Chapter 9: El Concierto de Venus
Capítulo 9
Michiru le dio una gran bofetada a Haruka, la cual puso su mano sobre su ardiente mejilla que palpitaba por el dolor.
- cómo te atreves a golpearme!?, eres una salvaje! – gritaba fuertemente la rubia, mientras todos en el comedor se daban vuelta curiosos por aquella situación.
- Eso es lo que piensas de mi? Que soy una salvaje? – respondía Michiru enrabiada empuñando las manos
- pienso eso y mucho más! Lamento el día en te conocí! – la rubia le daba una mirada llena de desprecio y odio.
Se había formado un gran alboroto con la pelea, todos los estudiantes estaban al rededor de las dos formando un gran bullicio que alertó al director Tomoe, quién raudamente fue a ver el por qué de tanto griterío y desorden en el casino del internado.
- Qué es este escándalo? – gritaba enfurecido – no me sorprende que sean ustedes dos... NUEVAMENTE… – puso énfasis en la última frase mientras se tocaba las sienes con los dedos tratando de calmarse.
Las chicas lo miraban en silencio cabizbajas asumiendo la culpa y como si estuvieran predispuestas a ser sancionadas por sus acciones.
- por qué se estaban peleando? – las encaró tratando de obtener una respuesta de ambas que le aclarará lo que sucedía, por lo general siempre se metían en problemas con terceras personas, pero era extraño que se pelearan entre ellas.
- cosas personales – respondió la rubia rápidamente, dándole a entender que no iba a ahondar mucho más en aquel tema y que no tenía sentido en que insistiera, ya que no daría su brazo a torcer. Tomoe sabía lo testaruda que eran esas chiquillas.
- ya no sé que hacer con ustedes dos, francamente… agotan mi paciencia – suspiraba el director sintiéndose sobrepasado por aquellas alumnas - al menos esta vez el joven Seiya no está involucrado... - suspiraba tratando de ver el lado amable.
- porfavor háganos hacer cualquier cosa menos ayudar con los suministros! – le rogaba Michiru, que sabía que los camiones reponedores de mercancías iban a llegar al otro día para llenar las despensas. Eran enormes camiones cargados a mas no poder, repletos de utensilios y comida para todo el internado hasta el mes próximo.
- pero que buena idea señorita Kaioh – sonrió el director – ustedes dos bajaran todas las cosas del camión el día de mañana, es un trabajo fácil que hasta ustedes dos no podrían arruinar - declaró orgulloso por su sentencia.
Al otro día cuando ya habían llegado los camiones Haruka y Michiru esperaban para poder cumplir su nuevo castigo y comenzaron a descargar. La peliaqua cargaba un paquete muy pesado de papas e iba a duras penas hacia la bodega donde debía depositarlo. Caminaba tratando de mantener el equilibrio ya que el saco era tan grande que a parte de ser extremadamente pesado, no la dejaba ver bien lo que había al frente. Dio un paso y una roca la hizo desestabilizarse, estaba a punto de caer cuando sintió una mano que la ayudó a recuperar la compostura.
- gracias Haru – le dijo amablemente frotándose la espalda – creo que mi columna ya no aguanta más este trabajo - suspiraba con cansancio.
- perdóname por meterte en esto sirena – le dijo la rubia un poco apenada.
- no te preocupes, yo estuve de acuerdo – le sonrió dulcemente y luego sintió una fuerte punzada en su espalda baja, justo donde se estaba frotando – pero no sé cuánto más pueda seguir cargando esos enormes paquetes… - suspiraba con frustración al ver que aún quedaba mucho trabajo por hacer.
- El director Tomoe es maquiavélico, no pensé que nos iba a dejar a las dos solas descargando todo!. Pensaba que ibamos a tener que descargar sólo un camión o trabajar durante 1 hra, pero esto es demasiado! - decía ya resignada.
- pero ya queda menos! – trataba de ser optimista - todo sea por lo de esta noche! - se miraron con complicidad, esa que solo ellas tenían.
Siguieron trabajando arduamente hasta que cumplieron su misión y habían descargado todo de los 3 enormes camiones que habían llegado. Se sentaron espalda contra espalda agotadas y sudadas y simplemente se quedaron así, inspirando profundamente para calmar sus respiraciones agitadas.
- no recuerdo haber estado tan cansada en mi vida – decía Michiru pasando una mando para quitar el sudor de su frente.
- ni yo… - respondió la pelicorto, cuando se fijo que los choferes ya habían llegado para irse del internado – vamos Michi ahora es nuestra oportunidad! – le dijo y la tomó del brazo obligándola a correr para subirse al camión antes de que se pusieran en marcha a la ciudad.
- brrrr! – Michiru tiritaba y se abrazaba a si misma para mantener algo de su calor – Haruka! éste es el camión de los congelados! – decía tiritando la peliverde que tenía un tono más pálido del habitual debido al frío de su cuerpo.
- ooops! – se rascaba la cabeza sonriendo como idiota - creo que me equivoque de camión jeje...
- al menos las trajiste verdad? – preguntaba Michiru suspicaz, ya que eso sería lo último que faltaba
- claro que si! – respondió animadamente la rubia, mostrando dos entradas para el concierto de Venus, una cantante muy popular entre los adolecentes y a la cual Michiru tenía muchas ganas de ir.
- solo espero no morir de hipotermia antes de llegar…
Haruka se acercó a su amada y le dio un cálido abrazo, compartiendo su calor corporal.
- sabías que los pingüinos se abrazan todos juntos formando un círculo en el cual van rotando de posición para resguardarse del frío? – le preguntaba la rubia
- brrr... no tenía idea... brrr – respondía Michiru mientras se acurrucaba más sobre la rubia, sintiéndose protegida entre su cuerpo.
- una vez papá me obligó a ver un documental de los pingüinos, "La Marcha de los Pnguinos" así se llamaba, estuve como 2 horas viendo la vida de esos pájaros que no pueden volar…
- tu padre es muy duro contigo? – preguntó curiosa aprovechando que había tocado ese tema
- a veces… - esquivó su mirada – no somos muy cercanos, él no sabe como ser cariñoso creo yo… luego de que murió mamá cambió, nunca me puso mucha atención, quizás por eso me metía en tantos problemas…
Ambas se quedaron en silencio por unos segundos, segundos que parecían eternos.
- pero no hablemos cosas tristes mi sirena, pensemos que en unas horas más podrás ver a esa venus que tanto te gusta y si tu eres feliz entonces yo soy la persona mas dichosa en este mundo.
La peliaqua se sonrojó y la besó tiernamente en los labios demostrándole su amor.
- me siento como en Titanic – le dijo divertida la rubia.
- ay Ruka! Tú siempre arruinas los momentos románticos – rió sinceramente – pero te amo así tal cual eres! – enroscó su dedo índice en uno de los cabellos de su rubia jugueteando coquetamente – contigo nunca me aburro… te amo - le dijo finalmente con una mirada profunda como el mismo océano.
- y yo a ti, mi Rose! – añadió con una carcajada.
Pasó 1 hora y finalmente el camión llegó a la ciudad, Haruka y Michiru bajaron sin que el conductor notara que tuvo todo el camino dos polizones y sigilosamente se escabulleron entre las masas. Había una gran cantidad de gente, eso quizás era debido al concierto de Venus, le habían hecho mucha propaganda y de seguro todos sus fans estaban por ahí esperando para ir al show.
- cuanto falta para que comience? – preguntó la rubia
- mmm, como 30 minutos…
Haruka había comprado los boletos para su sirena y se había encargado de tener los más caros, por lo que no tendrían que hacer fila alguna y tendrían un palco vip para ellas solas, con una vista privilegiada a todo el escenario. Las entradas le habían salido un dineral que la dejo de momento en la banca rota, pero su sirena no se merecía nada menos y todo valió la pena cuando vio su rostro iluminado al darle los tickets. La peliverde saltó agarrándose del cuellos de la rubia y abrazándola con las piernas "eres maravillosa Ruka" le dijo feliz, aunque su semblante alegre cambió cuando recordó que ese día tenían clases y con su mal comportamiento no habría cómo poder salir del internado, pero la rubia siempre audaz la tranquilizó y le dijo que tenía un as bajo la manga. Ella sabía que era cierto, si algo tenía su rubia adorada era mucha imaginación y gran habilidad para meterse en problemas también.
- Que te parece si antes de ir al concierto vamos a comer algo? – dijo la pelicorto cuando sintió a su estómago manifestarse con poderosos ruidos.
- eso sería estupendo porque muero de hambre, el trabajo me dejó agotada - pero se detuvo tras recordar un gran detalle - pero me temo que no tengo dinero, olvide mi billetera en la habitación..
Haruka se revisó los bolsillo y a penas tenía un par de yenes que le alcanzarían solo para alguna baratija – creo que nos tendremos que conformar con unas galletas y unas sodas, es lo único que me alcanza...
- no importa, todo lo vale con tal de ver a Venus!
- toma – le pasó los boletos para que lo cuidara mientras ella entraba a un negocio atiborrado de gente.
Entró en la tienda y estaba indecisa en qué golosinas comprar, pensaba algo barato pero abundante. Habían pasado ya varias horas desde su última comida y a estas alturas se podría comer una vaca entera. Estaba a punto de decidir cuando de pronto escuchó la voz Michiru que la llamaba con urgencia.
- estás bien? Qué pasó? – preguntaba con preocupación evidente en su rostro
- me han robado Ruka! – decía nerviosa – me robaron los boletos! - soltó inquieta
- Qué? Cómo? - alzó la voz
- pasó corriendo y me los arrebató de las manos!
- en qué dirección se fue? Como andaba vestido?
- por allá - Michiru apunto hacia el oeste – tenía una chaqueta de jeans, el cabello tipo melena rosado y grandes lentes de sol con forma de corazón
"un tanto excéntrico" pensaba Haruka para su interior, mientras comenzaba a correr para recuperar su presente, no podría permitir que nadie le robara a su sirena, eso jamás pasaría si ella estaba ahí para evitarlo.
Michiru observó como la rubia comenzó a correr en la dirección que le había indicado y sin pensarlo dos veces ella salió detrás, aunque seguirle el paso a Haruka era una tarea ardua. Sentía su corazón latir fuertemente y pensaba que en cualquier momento se le saldría, pero no se rindió y siguió corriendo esquivando torpemente a la muchedumbre, pero pese a sus esfuerzos perdió de vista a su amada y a su asaltante.
Comenzó a preguntarle a la gente si habían visto pasar a una chica de cabello corto y rubio corriendo, estaba preocupada sabía que Haruka no tenía mucha paciencia y era probable que armara alguna pelea si lograba capturar al ladrón, temía que saliera lastimada, ¿qué pasaba si el maleante portaba un arma?, su preocupación comenzaba a aumentar a medida que pasaba el tiempo.
- señor... – preguntaba casi rogando – ha visto a una chica rubia corriendo?
El aludido la escucho atentamente – te refieres a esa que esta ahí? – le indico a una muchacha en la lejanía que encajaba con su descripción.
- eeh... si, es ella! muchas gracias! – Michiru no podía creer lo que veían sus ojos, era su Haruka conversando amistosamente con el asaltante? y pensar que ella estaba preocupada, se le veía muy cómoda ahí hablando relajadamente…
- Sirena! Sirena! – la llamaba la rubia cuando diviso a la peliaqua
Michiru se acercó sin comprender nada, exigiendo una explicación.
- se puede saber qué sucede aquí? Por qué estas conversando con el ladrón Haruka!?
- mucho gusto – su asaltante le daba la mano para saludarla dejándola descolocada.
- Michiru, ella es Mina – intervino Haruka al ver que su amada no comprendía nada y la miraba con cara de pocos amigos – ella... es una muy buena amiga mía, que no veía hace muuucho tiempo, íbamos en el mismo internado hace 3 años! Que coincidencia no crees? - decía alegre.
- así es! – dijo Mina – lamento haberte asaltado antes, de haber sabido que venías con "la demoledora" jamás se me hubiese ocurrido.
¿la demoledora? pensaba Michiru tratando de aguantar la risa.
- si! así le decíamos hace tiempo, la hubieras visto pelear... sus llaves son las mejores que he visto, en 10 segundos ya podía lograr dejar inconsciente a su rival, era la estrella de la escuela!
- ay! no exageres Mina, que me pongo colorada
Michiru sin saber que hacer muy bien y no de muy buena gana le correspondió el saludo a esa tal Mina, la cual no le terminaba de gustar.
- Que alegría verte de nuevo Mina! – decía un efusiva Haruka – menos mal que me reconociste porque estaba a punto de darte una buena paliza, con esa peluca rosa y esos lentes jamás hubiese adivinado que eras tú!
- bueno, tú sabes... tengo que cuidar las apariencias mientras me divierto.
"¿así se divierte?" Pensaba Michiru incrédula con una gota en la cabeza
- oye a todo esto Mina, me podrías devolver los boletos para ir a ver a Venus, Michiru es una gran fan y era mi regalo para ella.
- por supuesto – Mina metió su mano en el bolsillo para devolvérselo, pero su semblante cambió radicalmente a uno sombrío.
– creo que mientras escapaba se me deben haber caído…
- Quééé? – gritaba Haruka - no puede ser! dime que es una broma! - se agarraba la cabeza
- es mentira – la acusaba Michiru – que apuesto a que los escondió para venderlos y ganar dinero con ellos, esos boletos son carísimos.
- noo, les digo la verdad – se defendía la chica increpada – lo lamento mucho, si hubiese sabido que eran entradas para ver a Venus y que eras una gran fan de ella, nunca te los hubiera quitado! de verdad, créeme!
- oh nooo! Y ahora que haremos? – se preguntaba la rubia en voz alta melodramatica
- pero no se preocupen, yo lo arreglaré! – dijo animadamente Mina – sé que quizás no será lo mismo, pero te prometo Michiru que podrás ver a Venus! Síganme! No tenemos mucho tiempo y el show ya debe estar por comenzar!
Michiru quedó mirando a Haruka para ver si seguirle el juego. La rubia la miro y asintió con la cabeza en señal de hacer lo que decía, mas que mal era su única solución. Fueron corriendo las tres hasta llegar al lugar del concierto, ahí se toparon en la entrada con un enorme guardia que les pedía sus entradas para poder dejarlas pasar. Mina mostró una especie de identificación que no pudo visualizar muy bien la peliaqua, pero pensaba que quizás podría ser otro de sus trucos, una especie de falsificación haciendose pasar por parte del staf, sinceramente a ella ya no importaba, sólo quería cumplir su sueño de ver a Venus en vivo y en directo.
- para dónde vas Mina? Acá esta el escenario? – le decía la rubia sin entender a dónde se dirigía su amiga.
- confía en mi Ruka – le respondió firme.
Michiru sintió celos de esa cercanía y confianza con la cual se trataban esas dos, cada vez le caía peor es amiguita de su rubia.
- MINAAA! De nuevo me haces esto! – gritaba imapaciente un tipo calvo de unos 35 años con unas gafas negras, llevaba un largo abrigo negro y una camisa oscura, era un atuendo elegante y seguro era un productor ya que llevaba una identificación colgando de su cuello.
- Perdón Takumi! Ya sabes que me gusta distraerme antes de un concierto! – le guiñaba un ojo
- eso quiere decir que túúúú…? – Michiru y Haruka decían al unísono sin poder dar crédito a sus palabras
- sip, yo soy Venus! – les sonrió enérgicamente – a que no se lo esperaban! - decía mientras se quitaba la peluca rosa soltando su larga y hermosa melena rubia que le llegaba mas abajo de la cintura.
- deja de hacer bromas y anda a camerinos para que te maquillen - Mina tenía un ritual de belleza para cada uno de sus shows, ritual que le permitía camuflar su verdadera identidad para no ser reconocida en su vida privada, es por eso que tenía una basta colección de pelucas y una gran cantidad de accesorios en su guardarropas.
- estamos a-tra-sa-dos! – le repetía el calvo echando humos por la cabeza – y dile a tus amiguitas que no pueden andar por aquí! - sentenció firme
- no te preocupes por ellas, de hecho son mis bailarinas – añadió Mina
- espera, espera! – la detenía Haruka – qué acabas de decir?
- no querías que Michiru viera el espectáculo? – le preguntó en un susurro disimuladamente – esta es la única forma que se me ha ocurrido…
- quería que ella lo viera, no ser yo parte de él - respondía resignada la rubia
- ustedes solo sigan la corriente! – les ordenaba Mina mientras se iba a su camerino para arreglarse para salir al escenario.
Una mujer de unos 50 años vestida con colores fuertes en un traje muy apretado que revelaba toda su figura y evidenciaba aún más su evidente sobre peso las llamó para que se cambiaran las ropas y se pusieran el atuendo de las bailarinas, les mostró donde estaban los trajes y les pidió que se apresuraran ya que debían salir a escena pronto, estaba todo atrasado debido a los escapes de Mina - esa chiquilla hace todo a última hora – se quejaba la señora con una voz aguda desagradable
- estas de broma que yo voy a usar eso!? – decía Haruka
- yo creo que te verías muy linda – reía su compañera
- no me jodas Michi!
- si ya llegamos hasta acá… hagámoslo! – dijo animada la peliverde
- me arrepentiré de esto, estoy segura…
Ahí estaban sobre el escenario, las gradas estaban repletas y la gente gritaba de emoción, Venus era muy popular y tenía muchos fans que la seguían donde quiera que fuera. Estaba en el medio rodeada de luces que hacían destacar su presencia entre la multitud. Cantaba su canción más popular y todos sus admiradores se volvían locos, se podía escuchar entre el público "venus te amamos" "eres hermosa, cásate conmigo", se notaba la devoción que le tenían, ¿quién hubiese pensado que esa estrella era una gran amiga de la corredora en el pasado?.
Haruka por su parte estaba especialmente nerviosa, el baile nunca fue una de sus virtudes y ni hablar de esas prendas que la habían obligado a usar… no es algo que ella se hubiese puesto jamás en la vida. Ambas chicas llevaban unos trajes de marineras muy sensuales, lucían unas faldas especialmente cortas y unas mallas totalmente ceñidas al cuerpo, además tenían unos zapatos con tacones que combinaban con el color de sus trajes, los tacones les ponía la tarea aún más difícil, especialmente a la rubia que a penas y podía caminar derecha. En esos momentos hubiese querido que se la tragara la tierra y rogaba porque nadie la pudiese reconocer.
La rubia solo esperaba que pasara luego ese embarazoso momento y trataba de seguir a los demás bailarines sin mucho éxito, provocando en más de alguna ocasión las risas en la audiencia.
Notas de la Autora:
Bueno aquí un nuevo capítulo de las aventuras de Haruka y Michiru, podemos ver este nuevo personaje, la antigua amiga de la rubia y este extraño reencuentro! espero que les haya gustado... yo no sé si quedé tan conforme con este capítulo así que espero sus opiniones! gracias a cada una de las personas que se han dado el tiempo de comentar y la verdad es que eso me ha dado animos de continuar la historia. También agradecer a los que la han agregado a favoritos y los follows, de un momento a otro me percaté que el número había subido mucho (sorpresivamente para mi!)
Nos vemos quizás en un próximo capítulo, todo depende de si se prende la ampolleta o no! y les pido perdón a los que me piden más rapidez, pero es por esa razón que decidí hacer que este fic funcione como capítulos independientes, para que no se queden colgados con la duda de qué pasará!
Cualquier duda, consulta, critica me pueden escribir y yo seré muy feliz de leer lo que tengan que decir! bueno o malo!
Saludos a todos! a los que se han sumado, a los que han estado desde el principio y claro a mis lectores fantasmas que sé que están! ;)
