Un Dios y una ángel atraviesan el espacio a una velocidad mucho mayor a la de la luz. Son Goku Y Schnee, la nueva encargada de guiar y servir a su Dios durante la eternidad. La jornada en la que Goku se hizo Dios y estuvo con los demás fue extenuante. Deseaba por darse un buen descanso. Al fin y al cabo, había estado 100 años con Daishinkan entrenando y estudiando antes de la proclamación, y se veía cansado. Schnee lo miraba de reojo. Ella había sido informada de la identidad de su nuevo Dios. Su "historia", por así decirlo, comprendía de su raza, y de lo que este sujeto en particular llegó a hacer durante el Torneo del Poder. No sabía mucho más. De su personalidad, de sus pensamientos, pero eso lo averiguaría con el tiempo.
Schnee: Le noto cansado, señor.
Goku: Si.., ha sido un "día" largo, por así decirlo. -mientras dibujaba una sonrisa en su cara.
Schnee: No se preocupe, cuando lleguemos le haré un banquete para que pueda descansar a gusto.
Goku: ¡¿Enserio?! ¡Gracias Schnee-"chan"!
A Schnee le gustó la sinceridad e informalidad de Goku, y su sonrisa que, por que no decirlo, le resultaba sumamente atractiva.
Schnee: Por supuesto, ese es mi trabajo, estoy aquí para servirle en lo que usted diga.
Goku: Vale, vale, pero tómatelo a la ligera, ¿quieres? No me gusta que estén tan pendientes de mi para todo, yo también se cuidarme, jejeje.
A Schnee le gustó su actitud, mostraba una independencia para con respecto con ella que cualquier otro Dios no tomaría. La mayoría eran bastante egocéntricos e ineptos.
Goku: Pero primero debo presentarte a mi hijo, a ver si llegamos ya.
Schnee: ¿Tiene un hijo actualmente, señor Goku? -ella sabía que estuvo casada con una humana y que vivió con ella en el planeta Tierra junto a sus hijos. Pero ninguno de ellos podría haber durando tanto tiempo vivo-.
Goku: Si..., es algo complicado, lo encontré en muy mal estado y me prometí criarlo como si fuese de mi propia sangre. Aunque.., ahora ya lo es, jejeje.
Schnee: Esta bien, llegaremos pronto.
Al cabo de mas o menos 10 minutos, estos llegaron al planeta de Kaio-sama. Se encontraron con un Izuku meditando, tratando mejorar su control del ki que solo en un mísero día podría haber conseguido. Este se dio cuenta de la presencia de su padre y fue a por él, Kaio-sama hizo lo mismo. Pero cuando Izuku vio a su padre se quedó sorprendido.
Izuku: Padre, ¿eres tú?- preguntaba el pequeño Izuku, pues era comprensible, la apariencia de Goku había cambiado mucho, ahora con un aspecto mucho más salvaje e imponente-. ¡Te ves genial! - exclamó con estrellitas en los ojos-.
Goku: Jajaja gracias Izuku.
Izuku: ¿Y quien es ella, papá?
Goku: Te presento a Schnne, ella será mi nueva ángel por toda la eternidad.
Schnee: Hai, así es, encantado de conocerte pequeño Izuku. -dijo con una sonrisa angelical mientras le acariciaba la cabeza-.
Izuku se ruborizó un poco, extásico, con la sonrisa de la que sería ahora su "nueva madre".
Izuku: I...igualmente. -dijo tratando de disimular su vergüenza, cosa que le pareció muy tierno a la Ten-shin-. Pero después se acordó del motivo de la ida de su padre. ¿Entonces, ya eres un Dios papá?
Goku: Así, es. Dijo sonriendo.
Izuku: ¡Genial!, ¡felicidades papá!
Goku: jeje, gracias hijo, pero algún día si entrenas lo suficiente, serás el siguiente.- dijo con una sonrisa-.
Izuku se emocionó.
Kaio-sama: ¡Goku! ¿Todo fue bien? -preguntó mientras se acercaba a ellos-.
Goku: Todo fue como lo esperado Kaio-sama.
Kaio-sama: Bien bien, ¿irás a hacer tu trabajo entonces ahora?
Goku: Primero me iré a mi planeta para descansar un poco y después me pondré a ello.
Kaio-sama: Esta bien Goku, pero no te olvides de visitarme ahora que eres un Dios súper importante, ¿eh? -dijo bromeando-.
Goku: Claro que no, ya sabes quien soy. Izuku, ven aquí, nos vamos a nuestra nueva casa.
Izuku: Sí.
En ese instante desaparecieron en una estela blanca hacia el cielo mientras que Kaio-sama seguía mirando por donde se había ido. Estaba orgulloso de su discípulo.
Kaio-sama: Bueno, creo que iré a hacerme un té -decía mientras daba media vuelta en dirección a su casa.
¡ZA WARUDO!
Llegamos al planeta de Goku, ubicada en ningún universo en particular, sino en una pequeña dimensional especial sobre la cual solo Goku y su Ten-shin tienen permiso de entrar. En esta pequeña dimensión, radicalmente diferente de todas las otras, se encuentra un sistema planetario. Un planeta azul y verde muy grande, y muy bello justo en el centro, lugar de descanso de nuestros héroes; y otros planetoides más pequeños que bailan lentamente en derredor. Del gran planeta, sobresale un coloso árbol que desafía cualquier sentido de la física. Izuku cuando lo vio se quedó maravillado, Goku también quedo algo impresionado.
Goku: Es más bonito que el planeta de Vegeta, decía con una sonrisilla.
Schnee: Evidente, pues usted ocupa un cargo mayor a él.
Aterrizaron en el planeta. La bella ángel le preparó rápidamente a Goku algo de comer mientras Izuku veía los alrededores. Su casa se hallaba justo en frente, de una manera muy pintoresca, del enorme árbol. Habían algunos lagos por las colinas cercanas al lugar, y muuuchas, muchas plantas. De todo tipo. Cosas que jamás se habría llegado a ver en su planeta. Cuando volvió, se sumó a su padre a comer, que ya casi llevaba 40 platos apilados. Cuando acabó el mayor, le dijo a su hijo que estaba cansado y que iría a la cama a descansar. Izuku asintió y se despidió de él; aunque él también estaba cansado, entonces decidió irse también a descansar, había entrenado durante todo el día, y quería continuarlo por la mañana.
Al día siguiente, se levantaron con los ánimos recuperados. Izuku y su padre su padre se despertaron pronto y se pusieron a entrenar un poco en ayunas. Goku estuvo explicando a Izuku una serie de ejercicios que tendría que realizar durante 3 horas, mientras que él entrenaba a su manera. Las horas pasaron. Izuku en unos días había mejorado bastante. Podía volar con dificultad, y expulsar pequeñas ráfagas de ki que le costaban casi toda su energía, pero poco a poco se iba acostumbrando más a esos ejercicios. Cuando acabaron se fueron a desayunar a dentro de su casa, mientras la ángel ya los esperaba con la comida servida en la mesa. Comieron como de costumbre hasta que acabaron.
Goku: Schnee, iré a visitar mi primer mundo hoy, pero me gustaría ir sólo, quiero que tu te quedes aquí entrenando a Izuku.
Schnee: Haré lo que me ordene, pero no deja de disgustarme no tener que ir con usted, es su primer trabajo, después de todo.
Cabe aclarar que el trabajo de Goku no era destruir, tampoco crear. Podía hacerlo, pero él no estaba aquí para eso. El trabajaba para detectar las anomalías que daban en dimensiones paralelas, problemas de dimensiones alternas, y un largo et cetera.
Goku: Lo haré bien, no debes de preocuparte.
Schnee: Esta bien -dijo algo cabizbaja-.
Goku: Izuku, te quedarás con Schnee mientras ella te enseña a como manejar el ki. Será duro pero tengo que fe de que lo conseguirás.-dijo a su hijo-.
Izuku: Sí, seré tan fuerte, como tú, te lo prometo. -respondió feliz-.
Acto seguido Goku hace una guadaña (al estilo Zamasu, pero con energía blanca), abre un pequeño portal y se retira de su dimensión. Por el otro lado del portal, aparece en el cielo, sobre un paisaje algo estéril. No había demasiada vegetación, más bien escaseaba. El lugar era muy rocoso, y esta compuesto de pequeñas cumbres, todas iguales unas a otras. Goku descendió un poco de donde estaba y se fijó en una curiosa cueva dentro de una formación rocosa. Algo así no podía ser considerado como montaña. Le pareció curioso. No había signos de civilización cerca, el lugar era prácticamente un desierto, y la entrada no era natural, era evidente que fue hecha por la mano. Curioso, se adentro hacía la cueva mientras aún flotaba. Había cogido esa costumbre. Iva flotando a todos lados. Le resultaba más cómodo y divertido que andar. Escucharía ruidos en lugar dentro, del lugar, que era bastante obscuro, pero se podía ver. Cuando giró su cabeza en la primera puerta se dio cuenta de que el lugar en donde estaba, era en una especie de cárcel escondida. Miró a dos sujetos los cuales estaban en la misma diminuta celda, siendo torturados por un par de enmascarados. El primero, un sujeto de pelo gris y liso, que sangraba de un ojo y demás partes del cuerpo, este estaba casi inconsciente. La segunda, una muchacha más joven que el primero, de cabello rosa. Tenía lagrimas y algo de sangre en la cara, resultado de los golpes que les estaban dando. La muchacha estaba consciente, pero muy malherida, sin brillo en los ojos, mientras se resignaba a su destino. Pero todo acabaría cuando un intensa presión sería sentida por todos los que estaban dentro de la celda. La presión del ambiente se sentía desde desde fuera, así que los dos enmascarados giraron su vista hacia la puerta. Sakura trató de elevar su vista lo más que podía. La imagen era algo horrible. La puerta estaba ahí, pero se estaba deformando. Una silueta muy musculada se superponía a ella. Como si la luz que tocase con su cuerpo no osase a que la puerta lo tapase. La puerta de acero parecía que se fundía, y de ahí, la silueta de nuestro héroe, que se veía oscura para todos, se acercaba seguramente infundiendo temor y respeto a los dos ninjas. Una terrorífica cara los miraba fijamente, mientras sacaba un vaho visible de las comisuras, y decía: "Wry"...
Aquí acaba el capítulo por ahora, lo del Wryy, es una referencia a Dio de Jojo's Bizarre Adventure (por si las moscas). Tenía pensado que tuviese un tono de ultratumba, algo como sucede aquí.https/youtu.be/6e9VBZXSjkA
