
Daishinkan: Eso no hará falta, hijo, pues tu lo conoces y bien y ahora lo haré pasar.
Whiss se sorprendió po lo dicho pero se mantuvo expectante.
Daishinkan: Sin más dilación Son Goku, el nuevo Dios Dimensional.
Goku aparece detrás de Daishinkan con las vestimentas propias de un Dios de su talla. Dando un porte magnífico en apariencia, era relamente algo divino. Los dioses se soprendieron mucho, pues todos reconocían al mortal que los embelesó con su técnica durante el Torneo del Poder hace 150 años. Más se sorprendió Vegeta que vió como su rival, de nuevo, estaba por encima suyo. Se enfureció al principio, pero, increiblemente, solo pudo soltar una inaudible risita de la cual solo Whiss llegó a enterarse. Vegeta ya no estaba sorprendido por el hecho de que le superase. Mucho tiempo a pasado ya. Si fuese aún como era antes, no se podría decir que hubiese madurado en nada. Simplemente, le agradó ver como su creencia de que los saiyajins eran la raza más fuerte, que se habrían camino incluso por el mundo de los Dioses, era totalmente cierta.
Paso seguido, Goku dió un solemne discurso impropio de él (solo por esta ocasión), hasta que, después de un tiempo, todos los dioses se retiraron dejando solo a Goku, Dai, Zeno y Whiss y Vegeta.
Whiss se retiró a un lado para preguntarle a su padre en más profundidad como era que Goku consiguió ese puesto. Los Zeno-samas jugando por su lado y po otro lado, Vegeta y Goku.
Vegeta: Con que nos volvemos a encontrar Kakarotto. Y en un mejor momento que nunca, ¿no?
Goku asintió.
Goku: Vaya.., ¿No me irás a pedir un combate, no? - con una mirada retadora-.
Vegeta: Hah, aunque nada me gustaría más que un buen combate ahora, sabes que no podemos pelear normalmente como antes lo hacíamos. Esta prohibido. Eso es un fastidio pero hay que aguantarlo. -dijo algo enfurruñado-.
Whiss se acerca al par de saiyajines.
Whiss: Vegeta-sama, deberíamos retirarnos a su planeta para seguir con nuestra labor.
Vegeta asiente y se despide chocando los puños con su eterno rival con ua sonrisa
Whiss: Nos vemos señor Goku, felicidades y suerte con su nuevo trabajo.
Entonces se retiran en un resultado de la teletransportación del Kaio-shin.
Goku se quedó mirando al cielo por un rato, contemplativo, y depués se dirige a su mentor y a su amigo.
Goku: Creo que debería marcharme yo también. Mi hijo debe estar expectante de mi llegada.
Daishinkan: ¡Espera, Goku!, falta que se le asigne su correspondiente ángel guardian.
Goku, algo sorprendido, preguntó: ¿Y tardará mucho en llegar?
Daishinkan: No sea impaciente, ya fue avisada y debería llegar en cualquier momento.
Al cabo de unos instantes, junto a una estela blanca, apareció la figura de una ángel demasiado bella a gusto de Goku. Esta tenía una cabellera lisa blanquezina que se doblegaba sobre sus hombros y bajaban por ellos como si de cascadas de plata se tratasen, además de un par de adornos azul claros al estillo de anillas que llevaba en dos mechones al costado de cabello. . Su mirada era seria, un tanto seductora por ello, pero también reflejaba una simpatía muy pura. Su rostro era suave y traquilizador. Goku había visto que los ángeles podían llegara ser muy hermosos, él ha visto a Vados y Margarita; esas dos no tienen nada que envidiarle a ninguna mujer. Pero la mujer de delante de su ojos era, para Goku, y sin ánimo de ofender a las demás, mil veces mejor como mínimo. Cosa que hizo quedársele embobado mirándola mientras esta se acercaba a los dos lentamente.
Schnne: Hola Padre.-dijo con una desbordante felicidad al ver a su padre desde hace tanto tiempo. Incluso lo abrazó durante unos momentos. Después dirigió la mirado a su nuevo Dios. Usted debe ser Son Goku, ¿cierto?
Goku: ¡Hai, encantado! -dijo nervioso de verdad por pimera vez en su vida, cosa que a la bella Ten-shin le pareció adorable. Esta sonrió y le aseveró.
Schnne: Será un placer servirle por el resto de la eternidad, Goku-sama -dijo arrodillada mirando al suelo-.
Goku: Oeoe, ¿Qué haces?, no te arrodilles por favor, alguien como tu no debería arrodillarse ante mí.
Schnee: Por supuesto que sí, yo soy su ángel y debe tratarle con todos los respetos.
Goku: (pensando algo incómodo) tendré que trabajar en esto luego...
Por mucho que Goku hubiese sido educado por Daishinkan, aún habían ciertos momentos en los que no estaba cómodo con los procedimientos oficiales. Eran irreales, artificales, falsos para él. Pero no tuvo de otra que dejarlo pasar.
Goku: Esta bien.., entonces, ¿ya podemos irnos?
Schnee: Hai, cuando usted me diga, señor.
Goku va hacia los Zenos-sama, se despide de ellos, y les promete venir a jugar con ellos de vez en cuando en el futuro. Después se despide y agradece a su maestro por los 100 años que tuvo que aguantarle en esa "habitación", y también promete venir a visitarle. A esto Goku se agarra de su nueva compañera, y ambos salen despedidos hacia el planeta de Kaio-sama del universo 7, donde se encontraba entrenando su querido hijo .
