Disclaimer: La historia es de mi pertenencia, en ella sólo utilizo sin ningún fin de lucro, a los personajes de Naruto, cuyo creador es Masashi Kishimoto. Está prohibido re-suban esta o cualquier otra de mis historias, o adaptarlas. La canción pertenece a Little Mix.
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Para Sasuke fue...
Tan molesto.
Odiaba las salidas a la playa. El sol. Las personas.
En especial a las personas. A los idiotas mirones.
Y sobre todo, a Sakura.
Molesta, berrinchuda y tonta Sakura.
Sonriente y desinteresada en el impacto que daba en traje de baño rojo.
¿Desde cuándo ella usaba de dos piezas? ¿Dónde quedaron los simples trajes de baño completos, cuando se ponía un short y una playera encima?
Y no recordaba verla tan destapada, desarrollada, coff.
Pero, de nuevo, ¿cuándo fue la última vez que estuvieron los tres juntos en algo que involucrará poca ropa y mucha agua? La escuela media, probablemente. No lo recordaba, y carecía de importancia en ese momento, pero...
Vaya que el cambio era notorio.
Se removió, incómodo ante sus pensamientos. No era nada buena la línea en la que su mente quería viajar, así que simplemente quiso evitar mirarla.
Aunque, viera por donde viera, estaba rodeado de chicas. El equipo de vóleibol de su escuela estaba aquí, al igual que el equipo de Temari. No negaría el atractivo de las chicas, pero ese era de lejos su último problema.
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Estrategias para evitar desastres y vergüenza en público debido a la chica que le gustaba:
No entrar al agua con ella. Evitar verla toda... pues sí, mojada.
Que pervertido suena eso.
No mirarla.
... Eso era imposible, si no quería que los demás lanzarán comentarios hacia él.
Mirarla.
No mirar su cuerpo, no. Pero si miraba su cara...
Ojos brillantes, mejillas sonrojadas... bonita sonrisa...
No sabía qué era peor.
No debió venir. Se reprochó a sí mismo.
—Debes de estar contento de venir, ¿eh?
¿Qué era esa sonrisa burlona? Tch, Naruto. No le contestaría.
Sólo aumentando la profundidad del ceño en su rostro, Sasuke decidió que estar bajo la sombrilla todo el día parecía la mejor estrategia.
Pero, una vez más, sus amigos eran... detestables.
En esta ocasión, Naruto más que Sakura. Porque ese chico idiota parecía saber lo que pensaba. Le conocía muy bien, y eso era una molestia para Sasuke. Hoy más que ningún otro día.
Con una sonrisa zorruna, y un maquiavélico plan siendo procesado en su mente simple, Naruto decidió que ese iba a ser un día muy divertido.
—¡Oye, Sakura-chan! ¡Ven, ven! —Sasuke miró de inmediato a Naruto, con cierta alarma y amenaza en sus ojos negros. Naruto no pensaba…—¡El Teme quiere decirte algo!
Incrédulo, Sasuke no sabía si ahorcar a Naruto o salir de ahí huyendo. Igual no importó, porque Sakura ya venía en su dirección. Pasando saliva, y evitando mirarla directamente, Sasuke se decidió a él plan i: ignorar.
Así, como si la vista de la fea arena fuera lo más interesante que haya visto, sus ojos se posaron frente a él, pasando por alto a Sakura.
—Sasuke, ¿necesitas algo? —le preguntó, muy sonriente. Sasuke negó con su cabeza, aún atento en la vista frente a él— ¿Seguro? Entonces por qué-
Plan i plan i plan i...
—¡Sakura-chan! ¿Puedo ponerte bloqueador?
Tsk. Sasuke sólo podía tener lástima por el seguro -y grosero- rechazo que Sakura le diría al idiota ese, a veces le era difícil creer que Naruto fuera tan…
—¡Claro!
Miró, incrédulo. Sakura iba muy contenta hacia Naruto. Ella nunca dejaba le hacer eso. A nadie, en realidad. Y si ella quisiera pedirle a alguien, sería a él, a Sasuke, no a Naruto.
Pues el plan i se fue a la basura, Sasuke miraba receloso el intercambio entre sus amigos. Sakura sonreía mucho.
Demasiado, en realidad...
Sospechoso.
Se sentía un poco incómoda y no sabía si era porque las manos pegajosas de Naruto estaban sobre sus hombros o porque ella de verdad, de verdad -en serio- quería que Sasuke fuera quien le colocara crema en la espalda.
Pero ni modo. Esto era por un bien mayor.
Y mientras trataba con todas sus fuerzas no reprocharle a Naruto por como presionaba sus manos sobre su espalda o lo desagradable que era que pusiera demasiada crema en ella, calló.
Valía la pena si podía demostrarle a Hinata-chan, que ella era más importante para Naruto.
De verdad quería estar sentada con Sasuke. Suspiró. Esto es un mal que vale la pena.
Así, colocando su sonrisa más encantadora-
—Sakura-chan, pareces la muñeca Anabelle.
E ignorando el estúpido comentario de Naruto, miró de frente a Hinata.
—Hey, Hinata, ¿no piensas cambiarte?
Porque seguía vistiendo una enorme sudadera y unos pantalones holgados. Sakura sólo podía verle los pies, muy pálidos e insípidos. Vamos, ¿ni siquiera esmalte de uñas? Aburriiiido.
—Uuuh... —la vio ponerse nerviosa, con la mirada al suelo y jugando con sus dedos. —Creo que esperaré…
—¡Vamos! ¡Hace demasiado calor! —se recargó un poco en Naruto y sonrió con malicia al ver que Hinata lucía más incómoda.
—¡Cierto, Hinata-chan, debes de estar asándote! —la chica sólo se puso más roja y a Sakura le molestaba.
—N-no me siento muy a-a gusto en traje de baño.
—¿Ah? Pero si esto es una playa, no esperarás estar así todo el día, ¿o sí? Sería mejor qu-
—Sakura —Sasuke le interrumpió y la pelirrosa no necesitó verle para saber que él le estaba dando un ultimátum. Sakura se calló por unos momentos, pero eso no le iba a impedir nada.
—Como quieras.
Dejó de mirar a Hinata y volvió a indicarle a Naruto que le pusiera más crema. Él no le hizo caso, sino que se levantó y fue hasta con la chica tímida, para disgusto de ella.
Al parecer Sakura había logrado molestarla, pues parecía como si le hubiera regañado.
Que infantil.
Sakura rechinó los dientes al ver cómo Naruto le animaba. Veía como él se agachaba para poder estar de su altura -ya había mencionado que esa chica era demasiado bajita, ugh- y le regalaba sonrisas.
Sakura estuvo a punto de pararse y separar a Naruto de ella o empujar a esa chica llorona, pero justo cuando se estaba levantando que una pesada mano cayó en su hombro, desequilibrándola y logrando que resbalara.
Sentía la arena pegarse a donde Naruto había colocado crema y su pie dolió. Molesta, miró sobre su hombro y se topó con Sasuke, quien aún tenía su mano sobre su hombro.
¡Qué rayos! Le gritó con la mirada, incrédula y molesta.
Los ojos de Sasuke le decían que se callara, que no hiciera drama y una sutil amenaza de que no la dejaría seguir con su maldad.
Che. Resoplando, trató de sentarse bien. Haciendo berrinche miró de mal modo a la pareja frente a ella.
Estúpido Sasuke-arruina planes.
Pero... sonrió de manera traviesa, no le evitaría esparcir su veneno.
Así, tomando su celular y sintiéndose como una villana de Disney, empezó a escribirle a Ino.
Aunque la habían retenido en la arena con su mano sobre su hombro como aviso de que no le dejaría moverse y molestar a la pobre novia de Naruto, Sasuke sabía que Sakura no se dejaría vencer tan fácil.
Era terca, perseverante y necia.
Y aunque a veces esas podrían ser buenas cualidades, sabía que cuando se ponía en plan de berrinche, nada bueno podía resultar. Y lo comprobó, cuando la vio sonreír.
—Naruto tiene razón, pareces sacada de una película de terror cuando sonríes así.
—¡Dejen de decirme así!
Y Sasuke no pudo evitar sonreír de lado ante las reacciones de la chica frente a él. Y ya que el plan i había sido un fracaso, pues ya que Sasuke estaba sentado detrás de Sakura, no le quedaba opción más que cambiar de estrategia.
Tomando el olvidado protector solar, vació un poco en su mano y decidió que si no iba a poder ignorar a la chica que le gustaba, debía tomar cartas en el asunto para ya hacerla entrar en razón.
Sintió un escalofrío recorrerle el cuerpo entero cuando la desagradable sensación de la crema se volvió a posar en su espalda. Giró un poco su cabeza, mirando incrédula a Sasuke, quien a su vez, ya le miraba.
Sus ojos se sentían tan pesados en ella, tanto que su pulso se aceleraba y que el sonrojo se posaba en su cara. Ahogó un suspiro cuando Sasuke comenzó a mover sus manos sobre sus hombros. Mordió su labio y cerró con fuerza los ojos. Las manos de Sasuke sobre su piel, el suave y tentador masaje sobre sus hombros, su cuello... Sakura quería derretirse ahí mismo.
No estaba al tanto de nada, ni el tiempo, ni el lugar o las personas que le rodeaba. Sólo podía sentir a Sasuke detrás de ella, con sus manos trazando líneas en su piel, resistiendo los suspiros y deseando estar más cerca.
No estaba siendo dueña de su juicio y cuando giró parte de su cuerpo para verle mejor, para un mejor contacto, sus ojos se sentía pesados y su aliento difícil cuando hizo contacto visual con él. Era algo a lo que no quería darle mucho pensamiento, el como ella y Sasuke parecían entenderse con la mirada. Tan comprensible lo que ambos expresaban a base de simples vistas.
Y justo cuando iba a decir su nombre, cuando ambos se estaban acercando más al otro, la juguetona y chillona voz de Ino logró penetrar en su mente y en efecto, despertarla de su ensoñación. Abrió mucho los ojos, espantada de lo que iba a hacer y tratando de recuperar el control y la modestia, se alejó un poco de Sasuke, retomando su posición anterior; la vista al frente y la espalda descubierta a Sasuke.
Enterró los puños en la arena, miraba al frente pero no enfocaba, sólo quería tranquilizarse. Cuando Ino le saludó, Sakura le respondió, pero no quiso ver a Sasuke.
No, no... ¡Aaaaaagh! ¡Ahora no es el momento para esto! Su misión era otra. Así, aventando todos sus pensamientos y sentimientos que en ese momento no era relevantes, miró decidía hacia Naruto y Hinata.
Primero debía deshacerse de ella, luego, Sasuke y Naruto serían sólo de Sakura.
Sólo amigos los tres.
Se levantó, acercándose a Ino y caminando hasta Naruto. Este, junto a su amiguita, dieron su atención a Sakura y la recién llegada.
—Naruto, está es Ino Yamanaka —Sakura le presentó. Ino, siendo la Bee-queen de la escuela, representó el papel muy bien. Sakura ya le había dado detalles de lo que necesitaba que hiciera.
Ino, con su espalda recta, con un bikini pequeño color blanco, que además, dejaba poco a la imaginación su cuerpo, saludó con petulancia a Hinata y Naruto. Como un pavo real, la rubia lucía intimidante y bella. Hizo ese típico movimiento de cabello de comercial. En cualquier otro momento, Sakura habría rodado los ojos ante tal espectáculo, pero ahora era importante.
—Hola —casi parecía que coqueteaba.
Sakura vio, en efecto la reacción de Hinata, quien bajó la vista, sonrojada e incómoda. Cualquier lo estaría ante tal chica.
—¡Hola! ¡Yo soy Naruto Uzumaki, mejor amigo de Sakura-chan, ttebayo! ¡Y esta es Hinata-chan!
Ino dirigió su mirada hacia la chica y Sakura vio con satisfacción como parecía que Hinata se encogía.
—¿Esta es tu amiga, Sakura-chan?
—Sí, piggy es-
—¿Es la cerdita con la que peleaste en el centro comercial?
Sakura sentía un tic en el ojo, y podía ver cómo Ino también lucía molesta. Ahora con una sonrisa forzada, miró a Sakura,
—¿Cerdita?
—Uhh…
Ino ni quisiera le dejaría explicarse. Ya otro día hablaría con ella acerca de esparcir ese estúpido sobrenombre. Niña frente.
—Así que, Hinata —regresó su atención a la pareja—, eres muy bonita.
¡Mentiras! Gritó la mente de Sakura mientras se mordía la lengua y resistía las ganas de bufar, pues Hinata se sonrojó con las palabras de Ino.
—Deberías considerar usar tu traje de baño. ¿Como esperas divertirte si te la pasas bajo la sombrilla como una antisocial?
Sakura pudo escuchar el bufido de Sasuke tras ella.
—E-es que no…
—¡Oh, vamos! No va a ser nada que nadie haya visto antes, además —colocó sus manos en sus mejillas, mirando intensamente su cara— ¡Estás demasiado pálida! Te hace falta un buen bronceado.
Sakura sonrío victoriosa cuando Ino sujetó a Hinata de la mano y la arrastró hasta los vestidores.
—E-espera, mi mochila.
Sakura, gustosa se agachó para tomar aquella que Hinata señalaba, y estaba a punto de ponerse en marcha junto a ellas, pero otra vez fue detenida. Sasuke le quitó la mochila de las manos y se la arrojó a Hinata, quien la atrapó apenas.
Mientras Ino iba hablando sin parar y Hinata le pedía le soltara, Sakura las vio encaminarse hasta los vestidores.
—¿Qué estás planeando? —Sasuke siseó a su lado. Sakura ni se inmutó, aunque sí le provocó un poco de escalofríos sentir su aliento cerca de su odio. Pero, con una sonrisa petulante le encaró.
—No sé a qué te refieres.
Sasuke le miró con aun más sospecha, y estaba segura de que le iba a decir algo más, pero aquí fue cuando Naruto decidió hablar.
—¿Qué están diciendo ustedes dos? —miraba de uno al otro, como si así descifrará que traían entre manos ese par.
—No es nada —respondió rápido Sakura. Más le valía a Sasuke no echarla de cabeza y ser soplón. Con un duelo de miradas, se lo dio a saber. No te metas, Sasuke.
—Nada —contestó el chico luego de unos segundos.
Naruto parecía confundido, pero luego una sonrisa zorruna se mostró en su rostro. Sakura no entendía el cambio tan drástico en él, pero no le interesó.
—Heh... bueno, bueno, sí, supongo que 'nada' pasa aquí... eh, teme —cada balbuceo de Naruto dejaba más confundida a Sakura.
—Idiota...
Con una mano tapando su boca para evitar reír, Naruto empezó a caminar. —¡Iré a comprar algo! Regresaré antes de que Hinata-chan vuelva ¡no vayan a hacer nada indecoroso!
Dicho esto, salió corriendo hasta la tienda más cercana.
¿Indecoroso? Sakura se cruzó de brazos, Naruto andaba muy simplón.
Sasuke bufó, y ella volvió a mirarle. Él seguía de pie a su lado y casualmente no había quitado su mano del brazo de Sakura. Ahora, consciente de la privacidad de ambos, del estado de ropa de ella y de la tensión de hace unos momentos, Sakura maldijo a Naruto.
—Uh… ¿Sasuke?
—Hn.
—¿Podrías soltarme?
Sintió cómo su mano se tensaba, y cómo a pesar de decirle eso, Sasuke esperó más tiempo del que se puede considerar normal para retirar el contacto. Sakura sentía como si su mano hubiera sido marcada en su piel con fuego.
—¿Qué es todo esto, Sakura? —dijo él, luego de unos instantes de silencio e incomodidad.
—¿Qué cosa?
—Deja de fingir inocencia.
—No finjo nada, si no estoy al tanto del contexto no tengo idea de qué te refieres. ¿La playa? ¿Ino? ¿El calentamiento global? Se explicitó, por favor.
Sólo está chica era capaz de hacerle perder la paciencia, pero si así quería jugar, bien. —¿Qué estás planeando contra Hinata?
—Oh, eso.
—Sí, eso —Cínica además. Sakura se tomó su tiempo para contestar, mirando el bonito esmalte de sus uñas —Sakura.
—No es nada —dijo mirándole por fin. Había una sonrisa traviesa en ella y un brillo malicioso en sus ojos. A Sasuke no le gustaba cómo se estaba comportando— ¡En serio! Sólo quiero conocerla más, incluso le presente a Ino y en unos momentos le presentaré a todo el equipo de vóleibol, sólo vamos a tener que esperar que regresen de donde fueron.
Demasiadas excusas, demasiada inocencia.
Está chica no era así.
—Esto no te va a salir.
—¿Quieres apostar?
—Sólo vas a lograr lastimarte, a Naruto y a Hinata.
—No soy yo la mala del cuento, y no entiendo porque estás de su lado —de verdad que ya le estaba cansando esto del chico bueno que defiende a la víctima.
—No estoy de lado de nadie.
—¡Y eso me molesta! ¡Deberías apoyarme a mí!
—Estás siendo ridícula e infantil.
—No es verdad.
—Lo es. Sakura, estás celosa de ella. Admítelo, acéptalo y supéralo.
Grr. ¡No lo estaba! ¿Por qué lo estaría? Sakura era bonita, lista, con un cuerpo delgado pero con las curvas suficientes para darle seguridad en sí misma, tenía carácter y ahora tenía amigas. Sólo que está sosa chica llegaba tratando de quitarle a Naruto, y ahora Sasuke parecía demasiado interesado en salvar a la damisela en apuros.
—No estoy celosa —la mirada de él le contradecía. Exasperada, respondió —. Bien, tal vez lo esté, ¡pero no es porque me guste Naruto! —dijo, recordando la pregunta que con anterioridad Sasuke le había hecho— Él es mi amigo, al igual que tú. Y si tú estuvieras en la misma situación, con una chica nada bonita y aburrida, yo…
—¿Qué? ¿También estarías celosa? ¿O también dirías que no sientes nada por mí?
¿Por qué este chico tenía la capacidad para hacerla callar y dudar de sí misma? ¿Cómo es que Sasuke tiene el poder para congelar el tiempo y acelerar mi corazón?
Sakura se mordió el labio, y aunque quiso no verle a los ojos, sus miradas estaban conectadas.
—No sé a qué viene todo eso, estábamos hablando de Naruto y tú de repente-
—Creo que es bastante oportuno para hablar de eso. ¿Por qué no respondes primero lo que te pregunté? —Su mirada era intensa, y Dios, Sakura quería saber qué era eso que sus ojos querían decirle. Sus sentimientos eran… ¿Eran los mismos?
Sintió como su celular vibraba, y recia, tuvo que quitar su mirada de Sasuke y enfocarse la pantalla. Era Ino. De primero no entendió el mensaje, pero luego Sakura sólo podía maldecir su suerte.
"Alerta, GG"
Mierda.
Ino volvió a mandarle mensaje para decirle que en cualquier momento regresarían, Sakura creyó que tendría tiempo de idear un nuevo plan o alguna excusa para hacer que Naruto y Sasuke salieran de ese lugar.
No había pensado que esto sucedería.
¡Mierdaaa...! ¡Estúpida Hinata-chan!
—¿Ahora qué te sucede?
—Nada.
—Sakur-
—¡Qué no es nada! sólo estoy molesta, y-ugh Sasuke, mi estómago duele, creo que es apendicitis.
Se encorvó, sus manos en su vientre y comenzó a quejarse. Sasuke le miró poco impresionado.
—Mentirosa.
—¡Podría morir!
—Y dramática.
—¡Aaagh! —Se incorporó, dejando su charada para luego apoyarse en él, ocultando su rostro en su hombro. Esto no era lo que ella había esperado. Sintió la manos de Sasuke acariciar su hombro, y aunque seguía frustrada, la sensación de su mano en su piel era tranquilizadora— ¿Sasuke?
—¿Hm?
—Cuando Ino y ella, regresen, ¿me prometes no miraras? —Él le dio una mirada desconcertada, pues Sakura siempre era tan… rara. —Promételo.
—De acuerdo.
—Bien.
Aunque no importó, pues en cuanto Hinata apareció Sakura se estiró lo más que pudo y tapó los ojos de Sasuke con sus manos.
—Sakura…
—No, no.
Ino y Hinata sólo veían a la extraña pareja jugar. O ellos pensaban que jugaban. Y cuando Naruto llegó, se escuchó como cosas caían al suelo y una gran exclamación del chico, luego el gemido avergonzado de Hinata y la risa de Ino, mientras que Sakura seguía necia a tapar los ojos de Sasuke, y este a que le soltara.
—Por un demonio, ¿Sakura, qué te pasa?
Es que no se podía. Él era más alto que ella y Sakura hacía mucho esfuerzo por tratar de alcanzarlo, así que Sasuke logró quitarse sus manos de encima. Tratando de enfocar su vista, Sakura fue lo primero que vio. Se veía molesta, frustrada e incluso triste. ¿Ahora qué…?
Para entender la situación, miró a todos los presentes. Desde el extraño y mudo Naruto. Eso sí que era nuevo. A la divertida Ino y a la sonrojada e incómoda Hinata.
¿Ya había mencionado él, que Sakura era la chica que le gustaba? Porque así era. Le gustaba demasiado, a tal punto de ser molesto. Pero por ser la chica de su afecto no quería decir que él estaba ciego y era inmune a las demás féminas. Por ende, no fue realmente su culpa que luego de unos segundos su vista se haya fijado por unos segundos en el gran busto de la novia de su amigo.
Lo que sintió después fue Sakura saltando sobre su espalda y tapando sus ojos de nuevo.
Ah, y también sintió él busto de la chica que le gustaba contra su espalda.
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Funfact: Naruto es el único de los chicos en usar "-chan", comenzó por ver anime desde muy niño, comenzó como broma pero luego lo dejó como sufijo de cariño para Sakura, de ahí que ella se moleste que a Hinata también le diga así.
Es lo mismo con "teme" para Sasuke, y su muletilla de "ttebayo". En mi historia Naruto es otako u.u a mucha honra.
