Disclaimer: La historia es de mi pertenencia, en ella sólo utilizo sin ningún fin de lucro, a los personajes de Naruto, cuyo creador es Masashi Kishimoto. Está prohibido re-suban esta o cualquier otra de mis historias, o adaptarlas.
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Era la etapa de Luna de miel que les hacía dejar a todos y todo fuera de ellos era...
—Ugh, me dará diabetes con tanta miel.
—¡Vamos Ino, no es tan malo!
—¡Se comen con la mirada! —apuntó hacia los culpables de su malestar. El otro rubio no pudo evitar el golpe en su estómago (figurativo) ante la escena.
—Okay, si es algo grotesco.
Sasuke y Sakura…
Esos tórtolos insensibles.
Era bonito, suponían los demás, su romance de película adolescente. Era algo un tanto lindo y cómico cuando Sasuke y Sakura compartían miradas y a su alrededor solo era la persona al frente. Corazón palpitante, emociones cálidas y contentas. El disfrute de estar con la persona querida desde hace tanto…
¡Pero! ¿Por qué Sasuke y Sakura no tenían consideración de todos? (Ino Y Naruto tenían tanto ego que ellos abarcaban ese "todos".
Era un drama de los rubios, una broma más que nada, el hacerles la burla o quejarse de la falta de atención que los tortolitos estaban teniendo con todo lo que les rodeaba. Aunque siendo sinceros, sí era algo incómodo para ciertas personas, dígase de nuevo Naruto e Ino, quienes sostenían el papel de mejores amigos de la pareja cursi, y por dicho motivo pasaban bastante tiempo con ellos. O mejor dicho, a un lado de ellos.
¡Y es que! ¡Los enamorados les ignoraban! Pero que les ignoraran era mejor que presenciar sus muestras de afecto, que hasta el momento seguían siendo tenues, a veces -a veces- se sostenían de las manos, pero las miradas, Dios santo... asco.
Ellos brillaban con una especie de afterglow que insinuaba contacto íntimo.
—¡Eeeww!
—Naruto, no hagas eso cuando tienes la boca llena de ramen —Ino le recriminó, un poco asqueada ella misma.
Y es que parecía que ahora los amigos eran ellos. Pasaban tanto tiempo uno junto al otro ya que los desatentos de sus amigos no les daban ni la hora del día. ¿Cómo Ino Yamanaka terminó en un puesto de ramen obligando a un rubio cabeza de chorlito a comer con educación?
Que rayos, de verdad.
Esto, todo esto merecía retribución. Solo espera niña frente, un día serás tú la que este sentada comiendo ramen y yo seré la afortunada en un romance.
—¿En serio no tienes nada mejor que hacer?
—¿Eh?
Ino volvió a hacer un gesto de asco, este idiota hablaba con la boca llena de comida. Paciencia, paciencia que hasta ahora Naruto era el único con el que ella podía ir al centro comercial— ¿No deberías estar con tu novia o algo?
—Oooh, a Hinata-chan no le molesta.
—No me refiero a eso.
—Está bien, no me caes de lo mejor pero no eres tan mala, además me da cosita dejarte sola.
—¿Perdón?
—Sakura es tu única amiga, así que debes sentirte mal que…
—¿Perdón? —repitió interrumpiéndole— ¿Es que crees que soy una perdedora sin amigos además de Sakura?
—Uh... ¿no?
—¡Claro que no! —se levantó haciendo un chirrido en el banquillo, lastimando los oídos de los presentes.
—Soy Ino Yamanaka, capitana del equipo de porristas soltera codiciada y alumna sobresaliente.
—Uh…
—Yo soy quien le hace el favor a frente de marquesina con mi amistad, no al revés.
—Uh.
—¿No me crees? ¿No me crees tú bicho rubio con malos modales? Bien, tampoco necesito de tu lastima —tomando su bolso y moviendo su cabello hacia atrás, furia del arranque repentino de drama sin fundamento, la rubia con paso pesado y pasos rápidos caminó lejos del otro rubio.
Ojos sorprendidos, boca llena de ramen y-
—¿Quién va a pagar por lo de la chica? —dijo el encargado del lugar.
—Oh, Mier-
No lo admitirá, pero Ino Yamanaka se sentía un poco echada de lado. Lo cual era ridículo, pues, ¿cuánto tenía con esta amistad? Un par de meses. No había razón para sentirse mal, ¿cierto?
Quizá Naruto tiene razón, quizá estoy sola. Qué pena, ella era todo un cache y aun así estaba soltera. No era su culpa, los chicos parecían alejarse de ella. Es porque soy demasiado bonita. Suspiró. Su aspecto, rubia y curvilínea. Su posición, capitana de porristas popular y social...
¡Y soltera!
En serio, ¿Cómo era que el rubio amante del ramen tenía novia y ella era la tercera rueda de la relación de Sasuke y Sakura? Contuvo un suspiro. Decidiendo que era mejor prestar atención a la clase y pasar de largo sus comentarios internos.
La clase era un tanto tediosa, a pesar de que el maestro le agradaba, Ino golpeteaba su lápiz contra su libreta, mirando a la pizarra intentado resolver la ecuación planteada.
¿Quizá debería cambiar de look?
El maestro cuestionó a un alumno medio dormido en la parte trasera.
¿Cortar mi cabello? No, no... muchas matarían por tan espectacular cabellera.
El maestro seguía explicando,
¿Qué tal entrar a algún club o clase extra? Hum...
—Shikamaru, Pssst... —dormitando, el chico apenas si parecía escucharla— ¡Shika!
Ya no murmuró, y su casi grito llamó la atención de la clase entera. El maestro les miró expectante e Ino solo sonrió encantadora, logrando que el maestro retomara la clase y dejando a la rubia continuar. Al menos había despertado a Shikamaru.
—Hey,
—¿Qué quieres, Ino?
—¿Crees que puedas ayudarme a entrar a tu club de cerebritos?
Mirándole de reojo, confundido—¿De qué hablas?
—He estado pensado que necesito un cambio de ambiente —seguía sin entenderle— Creo que sería bueno para mis habilidades sociales mezclarme con otras personas.
—¿Dejarás de ser porrista?
—¡Prrf! ¡Claro que no! Pero los chicos inteligentes son más... ¿profundos? Serios.
Ah, eso es, pensó Shikamaru.
—¿Puedo acompañarte a tu club de ajedrez?
Un bostezo, cerrando los ojos y decidiendo que no tenía fuerzas para señalarle su error, Shikamaru solo dijo— Como quieras.
¡Yes! Seguro el amor de su vida era un intelectual.
—¡Yamanaka!
—Lo siento, señor Asuma —le volvió a sonreír.
De repente, su humor había mejorado.
Retiraba lo dicho.
No quería darle el gusto a la frentona con su irritante estereotipo que tenía sobre Ino. No, no aceptaba ser una porrista de película de adolescentes, rubia, con aire en la cabeza y maquillaje en la mente.
¡Ino no era snob, no era una rubia arpía! Al menos ya no. Tenía buenas calificaciones y al menos sabía que nadie le odiaba actualmente. Ella no etiquetaba y juzgaba a la población estudiantil… no más.
Su amigo de toda la vida era un nerd perezoso y otro era un gordito simpático, ¡claro que Ino no era un estereotipo de Barbie porrista! Pero vaya que ahora quería correr y no regresar.
Vamos, puedes hacerlo.
Debía haber sospechado el hecho de que Shikamaru accediera tan fácil no era buena señal. Porque en un salón bastante amplio, unas cuantas personas no dejaban de mirarla.
Se sentía incómoda… y algo tonta.
Dicho y hecho, Shikamaru le había dejado acompañarle a su agraciado club de ajedrez, y ella quizá había tenido la fantasía de entre estos hm -no diría nerds, eso suena muy cliché- entre estas personas encontrara al amor de su vida... o al menos a un chico que le gustara.
Porque según las novelas de wattpad, en cada escuela debía de haber un nerd cuyas gafas gruesas y ropa modesta escondían a un hombre bello…
Debe de decir que no había tal. Al menos no ahí. ¡Qué tontería! ¡Si alguien fuera tremendamente sexy, un par de gafas no podrían ocultarlo, hello! Ella podía ver con tal claridad que de los chicos aquí ninguno era un Sasuke Uchiha con lentes y ropa aburrida.
Que estafa.
Suspiró, quizá el chico más atractivo de la escuela no era un nerd,… mal cliché quise vivir.
—Tu turno.
Frente a ella, un chico de aspecto normal -no usaba gafas- esperaba porque ella diera el siguiente movimiento en el tablero. Lo hizo, y ante eso unas risitas de los espectadores. Según parece no había acertado.
—¿Y qué haces lo fines de semana? —porque quizá no eran guapos, no guapo de novela adolescente, pero debían tener buenos sentimientos y… bien, debían ser al menos simpáticos.
—Jugar.
—¡Oh! ¿Qué clase de deporte? Recientemente he querido practicar algo de tenis, pero no encuentro el tiempo, entre prácticas, los dramas de Sakura y la escuela-
—Huh, Ino.
—¿Sí, Shika?
Él se acercó hasta susurrar en su oído— Se refiere a jugar videojuegos.
—Oh, bueno —asumió rápido algo que fue erróneo— Entonces, ¿Qué otras cosas haces fuera de la escuela?
Continuó preguntando, porque, quién sabe, quizá tuvieran gustos en común. Claro que Ino no notaba, o de verdad pasaba por alto la renuencia de su compañero de tablero, quien parecía contestarle por mera cortesía. Pero Ino quería creer que, el que él haya ganado muy rápido el juego y se negara a la revancha era porque ella había jugado muy mal, no porque no quisiera seguir charlando con ella.
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—Bien, fue divertido —comentó la rubia. Ella y Shikamaru iban camino a casa, siendo que ambos vivían un lado del otro, amigos de infancia por ese motivo, era muy normal que ella le condujeran hasta ahí. Ino estaba positiva ese día había sido… de mucho aprendizaje— Quizá mañana pueda-
—Sería mejor si no.
—¿Por qué? —dijo ofendida, mirándole brevemente para luego mantener su vista en el camino— Si soy tan mala jugando puedes ayudarme a mejorar, quizá hasta-
—No se trata de eso. A los chicos no… —¿Cómo decirle sin hacerle sentir mal? —… Les agradas.
Ouch.
—¿Por qué? —no había razón, apenas si habían entablado platica, no había motivo para que ella no les agradara. Además, estaba segura de que cualquiera habría gustado de pasar el rato con ella.
—Quién sabe —bostezó—. Seguro porque les intimidas un poco. O quizá tu popularidad... eso siempre ha sido un factor.
—¿De qué hablas? —cómo, o sea ella tratando de no ser arrogante y etiquetar, y resultaba ella ser la víctima.
—Siempre ha sido así, creía que ya lo habías entendido.
—No creí que siguieran pensando así de mí.
Dolía un poco que las personas aún pensaran que Ino Yamanaka era solo una porrista hueca y presumida.
—No veo por qué tiene que importar. Ignóralos.
—Lo he hecho, Shika... pero me parece injusto que nadie quiera acercarse a mí por algo que es historia. ¿Qué hay de esas tonterías de nuevos comienzos y oportunidades? Juzgan sin conocer.
—De repente parece molestarte.
—Siempre lo ha hecho.
—Humm… ¿Qué hay de esa chica Hana con la que pasas el tiempo?
—¿Qué? ¿Hablas de Sakura? por el amor de Dios, Shikamaru es que nunca me prestas atención.
—Hana, Sakura… ambas son flores —Él era un caso perdido— ¿Qué ustedes dos no estaban saliendo o están molestas?
Ino suspiró— Sí, Sakura es mi amiga. Pero ahora está algo distraída… ya te lo había dicho; al fin salió de su autoimpuesta friendzone, y esté muy ocupada ahora, al parecer.
Oh, —Así que se trata de eso.
—¿Qué cosa?
—Estás celosa.
—¿Qué? ¡No!
—Ino, está bien tratar de ampliar tu agenda, pero no te sobre esfuerces. Las cosas llegan por sí solas.
Después de todo, su encuentro y amistad con Sakura fue espontanea, ¿no? Ella no dijo nada, no le gustaba cuando Shika tenía razón.
Deteniendo su carro frente a la cochera de su casa, ninguno de los da había bajado aun.
—Es solo que… estoy en mi segundo año, se supone este es el mejor momento de mi vida, pero… ¿Dónde está el romance? ¿Dónde está el apasionado, suave e inquebrantable romance de preparatoria? No es justo.
Y dudaba obtener uno, no cuando los chicos parecían rehuirle.
—¿Crees que encuentre a mi persona ideal? —alguien que le mire con adoración, que con su sola presencia borre a todos y todo, que acelere su corazón y le haga sentir protegida…— ¿Shika?
—Hum… seguro que sí. Este mundo está lleno de locos, así que yo no descarto tu idea.
—Ja, ja que simpático.
Al día siguiente Ino no le volvió a insistir a Shikamaru acompañarlo al club de ajedrez.
Sakura seguía embobada con Sasuke que Ino ya no sentía la miel pegarse en ella con estos enamorados. Así que continuó comiendo, resignada a ser la tercer rueda.
—Hey, que- ew, ¡asquerosos, Sasuke-teme, Sakura-chan, consigan un cuarto, esta es la cafetería, nadie quiere vomitar sus almuerzos!
Ino rio un poco ante la intervención del recién llegado.
—¡Naruto!
—Idiota.
—Sí, sí, hola mejores amigos. ¡Hey, Ino!
—Hey, Naruto.
El rubio se sentó junto a ella, e Ino sintió un alivio. Al menos ya no estaba sola con la parejita. Naruto comenzó a comer, Sasuke y Sakura seguían con ese sexo de miradas e Ino agradecía la presciencia del otro rubio. Así que:
—Naruto, lamento lo del otro día.
Eran celos, era un poco de molestia y soledad, usualmente ella no tenía esos arranques de Sakura-drama.
—Oh, está bien, ttebayo. Sakura-chan me ha gritado peores cosas.
—¡Hey!
Ino le sonrió.
—A propósito…
—¿Sí?
Se acercó más a ella, como contándole un secreto— ¿Qué te parece la idea de presentarte a un amigo?
—¿Oh?
—Es un poco raro, pero buena persona. No tiene que ser nada romántico, pero tómalo como un cambio de rutina ¿Qué dices? Acaba de regresar de su intercambio y creo que se siente un poco solitario.
—Yo tendría cuidado, este idiota se junta con puros raros.
—¡Nadie pidió tu opinión, Sasuke-teme! Además, ¡eso te haría un raro también!
—Quisieras.
—Cuenta con Naruto para ser amigo de todo al que conoce —dijo Sakura con una sonrisa.
—Está bien —aceptó Ino.
Después de todo, ella estaba abierta a conocer nuevas personas. Y quien sabe, quizá podría ser esta su persona destinada.
—¡Genial! —se alegró el rubio, para luego continuar con sus insultos a Sasuke. Luego, recordó algo más— Apropósito, ¡tú pagas la cuenta la próxima que vayamos a comer!
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funfact: como ficker me he sentido culpable por no actualizar seguido, y siempre llego con un nuevo os o capítulo nuevo disculpándome y ahora veo y eso como ? por que tengo que pedir disculpas, si tengo toda una vida fuera de internet? por que tengo que justificar el porque no escribo 24/7 si esto es un hoobby?
Peor, porque me gusta la historia y me anima leer los rws, pero estos disminuyen al no publicar seguido. Bueno, solo me puse a pensar sobre eso.
