Disclaimer: La historia es de mi pertenencia, en ella sólo utilizo sin ningún fin de lucro, a los personajes de Naruto, cuyo creador es Masashi Kishimoto. Está prohibido re-suban esta o cualquier otra de mis historias, o adaptarlas. La canción pertenece a Little Mix.


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Sha la la la, shala la la...

Uh uh...

Tal vez haya chicos con mejores autos…-

—Eso que conduce Sasuke apenas sí se puede llamar auto —se jactó Naruto, para luego recibir un golpe por parte del mencionado.

Sasuke no lo iba admitir, pero su auto no era exactamente como él quisiera. Un carro de segunda mano, un tanto descolorido, pero en buen estado. Cuando su padre aceptó el comprarle un vehículo, Sasuke había esperado algo mejor. No lo iba a decir, pero después de todo un auto era el reflejo, y a veces orgullo, de un hombre. Así que cuando traían a colación eso... bueno, Naruto resultaba herido.

-… Podría haber chicos más populares que Sasuke...-

—¡Ja! consuélate que él no practique algún deporte, ni le interese, porque en realidad Sasuke ya levanta suspiros.

—¡Piggy!

Pues sí, Sakura sabía que Sasuke Uchiha atraía miradas, pero gracias al cielo no eran todo el tiempo ni tan obsesivas como aquellas historias clichés, en gran parte gracias a que Sasuke no le interesaba ser el centro de atención, y otra parte gracias a los chicos que sí eran populares por jugar americano o gustar de la compañía femenina.

-…O guapos…-

—¿Te estás quedando ciega? —un poquito de petulancia en la voz de Sasuke.

—Vaya, cuanta humildad tienes —sarcasmo en ella.

—Hn.

Bien, era cierto, Sasuke era muy apuesto y aunque no le interesaba la atención de las chicas, él estaba muy consciente de su físico.

—Metrosexual.

—Te escuché.

-…Podría haber chicos mil veces mejores que Sasuke…-

—Oye.

-… Pero jamás habrá alguien que fuera el mejor para Sakura.

—Oh, ¿él se ha sonrojado con lo que acaba de decir frente de marquesina?

—¡Ja! ¡Toma una foto!


L

La vida era hermosa ahora que el amor de Sakura estaba siendo correspondido. Como un sueño, pero mil veces mejor. Sobre todo porque al despertar seguiría siendo real.

Hacía exactamente una semana desde que Sasuke le besó apasionadamente, junto a una ardiente declaración, que él estaba enamorado de ella. Se besaron por tanto tiempo que sus labios ardían. Antes, sus miradas siempre se conectaban, pero luego de ese interminable beso, era como si no pudieran estar un momento sin verse.

—Eww —Naruto dijo, entre sonidos extraños y fingir contener el vómito. Sus amigos, demasiado contentos consigo mismos, poca atención le dieron al chico.

Naruto recordó cómo era la dinámica antes de todo el lío de Sakura para buscar amigas: ella y Sasuke siempre tenían un tipo de lazo diferente, viviendo en negación, aún había la tensión y pequeñas acciones que le sacaban de quicio. Ahora había algo peor, e Ino compartía su broma.

—Son demasiado cursis, ew, ew.

—Cierra la boca, cerda envidiosa.

—A que duran una semana.

—¡Ino!

—¡No se les ocurra hacerlo frente de mí, ttebayo!

—Naruto —Sasuke y Sakura molestos eran peor que cuando eran melosos.


O

Odiaba el eyes smex que ellos se daban.

Todo el tiempo. Sin importar el lugar o situación, ese par se daba una miradita que-ew. Claro que, a veces era menos fuerte o más sutil, pero ahora era ridículamente grotesco.

No se comían con la mirada, no había perversión o lujuria, eso Naruto podría aceptarlo, tenían hormonas. Pero nooo… era mucho peor. Eyes smex; sus miradas llenas de tensión sexual y amor que ya no ocultaban… eewww

Ahora, en su asqueroso mundo de algodones y manitas sudadas, ellos se miraban a los ojos como si no hubiera nadie más en el mundo. No hablaban, apenas y había algún cambio en los movimientos de sus labios (siempre sonrisas brillantes por parte de ella y tenues por parte de él) pero todo, todo era con miradas.

A pesar de que se besaron como posesos el día de la "declaración", Naruto no les ha visto compartir tal contacto otra vez, ni tampoco tomarse de las manos, y conociendo al retraído de su amigo lo más seguro era que dichos afectos los dejaran para cuando estuvieran solos.

Una horrible imagen mental se instaló en su cabeza y no pudo evitar el temblor en su cuerpo-

—¡Ewk! ¡Qué asco, ttebayo!

—¿Cuál es tu problema?

-y dar su opinión,

—¡Ustedes pervertidos!

—¿Perdón?

—¡Dejen de mirarse como si acabaran de tener sexo, es asqueroso pensar en eso!

—¡Naruto!


V

Ver para creer.

Ciertamente, ellos ya lo suponían. Todos alrededor ya creían que esos dos salían, pero vaya que aun así era sorpresivo ver el cambio en su dinámica.

Temari les evaluaba con algo de diversión y sí, un poco de envidia, después de todo Sasuke era todo un chico lindo, y los chicos lindos nunca estaban de más. Junto con sus hermanos, la mayor de los Sabaku se encontraba en una de las habituales reuniones mensuales que realizaban con Naruto y sus amigos. No era fanática de este tipo de reuniones, a decir verdad ella preferiría pasar un viernes por la tarde en otro lugar o con otras personas, pero ella y Kankuro se habían hecho la promesa de apoyar a Gaara con su rehabilitación, y lo cierto era que entre más tiempo su hermano pasaba con él excéntrico rubio, sus ánimos y metas prevalecían.

Kankuro, a diferencia de Temari, disfrutaba las salidas con el trío de chicos, la hermana mayor suponía que era debido al crush que este tenía con la pelirrosa, pero lo cierto era que su hermano gustaba de bromear con Naruto, además, tenía más público para mostrar sus macabros títeres.

Y cuando creyó que ese día sería como cualquier otro junto a estos chiquillos, se llevó una sorpresa.

—¡Adivinen qué! ¡Sasuke-teme se le declaró a Sakura-chan!

Como si fuera la noticia más impactante y esperada por toda Latinoamérica unida, Naruto iba contando, demasiado feliz y orgulloso que sus amigos dejaran de ser estúpidos y al fin aceptaran el amor mutuo que se tenían.

Mirando a la incómoda pareja, como sin negarlo, ellos estaban uno junto al otro -Sasuke tratando de mostrar indiferencia y Sakura regañando a Naruto sobre modales- aun así, ellos no se apartaban. Y aunque no se veían tomados de las manos, los pequeños cambios en sus acciones como cuando Sasuke le miraba más abiertamente y Sakura le sonreía más, o los suaves susurros que trataban pasaran desapercibidos. Todo eso estaba presentes.

Temari sonrió, divertida por el desenlace de esos dos y también por la reacción y grito ahogado que Kankuro tuvo al saber las buenas nuevas.


E

Era increíble las reacciones de la personas a su alrededor. Sus amigos celebraban y festejaban el que Sakura hubiera salido de la "zona topo". No tenía ni idea a qué se refería Naruto y decidió pasarlo por alto o terminaría golpeándolo. Pero Ino bromeaba con ella, haciendo insinuaciones poco inocentes. Naruto les abrazaba a ambos mientras limpiaba lágrimas falsas y decía "Sabía que no podían ser tan idiotas por tanto tiempo...".

Su cariño era, como siempre, mostrado entre cursilerías e insultos.

Aquí Sakura sentía un calorcito cubrir su corazón al notar que no sólo Sasuke y Naruto eran sus amigos. Tenten le sonreía con sinceridad ante las buenas nuevas.

—Tienes a tu animador oficial, eh, Sakura.

Divertida, mientras ambas esperaban el reacomodo del equipo contrario, Sakura solo atinó a asentir. Eufórica por este partido amistoso de vóleibol, por su buena suerte hasta ahora, y por la personas que le observaba con orgullo desde las gradas.

—¡Destrúyelos, frente de marquesina! —el grito de Ino se hizo presente en Sakura, quien brevemente le miró, la rubia animadora le sonreía con reto y diversión, vestida en su traje de porrista y pompones en mano.

Ino. Tenten. Naruto.

Sasuke…

Todo era demasiado bueno.

Y vamos, en ese momento a ella no podía importarle nada menos su dulce y extraordinaria realidad. A pesar de que había cierto... ejem, situación (llámese Hinata-chaan, tch), que debía arreglar, por ahora lo dejaba pasar. Estaba gozando de su etapa de luna de miel con Sasuke y nada podría opacar esto.


Sasuke y ella se encontraban en la sala de estar, habiendo preferido quedarse a ver una película en lugar de ir junto a Naruto e Ino a una escandalosa salida.

Sakura estaba emocionada, a pesar de que eso no era algo extraño entre ellos, pues las estancias para ver películas solían ser muy comunes, pero había un sutil cambio en la atmósfera.

Sentados en el mismo sofá, con sus cuerpos más que modestamente cerca, con toda su atención en ellos en lugar de la película, a la espera en que Sasuke hiciera el movimiento de bostezar, levantando su brazo y "casualmente" colocar ese brazo sobre los hombros de Sakura para luego mirarse más intensamente, acercarse y bes-

—Sasuke-chan, dónde- ¡oh! ¿Sakura está aquí? ¡Cuánto tiempo sin verte! —tan cándida y amable, la madre de Sasuke anunció su llegada evitando el acto de los tortolitos.

Como costumbre arraigada, ellos se separaron demasiado al saber que ya no estaban solos. Sasuke no lo diría, pero le irritaba un poco la interrupción. Sakura en cambio sonrió, si bien no contenta por el beso que no pudo recibir, emocionada por saludar a la madre de Sasuke.

—¿Cómo has estado cariño? Estás más linda que antes, ¿cierto Sasuke-chan?

Para nadie era secreto que ese par de tontos se gustaban desde la escuela media. Todos, tooodos, lo sabían, pero poco caso hacían Sasuke y Sakura. Así pues, su madre siempre tomaría la pequeñas oportunidades que tenía para que Sasuke se abriera hacia Sakura y comenzarán una bonita relación, y en casos como este cuando la matriarca Uchiha le lanzaba el anzuelo, esperaba una negación o comentario indiferente de su hijo (en qué momento salió mal su crianza, no estaba segura) pero ella no desistía.

Claro que poco sabía ella que Sasuke y Sakura-

—Sakura siempre se ha visto linda —su hijo menor admitió.

Y oh, Dios.

¿Qué?

Sakura sonrojada, rozando su mano brevemente con la de él, ambos enlazando miradas suaves, y despidiendo esta aura rosa que a Mikoto le daba escalofríos.

¿Qué es esto? Ellos actúan como si...

Como si...

Abriendo mucho los ojos, ahogando una exclamación, tapó su boca con la mano mientras los tortolitos se encapsulaban en su burbuja de amor.

Amor...

Exaltada, se apresuró a la cocina, donde se puso a repasar mentalmente lo que acababa de suceder.

¿Era verdad?

Con la misma rapidez y urgencia, se encaminó hasta la habitación de su hijo mayor.

—¡Itachi!


Su familia era peculiar, no exuberante o extraña pero tampoco se creían nobles. La familia Uchiha era una bastante educada y recatada, nada extremista. Su padre era alguien serio y de pocas palabras, pero cuyas acciones hablaban más. Su madre, en cambio, era más abierta y dada al afecto. Pero era su hermanito el más singlar y sin duda, el miembro más preciado para Itachi. Toda una vida cuidando de él, viéndolo crecer...

Como la primera vez que orinó su cama. O aquella vez en que fue perseguido por una manada de gatos callejeros, ahí el niño había intentado llenar una hoja con las marcas de las patas. Itachi recordaba con claridad su rostro lleno de miedo, ojos lloroso mientras gritaba "¡Hermanito, sálvame! O como cuando Sasuke tenía trece e Itachi entró a su habitación sin tocar la puerta y Sasuke estaba mas-

—¡Suficiente! —la voz de Sasuke contenía cólera, rabia y vergüenza, pero era lo último lo que te dominaba. Su cara completamente roja, exhalado y con la indecisión entre matar a su hermano o mudarse del país.

Qué vergüenza. —Cierra la boca, Itachi.

—Nooo, ¡vamos de verdad quiero seguir escuchando! —Sakura pedía, había estado tan enfrascada en todo lo que el hermano de Sasuke le estaba contando.

¿Cuánto costaba un pasaje sin retorno al país más lejano? Pensaba el menor de los Uchiha.

—Sí, Sasu-chan, tu novia quiere escuchar más.

Y era que el reciente interés de Sasuke por cometer asesinato e irse de fugitivo no eran tanto a las historias vergonzosas y privadas de él, sino que el traidor de su hermano las estuviera contando frente a su novia.

Pensar en Sakura como "novia", incluso en su mente, le hacía sentirse aún más avergonzado. ¿Por qué no fui hijo único?

—Además. De pequeño las personas siempre creían que era una niña. De hecho, madre tomó un par de fotos con el usando un vestido, deben de-

¡No, no, no! ¿Qué podía ser peor que estar atrapado entre el baño de vergüenza que su hermano le estaba dando frente a la chica que le gustaba?

—¡Ooh, dios que linda!

—¡Sakura!

—¡Lo siento!

Sasuke sólo se hundió más entre el sofá, esperando que cobrara vida y le devorara.

Esto es horrible.


Al menos la cena fue mejor. Sakura no era una desconocida en la familia, casi toda la vida tratándose, amigos y compañeros de escuela. Ella estaba cómoda entre su familia y estos le daban una cálida bienvenida. Sasuke sonrió un poco, a gusto con la escena; su madre conversando con la pelirrosa, hablando ropa y el baile próximo a celebrar. Su padre preguntándole por su rendimiento en la escuela, sus planes académicos a futuro. Su hermano charlando con ella sobre su entrenamiento de vóleibol y próximos juegos.

Se sentía... contento.

Sasuke no sabía que había estado cargando con una bolita de ansiedad. Todo ese tiempo pudo haber estado disfrutando de eso: su familia, la chica que le gustaba, por completo y pleno. Debió haberse declarado antes, pero estaba bien tal cual. Ahora lo tenía todo y se sentía completo-

—¿Y cuándo es la boda?

Hasta que su hermano habló.

—¿B-boda? —como si el rosa de su cabello se reflejara en su cara, Sakura se sonrojó por la inesperada y abrupta -y estúpida, estúpida- pregunta de su hermano (igual de estúpido).

Como una expectativa instalada en los ojos de Mikoto, la madre de Sasuke se inclinó más sobre la mesa, no perdiendo detalle del sonrojo y balbuceo de Sakura, o la mirada asesina de Sasuke dirigida a Itachi y la obvia incomodidad y sonrojos en el chico.

¡Qué bonitos! Mikoto se derretía por dentro.

—Qué estúpida pr-

—Sasuke —la advertencia de su padre le detuvo a completar la frase, pero siguió fulminando a su hermano.

Fugaku entendía la situación que Itachi quería provocar, pero por todo lo que escuchó en la sala antes de la cena, era justo dejar descasar a Sasuke. Su hijo mayor a veces gozaba de ver a su hermano en aprietos.

Decidiendo salvar la dignidad de Sasuke y Sakura, el patriarca cambió de tema;

—Aún es muy temprano para eso. Sería mejor solo disfrutar de esta etapa —visiblemente los adolescentes se sintieron mejor. Al menos por unos segundos— ¿Están usando protección?"

Las reacciones de los presentes fueron como una película con sucesos ligados a explosiones, exclamaciones, escupidera de agua, vergüenza, alguien ahogándose, grititos de indignación, (todo lo anterior a Sasuke y Sakura) risitas (Itachi) y algunos murmullos sobre bonitos nietos.

—¡Padre! —entre tantas emociones y tartamudeos, Sasuke al fin vocalizó su nombre.

Fugaku no entendía esas reacciones exageradas, lo de él era una duda bien intencionada, después de todo ellos eran demasiado jóvenes para embarcarse a la vida plena de una pareja casada o las responsabilidades de un hijo.

—¡Nosotros apenas estamos saliendo! Nosotros no-no-

—Vamos, hermanito, es algo muy normal.

¿Cuánto se enojaría su madre si le aventaba su delicado set de tazas en la cara de Itachi?

—Tu hermano tiene razón. A tu edad, es muy normal que las hormonas se manifiesten de manera alocada. Sakura es una jovencita muy bella. Ambos son personas sanas y responsables, entre una de sus tantas sesiones de-

—Oh, me voy a desmayar.

—Trágame tierra.

—Sasuke-chan, escucha a tu padre.

—No deben sentirse avergonzados por algo natural como lo es el coito.

—Dios mío.

—Sí, debes escuchar eso todo el tiempo, eh hermanito.

—Itachi hijo de-

—¡Sasuke!


En cuanto la incómoda cena terminó, Sasuke se levantó junto con Sakura quien agradecía la cena y ambos se dirigieron a la recámara de él, caminado tan rápido ignorando la comentarios de "no vayan a hacer sin protección," por parte de su familia. En cuanto estuvieran dentro, Sasuke cerró la puerta y ambos pudieron respirar. El silencio acompañó el cansancio, y agotada, Sakura se dejó caer en la cama de su novio.

Aaaah. Enterró su cara en la almohada, ahogando el grito que desde su alma sentía carcomiéndola.

Que humillante. Que vergonzoso. Que, qué-

—Bochornoso —Sasuke expresó los sentires de ella.

Moviendo su cara de lado, abriendo un ojo, miró a su acompañante. Sasuke se veía incómodo y sus ojos mostraban pena y disculpa. Él estaba sentado junto a ella, ambos pies en el piso, pero aunque le daba la espada, su rostro estaba de lado. Sus ojos rehuían de ella, y en sus mejillas un gran sonrojo.

—Lamento todo eso.

Sakura sonrió, cejas fruncidas y rasgos suaves.

—Tus padres están locos.

Sasuke bufó, medio risa medio resoplido. Sacudió su cabeza, no como negación de lo que ella dijo, sino recordando lo de hace unos momentos. La sonrisa de Sakura se ensanchó.

El que su novio sujetara su mano le alertó. Fue inesperado, cómo Sasuke se acercó un poco más a ella y tomó su mano entre la de él. El simple y sencillo acto, muestra de cariño, le dio más color a su rostro y una sensación suave y tierna dentro de ella se iba expandiendo.

Sus miradas se conectaban, sus almas se entendían. No tenían que hablar o explicar, no ahora. El silencio era grato luego de ese acalorado y único día.

—¿Esto está bien? —él preguntó, pues dejó su lugar y se acomodó en la cama con ella, con sus manos aun entrelazada entre ellos. Preguntó eso pues acababan de huir negando que llevaban su relación al plano sexual.

—Sí —Sakura pronunció suave y cálido, sin dejar de mirarle.

Eso era irreal. Demasiado perfecto y demasiado cálido.

Estar así con él le hizo olvidar lo que hace momentos sucedió, y aunque lo recordara, palidecía de importancia pues todo lo que su mente pensaba, lo que su cuerpo sentía y lo que su corazón anhelaba era a Sasuke ahí con ella.

¿Cuántas veces habían compartido este tipo de situación? Ambos en la misma cama charlando o mirando una película. No había mucho cambio en el trato que compartían ahora.

Sólo que no era verdad, pues las miradas ya no era apenadas o temerosas a ser descubiertas. Ambos compartían roces, enlazaban sus manos y estaban más cerca.

Ahora entendía eso del topo.

—¿Por qué te ríes?

—Naruto…

—Eso mata el momento.

—Cierto, lo siento.

—Hn.

Ese estúpido monosilábico no le molestó a Sakura, pues junto con él, la sonrisa más arrebatadora que Sasuke le mostraba, una que se estaba haciendo común esos días y que ella dudaba algún día dejaría de tener efecto en robar el aire de su sistema y desconectar su cerebro se le regalaba. Sasuke se acercó a ella, rostro inclinándose con la obvia intensión de probar su boca.

Recordaba haberle dado tomates hace no poco tiempo, confundiendo lo que esa mirada significaba.

Que boba.

—Sakura —su rostro a tan poca distancia, sus alientos en la piel del otro, sus ojos cerrados y sus labios prácticamente rozándose,

—¿Sí?

—Ya deja de balbucear —la diversión en su tono acompañando la sonrisa que pronto desapareció para poner sus bocas en otra acción igual de arrebatadora. Los besos con Sasuke se estaban haciendo adictivos.

—¿Necesitan condones? —un grito desde el otro lado de la puerta les interrumpió y mientras Sasuke maldecía a su hermano, Sakura reía, decidiendo que ese tipo de amor era justo todo lo que quería.

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Shala la la..

Oh, ooh..

It's you I am dreaming of…

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