Disclaimer: La historia es de mi pertenencia, en ella sólo utilizo sin ningún fin de lucro, a los personajes de Naruto, cuyo creador es Masashi Kishimoto. Está prohibido hagan repost de esta historia, mucho menos adaptarla. La canción pertenece a Little Mix.
NA: Capítulo doble.
Also, aun tengo la habilidad de escribir muchas pndejadas en pocos días. wi~
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—¿Sucede algo? —preguntó, porque era como si Sakura quisiera decirle más. Sin embargo negó.
—¿Uh? Ah, nada. Te veré mañana.
Se despidió de ella de nuevo y arrancó en dirección a su casa.
Sasuke aplaudía su autocontrol que no le permitió derretirse ante la petición y decepción en los ojos de su novia momentos atrás. Era alguien orgulloso, así que le costaba aceptar y decir en voz alta que él también quería pasar tiempo con ella, que se había sentido algo fuera de lado ante las constantes salidas de Sakura con sus amigas.
Pero no había manera alguna de que fuera a mencionarle eso.
Sasuke no quería tener a Sakura pegada a su costado todos los días a todas horas, ni mucho menos era un posesivo que pensaba que su novia debía salir solo con él. Al contrario, fue él mismo quien había alentado a la pelirrosa a salir con Hinata. Durante mucho tiempo había sido testigo de la soledad en la que Sakura caminaba, que cuando Ino apareció en su camino, él también había aceptado de muy buena gana que se hicieran amigas. Sasuke quizás podía desear muy seguido tener a Sakura solo para él, pero nada se comparaba al brillo de felicidad en esos ojos verdes que tanto le gustaba, cuando su novia se divertía rodeada de amigos, siendo feliz.
Por eso estaba emocionado -a su manera- de la próxima salida entre ellos, y para hacerlo incluso mejor, tenía que hacer primero una cosa.
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No estaba en su naturaleza ser romántico, él creía que su relación con Sakura iba muy bien, no sentía la necesidad ni la expectativa de ella para citas románticas a la luz de las velas, declaraciones melosas o regalos estrafalarios. Sin embargo, siempre sentía que debía expresar su aprecio por ella, y eso le era difícil en ocasiones.
Pero uno hacia sacrificios por la persona que se ama, ¿no?
—Hey, es Sasuke. Ya estoy aquí —dijo en la llamada, fue breve y conciso.
Le había estado dando vueltas a la situación; esto no era algo que solía hacer, o al menos no era algo que alguna vez consideró hacer, ya que tenía cero experiencia propia de noviazgos y estas cosas le parecían una cursilería innecesaria, pero a las chicas les gustaba eso de celebrar los meses de noviazgo, ¿no? No era que él mismo contara los meses, no...
Tosió.
Pero al igual que el ramillete que le entregó antes, y por todo el parloteo animado de Sakura y su expectativa al baile, sabía que este detalle era algo que a ella le haría muy feliz.
Y la kriptonita de Sasuke era la sonrisa de Sakura, así que hizo lo que nunca se imaginó. Le pidió ayuda a Ino.
"Si lo que quieres es que Sakura sea feliz, prepara una cena, o mejor aún, brinca directo al postre".
Incluso por mensaje, que Sasuke podía imaginarse la voz burlona y el doble sentido de Ino. Él rodó los ojos, con su paciencia limitada. Al final la rubia le había comentado de un accesorio para el cabello que la pelirrosa había querido y no había comprado. "Pregúntale a Hinata, ella sabe dónde encontrarlo".
Al fin, un consejo razonable.
Por muy extraño que fuera conversar con Hinata, sin alguno de los demás de por medio, era algo que tenía que hacer.
—Lamento la espera —la susodicha de inmediato dijo cuándo Sasuke se acercó a ella. Era él quien debía disculparse, robar tiempo de su descanso y que le ayudara con esa compra era ya demasiado.
—¿Yamanaka? —preguntó al no ver a la rubia cerca como habían quedado.
—Ino me dijo que nos vería ahí —apenas dijo Hinata, y para Sasuke fue de mucho esfuerzo alcanzar a escucharle. Una vez que entendió, contuvo un suspiro de exasperación. Típico de Yamanaka.
Ambos se encaminaron hasta el carro de él, mientras Sasuke trataba pensar que decir para dar una conversación decente y no dejarse tragar por la incómoda situación en la que se sentía. Se suponía que se verían con ambas chicas en el trabajo de Hyuga, pues no era alguien tan cercano a la novia de su amigo.
Yamanaka incumplida, pensó. Pero se tragaría su reclamo, pues aun así le estaría ayudando.
El corto viaje hasta la boutique fue silencioso. Aceptaba que, él, estando junto a esa chica, era como dos piedras conversando. Y si bien Sasuke no era alguien que gozara de pláticas casuales, no podía evitar la desazón del silencio muerto y prolongado.
Jamás creí que echaría de menos al bocón de Naruto, incluso por diez minutos. Pero si le hubiera pedido a Naruto acompañarle habría sido una tormenta diferente: con sus interminables burlas hacia él y su "sumisión por Sakura", como le gustaba canturrear. Agarró con fuerza el volante y contuvo la respiración. No, que Naruto se enterara de lo que estaba haciendo y le siguiera sería suficiente burla para que Sasuke dijera "al carajo, no lo haré", y no podía permitirse eso, pues esto era realmente importante. Por eso le pidió ayuda a Ino en primer lugar. Una vez más, maldijo a la chica, tanto que no pudo evitar el ceño fruncido en su rostro cuando vio a dicha rubia esperándoles ya fuera de la dichosa boutique.
—¿Por qué han tardado tanto? —reprochó Ino, una mano en su cadera y la otra sosteniendo varias bolsas. Sasuke sintió una vena sobre su frente.
—Debí solo traer a Sakura, y evitarme todo esto —mencionó con cansancio. Apenas había llegado y ya sentía arrepentirse.
—¡Hey! ¿Qué te dije? El factor sorpresa es vital —Ino de inmediato replicó, mirándole ceñuda—. No eres nada romántico.
Sasuke sacudió su cabeza ligeramente—. Nunca dije que lo fuera.
Nadie, nunca jamás, nunca-nunca, habría dicho alguna vez que Sasuke Uchiha era romántico, eso todo mundo y su abuelita lo sabían, ¡¿bien?!
—Créeme, Sakura va a amar esto. ¿Verdad, Hinata? —la rubia mencionó al instante, tan segura de su plan. La chica de cabello negro asintió con vehemencia, ambas entrando al lugar.
Sasuke no pudo más que suspirar y rendirse.
¿Qué puede salir mal? Pensó al momento en que siguió a las chicas.
Mal no, horrible, era la descripción correcta.
En su defensa, no fue culpa suya.
Uh... Sakura casi sintió las piedras imaginarias lanzadas hacia su persona por desconocidos.
Bien, quizá hay algo de responsabilidad en mí, razonó, pero no del todo. Por un demonio, saben cómo soy, ¡¿para qué hacen esas cosas?! ¿Cómo puede ser esa loca situación su culpa si todo apuntaba a una sola dirección? Sasuke y Hinata con mensajes, Hinata con otros chicos… ¿Cómo iba a saber? Y es que el típico "piensa mal y acertarás" no funcionó esa vez.
Sakura se removió incómoda. ¡¿Satanás, qué he hecho?! Y es que nunca antes había metido tanto la pata como ahora.
—No responde mi llamada. Sakura, intenta tú —Sasuke le pedía, mientras él, un poco apurado, caminaban por los pasillos buscando a Naruto, la pelirrosa detrás suyo. Eran dos días sin hablar con él.
—Si a ti no te contesta, a mi menos.
—¿Por qué dices eso?
Ella no había medido la acides en sus palabras, hasta que Sasuke se centró un poco en ella. La chica se removió un poco.
—Huh... tú eres su mejor amigo, y yo soy su mejor amiga mujer, si contigo no quiere hablar en este momento, seguro conmigo menos.
La mirada desconcertada de él fue breve, seguía más preocupado buscado al rubio como para analizar a su novia. Hasta hace dos horas ella había estado que ardía entre las llamas del odio, la venganza y la traición. Sabiéndose la víctima, y quien había tomado venganza a mano propia. Que extraño, en las películas siempre funciona.
Si bien estaba al tanto de que había lastimado un poco a Naruto, pensó que era un pequeño dolor necesario, ¡pues ella había casi apostado hasta el cabello color rosa con que Hinata era una traidora y que planeaba quitarle a Sasuke…! Para luego enterarse que todo era un malentendido. Y que bien, sí había metido un poco la pata.
Sakura suspiró por lo bajo, tratando de recomponer todo su ser.
—¿Sasuke? Tal vez debamos darle tiempo. Quizá más tarde te regrese la llamada, puede estar ya dentro del aula…
Para cuando llegaron al segundo piso del edificio, Sasuke se detuvo. Le miró con molestia.
—Suenas demasiado ajena a todo esto. ¿No eras tú quien estaba preocupada por el bienestar de Naruto hace una semana?
De alguna manera sentía ser acorralada por él, sus ojos negros analizando su rostro. Sakura levantó las manos en forma de rendición, y esperando tapar un poco el campo de visón de Sasuke.
—Solo digo que si no contesta es porque quiere estar solo, y no deberías enloquecer.
—¿Ahora yo sobre actúo?
—Mira, lo único que Naruto te dijo por mensaje fue "Hinata ya no es mi novia", bien podría ser que él mismo haya terminado la relación y tú aquí estás todo paranoico pensando que Naruto se va a cortar las venas con galletas de animalito por el desamor.
Trató de sonar segura, pero su parloteo no le ayudaba demasiado. La mirada de Sasuke era pensada en ella, y aunque Sakura estaba haciendo todo lo posible para no mostrar un ni una pizca de nerviosismo y duda que estaba sintiendo, parecía que no estaba resultando del todo.
—¿Qué te parece si voy a los jardines traseros a buscarlo, eh? Si no está ahí, iré al campo de fútbol —se apresuró antes de que él pudiera entender qué sucedía. Y antes de que su novio pudiera replicar, ella se fue corriendo por el pasillo.
...
No podía creerlo, era como si un meteorito estuviera por aplastar su existencia.
¡Ay Dios, ay Dios, AY DIOS! ¿Me equivoqué?
Sasuke le había contado brevemente lo que sucedió ese día que ella le vio con Hinata –claro que Sakura no dijo palabra alguna de haber sido testigo, ni nada más de lo que ella hizo ese día. Solo dijo "No estabas con Naruto" como reproche, y Sasuke le contó la idea de Ino.
—¡Por un demonio, Ino! ¡¿Por qué no me dijiste?!
—¿Uh? ¿Qué parte de "sorpresa" no te queda claro? —el segundo descanso había terminado, Sakura había estado evitando a Sasuke y buscando a Ino. Cuando atrapó a la rubia en los casilleros y la arrastró hasta la parte trasera del gimnasio, donde nadie pudiera escucharle y donde esperaba no encontrar a Sasuke o a Naruto—. Además, ¿Por qué estás tan dramática? ¿No era ese tocado para cabello que querías?
No le contestó. En ese momento a Sakura le temblaban hasta los dedos, su estómago era un caos y su consciencia comenzaba a transformarse en un cuchitril.
¡No es mi culpa!, gritó por milésima vez.
Dios mío, que idiota soy, ellos seguro y a penas cruzaron una palabra. ¡Sasuke jamás estaría con Hinata!, era como la idea más alocada, debía revisarse la cabeza por tan solo haber sospechado por un milisegundo que él podría interesarse en la pelinegra. La bolsa con el tocado en su casillero era una buena bofetada a su estupidez. ¿Mesiversario, en serio? Para empezar, jamás pensó que Sasuke fuera de los que festejaban eso, no era a culpa de ella por dudar, ¿o sí?
Suspiró con mucho fastidio.
—¿Qué hice? No, espera... que no esté tratando de robarme a Sasuke no quiere decir que sea una santa paloma, ¡¿qué hay del chico de la otra vez?! ¡Ese al que abrazó tan románticamente! Entonces no es como que yo haya hecho algo malo, de hecho fue una buena prevención.
Si era así, ¿Por qué seguía sintiéndose inquieta?
Ino le miraba completamente callada. Sabía que le veía como si se hubiera vuelto loca, pero había algo más. Una horrible y temible duda que de a poco iba dejando una escalofriante respuesta. Lentamente y contenida, Ino habló.
—Sakura —oh no, sin apodos— ¿Qué está sucediendo?
La chica se mordió el labio, en sus ojos los tumultuosos sentimientos que ya no podía manejar más, dio paso a la verdad—. Ino… creo que esta vez la he liado muy mal.
...
—Estás completamente loca. De verdad, esta vez te llevas el premio a la toxica del año. No, más que eso, ¡completamente desquiciada! —Ino pisaba con fuerza, caminado tan rápido que a Sakura le dificultaba un poco alcanzarla. Claro que eso no evitaba que le maldijera y etiquetara… como lo estaba haciendo desde hace horas.
Su voz se mezclaba con el barbullo de los demás estudiantes en el patio, y Sakura agradecía que no levantaran tanta atención.
—Lo sé, ¿bien? ¡No necesitas decirlo cada tres segundos, cielos!
—No, lo que necesitas con urgencia es un bozal y una correa, quizá así dejes de decir cosas que arruinen las vidas de otros y dejes de hacer estupideces.
Ouch.
La verdad, la consciencia le estaba llegando, y cada momento que pensaba más a fondo y recordaba la preocupación de Sasuke para con Naruto (suponiendo que el rubio estuviera más afectado de lo esperado), eso le hacía un poco de remordimiento. No, basta.
—¡Vamos! Quizá Naruto está lo más tranquilo luego de saltarse las clases, jugando videojuegos o comiendo ramen con alguno de sus muchos amigos. Quizá lo que le dije esa noche fue suficiente para decidirse y terminar la relación con Hinata. Debe de ser eso, Ino.
La rubia se detuvo de golpe, caminó hasta ella y la pelirrosa sintió el peligro asechándole, que no pudo evitar retroceder y, algo alarmada, trastabilló y casi cae sobre los arbustos cercanos.
—¡Ino!
—No me vengas con esas tonterías justificándote, Sakura. ¡Debes ir y disculparte de inmediato!
—¡Pero Naruto no responde los mensajes!
La rubia palmeó con fuerza la frente de la pelirrosa, el ceño fruncido en su rostro era algo fuera de lo común, más aun la verdadera molestia en sus ojos azules. Su voz dejaba cero espacio a un "no".
—Entonces vas con Sasuke, le contarás todo y luego buscarás a Naruto y te disculparas.
—¿Qué? ¿Estás loca? ¡De ninguna manera puedo decirle a Sasuke!
Ahora ella miraba a Ino como si fuera una demente. ¡Cómo se le ocurre! De ninguna manera, ¡Sasuke no debe enterarse de esto!
Porqué aunque esa curiosa sensación dentro de ella no se iba, Sakura no se permitía siquiera que ésta fuera tan fuerte como para ir y contarle a Sasuke. ¡No, primero me encierro en un convento!
—Lo que debo de hacer es evitar que Sasuke se entere de lo que hice, no decirle, ¡Ino, piensa en lo que pasaría si él sabe todo!
No quería, la verdad, pensar en las consecuencias. Sabía que no podría con ellas.
—¿Y tú crees que él jamás lo sabrá? ¿En serio eres así de tonta? —Ino estaba más que exasperada, era notorio que quería arrancarle las mechas rosas a la chica, pero se contenía. Sakura agradecía eso, no quería ser calva.
—Naruto no me echaría de cabeza, ¿verdad? —preguntó tentativa, encogiéndose un poco. Ino estaba furiosa, y le hacía preguntarse si el otro rubio estaba igual o peor. Pero Sakura rápido sacudió esa idea. Incluso aunque ella le hubiera molestado con lo que le dijo el otro día, dudaba muchísimo que Naruto le fuera a decir a Sasuke eso que ella le dijo—. No, a diferencia de mucha gente, él no es rencoroso, lo sé. Naruto es, de hecho, un pan de dios.
La mirada de Ino se intensifico más—. Y es por ese motivo que debes disculparte y arreglar todo, maldición, ¡¿es que no entiendes?!
Se mordió el labio, aceptando que lo que le había dicho había sido algo demasiado feo, que había lastimado a la última persona que pudiera merecerse eso.
Lo siento, Naruto, pensó, pero era necesario.
—¿Qué piensas hacer primero? —la rubia le urgió.
Sakura movió sus manos, en un intento de explicar, pero no había respuesta—. No lo sé, ¿Buscar a Naruto?
No lo dijo, pero contarle a Sasuke estaba completamente descartado. Al menos hasta que hablara con Naruto y comprobara que no estaba sufriendo realmente. Luego, le diría casualmente y con pocos detalles a Sasuke que ella quizá influyó poquito.
—¿Y que hay con Hinata?
—¿Qué pasa con ella? —luego, Sakura ahogó una exclamación—. Oh por Dios, ¿crees que Hinata le cuente a Sasuke?
No lo pensó antes, pero, ¿sería que Hinata le fuera de chismosa a Sasuke? Con eso de que ambos se enviaban mensajes muy casualmente (aquí incluso ella ahora sabía que no era así, pero bah), ¿tal vez ahora ella intentara vengarse?
—¿Qué?
—Espera, antes de Naruto debo ir con Sasuke, tomar su teléfono –esto es fácil, él me lo presta sin pedirlo dos veces- y bloquear a Hinata de todo contacto con él. ¿Crees que deba mandarle un mensaje advirtiéndole que no se atreva a buscarle más? No, si es mensaje quizá lo use en mi contra. ¡Ya sé! Me das tu teléfono y le llamo desde ahí y entonces… —su parloteo fue detenido cuando la mano de la rubia tapó su boca. Ojos verdes le miraban sorprendida, mientras que el rostro de la rubia estaba casi rojo, respiraba con dificultad.
—Deja de hablar o juro que te daré una paliza —dijo con su mandíbula apretada. Sakura pensó que esa era la primera vez que presenciaba a Ino molesta de verdad. Ino retiró su mano, y Sakura calló su queja, de repente asustada y confundida para siquiera preguntar—. Es increíble. Imposible el nivel de estupidez, egocentrismo y poca empatía que estás demostrando —tomó un respiro, parecía contar mentalmente y luego exhaló. Una mano en su frente, luego miró con decisión a la pelirrosa—. Te lo diré lento y claro para que esa estúpida cabeza de algodón lo entienda.
—¡Ey!
—Le dirás a Sasuke todo lo que sucedió. Buscarás a Naruto y te disculparas. Irás con Hinata y te disculparas el doble, ponerte de rodillas y suplicar perdón de ser necesario. ¿Entiendes?
—¿Qué? ¡De ninguna manera! —¿Disculparse con Hinata? ¡ni loca!— ¡No lo haré! No tengo nada por lo que ir con ella. Estás loca.
—Sakura.
—¡Ella se lo buscó!
—¡Ya te dije que la idea de Sasuke y ella de compras fue cosa mía, demonios! ¡Yo estaba con ellos! de hecho, Sasuke detrás de nosotras como una momia, no habló con ella más que dos frases y luego de pagar nos dejó a ambas en el trabajo de Hinata.
Sakura se mordió la lengua, incluso aunque se lo dijera, aún estaba molesta. —Será eso cierto, pero ella engañó primero a Naruto. ¿Eso cómo me lo justificas, eh?
—Ay, Dios mío.
Sakura rio sin gracia alguna—. ¿Ves? Ella no merecía a Naruto en primer lugar.
—¿Y tú sí?
—¿Ah? No sé que-
—Ay, por favor. ¿Qué hay de esa treta? Que, sinceramente, poco de mentira tiene. ¿Por qué de entre tantas maneras, escogiste esa? Eres mala, en serio. ¿Utilizar tus sentimientos y los de él para lastimar los de Hinata? ¿La pobre chica que no te hizo nada más que enamorarse de tu amigo? ¿Qué tan retorcida hay que ser para hacer eso?
Por un momento Sakura no dijo nada, miró con desprecio hacia sus puños, tratando de recuperar la noción de la plática. Era extraño que Ino le gritara sobre sus "sentimientos por Naruto", más cuando era algo que ella le había dicho en confidencia.
—No juegues a la santa, Ino.
—¿Perdón?
—Me señalas como la mala, bien, lo soy. Lo acepto y lo he sabido desde hace mucho. Pero no hagas preguntas como "por qué", cuando desde el principio me has ayudado. ¿Esa vez en la playa? Accediste a humillarla. Las salidas previas aceptaste mi "retorcido juego", saliste conmigo y con Hinata-
—Yo nunca acepté ayudarte con esa trampa.
—¡Lo hiciste al principio!
—N-no —ella titubeó al principio, pero mantuvo la firmeza.
—Y aunque te hayas negado al final a ayudarme con esto, sabías bien lo que ocurría, porqué salíamos con Hinata. Desde el inicio sabías que no me agradaba, que estaba fingiendo y decidiste simular que no sabías.
—Esperaba que cambiaras la forma en que le veías, ¡demonios Sakura, estaba funcionado!
—Funcionando, claro —aquí Sakura volvió a enojarse. Pensar en que fue tan tonta para dejarse engañar por Hinata, también se sentía traicionada—. Tú y Sasuke se empeñaron en que fuera amiga de ella, incluso sabiendo bien que yo no quería, que le detestaba. Me empujaron a acercarme a ella, y luego esperaron que todo tomara el rumbo que querían —ella bufó—. Qué lindo, ah. Pero vaya, no fue para nada como esperaban. Y ahora yo soy la villana. Bien, pero esto pudo evitarse.
—No fue así, Sakura. No trates de culparnos por lo que hiciste. Sabes muy bien que nosotros no-
—Saber y no hacer nada es igual de malo, ¿sabes?
La rubia dio un paso atrás, sin querer o esperar, sus palabras eran verdaderas. No hizo nada para detener el obvio problema que ocurriría.
En qué momento se voltearon los papeles, Ino se preguntaba. Su enojo no era el mismo, sus malos sentimientos no erradicaban solo en la pelirrosa frente a ella, sino sobre sí misma. Ahora entendía que la furia que hace momentos había sentido no eran solo por Sakura, sino que su subconsciente ya sabía que también era por sí misma.
Sakura tenía razón, y muy en el fondo ella misma lo sabía.
—Sin embargo, yo no te alenté a hacerlo.
—No, solo aparentaste que no sabías nada.
Ambas chicas se miraron por largo rato, siendo Ino la que quería apartar la mirada. En su garganta un nudo se instalaba. Frustración, enojo y algo de culpabilidad. Lo que decía Sakura era verdad, y no podía negarlo. Si ella se sentía así, ¿Cómo se sentía la pelirrosa? ¿Y Naruto? y Hinata. Dios, amable y dulce Hinata. Quizá no de manera directa, pero sabía que las palabras de Sakura eran verdaderas. Ella prefirió fingir que nada pasaba.
—Tengo que disculparme con ella. Y con Naruto —porque él también era su amigo.
—No —Sakura le paró en seco, por primera vez una mirada y forma de hablar brusca—. Este es un desastre que yo provoqué, tú no hiciste nada.
—Sakura —a pesar de la urgencia en la voz de la rubia, la chica levantó las manos para detenerle.
—No te dije todo eso para culparte. No pude evitar explotar, lo siento. Pero debo arreglar las cosas con Naruto primero. Si luego tú te quieres disculpar con él o con quien sea, bien. Solo, no quiero que se enreden más las cosas. Dame tiempo, Ino.
La pelirrosa partió camino con Ino, y esta no le siguió. Decidía que era mejor esperar que ambas enfriaran sus cabezas antes de que otra catástrofe tuviera lugar.
...
No estoy mal, no me he equivocado. De ser así, Dios enviaría una señal, ¿no? Aunque, estoy segura de que era-
—¡Ouch! —su frente golpeó algo, más como que no veía por donde iba y chocó con alguien que ni siquiera se movía.
Levantó la mirada para disculparse -no mentira; para maldecir a este inoportuno-, pero sus palabras fueron interrumpidas, pues él habló primero.
—Tú eres la amiga de Tenten.
Sakura parpadeó un poco, confundida por el chico apuesto, y luego le reconoció, pues es que estaba su cabeza llena de furia y duda que su cerebro ya no parecía funcionar bien.
—Uh… te llamas Neji, ¿no? —le miró con algo de confusión, y para ser sincera, también algo irritada. No estaba ser social en ese momento.
Él asintió, y no dijo algo más por unos segundos. Sakura se sintió incómoda ante el obvio escudriño de él hacia ella. Consciente, trató de acicalar su cabello. Estaba tan centrada en su drama que no sabía si su cabeza se veía como un nido.
—¿Qué tanto miras?
—Hace un momento te vi discutiendo con tu amiga. Pensé que quizá comenzarías a llorar.
Sakura se alarmó un poco, su rostro rojo de vergüenza y miró hacia atrás, unos metros de donde había estado con Ino. La rubia ya no estaba.
¿Acaso escuchó?
—No lo haré. ¿Se te ofrece algo? —quizá un poquito grosera, pero no tenía tiempo—. Además de estar de cotilla en los asuntos de otros, tú no eres estudiante de esta escuela.
El chico elevó una ceja, le miró brevemente luego—. Las discusiones entre chicas no son de mi interés, si es lo que intentas decir.
¿No es eso contradictorio? Después de todo él había mencionado el tema.
—Entonces, ¿Por qué estás entablando conversación si no te interesa? —y qué haces aquí. Había algo en este chico que a Sakura no terminaba de gustarle, y lo dejaba en claro por su tono mordaz.
Él suspiró—. Por lo general uno ofrece una charla casual antes de pedir un favor.
¿Uh? Ella cruzó sus brazos sobre su pecho, dio un paso atrás y le miró con recelo—. Tengo novio —dijo.
El chico rodó los ojos.
—Ya quisieras que fuera esa clase de favor—entonces qué, decía la mirada de ella. Neji ya mostraba abiertamente que el desagrado era mutuo—. No encuentro a Tenten y quiero que la busques dentro de la escuela.
—¿Por qué yo? ¡Llámale, existen estas cosas llamadas celulares!
—La batería de mi teléfono murió. Y te reconocí, así que, hazlo tú.
Ella abrió la boca, incrédula. ¡Era bastante grosero!
—Mira, no tengo tiempo para esto, tengo mis propios dramas que resolver.
—No me importan tus dramas. Estoy cansado de esperar por ella. Hazlo o me iré y será tu responsabilidad.
¡¿Aaaahh?! ¡Como si fuera de mi interés! ¡Que se vaya, entonces!
Le miró irritada, de arriba abajo y bufó. Ni que fuera el gran adonis, Sasuke era más guapo -por mucho- y es menos desagra… uh, okay. Dejémosle en que es más apuesto. ¿Qué le ve Tenten a este? ¿No es el que siempre le deja plantada? Valoró de nuevo al chico, contuvo otro bufido. Me largo, pero… ¿y si es importante para Tenten? Ella siempre ha sido buena conmigo. ¿Y si esa es una cita importante?
Ughh
¿Qué pusilánime no carga su teléfono antes de salir?, masculló entre dientes y le tendió su teléfono.
—Que sea rápido —sentenció, cruzándose de brazos y mirando alrededor, quizá así podría ver a Tenten.
Él chasqueó la lengua y comenzó a moverle al celular para luego ponerlo contra su oreja.
Luego de unos segundos Sakura logró captar a Tenten respondiendo muy animada, y como el chico comenzaba a hablar con ella. Sakura intentó no escuchar ni pensar mucho en lo que decían, su mente era un verdadero basurero de problemas, con lo propio le bastaba, no era de su interés lo que ese chico y Tenten tenían o lo que fuera.
—Ya se fue.
Ella miró de nuevo hacia el chico, su ceño fruncido y regresándole su teléfono. Sakura alzó los hombros, como si no fuera la gran cosa, y de verdad que no lo era para ella.
—No tenía idea. No sé su horario —ella sintió justificarse ante la molestia que él parecía dirigirle. Aunque si era sincera, él siempre parecía malhumorado.
—Espera —le tomó de su brazo cuando ella se dispuso a caminar, porque, Dios santo, ya se quería ir, y no era amiga de él para seguir a su lado. Ante el contacto, Sakura quería retorcer su brazo, alejarse -y es que andaba de un humor, no estaba para seguir ahí con él.
—¿Ahora qué? —ante su casi ladrido, él le soltó, se cruzó de brazos y le miró de manera firme, mientras Sakura estaba exasperada.
—Te llevo a tu casa.
—¿Ah? No gracias —no le agradaba, ¿Por qué de pronto esa oferta? Neji se veía contrariado, algo quería decirle pero a ella no le interesaba, no le conocía así que no entendía su dudar.
—Al menos dime-
—¿Sakura?
…
Sasuke miraba con desconcierto la escena frente a él, y es que era demasiado fuera de lo común. Tanto Sakura como su acompañante se detuvieron, mirando hacia él. Sasuke estaba a punto de dar otro paso hacia ellos, pero la pelirrosa rápidamente va hasta donde él, unos cuanto pasos de distancia, y le toma del brazo.
—¡Sasuke! —dijo algo sorprendida— ¿Qué sucede?
Él le miró con suspicacia.
—Te he estado buscando.
—¡Bien, aquí estoy! Será mejor que nos vayamos…
El chico hizo un gesto hacia Neji, como preguntándole a la chica por él, pero ella no respondió mucho, siguió tomándole del brazo y le empujó a caminar en dirección hacia los estacionamientos.
Al joven le pareció un comportamiento extraño de ella, Sakura no solía ser así de grosera, pero un vistazo al chico que seguía de pie donde mismo, su mirada de desagrado cruzándose con la Sasuke, y este último movió su mirada hacia su novia, quien mantenía el ceño fruncido.
Por lo que Sasuke podía deducir, ese encuentro casual rectificó el desagrado de su novia en aquel chico.
—No sabía que nos iríamos juntos —mencionó la chica una vez que estuvo dentro del carro de Sasuke, mientras este encendía el motor y se ponían en marcha.
—Te envié mensajes —mencionó, no era reproche, pero era suficiente respuesta. La pelirrosa tomó su teléfono y comenzó a revisarlos, luego suspiró.
—No los vi, lo siento.
Sonaba cansada. Se recostó contra el asiento y miró hacia al frente, pero sabía bien que no estaba prestando atención.
—¿Sucedió algo? —su mirada pasaba del camino a su acompañante. Ella no respondió de inmediato, pero Sasuke podía notar que algo estaba fuera de lugar.
—¿Peleaste con Yamanaka?
Ella respingó y le miró alarmada.
—¿Cómo…?
—No has visto a Naruto en días, conmigo no has discutido. La rubia sería la única respuesta.
Ella hizo un sonio de exasperación
—Ah, cierto, porque no tengo amigos. Claro. Se te olvida Sai, eh. Todo mundo olvida a Sai, qué rayos —esto último ella lo masculló. Sasuke le miró entre divertido y confundido.
No es que haya olvidado a Sai, pero él va a otra escuela –lo pensó, pero no se lo dijo. Además, era más que obvio que si ella discutió con alguien sería Ino. Lo suponía, pues estaba más tensa y molesta que en la mañana que le vio.
—¿Uh? ¿A dónde vamos? —cuando por fin comenzó a ver a su alrededor, notó que no iban dirección a su casa, ni a la de su novio. Sasuke no respondió, pero cuando pararon en el estacionamiento del restaurante de ramen favorito de Naruto, la pelirrosa comenzó a sentir alarmas en su cabeza—. ¿Sasuke…?
—Compraremos comida e iremos con Naruto.
...
¡Noooooo!
Estaba segura de que si pudiera ver su rostro, su expresión sería una de miedo e histeria.
¡No estoy preparada para esto! ¡Sasuke, con su lindo rostro, le tendió una trampa! Ella le siguió como una polilla a la luz, sin darse cuenta que esa luz era una llamarada. Ahora, corría el riesgo de morir quemada. El pánico le invadía, y en esos casos Sakura razonaba incluso menos.
Estaba ahí de pie junto a su novio, pensando en la excusa perfecta para salirse de esa situación.
—Sasuke…
—Por fin el idiota respondió mi mensaje —le interrumpió—. Dice que nos espera. Parece que necesita desahogarse.
Pasar saliva, para Sakura en ese momento, se sintió como probar una amarga medicina. Ya sentía su estómago removerse en incomodidad.
—Pero él debe haberse referido a ti y a él —Sasuke le miró con confusión— ya sabes, tiempo de chicos para contar cosas de chicos…
Su novio comenzaba a mostrarse impaciente, y antes de que pudiera reprocharle, ella cambió de idea.
—Pero considerando que todo el tiempo me han llamado plana, ¿también califico como chico? —y es que pensándolo mejor… ¿si estoy presente puedo justificar mis acciones? En lugar de dejar a esos dos solos y que Naruto le cuente todo lo que yo le dije la otra noche… no, esto es horrible. ¿Qué es peor?— Oh, bueno, mejores amigos y esas cosas… no importa el género, ¿ah?
Ahora sí Sasuke le miraba como si estuviera chiflada. ¿Confusión? ¿Azoramiento? ¿Pena ajena? Ni idea de lo que Sasuke estuviera sintiendo ante la poca elocuencia que la pelirrosa estaba mostrando.
Al final, él solo negó con la cabeza, posó un brazo alrededor de los hombros de la chica y la acercó más a él.
Sin querer, Sakura sonrió bajo, el contacto de Sasuke con ella siempre era reconfortante, no importaba las tonterías que ella dijera o hiciera.
Esperaba que eso no cambiara.
...
Al llegar a la casa del rubio fueron recibidos por la madre de este. Incluso Kushina se veía algo preocupada.
Sasuke entendía la preocupación de la mujer, Naruto rara vez perdía apetito, menos aún su constante energética manera de ser. Les estuvo evitando por dos días, y apenas si lo había visto en la escuela. Sasuke no había pasado por lo mismo que su amigo, así que se esforzó por ponerse en sus zapatos, y pensó que lo que Sakura le dijo de "darle tiempo" era lo ideal. Hasta que entendió que Naruto no era como él o como Sakura. Naruto era como un pequeño animal que si no tenía compañía moriría… bueno, así lo visualizaba.
—Sigo creyendo que darle su espacio es mejor —comentó Sakura, a su lado. Ella miraba insistente a la mesa, pero sus dedos no dejaban de moverse, como si estuviera nerviosa.
—Si él quiere su espacio, eso tendrá, una vez que nos explique qué sucedió y lo exprese abiertamente.
Sakura frunció un poco el ceño, y Sasuke no pudo evitar el pensamiento de que la pelirrosa estaba siendo bastante terca.
Algo pasa con ella. ¿Es por su discusión con Yamanaka? Desde hace días que su humor estaba siendo algo agresivo, se mostraba irritada y voluble. ¿Aún está molesta porque dije que estaría con Naruto la última vez?
Ella levantó el rostro y le miró directamente cuando él tocó su mano. Sasuke le observaba con detenimiento, algo que no había hecho en días, pues lo de Naruto le había preocupado. Quería saber qué era lo que tenía a Sakura así.
—¿Qué es lo que te tiene así? —por un instante, vio nerviosismo en ella. Titubeó, pero lo que fuera a responder fue interrumpido cuando Naruto saludó, algo desganado.
—Oh, llegaron.
De inmediato Sakura retiró su mano debajo de la de Sasuke, y se levantó de su asiento. Sasuke hizo lo mismo, pero más calmado que la chica. Pensó brevemente en la reacción de Sakura, pero pasó a segundo plano al ver a su amigo.
Por alguna razón esperó encontrarlo ojeroso, despeinado y en pijamas, incluso llorando, pero no había rastro de eso: el rubio llevaba su ropa normal, su cabello sí despeinado, pero nada fuera de lo común, a excepción del cansancio y su sonrisa no era sincera.
Por unos minutos el ambiente se tornó incómodo. No era raro que Sasuke no hablara mucho, pero cuando no era Naruto, Sakura solía parlotear. Ahora con el rubio deprimido, él mismo callado, la pelirrosa no decía nada. Sasuke le miró por un instante, y asumió que su falta de habla y aparente incomodidad se debía a la imagen que era el rubio.
Sasuke se aclaró la garganta, le ofreció la comida que habían traído y el rubio sonrió una vez más, pero no había verdadera felicidad.
—Lo siento por preocuparles y que vinieran hasta acá… —Naruto se rascó la cabeza, su vista baja, evitaba verles a la cara. Incluso su tono era sin mucho humor. Comenzó a desempacar la comida y Sasuke le ayudó al momento en que al fin le preguntaba.
—¿Qué sucedió? — fue un murmullo, porque de alguna manera no se sentía a hablar más alto.
El rubio detuvo sus acciones, suspiró por lo bajo y de inmediato Sasuke miró hacia Sakura, como para comprobar lo que veía. Pero ella miraba a Naruto con detenimiento, mordía su labio y parecía contener el aliento, sus ojos temerosos, luego volvió su vista al rubio, quien no intentaba sonreír más.
—Hinata-chan terminó conmigo, y no sé porque.
.
—No lo entiendo… ¿discutieron? —Sasuke se inclinó un poco más hacia su amigo, como si así obtuviera más respuesta. Pero Naruto negó con la cabeza, mirando fijamente al tazón humeante de ramen frente a él, pero que no estaba probando.
Estaba de verdad preocupado porque Hinata-chan no respondía mis mensajes ni llamadas. En su trabajo me dijeron que no había estado yendo. Me asusté machismo. Cuando ayer me decidí a ir a su casa le avisé, y por fin respondió mi llamada —su mirada era distante, él estaba recordando todo—. Apenas pude decir algo, pero Hinata-chan decidió que era mejor terminar…
A pesar de que le estuvo escuchando con atención, Sasuke seguía confundido.
—¿Por qué?
Es que le parecía imposible esa situación. Hinata Hyuga, quien se ponía completamente roja cuando Naruto le tomaba de la mano, quien le veía como si le estuviera bajando la luna, ¿ella decidió terminar con ese mismo rubio?
—Porque… —Sasuke estaba tan atento al rubio, que presenció como este levantaba su vista y miraba a Sakura, tan breve, pero que él pudo notar. Se quedó a medias, y lo que sea que fuera a decir, él mismo se interrumpió—… ella dijo que era lo mejor para ambos.
Estaba perdido. Miraba incrédulo a su amigo.
—¿Eso es todo? —Naruto se removió, incómodo. Sasuke conocía tan bien a este rubio. Miró hacia Sakura, quien no había dicho palabra alguna desde que llegaron. Poco se había movido, y sus manos nerviosas cambiaron a puños apretados. Ella miraba a Naruto con –lo que Sasuke asumía era- una mezcla de tristeza e impotencia.
Pero Sasuke no se convencía. Miraba a ambos chicos y sentía que algo no cuadraba. Se sentía, de hecho, algo fuera de lugar. Como si fuera el único que no comprendía del todo las razones de la situación en la que estaban.
Se sentía perdido en cuanto a palabras también. Muchas preguntas rebotaban en su cabeza pero sentía que eran cuestiones tontas, vacías o absurdas. ¿Que decir en esta situación? Estaba totalmente perdido, no sabía cómo animar a su amigo sin que fuera falso.
—Nunca creí… —Naruto comenzó a hablar de nuevo. Este se veía absorto en su propia mente— que ese amor unilateral fuera a explotar así…
El quejido de Sakura le hizo respingar cuando el tazón de la chica derramó la comida que ni siquiera había probado, y junto a este el chirrido de la silla. Todo esto fue una interrupción que cortó el pesado ambiente que las palabras de Naruto crearon.
Alarmado, Sasuke se acercó a la pelirrosa, preocupado por el pequeño accidente.
—Lo siento —Sakura murmuraba algo errática. Sus manos se movían torpemente. Sasuke tomó sus manos y le detuvo.
—Yo lo hare —tomó servilletas y comenzó a limpiar todo, mientras Sakura seguía disculpándose—. Fue un accidente —dijo él, tratando de apaciguar la vergüenza de la chica. Creía que a Sakura el ambiente tenso y la situación le habían puesto algo sensible. Después de todo, Naruto estaba hablando de sus sentimientos.
—De verdad lo siento —dijo otra vez cuando Sasuke tomó más papel y trató de limpiar la chaqueta de la chica.
—Está bien —Sasuke le aseguró, con una corta sonrisa, una que solo ella vio. Y entonces Sasuke notó el breve momento en que sus miradas se entrelazaron, y en los ojos verdes de ella emociones fuertes se proyectaban. La duda se instaló en él. Aunque fue Naruto quien tomó la palabra.
—No te preocupes, Sakura-chan… —ambos miraron hacia Naruto, quien ya les veía. Seguía algo triste, podía Sasuke advertir, pero intentaba sonar más tranquilo—, puedes contar con Sasuke-teme para siempre ayudarte…
—Naruto… —comenzó ella, apenada. Él le interrumpió, tratando de sonreír.
—Me gustaba mucho Hinata… pero ella no quiere verme más. Eso me hace pensar que quizá tú tenías razón, es mejor de esta forma.
Sasuke estuvo a punto de preguntar a qué se refería, o de qué estaban hablando, porque por un momento era como si el tema fuera otro. De cualquier forma, Naruto continuó.
—Nosotros tres, juntos como amigos para siempre.
...
Si durante todo este tiempo Sakura había estado diciendo que no era su culpa o que lo que ocasionó no fue la gran cosa, y que de hecho había sido un favor para Naruto, ahora... ahora se sentía, realmente, como la peor persona del mundo.
Desde el momento en que Sasuke le dijo que Naruto y Hinata habían roto Sakura sintió como un peso le caía en los hombros. Ese impacto que cayó dentro de ella, el golpe de la culpa le envolvió pero intentó hacer a un lado. Claro, alegó muchas veces que no era para tanto o que no debía sentirse responsable, pero eso lo decía tratando de creerlo. Como si al decirlo muchas veces pudiera convencerse a sí misma, o que se hiciera realidad.
Pero en cuanto vio a Naruto tan deprimido y derrotado… todo se fue a la mierda, donde ella bien debería estar. Nunca antes había visto a Naruto así, y la culpa y recriminación le golpeaban duro. Apenas si podía pasar saliva, mucho menos pronunciar palabra alguna. Porque dentro de ella ese canturreo de "¡todo esto es tu culpa, eres la peor persona, eres un asco, discúlpate maldita!" le llenaba la cabeza.
Durante una hora –que se sintió como una eternidad- estuvo sentada, cual muñeca, sin decir algo. Sin ser capaz de apartar la mirada de Naruto, o la sombra del que era Naruto. Porque ese rubio frente a ella lucía ojeroso, con una sonrisa forzada y ojos opacos, sin brillo en ellos. Como un cascaron. Seguía siendo él, pero en una faceta que ninguno de los dos estaban acostumbrados de ver.
Sus palabras frazadas, su intento de ser casual escondiendo su tristeza y traición recibida por ella.
E incluso en un momento así, donde era más que claro que había provocado la infelicidad de su mejor amigo, Sakura tenía miedo por sí misma.
Se maldecía, y las palabras de Ino regresaban "¿Qué tan retorcida hay que ser para hacer eso?".
Sakura estaba al pie del abismo, donde su verdugo era el rubio; con las palabras de él la verdad saldría, y Sasuke se enteraría de todo.
Sakura mordía con fuerza su labio, pues sentía las lágrimas amenazar, pero sabía que no tenía ni el más mínimo derecho en llorar. No podía expresar su pesar ante la tristeza de su amigo, porque ella había sido la responsable de eso en primer lugar.
No merezco sentirme mal. No merezco preocuparme por mi misma.
Y aunque razonaba eso, el ser humano era egoísta, y cuando Naruto mencionó lo del amor unilateral, no pudo evitar la reacción de su cuerpo. El respingar, golpear el tazón de comida y derramar su contenido, sorprendía por esto que incluso golpeó su propia silla.
Sentía su corazón atorado en su garganta y su mente helada. El miedo estaba, porque sentía su propio fin acercarse.
Ya está, escupe todo Sakura.
—Lo siento, lo siento yo-
Pero Sasuke se acercó a ella, y recordar su presencia le detuvo. Perderé más que la cabeza si lo digo…
Y es que era mucho lo que estaba en juego. Estaba nerviosa, pero ya no tanto por ser odiada solo por Naruto, pues las manos amables de Sasuke y su presencia a su lado trataban de reconfortarla. Su breve sonrisa, sus palabras, la suavidad con la que le trataba.
¿Perderlo todo…?
Se acobardó. No podía. No dijo todo lo que debía y solo continuó con sus torpes disculpas.
Solo espera un poco Naruto, por favor…
—No te preocupes, Sakura-chan…
Y sus palabras amables fueron una daga en ella. Aceptaba que se merecía estos sentimientos carcomerle.
...
Sentía una enorme carga sobre ella. Incluso ahora, sola con Sasuke, era como si fuera peor.
El viaje a su casa fue una tormenta de pensamientos llenos de culpa, represalias y maldiciones. Tan enfocada en esto, que no escuchaba a Sasuke. Curioso, porque él era el motivo por el que estaba tan asustada.
—No te ves bien.
Ella suprimió su respingo al escucharle hablar. Bien dicen que se asustan las personas con conciencia sucia…
—El ramen me cayó mal…
—Ni siquiera lo probaste… al menos no tú —Sasuke miró hacia la mancha en la ropa de ella, luego de nuevo a su rostro, Sakura trataba de evitar su mirada, luego, pasó una mano por su cuello, incómoda.
—A eso me refiero… no comí, así que me cayó mal… debería bajar ya e ir a comer algo…— y ella ya tenía su mano en la puerta, dispuesta a abrirla y salir del auto, pero Sasuke le detuvo de nuevo, y ella no pudo más que encogerse en su asiento mientras que su novio se inclinaba más hacia ella.
—Sakura —su voz baja, con un borde de acusación. Sakura abrió mucho los ojos en alarma y casi detuvo su aliento— ¿Qué sucedió entre Naruto y Hinata realmente?
Estaba recostada mirando el techo. No había nada más relevante para Sakura en ese momento que el tremendo problema que estaba viviendo.
El ácido de su estómago provocado por su ansiedad, la culpabilidad que se arrastraba por su garganta y le incomodaba, sus dedos adoloridos pues había estado mordiendo sus uñas por el nerviosismo y la falta de respuesta a una solución: Sakura estaba de verdad asustada. Sentía que en cualquier momento todo se sabría y las consecuencias le caerían como los pilares de un edificio derramándose.
¿Por qué todo me sale mal? Quería ahogarse con su almohada.
Cerraba los ojos pero recordaba con claridad a Naruto decaído, su tono triste y su mirada de rendición. Ni una sola vez le recriminó, y Sakura habría preferido eso. Que se enojara con ella, le gritara o le contara a Sasuke –claro que eso ultimo no lo quería, pero sería totalmente entendible si el rubio lo hacía. Era todo eso preferible a verle como mártir y tragarse la situación por sí mismo.
Luego abría los ojos, sacudía su cabeza y se reacomodaba en la cama, pero cuando creía que podía fingir no pensar en Naruto, las acusaciones de Ino rebotaban por su mente, haciéndole sentir que su estómago se revolvía con más malestar.
Ughhh…
Se ponía a canturrear cualquier tonada para ignorar las palabras, pero entonces otro castigo le llegaba cuando su estúpida consciencia masoquista traía la imagen de Sasuke, y por tanto su última conversación.
.
—¿Qué sucedió entre Naruto y Hinata realmente?
—Q-q ¿Por qué me preguntas?
Se había atragantado con su saliva, y su corazón latía como loco. Ya está, podía escuchar la marcha fúnebre…
—Pienso en esto y no encuentro sentido: ¿Hyuga rompiendo con Naruto por teléfono? Sin un motivo alguno… y sobre todo, que Naruto accediera sin más, a pesar de que es más que claro que no quería eso… no importa cuántas veces lo piense, es como una parodia sin sentido.
Ella sentía la mirada del chico como acusadora, y esto solo le ponía más nerviosa.
—¿Y piensas que yo sé de esto…?"
—Lo último que Naruto te dijo fue demasiado extraño.
Ella medio bufó, un intento por hacerse la ofendida.
—Naruto y yo… él dijo eso porque…—dilo, dilo, dilo— porque ya sabía que Hinata nunca agradó…
No pudo.
—Sakura, acaso tú…
Ella interrumpió a Sasuke, y en lugar de responder verbalmente, en su lugar pasó sus brazos sobre el cuello del chico, envolviéndole en un abrazo y contuvo las lágrimas.
Sasuke enmudeció ante el inesperado contacto, y no continuó con las preguntas, asumiendo que la situación de su amigo le había afectado a su novia más de lo pensado. Por eso, sin vacilar, acarició su cabello suavemente, aceptando silenciosamente esa muestra de afecto que su novia le pedía.
Ese debía ser el momento en que ella le contara todo, explicar lo que pasó y por qué actuó como lo hizo, pero se sentía tan agobiada por tantos sucesos y sentimientos revueltos, y el miedo fue más fuerte. No se sentía preparada para afrontar las consecuencias, y luego se recriminaría y etiquetaría a sí misma como la peor basura, pero quería al menos tener el favor de Sasuke por unos instantes más.
—He llegado a un callejón sin salida. Fui ilusa al pensar que no importaba nada más que mi venganza contra ella, y al fanfarronear que no importaban las consecuencias. Sí bien mi padre dice que no es bueno actuar con la cabeza caliente, pero… ah, lo hecho, hecho está. Y es así, que estoy aquí, tratando de hacerle frente a mis problemas y solucionarlos… ¡o al menos eso me gustaría si ella apareciera!
Con su última línea de dialogo, ella golpeó la mesa con su puño, espantando a más de uno a su alrededor.
Sakura había estado tan metida en su monologo, sin reparar en las personas alrededor que pasaban y le miraban como si estuviera loca –lo cual era entendible ya que estaba hablando sola.
La noche anterior había estado sumida en la desesperación y la vergüenza. Y la verdad le habría encantado permanecer en el abismo de la desesperación y sus sabanas, pero sabía que las cosas no se iban a solucionar mágicamente.
Sí quiero que Naruto deje de estar tan triste y que Sasuke no se entere y mi no cabeza ruede, debo arreglar las cosas.
Por eso, sin un plan mejor e ignorando el camino de la honestidad y afrontar las consecuencias, decidía que "arreglar" el noviazgo que quizá, ella arruinó, era lo ideal.
—…
No se podía ser más idiota, de veras.
Luego de desbloquear a Hinata de su agenda, de intentar llamarle y enviarle mensajes y ser olímpicamente ignorada, Sakura decidió ser una stalker e ir a su trabajo a visitarla sin su consentimiento, para así verle y hablar frente a frente –y quizá rogarle para que regresara con Naruto.
Su plan pudo funcionar –al menos el verle- si no le hubiera notificado con anterioridad de que iría a verle, pues al llegar a su trabajo y preguntar por ella, otra de las trabajadoras le dijo que Hinata había tomado sus días de vacaciones.
"¿Podría darme su dirección…?"
"No damos esa clase de información sobre nuestros empleados".
Ugh… "Es una emergencia. Verás, ella es mi amiga," No, sí pinocho se queda corto al lado de esta pelirrosa mentirosa "y necesito contactarla rápido y…"
"¿Si es tu amiga, por qué no le llamas?"
"Ella no contesta mis llamadas…"
"Entonces quizá no eres realmente su amiga. Lo siento, pero si sigues insistiendo llamaremos a seguridad".
"¡Bien!" Frustrada y algo ofendida, salió del lugar.
.
—¡No puedo creer que me hayan dicho eso! ¡No es como que les fuera desconocida, ya había ido ahí con Hinata! —siguió alegando con enojo, un puño contra la mesa y su otra mano sosteniendo con demasiada fuerza la bebida que había comprado.
—Cambio de planes… no sé dónde vive, pero podría ir a su escuela… —murmuró distraída, sorbiendo del popote de su bebida. Luego tomó su teléfono y buscó la dirección de la escuela de Hinata—. Hm… está algo lejos.
¡zas!
El ruido fuerte que hizo que los presentes miraran en su dirección, espantados, pues la ruidosa pelirrosa pegó con fuerza su cabeza en la barra. Más de uno junto a ella recogió sus pertenencias y se fueron. Sakura seguía sin siquiera importarle el espectáculo que daba.
Gimoteaba, pero era su frustración, y la verdad un poquito de dolor de su frente—. ¡Por momentos como este es que debería tener un auto! ¡No hay manera que mis padres me lleven a su escuela en hora escolar!
¡Gaaaah, maldita suerte!
Sakura se recompuso y se acomodó en su asiento, sintiendo su cabello revuelto, pero nada era más importante. Tomó su teléfono y comenzó a marcarle a la única persona que podía ayudarle.
—¿Ino? ¿Dónde estás? —le había pedido que se vieran, motivo por el cual ella estaba en ese café espantando a los clientes –ejem, esperando.
—Aquí.
La pelirrosa miró a su alrededor, y en una pequeña mesa cerca de la entrada estaba la rubia sentada, teléfono pegado a la oreja, le miraba desde la distancia.
—Qué diablos… ¿desde hace cuánto estás ahí?
—¿Diez minutos? Quizá más…
—¿Y por qué no te acercaste?
La rubia bufó—. Das pena ajena.
Sakura contó mentalmente—. Ven —dijo y cortó la llamada. Le apuró con un gesto de su mano y suspirando, la rubia tomó su bebida y se acercó hasta donde ella.
—Eres algo cruel conmigo.
—¿No crees que te lo mereces?
—Sí, pero aun así.
—…
—Voy a necesitar tu ayuda.
—¿Qué pasó con eso de "dame tiempo, Ino" y todo el testamento que me despotricaste ayer?
—Eso fue antes de darme cuenta que sí provoqué algo muy feo.
La rubia se cruzó de brazos, le miró con algo de resentimiento y Sakura se encogió un poco en hombros, pues aceptaba que se lo tenía ganado. Aun así, Ino le dejó contarle todo, desde su visita a con Naruto, las dudas de Sasuke y el miedo de ella porque él se enterara, así como el arrepentimiento de lo que había hecho y la vergüenza que sentía. Aun con esto, Ino notaba que no estaba tan arrepentida a lo que le pudo ocasionar a Hinata, y se lo señaló. Aun había una parte en Sakura que estaba actuando más por temor propio y arrepentimiento a Naruto, que no consideraba a Hinata del todo como una víctima.
—No, bueno... sí. Imagino que le hice sentir mal, pero no estoy segura. No quiso ni ver a Naruto, y se niega a verme a mí.
—Y quién no. En su situación, es un milagro que no le haya contado a Naruto la verdadera razón y lo que tú hiciste —luego la rubia frunció el ceño. Por más que volvía a pensar en eso, más se enojaba con Sakura—. De haber sido yo, hasta a Sasuke le reclamaría lo que hiciste.
—Y es por eso que quiero arreglar las cosas con ella, porque seguro es una buena persona, nada rencorosa. Y es por eso, otra vez, que te pido me lleves a su escuela —la pelirrosa juntó sus palmas, como una plegaria y le miró esperanzada, pero Ino hizo un gesto de negación.
—Todos tus planes son un fracaso. Siempre terminan de la peor manera, y nada como lo esperas. ¿No es mejor que simplemente seas sincera y pidas disculpas de verdad?
Sakura se derrumbó en su asiento, gimoteó de frustración y suspiró, exasperada.
—¡¿Por qué nada funciona como quiero…?!
—Porque eres idiota, egoísta y realmente mala.
Una vez más, hizo pucheros, tratando de ignorar los malos sentimientos que hacían caos en su interior.
—Estás muy pensativa.
Sakura levantó la mirada para darse cuenta de que Sasuke le veía con detenimiento. Ella desvió la mirada, y procuró que su tono fuera calmado, contrario a lo que estaba sintiendo.
—Es que esto ha sido… sorpresivo.
Y no mentía. Ella era bastante fantasiosa, ya se lo habían dicho mil veces, pero incluso con esa mente tan imaginativa, nunca, ni en un millón de años habría esperado esto.
Estaban en la casa de Sasuke -nada nuevo-, en el jardín trasero. Lo que sí era inusual era el ambiente y el motivo de esta "cita". Cuando puso un pie de inmediato quedó boquiabierta: iluminado por la tenue luz de las lámparas en el jardín, la cena que él había preparado (algo tan simple como pasta), y la firmeza de la mano de Sasuke envolviendo la de ella, su insistencia en no soltarle y la terrible sensación de calidez que le estaba envolviendo al sentir su suave mirada sobre ella todo el tiempo.
No se atrevía a formular las palabras en su boca, pero indiscutiblemente, era que Sasuke estaba siendo… romántico.
—Siento como si fuera un sueño.
Sasuke bufó, pensando que ella estaba siendo cursi, pero realmente ella lo dijo por lo impensable que era todo eso. Debí caer en una dimensión paralela.
El ambiente era tan íntimo, era simple, pero ella podía sentir el calor de los sentimientos de Sasuke hacia ella, casi golpeándole la espalda. Cada segundo era más y más bizarro.
¿Wtf, Sasuke?
Lo peor de todo era que no podía disfrutar de la inesperada situación. No podía, considerando que había provocado la infelicidad de su mejor amigo y -a palabras de Ino- arruinarle la vida a Hinata. Simplemente le era imposible sumergirse en el ambiente que su novio intentaba darle, pues ese nudo en la garganta que permanecía en ella por la culpabilidad seguía torturándole. Sakura sentía los pelos de punta ante el miedo y el remordimiento, cada momento más y más pesado sobre ella.
Creo que me provoqué gastritis… ni pudo disfrutar de la cena. Carajo.
Lo peor es que ya aceptaba que lo tenía merecido. Hinata no le contestaba, Ino no le ayudaría a verla, no podía hablar con Naruto sin temor a romperse y no podía ver a Sasuke a los ojos. En la noche se fue a dormir con el malestar estomacal por los nervios debido al problema que había ocasionado y sentía que le explotaría de la peor manera en la cara.
Luego estaba su lado cínico, donde por momentos pensaba "Bah, lo que sea, no me importa, lo negaré todo", para que luego, su estúpida consciencia hiciera acto de presencia y le siguiera carcomiendo con la imagen de Naruto decaído.
Necesito arreglar esta situación.
Su plan de que Hinata volviera con Naruto le estaba pareciendo cada vez más imposible.
"Sé sincera, sé sincera…" Ino le decía, y Sakura temía por eso. Después de todo, la gente no siempre reaccionaba bien ante las verdades.
Incluso para ser villana soy un asco, quisiera no tener remordimientos…
—¿Sakura?
La chica respingó. Se había vuelto a perder en sus pensamientos, y Sasuke se dio cuenta de nuevo.
—Lo siento. Es solo que… —ella se frotó los brazos, un tic nervioso—. La verdad es que no esperaba que quisieras hacer algo hoy.
Con todo lo que ha pasado estos días, no lo dijo, pero sabía que Sasuke podía entender eso. El chico asintió levemente, mirando a sus pies, recordando lo que esa semana habían vivido.
Desde antes del asunto de Naruto, Sasuke y Sakura habían planeado verse ese día en especial, después de todo era su "mesiversario" (esto él no volvió a mencionarlo tal cual, aun le era algo vergonzoso de decir), pero con lo ocurrido, Sakura lo había dejado de lado, y hasta hace rato pensó que Sasuke también. Después de todo, no creyó que fueran a tener una "cita", mientras que su mejor amigo podría estar deprimido en su habitación comiendo helado y llorando al ver películas románticas…
—Sabes que Naruto no haría eso.
Ah, lo dijo en voz alta.
—También creo que no es del todo correcto —dijo Sasuke luego de hacer una pausa de duda—. Pero estuve pensando bastante al respecto, y luego de ver que el idiota ya está mejor…
Por primera vez ella le miró a los ojos, se acercó un poco más a él, expectante—, ¿Naruto ya se recuperó?
¿Podría ser que todo se arregle sin tener que intervenir?
—Comparado con los otros días, su sonrisa es menos falsa y ya está comiendo —Sasuke sonrió levemente, pero ese gesto rápido se desvaneció—, pero aun es obvio que sigue algo decaído.
La expectativa se fue de ella. Claro, no tengo tanta suerte. ¡La solución no va a caer del cielo, Sakura idiota!
—¿Tienes frío?
Sasuke hizo un movimiento, señalándole; ella tenía los brazos sobre sí misma, y Sasuke lo entendió como un malestar de la chica. Después de todo, a noviembre solo le restaba un día, el invierno ya estaba más que presente en el aire helado, y a pesar de que ambos estaban abrigados, estar sentados en el jardín, un tanto expuestos bajo el cielo calmo, era de esperarse que se entumecieran.
Por eso, Sasuke estiró la mano de la chica a su lado, obligándole a pararse, y la hizo hacia él. Sakura estaba algo confusa por sus acciones, pero luego se quedó pasmada cuando su novio la dirigió a sentarse en sus piernas.
La cara atónita de Sakura hizo reír por lo bajo a Sasuke; sus ojos bien abiertos y sus labios firmemente cerrados, más como medio elevados, a Sasuke le parecía gesto de pato. Aun más cuando él pasó su brazo alrededor de cintura, ella estaba toda rígida mientras que él intentó suprimir la risa.
—¡S-Sasuke! —siseó, alarmada, ya luego de recuperarse de la conmoción. Trató de soltarse de su agarre, pero solo logró removerse más contra él, y ser consciente de eso le hizo enrojecer. Sasuke también podría haberse incomodado, pero las reacciones de ella era más divertidas que la vergüenza del acercamiento físico entre ellos.
No era como si fuera su primer contacto físico, se habían besado muchas veces y un poquito más que eso, ¡pero estaban en el jardín de su casa! En cualquier momento alguien de su familia podría salir y hacer algún comentario que les avergonzara.
Sakura se sentía como un personaje de anime, hirviendo de vergüenza y echando humo.
—Esto es tan fuera de carácter por tu parte.
—Tenías frío.
—¡Gracias por tu preocupación, pero ya no lo tengo!
—Puedo notarlo —su voz era ligera, medio juguetona—. Tú cara está roja.
Ella intentó zafarse de nuevo—. Entonces podrías, por favor, soltarme —el repentino ambiente y cercanía, más la constante carga en su pecho, le estaba afectando. Pero contrario a su petición, Sasuke intensificó su agarré en ella, y la acercó aún más.
—No. Quiero estar así por más tiempo.
Sakura quedó. Porque Sasuke siempre era de expresarse más mediante acciones, y pocas veces había sido vocal en cuanto a querer atención y contacto físico. Ella quedó sentada en su regazo, su rostro recargado contra su hombro, y sus manos incomodas, sin saber dónde ponerlas.
Definitivamente, ya no tenía nada de frío.
Siempre era ella la que era afectiva y se "colgaba" más de él, mientras que Sasuke era tipo "bien, te dejare hacerlo". Pero incluso así, no esto no era común.
—¿Qué sucede? —porque ella intuía que esta espontanea muestra de afecto tan obvia tenía una razón.
—Pensaba darte ese accesorio de cabello hoy —mencionó como si reprochara una oportunidad perdida. Sakura se mordió el labio. Ese tocado de cabello…
Ella no dijo nada, no quería de verdad. Estuvieron un rato así, solo contemplado el cielo despejado y la luna brillante.
—Todo el asunto de Naruto me ha dejado algo inquieto—Y cuando Sasuke habló, de nuevo el remolino de sentimientos malos le envolvían a ella, pero él no lo sabía, así que continuó hablando, tranquilo, pero con un tono algo bajo—. Y te debo una disculpa. Tenías razón.
—¿… en cuanto a qué?
—En que Hyuga le rompería el corazón a Naruto.
Oh, no. No, no…
Estaba muy avergonzada. Debió decir la verdad antes. Pero Sasuke no sabía que estaba cavando la tumba moral de su novia. Era culpa de ella, después de todo.
—No, eso no…
Pero por primera vez, Sasuke estaba tan enfrascado, había estado meditando mucho, y quería terminar su idea ante ella.
—Todo esto que pasó, que está pasando, me parece incongruente. Hace una semana ellos parecían tan asquerosamente felices, por ningún momento pensé que de un día para otro terminarían así…
Hola, Dios, soy yo de nuevo… la idiota de siempre…
A Sasuke le costó algo de trabajo continuar su dialogo, Sakura se dio cuenta, y el pesar crecía más en ella, pues ¿Qué podría ser aquello que Sasuke quería decir?
Una vez más esa noche, ella se sorprendió con su novio.
—Por un momento me visualicé como Naruto, sabiendo que mi relación contigo terminó, y sin saber el motivo.
Él paró, claramente era más lo que quería expresar, y más detalladamente, pero su vaga explicación fue suficiente para entender lo que quería decir. Pues más que sus palabras, era el sentimiento que le transmitió; la duda, la incertidumbre y el miedo.
Y ahora, el repentino intento de ser más afectuoso, de la insistencia en verse esa noche, el terco contacto que trataba de mantener con ella, todo cobraba sentido.
Entre más honesto Sasuke trataba de mostrase con sus actos y palabras, más perdida ella se sentía. Porque él estaba abriendo su corazón sin miramientos, mientras que ella sentía encerrarse más en un caparazón formado por la culpa y la vergüenza.
—… Sasuke…
Él hizo un leve sonido como "hmm", a respuesta. Fue paciente, ya que Sakura parecía tener problemas con lo que quería decir, y solo enterraba más su rostro entre el hombro y cuello de él, sus ojos firmemente cerrados, invocando valor.
De ninguna manera Sasuke podría pensar que la chica en su regazo estaba luchando contra el miedo de hacer lo correcto al sincerarse, y el miedo de ser odiada por él. ¿Cómo podría él saber el dolor en la garganta de ella y la pesadez en su corazón, con las lágrimas de arrepentimiento amenazando sus ojos? Sasuke solo asumía que Sakura estaba sintiéndose tímida, que igual que él, esa noche le eran difícil las palabras, pues se estaban mostrando sinceros y vulnerables.
No había modo que Sasuke pensara, ni por un segundo, que la chica que amaba había ocasionado semejante problema y que ahora luchaba con su arrepentimiento.
Lo que hizo fue acariciar su espalda con movimientos lentos, abrazarla con suavidad y murmurar contra su cabello, pues cuando ella por fin habló, era solo verdad lo que dijo.
—No quiero perderte.
Naruto lo había dicho al inicio; Sakura era una bruja. Y Sasuke bien la describió como una bitch. Suspiró. Tarde o temprano cometería una estupidez así de grande, ¿eh? Como te odio, autor…
Estaba claro lo que tenía que hacer, pero saber la respuesta no le era de tanta gracia, pues no era mucho de su agrado. Después de todo, era bastante terca.
Soy demasiado paranoica, ahogándome en un vaso de agua… ¡preocupada porque ellos se enteren de lo que hice, cuando es probable que nunca suceda! Entonces, ¿no está bien si lo ignoró y hago como si nada pasó? Bien dicen que el tiempo lo cura todo, ¿no? Naruto debería superarlo al cabo de unas semanas… sí, eso es lo mejor…
¡¿Entonces porque no me siento nada aliviada?!
Una vez más, su cara sonó contra la mesa que estaba frente a ella. Seguro era a causa de tanto golpe como este, que Sakura estaba así de zafada.
En esa ocasión, algo desesperada, había recurrido a pedir ayuda externa a su círculo de amistades. Sentada en una de las pequeñas mesas dentro de ese establecimiento de helados, esperando.
¡Ya que Hinata no responde, la siguiente opción es…!
—Oh, eres tú —voz monótona, tono de ligero desagrado, y unos ojos inexpresivos le miraba con algo de superioridad desde arriba. La sonrisa esperanzadora de Sakura quedó congelada unos milisegundos hasta reconocer al individuo, luego dicho gesto despareció y dejó mostrar abiertamente su desagrado y decepción.
—Oh, tú —replicó, sin fingir siquiera educación. No era la persona que esperaba. Otro golpe de su rostro contra la mesa.
—También es bueno verte —sarcasmo. Ella no evitó rodar sus ojos. No de nuevo este grosero…
—Claro… —Sakura ni siquiera se molestó en levantar la mirada de nuevo, e hizo un gesto con su mano, como diciendo "sí, sí, lo que sea, ya vete", pero respingó en su lugar cuando el lugar frente a ella fue ocupado. Incrédula, miró al chico sentarse ahí. ¿Disculpa?
Neji no pidió permiso, solo le miraba como diciendo "eres tan patética".
—Ese lugar está reservado.
—¿Por quién? ¿Tu novio?
—¿No…? Es decir, no te concierne —ante eso, una breve sonrisa socarrona se mostró en Neji, ella frunció el ceño, y espetó— ¿Qué?
—Tengo dos teorías.
—No me interesan.
Él la ignoró—. Uno: estás aquí para verte con otro chico —la pelirrosa estuvo a punto de protestar, pero él fue más rápido—, o dos: no tienes amigos y estás aquí, sola como una perdedora.
A ver, ella sentía que le había insultado más de dos veces con lo que recién le dijo. Lo que más le confundía era la facilidad y la libertad con la que este… este tipejo, le insultaba. ¡Ni su amigo era! Apenas si contaba como conocido.
—Número uno: ¿Quién diablos te crees para hablarme así? Numero dos: que te importa. Y más importante, número tres: ¡Qué mierdas te importa!
Estaba exaltada. De pronto todo el estrés y frustración que había estado acumulando desde hace más de una semana estaban por reventar. ¿Y llegaba este chico y hacía esos comentarios? No, bueno… ¡¿Qué sigue?!
Neji levantó el dedo indicie, tan tranquilo indicó lo obvio—. Estás demasiado alterada.
¡No, Sherlock!
Su respuesta fue una mirada de desprecio. Una vez más, el joven señaló con calma el asiento de ella, como invitándole a sentarse de nuevo. Curiosamente, ella lo hizo, contrario de sus ganas de salir despotricando del lugar. Después de todo, ella tenía una misión en ese lugar. No perdería una posible oportunidad. Además estaba agotada.
—Luces como alguien que tienes bastantes problemas —el tono suave de él contrastaba con la sensación de desagrado que emanaba.
—En cambio tú, no luces como el amable extraño que anda por el mundo queriendo solucionar los problemas ajenos —bien, ella era mordaz.
—No lo soy.
¿Entonces por qué insistes?
—Pero tengo tiempo libre y estoy aburrido.
¿Uh? Para ella era un giro inesperado. Pocas palabras había cruzado con él -que no fueran un intercambio de obvio desagrado-, así que Sakura no estaba segura de qué pensar, pero tampoco podía predecir si esto era algo fuera de carácter de Neji, pues realmente no le conocía. Pero es amigo de Tenten, o quizá algo más que eso. Además, ella es demasiado buena, dudaba que la chica se relacionara con alguien lleno de dudosas intensiones. Supongo que a todo mundo le encanta el chisme ajeno, pensaba. Le miró dubitativa, tratando de decidir.
Miró alrededor, incluso tratando de ver afuera del lugar a través de los ventanales, en busca de esa persona que estaba esperando, pero no había rastro. Había pasado más de una hora de la cita acordada, y Kiba no llegaba.
Se hundió en su asiento, sintiéndose derrotada.
Neji le miraba expectante, y siendo sincera, Sakura estaba cansada. Luego de un breve suspiró, se enderezó en su lugar, y comenzó.
—¿Qué harías si, hipotéticamente, estuvieras en una situación entre hacer lo "correcto" o "callar para siempre"?
Una ceja elevada, la duda ante las vagas palabras de ella. Sakura sacudió su cabeza, confundida por lo que ella misma había dicho.
—Si alguien te hubiera mentido, ¿preferirías no saber y vivir en paz, o saber la verdad y que ésta sea más horrible que lo que ya creías era al no saber? —ella se inclinaba más hacia la mesa, esperando por su respuesta. El chico en cambio, seguía mostrándose irritado por su nula explicación. Aun así, intentó responder.
—Depende.
Sakura quería golpearse con la mesa de nuevo. ¡Eso no era nada de ayuda!
—Deja de hacer eso —la mano de Neji en la frente de ella le detuvo a –en efecto- golpear la mesa. Sakura tardó en echarse para atrás, sorprendida por el repentino contacto. Tocó donde había sido el contacto, y le miró con más duda. La apatía en ese rostro le decía que no le afectaba en lo más mínimo la situación.
Sakura se mordió el labio. Quizá, si quería un consejo, debía ser un poco más clara. Después de todo, puedo notar en sus ojos que ya me juzga, no puede ser peor.
Además, no era alguien importante para ella. ¡Piensa como si fuera la típica escena de un bar, donde el protagonista se desahoga con el amable y sabio extraño y este le da el mejor consejo y le hace entender la perfecta solución!
—Le hice algo muy feo a mi mejor amigo. Yo… yo provoqué que su novia terminara con él. Creí que le estaba haciendo un favor… y- bueno, pensé que estaría mejor así… —mordió su labio. Decir esto en voz alta era más difícil de lo que imaginó, pues era aceptar la realidad—. Pero él está muy triste. Ni siquiera sabe que todo esto no es culpa de él.
A pesar de que su tono era bajo, sus palabras eran pesadas. Con cada una de ellas, sentía ser envuelta por una bruma pesada, el nudo en su garganta persistía, y su culpa incrementaba. No era necesario saber si la persona frente a ella la catalogaba como alguien horrible, porque ya la misma Sakura se sentía llena de desprecio por sí misma.
—Mi mejor amiga insiste en que debo decirle la verdad… pero no puedo. No puedo siquiera ver a mi amigo porque me carcome la culpa, y tengo miedo.
—¿Miedo de que te odie?
—Miedo de perderlos.
—¿Más de uno?
—Creo que mi novio provocaría una masacre, ya que es su mejor amigo también.
—Entonces no digas nada.
—Eso quiero.
Pero no puedo fingir que no pasó nada…
Luego hubo silencio por unos minutos, donde ella veía a su regazo, mordía su labio y simplemente deseaba haber actuado diferente. Ah, pero los "hubiera" no existen.
—Eres el tipo de persona que más odio.
A pesar de que se dijo que no le importaría lo que él pensara de ella, escuchar eso le caló un poco. Le miró con algo de molestia. ¡Abro mi corazón y tú me insultas!
—Uno de los motivos es porque eres indecisa.
O sea que hay más… ¿qué es? ¿Mi cabello? ¿Mi apuesto novio?
—Ya hiciste algo, afronta las consecuencias o deja de llorar.
—¡No estoy llorando!
—Aun.
Tch.
—Si yo fuera una de las partes afectadas, lo mínimo que quisiera, sería verte arrastrándote —¿Uh? Era algo sádico, notaba. Detrás de esa actitud arrogante, había un pervertido, pensaba—. Por sentido común, deberías rogar por perdón.
Por un momento, Sakura juraría que vio su expresión endurecerse.
—Has lastimado a más de una persona. Eres consciente de eso y aun así dudas qué hacer. Estás más preocupada por las consecuencias que tú vas a recibir, que enmendar el problema que le ocasionaste a otros. ¿No te hace eso una basura de persona?
¿Era ella o su tono no era retorico sino reproche? Fuera uno o lo otro, Sakura no pudo replicar contra eso.
—Podría soportar que enojen, pero si ellos me odian…
Pensar en Sasuke y Naruto hacía que su corazón doliese.
Su mal actuar había sido impulsado por los celos y el miedo de no poder estar junto a ellos por "culpa de Hinata", y ahora aceptar su responsabilidad y de verdad estar a un paso en falso de perderlos era… horrible.
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Hagan sus apuestas: saku x sasu o saku x neji ¿?
Funfact: dejé este borrador por dos meses, y justo lo retomé el 27 de noviembre. Gracioso porque este es el cap 27, y las fechas en que suceden las situaciones del capítulo concuerdan con el día que lo escribí. El día 29 terminé de escribir, also, feliz mesiversario para Sasuke y Sakura de lmly?
