Disclaimer: La historia es de mi pertenencia, en ella sólo utilizo sin ningún fin de lucro, a los personajes de Naruto, cuyo creador es Masashi Kishimoto. Está prohibido re-suban esta o cualquier otra de mis historias, o adaptarlas.
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La expresión "caminar sobre las nubes" era sin duda la perfecta descripción del sentir de Sakura. Todo era como algodones rosas. Bombones. Canciones pop románticas de hace cinco años. Niños riendo, animalitos jugando...
Okay, quizá niños no, estos a veces le sacaban de quicio cuando hacían berrinches.
Pero todo era color rosa, como su cabello, y vibrante, como sus ojos –un sonrojo aquí al recordar que fue Sasuke quien hizo esa descripción de sus ojos.
Sí, Sakura parecía una caricatura cómica dando saltitos entre acolchonadas nubes... pues su relación con Sasuke era el motivo de su dicha-
—¡Oí, Sakura-chan! ¡Ven, ven!
-Para luego caer estrepitosamente por la imagen de su mejor amigo rubio sosteniendo la mano de una sonrojada -ridícula, ridícula- Hinata.
Sakura sentía un tic en su sonrisa, y su buen humor desaparecer.
Uugh.
Claro, la etapa de Luna de miel se disipaba, o bien, esos ojos perlados le despertaban tal cual pesadilla.
El drama comenzaba.
—Dios, le detesto, la odio, la odioooo... —este último "odio"lo dijo lanzando sus brazos y rostro sobre la mesa, tremendo ruido y drama de la chica.
A su lado, una ceja rubia perfectamente estilizada de Ino Yamanaka mostraba cierto desconcierto. De alguna manera se había acostumbrado al drama de la pelirrosa y esperó a que la susodicha terminada ese infinito "ooooooo" y se dignara a estructurar una conversación decente.
—¿A caso es a posta el actuar más feo, considerando tú ya pobre aspecto? —comentó y el efecto fue inmediato, pues Sakura respingó y dirigió su ceño fruncido hacia la rubia. Era casi adorable. Pensó Ino ante su carita con berrinche.
—No comprendes mi sufrir.
—Tu sufrir es idiota.
—Tch. ¿Por qué eres mi amiga?
—Quizá porque no tienes muchas opciones.
Okay, cierto. Pero no lo diría.
—Tenten es buena opción.
—¿Oh?
—Platicamos bastante luego de prácticas. Incluso hemos planeado a comer con todo el equipo...
Oh, ¿por qué era que Ino no le creía? Esa sonrisita burlona en los labios de la rubia, Sakura con berrinche era divertida... a veces.
—¿Y Temari...? —porque su ingreso al equipo de vóleibol significaba más contacto con la mencionada. Y admitía, era de su agrado. Aunque la pelirrosa no compartía su pensar.
—De ninguna manera, esa bruja. ¿Por qué estamos hablando de ella? ¡Ino-piggy, me distraes de mi tema!
—Sueles divagar demasiado. No es mi culpa.
—Simplemente no lo tolero.
—¿Temari?
—¡No! ¡Hinata-chiaaan!
Y ahí iba de nuevo, esta vez no golpeó el escritorio con su cabeza, pero sí con sus puños. Era un tanto incoherente para Ino este berrinche, no podía llamarlo de otra manera, tampoco podía detenerlo.
—¿No entiendo cómo esto te molesta?
—No has prestado nada de atención en los anteriores capítulos, diablos, concéntrate Ino.
Oh, cierto… antes de que Sasuke y Sakura se convirtieran en Sasusaku… Sakura tenía esta situación llamada "odio a Hinata sin motivo". La rubia giró los ojos. Sakura continuó.
—No puedo permitir que tímida y colorada Hinata-chian aleje a mi mejor amigo. Cuento con una sola mano la cantidad de amigos que tengo... ¡y me sobran dos dedos! ¡No estoy para perder uno de ellos!
—¿Qué pasó con todo esto de Tenten y el equipo de vóleibol? Naruto tiene novia, bien por él, tú también sales con Sasuke. No te veo preocupada por alejar a Sasuke de Naruto, ¿no es algo tonto e hipócrita de tu parte?
—…¡Por qué además, ella no es la adecuada para él! Es rara —Sakura descaradamente ignoró el comentario de Ino. Grosera.
Ino suspiró, decidiendo mejor callar y pensar en cómo ayudar a Sakura para dejar ese berrinche atrás, mientras Sakura seguía su monólogo del porque era el fin del mundo que Hinata saliera con Naruto.
Lo pensó, analizó cómo podría hacer que Sakura dejara su drama.
Cinco minutos luego se rindió. Si no puedes con el enemigo, únetele… además, ella misma estaba algo centrada en su misteriosa no-cita que Naruto había propuesto. Viernes, llega pronto, Pensaba la rubia mientras ignoraba la furia de ese rabioso y pequeño conejo rosa.
—Hey.
Sacando libros de su casillero, Sakura respingó un poco ante el llamado. A su lado un impasible Sasuke Uchiha se recargaba en el casillero contiguo, mirando a detenimiento a dicha chica.
En automático, una sonrisa se formó en el rostro de ella. Mariposas bailando en su estómago y pequeño sonrojo en sus mejillas.
—Hey, tú.
Porque ese sentimiento no se iba, solo incrementaba cada segundo al estar con él.
—¿Lista? —sus ojos le miraba con afecto, las comisuras de sus labios se alzaban. Sasuke sonriendo era un soplo a su corazón.
—¿Para qué? —la pregunta fue en automático, sus ojos jamás dejando los de él, mariposas en su estómago.
Sasuke tomó los libros de la chica y le invitó a caminar. Ambos iban entre más alumnos por la salida, y para Sakura sólo era natural caminar junto a él. No tenían planes, pero si Sasuke quería pasar el resto de día con ella…
—¿Sasuke? —porque ese sentimiento siempre era hermoso, cuando Sasuke estaba con ella, cuando-
—Comeremos con Naruto y Hinata, ¿recuerdas?
- y ese sentimiento se esfumó.
Traidor.
Traidor.
¡Traidor!
Sasuke ignoraba las llameantes miradas que su novia lanzaba a su persona. Casi sentía retumbar las groserías que ella podía estar pensando, pero pasó por alto eso. Enfurruñada en su asiento, la pelirrosa fulminaba cualquier cosa a su vista.
Paciencia, se dijo a sí mismo. Además, Sakura con berrinche era linda… casi.
Sentados en una mesa de entre tantas localizadas en la parte de restaurants y zona de comida, ambos estaban callados. No era algo raro en su relación, el silencio cómodo había sido algo normal entre ellos.
Claro que este silencio era todo menos cómodo. Y es que ambos seguían esperando por Naruto y la novia de este.
Maldición. Apúrate, idiota.
Pero los minutos pasaban y no llegaban. Con cada segundo Sasuke sentía un aura de odio emanar de su novia, y fue con su último murmullo de groserías que Sasuke decidió actuar.
Sakura estaba sentada frente a él, pero hasta hace unos momentos Sasuke había desviado su vista. Así ahora, encarándola Sasuke comentó— Te ves ridícula con ese gesto.
Dicho esto, sus dedos tocaron -nada suave o gentil- la piel en su frente, como un masaje nada sutil en la piel de su rostro. La mano de ella fue rápida y le dio un manotazo. ¡Y es que tenía cierto complejo con su frente y ambos lo sabían!
—Tch. ¿Qué gesto? ¿Este gesto? Oh, verás amable Sasuke, este gesto representa el desagrado, deberías saber... lo he copiado de ti.
—Hn. Puedes al menos fingir ser agradable.
—¡Ja! Irónico que tú digas eso-
—Sakura…
Ella enderezó los hombros, rostro libre de malhumor y una sonrisa dulce.
—¿Algo así? Claro que puedo —sonrisa encantadora... la cual desapareció al instante—. Pero no quiero.
Mueca en su boca, desagrado tan visible. Sasuke suspiró.
—En serio Sakura, deja de ser tan infantil.
Brazos cruzados sobre su pecho, puchero en la boca. Ella podía ser adorable... tanto que incluso Sasuke podría besarla ahí mismo.
Y de hecho, levantándose sobre su asiento y cerrando la distancia que una mesa les creaba, Sasuke tomó por sorpresa a Sakura, besándola con gusto e insistente.
Era increíble como esto se convirtió en algo fácil de realizar, si bien antes no se habría imaginado tal en un lugar concurrido, desde que ellos eran oficiales besarse era algo fácil de hacer.
Sin mencionar algo que ambos gustaban de hacer.
—Lamento-oh... vaya, vaya... ¡estamos en un lugar público!
Rompiendo el contacto, Sasuke y Sakura miraron al responsable que interrumpía su gustoso beso. Con una sonrisa zorruna, burla evidente que Naruto estaba ahí, celular frente, y seguro les tomó una foto.
Sasuke no sabía si estaba más molesto por eso o la interrupción.
—Llegas tarde —espetó, ignorando el calor en su cuello y orejas, que volvió a tomar asiento frente a su novia.
—Heh, no te veías muy aburrido hace un momento.
—Tch. ¿Por qué tardaste tanto?
—¡L- lo siento, es mi culpa!
Las miradas se dirigieron a quien hablaba. Sasuke no había notado su presencia. De pie junto a su mejor amigo, como un tímido cachorrito, la chica de ojos perlados y cabello oscuro. Hinata lucía avergonzada, arrepentida seguro por el reclamo de Sasuke, quien en realidad no estaba molesto.
—Lamento mucho haberles hecho esperar.
—¡No te preocupes, Hinata-chan! Ellos no están molestos, ¿verdad Teme, Sakura-chan?
Sasuke asintió, pero Sakura…
—La verdad sí.
El pelinegro de inmediato miró a su novia. Sakura tenía el ceño fruncido y mirada desaprobatoria, ¿de verdad?
—Sakura —le advirtió él al mismo tiempo que Hinata se disculpaba de nuevo,
—Lo siento.
—Hum... Tengo hambre, ¿vamos a comer o…?
—Sakura —le reprendió, y justo a tiempo porque Naruto parecía notar el mal humor de la chica.
—¡Lo siento, lo siento! ¿Qué tal si decidimos que comer? —Mirando entre los lugares, buscando que sería la mejor opción, Naruto hablaba animadamente, sacando de su temor a la chica de cabello oscuro.
Sasuke tomó de la mano a Sakura, apretó ligeramente sus dedos, y ambos compartieron una mirada.
—Trata —le decía. Ella debía al menos tener disponibilidad.
—Bien —dijo ella.
Sakura no quería que la presencia de Hinata le arruinara más su humor.
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Su comida pasó de manera casi agradable. Ella estaba acostumbrada al actuar de estos chicos, y era una rutina que le era conocida. Casi podía decir que la pasó bien, pero cierta presencia tomaba sus nervios.
Para empezar, Hinata no hablaba mucho, y cuando lo hacía parecía alterar algo dentro de la pelirrosa, eso podía ella ignorar, la compañía de Sasuke junto a ella le ayudaba mucho a no hacer drama, pero cuando Naruto se dirigía hacia la chica, ugh, que Sakura quería lanzarle la rebana de pizza que su plato contenía en la cara de ella.
¿Su odio era infundado? Probablemente.
¿Haría algo para dejarlo de lado? No.
¿Haría algo para remediar esta situación...? Estaba segura que sí.
Lugo de comer -muy en contra de la opinión de Sasuke- caminaron por el centro comercial. Eso sí le ayudó mucho a dejar de lado a Naruto y su compañía, y justo cuando estaba por patear el trasero de Naruto en los videojuegos, que su irritación volvió.
—Lo siento, mi hora permitida ha terminado —dijo con voz baja, apenada.
¡La mejor noticia!
—¿Tienes que regresar ya? —Naruto hizo un puchero, ojos de cachorrito. Sí, sí~ canturreaba Sakura— ¡Ow! ¡Bien, yo te acompaño a casa!
~Sí… espera, —¡No!
—¿Eh? —las miradas en Sakura. Oh, su grito no había sido interno. Confundidos, sus compañeros le veían— Hum, ¿volverás pronto? Te debo la revancha y-
—Hum... —Naruto miró entre ella y su novia —No, quiero pasar un rato más con Hinata, le dejaré en su casa.
¡No!
—Los veo en la escuela.
Sasuke asintió, la chica de cabello negro se despidió de ambos sutilmente y Naruto tomó la mano de ella, haciéndole sonroja demasiado. Sakura y Sasuke se quedaron en el mismo lugar, viendo como la pareja se iba, contentos.
—Hey.
No puede ser.
—Oye.
Naruto...
—Sakura.
Le había rechazado por esa- ¡esa!
—¡Sakura! —la mano de Sasuke en sus hombros, exigiendo la atención de él. Le había estado llamando y la chica le había ignorado,
—¿Sí?
Sasuke no respondió de inmediato, en su lugar le miraba con mucho detenimiento. Sus ojos negros parecía escudriñar en cada rasgo de ella, y si antes este tipo de acción le provocaba nerviosismos y mariposa, ahora le hacía sentí un poco... desarmada.
—¿Sasuke? —De pronto, la preocupación en los ojos de Sasuke le había bajado su enojo. Un momento después, él volvió a suspirar y negó con la cabeza,
—No es nada. ¿Quieres seguir visitando tiendas?
—¡Oh!
Esa propuesta lanzó por la ventana sus pensamientos negativos y casi saltando como conejito, ella tomó la mano de su novio y le arrastró a la siguiente tienda.
Después de todo, no dejaría pasar tal oportunidad.
—¿Na-Naruto-kun?
—Sí, Hinata-chan?
—C-creo que no le agrado mucho...
—¿Huh? —el rubio rio— ¡No pasa nada! Puede que tenga una cara de amargura y la habilidad vocal de una piedra, pero a Sasuke-teme le agradas, ttebayo.
Hinata sonrió un poco, pero no comentó nada más... omitiendo que ella se refería a Sakura y no Sasuke. Le incomodaba y le hacía sentir un poco mal que una de las personas importante de Naruto no le aprobara.
—¡Te aseguro que no hay alguien en este mundo que sea tan idiota para que tú no le agrades! —brazo sobre su hombro, apretándole más hacia él, la sonrisa cálida y brillante de Naruto lograba calamar sus inseguridades.
—G-gracias —le contestó, sonrojada y aliviada.
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funfact: los primeros 15 capítulos fueron escritos y publicados alrededor del mismo año (tardaba a veces solo una semana para actualizar) es a partir del cap 17 más o menos, que mi vida personal me impidió retomar las ganas para escribir.
