Hola todo el mundo, uffff bueno otra semana con un nuevo capítulo de Ronin, y vaya mil gracias a todos por sus comentarios, que siempre me alientan a escribir cada capitulo, para mi entretenimiento y el de ustedes, me sorprende a la cantidad de ustedes que les gusto el capítulo centrado en Himiko Toga, una persona que aunque es una villana, tiene su propia historia.
La verdad es que tuve que Spoilarme un poco del manga, para hacerme una idea de lo que sería la infancia de Himiko, la verdad no sabia que la infancia de esa niña fue tan jodida, pero creo que mi punto quedo claro, los villanos tienen sus propios pasados turbios. Himiko solo era una que como muchos, solo deseaba ser ella misma y ser feliz, pero desgraciadamente su peculiaridad hace que ella tenga un severo caso de psicopatía, que nace ante su necesidad de ingerir sangre, según creo yo, esto pudo haberse impedido si la niña hubiera sido tratada por especialistas y contaba con mas apoyo por parte de sus padres, hubiera crecido como alguien normal con una gran peculiaridad que le hubiera permitido ser, hasta quien sabe, una futura heroína, la verdad es que esta personaje me pareció curioso. Ella es una villana trastornada si, esta loca si, se pudo haber evitado esto, desgraciadamente si, pero nadie le ayudo. Disfrute escribir de ella y bueno en el futuro tendrá su protagonismo, pero por ahora sigamos.
Disfruten del capitulo.
Disculpen los errores ortográficos.
"hablar" personaje hablando.
"Hablar" personaje pensando.
"Hablar" nombres de las técnicas.
(Hablar) palabras del autor o aclaraciones.
############ Cambio de escenario o lugar.
Capítulo 30: No vivas en el pasado… y vive el presente…
El hospital de Musutafu, era uno de los mejores hospitales de la gran cuidad e incluso tal vez del país, ahora mismo ese hospital es donde ahora estaba viviendo por un tiempo breve Yumi Taho, que se seguía recuperando del incidente que ya había pasado hace algunas semanas, para su suerte todos los gastos médicos estaban siendo pagados por la U.A, que se ofrecieron a respaldar a esta pequeña familia que fue atacada por un villano, que fue mandado por alguien que estaba oculto en las sombras.
Ahora mismo Yumi estaba sentada en un silla de ruedas, que estaba estacionada en el bello jardín que el hospital tenía, la joven pelinegra ya estaba en óptimas condiciones, y en solo unos días mas le darían el alta para irse a su hogar.
Con una sonrisa suave la chica estaba mirando el bello amanecer en el horizonte, "¿Es hermoso no?" pregunto con tranquilidad, para voltear lentamente y ver que cerca de ella, sentando en un banquillo de madera estaba Naruto, el chico estaba vistiendo solo una sudadera blanca con la capucha levantada cubriendo su cabello y parte de su rostro, también vestía unos pantalones oscuros y unos calzados grises.
"Si…" asintiendo con la cabeza el rubio se levanto, para caminar hasta detrás de la silla de ruedas, bajando su mano derecha, la apoyo en la espalda bajo de la joven Taho, cerrando los ojos el encapuchado estuvo unos segundos en silenció, "Tus nervios se han unido exitosamente… en unos días mas veré si…"
"Te preocupas demasiado" sonriente la pelinegra movió con debilidad los dedos de sus pies, "No sabia que también podías curar personas, estas lleno de sorpresas"
"Desde tu incidente e estudiando cada libro de medicina e incluso cosas de mi lugar natal, para sanarte" mas tranquilo el Uzumaki abrió los ojos, inyectar chakra curativo en el área dañada, fue suficiente para curar los daños mas grabes, le costo sientas de horas de estudio y practica, pero al menos sabia que ahora la hija de su ex jefe no estaría toda su vida pegada a una silla de ruedas.
"No debiste…"
"Si debí" diciendo eso el rubio se separo de la peli negra para caminar por el jardín, "Yo estaré unos días fuera, tengo que ir de campamento con los molestos mocosos" gruño entre dientes para darse la vuelta y mirar a los ojos a Yumi, que solo río con suavidad, "¿Qué?" pregunto con duda al ver a la chica reír.
"Es que solo… eres tan diferente a la primera vez que te vi…" sonriendo con suavidad arrastro algunos mechones de su cabello detrás de su oreja, "La primera vez que ti… habías molido a golpes a unos cobradores que buscaban lastimar a Oto-san"
"No lo hice por tu padre, ellos trataron de robarme cuando pasaba cerca de la construcción, es todo…" corrigió de forma vaga Naruto recordando su primer encuentro con la familia Toho.
"Recuerdo tu mirada…" ignorando el comentario del shinobi, la chica siguió describiendo ese recuerdo, "Era tan fría como un tempano de hielo, parecías un chico… tan lleno de rabia y dolor, era duro ver esa mirada en un chico de solo 15 años…" dijo con pesar mirando al rubio que solo suspiro para encogerse de hombros.
"Yo en ese momento solo peleaba en peleas callejeras para ganar unos billetes y tener para comer algo cada día… luego tu padre me ofreció trabajar para el" comento con sequedad restándole importancia para sentarse en una banca de madera cerca de Yumi, que solo siguió con la conversación.
"Si, en todo ese tiempo que trabajaste con nosotros, tuve que mirar a un adolecente con una mirada vacía y hueca, sin amigos, sin un hogar… sin una familia…" con un aura sombría la chica movió la silla de ruedas para acercarse al rubio, llegando hasta el, uso sus manos para con cuidado bajar la capucha del adolescente y acariciar su cabello dorado y salvaje en forma de picos.
"…" en silencio el Uzumaki solo dejo que la joven acariciara su cabello, y no la detuvo cuando sus manos bajaron para acariciar sus mejillas con una sonrisa triste.
"Pero mírate ahora" sonriendo con alegría la peli negra apretó las mejillas del Uzumaki, "Tienes amigos, tienes un hogar, y como siempre te vi como un hermanito, podríamos considerarnos familias ¿no?" preguntó con una sonrisa brillante mientras apretaba las curiosas marcas de bigotes del Uzumaki.
"¿Has hablado de nuevo con la señora Yuroichi?" fue la simple pregunta de Naruto que tomó las manos de Yumi para apartarlas de su rostro con lentitud, con una expresión seria el shinobi se puso de pie.
"Ella se preocupa por ti, al igual que yo…" dando un suspiro Yumi tomo con firmeza las manos del Uzumaki, para evitar que se aleje de ella y levantando su mirada lo miro directo a los ojos, o en este caso solo un brillante ojo azulado, "Aunque tu no lo admitas o siquiera notes, tu mirada a cambiado, tu ya no eres como antes, ahora tienes una chispa que esperanza…" con una mirada solemne Yumi apretó las manos del shinobi sin despegar la mirada de sus ojos, "Dime Uzumaki Naruto, ¿Qué le da sentido a tu vida? ¿Por qué te levantas cada mañana? ¿Por qué estas vivo?"
"…" el silenció fue su única respuesta, de un Naruto estático que aun mantenía su dura mascara de indiferencia.
"Yo te lo diré, esos niños que son tus amigos… Ibara" diciendo eso ultimo la peli negra logro que el Uzumaki entrecerrara sus ojos como advertencia de que se detuviera, pero ella se negó a hacerlo, "Tu mismo me contaste que ella fue la primera en la U.A que se acerco a ti, que no te juzgo, que te ofreció algo muy valioso que no muchos estamos dispuestos a dar… amistad"
"Ella…"
"La decisión esta en ti Naruto" interrumpiendo al shinobi, Yumi por fin soltó sus manos, sonriendo una vez mas vio como el rubio se ponía de pie, "Puedes seguir atrapado en el pasado, viviendo el resto de tu vida en remordimiento, malgastando cada segundo pensando que tu vida no vale nada… o puedes hacer lo mas difícil, abrir tu corazón e intentar ser feliz una vez mas"
"…" el silencio entre ambos era tenso, el sol fue iluminando a ambas amigos que solo se miraron mutuamente, esperando que uno de los dos dijera algo.
"Prométemelo…"
"¿Hummm?" arqueando una ceja el Uzumaki vio la mirada decidida de la joven en silla de ruedas, que lentamente apoyo sus manos en el apoya brazos de la silla y se fue poniendo de pie, aturdido el adolecente observo a la pelinegra ponerse de pie y estar frente a frente con el.
"Prométeme que tu… serás feliz" ignorando el dolor de su espalda y temblor de piernas, la joven Taho se mantuvo firme mirando el único ojo expuesto del adolecente, "Demuéstrame que estos años que estuviste con nosotros, significaron algo y prométeme que dejaras toda carga sobre tus hombros, que no busques venganza sin sentido y que solo busques tu felicidad… si nuestro vinculo significo algo, quiero que me prometa que al menos lo intentaras" con lo ultimo dicho sus piernas finalmente cedieron y cayo.
Pero su caída fue detenida por el agarra de Naruto, que con su cabello oscureciendo su mirada, tomo con la máxima suavidad posible a la chica, para colocarla en la silla de ruedas, "…" en silencio este se dio la vuelta para caminar e irse a paso lento, todo bajo la mirada triste de Yumi, que apretó sus puños con frustración, pero cuando escucho que el sonido de los pasos se detuvieron, levanto la mirada para ver que Naruto se había detenido, "Yo… lo prometo"
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Yendo a otra zona de la cuidad, nos ubicamos en las zonas del bajo mundo de Musutafu, donde vemos una escena importante que estaba en progreso, "Mira esa lindura" en un callejón, vemos a una pequeña banda mirando a alguien pasar, esta era Ibara Shiozaki, que estaba vistiendo una blusa sin mangas de color verde, que dejaba apreciar su collar, que era un crucifijo de plata colgando de una cadena, la adolecente también vestía unos pantalones medianamente largos de color blanco, con unos zapatos blancos, con finalmente una mochila en su espalda y arrastrando una valija con ruedas.
La chica sonriente camino por la acera, acercándose a donde estaba la banda, donde uno de ellos salió para ir por ella, sin embargo este fue tomado de su hombro y estrellado contra la pared, por su mismo compañero, "¿Estas loco? Conoces las reglas" apretando el agarre en su compañero lo miro con ¿pánico?, "Ella es la chica del diablo de la U.A, a menos que quieras que todos nosotros desaparezcamos, contrólate… o yo mismo te mato" con esa amenaza puso su mano en el bolcillo, y se escucho el sonido de un gatillo.
"…" tragando en seco y asintiendo con la cabeza, el sujeto fue liberado del agarre y cuando vio que la chica paso junto a ellos, "Bueno-o-s días-s" saludo sintiendo la mirada de sus compañeros clavada en su nuca.
"Oh… ¡Buenos días!" devolvió el saludo la peli verde ante el simpático grupo que la saludo, siguiendo su camino llego hasta una pequeña tienda, entrando saludo al hombre mayor que estaba en la caja registradora, tomando una bebida dulce y algo solido para comer los llevo a la caja.
"¿Tu eres amiga del diablo de la U.A?" pregunto con seriedad el dueño de tienda, mientras cobraba las cosas que la niña compro.
"¿Disculpe?" confusa ladeo la cabeza.
"Te vi en el festival de deportes de la U.A, eres amiga de Uzumaki Naruto" sonriendo de forma leve, el viejo de lentes y cabello canoso, tomo el dinero y le dio el cambió, "Los vi en la competencia, arrasaron con todos, bien hecho"
"¿Gracias?" sonriendo con torpeza tomo sus cosas y las puso en su mochila, mirando a su alrededor sintió la mirada de varios en ella, no eran miradas malas, solo curiosas, "No es por ofender, pero me dijeron que esta parte de la cuidad era muy peligrosa y marginada, sin embargo…*
"Es diferente…" completo la frase el dueño de la tienda que sonrió, tomando sus lentes los limpio con su delantal, "Si hubieras venido hace dos años, todo era un caos, en la noche solo se escuchaba disparos, me robaban cada noche lo poco que tenia, y la antigua fabrica de metanfetamina que estaba en la zona, solo orillaba a los jóvenes imbéciles a ser adictos sin conciencia y que matarían a su abuela por solo una dosis"
"Que horrible" Ibara no pudo evitar estremecerse ante esa imagen, de un lugar sin control donde la raíz del mal estaba ya sembrada y perjudicaba a muchas personas inocentes.
"Lo fue, hasta hace mas de un año, cuando llego 'el' todo cambió, recuerdo las veces que intentaron robarle o intimidarlo, ¡Ja! Ese muchacho sabia como usar sus puños, para romper huesos y patear traseros" riendo entre dientes el viejo se sentó en un banquillo detrás de la caja, "Recuerdo que cuando el se mudo al edificio de la señora Yuroichi, los delincuentes fueron desapareciendo, incluso algunos villanos reconocidos que intentaron detener a ese chico, fracasaron y perecieron, poco a poco este lugar fue acatando las nuevas reglas"
"¿Nuevas reglas?" preguntó con preocupación Ibara, que ante la idea de que su amigo, sea atacado por todos los maleantes de esta zona, pero que también usara sus reconocidos métodos le preocupaba aun mas.
"Sus reglas eran simples, no robar o atacar a nadie en esta zona de la cuidad y la mas importante, no molestarlo, ese chico hizo grandes cambios en este lugar" sonriendo apunto a uno de sus empleados que estaba pasando un trapeador por los pasillos, "El es Bob, solía robarme cada noche para drogarse, pero cuando la fabrica de metanfetamina fue destruida por 'el' y las nuevas reglas fueron impuestas, el vino a mi por un trabajo honesto, ahora esta estudiando de nuevo…" luego apunto a una chica joven de veinte y tantos años que estaba acomodando unas latas de comida en los estantes, "Ella solía dar servicios en las calles y robar con su peculiaridad de camuflaje, todo para mantener a su hijo de tres años, ahora mírala es una sabelotodo que tiene la oportunidad de ser una pomposa universitaria"
"Púdrete Yumaru, cuando sea abogada, me pedirás de rodillas que te proteja de las demandas contra la falta de higiene de este lugar" fue el comentario de la sonriente joven de cabello castaño que termino de acomodar las latas en la despensa.
"Ya lo veremos mocosa" sonriendo el viejo miro de nuevo a la adolecente religiosa, "No eres la única que ve algo bueno en ese chico, el sin siquiera intentarlo mejoro de la vida de decenas de personas"
"Entiendo… pero…" ya mas tranquila, la chica acaricio de forma indirecta su collar, "¿Por qué lo llaman el diablo de la U.A?" pregunto con desagrado ante ese cruel apodo que el pusieron a su amigo.
"¿Crees en dios verdad?" al ver que la chica asintió con la cabeza, el anciano asintió con la cabeza para acomodar sus lentes, "Samael, Lucifer, Satanás o el diablo, como quieras llamarlo, el fue el arcángel mas leal que dios tubo en sus filas, pero cuando dios creo al hombre y las generaciones fueron pasando, Samael fue el primero en ver el mal que el hombre tenia en sus ser, pero Dios se negó a verlo, ¿Cómo ver eso su mejor creación? Que creaste con tanto amor y cariño, resultaba ser solo una especie tan llena de odio, furia, celos y demás males…"
"…" Dudosa la peli verde solo siguió escuchando en silencio al anciano.
"Samael sintió celos y frustración de la atención que daba Dios a su creación mas reciente, pero solo siguió fiel creyendo que su padre tenia una razón para esto, mas generaciones pasaron y finalmente Samael se arto, de ver las atrocidades que el hombre estaba asiendo, asesinar y herir a personas inocentes, solo porque si y sin recibir un castigo, fue algo que Lucifer no pudo soportar mas ver, contra las ordenes de su padre, bajo de los cielos y se convirtió en la espada del castigo para todos los pecadores, el se aseguro que aquellos que hacían daño a los inocentes recibieran su merecido para nunca mas lo vuelvan a hacer…"
"Eso enojo a Dios…" dijo con pesar la adolecente que reconoció la historia que alguna vez escucho de un pastor.
"Si, pero también supo que Lucifer, para mal o para bien, era un mal necesario que debía de existir para castigar a aquellos que han hecho atrocidades…" encogiéndose de hombros supo que esta versión era poco creíble, ya que muchos solo podían ver a esta imagen de el diablo como el mal, aquello que nos hace la vida un desastre, pero hay muchas versiones, que quien sabe, puede a ver verdad en algunas de ellas, "Por eso dios tubo el dolor de tener que hacer bajar a uno de sus hijos, para que viva en las tinieblas del inframundo para ser el castigador de aquellos que han cometido atrocidades en su vida en la tierra…" sonriendo con amargura dio un suspiro para cruzarse de brazos, "No me equivoque al darle ese apodo…"
"¿Entonces usted…?"
"Si, yo esparcí ese apodo hace tiempo, el Diablo de la U.A, una persona que rompe el antiguo molde de ser un héroe, el es el tipo de persona que necesitamos en estos tiempos oscuros… lo siento, a veces me dejo llevar por mis pensamientos" disculpándose el anciano se puso de pie, para atender a las demás personas que estaban viniendo.
"No, esta bien" insegura de que pensar, la chica solo pudo despedirse del dueño de la tienda e irse, ahora tenia mucho que pensar, saliendo de la tienda siguió caminando por la acera para llegar a su destino.
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En otra parte, siendo más exactos en el apartamento de Uzumaki Naruto, vemos a este arrodillado frente a su closet, donde había un baúl metálico a sus pies, donde había pergaminos, sellos y su traje de Ronin. Con una mirada vacía el adolecente llevo sus manos a su frente, donde lentamente desenvolvió las vendas que cubrían su frente, dejando caer las vendas mostro su banda metálica con el símbolo de la hoja tachado con un rayón horizontal.
"…" con cuidado el rubio desato el nudo de la banda para quitársela, mirando la banda tubo miles de pensamientos y recuerdos que pasaban por su mente, dejando caer la banda en la baúl lo cerro con fuerza, para colocar una hoja de papel en la cerradura que tenia una detallado dibujo de ranuras, poniéndose de pie retrocedió para cerrar lentamente el closet.
Retrocediendo unos pasos, se dejo caer para sentarse en el suelo y tomar una posición del loto, dando una respiración profunda y cerrando lentamente los ojos, en ese momento todo a su alrededor se fue oscureciendo, el suelo se inundó de agua y unos barrotes gigantes aparecieron ante el Uzumaki, que lentamente fue abriendo sus ojos.
"¿Hummm?" detrás de los barrotes de la prisión, la biju de las nueve colas se alzo en su forma de zorro gigante, pero con un brillo naranja, poco a poco fue decreciendo para tomar una forma femenina que el shinobi conoció hace mucho tiempo, "¿Qué quieres?" preguntó con molestia la pelirroja de kimono negro y trazos rojos, que entrecerró sus ojos con sospecha.
"…" sin decir una palabra el rubio camino, cada paso hizo que el agua fuera creando pequeños hondas que llegaban hasta los límites de la jaula.
"…" cruzándose de brazos la Biju se sintió tensa cuando vio el sharingan de su Jinchiruki, que estaba girando de forma lenta, mirándola directamente a ella, con una mirada penetrante, "¿Qué planeas? ¿Un acto desesperado?" sin dejarse intimidar en ningún momento, Kyubi hizo que las nueves colas detrás de ella se desplegaran, sus colmillos se volvieron un poco mas largos, sus uñas se transformaron en garras y finalmente sus ojos rojos brillaron con intensidad, gruñendo vio como su carcelero estaba entrando entre los barrotes, "¡¿Qué esperas?!" dando un grito desde lo profundo de su ser, vio ese maldito ojo brillar con fuerza.
Pero de un momento a otro, el shinobi cayo de rodillas, su apariencia fue cambiando lentamente hasta llegar a ser solo un niño de cuatro años, la pelirroja con incredulidad vio que tenia la misma apariencia que cuando fue sellado dentro de el, "Yo…" con unos brillantes ojos azules el chico sonrió, para dejarse caer y tener su frente contra el suelo, "… lo siento"
"…" inmóvil la zorra no supo que hacer o decir, su jinchiruki estaba de rodillas ante ella, ¿pidiendo perdón?, su shock solo duro unos segundos, antes que en un arrebato de rabia, levanto al chico del suelo tomándolo del cuello y levantarlo para mirarlo a los ojos, "¡¿Qué estas planeando inmundo humano?! ¡Dímelo!" con las garras de su mano derecha la pelirroja tubo el deseo de solo arrancarle la garganta al maldito que la mantuvo encerrada durante casi 13 años.
"Yo… solo quería agradecerte" dijo con firmeza el rubio que era sostenido sobre el suelo por la biju, que en cualquier momento iba a atacarlo, "Desde que tengo memoria… tu me has salvado de la muerte, varias veces, curándome y dándome las fuerzas para seguir peleando"
"¡Solo porque tu insípida vida esta ligada con la mía! ¡Si tu mueres yo también genio!" bromo la zorro que estaba llegando a un nivel nuevo de furia.
"Pero aun así… preferiste mantenerme con vida, antes de tener que reformarte en alguna parte del continente elemental, para ser libre…" logro decir mirando directo a los ojos de la pelirroja, que extendiendo su brazo derecho dio un zarpazo, con intenciones de arrancarle la cabeza a su Jinchiruki, "…" sin embargo se detuvo a solo unos centímetros de los ojos azulados del niño.
"¡Largo de aquí!" tomando a su carcelero lo lanzo fuera de la jaula para que cayera con pesados en el agua que cubría la superficie del suelo, "¡¿Qué te sucede ahora?! ¡Entrar aquí y tomar esa apariencia… ¿Qué quieres?" pregunto lo ultimo con un tono bajo y macabro, dando a entender que quería una respuesta y ahora.
"Oka-san me contó de ese enmascarado… del supuesto Uchiha Madara" ante la solo mención de ese nombre, la temperatura bajo y un ahora un aura mortal cubrió a la pelirroja, pero esto no detuvo al shinobi para que se levantara y siguiera, "Ella dijo que te saco del sello y que fuiste controlada por su sharingan… tu nunca quisiste destruir la aldea…"
"¡Yo solo quiero ser libre!" interrumpiendo al rubio, la bestia con cola golpeo sus manos contra los barrotes de la jaula, "¡Solo quiero estar sola lejos de ustedes! ¡Yo y mis hermanos hemos sido atormentados por ustedes desde que Padre murió! ¡Se supone que Asura e Idra nos protegerían! ¡Se supone que sus descendientes nos defenderían! ¡Pero mintieron y nos traicionaron!" la mirada de rabia y odio de la pelirroja aumentaba a cada segundo, ante sacar todos los recuerdos que había sepultado hace tanto tiempo, "¡Nos abandonaron a nuestra suerte! ¡Y míranos ahora! ¡Siendo solo baterías para sus queridos Jinchirukis! ¡Para que peleen en sus estúpidas guerras! ¡Para crear caos y muerte! ¡Padre se equivoco con ustedes! ¡No puedo confiar en ustedes! ¡Ustedes solo unos monstruos!" grito con tanta rabia que sentía sus ojos humedecerse por las lágrimas de frustración, que amenazaban con salir, "No se puede confiar en los humanos…" fue esta vez un susurro bajo, mientras varios flash de recuerdos venían a su mente.
Madara Uchiha…
Kyubi, ahora no eres nada más que un conjunto de energía caótica, con una existencia efímera que hace mucho tiempo fue una sola… No eres mas que una fuerza inestable y sin conocimiento, son solo los Uchihas quienes pueden guiarte, los bijus son esclavos de aquellos que tenemos poderes oculares… obedece…
Hashirama Senju…
Kyubi, tu poder es denunciado inmenso para que estés libre en este ahora pacifico mundo… lo siento, pero ya no serás libre… nunca mas.
Mito Uzumaki…
Yo soy la encargada de mantenerte sellada, para evitar que tu ira y rabia afecte el frágil equilibrio de este mundo, que esta tratando de mantener una débil paz entre los pueblos vecinos, tu y tus hermanos deben de ser contralados y ahilados para que este mundo pueda prosperar…
Kushina Uzumaki…
Tu y yo no hemos tenido mucha suerte ¿verdad?, la responsabilidad del Clan Uzumaki recae ahora en mi, el sellarte y mantenerte en mi… es necesario, yo soy tu carcelera y tu mi prisionera, tu no eres apta para vivir entre los humanos, donde solo causaras daños a todo lo que te rodea, eres como una fuerza de la naturaleza, que puede causar la muerte de millones… tu destino es y será ser sellada, para evitar sembrar el caos en el mundo…
"Padre te equivocaste con los humanos, diciendo que ellos y nosotros podríamos convivir en este mundo, ¿pero solo míranos?, los humanos usaron tus preciado regalo del Ninshu para matarse entre ellos como salvajes, ellos escupieron sobre tus enseñanzas y sueños de paz, tus preciados hijos reencarnaban una y otra vez solo para masacrarse uno a otro, causando un gran caos en el mundo, ¿Y nosotros tus creaciones? Que nos consideraste como a tus hijos, ahora solo somos 'cosas', bestias sin conciencia, meras herramientas para ser usados por los humanos…" pensó con rabia la biju de las nueve colas, que tenia una tormenta en su mente perturbada,"¿Dónde esta tu fe por los humanos padre?... ¿Dónde quedaron esa palabrería de que todos podían convivir juntos?... ¡¿Dónde esta tu fe de que todos estarían conectados con tu preciado regaló?!... ¡Te equivocaste en todo viejo estúpido!" con esa preguntas en su mente, Kyubi solo pudo perderse mas y mas en la rabia y furia que la estaba consumiendo.
"¿Desde cuando cargas con todo ese odio Kyubi…? Desde que naciste del sabio de los seis caminos, tu mismo dijiste que fuiste creada junto a tus hermanos hace ya tantos siglos, ¿Alguna vez dejaras todo eso atrás para dar una oportunidad a los humanos?"
Por un momento la furia de la zorra de las nueve colas se detuvo, recordando lo que hace tiempo le dijo su carcelero, el verlo levantarse del suelo lentamente, hizo que dudara, el estuvo dentro de su prisión, pudo haber destruido su mente, matarlo y en varias décadas renacer en alguna parte del mundo, ya sea este nuevo mundo o el original donde provenía.
"¡Púdrete y metete esa frase filosófica en el culo!... Todos los humanos son la misma basura ante mis ojos… ¡ustedes son los culpables que nosotros estemos encerrados! ¡Como si solo fuéramos bestias sin conciencia! ¡Solo nos usan como herramientas para sus mugrosas guerras sin sentido matándose entre ustedes como salvajes! Ustedes serán los responsables de su propia auto destrucción…"
"Eso puede ser verdad… Pero aun entre tanto caos, existirá la calma… sin importar cuanto me odies… yo te perdono por atacar mi hogar y forzar a mi padre a usar una técnica suicida… espero que tu logres olvidar ese odio Kyubi y al menos darme una oportunidad de formar un pacto de paz mutua"
"…" Con su cabello cubriendo sus ojos, la bestia con cola miro como el Uzumaki, se levanto del suelo lentamente, aun con esa maldita sonrisa en su rostro.
"Sabes…" la apariencia infantil de Naruto fue cambiando para retomar la original, pero se aseguro de que sus dos ojos sean azules, el odio de la biju con ese ojo maldito, era lo que lo llevo a cambiar de apariencia en su espacio mental. Suspirando el adolecente se pudo de pie, "Los dos ya hemos pasado por mucho… tal vez necesitamos solo olvidar nuestro pasado… y vivir el presente, ¿no lo crees?" preguntó con una chispa de esperanza mirando a la pelirroja, que solo se mantuvo estática.
"¿Cómo confiar en ti?" pregunto con una expresión sombría y con sus ojos brillando en la oscuridad.
"No lo se…" fue la sincera respuesta del Uzumaki que lentamente fue desapareciendo, dando a entender que su conciencia estaba volviendo al exterior, "Solo se que… supongo que debes de dar solo un salto de fe… para tal vez algún día, nosotros podamos ser amigos…" sonriendo por ultima vez a la zorra, el shinobi desapareció.
Sin decir nada, la más fuerte de las bestia con cola, solo se dejo caer para sentarse en el suelo de su prisión, pero esta por alguna razón comenzó temblar y el agua que cubría el suelo se fue evaporando, el suelo comenzó a fisurarse para que surgieran gigantes montañas rocosas. El suelo fue cubierto por una capa de pasto y vegetación que se extendió hasta los confines del horizonte, el cielo que alguna vez solo fue oscuridad infinita fue reemplazado por una noche estrellada, y aunque los gigantes barrotes de las prisión siguieran presentes, estas fueron ignoradas por la Biju, que se había puesto de pie para mirar a su alrededor.
"Ese bastardo…" caminando por el lugar sintió la suave tierra en sus pies y extendiendo sus manos acaricio un árbol de los tantos que habían surgido, incluso sentía una suave brisa que golpeaba su rostro y movía su largo cabello en ondas, "Esto no cambia nada…" pensó mientras miraba el cielo para caminar y dar una profunda respiración, aunque su odio siguiera latente en su corazón, no noto una suave sonrisa que se formo en sus labios.
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Abriendo los ojos Naruto tubo un pico de dolor en el lado derecho de su cabeza, gruñendo se sostuvo la cabeza para respirar con pesadez, pasando los minutos tubo que tratar de ignorar el dolor de cabeza, había tenido que forzar su mente y el sello que contenía a su prisionera, todo para darle una mayor comodidad a ella.
"Bien…" poniéndose de pie se dirigió al baño para lavarse el rostro, mirándose en el espejo estuvo un momento en silencio, levantando su mano derecha, acaricio con sus dedos la cicatriz que tenia sobre su ojo derecho, observo a través del espejo, como los tomoes del sharingan giraban de forma constante, "¿Olvidar el pasado eh?" se preguntó a si mismo mientras tomaba una vendas que estaban detrás de su espejo, para esconder el legado que se le fue dado.
"¿Podrás hacerlo?"
Un kunai apareció debajo de la manga del Uzumaki, que voló a través de la habitación para quedar incrustada en una pared, ante los ojos del shinobi, una figura estaba sentada en la silla de la cocina, este era un hombre de edad avanzada y largo cabello canoso, que vestía las típicas ropas de un Jounin de Konoha, el era Tenko Hamura, antiguo sensei del equipo 4, "Es bueno verlo… Tenko-sensei" saludo con una calma aterradora el rubio, que le dio la espalda a la presencia, para terminar de cubrir su ojo derecho.
"Siempre fuiste el mas disciplinado de mis alumnos, nunca dudaste en ninguna de las misiones, te e visto cortar cuellos y masacrar a nuestros objetivos desde que tenías nueve años, eras la visión definitiva de lo que debería de ser un Shinobi" fueron las duras palabras del Jounin que saco de su chaqueta una botella, abriéndola la bebió para gruñir, "Tu sin duda hubieras llegado a ser uno de los ninjas mas mortales que hubiera podido conocer este mundo, junto con otras leyendas como Orochimaru, Tsunade, Jiraiya, Hanzo de la salamandra, Ae el tercer Raikage, Mito Uzumaki, Tobirama Senju, Hashirama Senju, Madara Uchiha…" fue nombrando el veterano a aquella shinobis que dejaron su marca en su mundo, "Minato Namikaze…" ante la mención del ultimo nombre, el rubio se detuvo.
"Yo deje mi marca en el mundo shinobi" sus palabras no eran de orgullo o felicidad, solo de amargura ante lo que tubo que hacer.
"¿Y eso explica que te suceda esto? El lloriquear porque mataste a unos miserables, el soportar que tengas que ser juzgado por estos miserables mal agradecidos, salvaste el pellejo de miles con tus actos 'heroicos' ¿Y cual es tu recompensa? Ser tratado como basura… me estas decepcionando mocoso"
"…" sin contestar Naruto solo camino por su apartamento, para tomar una bolsa y cargarla con algunas prendas.
"Fuiste educado para ser un Shinobi, que no siente piedad ni emociones…"
"Supongo que falle en eso" deteniéndose por un momento, el adolescente se tomo el tiempo para sentarse frente a su sensei, "Toda mi vida solo fue entrenar para llenar las expectativas que tenían en mi, entrene tanto, hasta que mis huesos se rompieran, hasta que mis puños sangraran… todo para que se sintieran orgullosos de mi… Shishui-sensei, Oka-san… Oto-san" hablo con suavidad mientras miraba sus manos, levantado la mirada miro con duda a la persona que alguna vez fue su sensei, "Aunque el manual shinobi dijo que nosotros no debemos de tener emociones… es difícil dejar lo que nos hace humanos ¿No crees?" preguntando eso se puso de pie para tomar su bolsa y ponerla sobre su espalda.
"Esa regla que nos pide dejar nuestras emociones, no es para beneficio de la aldea" deteniendo al shinobi, el veterano se puso de pie para quedar parado frente a el y mirarlo a los ojos, "Es por nuestro propio bien, porque cada vez perdemos a una camarada, un amiga, un aliado, un miembro de nuestra familia, nos puede llevar a perder la razón y hacer cosas irracionales… solo piensa en eso muchacho, si en verdad vas a dejar el pasado, comenzar de nuevo y dar rienda a tus emociones, prepárate para sufrir como nunca lo has hecho en toda tu vida"
"…" en silencio Naruto vio como la silueta del veterano se fue convirtiendo en solo una sombra que fue despareciendo, al mismo tiempo cuando la puerta fue golpeada un par de veces, en silencio el rubio se acerco para abrir la puerta y ver a Ibara que solo le sonrió con alegría.
"¡Naruto-kun! Vine por ti para ir al campamento, sabia que tu tal vez no quisieras ir, por eso vine personalmente para arrastrarte a haya si es necesario" hablo con alegría la peli verde que apretó las correas de su mochila con entusiasmo.
"¿Ah si?" sonriendo de forma leve el Uzumaki tomo la bolsa que había preparado y la coloco en la espalda, para luego salir de su apartamento y cerrar la puerta detrás de el.
"Oh ¿alguien esta de buen humor?" pregunto curiosa la chica religiosa que vio con extrañez la sonrisa del rubio, encogiéndose de hombros le resto importancia para darse la vuelta y bajar por las escaleras, pero su camino fue obstruido por una pared de luz, "Auch…" sosteniéndose la nariz levanto la mirada ver que alguien estaba bajando de las escaleras.
"¿Por qué tanto escándalo?" bajando por los escalones, la señora Yuroichi llego hasta quedar frente a la puerta de su único inquilino, "Naruto-chan, ¿acaso trajiste a otra chica que te ofrece sus servicios? Si es así procura no hacer tanto ruido, odio escuchar gritos y gemidos por horas, y no olvides usar protección, tengo suficiente problemas como para ver a una copia tuya en miniatura correr por estos corredores" dijo la anciana con un sonrisa burlona para golpear su bastón contra la cabeza del rubio.
"¡¿Ofrecer-r servi-i-icios?!" con un sonrojo que cubría todo su rostro, la adolecente le lanzo una mirada penetrante al shinobi.
"¿Qué?" el no negaría que cada ciertas semanas contaba con alguna mujer de acompañante, después de todo era un adolecente de casi 17 años, sus hormonas estaban en su pico mas caótico y para evitar tener un caso de bolas azules, contaban con servició de algunas de mujeres de la zona, aunque no podía admitirlo ahora, ya que la mirada que le estaba dando Ibara prometía mucho dolor.
"Solo bromeaba señorita" para suerte de Naruto, la anciana negó con la cabeza divertida para bajar por las escaleras y llegar hasta la adolecente de cabello verde, "Es bueno conocerte, escuche muchas cosas buenas de ti, por la televisión cuando participaste en el festival y por ese mocoso amargado, eres de las pocas chicas que se gano su cariño" dijo con suavidad mientras extendió su mano, que fue rápidamente tomada por la chica.
"¿En serió?" feliz la chica dio una mirada al shinobi, que solo estaba cruzado de brazos, manteniendo las apariencias, "Bueno es solo un poco gruñón y frio, pero se que en fondo es un gran chico y hasta ahora e visto que eso es cierto" aseguro ya sabiendo todo lo que amigo hizo hasta ahora.
"¿Gruñón y frio? Esa es una versión suave para describirlo, yo lo vería mas como un psicópata en potencia con un gran caso de 'Faceta emo', teniendo una chica tan linda como tu y no llevarte a una cita, que niño tonto" se burlo de nuevo la anciana ciega que consiguió diferentes reacciones de los adolescentes.
"¿Faceta emo?" una de las cejas de Naruto comenzó a temblar sin control, por esa mala broma de la anciana ciega.
"¿Cita?" con un sonrojo naciendo de nuevo en sus mejillas, la peliverde no pudo evitar dejar su imaginación volar un poco, ya que para ella ese escenario no era para nada desagradable, "Bueno… yo" insegura de que decir o hacer, vio como la señora solo sonrió una vez mas.
"Tranquila cariño, solo bromeaba… tengo que irme, una noche de bingo me espera" bajando por las escaleras se despidió con un saludo de ambos adolescentes, pero no sin antes detenerse y 'mirar' arriba donde podrían estar los chicos, "No bromeaba en cuanto a la cita, nos vemos" sin mas la señora por fin se fue dejando a ambos alumnos de la U.A solos.
"Nos vamos" aunque Naruto no se mantuvo quieto, ya que este se acerco a la peli verde para tomar su maleta con ruedas y llevarla sobre sus hombros sin problemas, bajando fue seguido por la silenciosa chica evangélica que mantuvo la mirada gacha y con sus manos juntas. Llegando hasta la calle, ambos adolecentes se encaminaron a la U.A, donde estarían esperándolos sus demás compañeros para este viaje de campamento.
"¿Debería de decir algo o empezar una conversación?" indecisa Ibara siguió al Uzumaki a solo unos pasos de distancia, ella no sabia de sus gustos y si quisiera conversar de algo en particular, y aunque lo logre el shinobi no era la persona mas conversadora del mundo, "Tal vez solo quiera estar en silenció" desilusionada solo siguió caminando.
"Ibara-chan…" hablando el rubio llamo la atención de la sorprenda chica, "Aun tenemos un largo camino… y quisiera… que…" dando un suspiro este volteo para mirar a la adolecente que ahora caminaba a su lado, "Me pudieras hablar de ti…"
Con esa simple frase, el mundo de la Shiozaki se iluminó, con una sonrisa brillante la chica asintió con la cabeza para acercarse un poco mas al Uzumaki, "Bueno mi color favorito es el verde, me gusta la jardinería, leer y ver algunas animes del genero comedia… y ahora estoy viendo una seria americana que Itsuka-chan me recomendó, The theorie of big bang…"
Mientras la chica hablaba, Naruto solo la miro en silencio, escuchando todo lo que ella tenia que decir, el verla a ella, su aura de inocencia y pureza, esa sonrisa brillante que alegría el día de cualquiera, hacia que el se sintiera mas tranquilo y… en paz.
Chan
Channnn
Channnnnnnnn
Channnnnnnnnnnnnn
¿Qué les pareció?
Como ven esta historia fue solo interacción o sucesos de poco relevancia antes del comienzo de la saga del campamento, que pensando bien debería de haber empezado en este capitulo, pero lo deje para el siguiente.
Pero bueno ahora hablemos de lo interesante, en la charla que tuvo la pequeña Ibara y el anciano del local, esta influenciada en mi propia experiencia, no es secreto que yo soy evangelio o bueno hace un largo tiempo iba a la iglesia, pero bueno resumiendo la historia, cuando tenia 12 fui a un viaje a Tucumán con los jóvenes de mi iglesia, este viaje era para conocer personas de diferentes partes de Argentina e incluso personas fuera del país asistieron, fue un gran viaje espiritual de dos semanas.
En fin, en una noche que estábamos mis amigos, nos quemas hasta tarde en la noche escuchando relatos e historias de otros jóvenes de diferentes partes del país y había un pastor de 22 años creo, que era de Chubut, pastor Héctor si no recuerdo mal, el nos dio una historia que su abuelo solía contarle, sobre su propia visión de quien era el 'Diablo' y a uffffffffff, sentía mi mente explotar, ese pastor nos compartió una gran historia que hasta hoy recuerdo y bueno ahora les di a ustedes, (aunque las del pastor Hector fue una charla de casi una hora y yo soló tres mil palabras que se leen en 10 minutos, ja me cuesta a veces escribir todo lo que esta en mi cabeza)
El apodo de 'El diablo de la U.A' cobra fuerza e impacto con esas cortas conversaciones entre personajes, pero bueno ya solo quiero profundizar y dar temas filosóficos que apenas yo si entiendo. La verdad espero que sea de su agrado este punto extraño de vista que me dieron hace unos años.
Me despido de ustedes de donde sea que sean Costa rica Bolivia, Colombia, Brasil, Chile, Puerto rico, Uruguay, Panamá, Perú, Venezuela, USA, México, Argentina y demás países donde estén leyendo esta historia.
Recuerden mientras mas comentarios, mas rápido actualizare la historia, sin mas CHAAAAAUUUUUUU y que les valla bien a ustedes y sus familias.
