La terrorífica imagen pedía a ambos ninjas que huyesen con todo lo que tenían pero su miedo era mucho mayor a su fuerza de voluntad. La figura se mantenía quieta y en un momento empezó a andar hacia ellos. Mientras caminaba pequeños temblores sacudían el planeta. El suelo se agrietaba a cada paso, y la puerta metálica que los separaba empezó a doblarse hacia dentro. Antes de que el sujeto llegase, la puerta ya se había desprendido sola, debido a la intensa aura que emanaba el sujeto. Todo fue visto por los dos sujetos con terror extremo en sus caras. La peli-rosa también pudo observar la escena bastante aterrada. De lo cargado que empezaba a estar el ambiente, costaba respirar cada vez más.

Sujeto 1: ¿M-maldit-to, q-quien diablos eres?

Goku: Wryyy...

Sujeto 2: ¡Oye! te preguntamos quie... -pero fue interrumpido, ya que su cabeza empezó a dar vueltas de un puñetazo con el canto de la mano-. Su cuerpo inerte cayó al suelo acto seguido, dando un sonido seco al estamparse contra el suelo.

La sangre sangre salpicó a Sakura, que no podía hacer nada más que temblar al notar la tibia sangre sobre su piel. También salpicó al compañero del muerto, el cual dio un grito desgarrador y trató de darse la vuelta para huir de allí. Como por arte de magia el sujeto se teletransportó delante suyo. Este se chocó y se cayó, y miro hacia la imagen del hombre. El sujeto lo cogió del cuello, y procedió a levantarlo mientras lo estrangulaba. Los intentos de liberarse del shinobi eran inútiles, parecía que estaba hecho de acero, ningún kunai lo atravesaba ni ningún golpe lo movía. Entonces, notó un intensísimo dolor a la altura de sus dos hombros. Vio como el sujeto le arrancó los dos brazos de cuajo, solo haciendo fuerza a los lados. Primero el izquierdo y después el derecho. Dio un grito sordo, con intensidad pero sin fuerza, y se desmayó del dolor mientras moría. Sakura aún seguía encadenada a la pared, magullada y salpicada por la sangre nueva de esos dos tipos mientras horrorizada observaba la masacre. Cuando vio que el sujeto empezó a acercarse a ella, un miedo le invadió. Agacho la cabeza y cerró los ojos mientras lagrimeaba, esto era demasiado para ella. Sin embargo, de golpe, la intensa aura del sujeto se calma, dejó de ser tan intensa, y pasó a ser una más calmada que, a su vez, hacía que Sakura se sintiese rara. Vio como el sujeto miraba sus muñecas y con una pequeña daga de luz que salió de su dedo, procedió a cortar las cadenas que la tenían allí. Esto la sorprendió, entonces miro la cara del sujeto. Vio un hombre que le sonreía con una sonrisa pacificadora, ojos grises/blancos y un pelo del mismo color que desafiaba la gravedad.

Goku: Puedes descansar, no te preocupes, te sacaré de aquí con tu amigo.

Sakura no necesitó más que eso para relajarse totalmente y dejarse caer en los brazos de nuestro saiyajin desmayada del cansancio.

Goku: Yare, yare..., y ahora faltas tú -dijo mirando al ninja de un ojo-. Vaya, parece que tu has salido peor parado, no te preocupes, te sanaré después. -dijo en alto, aunque supiese que no le escuchase-.

Acto seguido dirigió sus palma derecha al techo y con una ráfaga creó un agujero, para después sujetar a la pelo-chicle y el peli-plateado en cada uno de sus hombros, después de romper las cadenas de este último, y salir volando por el hueco del techo hacia un lugar donde dejarles descansar. Al cabo de unos minutos volando, observó una pequeña planicie al lado de un modesto lago. Reposó a los dos shinobis en el suelo. Se permitió capricho de crear unas mantas y almohadas con el poder de las esferas para acomodar a las princesas durmientes. Una vez hecho, devolvió el ojo al hombre más mayor. Viendo que estaban estables, se relajó, y se quitó la ropa para acto seguido, meterse al río a coger unos peces para comer. Podría pedir comida a Shen-Long, pero no estaría igual de buena que aquella que cazas tu mismo. Después de varios minutos se empiezas a ver peces saliendo del agua y aterrizando en el suelo, víctimas de la violencia sub-acuática de nuestro protagonista. Mientras esto pasaba, el cielo amenazaba con atardecer dentro de poco, pues empezaba a tomar algunos tonos cobrizos que se fundían con las blancas nubes y que, ofrecían al paisaje un vista realmente sublime. Cuando Goku acabó con la caza, se dispuso a cocinarlos lentamente al fuego. En eso Sakura empezó a hacer ruidos y levantarse. Abrió los ojos y vio al sujeto que le salvó. Entonces recordó, donde estaban antes, las torturas..., se preguntó si el sujeto ese realmente les había sacado de ese horrible lugar. Recordó a su sensei, y miró a su lado, que, para su alivio, estaba allí, parecía que descansando. Se recompuso un poco y fue hacia el sujeto, que la miró y le sonrió.

Goku: ¿Ya despertaste, te encuentras bien? -preguntó el sujeto desconocido para Sakura con una voz dulce y cariñosa-.

Sakura: Sí, usted fue quien no salvó hace poco, ¿verdad?

Goku: Sí, haha, pero no te preocupes por eso niña.

Sakura. Muchas gracias, si no fuese por usted, yo..., y mi sensei -dijo mirando al peli-blanco, cosa que Goku comprendió-, no estaríamos con vida seguramente. ¡Gracias! -exclamó inclinándose ante él-.

Goku: Como ya he dicho, no es nada. Ven aquí, come algo, seguro debes tener hambre, ¿no?

Sakura se lo pensó unos segundos, pero después accedió y se sentó a su lado cogiendo un pescado que el sujeto le estaba dando. Se dio cuenta también de la apariencia del sujeto, era sumamente extraña. Sus cabellos eran metalizados e increíblemente largos y bajaban como una cascada argéntea por su espalda. Tenía unos músculos considerables, cosa que la sonrojó un poco, parecía que parte de su cuerpo estaba cubierto de un pelaje de color gris. Esto lo acompañaba una cola que se retorcía de un lado a otro alegremente del mismo color. Y esto si que la sorprendió mucho, pero después escucho que el sujeto le preguntó algo.

Goku: Por cierto me llamo Son Goku, y tu?

Sakura: Sakura, señor, y mi sensei se llama Kakashi.

Goku: Ya veo, y Sakura, ¿me podrías explicar porqué tu y tu sensei estabais ahí?

Sakura agachó la cabeza.

Sakura: Nosotros... Entonces estuvo explicándole todo sobre su huida de la aldea para buscar a su amigo, de como esta les estaba persiguiendo, y todo lo relacionado. Goku cuando lo escuchó se puso la mar de furioso, las venas se le hinchaban por la cabeza, pequeños temblores se creaban cada vez que se enfadaba aunque sea un poco. Sakura quedó aterrada por ese poder.

Sakura: ¿Quien diablos es este sujeto? - se preguntaba ella-. Perdone, pero, como pudo sacarnos de ahí, usted tiene que ser muy poderoso. ¿De que aldea viene usted?

Goku: Bueno, verás... Goku no se andó con rodeos y le dijo que era un Dios, uno de los más poderosos, y que estaba evaluando el planeta cuando se encontró con ellos. La historia era demasiado increíble para contar, entonces Goku decidió enseñarle directamente sus recuerdos tocando su frente. Sakura se quedó sin palabras por lo visto, pero de repente una luz se iluminó encima de su cabeza.

Sakura: Señor Goku, ¿usted entonces podría saber donde se encuentra mi amigo?

Goku: Mmm, Sí, creo que podría encontrarle.

Sakura se emociono por la respuesta y empezó a llorar un poco de la felicidad mientras lo abrazaba.

Sakura: ¡Gracias, gracias...! -exclamaba-.

Goku: No es nada mujer, me gusta ayudar a las personas buenas como tú -dijo dándole una sonrisa que hizo sonreír a Sakura también, en un tiempo bastante largo.

Ya que se habían levantado los ánimos, estuvieron hablando animosamente de sus cosas hasta que Kakashi también despertó. Lo primero que recordó fue lo de su ojo, el cual, increíblemente, pudo abrir y ver. Se tocó un poco el ojo para comprobar que no era mentira que lo tuviese y después vio a su discípula sentada al lado de un sujeto extraño hablando animosamente. Se acercó a ellos, y ellos lo vieron.

Kakashi se presentó a Goku y le preguntó lo sucedido. Este y su alumna, estuvieron explicándole lo que pasó, también explicándole quien era Goku, y que hacía aquí. Se sorprendió con estos datos, pero también recibió los recuerdos directamente para ahorrar problemas. Pero lo que más le alegró, además de poder tener el ojo que le regaló su querido amigo de vuelta, es que gracias al sujeto, podrían llegar a reencontrarse con Naruto. Agradeció sinceramente que Goku los haya salvado de esa situación.

Kakashi: Sinceramente, me sorprende que haya un Dios que nos ayude, a los humanos normales, solo por su amabilidad. No se porqué, pero siempre me los imaginé más arrogantes.

Goku: De hecho, la mayoría de dioses que conozco son como tu dices jajaja. En ese aspecto soy, "especial"- dijo mientras reía-. Esto sacó una gota de sudor a los dos ninjas presentes.

Después de un rato, se decidieron por continuar su viaje.

Goku: Bueno , y sabéis más o menos donde se encuentra ese Naruto, ¿más o menos?

Kakashi: Lo siento, pero realmente no tenemos ninguna certeza de donde puede estar...

Goku: Ya veo..., veamos, yo puedo reconocer las firmas de energía de la gente, como ya sabréis. Pero si no se quien ese tal Naruto, aunque sienta su firma, no podré decir cual es. Necesito que me digáis si tiene algo que se le pueda diferenciar de los demás.

Kakashi y Sakura estuvieron pensando, y a Kakashi se le ocurrió algo.

Kakashi: Naruto es el jinchuriki del Kyuubi, eso significa que en el mismo cuerpo de Naruto, están las dos firmas de chakra diferentes.

Goku: Chakra, ¿eh?, entonces si hay dos energías en un solo cuerpo, solo debo fijarme en un sujeto con dos firmas diferentes... -estuvo haciendo de radar un rato, hasta que lo encontró.

Goku: Lo encontré, -dijo para sorpresa de ambos shinobi-. Sujetáos a mi, nos teletransportaremos allí directamente.

Kakashi: Sí, no perdamos más tiempo. -dijo, para sujetar el hombro de Goku junto con Sakura, que cogió el musculado brazo del saiyajin con un pequeño sonrojo--.

Acto seguido desaparecieron del lugar.