Disclaimer: La historia es de mi pertenencia, en ella sólo utilizo sin ningún fin de lucro, a los personajes de Naruto, cuyo creador es Masashi Kishimoto. Está prohibido re-suban esta o cualquier otra de mis historias, o adaptarlas.

NA: originalmente publicado un 02/07/18


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Y es que no había otra persona que su mente irracional no repudiara más que a Hinata... al menos en esos momentos.

Pero luego-

—Hey, ¿qué tal ese? —una mano apuntando hacia el vitral, desinterés en su voz y rostro, pero una paciencia infinita.

Y era que, aunque Sakura odiara a alguien tan inocente como la novia de su amigo, ese sentimiento se desvanecía… al menos en ese momento.

Quizá fue porque ella no respondía, o Sasuke podía sentir la mirada de ella en su rostro, pero dejó de ver a los aburridos vestidos frente a ellos para entonces centrar su atención a la -inusual- callada pelirrosa.

Era una sensación indescriptible que le envolvía cuando sus miradas se encontraban y todo lo demás alrededor se desvanecía.

Cuanto amor...

Que su mano libre tomó la de ella, pequeña, suave y sus dedos se entrelazaron. Ese cálido, pero seguro sostener que sus manos enlazadas se brindaban... Que para Sasuke y Sakura no había nada ni nadie más.

—¿Quieres entrar? —esta vez no había desinterés, sino ternura en su voz.

Ella asintió, su voz no estaba y sus ojos seguían fijos en él.

¿Podía Sasuke entender el amor no dicho?

Una media sonrisa por parte de él, un ligero apretón entre sus manos, que le invitó a caminar dentro de la tienda.

Sí, en definitiva él podía entender.


Estaba muy animada... a metros de distancia lo podía notar. Aunque no debía ser extraño, últimamente así se le veía. Sonrió con alegría, ¡yosh! Si Sakura seguía así, el próximo juego sería pan comido.

Ante el silbatazo del maestro, un suspiro colectivo por las presentes fue plausible, y aún con sonrisa en rostro, Tenten trotó hasta la pelirrosa. De entre las demás, ella parecía poco afectada por el duro entrenamiento.

—¡Hey, buen trabajo!

Ambos brazos sobre su cabeza, las manos de la chica estaban ocupadas tratando de reacomodar su coleta, aun así le sonrió de regreso.

—¡Buen trabajo para ti también!

Lo que hacía el amor: ella irradiaba buen humor. Tenten casi ríe.

—Estás muy entusiasta —le pasó una botella de agua. Entre tragos largos ambas comenzaban una charla.

—¿Es así? —Tenten asintió— Supongo.

Y una sonrisa de ensueño apareció en su rostro, junto con un peculiar sonrojo.

—Uuh, el amor te tiene así… —picando sus costillas, Tenten no pudo evitar tomarle el pelo y bromear. La chica, curiosamente solo se sonrojó más y no negó.

Debía ser una sensación muy linda, Tenten suponía. Si lograba apaciguar a este pequeño conejo salvaje, entonces el amor debía hacer maravillas.

—Tenten.

—¿Sí?

—¿Estás libre el viernes?

—¿Este viernes?

—Sí. Verás… saldremos en una especie de cita…de amigos, Ino, Sasuke y otros amigos de Naruto. ¿Qué dices? Será divertido, iremos a comer y quizá luego vayamos a jugar.

—Muchas gracias por pensar en mí, pero me temo que debo rechazar.

—Oh, ¿tienes planes? —la castaña asintió— Es una lástima, me habría gustado que fueras.

—¿Quizá la próxima vez?

—Bien. Y estos planes que tienes, ¿es una cita? —moviendo sus cejas de manera sugestiva, la pelirrosa inquirió.

La otra chica rio— Podrías decir eso.

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A Tenten le habría encantado salir, el plan de Sakura sonaba divertido pero la verdad era que sí tenía otros planes. No solo que tuviera bastante tarea que realizar, sino también que ese día había quedado con unos amigos.

El jueves por la tarde había estado avanzando en sus pendientes para poder pasar el siguiente día sin preocupación alguna. Este era su último año en la escuela y debía esforzarse bastante. Justo cuando terminaba una de sus tareas, su celular comenzó a vibrar. El nombre en la pantalla le hizo sonreír y contestó de inmediato. En automático un rostro conocido inundó su pantalla.

—Hola, Lee.

—¡Tenten! ¡Luces más radiante que la última vez!

—Gracias, ¿y Neji?

—Aquí —la imagen de Lee se dividió dejando paso a la imagen de un chico castaño de ojos perlados.

—¡Hey, hola!

—¡Yosh! ¿Listos para el gran día?

Tenten rio— Lo haces sonar como un evento super importante.

—¡Lo es! ¡Podremos reunirnos luego de semanas!

—Hmm… ¿Qué dices, Neji, listo?

Él había estado más callado de lo usual.

—De hecho… no podré.

—¿Qué? ¡¿Por qué?! Los gritos de Lee casi les deja sordos.

—Ha surgido algo importante.

Ah.

—¡Pero habíamos planeado esto hace tiempo!

—Lo siento.

—Está bien, igual no hubiera podido… —intentó Tenten. Sus amigos le conocían bastante, pero ella estaba brindando una excusa para no hacer quedar mal a Neji, entonces ninguno señaló su mentira.

—¿El siguiente viernes, entonces?

—Suena bien —Él asintió— Me tengo que ir, tengo bastante tarea.

—Sí, igual por acá —aunque, la verdad ella ya había terminado.

—Pero Neji…

—Nos vemos.

Luego solo era Lee quien ocupaba su pantalla.

—Supongo que solo seremos tú y yo... —le comentó a su amigo.

—Bien, será como una cita.

—Eeh…

—¡Pero no esa clase de cita! —risas. Luego recordó algo.

—Hey Lee, ¿Qué te parece una salida grupal?

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Tenten conocía a Lee y Neji desde la escuela media, ella siempre fue alguien inclinada al deporte y demás actividades físicas, y en uno de los tantos campamentos de verano les conoció. Asignados como trabajo de equipos, que los tres habían desarrollado un respeto mutuo por las habilidades del otro, si bien sus personalidades eran muy diferentes. El detalle de su amistad era que esta era a distancia; estudiaban en diferentes escuelas y prácticamente vivían al otro lado de la ciudad, en el caso de Neji, al menos. Pero fue una costumbre planear salidas ya no solo el deporte y las artes marciales les unían, sino un afecto mutuo.

Entonces, no mentiría al decir que le decepcionaba un poco la cancelación de Neji. Al menos, si esta fuera la primera. Lo que iba del año eran varias las ocasiones que sucedía.

"Es una cosa natural", había dicho Lee, quien era más allegado al castaño. "¡Neji al fin está dejando florecer la bella etapa de la juventud! Las urgencias y necesidades de un joven sano que-"

"Alto, de verdad no quiero saber la intimidad de Neji… o la tuya". Brr, escalofríos.

Sí, Neji había comenzado a salir con chicas de manera más regular. Y no eran celos de ese tipo, pero ¿Dónde quedaba la amistad?


Les miró en los pasillos, ese día no había tenido práctica y siendo un año mayor no compartía clases con las chicas, pero era imposible no verles.

Al principio ya conocía a Yamanaka, capitana de porristas y debido a esos rumores que circularon en séptimo grado, pero la rubia era una cara conocida. La pelirrosa en cambio fue una… sorpresa graciosa.

Su cabello debió darla a notar mucho antes, y seguro en algún momento captó su atención pero nunca se quedó en su mente, Tenten después de todo se enfocaba mucho en clases y en varios equipos deportivos en los que participaba. Ahora que le conocía y convivía con ella, era no difícil ubicarle.

Parecían discutir, algunos gestos y palabras un tanto hirientes, pero por lo que llevaba conociéndoles sabía que era su singular manera de mostrarse afecto y comunicarse.

—Hey, chicas —anunció su llegada, con éxito parando los dimes y diretes.

—¡Tenten!

—¡Hola!

—¿Interrumpo?

—No, para nada, solo Ino y sus puercadas.

—Cierra la boca, niña cabeza de algodón.

—Tch.

Uh… ¿Dónde había visto esa escena antes?

—¿Se están yendo?

—Arreglábamos unos detalles. Aquí la diva… no planea llegar temprano.

—Se llama estrategia.

—Yo le conozco como impuntualidad.

—Oh, ¿la salida que tenían planeada aún sigue en pie?

—Sí, es todo motivo de ella —Sakura señaló a la rubia y se acercó a la castaña para susurrarle —. Realmente está desesperada por conseguir novio.

—Soy capaz de escucharte, niña frente.

Sakura solo rio— ¿Y tú? ¿Lista para tu salida?

Tenten suprimió un suspiro.

—Ha habido cambio de planes —ambas chicas le miraron— De hecho, ¿aún está abierta la invitación?

Ambas chicas dieron grititos de afirmación.

—¿Has cambiado de opinión? ¡Qué bueno!

—¿No hay problema si llevo a mi amigo…?

—¡No, para nada!

—Entre más chicos, más prospectos para Ino.

—¿Es guapo? —Inquirió la rubia— ¿Cómo es él?

—Hum… es... ¿atleta?

—Hm, buen cuerpo y resistencia. Bien, sin duda debes llevarlo.

Luego de concordar un lugar y hora, las chicas se despidieron, ella tomando un camino diferente.

Quizá el problema de la soledad era que ella –Tenten- se enfocaba demasiado en su vida escolar y sus únicos dos amigos cercanos, que cuando Neji (el más propenso a cancelar) ella se quedaba sin más planes. No buscaba más alternativas o personas con quien pasar el rato.

Vamos, era su último año y no quería arrepentirse de terminar la preparatoria y no haber hecho más amigos y recuerdos con estos.

Ese viernes sería el comienzo de cosas agradables, estaba segura.


—¿Seguro que era aquí?

—Sí, yo fui quien propuso este lugar, ¿recuerdas?

—Creo que llegamos muy temprano.

—Bien, eso es debido a ti.

—¡¿Por qué yo, ttebayo?! ¡Ustedes dos son unos perfeccionistas!, siempre queriendo llegar temprano, controladores… —siguió farfullando, en este punto la pareja no le prestaba atención suficiente.

—Porque siempre eres el que se tarda más en salir de casa.

—Y eso que Sakura es igual de tardada al escoger que vestir.

—¡Hey!

—¿Miento?

Puchero por parte de ella.

—¡No coqueteen mientras estoy solito!

—No estamos coqueteando —dijeron ambos.

—Y el que estés solo es porque nadie quiere salir contigo.

—¡Mentira! Tengo novia, ¿recuerdas?

—Aun me es difícil de creer.

Al menos eso Sakura agradecía, no que Naruto tuviera novia, sino que la susodicha no haya asistido. Agradecía a los dioses por eso.

—Es mejor que entremos.

Luego de Naruto, Sasuke sostuvo la puerta para que Sakura pasara y ante el pequeño gesto, ella le guiñó. Ahora sí coqueteaba, le hizo bufar a Sasuke, no era algo nuevo entre ellos.

El restaurante que Ino y Sakura habían escogido era uno de comida italiana y Sasuke dudaba eso fue una buena idea, conociendo a Naruto y sus otros compañeros. Pero eso dejaría que ellas lo aprendieran por cuenta propia. La mesa reservada era grande, y aquí él se preguntaba cuántas personas eran esperadas. No sucedía aun y Sasuke ya quería regresar.

—Deberíamos ordenar, tengo mucha hambreeee.

—Osssh, aguanta hasta que lleguen los demás.

—¿Podemos al menos pedir aperitivos?

—Supongo. Ahora regreso.

Sakura se encaminó hasta los sanitarios, y cuando Sasuke no fue capaz de verle más que giró hacia Naruto. Ahí, una mirada de zorro burlón le fue expuesta.

—¿Qué?

—Oh, nada… pero, hey Sasuke… —apuntó hacia el suelo, cerca de sus pies — Se te cayó la hombría —Luego comenzó a reír de manera escandalosa—. Te tiene babeando y arrastrando la cobija, hahaha, Dios, no puedo con esto, ¡mi estómago, me duele mi estómago! ¡Buaajhahajha!

Sasuke consideró si tomar uno de los platos de porcelana instalados en la mesa de ellos y romperlo en la cabeza de Naruto sería considerado un crimen,… no seguro sería un bien para la humanidad.

Tomando paciencia de Dios sabe dónde, respiró profundo y esperó a que el rubio se ahogara con su propia saliva.

Ni una u otra cosa sucedió.

—Ah —limpiando lágrimas de sus ojos, risa aun entre palabras, el rubio continuó— Aunque no debería ser sorpresa que te tenga en la palma de su mano. Sakura-chan siempre te gustó demasiado.

—¿Y por qué ahora estás de escandaloso? —sus molestia tan evidente.

—Aha, es que… no lo sé, verte siendo más abierto con ese agobiante amor que le tienes a veces es gracioso.

Si las miradas mataran…

—Cínico. Tú has de ser igual con Hinata.

—No... soy más sutil —las puntas de su mano derecha sobre su pecho, como presumiendo su control.

—Un adjetivo que no se mezcla contigo. ¿No será quizá, que no sientes lo mismo por ella?

Y eso acalló a ambos. Sasuke no quiso decirlo, pero sus buenos modos fueron quemados por la burla de su amigo. Aun así, eso era algo que él no habría querido decir en voz alta. Fue un segundo de silencio, pero cuando Naruto respondió había cierto tono que Sasuke distinguía como uno forzado.

—Heh, claro que me gusta Hinata-chan, ¿Por qué más saldría con ella?

Gustar… no amar. Sasuke no lo dijo, ahora sí dueño de sus palabras y actuares. No, no lo mencionó, pero el propio Naruto se dio cuenta de lo que dijo... y cómo lo dijo.

—Hey, no todos tenemos el lujo de salir con la persona más amada, eres un bastardo con suerte… ¡ya mínimo deja hacerte bullying!

Y luego comenzó con otro tema, más animado, o intentando sonar animado.

No, Sasuke sabía bien que no todos tenían su suerte y en el fondo le hacía sentir un poco mal por él. Quizá la fortuna de Sasuke había sido la mala suerte para Naruto, aunque muy, muy en el fondo ninguno admitiera eso en voz alta.

—Oh, Sasuke… creo que tienes competencia.

Parpadeando y regresando de su ensoñación miró a Naruto primero, confundido. El chico le señaló que mirara hacia atrás y al momento de hacerlo nada era interesante, solo Sakura fuera de los sanitarios y- wow.

El ser más extraño, además de Naruto-

—¡Hey!

-estaba frente a Sakura, un joven un poco más alto que ella, de cabello lustroso y… completamente vestido de verde. Qué mier-

—¡Oh, Sakura! ¡Qué nombre más perfecto! —Sus gritos eran igual de escandalosos que los de Naruto y para Sasuke solo era un inusual momento, hasta que dicha persona tomó una de las manos de Sakura con ambas de él, y se acercó demasiado al tiempo que gritaba— ¡Por favor, se mi novia!

Dejando a Naruto boquiabierto y a Sasuke pasmado.


La puerca no contestaba las llamadas y Sakura podría apostar que apenas estaba arreglándose. En cualquier momento llegarían los demás, y... bien, ¡ella también tenía hambre! Desconsiderada.

Pero Sakura aguantaba, porque si para ella esto no era algo de otro mundo (acostumbrada estaba a salidas así con Naruto y sus amigos) sabía que para Ino era diferente. Sakura no preguntaba, porque Ino lo diría cuando quisiera, pero Sakura notaba que había ciertos temas a los que Ino era algo sensible.

En el par de meses que lleva tratándola había notado que, por popular que ella fuera, no estaba rodeada de personas en los momentos libres, y era extraño. Ino era guapa y en ciertos momentos agradables -nunca lo admitiría ante ella- y bastante comprensiva. Fuera de la primera impresión, Ino había sido una persona agradable. Sinceramente era la amiga que Sakura hubiera querido desde hace mucho.

Y por eso le notaba; Ino estaba solitaria.

A veces veía soledad en sus ojos azules cuando ella y Sasuke estaban juntos. Sabía que no eran celos por el chico, sino algo más. Y Sakura quería ayudarle a sentirse mejor.

¡Pero abusaba! El gruñir de su estómago le recordaba la situación actual. La próxima vez te vienes sola con Naruto.

¡Era viernes por la tarde! Podría estar acurrucada con Sasuke en la sala de estar comiendo dulces y mirando una película.

—¡Hmp! —varias pataletas contra el piso, Ino desconsiderada…

—¿Disculpe, señorita?

Guardando su teléfono, miró hacia la persona que le llamaba.

Sakura juraría que uso todo su poder para mantener la boca cerrada y no mostrar algún signo en su cara, pero el chico ¿hombre? Frente a ella era…peculiar.

Por no decir algo más feo.

—¿Eh, sí?

¿Es que aún había personas que utilizaban ese corte de cabello? ¿Por qué vestía completamente de un solo color?

—Lamento la intromisión —sus ojos eran redondos, y pestañas abundantes, su rostro no era tan masculino para la edad que pudiera tener y apenas sí era más alto que la misma Sakura— Pero en cuanto entré al lugar no pude dejar de pensar en lo lindas que eres.

Estrellas en sus ojos, un aura que a Sakura le estaba dando escalofríos.

—Amh…

—¿Me dirías tu nombre?

Su mente le decía que mintiera, que inventara un nombre y el chico le dejaría de molestar, pero en cambio su idiota lengua farfullo— Sakura.

—¡Oh! ¡Qué nombre más apropiado para una flor! ¡Sakura es un nombre precioso!

—Ohm…

—Mi nombre es Rock Lee —pulgar arriba, sonrisa deslumbrante y un guiño coqueto— ¡Por favor se mi novia!"

—…

¡¿KHE?!

Sakura palideció, muda y algo idiota por tal confesión -petición- de un completo extraño con ojos redondos y cejas prominentes. Uh…

¿Era una pesadilla?

—No —se encontró a sí misma decir, en una voz queda, siendo que ella siempre gritaba o reaccionaba de manera dramática… ay, qué raro.

Ese chico le dejó estática. La negación de ella fue como un balde de agua fría para él.

—¿Por qué?

Porque eres raro, su mente gritaba, y antes de hablar alguien más se puso frente a ella, dejándola fuera del alcance del chico.

—¡Sasuke!

¡Ay gracias Dios!, ¡gracias!

—¿Qué sucede aquí? —era evidente la irritación en su tono. Seguro él había visto todo.

—Oye tú, tipo de las cejas raras, ¿Qué crees que estás haciendo? —Naruto a un lado de Sasuke, pose de chico malo, mirándole de mala manera.

—Naruto, espera… —pero era Sasuke quien se adelantaba hasta casi chocar contra el chico que se le había confesado a Sakura.

A diferencia del rubio, Sasuke no dijo algo, pero la mirada en sus ojos era suficiente advertencia y molestia. Hacía mucho que ella no le veía así de molesto-

—Son celos, Sakura-chan.

—Qué tontería —dijo Sasuke, rompiendo el duelo de mirada con el chico y retrocediendo.

Sin embargo se acercó más a Sakura y ella, en un intento de calmarle y dejar en claro quién era el pelinegro ante este nuevo... admirador, tomó su mano con la de ella.

La acción pequeña y sutil, fue suficiente para el chico.

—¡Ow! —luego un río de lágrimas salía de sus ojos. Vaya cambio.

—¿Lee? ¡Oh, Sakura! wow… qué, ¿Qué sucede? —Tenten llegó a una escena incomoda e inusual.

Sakura y su combo más un Lee a medio lloriquear. Ella rápido se acercó a su amigo, algo preocupada. La mirada de los chicos, en especial de Sasuke no era muy amigable.

—¡Oh, Tenten! —Lee se acercó a ella.

—¿Le conoces? —Preguntó Naruto.

—Sí, es el amigo que te mencione antes, Sakura…

—Oh.

Ohh…

Vaya que esto era matar la expectativa.

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El momento fue tenso cuando Tenten presentó a su amigo a los demás, miradas nada sutiles de molestia (Sasuke) incomodidad (Sakura y Tenten) amor no correspondido y un alma rota (Lee) y de ser posible, luego de que se le pasó el enojo, Naruto podría estar comiendo palomitas disfrutando de los celos de Sasuke hacia el niño cejas.

Ah, que esa tarde sería divertida.

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