Disclaimer: La historia es de mi pertenencia, en ella sólo utilizo sin ningún fin de lucro, a los personajes de Naruto, cuyo creador es Masashi Kishimoto. Está prohibido hagan repost de esta historia, mucho menos adaptarla. La canción pertenece a Little Mix.

NA: No saben lo complacida que estoy por hacer que las fechas de lo que sucede en el fic concuerden con el día que lo estoy escribiendo y publicando. E de diciembre en la historia, así como el día que les presento esto u.u

NA2: No beteado, escrito y editado en dos días, por lo que deben perdonar los errores que haya.


[28]

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—Sasuke, Naruto… la verdad es que yo fui quien le dijo a Hinata cosas desagradables. Lo siento —ambos chicos pronunciaron su nombre, pero ella negó con la cabeza, y una vez más pidió disculpas—. Sé que me pueden odiar, pero…

—Sakura —era Sasuke, él había puesto ambas manos sobre los hombros de ella, pidiéndole levantara la mirada. No había rastro del odio que esperaba— no importa lo que has hecho, está en el pasado.

—Pero…

—¡Está bien, Sakura-chan! ¡Jamás podría odiarte!

No solo los escuchaba sinceros, sino que de verdad no mostraban ni una pisca de molestia. Es más, sus sonrisas eran comprensivas y brillantes, y Sakura se sentía envuelta por el alivio y la felicidad…

Espera un momento… ¿Sasuke sonriendo de gran manera…?

Era la misma reacción corporal de cuando estás quedándote dormido y sientes como si fueras cayendo de un abismo. Así, Sakura respingó, asustada y confundida, despertando de tan loco sueño.

—Oh, diablos, si no fuera porque Sasuke no sonríe así, habría creído que era real…—gruñó, malhumorada y frustrada. Sí, claro, como si esas cosas pasaran de verdad.

Ah, que sueño tan fumado… pero era el más grande deseo de su subconsciente –realmente, de toda ella consciente-, pero que era, de verdad, lo más fantasioso que había imaginado hasta el momento.

—¿Es que de verdad tengo que pagar por lo que hice? —murmuró para sí, entre el silencio de su habitación. Otra noche sin poder dormir bien.

Y mientras maldecía a todo ante nadie más que ella misma, removiéndose con frustración entre sus sabanas, Sakura refunfuñaba.

— Estúpida parodia que es esta.

Yup. Pero al menos ya llegaba a su fin.


Tenía un deber que realizar…

—Sakura.

…y mientras no le diera un final,

—Hey, Sakura.

… no podría respirar con tranquilidad.

—¿Por qué me estas evitando? —el reproche llegó enseguida del golpe de una mano contra el metal de su casillero, evitando el paso de la chica y a su vez atrapándole en su lugar. Alarmada, Sakura no pudo reaccionar de inmediato.

—Ah, Sasuke… hola… ¿Cómo has estado?

—Lo sabrías si no huyeras de mí todo el tiempo.

—¿Qué? ¿Yo? No…—que exagerado, lo dice como si fueran muchas veces. Pero la mirada molesta de Sasuke no cambió, mientras que ella se removía nerviosa en su lugar.

Solo habían sido cuatro días, pero era verdad que Sakura estaba evitando a Sasuke. No porque no quisiera verlo -no claro que no, ¿Quién en su sano juicio no quisiera ver a semejante chico?-, era más una cuestión de castigo, pues estar cerca de Sasuke era dividirla en dos; estar toda embobada por su amor hacia él, y el suave trato de él hacia ella (porque desde ese día donde ambos se acercaron más, que Sasuke era más atento). Sakura podía ver el leve cambio, más dócil y cálido sentimiento del chico. Eso le derretía. Pero también le calaba un poco, porque entre más ella adoraba esa sensación, más se llenaba de culpa y se recriminaba. ¡Este dulce amor es como acido para alguien con alma tan podrida como la mía, aaah!

El gesto en el rostro de Sasuke se suavizó, en señal de que estaba dejando pasar la falta, y con esto bajó su guardia lo suficiente para dejar caer su brazo. Entonces se acercó un poco más hacia ella.

—Vayamos a comer al terminar las clases.

Oh, Dios mío… ¿Qué es esa cara? ¡Podría derretir hasta a un pingüino! Y es que había una leve sonrisa en él, pero la manera en que sus ojos se estrechaban, y el brillo en ellos… Sakura casi podría jurar que su tono sonaba seductor. ¡Siento que me tiemblan las rodillas, y solo me está invitando a comer!

Ella se mordió el labio, sentía su corazón latir rápido y se maldijo. Llevaban saliendo meses, le conocía de siempre, pero desde hace días que Sasuke estaba atacando con fuerza, porque mira que él no solía ser tan directo con estas cosas.

Sakura casi cae. Casi.

—Me encantaría… pero quedé con Ino —uno, dos pasos retrocedió, y apenas Sasuke estaba entendiendo el rechazo a su persona, que Sakura aprovechó y salió corriendo a su clase, despidiéndose del atónito chico.

¿Qué diablos fue eso…? desconcertado, Sasuke solo miró por donde ella se había ido.


Al día siguiente Sakura estaba determinada.

Hoy es el día.

Después de haber evitado a Sasuke –otra vez-, sabía que estaba llegando a un límite. Pero ese era el día donde arreglaría las cosas. Ya que, después de muchos intentos, Hinata por fin había respondido a sus mensajes. Cuando Sakura vio la notificación en su teléfono casi creyó ver luces doradas y ángeles cantar.

Por eso salió corriendo cuando sus clases terminaron. No podía pedirle a Sasuke o Naruto que le llevara, por obvias razones, e Ino parecía tener sus propios problemas "te diré luego", le había dicho a Sakura, ya que al parecer la pelirrosa ya tenía suficiente con lo suyo, como para darle a saber más drama. Y dado que tendría que tomar un bus para llegar al lugar citado, no pudo ir a su casa primero.

¡Esto es más importante!

Pero sus buenos ánimos decayeron cuando al llegar al lugar citado, Hinata no estaba. Bien, es normal que la que deba esperar soy yo… pero luego de una hora, Sakura comenzó a maldecir de nuevo.

Primero el idiota de Kiba me dejó plantada el otro día, ¿y ahora esto? No, su situación en ese momento era peor, porque era Hinata –la principal involucrada- ¡y no llegaba! ¿Se arrepintió? ¿Se estaba desquitando?

Ella le mandó otros mensajes, pero aunque estaba ansiosa y cansada no se movió del lugar. La interesada soy yo, después de todo.


—Se cancela —Sasuke no saludó, típico de él.

Naruto le miró confundido.

—¿Sakura-chan volvió a escapar de ti? —a pesar de que el rubio no se burló de él, Sasuke no pudo evitar la molestia, ya que no podía negar eso— ¿Teme, que le hiciste para que esté evitándote?

Eso mismo quería saber él. Estaba acostumbrado a que su novia fuera poco predecible, a veces. Pero no podía hacer de lado el rechazo que comenzaba a sentir de su parte. Se preguntó si acaso ella estaba molesta con él, pero no había motivo alguno para eso. Luego, la duda le asaltaba y la inseguridad también. Odiaba eso, más que nada. No era una flor delicada para sentirse "herido", pero…bien, sucedía.

Pensó que quizá le había asustado su intento de ser más "abierto" con ella. Si esa era la razón, le gustaría que se lo dijera, lastimaría un poco su orgullo, pero era mejor que esa constate huida y rechazo de ella.

—Seguro volvió a salir con Ino —y a Sasuke eso le estaba molestando también. Él estaba intentando distraer a Naruto, y Sakura desaparecía. Buena ayuda le daba, eh. Miró de nuevo a Naruto y cambió de idea. Con Sakura o sin ella, no iba a dejar a Naruto solo—. Llama a Sai

—Uh…

—¿Qué?

Naruto se rascó la cabeza, dudó un momento pero luego habló—. Dice que esta con Ino.

—¿Con Ino y Sakura? —el rubio se hundió en hombros, y Sasuke lo dejó pasar. Pero luego de seguir con su celular y hacer un ruido extraño entre exclamación y duda, Sasuke le volvió a cuestionar.

Pero Naruto se veía más que sorprendido. Casi gritando, algo conmocionado, le dijo:

—¡Hinata-chan!

Fue así que le arrastró consigo.


—Tengo hambre… —Sakura se quejó cuando su estómago hizo ruidos, pero no se movió de su lugar.

Estaba sentada en una de las bancas fuera del establecimiento –habían acordado verse fuera de un yogurt land-, mirando con atención hacia los estacionamientos, tratando de buscar a Hinata, pero por más tiempo que pasara, ésta no llegaba.

Justo Sakura estuvo a punto de patalear contra el piso, cuando sintió una presencia acercarse hasta ella. Rápido miró a un lado, una sonrisa aliviada y el nombre de la chica en sus labios… para quedar decepcionada de nuevo.

Con ese largo cabello castaño, ojos llenos de algo parecido a desagrado y un aura de inalcanzable, Neji.

—… oh, tú.

—¿Decepcionada?

—No tienes idea de cuánto.

¿Por qué te estoy viendo tan seguido? ¿Es acaso un intento de tentación, Dios? Porque si es así, ¿no pudiste escoger un mejor modelo? Damon Salvatore, por ejemplo…

—Dime, ¿eres una especie de acosador? —Sakura no estaba molesta, sino resignada. Y lo que dijo no fue en tono de acusación. Para su sorpresa él rio por lo bajo.

—Parece que tus planes no funcionan.

Sakura suspira ruidosamente, mientras que el chico se acerca un poco más a ella.

—Antes de que lo digas; , me han dejado plantada.

Ella frunció los labios, y a pesar de haber dicho eso, su vista se mantenía en los estacionamientos frente a ella, su atención en las personas que iban y venían, aun con la esperanza de ver a Hinata llegar.

—Te equivocas.

Realmente ella estaba más enfocada en buscar a la chica, que no se percataba del ambiente que comenzaba a tornarse a su alrededor. Después de todo, ya no era la primer vez estando a un lado de ese chico, que para ese punto ya no le consideraba un desconocido tal cual –aunque tampoco un amigo del todo. Pero había un problema, y era que Sakura había bajado sus defensas con él, después de todo ya le había comentado sobre su dilema, o bien, parte de este. Por lo que de ninguna manera esperó que sucediera eso.

—Oye, tú…

—¿Hmm? —Sakura le volteó a ver, esperando lo que fuera a decirle. En su lugar, vio cómo se acercaba más a ella, su mirada intensa.

Sakura contuvo el aliento ante lo inesperado, sus ojos verdes se agrandaron debido a la sorpresa, y su cuerpo se congeló ante el beso que ocurrió después de todo lo que Neji le dijo.


—¿Qué te pasa? —la voz monótona de Sai contrastaba con la leve preocupación que su rostro mostraba.

Ino negó con la cabeza y sonrió.

—Nada importante…

—No lo parece. Estás cabizbaja y te remueves como si quisieras ir al baño, pero no dejas de ver hacia la distancia.

Ino, acostumbrada ya a sus palabras poco sutiles, aguantó el breve molestar. Desde que fue presentada con este chico había desarrollado una especie de amistad. Le había agradado que fuera de lengua aguda, sus palabras solían molestar a Sakura y su combo, y eso le hacía bastante gracia. Había en él un aspecto de inocencia, que a veces rayaba en lo bobo, pero que igual le agradaba a ella. También que no se le insinuara ni se mostrara muy interesado en ella, le daba seguridad. Cuando Sakura no podía salir con ella, o cuando Shikamaru era demasiado flojo como para dejar su casa, Ino podía pasar el rato con Sai.

Ella se divertía cuando Sai le invitaba a algún museo, le hablaba de pinturas, de arte y temas que antes no le habían interesado. Entendía que ahora tenía otro amigo, que contaba con alguien que no le juzgaba, y eso le hacía muy feliz.

Pero desde hace varios días que un bruma de preocupación le rodeaba, y no podía disfrutar nada en particular. Uno de los motivos era su relación con Kiba.

Ino había aceptado acompañar a Sai a comprar material para sus cuadros, cosa que no habría preferido hacer un viernes libre, pero que debido a que su amiga se ahogaba en su propio drama, que Naruto estaba deprimido y Shikamaru era… Shikamaru, nada. Peor porque Kiba no respondía sus mensajes desde hace días. He ahí una de las razones por las que estaba inquieta.

Ino intuía que algo no estaba bien, pero intento dejar eso de lado.

—Hey, Sai… ¿Qué si un día haces un cuadro de esta belleza? —ella sonrió coqueta, guiñó el ojo y aguantó la risa ante la mirada confundida del chico.

—…

—Es broma —le aseguró, ya que pensó que le había puesto en conflicto.

—¿Lo es?

—A menos que de verdad… —pero lo que decía quedó en el aire, cuando al salir de la tienda reconoció a Kiba en la distancia. Dejando de lado lo que estaba diciendo, de hecho, dejando al chico sin una explicación, corrió hasta donde el castaño que había estado distante de ella.

—¡Kiba! ¡Espera! —sus llamados parecían ignorados por el chico, pero ella llegó hasta donde él, y le sujetó del brazo. Ino estaba sin aliento, y tardó unos segundos en poder hablar, pero logró lo que quería; que él se detuviera.

Lo que provocaba en Ino una sensación de desagrado era la preocupación que había estado sintiendo desde hace días, no solo por el asunto Naruto-Hinata-Sakura, sino su propia relación romántica.

Plantada frente a él, Ino por fin podía verle. Pero el claro desinterés del castaño le puso un poco nerviosa. Pensó que había imaginado una mueca de desagrado.

—Oh, Ino —fue su simple saludo.

La rubia sintió el seco saludo como un pinchar contra su piel. De pronto, la apatía de Kiba le hizo sentir insegura y nerviosa.

—¿Por qué no has contestado mis mensajes? —no pudo evitar el tono de reproche, pero era mejor a sonar tímida.

Llevaba días incomunicada con él. De hecho, cuando se enteró que Kiba había quedado de verse con Sakura le hizo molestarse, no con su amiga, sino con el chico, llegó a la conclusión de que en serio le estaba ignorando. De primero lo dejó pasar, no quería ser agobiante, pero entre más silencio había, más inquieta ella se ponía.

¿Estoy exagerando?

—Ah, ¿eso? he estado ocupado. No vivo con mi teléfono pegado, ¿sabes?

El tono de desinterés, la excusa obvia además de que Ino pudo ver que, de hecho, ¡llevaba su celular en la mano! Todo eso le molestó de sobremanera. ¡Si le iba a mentir, que lo hiciera bien!

—¿No merezco siquiera una excusa más elaborada? —era como si ni siquiera hiciera el intento de fingir. Ino controló su enojo, e intentó de nuevo—. Entiendo que quizá has estado algo cansado de mis constantes intentos por hablar, ¿pero no crees que al menos podrías ser menos hostil?

La verdad ella sentía el tic tac de una bomba de tiempo dentro de ella, angustia y disgusto le estaba llenando, pero quería mantenerse fuerte.

—Sé que he estado pidiendo mucha atención y puede que te haya asustado, pero…

—Hey, Ino —Kiba le interrumpió, suspiró sonoramente y luego le miró. Ella se mordió el labio, porque ya había escuchado ese tono antes, ya había sentido esa mirada de desgana antes, y no era un recuerdo bonito—. ¿Por qué no simplemente borras mi número de tu teléfono y dejamos las cosas así?

Las incógnitas le asaltaron junto a otros sentimientos. La rubia miró con confusión al chico. Su mayor pregunta era ¿Por qué? ¿Por qué estaba siendo así de repente con ella?

—¿Acaso hice algo para que te comportes así…? Porque si me dices qué fue, puedo arreglarlo. Si tú…

La angustia y la desesperación se hicieron presentes, e incluso siendo consciente de esto, Ino no pudo detener su reacción. De pronto sentía que el piso se resquebrajaba, y el pánico le hundía.

Por otro lado, el chico frente a ella no se conmovió, no dudó en interrumpirle ni empatizó con ella.

—¿Cómo puedes "arreglar" el daño que le has hecho a otra persona? De quien te has burlado, le has hecho llorar, ¿Huh? —de pronto él elevó la voz, molesto, y mostrando por primera vez desprecio hacia ella.

Ino no entendía, y a la vez, un escalofrío iba subiendo por su cuerpo. Kiba rio sin gracia ante la rubia. Ella no le había tratado de mala manera, nunca le había mentido ni mucho menos engañado, pero eso era a él, porque aun así Kiba le reclamaba por haber hecho algo horrible.

Ella comenzó a expresar sus dudas, pero entre más Ino se negaba a entender, mas Kiba parecía enojarse. Luego lo dijo, entre dientes apretados y odio hacia la rubia. Ino ya no pudo seguir esperanzada que no fuera eso.

—Por lo que Sakura hizo.

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Le conocía de tanto tiempo que podría decir "es mi amiga de toda la vida". En ningún momento estuvo enamorado de Hinata, pero había un sentimiento especial. Para Kiba, el estar a su lado era natural.

Se sintió contento al verla feliz, lo que su primera y reciente relación le estaba provocado. Y Kiba conoció a Naruto, y aprobó al chico. Después de todo, Hinata sonreía con verdadera emoción.

Pero luego le vio rota, más lastimada que nunca antes, y no sabía qué hacer.

Nunca se creyó bueno en consolarle –ese siempre fue la debilidad que más odiaba de sí mismo. Y junto a Shino, solo estuvieron en silencio a su lado. La impotencia le llenaba y se mezclaba con resentimiento y confusión. ¿Qué sucedió? ¿Qué pasó? Pero por más que cuestionaba, Hinata no decía nada, solo las lágrimas aumentaban y el temblor de su cuerpo al sollozar.

Hace tanto que no le había visto así de herida.

"Ya sé lo que pasó", había dicho esa otra persona, con su voz contenida pero sus ojos llenos de furia.

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Parecía como si Ino dejara de respirar. Su cara pálida, y el horror en sus ojos. Kiba ya no evitaba que el desagrado se mostrara en él. No dejaba de verle a ella como la peor basura, e Ino lo resintió muchísimo.

—No es cómo crees…

—¿No? ¿Entonces lo que Sakura hizo fue solo un malentendido? ¿Así que Hinata ha llorado por una pequeña broma? ¿Ese audio que escuché y las palabras de ella fueron una simple travesura?

Porque Kiba no iba a escucharle. Porque no había manera en que Ino pudiera hacerle entender. No cuando era tan notable el resentimiento en su voz y el odio en sus ojos.

—¡No, no! Sé que lo que hizo Sakura fue horrible, pero entiende que no tuve nada que ver…

—Pero lo sabías. Eres cómplice.

"Saber y no hacer nada es igual de malo, ¿sabes?", eso resonó en su cabeza, y ahora entendía el pecado de eso. Por ese motivo ya no pudo alegar nada, no podía apelar por su inocencia porque no había espacio para tal. No ante este chico por el cual ella se enamoró.

Sentía clavos en su garganta, pero no las lágrimas que estaba derramando. Irónico, esta vez ella no hizo nada de manera consciente para lastimar a otros, y aun así era botada y humillada, una vez más.

—Evítate la humillación de seguir pidiendo atención —escupió con veneno, e Ino entendió por fin, que todo había acabado—. No podría estar con alguien como tú.

No, nadie que le conociera querría estar con ella. Pero pensó que con Kiba iba a ser diferente… por eso dolía demasiado.

—Si fuera tú, iría a consolar a esa "amiga". A comparación, ella sí que lo va a necesitar.

—¿De qué hablas? —Porque su corazón dolía, pero su orgullo aun intentaba mantenerse. Su mente no era clara, pero la herida calaba y trataba de controlarse. Aun a pesar de que no estaba en condiciones de preocuparse por alguien más, Ino no lo pudo evitar, más por la burla del chico que acaba de humillarle, la alerta se hizo presente.

Kiba pareció dudar unos segundos, pero sonrió con sorna y le mostró brevemente su celular.

La imagen de Sakura muy cerca del primo de Hinata fue incongruente para Ino, pero ella rápido entendió la situación.

—Si te apresuras, aun puedes ver el espectáculo.


—Oye, tú…

—¿Hm?

—Debes saber que ella no va a venir.

Sakura le miró confundida, ¿Cómo sabía que estaba esperando por una "ella"?

—Me das algo de pena, pero no lo suficiente.

No entendía sus palabras, pero lo que más le desubicaba era cómo el ambiente comenzaba a tornarse tenso. Y sobre todo, el tono con el que Neji estaba hablando y la cercanía que se instalaba, era como si le estuvieran acorralando.

—Soy generoso, así que te dejaré escoger.

—No entiendo nada de lo que dices, hum... ¿podrías no traspasar mi espacio? —y aunque Sakura pidió eso, aun así se levantó de la banca. Extrañamente incomoda.

—No te bastó con lastimarla una vez, sigues aferrada en hacerle daño. ¿Qué te ayude a limpiar la mierda que creaste? —él se acercaba tanto a ella, y Sakura no podía evitarlo, sus pies clavados en el piso ante sus palabras llenas de resentimiento—, para salvar tu pellejo… ¿es posible ser esta basura de persona?

De golpe sintió el frío rodearle. Como si hubiera caído al agua fría sin previo aviso. Estaba confundida, estática y con el aliento contenido.

—Justo a tiempo —Neji hizo un movimiento con su cabeza, como señalando hacia algo detrás de Sakura, pero no tuvo siquiera tiempo para mirar sobre su hombro o resentir del todo el mal presentimiento, porque Neji tomó su rostro con sus manos y le besó bruscamente.

Sakura intentó empujar a Neji, quien insistía en le besaba, pero este no rompió tan fácil el agarre, al contrario, profundizó más el contacto. Sakura estuvo a punto de darle un puñetazo, pero al fin Neji dejó de besarla.

Sakura sintió su cara completamente roja por la rabia, y por segundos no pudo hablar, solo miraba boquiabierta al chico sonriente frente a ella. Sus palabras y sus acciones eran inquietantes.

Lo que dijo me asustó, pero, ¿Por qué me ha besado? ¡¿Qué quiere realmente de mí?!

—¿Por qué has hecho eso? —espetó. Su falta de aire no era por el beso arrebatador, sino por la incredulidad— ¿No dijiste que era el tipo de persona que odiabas? ¿Por qué de repente…?

—Lo eres —le aseguró con una media sonrisa. Y Sakura ya no entendía su lógica.

Sus pensamientos eran confusos, y no podía pensar con claridad. Las alertas no dejaban de sonar en su cabeza, y el enojo le estaba envolviendo. Estaba más que molesta, pues con qué derecho Neji se creía para besarla tan libremente. A pesar de su primer impulso de golpearlo, trató de controlar su enojo, porque tras ese inesperado actuar de él, en ella resonaba lo que le dijo antes. Poco a poco llegaba a una horrible teoría.

Sakura dio un paso atrás cuando Neji se acercó más, luego habló con un tono ligero.

—Hinata no vendrá… pero en su lugar, están ellos.

Fueron segundos en los que todo sucedió. Ella miró sin entender a Neji, y este hizo un gesto con su cabeza otra vez, indicando algo detrás de ella. Fue inercia lo que le hizo girar, -a pesar del temor que le estaba recorriendo-, y su mente se sintió lenta al distinguir a las personas a unos metros de distancia de ellos, que ya les miraban. Entendió por sus rostros, que llevaban ahí el tiempo suficiente para haber presenciado lo ocurrido.

—Sasuke…


Pocas cosas le afectaban.

"Nii-sama..."

Pocas cosas eran especiales para él.

"Neji nii-sama", la voz afectuosa, el cariño con el que ella se expresaba. Sus ojos sinceros…

Sus dos hermanas eran lo más importante para él. Por eso cuando Hinata le llamó, su voz suplicante y lágrimas desbordantes, él se sintió desesperado.

Hinata sujetaba la manga de su camisa, desesperada como si él fuera su salvavidas en ese mar turbulento. Trataba de contener las lágrimas pero era inútil, su rostro penoso, su cuerpo tembloroso. Ella no podía hablar, y él solo podía ver cuán afectada estaba para ni siquiera poder controlarse, como siempre lo hacía.

Y Neji estaba perdido. Una persona importante para él estaba sufriendo, y no sabía por qué, y tampoco sabía cómo consolarle. Así que solo estuvo a su lado esa tarde. Junto a su hermana más pequeña, ambos se mantuvieron cerca de Hinata hasta que el dolor y el cansancio pudieron más contra su voluntad.

Cuando Hinata le dijo que había terminado con su novio -ese rubio ruidoso-, Neji de inmediato estaba preparado para partirle más que la cara.

"¡No! Nii-sama... él no ha hecho nada malo".

Pero él no creía del todo, porque era tan típico de Hinata proteger a todos, incluso a ese idiota. Pero ella le rogó y trató de convencerle. "Fui yo quien lo decidió…"

"Pero hay un motivo".

Ella titubeó, pero al final asintió. "Sabía que había alguien más que era muy especial para él… pero Naruto-kun no me hizo nada malo. Soy yo quien se rindió".

Y le hizo prometer que no haría nada. Después de todo, ella le seguía queriendo, y sabía que Naruto podría estar sintiéndose mal, lo último que ella quería era que le reclamara.

Pero eso no tranquilizó a Neji. Hinata era sincera, ella jamás le había mentido, y así lo sentía hasta ahora. Pero le conocía tan bien, que sabía que no le estaba contando todo.

Así que rompió su promesa y fue a confrontar a Naruto.

Lo había visto un par de veces, sabía que podría identificarlo de inmediato, pero no tuvo suerte de encontrarlo, no entre la multitud de estudiantes. Neji se sentía perdido. Había ido a esa escuela en un arrebato, sin pensar a fondo. No recordaba el nombre completo del chico que buscaba, y eso le evitó preguntar por él.

Se recriminó, si hubiera pensado bien antes de actuar, habría ido primero con Lee o Tenten, pero incluso en ese momento que quiso llamarles, su teléfono estaba muerto. Se resignó, había decidido ir a casa de cualquiera de esos dos para preguntarles directamente, ya que sabía que últimamente Tenten estaba saliendo con los amigos de este tal Naruto. Muchas veces él había declinado las invitaciones, y ahora mismo se arrepentía. Camino entre los estudiantes ahí, pasando de largo, pero fue el nombre conocido que le hizo reparar.

"¡Pero Naruto no responde los mensajes!"

Neji se detuvo, ¿Cuántas personas llamadas "Naruto" podría haber en esa escuela? Consideró ir a interrumpir y preguntar. Miró en dirección a las chicas que parecían discutir, y dudó en acercarse. Aun así, no pudo evitar escuchar un poco cuando sus voces se elevaban, aunque no captó todo su dialogo, pues no eran las únicas alrededor haciendo ruido.

"¡No lo haré! No tengo nada por lo que ir con ella. Estás loca".

"Sakura".

"¡Ella se lo buscó!"

Neji pensó que era mejor no acercarse, pues cualquiera que fuera su situación, todo parecía un drama de chicas. Suspiró cansado. Sería más fácil si Hinata fuera más abierta. Pensaba que molestaba al quejarse, pero sinceramente, Neji prefería que ella se desahogara por completo.

"¿Ves? Ella no merecía a Naruto en primer lugar".

"¿Y tú sí?"

Pero mencionaron ese nombre de nuevo, y sus diálogos le alertaron. Neji sintió una corazonada. Cualquiera que fuera esta, le motivó a seguir a la chica, una vez que ambas se separaron. Había algo en su pelea que despertaba en él sospecha, y a la vez no podía creer su pensar. ¿Cuánta posibilidad hay…?

Sin embargó, ¿era coincidencia?, se cuestionaba, y más cuando se detuvo frente a la pelirrosa.

"¡Ouch!", fue con ese quejido que le hizo recordarla. La pelirrosa torpe de esa vez. Ahora estaba más seguro.

"Tú eres la amiga de Tenten". Tenten salía con Naruto debido a la amiga de este, debía estar en lo correcto.

"Uh… te llamas Neji, ¿no?" Esos ojos verdes le miraban con molestia, y se sintió a la defensiva. No sería fácil preguntarle sobre lo que ella y su amiga la rubia estaban discutiendo.

Toda ella era un letrero de "estoy molesta, aléjate", y por los gritos de antes se dio cuenta de que tenía un carácter difícil. Pensó en una excusa para ganar tiempo y poder preguntar sobre lo que sabía de Naruto y Hinata.

Pero no le fue fácil, ella no estaba dispuesta a hablar con él. Déjate de rodeos, se reprendió a sí mismo. Le tomó del brazo, pero el novio de la pelirrosa apareció, y esta –quien ya se había mostrado exasperada- corrió hacia el chico.

Neji no le pudo detener, les vio irse y sintió el fastidio apoderarle. A pesar de su intento, quedó con las manos vacías.

Cuando se enteró de lo que realmente sucedió, no reaccionó por unos instantes. En su cabeza no era coherente cómo alguien podía actuar así. Sin embargó, conocía a Shino desde hace años, y a palabras de Hinata, el chico siempre fue alguien serio.

"Estaba en Starbucks hace un rato. Ella estaba a mi lado, luego llegó la novia de Kiba y hablaron por un largo rato…" Y le contó todo lo que escuchó. No se quedó por chisme, pero le fue inevitable moverse cuando escuchó el nombre familiar de su amiga, y reconoció a la pelirrosa con quien recientemente Hinata estaba pasando el tiempo, y luego a la rubia con quien Kiba estaba saliendo. Pensó en confrontarlas, pero no lo hizo; no creyó que fuera lo indicado en ese momento.

Y cuando terminó de contarle, Neji pudo entender lo poco que escuchó de la discusión de esas dos hace días. Tenía sentido, y a la vez, seguía siendo impensable. Le reclamó a Kiba por la novia de este, pero cuando él, confundido dijo: "¿Sakura? ¿La mejor amiga de Naruto?"

Las piezas iban cayendo.

"¿Cómo es posible? ¿no son ellas amigas de Hinata?"

Y era cada vez peor.

"Hinata…" Neji trató de controlar su voz, pero la bilis amenazaba con subir por su garganta y escupir odio en sus palabras. A pesar de que habían pasado días y ella ya no lloraba, la chica lucía más sin vida. Neji maldijo a ese par de arpías que ocasionaron eso, "Sé sincera conmigo".

Y le cuestionó por esa tal Sakura, por su relación con ella, con Naruto y lo que Shino escuchó.

La ira iba creciendo, porque la voz de Hinata se rompía al tratar de explicar. Porque la traición de un "amigo" era doloroso de por sí, pero lo que le había dicho era más que cruel.

Lo que más enfurecía a Neji era que Hinata le imploró no involucrarse, no enfrentar a Sakura o Naruto.

"¿Aun les defiendes?"

"Todo mundo actúa por impulso…"

¿Impulsó? ¿Lo horrible que le hizo sentir fue por mero impulso…? Neji no podía ni quería entender.

Esto no se quedará así.

Pocas palabras había intercambiado con esta tal Sakura, pero Neji sentía un odio tan grande por ella, que le fue difícil no gritarle y demás cuando la tuvo enfrente. Le veía angustiada, nerviosa y asustada. ¿Se sentía la victima? ¿Cómo alguien tan horrible podía siquiera sentir remordimiento? Sabía que estaba tenía urgencia por escapar de las consecuencias. Había estado intentando contactar a Hinata esos dos últimos días, seguro para lavarse las manos.

"¿Qué harás?", preguntó Kiba, él también estaba furioso, había recibido un mensaje de ella pidiéndole verle. ¿Estaba tan desesperada? Hinata se rehusaba a contestarle, y Neji lo prefería así, pues sabía que en algún punto Hinata se doblegaría y le liberaría de su culpabilidad. Eso no podía permitirlo.

"Dile que aceptas verle". Ella pedía hablar, y Neji tomó eso como el momento de encararle. Y estaba dispuesto a hacerlo, incluso si provocaba una escena escandalosa frente a la gente, si le vetaba del lugar, quería reclamarle hasta hacerle llorar.

En su intento de controlar su furia, esperó. Le vio desde lejos, mientras ella esperaba a Kiba. Era entre más que le observaba, más se cuestionaba si reclamarle eso fuera a solucionar algo. Recordó sus breves encuentros, lo poco que Kiba le había contado y lo que Shino dijo, y no estaba ya convencido si un reclamó fuera suficiente para pagar lo que le hizo a Hinata. Alguien que hace ese tipo de cosas, ¿Cuál es el mejor pago? Narcisista, venenosa y de mal carácter… alguien de esta calaña debía tener un punto débil…

"Oh, eres tú". Para derrotar al enemigo, debes fingir ser su amigo. Después de todo, es lo mismo que ella hizo, ¿no?

Era increíble el control que estaba teniendo de sus emociones y reacciones. En muchos momentos se mordió la lengua para evitar gritarle, fingió interés, fingió familiaridad, mientras que internamente le maldecía.

En ese tipo de situaciones se debe pensar con la cabeza fría, no actuar por impulso. Pero era difícil cuando Sakura se mostraba como la víctima. Ella solo se preocupa por sí misma.

"Mi mejor amiga insiste en que debo decirle la verdad… pero no puedo. No puedo siquiera ver a mi amigo porque me carcome la culpa, y tengo miedo".

Estaba desesperada por lo que había hecho, ¿arrepentida? Lo dudaba, y ya no le importaba. Su arrepentimiento no haría sentir mejor a Hinata. Sus disculpas vacías no arreglarían nada.

"¿Miedo de que te odie?"

"Miedo de perderlos".

Neji sabía que esto ya era un callejón sin salida. No arreglaría el mal sentir de Hinata, pero al menos arrastraría a esta chica a este acantilado de malas emociones. Le pagaría con la misma moneda.

"Eres el tipo de persona que más odio".

Era verdad. Le odiaba. Era vil, era una cobarde.

Y sobre todo, una estúpida.

Porque ella sola caminó hasta la horca.

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—Sasuke… —la conmoción en ella, junto a la confusión y el pánico.

Apenas empieza. Neji le había besado cuando les vio llegar. Lo hizo a pesar de que sentía por ella desagrado y más. Pero valía la pena al verla tan acorralada.

Ella le miró alarmada, incrédula, su casi sin aliento dijo—. Planeaste esto… ¿Por qué lo hiciste?

Era verdad que el beso podría ser innecesario, pero desde el principio quería verla en conflicto y arrinconada. Ahora estaba atontada, asustada y no pensaba bien. Más aun con lo que le dijo después, era como si sus palabras le hubieran abofeteado.

—Para enseñarte la manera en que se puede arruinar una relación sin tener que enviar un estúpido audio: demostrándolo.

—Todo este tiempo lo supiste… —ella era tan clara; sus emociones se mostraban tan fácilmente por su rostro. Ira, confusión.

—¿Pensante que podrías hacer lo que quisieras y no pagar por las consecuencias?

—Pero ya te lo había dicho, yo de verdad iba a disculparme con ella, sinceramente…

—Solo lloriqueabas y pensabas en ti misma. Pudiste haber evitado todo esto antes —estaba perdida, traicionada. ¿Qué se siente? él se acercó de nuevo a ella, le tomó de la cintura y ella se removió, intentando soltarse, como si el agarre fuera de ácido. Acercó su rostro al de ella, y le habló claramente—. Tienes dos opciones, y deberías decidir rápido.

—¡¿Sakura-chan?!

—¡Sakura!

Ella respingó cuando gritaron su nombre. La distancia entre ellos y ese par que se apresuraba a llegar, se iba acortando. Pero Neji continuó.

—Les cuentas todo tú, o lo hago yo.

Ninguna de las dos era una salida.

Él alzó el teléfono en su mano para que ella viera la pantalla. Ahí, en el teléfono que era de Hinata, se mostraba el chat entre ella y Sakura. Un archivo de audio era lo más relevante de todo.

—Y créeme que no te va a gustar lo que tengo que decir


No había manera en que Sasuke pudiera describir cómo se sentía. Tantas emociones le abordaban y golpeaban, que sentía su cabeza siendo martillada. De alguna manera era como ver una ridícula parodia sin sentido, pero no había ni una pizca de comedia. Era horrible, porque lo que estaba al frente no era más que su novia besando a otro tipo.

—¿El primo de Hinata?

Naruto estaba también impactado, pero a sus palabras, Sasuke despertó. Parpadeó varias veces esperando que sus ojos le hubieran engañado y que esa horrible imagen se disipara.

Pero no fue así.

—¡¿Sakura-chan?! —Naruto gritó, y él hizo lo mismo, solo que su voz rayaba en la incredulidad y bordeaba con enojo.

Le vio como respingó, pero el contacto que mantenía con él no sé rompía.

Sasuke ya no era consciente ni dueño de sus acciones. Puro disgusto era lo que le impulsó, y cuando por fin estuvo a corta distancia, empujó al chico lejos de ella. Le siguió un golpe, y luego Naruto detrás de él, tratando inútilmente de detenerle.

No sabría explicar la rapidez de sus movimientos, tampoco profundizó la rabia que le envolvía, porque era como si su visión se estrechara y lo único que sabía era que debía moler a golpes a ese idiota que le sonreía con superioridad, incluso a pesar del labio partido que le había provocado.

—¡Para, para! —era Naruto, asustado por su actuar que intentaba detenerle.

—¡Sasuke! ¡Espera, no lo golpees!

Pero fue la voz de Sakura la que logró penetrar en su mente. De a poco dejó de luchar contra Naruto, y le miró. Ella estaba en medio de los dos, sus manos temblorosas en su pecho, tratando de detenerle.

Sasuke le contempló lo que se sintió como horas, pero pocos segundos habían pasado. Su respiración era irregular y el enojo crecía como lava que se arrastraba por su cuerpo.

¿Lo estaba defendiendo? ¿Estaba preocupada por él?

—¡Qué demonios está pasando, Sakura! —no entendía. No había sentido alguno. ¡Necesitaba una explicación del porqué su novia estaba besando a ese bastardo!

Pero ella no contestó de inmediato, miró con nerviosismo entre él y el otro tipo. Sasuke no podía dejar de mirarla, como si así pudiera entender lo que ella no decía.

—¿Quieres que le diga?

Sasuke se removió en su lugar cuando escuchó a Neji de nuevo. Esa camaradería entre él y Sakura, hablaba de un secreto entre ellos.

Y demonios, Sasuke no quería pensar lo que se implicaba.

De ninguna manera Sakura podría engañarle. ¡Era impensable! Por eso se dejó ir contra él de nuevo, porque era claro que era una farsa, pero ¿Por qué?

—¡No, Sasuke! —las delicadas manos de ella sujetaban su brazo, las demandas de Naruto porque se detuviera y la maldita mirada burla del tipo.

—¡¿Qué estás intentado hacer?! —le exigió.

—¿Te cuento? ¿Qué quieres que le diga, Sakura, de lo que hablamos el otro día mientras comías helado, de lo qué pasó hace dos semanas…?

Ante eso Sasuke se detuvo. Ellos... ¿ellos se habían estado viendo desde antes? Sasuke miró hacia la chica, incrédulo. Ella miraba a Neji con cólera, y Sasuke sintió un golpe en el estómago.

Dejó de luchar, solo se congeló en su lugar, dejando que Naruto lo retirara de Neji, de nuevo.

—Sakura... —Neji le urgió, y Sasuke detestó que dijera su nombre. Pero no hizo más, seguía mirando a su novia. Esperando por una explicación.

Podría cortar el ambiente con un cuchillo, así de denso estaba. El silencio era pesado, acusatorio. Sentía su corazón golpear con fuerza contra su pecho, y su cabeza dolía, igual que la incomodidad en su garganta.

A Sakura le temblaban las manos, estaba pálida y sus ojos estaban cristalinos.

—Yo... hice algo terrible...

Y Sasuke se sentía hundirse. No podía creerlo. No era verdad.

—Sakura... —no reconoció su propia voz, el maldito ruego desesperado. No quería escuchar. A pesar de lo que vio, no quería que ella lo confirmara con sus palabras.

—¿Estás... saliendo con Neji? —fue Naruto quien hizo la pregunta, y Sasuke sintió otro golpe.

—¡No! —pero ella negó con desesperación— ¡Lo qué pasó hace un momento no fue recíproco! Me tomó por sorpresa, yo no te engaño con él. Con nadie.

Ella le miró, rogó que le creyera y Sasuke aceptó. Quería creerle, desesperadamente.

—Pero diles porque lo hice... —detrás de ella, Neji observaba toda la escena. Con ojos calculadores, apático.

Sasuke miró de nuevo a Sakura cuando está tomó una de sus manos. Él no rompió el contacto, sino que al contrario le sujetó con fuerza. Sentía el miedo de que si se soltaban, le perdería después.

—Por favor, no me odies —le rogó de nuevo. Su voz temblaba, sonaba ronca por las lágrimas contenidas.

Si ella no estaba engañándole, ¿Por qué estaba tan desperrada y asustada? La imagen provocaba en Sasuke querer tomarle en brazos, quería borrar ese dolor y angustia de ella, pero esperó a que hablara.

Sakura respiró hondo, luego miró hacia Naruto y eso a Sasuke le pareció raro.

—La razón por la que Hinata terminó contigo es culpa mía. Yo le hice creer que tú estabas con ella porque no podías dejar de amarme...

Y sin esperar esa confesión, Sasuke retiró su mano de la de Sakura.

Entró en pánico.

Intentó sujetar de nuevo la mano de Sasuke, pero este dio un paso atrás, y ella trastabilló.

—¿Qué dices?

—¿...Qué? —la aturdida voz de Naruto se hizo presente. Ella debía continuar.

—Aquella vez que fui a tu casa y te ataqué con esos reproches idiotas. Que dije todas esas estupideces y te lastimé…, yo grabé lo que dijimos y se lo envié a Hinata a propósito. Por favor, perdóname. Estaba tan enojada con ella, pensé que de verdad te estaba engañando, ¡pensé que estaba intentando algo con Sasuke! ¡Creí que era lo mejor si ella se alejaba de ti! No esperaba que te afectara así, Simplemente fui una imbécil cegada por el odio, ¡por favor perdóname!

Habló atropelladamente, y apenas si lo consiguió, ya que el nudo en su garganta era más grande, además de que comenzó a sollozar entre su diálogo.

Estaba desesperada y asustada. Con cada palabra de su boca, Naruto palidecía más, mientras que Sasuke no se movía para nada. Sakura quería acercarse a ambos y abrazarles con fuerza, quería incluso tirarse al suelo y rogar por perdón, pero no podía. No podía hacer nada más que tragarse las lágrimas y murmurar disculpas incomprensibles y mover sus manos nerviosas.

No es así como planeaba decirles. Lamentarse sobraba, pero no podía evitar el amargo deseo de que la situación fuera diferente.

Es mi culpa, repitió. Todo era su culpa.

—Es mentira... —Sasuke negaba con la cabeza, miraba con molestia e incredulidad a Sakura—. No es verdad...

El pelinegro miró con desesperación a Naruto, esperando que él negara lo que ella decía, pero el rubio no lo hizo. El rubio en cambio, de ver hacia el suelo miró a Sakura, sus ojos azules pasaron de ninguna emoción, a verdadera decepción. Sakura mordió su labio e intentó acercarse a él, pero este dio varios pasos hacia atrás, sus manos alzadas, una clara señal de que se mantuviera la distancia entre ellos.

—¿Usaste mis sentimientos para lastimar a Hinata-chan...? —Naruto no quería creerlo. No quería, pero iba asimilando sus palabras y la verdad en ellas.

Sakura no contestó, pero eso ya era una confirmación. Ella habría preferido que él se enojara y le gritara, pero en su lugar era solo silencio lo que le daba. Pesado, turbio y doloroso.

—Naruto, niega lo que acaba de decir... —Sasuke exigió, pero el rubio no pudo.

Él miraba entre Naruto y Sakura, esperando que en cualquier momento alguno de los dos gritaran "caíste" y se rieran. Les detestaría por tan mal gusto de broma, pero deseaba con todas su fuerzas que así fuera.

Sakura quisiera que también fuera así.

—No pude negarlo —Neji, quien había estaba callado todo ese momento, por fin le hizo recordar de su existencia. Alzó su celular, y ante el gran silencio entre ellos, lograron escuchar lo que Neji quería.

Sakura se encogió en su lugar, mordió sus labios y sentía sus uñas encajarse en su piel ante sus puños cerrados con tanta fuerza.

Escuchaba su voz, cruel, burlona, cuestionando y acorralando a Naruto. Luego a Naruto, confundido y herido.

No, ella ya no quería oír. Quería desaparecer, quería despertar, que esta fuera otra de esas pesadillas. Pero cerraba con fuerza sus ojos y seguía plantada donde mismo. En su lugar, su propia voz y el veneno de sus palabras repiqueteaban en su cabeza. Una vez, otra y otra.

—Hay que ser idiota para siquiera pensar que ella es inocente.

Nunca antes en su vida se había arrepentido tanto de algo como lo hacía en ese momento.

Su cabeza punzaba, su corazón desbocado era pesado y doloroso contra su pecho. De verdad, se sentía fatal físicamente, pero no era nada a cómo se sentía emocionalmente. Levantó la mirada, tomando valor sin saber de dónde, enfrentándose a lo inevitable.

Naruto le rompió el corazón; le miraba con tanta decepción y tristeza en sus ojos azules. Ella le pidió disculpas, pero no hubo repuesta. ¿Quién podría perdonar a alguien que considerabas tu amigo y terminó clavándote una daga por la espalda? No, Sakura entendió de una vez que no podía pedir disculpas, que no había manera en que fuera perdonada. No tenía derecho ni a respirar el mismo aire que él.

Por un momento pensó que Naruto caería al piso cuando al intentar alejarse se tambaleó un poco. Sakura dejó escapar una exclamación, y se acercó más a él. Naruto ya no le veía -a nada, de hecho, seguramente dándole vueltas a lo que estaba sucediendo y de lo que se enteró. Sakura caminó hacia él, mil disculpas inútiles en su boca y arrepentimiento grabado en su cara, sujetó el brazo del chico, urgiéndole a verle a los ojos y dispuesta a decir mil disculpas más, pero su agarre fue interrumpido de manera brusca.

—Déjalo.

Era Sasuke, y le miraba con mucho enojo.

Sakura estaba conmocionada, ver a Naruto en tal estado había ocupado mucho de su atención, y su propio dolor lo había enfocado solo en él, pero de lejos él rubio era su único castigo. Había alguien más que provocaría un quiebre en ella. Sasuke jaló a Naruto del hombro y se puso entre él y Sakura. No le permitiría acercarse, decía esa acción.

Ella le miró con ruego, su voz difícil de llegar. Pero no importó cuan miserable y arrepentida ella se mostrara, para Sasuke eso no le movió en absoluto.

El dolor de ella ya no era relevante para Sasuke.

Sakura se mordió el labio, calló por completó pues estaba perdida. ¿Quién era esa persona frente a ella? ojos negros profesando reclamo, rencor, e incluso asco. Ese rostro conocido, que le había mostrado suaves rasgos y una mirada cálida, ahora se deformaba en una mueca de disgusto e ira.

No… ella dio un paso atrás, porque quería escapar. Quería despertar de esa pesadilla. De ese odio que Sasuke le mostraba.

Sasuke no dijo más, y no era necesario, su mirada ya lo expresaba todo. De cualquier manera, si lo hacía, sería el último remate para Sakura. Solo le miró un poco más, envueltos en el silencio pesado, el resentimiento y las emociones confusas y dolorosas.

Para Sakura fue todo una película borrosa después. Sin dejar de ver esos rostros -traicionados, heridos-, creyendo que ellos seguían ahí, pero que en realidad de a poco se alejaron. Si alguno de ellos logró decir algo, Sakura no lo escuchó. No era a consciente de nada más que su cuerpo tembloroso y las lágrimas atoradas en su garganta.

Lo que sí logró penetrar en su mente fue lo último que Neji le dijo antes de irse:

—Tienes lo que mereces.

Así es… concordó mientras se quedaba helada en ese lugar, sola.

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Mi ship favorita es Sakura x la chingada, al parecer es la que va ganando también. Lmao.

¿Esperaban este drama de la rosa de Guadalupe? Ha sido… loco. Esto estaba planeado desde el capítulo 10, creo. Siempre fue este el motivo por el que introduje a Neji en la historia e hice que Ino saliera con Kiba.

Quiero aclarar algo que decidí no poner en el fic.

1. ¿Por qué Sakura no se dio cuenta que Neji era primo de Hinata? ¿puede ser así de idiota?

Huh… Los Hyūga son un clan grande. O sea, hay varios Hyūga en ese mundo, no lo dije, pero pues así es. Esos ojos perlados no solo los tienen Hinata y Neji, pero obviamente no iba a narrar como lucían los extra en la historia, oki

2. ¿Por qué Naruto e Ino dicen "el primo de Hinata" y en otros momentos dicen que Neji es hermano de Hinata?

Bueno, es realmente su primo, pero ha vivido siempre con ella, el padre de Hinata lo acogió, así que por eso le llama "hermano", y así se refiere.

3. ¿Qué era esa imagen que kiba le mostró a Ino y por qué?

Bueno, Kiba tomó la foto cuando Sakura le contó a Neji sobre su dilema en el capítulo anterior. En el momento en que Neji tocó la frente e Sakura. Lo hizo porque había planeado usar la estrategia de "tenemos pruebas de que tu novia te engaña", pero al final no pasó así. Y lo mencioné porque # drama

4. ¿No te aburres de poner tanto drama innecesario?

Sí, pero así lo planeé desde hace tres años, así que ni modo.