Disclaimer: La historia es de mi pertenencia, en ella sólo utilizo sin ningún fin de lucro, a los personajes de Naruto, cuyo creador es Masashi Kishimoto. Está prohibido re-suban esta o cualquier otra de mis historias, o adaptarlas. La canción pertenece a Little Mix.
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Sakura era un sapito feo. O al menos se sentía como uno.
¿Por qué? Porque decir sapito feo sonaba bonito. Porque pensar en sapitos era mejor que...
Qué todo esto.
Se preguntarán, porque su primer y apasionado beso con Sasuke ese día de la playa fue también el último, ¿verdad? Bien, debido a que fue todo un sueño.
Es decir, vamos saben cómo es Sakura de fantasiosa. ¿Cierto? Y debido a que había sido un sueño, no tenía por qué preocuparse de nada. No situaciones incómodas con Sasuke. No explicaciones. Tampoco declaraciones ardientes de amor.
Cuando despertó en su cama, un día después de esa salida a la playa, contempló el techo por varios minutos. Recordó ese sueño, ese beso tan vivido. Fue hasta que su madre le llamó (gritó) para que se levantara. Ese domingo había sido aburrido y monótono.
De no ser por Ino, habría invernado viendo película o comiendo pizza. No se sentía de humor para salir con los chicos -vamos, había amanecido cachonda gracias a ese sueño y no creía poder ver a Sasuke a los ojos luego de eso.
Es por eso que retomo el tema de la amistad.
Sakura había ansiado tanto algo como esto: una tarde de chicas. Ojeando revistas, hablando de ropa y maquillaje. Con Ino, Sakura podía desahogarse. No tenía que actuar perfecta, ella lograba sacarla de quicio y explotaba en groserías muy seguido, pero estaba bien. Era lo que necesitaba.
—Deberíamos salir pronto con Temari, ella conoce este lugar genial al que podríamos entrar sin necesidad de identificación.
—¿Temari? Piggy, de qué hablas. Nunca saldría con esa bruja.
Ino giró los ojos. —Frentona. Acabas de salir con ella ayer.
—Fue cosa de Tenten.
—Y tú sufriste mucho, ¿verdad?
Okay, Sakura tal vez se sonrojó poquito. —No conviví mucho con ella.
—¿Y durante la comida y el juego?
—No fue tanto, ¿bien? Además, cualquier compañía habría sigo mejor que estar con Naruto y su muñeca inflable.
—Eres grosera.
—Es verdad.
—¿Y si alguien te dijera a ti tabla?
Ouch. Constantes inseguridades al acecho— Está bien, lo siento, ¿vale? Es sólo que no la soporto.
—Dime a quién soportas —Sakura abrió la boca para refutar, pero luego de unos instantes y la mente en blanco, decidió callarse. Odiaba la sonrisita de victoria de Ino—. Como iba diciendo, Temari conoce este lugar genial al que quiero ir. Intercambie número con ella.
—Te agrada mucho, ¿ah?
—Hm, digamos que amo las personas con carácter —no lo dudaba. Ambas eran tan... interesantes. Tontas rubias boconas—. Además, podemos invitar a Tenten.
—Bueno, eso sí me agrada.
Constantes las prácticas de vóleibol que Sakura convivía con la chica. A pesar de ser un año mayor y ser la capitana, Tenten era agradable, algo enérgica y competitiva, pero era el tipo de persona que de inmediato es del agrado.
—¿Y tal vez... a Hinata?
—¡No! ¡De ninguna manera!
—¿En serio? —¿En serio iba con ese berrinche?— Madura, frente. Esa pobre chica no te ha hecho nada.
—¿Y tú, no acabas de decir que te van más aquellas que si tienen personalidad? Esa chica es el reflejo de sus ojos: pálida, insípida y aburrida.
—Creo que sus ojos son peculiares.
—Aburridos...
—Oye, porque Sasuke te diga que tus ojos son los más hermosos no debes creerte tanto.
—B-qq-¿qué? ¡Prrf! Sasuke no-
—Sí, sí, deja tus dilemas para después. Mira, dale una oportunidad. Naruto es tu amigo y ella su novia, no puedes cambiar eso, así que ríndete y acéptalo.
Odiaba a Ino cuando se ponía en ese plan de sabionda. ¿No se suponía que debía ser tal cual su imagen? ¿Bee-queen dispuesta a humillar a los demás?
—No sé clase de bruja crees que soy.
Pero Sakura no podría aceptar esto. Y fue cuando las palabras de Ino resonaron en su cabeza. Claro, aceptaría a Hinata siempre y cuando fuera novia de Naruto.
—A menos que eso cambie...
—¿A qué te refieres?
—Eres mi amiga.
—No me está gustando esto.
Porque Ino presentía, podría apostar que la frente de marquesina maquinaba algo malvado. Su sonrisa era peculiarmente terrorífica.
—Te han dicho que-
—¡Sí, sí! ¡Me lo dicen todo el tiempo! —molesta de que siempre le digan que parecía un personaje de terror, le interrumpió.
—Es que de verdad das miedo.
—Lo que sea.
—No puedo creer que hayas venido a molestarme en domingo.
Exhausto, Sasuke ni siquiera tenía ganas de correr a Naruto de su casa. Este, en cuanto llegó a la habitación, se dejó caer en la cama. Sasuke ni siquiera le reprendió, sólo se sentó frente a su escritorio.
Para Naruto fue inusual el silencio, o más bien, lo distraído e ido que Sasuke se veía. A decir verdad, tenía muy buena pista de quién era el motivo de la vista perdida de su amigo. Con su sonrisa zorruna favorita, comenzó el tema que de todas maneras traería a colación.
—Ayer fue muy divierto, ¿eh? —Sasuke apenas si le prestaba atención, pero Naruto no desistiría— Tú y Sakura-chan se la pasaron juntos.
—Tsk, tú te la pasaste con tu novia.
—Sí pero tú te la pasaste con una muy mojada y sonrojada Sakura-chan.
Lo dijo a propósito, con la vil intensión de que pensamientos no aptos cruzarán su mente. El golpe que Sasuke le soltó fue bien merecido.
—Cierra la boca.
—¡Como si lo hubieras pensado así! Eres un pervertido, sabes Teme, ¿crees que no me di cuenta cuando casi la besas en el agua? —que Sasuke desviara la mirada era una afirmativo para Naruto— Además, ustedes se desaparecieron por un buen rato. ¿A dónde fueron?
La tensión incrementó en el lugar. Sasuke se negaba a mirar a Naruto y este le miraba con más atención de la que alguna vez pensó el rubio mostraría. Fue cuestión de segundos para descubrir y entender lo que su amigo no decía.
Era una corazonada.
—¡Tú y Sakura-chan hicieron cosas sucias!
Fue su grito escandaloso que provocó en Sasuke levantarse y tratar de ahogarlo con una almohada. Naruto parecía bocina y Sasuke esperaba que nadie en su casa haya escuchado eso.
Y luego del estruje y el intento asesino de Sasuke, Naruto se recuperó y tomó espacio. Su amigo no disimulaba su molestia y... ¿eso era vergüenza?
Ahogando una dramática exclamación, sus manos en su cara— ¿De verdad lo hiciste con Sakura-chan?
Lo dijo como si fuera algo escandaloso, incrédulo y payaso. Lo cierto era que sólo lo había dicho para molestar a Sasuke, pero vaya que había dado en el clavo, pues la incomodidad del chico era una respuesta afirmativa.
—O m g.
—Eres un ridículo.
—Tú cara es ridícula. ¿Cómo es que al fin lo logras con tu crush y no le cuentas a tu mejor amigo? Estoy ofendido y dolido.
La mirada de molestia y poca tolerancia de Sasuke se hacía presente— ¿Estás seguro que eres hombre?
Porque se estaba comportando como una chica chismosa. Pero a Naruto no le importaba.
—Detalles.
No se iba a resignar, ¿eh?
Cansado, Sasuke decidió que ya nada podía ser peor. Y ahí estaba su mejor amigo, contarle a Naruto podría ayudarle a resolver ese conflicto, y siendo sinceros, no tenía a quién recurrir.
—Estábamos en el cuarto de cambiado-
—¡Ah!
—Era está tensión que teníamos desde que estábamos en el agua y-
—Incomoda tensión sexual que ustedes tienen desde la pubertad.
—… la besé-
—¡Al fin!
—¿Quieres dejar de interrumpir? —con dientes apretados, una gran seña de molestia en su frente, Sasuke casi ladró las palabras. Naruto llevó su dedo a su boca y simuló un cierre en ella. Pero luego de que Sasuke no continuó, no pudo evitar hablar.
—¿Y?
—¿Qué?
—¿Qué pasó después?
—Nada.
—... ¿Qué?
—No pasó nada más.
—... cómo, ¿nada de nada? o ¿nada sólo segunda base?
—Naruto —la advertencia en su voz era clara y siniestra.
—¿O como nada y sólo frotarse con la ropa puesta?
El golpe con la almohada dolió y se preguntó si en realidad era eso o ladrillos.
—¡Ouch! ¡¿Por qué te molestas?!
—¡Porque dices estupideces!
—¡Porqué haces estupideces, Sasuke-teme! ¿Cómo que estabas encerrado con una muy húmeda Sakura, la misma que te trae babeando, al fin logras besarla y no pasa nada después de eso? ¿Eres gay?
—¡¿Qué?! ¡No, idiota!
—¡¿Entonces?!
—¡No sé! —explotó. Simplemente, Sasuke no sabía. No sabía por qué de repente estaba besando a la chica que le gustaba, ella le correspondía con la misma pasión y no pasó nada después de eso. Por qué cuando se separaron para tomar aire ella abrió los ojos y se quedó viendo a Sasuke con demasiado asombro.
Nadie decía nada, no porque él no quisiera, sino porque el ambiente caliente y de urgencia, lleno de tensión sexual cambió gradualmente y luego de golpe a uno de silencio, incómodo e incorrecto.
Como el soltar su agarre de ella fue torpe, y el subir y bajar de su pecho ya no tenía que ver con las actividades antes realizadas. ¿A ella no le había gustado? A pesar de haber correspondido, ¿Sakura no había querido eso?
—Un sueño —había dicho ella y Sasuke, idiotizado, no había encontrado las palabras. Y cuando por fin había adquirido el valor de hablar, cuando se acercó a ella y la tomó por los hombros, que Sakura puso su cara en su pecho, cerrando los ojos por segundos eternos mientras su respiración se controlaba, y cuando Sasuke iba a hacer la tan esperada confección-
—Este ha sido un bello sueño.
—… ¿Qué?
Parpadeando lentamente, una sonrisa ligera en sus labios, ella dijo. —Jamás me atreví a soñar algo así.
¿... lo estaba mandando a la friendzone...? ¡¿De nuevo?!
Había estado tan incrédulo y humillado que decidió ya no corregirla o comentar nada más. Su pobre corazón y orgullo no podía con tanta estupidez.
El resto del día había sido horrible. Sakura actuaba como si nada, mientras él moría por dentro.
¿Qué hizo mal?
—... no sé, viejo, suena muy... rebuscado —rascando su cabeza, habiendo escuchado lo sucedido, Naruto no sabía que decir para ayudar a su amigo.
—¿Has intentado hablar con ella?
Sasuke bufó y luego negó con la cabeza.
—Tal vez debes decirle...
—La he besado y aun así logró batearme. ¿Qué te hace pensar que diciéndole va a cambiar las cosas? —Pesimismo, orgullo herido, amargura y algo de decepción, eran la situación de Sasuke.
—Tienes razón, Sakura-chan es muy lista, pero algo tiene en cuanto a estas cosas. ¡Casi la violas y ni así entiende que le interesas!
—Pésima elección de palabras —pero Sasuke concordaba que Sakura era una inepta para captar su interés.
Con una mano en su barbilla, negando con la cabeza y suspirando, Naruto debía pensar en algo para ayudar a sus dos inútiles y despistados amigos en esta comedia que más que gracia, daba pena ajena.
Una vez más, ¿Cómo era que él sí tenía pareja y estos "listos" llevaban dando vueltas durante años en esta auto-friendzone?
El ruido de alguien tosiendo interrumpió sus dilemas internos, de manera automática miraron hacia la puerta de la habitación.
La puerta que estaba abierta.
La puerta en la que el hermano mayor, la madre y el padre de Sasuke estaban ahí.
Y la moneda cayó.
—¿Sasuke-chan? ¿Sería buen momento para que tu padre tenga una conversación contigo acerca de la diversión con seguridad?
El suave tono de la voz de su madre, las miradas incómodas de su padre y la burla contenida de su hermano eran claras: humillación se iba a agregar en su lista de emociones negativas de ese fina de semana.
—Yuh-...bueno, será mejor que-
—¿Por qué no te quedas, Naruto? Sería buena idea que escuches también.
¿Qué era peor que tu padre te volviera a dar la incómoda charla junto a tu amigo?
Nada.
—Oh, no olvides que la chica que te gusta te ha bateado, Hermanito.
Sasuke maldecía ese fin de semana.
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funfact: continuando con lo anterior, serían los abuelos de los chicos los que migraron, y sus padres se criaron desde jóvenes, entonces Sakura y todos ellos serían entre la tercera o cuarta generación viviendo ahí. en cuanto a la familia de Sasuke, su madre usa el "chan" porque ella sí tenía solo un poco de costumbre con los honoríficos y eso, pero más que nada lo usa con cariño hacia su bebé. De Sasuke me imagino a ambos padres de raíces japonesas, lo cual no es igual con Sakura e Ino.
