¿Alguna vez has pensado que deberías dejar de hacer lo mismo para poder conseguir un resultado diferente?

Eso era lo único que pensaba Albedo en ese momento. Sabía por experiencia que el confiar en Vilgax generalmente salía mal, por eso no volvió a hacerlo, pero cuando un idiota aparece y tiene las mismas ansias de venganza hacia el estúpido de Tennyson que tú y viene con un plan bastante sólido es difícil decir que no.

Era una tontería simple: liquidas al Ben sin reloj de esta realidad, disfrutas cada onza de su sufrimiento y luego, construyes un imperio desde la Tierra para erradicar a Azmuth por encerrarte en el cuerpo de 11 años del adolescente más irritante de la galaxia, aunque no fuese la versión de esta dimensión la culpable, y utilizas el universo como piedra angular de una conquista multidimensional. Era simple. Para detener cualquier oposición simplemente reclutas a otros como tú, sedientos de gloria conquistadora o psicópatas que desean una buena pelea.

No importaba que el grupo fuera guiado por el siempre traidor Vilgax y que todos tus aliados sean Ben Tennysons, la victoria estaba asegurada.

Eso hasta que apareció otro Ben que se oponía, ayudando con el escape de la débil presa. Cómo se había enterado del plan no importaba, solo era cuestión de ubicarlo lo cual fue fácil. Tener 4 lelos que piensan igual que él ayudaba, y aunque lo acorralaron, no se esperaba que el estúpido viajero del tiempo apareciera con su séquito de idiotas 'heroicos'.

Era una pelea irritante en sí, pero nada difícil. Ganarían por el simple hecho de tener algo que ellos no tenían: una clara falta de límites morales. Lo que no se esperaba era que Eón fuera tan estúpido de confiar ciegamente en el calamar más traicionero que ha llegado a existir y no planeara ni una contingencia, así que cuando la bomba cronossapien (difícil no reconocerla) que, probablemente, destruiría esta realidad con ellos dentro fue activada, lo único que pudo decir sin vacilar fue "Sálvese quien pueda". Y se habría salvado (había escapado de situaciones peores), de no ser por la interferencia del Ben más adulto en esta batalla. En clara muestra de que su estupidez no es cuestión de edad, no solo aceleró la explosión, sino que se quitó a sí mismo y a todos los presentes, incluso a sus aliados, la posibilidad de escapar, y así, sin contemplación, fue tragado por la onda destructiva.


La molestia en los ojos de Albedo fue suficiente para recordarle su existencia y eso en parte le molestaba y en parte le agradaba. Le dolía todo el cuerpo, como si hubiese sido desarmado y rearmado por horas. Sentía que cada parte chirriaba, pero al menos estaba vivo y con suerte sería el único con omnitrix en este planeta, solo tendría que encargarse del traidor de Vilgax y comenzaría su conquista.

Abrió los ojos y se dio cuenta de dónde estaba, en una cómoda cama de un hospital humano, concretamente en una sala de emergencias, si sus conocimientos básicos de esta atrasada sociedad no le fallaban, pero que estaba extrañamente solitaria. Sabía que los humanos eran frágiles y se lastimaban hasta por gusto, eso hacía que ya fuese anormal que estuviese completamente solitaria en términos de pacientes, pero no había nadie de los llamados doctores o enfermeras a la vista y eso ya significaba problemas. El silencio ya era mala noticia, pero el ventanal gigante totalmente negro a unos metros frente a su camilla era la panacea del mal augurio. Lo que siguió llevo sus sentidos al máximo, ya que la única puerta de la sala comenzó a abrirse.

Un hombre humano encapuchado y con una capa negra como la noche, vestido con una armadura y ¿mallas? con un signo extraño en su pecho, seguido de una mujer rubia con chaqueta de cuero camisa negra, con pantaloneta y medias de mal gusto, aunque agradable a la vista y por último, el más raro de todos, un humano musculoso con media capa blanca y unas apretadas mallas rojas con un signo dorado de rayo en el pecho , además de tener lo más enfermizo de los 3, una sonrisa en su rostro...

Esto era malo, muy malo.


La sala, ahora con cuatro personas, se tensionó por la mirada confundida y algo enojada de un niño con el pelo plateado y con pupilas rojas como la sangre. Sus ojos se estrechaban con cada paso recorrido hacia él.

-¿Cómo te llamas niño? - preguntó Batman con su tono de voz duro y seco característico.

-¿Son plomeros o es una simple fiesta de disfraces?- preguntó Albedo evitando la primera pregunta que se le hizo, todo mientras lanzaba miradas de muerte al encapuchado -supongo que tendremos que pelear para que me dejen ir ¿no?- continuó el chico mientras miraba su muñeca y comenzaba a juguetear con el reloj hasta que una luz roja lo engulló y una bestia gatuna y manchada como un tigre vagamente humanoide con algo de ropa y con dos garras en sus manos apareció en su lugar y se abalanzó sobre el encapuchado.

Los instintos de Batman fueron rápidos, lanzando su gancho hacia un lado de la sala para moverse y esquivar la criatura que parecía tenerle como objetivo. Rápidamente el appoplexian supremo, ya ocupando el lugar que Batman había tenido, giró su mirada para atacar a la chica rubia justo a su lado. Canario negro aturdida por los acontecimientos intentó esquivarlo, pero no fue lo suficientemente rápida y el alien ya había lanzado un golpe hacia ella que fue detenido por el tercero de su grupo, el Capitán Marvel, que ya había dejado de lado su sonrisa y la había cambiado por un claro enojo, enviando un gran golpe a su rostro. En ese momento, Albedo notó lo fuerte y rápido que era lanzado hacia un rincón de la sala.

Albedo estaba algo aturdido y antes de que pudiera cambiar de forma fue atacado por un grito sónico de Canario negro. Inconsciente, Albedo volvió a su forma humana.

La chica se acercó rápidamente y con cautela, preocupada de haber hecho daño al muchacho que podía cambiar de forma. Notó su pulso y se tranquilizó, no parecía estar lastimado, aunque tenía algunos raspones.

-¿Qué demonios fue eso?- el primero en preguntar fue el Capitán Marvel mientras dejaba su posición de pelea.

-¿Sentiste magia? - preguntó Canario negro mientras recogía a Albedo del suelo y, antes de que Marvel respondiera, Batman interrumpió.

-El reloj en su muñeca, lo usó para cambiar de forma- y acercándose a Canario negro sacó unas esposas de su cinturón -lo ataremos a una camilla y esperaremos a que despierte para que hable.

-¿No crees que esposarlo es demasiado? Es solo un niño- preguntó Marvel mientras se revisaba el puño con el que había golpeado al muchacho.

-El "niño" no dudó en atacarnos- dijo Batman mientras se recostaba en otra camilla y esposaba a Albedo con los brazos hacia su espalda -te quedarás a observarlo mientras despierta. Llamaré al resto de la liga.

Marvel buscó asiento. No se había negado debido a la intriga que le causaba el chico. Era duro. No se había contenido al golpearlo y aún así, se sintió más resistente que la media. No podía creer que, siendo tan joven, uno de sus movimientos no fuera suficiente para noquearlo.


Albedo se retorcía en su cómoda camilla. Era la segunda vez en el día que era noqueado, aunque las razones de la primera parecían menos molestas que la segunda. Después de todo, una traición es más fácil de tragar que una detención.

Abrió sus ojos notando la presencia del mismo hombre en mallas rojas que anteriormente lo había golpeado, aunque se veía que no estaba prestándole atención y en ese momento notó algo aún más molesto que tener un guardia cerca: estaba esposado, sin acceso al omnitrix, presa fácil de estos mutantes.

Marvel notó los movimientos incómodos del niño esposado

-Veo que ya despertaste. Llamaré a los otros. No te muevas- habló mientras se levantaba y salía de la sala.

Albedo no se movió, no por la petición de quien acaba de salir, sino porque estaba formulando un plan para escapar de allí sin tener que enfrentarlos de nuevo.

El hombre volvió y, sacándolo de la destrozada ala médica, lo guio hasta otro grupo variado de ¿humanos?, algunos mutados, un ¿mitad máquina? Estaban sentados alrededor de un escritorio gigantesco en forma de U. Eran varios, aunque una silla parecía vacía, probablemente del que lo acompañaba, y todos parecían enojados y demasiado coloridos. Era una mala situación, aunque tenía sus puntos buenos. No todo el tiempo tienes la oportunidad de ver lo que claramente es una nueva muestra de ADN sin catalogar.

Ni 2 segundos después de estar dentro de la sala donde parecían esperarlo, algo rompió el silencio.

= ADN SIN CATALOGAR RECONOCIDO, ¿DESEA ESCANEAR? =

Y las miradas extrañadas comenzaron, primero de unos a otros y al final se dirigieron directas a él.

-Hazlo- dijo Albedo sin titubear y una luz amarilla salió del reloj que estaba justo en su espalda, escaneando toda la sala.

= INICIANDO ESCANEO =

= ESCANEO COMPLETADO =

= CATALOGANDO ADN =

= 3 ESPECIES NUEVAS RECONOCIDAS =

-Tres nuevas especies- susurró Albedo para sí mismo.

Era extraño. Algunas criaturas en una galaxia podrían haberse quedado afuera por su agresividad desmedida, pero tres reunidas era casi improbable y menos en una misma sala donde todos parecían casi humanos. Un pensamiento vino a él, quizá, todavía estaba en la misma realidad paralela donde había iniciado la pelea y viendo lo probable que parecía decidió jugar a ser inocente.

-¿Qué fue eso?- preguntó el hombre enmascarado al que quería noquear desde la primera vez que le habló.

-Un escaneo de ADN, obviamente- dijo Albedo sin vacilar -es obvio que el hombrecito verde es de otra raza, pero aparte de él, otros dos en esta sala son alienígenas de sangre pura. Quizá, los tipos con alas, pero eso los haría del mismo mundo, ¿quién más, quién más?- Albedo movía los ojos alrededor de la sala intentando descubrir a quién había pasado por alto, pero los trajes coloridos no le daban una buena idea de quién podría ser el tercero.

Eso pareció incomodar a los interrogadores en la sala.

-¿Quién eres y de dónde vienes?- cortó Batman la divagación de Albedo, la cual parecía haberlo enojado.

-Soy Albedo y vengo de Galvan Prime- respondió Albedo rápidamente -en cuanto a qué hago aquí, la respuesta es simple: buscar nuevo ADN para el arca genética en mi muñeca.

Al mencionar el planeta, el de traje verde cantoso con un horrible antifaz a juego se levantó y se fue a un rincón a hablar con su anillo. Eso era raro pero entendible, no todo el tiempo te enteras de que hay más de un alien entre su grupo. Quizá quería hablarlo con alguien.

-¿Entonces no eres humano? pareces humano- Preguntó Flash un poco anonadado e incrédulo por la apariencia exterior del chico de pelo plateado.

-Soy un galvan y mi apariencia se debe a un pequeño error de la herramienta en mi trabajo- Replicó Albedo irritado por su comentario. Odiaba ser llamado humano solo por ser idéntico al despreciable de Tennyson.

-¿Por qué nos atacaste? -preguntó la chica con incompletos poderes de sonorosianos.

-Estaba confundido debido a mi inconsciencia- respondió Albedo con una irritación notable en sus palabras -no sería la primera vez que una raza intenta capturarme para quedarse con las muestras de ADN digitalizadas en mi mano para usarlas como arma.

-¿Entonces ese reloj no es un arma?- preguntó incrédulo Capitán Marvel, que aún estaba justo a su lado actuando como guardia. Recordando lo que hizo y lo que grabaron las cámaras, era difícil para él creer tal afirmación.

-Por supuesto que no. Es un arca genética en caso de la extinción masiva de una especie- respondió Albedo usando el propósito original del omnitrix para esconder sus acciones con el ultimatrix.

-Nos llamaste plomeros, ¿qué es eso?- tomó la palabra Canario negro de nuevo.

-Una organización interplanetaria que me persigue por MI invención- dijo Albedo mientras subía los hombros y enfatizaba la propiedad del reloj, siendo recibido por una ceja levantada del Green lantern que aun hablaba con su anillo -me disculpo por mi paranoia. Como dije antes, no sería la primera vez que me topo con ellos- prosiguió Albedo.

Albedo se acercó al hombre que lo trajo, dándole la espalda y mostrándole sus muñecas esposadas.

-Supongo que he contestado suficientes preguntas, ya es momento de mi liberación y que siga mi camino- dijo con un tono insidioso -a menos de que se me acuse de algo m...

Antes de terminar su frase, el Green lantern interrumpió. Parecía que ya había terminado de hablar con su anillo.

-Buen intento niño, pero "Galvan prime" no existe, menos los "galvan" y ni hablar de los llamados "plomeros"- dijo en tono de burla.

Dirigiendo su mirada hacia él mientras fruncía el ceño, Albedo respondió.

-Que no sepas dónde está no significa que no exista.

Un portal azul se abrió a las espaldas de Albedo y un hombre con aspecto de científico, algunas canas y una mano robótica que sostenía un bastón salió de él.

-Lamentablemente, mi querido Albedo, tu planeta y tu raza aquí no existen- dijo el hombre al salir -me disculpo por mi interrupción y me presento. Profesor Paradox, viajero temporal y, si la situación lo requiere, interdimensional- se inclinó hacia adelante ligeramente con una mano hacia su pecho en señal de saludo.

La liga estaba ya a la defensiva y parecía que Capitán Átomo y la amazona estaban a punto de atacar.

-¿Qué haces aquí?- preguntó Superman intentando no iniciar una pelea.

-Vine a advertirles, por supuesto- respondió Paradox -Albedo es un galvan exiliado, que ha tomado... "malas decisiones" a lo largo de su vida- moviéndose un poco hacia Albedo continuó -Quisiera que lo ayudarán a dejar sus "pequeños problemas"... atrás, aunque con cuidado. Él es más travieso de lo que aparenta.

-En vez de jugar al buen samaritano, ¿Por qué no me sacas de aquí?- dijo sin hacer contacto visual pero visiblemente molesto -la pelea ya acabó, ¡devuélveme a mi dimensión!- casi gritando continuó, pero esta vez volteó a ver al viajero del tiempo y lo fulminó con la mirada.

-Imposible- respondió Paradox -lamentablemente el tiempo ya fue restablecido. Tú ya existes o, mejor dicho, ya hay otra versión tuya en tu dimensión de origen. El terrible percance que provocó tu llegada, aunque inesperado, debería ser de tu agrado. No existen ni Ben Tennyson, ni Azmuth, ni siquiera los plomeros en este lugar.

Dándole la espalda se dirigió a un nuevo portal que se abrió frente a él.

-Deberías intentar disfrutar de tu obligatoria y permanente estancia- se paró y miró al Doctor Fate -a menos de que el señor del orden tenga algún problema con ello- Todos miraron al Doctor Fate que permaneció en silencio y observando por unos largos segundos -Supongo que no hay ningún problema. Hasta luego, mi querido Albedo. Ah, por cierto, no hagas nada estúpido señor Flash- Paradox cruzó el portal y desapareció.

La última frase dejó aún más confundido a Flash. Nunca haría nada estúpido... con sus poderes... entre semana... mientras la liga observa... bueno, mientras Batman observa. Quizá. sí debería tener más cuidado, aunque no entendía del todo a qué se refería exactamente con "nada estúpido". Por otro lado, la liga parecía reflexiva y aún más confusa que el propio Flash y comenzó su nueva ronda de preguntas, preguntando desde qué era el aparato que estaba en su muñeca hasta qué tipo de rencilla tenía con el tal "Ben Tennyson" y "Azmuth" , pasando, claramente, por el cómo quedó atascado en esa dimensión y quién era el extraño visitante. Curiosamente no preguntaron su edad. Su apariencia parecía hablar por él y era mejor evitar un encierro provocado por el tiempo real que había permanecido vivo.

Albedo respondió de una manera elusiva, aunque trataba de sonar lo más directo posible para no ser descubierto en sus verdades parciales. Habló de sus escaramuzas a lo largo del tiempo y el cómo llegó allí siendo reclutado por Eón y traicionado por Vilgax, sin decir que esperaba que Eón viniera para sacarlo, si es que no estaba muerto; aunque si ya existía una versión que ocupaba su lugar en la otra realidad, era improbable su rescate.

-¿Ya me puedo ir?- preguntó Albedo con una ceja levantada y una cara molesta por las constantes preguntas que el maldito viajero del tiempo desató sobre él.

-A menos que te separes del reloj, te quedarás con nosotros- habló la mujer maravilla.

-Marvel ¿podrías llevarlo a dar un paseo mientras deliberamos?- pidió con respeto Superman. Un poco disgustado, el hombre asintió.

-Podrían por lo menos quitarme las malditas esposas- pidió con desgana Albedo. Marvel miró a los ocupantes de la sala, principalmente a Batman, siendo respondido con un asentimiento de su parte. Se acercó y se las quitó.

Albedo se frotaba las muñecas mientras era guiado hacia afuera, con destino a los jardines que mantenían en la base espacial.

Ya estando fuera, la puerta que los unía al pasillo por el que salieron se cerró y el debate comenzó.

-El niño es claramente una amenaza- el primer comentario vino de Batman.

-Deberíamos darle una oportunidad. Con una buena guía podría ser un héroe- dijo Flecha verde, quien tenía una clara debilidad por los chicos problemáticos.

-Su primera acción fue intentar noquearnos para escapar, además, no nos está contando todo- Respondió Batman mirando al héroe.

-Sus acciones demuestran el alma de un guerrero. Independientemente de su pasado, debería dársele una oportunidad- Apoyó Diana la amazona.

-Habrías hecho exactamente lo mismo si hubieses estado inconsciente y despertaras para terminar siendo interrogado por tres desconocidos- continuó Superman -por la petición del viajero, deberíamos conservar al chico. Además, sería bueno saber dónde está siempre la super arma de su muñeca.

-¿Crees al invasor?- se sorprendió el Capitán Átomo. Siendo un exsoldado, no creía en algo solo por la apariencia o dramática entrada con la que se le fuera presentado.

-El portal por el que llegó... es diferente a cualquier cosa que he visto, además, si hubiese notado alguna mentira, Batman ya lo estaría mencionando, después de todo es el mejor detective del mundo- Dijo Superman casi sin entender lo peligroso que era la existencia de un ser capaz de viajar entre el tiempo y las dimensiones.

Doctor Fate mientras tanto, desinteresado por la conversación, abrió un portal con su característica forma para salir de allí, sin decir nada ni siquiera para despedirse.

-Quizá le haga bien tener a alguien de su edad cerca- dijo Flash.

-Apuesto a que es más viejo de lo que parece- añadió casi riéndose Hal Jordan.

-Podríamos intentar juntarlo con el nuevo equipo cuando ellos vuelvan de su primera misión, así podríamos ver de qué es capaz- habló Capitán Átomo interesado por las habilidades mutacionales de Albedo, dejando atrás la desconfianza que el viajero le produjo.

-El chico es listo. Pienso igual que Flecha verde, creo que puede llegar a ser un buen héroe- habló Canario negro quien hasta ahora solo observaba la conversación.

Y así comenzó la votación en la sala. Eran más votos a favor que en contra. Albedo se quedaría en Monte Justicia.

-Si causa algún problema, seré el primero en encerrarlo- dijo Batman resignado pero amenazante.

-Vamos, Bats, ¿qué es lo peor que podría pasar?- replicó Flash divertido.


Albedo miraba el planeta azul a través de la gigantesca ventana que hacía de muro hacia la nada sideral. Estaba en el espacio. Era inesperado y un poco impresionante que unos humanos hicieran una base tan cerca del planeta sin ayuda y sin que pareciera un conjunto de cañerías gigantes unidas. Eso era un buen avance. Quizá, ellos no eran tan inútiles como sus otras versiones.

Las palabras de Paradox aún sonaban en su cerebro. Este podría ser un buen reinicio, no hay un molesto Tennyson y, sin Azmuth, ya era el ser más listo en tres galaxias; con algo de suerte quizá pudiera arreglar el ultimatrix y volver a ser el galvan perfecto.

-Así que, aunque por ahora estoy atrapado en este pegajoso, sudoroso, ruidoso, hambriento, peludo, oloroso cuerpo humano, y, aunque me siento obligado constantemente a comer papas y a rascarme en lugares inapropiados, en algún momento seré perfecto- pensó mientras observaba el planeta azul y verde.

Capitán Marvel que estaba cerca disuadiendo a Albedo de que intentara algo, fue alertado por la liga. Requerían que trajera al niño de nuevo, así que lo tomó del hombro y lo guio de vuelta a la sala donde lo habían interrogado.

Ya en la sala Batman habló.

-Hemos llegado a un acuerdo, estarás bajo la supervisión de la liga y serás reubicado junto a un equipo.

-¿Me puedo negar?- interrumpió Albedo con una mano levantada.

-No- Batman dijo, claramente molesto -ahora, Tornado Rojo se encargará de supervisarte.

-¿Por cuánto tiempo debo estar en ese "equipo"?- preguntó Albedo utilizando sus dedos como comillas para señalar la palabra que le incomodaba.

-Hasta nueva orden- respondió con el ceño fruncido Batman -Capitán Marvel se encargará de llevarte a donde te quedarás cuando llegue el momento.

Albedo simplemente suspiró y se resignó. Ser monitoreado retrasaba sus planes pero, para él, seguían en pie.

Capitán Marvel de igual manera ya se había resignado a ser el niñero de Albedo así que suspiró y lo llevó al comedor. Debía haber sido un día largo para un niño de unos 11 o 12 años que parecía tener, además había estado inconsciente por más de 7 horas, era probable que tuviera hambre y, por un momento se dio cuenta: nadie le había preguntado su edad.

-Entonces... ¿qué edad tienes?- esa pregunta tomó desprevenido a Albedo, aunque no demasiado, era esperable que alguien en algún momento la hiciera.

Albedo nunca fue buen mentiroso con cosas en las que no vale mentir, así que simplemente dijo.

-No lo recuerdo... creo que 11...- claro, físicamente hablando, quizá menos, pero, no va a decir que pasaban décadas sin que se le formara una sola arruga siendo galvan, aunque vio extrañamente emocionado a Marvel.

Llegaron rápidamente al comedor. Parecía más una cafetería y había un pequeño robot que tomaba tu orden y cocinaba. Albedo no pudo resistirlo, su carne era débil, y sus impulsos demasiado animales para su gusto.

Capitán Marvel veía comer a Albedo. Era una vista preocupante y sobre todo, asquerosa.

-Viejo, comes como un cerdo- dijo asqueado y entretenido por la forma tan hostil que trataba a las pobres papas con chile que acompañaban un batido que insistió en comer.

-Es un horrible hábito que tomé de mi gemelo- respondió Albedo de inmediato, aún con marcas de chile en su cara, dedos y camisa y sin darse cuenta de lo que había dicho.

-¿Tienes un gemelo?

Albedo se maldijo a sí mismo. Acababa de pisar una mina por el estado hipnótico al que había entrado cuando comenzó a comer esas deliciosas papas.

-Tennyson... es mi gemelo... es complicado de explicar... realmente no quiero hablar de ello- era mejor olvidar a Tennyson, un universo sin que él tenga el omnitrix ya era una bendición, uno donde no existían ni él ni Azmuth, era prácticamente un milagro. Quizá el viajero tenía razón...

-Entiendo... Yo tampoco tengo una buena relación con toda mi familia- habló Marvel y luego siguió comiendo la manzana que tomó de la cafetería -me agradas. No creo que seas una amenaza. Despertar en un lugar extraño después de ser engañado debe poner de los nervios a cualquiera- continuó sin hacer contacto visual con el niño que parecía a punto de acabar de comer.

-No me desagradas- respondió Albedo, ya saciado y asqueado por los gustos que tenía en ese cuerpo y sin explicar que Tennyson no era realmente su familia.

-Lo primero que debería hacer es buscar componentes- pensó. No quería pasar por la pubertad de nuevo, aunque por suerte, la primera vez se saltó gran parte de esa fase humana.

Capitán Marvel simplemente sonrió de vuelta.

Algo sonó y Capitán Marvel habló tocando su oído

-Si, vamos en camino- se levantó de la mesa donde estaban comiendo -Debemos irnos. Tus nuevos compañeros están por llegar- y caminando por los pasillos llegaron a una espaciosa sala con tubos a un lado, demasiado grandes para el gusto de Albedo.

-¿En esto nos moveremos?- preguntó Albedo, acercándose a los tubos. En ese momento lo notó.-¿Son unidades de teletransporte?- preguntó emocionado volviendo su mirada al Capitán. Pocos mundos tenían este tipo de tecnología, Galvan entre ellos. Definitivamente estos humanos no eran tan patéticos como los que había conocido.

-Sí, aun no entiendo del todo cómo funcionan, pero son geniales ¿no lo crees?- Marvel recordó que podía y debía registrar a cualquier nuevo usuario. Ser miembro de la liga te daba ciertos beneficios, así que se acercó al pequeño panel instalado al lado de cada tubo.

-Entonces... ¿Cuál será tu nombre de héroe?- preguntó a Albedo mientras tecleaba en el pequeño pilar con pantalla azul.

-¿Héroe?- Albedo no quería ser un héroe, no era su meta al obtener la libertad que esta dimensión le ofrecía, pero estaba claro que su nuevo "equipo" era de héroes, así que debía actuar como uno. Realmente no le importaba tener un alias y el estúpido de Tennyson tampoco lo tenía. Pensó por unos segundos y concluyó.

-Albedo servirá. No creo necesitar una identidad secreta.

-Está bien...- dijo Marvel mientras continuaba tecleando -podrás actualizarlo si te arrepientes- y la pantalla en la que tecleaba se apagó.


= RECONOCIDO =

= ALBEDO B07 =

Albedo estaba impresionado y extrañamente emocionado. No era tan instantáneo o rápido como en Galvan, pero era lo suficiente para destacarse entre los que conocía de algunos mundos.

Llegó a una sala cavernosa, probablemente debajo de la tierra o incluso de una montaña. Estaba bien iluminada y quizá demasiado limpia para ser una cueva. Entró después de Marvel, era su guía después de todo y lo primero que vieron sus ojos, además de al Capitán, fueron un grupo de adolescentes en una clara formación y con graciosos trajes, aunque había uno claramente enojado que parecía no seguir ese estilo. Fue decepcionante para él, después de todo le prometieron ser parte de un grupo de héroes, no de un grupo de adolescentes.

-Ningún plan de combate sobrevive al primer contacto- dijo Batman mientras se dirigía al grupo en línea. Parecía como si estuvieran a punto de ser fusilados, pero mantenían un rostro de satisfacción. Uno de ellos era de la misma raza que uno de los interrogadores que enfrentó hace un tiempo. Su tono verdoso y sus rasgos no solo delataban su raza sino también su género. Probablemente no era su idea mantenerlo oculto.

Mientras pensaba al observar el grupo de héroes adolescentes al que ahora pertenecía, sus pensamientos fueron rotos por su reloj que se volvió amarillo y comenzó a hablar.

= ADN ALIENÍGENA CORRUPTO RECONOCIDO =

= ¿DESEA RESTAURAR? =

-Hazlo- susurró Albedo ya con toda la atención desbocada en él y un rayo del mismo color del aparato escaneó a Superboy por un par de segundos y luego paró.

= ADN ALIENÍGENA ESTABILIZADO =

Y el reloj recuperó su común rojo.

Superboy mirándolo fijamente mientras el reloj hablaba con su mecánico acento, aceleró en su contra, totalmente perdido en el odio. Marvel había notado el ataque y se movió hacia el inmóvil niño logrando empujarlo hacia un lado, tomando el golpe de Superboy y chocando con él en su intento de contenerlo, siendo arrastrado hasta uno de los tubos que se utilizaban para llegar y destrozándolo a su paso, creando una gran nube de polvo y escombros que obligó a la mayoría de los presentes , que apenas eran conscientes del acontecimiento, a cubrir sus rostros.

-¿Qué demonios me hiciste?- gritó guiado por la ira el nuevo supuesto compañero de Albedo, sin notar que estaba flotando sobre la destrucción que había propiciado. Mientras hablaba, Marvel se movía rápidamente enfrente de él tratando de evitar cualquier otro ataque.

-Calma, chico. De seguro no fue nada malo- con los brazos extendidos y con una voz calmada, Marvel lo hacía reaccionar.

-¡Te ayudo, tonta bolsa de carne homicida!- gritó Albedo mientras estaba tirado en el suelo e intentaba levantarse.

Y los ojos de todos se abrieron casi saliendo de sus órbitas cuando todo el polvo levantado por el choque se dispersó.

-Superboy e-estás... ¡estás flotando!- gritó Megan conmocionada por lo que estaba presenciando.

Superboy lo acababa de notar y se miró las manos y luego el piso en el que flotaba, casi obligándose a creer lo que ocurría. Se sentía diferente: más fuerte, más veloz, más imparable que antes y, de pronto, fue como si toda la ira en él se dispersara.

Albedo soltó un suspiro de alivio, agradecido de que Marvel lo salvara del idiota que casi lo tacklea. Fue rápido, tan rápido que el único que pudo reaccionar fue él y no uno de sus nuevos compañeros o el mismo Batman que estaba en la sala. Tampoco había mucho que pudieran hacer, esa velocidad era difícil de replicar.

-¿Estás bien?- preguntó Marvel. Todos los demás parecían más interesados en el toro gigante de camisa negra.

-Sobreviviré- Dijo Albedo enojado. Después de todo, no esperaba que su ayuda fuera clasificada como un ataque.

Mientras se rascaba la cabeza Marvel dijo.

-Lo siento, este tipo de cosas. Simplemente no esperaba que algo así ocurriera

-Está bien- dijo resignándose, mientras se limpiaba el polvo. Debía jugar al héroe para escapar de este mundo y cimentar su camino para ser reconocido como la criatura más lista en tres galaxias y eso solo implicaba que debía perdonar las estupideces de su equipo.

-Perdón y ... Gracias- dijo el chico que casi lo mata, aún observando sus manos como si estuvieran manchadas y no pudiese limpiarlas.

-Claro- respondió Albedo levantando una ceja -no es como si hubieras intentado matarme- susurraba para sí mismo esa última parte, esperando no ser escuchado.

-Él es Albedo. Será su nuevo compañero de equipo, además se quedará a vivir aquí. Espero que este tipo de incidentes NO se vuelvan a repetir- por fin habló el caballero de la noche.

Y como si fueran corderos en pastoreo la atención de Superboy pasó a él y llegaron en grupo. Incluso el homicida se acercó con ellos, aunque era obvio que Albedo solo quería mantener la distancia.

-Hola, soy Megan. Él es Aqualad, Chico Flash, Robin y ... Superboy. Me alegra conocerte- señaló a cada uno de los que nombró, aunque con nerviosismo al último quien tenía una clara mirada de culpabilidad. Eso solo molestó más a Albedo. Saltó al ataque sin pensarlo ni medio segundo y ahora pensaba en lo que ocurrió en vez de haberlo hecho al revés.

-Eres el chico que apareció de pronto en la mitad de una avenida en Fawcett, ¿no?- preguntó Robin. Parecía ser el más joven del grupo, aunque Albedo no sabía a qué se refería exactamente. Probablemente trataba de hablar sobre su entrada en esta dimensión. Simplemente asintió, no queriendo ser indagado acerca del acontecimiento porque no estaba consciente en absoluto de cuándo pasó.

-Genial, ahora cuidamos niños- Bromeó Kid Flash. Parecía ser el gracioso del grupo. Albedo simplemente lo miró fijamente, pero aun así ni siquiera se disculpó.

-Soy Kaldur y seré tu capitán de equipo. Espero que podamos llevarnos bien- Habló el más alto y aparentemente mayor del grupo. Parecía intentar desviar la atención que el llamado Kid Flash atrajo hacia sí después de antagonizarlo.

Albedo simplemente retrocedió con los brazos en alto mientras hablaba estando claramente incómodo por la atención

-Ha sido un día muy largo, me iré a descansar... es un gusto conocerlos a todos- quería desligarse de esta situación. Ya eran suficientes dosis de traiciones por una vida, no jugaría a hacerse amigo del que casi lo liquida y los que básicamente le aplauden después de intentarlo.

-Hola, Megan- La marciana se golpeó la frente suavemente -Albedo es nuevo y no sabe dónde está todo. Te acompañaré a una habitación vacía- La chica sonreía con amabilidad y parecía la más accesible del grupo, pero no iba a confiar en ella, no después del arrebato de su compañero.

-Supe que estaban en una misión antes, también debes estar cansada. No quiero molestar- se rio nerviosamente disculpándose mientras seguía alejándose de ella y de su grupo y, antes de que la chica verde pudiera refutar, preguntó -Capitán Marvel, ¿podrías ayudarme a buscar mi nueva habitación?- la desilusión de Megan se hizo evidente, estaba emocionada de poder hacer un nuevo amigo, aunque no culpaba el nerviosismo y timidez de Albedo , después de todo, fue atacado sin mediar palabra, aunque lo del reloj también fue bastante raro para todos.

Albedo se alejó con Marvel mientras intentaban ubicarse en la base de la montaña. Qué tan difícil podría ser para él, el ser más listo de esta galaxia.

Mientras se adentraban más en la base Marvel le susurró

-¿Cómo hiciste eso?, hasta donde yo sé, el clon de Superman no podía volar.

Albedo lo miró sorprendido. Si él era el clon de Superman entonces, ¿Superman también era un adolescente?

-El reloj puede arreglar cualquier error genético que tenga cualquier espécimen ya registrado- y se dio cuenta de que no había adolescentes en la única sala que había escaneado en esta dimensión y no recordaba especies humanoides casi idénticas a la humana que se hubieran registrado en su dimensión.

-¿Puedes curar enfermedades?- Marvel siguió susurrando con intriga.

-No, solo errores genéticos de especies registradas- trataba de ser explícito en sus palabras, para no crear confusiones con su posible aliado.

-¿Puedes hacer cosas como arreglar un error de cromosomas o evitar que una célula se divida sin control?- preguntó Marvel ilusionado.

-Supongo que si es un error genético podría, ¿por qué la pregunta?- Albedo levantó una ceja frente a la apariencia sorprendida. Los errores genéticos debían ser simples de solucionar, al tener una base espacial bastante avanzada y unidades de teletransporte, no creía posible que les faltara medicina de este tipo.

-Nada importante, a menos que no quieras venir conmigo mañana- Marvel parecía demasiado feliz para el gusto de Albedo, casi parecía que estuviese cocinando un horrible plan.

Albedo no tenía nada que hacer más que salir y conseguir información del mundo que ahora habitaba. Parecía más aceptable que estar atrapado en su nueva cueva-hogar, además su acompañante era un héroe de esta dimensión, su seguridad estaba asegurada con él a su lado. No había razones para negarse, por lo que simplemente asintió.

-Es suficiente por hoy, retírense- Dijo Batman al grupo que ocupaba la sala inicialmente, y así comenzaron a despedirse y a partir por el tubo que no había sido destruido, mientras desaparecían eran observados por los residentes permanentes del lugar.

-Y Superboy... intenta no destruir el lugar con tus nuevos poderes- Se despidió Batman, siendo el último del grupo en partir y desapareció en la luz.

Superboy aun después de recibir la advertencia se veía feliz flotando.


-¿Cómo demonios se puede filtrar el sol en medio de una montaña?, estamos sellados, maldita sea.

Albedo se tapaba el rostro con su almohada. Algo que odiaba de este cuerpo era la cantidad de sueño que deseaba, pero realmente no necesitaba. Su cuerpo pedía quietud hasta el mediodía, pero era costumbre galvánica despertar con el sol. Esa costumbre había hecho que siempre despertara a la misma hora. Por suerte, la costumbre galvánica no dictaminaba tener que moverse desde que te despertabas, aunque eso estaba implícito. No lo iba a aceptar. Deseaba tener la razón para seguir en su letargo.

Y se quedó allí, pensando en absolutamente nada, disfrutando del paso del tiempo.

Toc toc

Su puerta sonó, y explotó en cólera. Seguir sintiendo la absoluta nada era mejor idea que mover su cuerpo, pero ahora estaba en un equipo de "héroes" y eso significaba compartir la casa con completos extraños recurrentes. No podía simplemente ignorarlos a todos y esperar a tener hambre para obligarse a salir... ¿o sí podía?

Toc toc toc

La puerta sonó nuevamente, esta vez un poco más fuerte. Albedo no se movería, parecía ya haberlo decidido, pero al final debería. Esperaba al llamado Capitán Marvel, eso le recordaba que en realidad no conoce quién es quién o cómo se llama la molesta organización que ahora tiraba de su correa.

-Se llamaron a sí mismos liga, ¿no? Si son una liga ¿compiten contra alguien?, ¿sus actividades son por deporte o también tienen actividades deportivas aparte de heroicas? por qué demonios no se me había ocurrido preguntar. Solo me propuse escapar con mi lengua, no lo vi relevante en ese momento, pero ahora…

TOC TOC TOC TOC

La urgencia de los golpes se hizo más evidente. Ese último lo había asustado y comenzó a moverse rápidamente fuera de su nueva cama. Generalmente, Albedo dormía completamente vestido y esta no era la excepción, así que no le importaba saltar de la cama a la puerta.

Detrás de ella estaba "Megan", y ¿tenía comida en sus manos? Albedo casi la rapiño, apilándola rápidamente en el suelo.

-Yo... mmm…- la marciana intentó disculparse por haber interrumpido lo que ella creía un pesado sueño.

-Un plato de cereal, una naranja y un huevo un poco demasiado frito. Se aprecia el esfuerzo- cortó Albedo y cerró la puerta volviendo a su cómoda cama. La chica ni siquiera tuvo oportunidad de hablar.

Minutos después su estómago comenzó a rugir. Su comida ahora estaba fría, pero no le importaba, muchas veces comía así, a menos de que la comprara ya preparada y no quisiese almacenarla. No importaba qué comiera, por desgracia, después de todo, el ultimatrix en su mano no le permitía cambiar de figura viéndose exactamente igual que su contraparte a medida que envejecía.

Acabó rápidamente y dejó en el suelo cualquier cosa que no pudiese masticar y tragar. Si había algo que odiaba más que verse como un adolescente era el actuar como uno, pero teniendo años vividos en su forma humana terminó adquiriendo hábitos que probablemente su odiado "gemelo" también tenía, como el desorden casi obligatorio en cualquier lugar por el que habitaba o en el que pasaba más de 2 horas.

Usando su increíble intelecto para discernir si valía la pena organizar o no, se escurrió nuevamente sobre su cama, sintiendo el paso de las horas y antes de que lo notara, de nuevo alguien estaba golpeando su puerta. Albedo, esperanzado de que fuera una nueva comida, se levantó y abrió con rapidez y la realidad lo golpeó. Era Marvel, con quien se había comprometido a pasar el resto del día. Casi habiéndolo olvidado recordó y la curiosidad lo invadió ¿cuánto tiempo había pasado procrastinando en vez de habiéndose preparado para su salida? Recordó las varias utilidades de su reloj y se propuso averiguar cuántas horas había pasado flojeando.

Eran las 9 AM…

Realmente iba a ser un largo día para Albedo.


Gracias a todos por leer el primer capitulo espero que les haya gustado.

Unas inmensas y profundas gracias muy muy especiales a Shun Akita quien me ayudo mucho con la puntuación y con otros aspectos de este proyecto.

Las actualizaciones serán semanales (probablemente) y tendrán una cantidad de letras mínima de 6k, aunque si se tarda mas en salir es porque tendrá un mayor tamaño.

Si tienen alguna duda no puden en escribirla, eso es todo... besitos 3.