Capítulo 7

- Ustedes tres de nuevo causando problemas – comenzó a retarlos el director Tomoe con gran severidad – de ti Seiya no me extraña nada y de ti Haruka siempre supe que serías conflictiva debido a tus antecedentes, pero la que en verdad me ha sorprendido es usted señorita Kaioh! – le decía encarándola duramente - su comportamiento en el último tiempo deja mucho que desear y debe ser por las malas juntas – sentenció interpelando a los otros dos jóvenes que eran por esencia conflictivos.

- Pero todo ha sido un accidente – se defendía la peliverde – nosotros solo cometimos una pequeña equivocación, pero nunca quisimos que nada de eso pasara, lo juro señor - exclamaba pidiendo piedad

- Enfermaron a toda la escuela! – dijo exaltado – yo debería echarlos a los tres de esta institución, fue un gravísimo error la fechoría que cometieron y pusieron en riesgo a todos los estudiantes de esta prestigiosa institución.

Los tres chicos se miraban con evidente miedo en sus rostros, sabían que lo que habían provocado era grave, pero fue un accidente y no algo intencional o planeado

- Son un peligro público y una mala influencia para los alumnos de este internado y sus acciones deben ser sancionadas – espetó seriamente con una mirada penetrante

- Pero señor, no me puede echar, apenas y llegue aquí! – suplicaba Haruka - ya me han echado de 3 escuelas diferentes… y a esta altura ninguna me recibirá!

- Nuestros padres pagan una suma más que importante de dinero y han donado diversos equipamientos de última tecnología, creo que debe reconsiderar si es que nos quiere echar, además esto le puede afectar a la imagen, no se olvide que nuestras familias son poderosas e influyentes – replicaba Seiya con soberbia en una posición altanera y desafiante, sabiendo que en el fondo el dinero los hacía poseedores de un gran poder.

- Por favor señor replantéeselo, cualquiera puede cometer una equivocación – razonaba Michiru más amena apelando a la empatía

- permiso director Tomoe – entraba la vampira Setsuna interrumpiendo la reunión

- si adelante, que sucede profesora Setsuna? – preguntó el director tratando de calmar su voz para responderle a la docente que entraba en la habitación

- lamento interrumpir, pero no pude evitar escuchar sobre su conversación director Tomoe – comenzó a decir la morena calmadamente – pero debo pedirle que reconsidere su decisión, es demasiado drástico lo que está proponiendo.

Todos estaban sorprendidos, la vampira no era conocida por ser la más amable de las profesoras del internado, de hecho todo lo contrario, entonces por qué los estaría defendiendo? Algo no encajaba y no dejaba de molestar sobre todo a la peliverde que la miraba con incredulidad y sin dar crédito a las palabras que escuchaba… algo raro debía estar pasando para que la morena les ayudara y no creía que sería nada bueno…

- vamos no puede ser tan severo con ellos, tienen razón todos podemos equivocarnos y tenemos derecho a tener otra oportunidad – se acercó al director – y aparte es verdad lo que dice el cola de caballo, sus padres son muy influyentes en está escuela y los más poderosos de Japón – le dijo esto último en un susurro para que no pudieran escucharla los alumnos

El director Tomoe lo meditó un tiempo y reconsidero su decisión, tenía razón con lo que decía el pelinegro, pero no podrían librarse sin alguna consecuencia, por lo que finalmente decidió suspender a los tres alumnos por 1 semana.


- Oye Michi no encontraste sospechoso que la vampira nos salvara el pellejo? – preguntó suspicaz la rubia

- Ni me lo digas – dijo mirándola con reticencia – yo… ya sé porque estaba tan extrañamente amable…

- Y por qué era? – balbuceo curiosa presentándole toda su atención

- No lo podrás creer Haruka! Es lo peor de la vida!…

Haruka no daba mas de la curiosidad y no entendía porque hablaba así su sirena

- Tu sabes que su apodo es la vampira, cazadora de hombres… - le dijo mirándola fijamente

- Eso todo el mundo lo sabe…

- Bueno recuerdas cuando citó a mi padre a una reunión…

- Si, como olvidar aquella memorable escena – le dijo divertido entre risitas

- Ahora está con mi padre – le soltó secamente

- Qué? Osea que la vampira vendría siendo algo así como tu madrastra? – estaba impactada por la noticia que de pronto le había soltado la peliverde

- Y algo así como tu suegra… – le respondió seductoramente

Pensar en la vampira como su suegra no era que le gustara mucho, sería…extraño…por decir lo menos...

- Haruka tienes que ayudarme! Tengo que sepáralos!

- Mmm pero cómo? - la miraba con extrañeza

- No sé, hay que idear un plan… ahora que nos tenemos que ir a casa por una semana… por qué no te quedas en mi casa? – le propuso la peliverde astutamente – así me ayudas a pensar algo y además podemos estar juntas más tiempo

- Está bien – respondió no muy convencida, tendría más tiempo para poder pasar con su enamorada y eso siempre era un aliciente


El padre de Michiru llegó a buscar a su hija al colegio en su elegante smoking negro, lucía impecable como siempre y despertaba la mirada de las chicas del colegio, aunque él sólo las ignoraba, estaba acostumbrado a ser acosado por las féminas ya que su presencia nunca pasaba desapercibida. Su nombre era Darien Chiba, aunque lo cambió a Darien Kaioh cuando su esposa murió hace 3 años atrás y ahora todos lo conocían como el señor Kaioh.

En el hall central de la escuela ya estaban listas la violinista y la corredora esperando a que llegara el padre de la peliverde. Cuando Michiru le contó a su padre que debía ir a su casa por 1 semana no le dijo el motivo real por el cual debía faltar a la escuela, por lo que el pelinegro no se había enfadado y aceptó de buena gana que la acompañara su amiga, pensaba que luego de la ruptura con su novio Seiya sería bueno que tuviera alguna amiga que la acompañara.

- Hola papi, ya estamos listas – le dijo alegremente la peliverde, dándole un beso en la mejilla – nos vamos de inmediato? – estaba ansiosa por ir a su casa con el amor de su vida

- Si, solo espera que tengo que hablar algo con tu maestra Setsuna una pequeña cosa – le dijo mirando la morena que iba pasando por el hall

Michiru le lanzó una mirada de desprecio absoluto, le molestaba de sobre manera que se acercara a su padre, finalmente los comentarios de pasillo eran verdaderos y era nada mas y nada menos que una devora hombres…

Setsuna lo miraba coquetamente e insinuaba descaradamente su escote, Darien por su parte lo miraba embobado, cayendo completamente en sus encantos

- Arrgh, mira Haruka se comporta como un idiota! – le decía a la rubia

- Es un hombre soltero después de todo… - musitó la corredora subiendo los hombros

- No lo defiendas! Imagina que fuera tu padre el que estuviera con la vampira!

- Iuuuugh no quiero ni imaginar eso… que asco! – le dijo viendo como esos dos seguían hablando provocadoramente exacerbando el enojo de la violinista

- Entonces podrías venir a cenar mañana?, así aprovechamos que está Michiru y podemos compartir todos juntos – le decía Darien a la vampira como si fuera el plan más brillante para introducirla a su hija.

- Por supuesto, me parece una muy buena idea, nos vemos mañana– le dijo la profesora dándole un beso en la mejilla de forma seductora y luego fue a la sala de maestros

- Aaarg! Viste esooo! – Michiru no lo podía creer, le causaba repulsión. La vampira en el internado conocía a los hombres más ricos y poderosos de Japón y claro que iba a ligar con ellos, sin contar que su padre era rico pero además muy atractivo, lo que lo hacía irresistible a las mujeres y sobre todo a esa interesada maestra de cuarta.


Luego de ese episodio finalmente llegaron a la mansión Kaioh, se notaba que era una familia muy adinera por el extenso terreno de la propiedad, el recorrido desde el portón a la entrada principal de la casa eran unos 3 kilómetros, aunque Haruka no estaba sorprendida ya que vivía en una mansión similar y seguramente todos los estudiantes de aquel internado.

- Esta es mi habitación – le presentó la peliverde su único sector que le pertenecía completamente a ella y donde podía hacer lo que quisiera.

La pieza era de color blanco y tenía unos cuadros pintados con sus propias manos colgados en las paredes, a Haruka le llamó la atención una marina, el mar estaba alborotado y se sentía como si le transmitiera cierta melancolía aquella pintura tan magnífica. En la equina del cuarto se encontraba un precioso violín, se notaba que la última vez que estuvo ahí estuvo practicando ya que junto al instrumento musical habían un par de partituras desordenadas.

- tu cuarto es muy elegante… como tú… - murmuro ruborizada dándole una dulce mirada

- Eso crees? – dijo lentamente de manera insinuadora pasando sus manos por su cabello – a veces puedo ser muy vulgar – soltó provocadoramente subiendo una ceja

- ver para creer – respondió dándole una mirada desafiante

- quieres ver? - Michiru se acercó intimidándola – quieres que te lo demuestre? - la arrinconó contra la pared y la comenzó a besar en los labios con los ojos cerrados de forma apasionada

La rubia se sorprendió ante la respuesta de su chica, se encontraba totalmente sometida, cosa que le agradó mucho, suspiro profundamente y se dejo llevar por su hermosa sirena, tenía un aroma embriagador, lentamente comenzó a sacarse el uniforme del internado dejando que las prendas cayeran desordenadas junto a sus pies desnudándose ante la vista de la corredora, quien estaba agradablemente sorprendida con lo que sus ojos veían, la violinista tenía un cuerpo perfecto, como si hubiese sido esculpido a mano, su piel tersa era blanca como la nieve y sus senos turgentes. Michiru le dio una mirada lasciva, se acercó a la rubia y comenzó a desvestirla mientras le daba besos que recorrían todo su cuerpo.

Haruka no tenía tanto busto como la peliverde, su cuerpo era mas atlético y musculoso, pero no menos atractivo, su vientre era plano y se marcaban levemente algunos músculos en los abdominales, debido a su duro trabajo de su entrenamiento, lo cual enloquecía a la violinista.

- Vamos a mi cama – la invitó la aguamarina despojándola de sus últimas prendas…

La rubia la tomó entre sus brazos, la cargó a la cama de dos plazas, la tiro salvajemente y se posicionó encima de la peliverde. Observó su rostro por un instante tratando de guardar ese recuerdo por siempre, su rostro era angelical, sus facciones finas y sus ojos azules eran como el refleje de un profundo océano lleno de emociones, se dejo llevar por sus pensamientos y comenzaron una pequeña batalla entre las sábanas. Michiru tomó los brazos de la rubia y la dejo debajo de ella, quería llevar el mando y comenzó a explorar el cuerpo de su amante apasionadamente haciéndola sentir un gran placer.

- Michiruuu – escuchó unos gritos que venían del piso de abajo – está listo el almuerzo – llamaba su padre

- rayos! – dijo la peliverde – tendremos que terminar esto mas tarde…

- claro, te devolveré el favor… - respondió la rubia con una sonrisa ladina

Las dos se vistieron y bajaron al comedor para almorzar junto a su padre que las esperaba ya sentado en el puesto de cabecera de aquel elegante comedor. La mesa estaba puesta y habían unos deliciosos platos servido que había hecho su sirvienta desde muy temprano aquella mañana para recibir a la niña del hogar.

- Estas algo colorada hija, no estarás enferma? – le preguntó preocupado el pelinegro a su hija

- mmm no lo creo – dijo entre risitas Haruka – le puedo decir que su hija tiene mucha energía, está perfecta - dijo divertida la rubia

Michiru la miró y sonrio nerviosa – cállate Ruka! – le un tanto avergonzada, menos mal su padre no entendía a que se refería su "amiga"

- Entonces ustedes son amigas desde hace mucho tiempo?, no te había visto nunca Haruka

- Eeh, no… entré este año en el internado

- Así es, Ruka es nueva en el colegio, pero es muy popular, también es corredora y es muy buena cocinera… - hablaba orgullosa la muchacha de pelo ondulado

- vaya se nota que se llevan bien, me alegro mucho de que sean amigas – decía contento por su hija – oye Michi, hay algo que te quería contar…

La peliverde sospechaba lo que su padre le quería decir y no le agradaba nada, iba a estropear ese momento tan bueno que estaban pasando…

- Setsuna vendrá con nosotros mañana – le dijo esperando ver cual sería la reacción de su hija

- oh padre eso es genial! – la rubia la miraba descolocada, no era que la odiaba?

– yo te había dicho que tenía problemas para entender física y la contrataste para que me haga clases particulares no es así? Pero déjame decirte que la vampira Setusuna es pésima maestra, gracias a ella no me gusta ese ramo y a ninguno de mis compañeros...

- mmm…– dijo incómodo, sin saber bien como reaccionar – tu ya eres grande y entiendes estas cosas, yo la quiero conocer como mujer, no como tu maestra… – dijo finalmente

- qué!? – gritó – papá tu sabes como le dicen a Setsuna? Le dicen la vampira devora hombres!

- si lo sé, tú lo escribiste en la pared y por eso la conocí…

- ya te dije que yo no fui! Y eso no importa, lo que importa es que es verdad, ella solo anda en busca de la fortuna de los padres millonarios!

- esas son cosas que inventan los estudiantes nada mas y te guste o no ella vendrá mañana y espero que te comportes – sentenció con tono severo

Michiru se levantó de la mesa y se fue a su habitación, Haruka no había dicho una sola palabra durante todo ese rato, era un ambiente tenso y se quedó sentada al lado del padre la peliverde, produciéndose un silencio incomodo…

- mmm… hace mucho calor últimamente eh… - dijo Haruka tratando de romper el hielo de muy mala forma…

- si quieres Haruka puedes ir con ella… - le dijo sin ánimos el pelinegro

- entonces ire a ver cómo esta ella – le respondió amablemente y fue en busca de su sirena

- Estamos en guerra Haruka – le dijo la peliverde firmemente – tenemos que idear una estrategia de aquí a mañana para que la vampira no vuelva a pisar esta casa…

- pero que piensas hacer? - decía dubitativa

- mmm no lo sé aún… ayúdame tú Ruka!, tú siempre tienes buenas ideas – le pidió con ojos suplicantes

- ya sé! – dijo iluminada

Michiru la quedo mirando esperando a escuchar el brillante plan de la rubia

- usare mi disfraz de tu padre y la espantaré! Jejeje – dijo divertida

- Rukaaa! Pensé que en verdad tenías un plan! – le dijo infantilmente tirándole un almohadazo que le llego directo en la cabeza

- aaay, Michi trátame más suavemente - se quejaba la corredora con la mano sobándose la cabeza

- entonces podríamos terminar lo que habíamos empezado… - se acercó a la la aguamarina y la tomó por los brazos dándole un apasionado beso en los labios.


Comentarios de la Autora:

Hola a todos! perdón por demorar tanto en actualizar, pero tenía que terminar un ramo de la u y me encerré en mi casa a trabajar en eso!

Gracias por los comentarios, me hacen muy feliz! espero que se me ilumine la ampolleta pronto y poder subir el siguiente capítulo!
Si, sé que es terrible darien con Setsuna! jaja yo tampoco me esperaba eso! se me pasó esa idea por mi cabeza loca y lo escribí, pero ya veremos que pasa...
El público quería algo más candente y ahí tienen, espero que le haya gustado!

si tienen ideas para el plan de Michiru y Haruka son bienvenidas! creo que tanto trabajo para la u me dejo el cerebro seco :c (aunque me fue muy bien, así que estoy feliz por eso)

Gracias Hitomi, Jesseboy Ronne, Alexia, Hotaru tomoe, osaka, Chat'de'Lune , samirasama cullen, Ytap por darse el tiempo de escribirme un comentario! de verdad lo aprecio mucho!