Bienvenidos a un nuevo capitulo de las desopilantes aventuras de Alberto, escribí otros fanfics, si les gusta como escribo los invito a leerlos, si solo vienen a leer a Alberto esta bien uwu
Shun akita, gracias por existir te quiero mucho 3, lean sus trabajos están bonitos.
Las actualizaciones (de absolutamente todo) serán mensuales.
Para Albedo el volar por la pacífica ciudad era relajante, más de lo que podía creer. Antes lo hacía sin pensar demasiado, solo por la necesidad de cambiar de ubicación, ahora, cuando el paisaje en calma y las nubes estaban tan cerca de su rostro, era difícil centrarse solo en su misión.
Albedo segundo y Albedo primero volaban buscando lugares solitarios de los cuales pudiera tomar "prestados" los grupos de piezas que tan solo él podría dar un uso correcto. Estaba claro que sería más rápido saquear completamente una ciudad, pero la orden de cuarto fue bastante clara y para todos tenía sentido, no debían llamar la atención, o bueno no debieron llamarla. Primero, en su arrebato de ira, congeló el torso de un guardia por, en sus palabras, "no conocer su lugar e intentar apuntarle con su arma", además de que estaba bastante seguro de que no se había tomado la molestia de evadir las cámaras.
La acción más prudente que podían tomar ahora era alejarse más de las poblaciones para evitar más contactos de ese tipo. Es cierto que, cuando veían demasiado movimiento en algún lugar, se mantenían a distancias prudentes o de formas translucidas debatiendo acerca de que tan recomendable era asaltarlos, o, cuando ya habían tomado suficiente de algún lugar, simplemente cambiaban de objetivo para evitar saquear completamente a sus pobres víctimas, pero ahora con sus acciones descubiertas, era mejor alejarse de cualquier foco. Así la recolección tardaba un poco más de lo que esperaban.
Albedo cuarto estaba guiando la obra. Su cuerpo de cerebrocrustáceo hacía que se sintiera como estúpido por su insuficiente primer plan, pero de cierta manera los sentimientos de ira y frustración se filtraban de su mente tan rápido como llegaban, como si esas ideas, esas "emociones", no tuviesen cabida en él.
El pequeño duende rojo con prendas de aviador enfrente suyo se movía rápidamente entre piezas electrónicas y trozos de metal, analizando y decidiendo. Sus indicaciones constantes le ayudaban a mantenerse lo suficientemente claro para centrarse en su principal diseño. Si no lo hiciera, probablemente ya tendrían un par de armas futuristas o una cafetera. Necesitaban una cafetera urgentemente.
Un pitido sonó, era el reloj de cuarto. Lo ignoraba como las anteriores veces. Confiaba plenamente en sí mismo y, por ende, en sus copias, así que cualquier llamada no podría ser lo suficientemente grave. Quizás se toparon con algún crimen y pedían permiso para actuar, pero eso no aumentaría su fama y ya había suficientes héroes, mini héroes y policía para esas nimiedades. Ya habría tiempo para regodearse de sus logros cuando esa estúpida enfermedad fuera tratada.
Una sonora alarma desconcentró de sus acciones a los dos Albedos en la habitación. Provenía del lugar donde residían y era tan fuerte que debería ser algún tipo de alerta, así que sin más opción y soltando la directiva de continuar centrado al duende que intentaba no poner demasiada atención a la alarma, se destransformó y salió de la habitación, sellando con seguro el lugar.
Al llegar a donde sus compañeros, que esperaban ya con la alarma insonorizada, escuchó un poco de sus emocionados gritos. Estaban alegres. Casi al límite de la euforia, realmente, Kid Flash era el único que mostraba la euforia, pero la alegría se extendía por el lugar.
- ¡Hola a todos! - grito alegremente Albedo.
Superboy solo podía levantar una ceja ante el saludo. Había visto a Albedo un par de veces después del incidente. Aunque fue un error de su parte y ya se había disculpado, era entendible su reserva y enojo hacia ellos. La psique básica humana era una de las cosas que aprendió con el fin de agradar a las personas y ser el sucesor perfecto de Superman, pero no entendía en absoluto este absurdo cambio. Quizá era porque también estaba aburrido y quería una misión para entretenerse, la mayoría del equipo pensaba así, pero eso no quitaba lo extraño de parecer casi feliz de verlos. Por otro lado, Albedo no entendía lo extraño de su acción, porque lo veía como lo que era, un simple saludo. No era un declaración de que mágicamente le agradaran. Estas personas eran exclusivamente sus compañeros y, aunque algunos dieran indicios de desear una amistad, ¿quién necesita amigos cuando tendrás el mundo a tus pies?
-Estas más alegre que de costumbre- el primero en hablar fue Robin, saliendo del trance provocado por el saludo.
-Estaba algo... frustrado y, aunque aún estoy molesto por el saludo de Superboy y el cómo ninguno pareció molesto por su acción, es mi deber como su nuevo compañero evitar crear discordia para tener un ¡gran trabajo en equipo!- Albedo terminó su pequeño discurso con una sonrisa y luego se congeló, abriendo los ojos de par en par y torciendo el resto de su rostro, dándose cuenta de lo que había dicho. Esto no era, para nada, algo normal en él. Se sentía como si alguien le hubiera metido un sol en el pecho y estuviese dispuesto a compartirle su luz al mundo. Dividirse menos debería mantener sus emociones al mínimo, ahora estaba hablando sin tapujos de por qué le producían molestia y el cómo estaba dispuesto a superarlo todo en favor del equipo. Aunque no sentía molestia de ellos, quizá un poco de enojo, pero ni siquiera procesaba bien el enojo. Sabía que el sentimiento estaba allí pero no lo entendía del todo.
Por su parte, el grupo pasó del asombro al estupor, ¿este era el mismo chico que durante dos días paso absoluta y olímpicamente de cada uno de sus intentos de acercamiento?
Antes de que cualquiera pudiera procesar lo que debería decir ante las afirmaciones del niño, una pantalla apareció de la nada con Batman en el centro de ella.
-Atención equipo. Durante la noche de ayer 3 criaturas azules se vieron simultáneamente asaltando diferentes lugares. Desde tiendas o basureros hasta centros comerciales completos. Sus asaltos fueron alrededor de toda la costa este y hasta ahora solo se reportó un incidente donde un guardia fue congelado. Desaparecieron en la madrugada y volvieron a reaparecer en la tarde. Linterna verde cree que son alguna especie alienígena que quedó atrapada en el planeta e intentan crear o reparar un medio de salida. Su misión es rastrearlos e informar de su ubicación a la liga. Mantengan un perfil bajo.
Mientras Batman hablaba, en la pantalla se mostraban imágenes de los necrofriggian en los diferentes lugares en donde hasta ahora se les había visto, además del guardia congelado, pero eso no importaba para Albedo, que estaba a punto de tener una crisis nerviosa. Ahora el problema no era la basura de planos que hizo y desechó en la misma noche, o su amable forma de actuar o que tuviera ganas de ahogarse en cafeína. No. Ahora la crisis venía porque sus otros yo estaban demasiado ocupados robando como para darse cuenta de que no habían tomado las precauciones suficientes para no ser descubiertos. Necesitaba alertarlos. Ahora mismo.
Salir en este momento sería sospechoso, pero teniendo en cuenta que las imágenes eran lo suficientemente borrosas como para no notar la insignia del reloj en su pecho y que no mostró transformaciones aparte del apopplexian y el pyronita, aún no había nada que apuntase directamente a él, así que levantó la mano como si de una clase se tratara y habló.
-Debo ir al baño. Lo lamento- Dijo con una nueva sonrisa aún más rara que las anteriores y prácticamente corrió a su habitación.
La insignia de Albedo sonaba con insistencia, pero ni primero ni segundo se molestaron en contestar. No era un momento adecuado para contestar. Estaban ocupados desmantelando una lavadora de una solitaria casa en la mitad de la nada y tomando todo lo que les pareciera importante mientras lo hacían. Después de un rato, dejó de sonar para no hacerlo de nuevo. No sería nada importante si no se volvió a intentar comunicar.
Albedo cuarto estaba irritado. Le enojaba saber que los tontos que envió no se molestaran en contestar sus llamados, sentimiento que se escurría de sí mismo y desaparecía tal y como las veces anteriores, aumentando aún más su miedo a ser la parte más asquerosamente agradable de todas las 4. Eso no era malo. Podría plantear una alianza de mutuo beneficio con sus compañeros sin la necesidad de irritarse masivamente al ver en ellos todo lo que le molestaba de Tennyson. Demasiado poder, poca inteligencia o madurez para usarlo.
Salió de su habitación de nuevo. No se molestó en decirle a tercero lo que estaba ocurriendo afuera. Era orgulloso, por lo que había notado, y no quería tener que lidiar con sus ínfulas de grandeza. Si le explicaba sobre cómo los descubrieron robando, se enojaría y lo culparía, además de que intentaría tomar el liderato, alegando su incompetencia y, probablemente, iniciando otro conflicto tal como la primera vez y, aunque estaba seguro de que ganaría, no había tiempo para eso.
Cuando llegó a donde todavía estaban sus compañeros, se adentró en la conversación sin ser notado. Estaban demasiado ocupados en sus investigaciones como para dirigirle una mirada.
-Puedo encontrarlos solo- Declaró Superboy algo enojado. Realmente, siempre estaba enojado, era su estado natural, pero desde que obtuvo la totalidad de sus poderes, sus niveles de ira bajaron a un nivel donde hasta Albedo podía soportarlo. Solo rogaba porque fuera un poco menos impulsivo.
-Ni siquiera hay suficiente información para saber dónde están en verdad, ¿quieres volar por todo el país? - respondió Robin. Estaba hurgando en las pantallas holográficas que estaban al frente suyo acompañado de Kid flash mientras los demás solo observaban.
-Además Batman nos encargó esta misión como equipo. Es importante mantenernos unidos- acompañó Aqualad. Era obvio que quería mantener la cohesión del equipo, pero sinceramente estaban unidos con saliva y buenos deseos. Nada bueno saldría de esto.
-Encontré algo- Kid flash detuvo lo que parecía ser una larga discusión acerca de por qué Superboy podría ser suficiente para lograr el cometido, aliviando un poco lo tenso que se ponía el clima.
-Cerca de una presa, unos 100 kilómetros al norte de aquí, una anomalía en los detectores de calor- Continuo Kid Flash.
-Está cerca del reporte de un robo en la casa a pocos kilómetros del lugar. Prácticamente desmantelaron el lugar y se llevaron toda la chatarra- esta vez fue Robin quien habló. Sin saberlo, estaban siendo lo suficientemente rápidos en localizar a las copias de Albedo- Eso lo alarmaba lo suficiente como para que se notara en su rostro.
-No te preocupes, niño, nada te pasará. Estaremos aquí para ayudarte en tu primera misión- Kid flash confundió la angustia de la expresión que Albedo presentaba con el nerviosismo que tuvieron en su primera misión. Intentaba actuar con confianza para generarla. Funcionaria con cualquiera... cualquiera que no fuese Albedo.
- Bien hecho, Robin. Prepararé la bio nave- la marciana parecía feliz de salir con sus compañeros. Sus acciones generalmente denotaban algún tipo de amor por el mundo y todo lo que le complementa, pero este momento parecía más feliz para ella que cualquier otro.
-Esperen... con bio nave te refieres a una nave totalmente biológica o una nave con partes biológicas- preguntó Albedo. Esa declaración le dio bastante curiosidad. No conocía especies que tomaran formas deliberadas, aunque, si era parte biológica, quizás compartía parecidos con los Mecamorfos Galvánicos.
-Es totalmente biológica. Con ella llegué al planeta- respondió extrañada la chica verde y eso definitivamente tomó totalmente la atención de Albedo. Cuando saliera de este planeta esperaba encontrar más formas de vida extrañas. Era toda una nueva dimensión es cierto, pero no esperaba que tuvieran un tipo de vida tan... especifico.
- ¿Puedo verla? – Preguntó Albedo. Esto merecía su presencia en persona.
-¡Claro!- respondió la marciana sin dudarlo y extendió su mano hacia Albedo, esperando que la tomara para guiarlo como si de un niño de preescolar se tratara. No podía enojarse con ella, en parte por la emoción de una nueva forma de vida, en parte porque no nacía el odio suficiente. El insuficiente sentimiento hizo que comenzara a razonarlo, llevándolo a una sola conclusión, ella solo quería ser amable y no había necesidad de rechazarlo. Además valdría la pena.
Megan literalmente no tenía idea de que lo estaba humillando. Por su apego a programas adolescentes ochenteros, desarrolló cierto entendimiento hacia las relaciones familiares. Su conclusión era simple, cualquiera que tuviera menos de 13 años se comportaría como un maldito niño mimado, así que era su deber actuar como una hermana mayor. Una muy verde y humillante hermana mayor.
El grupo simplemente detuvo su debate de cómo deberían actuar para ver a Megan y Albedo de la mano, saliendo a la parte trasera de la cueva. Era lo más extraño que habían visto y eso que habían luchado con mutantes y drogadictos. Y eso los alarmaba. Era imposible que este fuera el mismo chico que llevaba ignorándolos 2 días y que la última vez que lo saludaron les lanzó suspiros y miradas de muerte, ¿era esa la forma en que se comportaba siempre? Quizás estaba enojado con ellos y Megan, siendo tan amable como siempre es, había ganado su confianza más rápido que cualquiera. Ojalá así fuera. Los tensos momentos que pasaban cuando él aparecía le ponían los pelos de punta hasta a Kid Flash, aunque ni siquiera se dan cuenta de que la incomodidad muchas veces nace de ellos. Sería un buen comienzo para un trabajo de compañeros, aunque no estaban seguros de lo que era capaz Albedo. Sabían, por parte de Robin, que apareció en la mitad de una avenida de la nada y que se las había arreglado para que Batman y la liga tuviese pegado un ojo en él.
Sentarse en la llamada bio nave no parecía tanto para Albedo, aunque internamente se moría por saber cómo se veía el interior de la extraña criatura. Aún tenía una rara expresión de felicidad que marcaban su rostro de maneras que este parecía no estar acostumbrado. No solo él lo notaba, también lo hacía todo el equipo. Aunque Albedo no prestaba atención a su apariencia o sus gestos, le molestaba un poco no mantener la cara de póker que creía tener. Aunque cualquiera que haya pasado más de un par de horas con el sabría que la mitad del tiempo lo único que notarían son fastidio o cansancio.
La bio nave era un espectáculo. Podía tomar diferentes acciones y parece que podía crear estructuras internas o externas dependiendo de cómo usara su masa. Megan pareció alarmada cuando el ultimatrix escaneó a la criatura la primera vez, pero cuando Albedo le explicó que era totalmente indoloro y que ahora tenía un registro preciso del ADN de este ser, parecía feliz de saber que ahora su especie no se extinguiría. Existían pocas al parecer.
Y allí estaba, esperando un momento de soledad para alertar a sus copias de que iban directo hacia ellos. Sería un viaje de unos minutos, nada que amerite una conversación de algún tipo, así que lo único que podía hacer era esperar en la tensa calma a que alguien dijera algo o que llegaran a donde deberían. Albedo esperaba lo primero, después de todo no parecían el tipo de personas que se quedarían callados más de 5 minutos.
-Entonces, Albedo... ¿qué es lo que puedes hacer? - el primero en hablar, obviamente, sería Kid flash, aunque la pregunta era válida, aunque vaga. No sabían casi nada de él, a menos que la liga les haya contado lo que hacía con su reloj, pero no parecía que lo hubiesen hecho. Eso era raro, deberías contar con información suficiente sobre tus aliados.
-Te lo diré si me dices que puedes hacer tú- respondió Albedo manteniendo cierta expresión de felicidad que parecía dejar de ser rara para ellos. Si querían saber cuáles eran sus capacidades, era mejor que esta información fuera una moneda de mutuo cambio.
-Soy veloz, o sea super veloz- Kid flash parecía orgulloso por la forma en la que lo decía mientras apuntaba a su pecho.
- ¿Como un kineceleran o un citrakayah? - indago Albedo. Quería saberlo. Ambas especies eran veloces, pero había muchas diferencias de cómo lo lograban, aunque la pregunta no parecía obtener respuesta debido a las miradas de desconocimiento de no solo él sino del equipo en general.
Albedo suspiro y comenzó a recordar lo poco que sabía de ellos.
-Los kineceleran manipulan la fricción para aumentar su velocidad de movimiento y pueden correr por paredes; en cambio, los citrakayah usan su pelaje para protegerse de la fricción de sus movimientos. Ambos son casi igual de veloces, aunque depende del entorno.
Si antes estaban confundidos, ahora lo estaban más.
-Sería más como un citra yo no sé qué... espera... ¿Hablas de aliens? - Kid flash parecía emocionado, ¿tan interesante le parecía que hubiera más especies además de los humanos? Literalmente trabajaba con un alíen de otro planeta o es que ¿la familiaridad con la que habló es lo que le da emoción?
-Mmm... Si, los kineceleran son de kinet, los citrakayah son de chalybeas- respondió Albedo sin darle importancia.
El equipo volteó a mirar a Megan solo para averiguar si tenía alguna idea de lo que hablaba, pero ella subió los hombros en señal de no tener idea de dónde demonios estaba cada lugar mencionado.
-Llegamos- Habló Megan. Kid flash parecía decepcionado, quería hablar más, pero la misión era más importante, por lo menos por ahora.
La bio nave aterrizó levantando algo de polvo y abrió la gran compuerta en la parte de atrás para mostrar a algunos metros la presa y en ella algunos guardias que la custodiaban.
-Los veo, iré por ellos- Dijo Superboy y se alzó al vuelo en dirección a la presa.
-Era una misión de reconocimiento- Robin parecía querer detenerlo, pero o no lo escuchó o simplemente lo ignoró.
-Megan, conéctanos.
Megan acercó sus manos a su rostro para hacer una conexión mental entre el grupo. Lo primero que escucharon fue a Albedo, aunque no entendía nada de lo que escuchaban. Los sonidos era una lengua, eso estaba claro, pero no la entendían.
-Mmmm... ¿Albedo? - la pregunta de Acualad sacó de su trance a Albedo.
-Lo siento, no suelo pensar en idiomas humanos- respondió y soltó una risa nerviosa.
Una explosión se escuchó en dirección de la presa, robándose la atención del grupo antes de preguntar a qué se refería con "lenguas humanas".
Albedo se asustó. Conociendo el carácter y el cero control de Superboy se esperaba lo peor. Palpó su reloj y se transformó en un pyronita, debido a que era una forma que ya había mostrado antes, y utilizando su fuego fue a el agujero humeante que la explosión provocó. Lo hizo lo más rápido que pudo, escuchando gritos mentales mientras se alejaba del grupo, pero no se detuvo aun cuando la conexión mental se interrumpió. Cada uno de sus clones era un aspecto de su personalidad. Si alguno moría lo perdería y no se iba a arriesgar a perderlo.
Dentro encontró a Superboy encarcelado en hielo de cuello para abajo, aún forcejeando mientras veía sorprendido un necrofriggiano en su forma suprema y un Albedo noqueado sobre un montón de maquinaria semidestruida y humeante.
- ¿¡Pero qué demonios!? - Antes de que Albedo cuarto pudiera gritar más, Albedo primero, quien había tenido la suerte de no ser sorprendido y luego noqueado, habló.
-No hay tiempo para esto. El idiota de corto temperamento acaba de dañar las salas principales de máquinas, además de esta, que según creo es utilizada en caso de emergencias- 1 aún no se había transformado de vuelta, así que no tenía ningún tipo de emoción en su tono, pero era claro que sentía enojo por la compañía indeseada.
Antes de que pudieran decidir qué hacer ahora, ya que era inminente que en unos minutos las salas de máquinas encargadas de drenar el agua comiencen a inundarse, Kid flash apareció en la escena. Apenas llegó, no dijo nada, solo vio a todos y se quitó los lentes que cubrían sus ojos, casi como si fuesen estos los que le mostraban la escena. Permaneció en silencio algunos segundos desplazando su mirada y tratando de formar palabras. Su tartamudeo fue tan notorio que Superboy dejó de forcejear desde su helada prisión.
-No entiendo absolutamente nada de lo que pasa aquí- Kid flash no perdía su confusión. Vio a Albedo transformarse, lo cual le pareció bastante impresionante, pero si la cosa que se transformó ya estaba aquí, ¿Quién demonios era el otro Albedo que estaba inconsciente? Además, ¿Por qué el alíen, que según los informes era azul, ahora era rojo?
-Es una larga historia, lo hablaremos después, por ahora hay que evitar que la presa colapse- dijo el Pyronita mientras se acercaba a descongelar a Superboy que también trataba de darle sentido a la escena, dejando atrás la ira que lo enceguecía.
-O quede inutilizable- la luz roja se tragó a Albedo primero, quien volvía su forma humana para intentar despertar a su compañero de robos, todo para generar aún más preguntas.
-Espera, ¿Por qué hay 3 Albedos?- preguntó Robin parado en la puerta y acompañado del resto del equipo, quienes ahora llegaban a la escena.
-¡Es lo mismo que me pregunto yo! - reclamó Kid flash, un poco molesto por la forma en que lo ignoraban.
-Prometo contarles, pero ahora hay cosas más importantes - respondió el Pyronita. Superboy estaba casi descongelado, ayudando también con sus ojos láser.
-¿Qué es tan grave como para que...? – Kid flash quería seguir en su justo reclamo, pero Albedo primero no se molestaría en escucharlo, así que decidió interrumpir.
-Está totalmente frito, no nos ayudará- interrumpió Albedo primero, aún arrodillado frente a segundo después de darle algunos golpes en el rostro intentando despertarlo –llamaré a tercero para que venga- e interactuó con su reloj, ignorando a los demás, pero sin recibir respuesta mientras lo hacía.
- ¿Ustedes hijo 4? - pregunto Aqualad. A juzgar por su tono, estaba enojado.
-Si tu molestia es por saber por qué no fuiste informado, lamento decirte que fue debido a que tu opinión no importaba- Albedo primero no dejaría que cuarto respondiera una obviedad, así que, aún enojado por la forma en que su otro yo no se molestaba en contestar el intento de contacto, decidió desquitarse con su compañero.
-Ese suena a nuestro habitual Albedo- habló Robin divertido. El cambio de actitud era raro, pero ahora tenía más sentido.
-¿Por qué Megan no parece sorprendida?- Kid flash parecía no querer parar hasta obtener respuestas, pero le intrigaba la forma culpable en la que la marciana lo miraba después de continuar con sus reclamos.
-Porque ya lo sabía, al igual que yo- antes de que Megan pudiera hablar acerca de los acontecimientos de la mañana, Superboy decidió tomar la batuta.
-Si sabías que podía copiarme a mí mismo, ¿Por qué nos atacaste?- pregunto Albedo cuarto. Estaba seguro de la respuesta y le daba bastante gracia.
- ¡Sabía que te clonabas, pero no que te clonabas y te transformabas! - respondió explosivamente, como siempre lo hacía cuando alguien lo increpaba demasiado.
-Lamento no haberlo mencionado al resto del equipo. Pensé que era irrespetuoso hablar sobre las habilidades de alguien sin su consentimiento- Megan intervino. No quería que Superboy llevara toda la culpa por sus decisiones, aunque le contó debido a que con sus poderes había escuchado la pequeña pelea que tuvo Albedo entre sí mismo y le había preguntado.
-Felicidades, bolsas de carne, ahora lo sabéis- primero pasó de levemente enojado a enojado totalmente. Este incidente, sumado a la nula contestación de tercero y ahora las constantes preguntas, lo estaban llevando a su ya pequeño límite, pero fue cortado antes de que pudiera descargar su ira.
-Bien, como al parecer son la única versión de mí mismo que logra hablar sin ser venenoso, sugiero que nos centremos en el "pequeño" percance que causó la reciente ira de Superboy sobre nuestra actual ubicación- evitando que la discusión pequeña pase a ser una gran discusión cuarto, intervino -ilumínanos, primero.
Albedo primero suspiró indignado y luego habló.
-Superboy atravesó 4 pisos y destruyó dos salas de máquinas cazándonos. Las salas controlaban el flujo de agua y la presión para mantener la presa, para ser exactos, también dañó esta que funcionaba como soporte en caso de emergencia- primero estaba fastidiado, pero notando como cuarto quería mantener el conflicto al mínimo se tragó su ira. Más tarde encontraría el momento para descargarla.
Un pequeño temblor se sintió en el lugar mientras terminaba de hablar sobre los acontecimientos.
-Nos quedamos sin tiempo, ¿Qué hacemos?- preguntó Kid flash, pasando de un tono reclamador a uno levemente angustiado.
-Drenamos, haremos orificios en partes específicas del edificio para que el agua circule sin dañar completamente la presa. Encontraremos la forma de arreglar las salas de máquinas y cuando terminemos sellamos los orificios– Acualad habló, dando a entender por qué había sido escogido líder del equipo desde un inicio.
-Excelente plan, ahora dime, genio, ¿Dónde abrimos los agujeros? porque sé que puedo arreglar las máquinas, eso es lo más simple- primero habló de nuevo, recibiendo una fulminante mirada de enojo de parte de cuarto por su comentario.
Robin movió sus dedos hacia su muñeca activando una holopantalla que mostraba la presa - aquí, aquí y aquí- señaló cada punto –son los puntos donde podemos perforar sin que la estructura colapse.
- ¿Como los sellaremos?, digo cuando arreglemos la sala de máquinas- Megan parecía más interesada en lo que pasaría después que en lo que debían hacer ahora, pero se entendía. Veía las formas con diferente urgencia, un accidente acuático en Marte es básicamente imposible y esa imposibilidad le daba más interés acerca de cómo evitar que mucha preciosa agua se desperdiciara.
-Quizás Superboy pueda traer piedras enormes para taparlos- dijo cuarto. Ya tenía en claro como sellar todo para que no escapara más agua de la necesaria, pero quería ver a qué solución llegaban aparte de la que podría ofrecerles.
-Lo solucionaremos cuando llegue el momento. Acompañaré a los Albedos a las salas de máquinas, mientras dreno el agua, Megan cuidará del Albedo inconsciente, Kid flash y Robin evacuarán la presa, Superboy abrirá el paso para el agua. Si alguno ve a alguien herido o atrapado, sáquenlo de aquí - Acualad seguía en su papel de capitán y todos lo seguían, incluso Albedo. Era la mejor ruta de acción a pesar de que fue planeada por un humano.
La tortuosa operación de "reparar el desastre que causaron Albedo y Superboy" culminó cuando el último bloque de hielo fue creado como tapón para la presa.
Sinceramente todos los Albedos (consientes) estaban impresionados por las capacidades que tenían cada uno de sus compañeros. Estaba seguro de que Kid flash era capaz de superar la velocidad de los citrakayahs o incluso los kinocelerans, Acualad era capaz de manejar el agua con sus llamadas varitas, lo cual facilitó bastante la reparación por parte de los Planchaküle, Superboy no se quedaba atrás, volaba, tenía súper fuerza, sus ojos podían producir rayos lo suficientemente fuertes como para soldar el metal y, si no fuera por su actitud explosiva, lo consideraría uno de los mutantes más increíbles jamás vistos. Casi parecía de otra especie.
Ellos también parecían impresionados por Albedo. Esperaban que fuera más difícil arreglar el desastre en la maquinaria que dejar un par de minutos a un dúo de duendes rojos vestidos como aviadores y totalmente alocados por las posibilidades, o el creía cómon que debían encontrar alguna roca lo suficientemente grande y perfecta como para atascar los escapes de agua que se hicieron para aliviar la presión, solo para que se transformaran en unas criaturas de diamante azul, escupiendo capas de cristal y sellando todo rápidamente.
La bionave aún estaba esperando al equipo a las afueras de la presa. El trabajo fue lo suficientemente rápido como para que los servicios de emergencia estuviesen llegando justo ahora. Eso era bueno porque evitaba tener que inventar respuestas incómodas, pero también tenía sus problemas, algunos heridos por el pequeño incidente tuvieron que ser atendidos por Robin y Kid flash en lo que ellos lograban acercarse a la presa.
El trabajo ya estaba hecho. Era hora de irse y, para su mala suerte, el peor momento del día para el equipo se acercaba, aunque aún más para Albedo que para el equipo obviamente. Debían enfrentar a Batman, probablemente enojado por la pequeña intrusión y posterior destrucción en la presa, pero eso era mínimo comparado a cómo será su ira cuando se entere de que quien estaba detrás de los robos era Albedo.
Para Albedo el no haber informado de sus actividades pensando en que podría evadirlos y cambiar de táctica para que sus acciones siguieran en anonimato, le había costado que ahora todos en la bionave esperaran su explicación. Si los convencía, quizás lo encubrieran y escapara del regaño de Batman, además, en el peor de los casos, al descubrirlo solo sabrían que estaba creando una solución a unas de las enfermedades más peligrosas de su mundo. El castigo o el regaño no podían ser tan amplios... ¿verdad?
- ¿Quién quiere hacer la primera pregunta? - Dijo Albedo cuarto sonriendo. No tenía tiempo. Hablaría y, con suerte, si les decía lo suficiente lo encubrirían... probablemente. Debía apostar por ellos o la liga estaría tan pegado a su cuello que tendría suerte si vuelve a salir con Marvel.
- ¿Por qué estás... están robando? - Robin fue el primero del grupo en hablar, aunque no sabía exactamente cómo referirse a los Albedos.
-Necesito partes para un proyecto- respondió Albedo primero.
- ¿Con qué fin? - Continúo indagando Robin. La respuesta de Albedo era vacía en sí, podría ser un proyecto educativo o uno por pura diversión.
-Médico. La idea principal es dar solución a una importante enfermedad humana y quizás con el tiempo adaptarla a más tipos – Segunda respuesta de Albedo primero, un poco vaga pero aceptable para el grupo.
- ¿No pensaste en pedirle ayuda a la liga?, ¿O a nosotros? - pregunto Kid flash. Obviamente no razona que actuar como un patán dos veces consecutivas no era exactamente la forma de entablar una amistad (o una conversación).
-No confió lo suficiente en la liga... o en ustedes- Albedo cuarto miro a los ojos a Kid flash para arreglarle más peso a sus palabras.
- ¿Por qué? - Megan preguntó un poco alarmada de notar la desconfianza de Albedo en ellos.
-Quiero ser reconocido como un héroe- La respuesta de Albedo primero fue tan rápida como la pregunta de Megan, intentado que la atención no sea robada de él de nuevo.
-Me refiero a, ¿por qué no confías en nosotros? - Megan quería una amistad con todos los miembros de su grupo, quería que confiaran en ella y ella quería confiar en ellos.
-Superboy casi me mata- Respondió Albedo primero con su irritación característica.
-Dos veces- agregó Albedo segundo quien estaba despertando de su inconsciencia.
- ¡No te hubiera atacado si supiese que eras tú! - Respondió Superboy a la acusación, sin saber a cuál de las copias hablar.
-Nos atacaste cuando te ayudé la primera vez- Albedo segundo, con una cara y un tono de pura de indiferencia, le recordó lo que hizo.
-Yo... lo siento...- La cara de culpabilidad era casi un deleite para Albedo primero, pero a cuarto le daba pena.
-Como sea- Respondió Albedo segundo después de recibir un codazo discreto de cuarto. El chiste era pedir su ayuda no hacerlos sentir culpables.
- ¿Podríamos mantener esto entre nosotros? -Preguntó cuarto haciendo una carita de cachorro regañado, casi apelando a su piedad.
-No diremos nada de los robos- Acualad respondió sin sentir un mínimo de pesar por Albedo.
-Pero debes hablar con la liga sobre tu proyecto, por más solitario que intentes actuar es mejor tener apoyo- Continuó Robin. Esto era demasiado grande para que un niño de 11 años lo maneje. Por más irreal que puedan ser sus ideas era mejor que fuera la liga quien decidiera si valían o no la pena.
- ¿¡Y darles la oportunidad de tomar todo el crédito!? – replicó con furia Albedo primero.
- ¿Lo haces por el crédito? - Preguntó Kid flash consternado.
- ¡No claro que no!... solo que sin él... sería más difícil ser reconocido- Albedo cuarto respondió de golpe, sin darle oportunidad a primero de tomar la pregunta, pero en sí, era verdad. Si las masas no lo apoyaban ¿cómo sería el pacificador que tanto necesita este mundo?
-Tú aspiración es noble, pero ser un héroe es más que ser reconocido- Acualad quería que Albedo reflexionara. Esto era más allá de ser alabados. Ser un héroe es hacer lo correcto independientemente de la gloria, aunque, de cierta manera, lo entendía. Los niños creen que la gloria va con el heroísmo, cuando la mayoría de las veces no era así.
Por su parte, Albedo no se molestó en responder. No había forma de convencerlos sobre por qué debía obtener toda la gloria que pueda acarrear ser el salvador de aquellos con cáncer. Sus motivos no eran nobles como decía Aqualad, su deseo iba más allá. Quería ser el pilar del mundo, uno tan firme y aclamado que sería considerable el líder de todos, cosa que sería, ya que nadie podría detenerlo cuando decida tomar el poder.
El resto del viaje fue en silencio, los Albedos se susurraban entre sí en algunos momentos, pero, aunque escuchaban un par de palabras sueltas, no lograban entender qué significaban. Era ese extraño lenguaje en el que Albedo pensaba cuando hicieron la conexión mental.
Batman los esperaba. Tenía una mezcla de emociones muy extrañas que cualquiera podría deducir como una especie de enojo con impaciencia, debido a la forma en que se cruzaba de brazos y mantenía los ojos entrecerrados. Tornado rojo que lo acompañaba. Era incapaz de sentir la presión que Batman creaba a su alrededor y se mantenía a su lado totalmente impasible.
Los chicos cruzaron la puerta que llevaba del hangar donde aterrizaban a la sala donde entrenaban y recibían las misiones. Curiosamente estaban ya reparados los tubos zeta. Antes de que pudieran actuar como si nada de lo que pasó en la presa o en lo que se habló en la bio nave hubiese pasado, vieron al tercer Albedo al lado de Batman, un poco asustado por la ira en su aura.
-Informe- El tono de Batman ya era malo, pero su rostro, era la codificación misma del enojo absoluto.
La mirada de pena que se generó en Aqualad hacia Albedo cuarto solo era superada por el horror y sentimiento de traición que el pequeño chico de ojos rojos soltó hacia su propia copia que se escondía un poco de su mirada, manteniendo la cara baja. Era obvio para cualquiera que los viera que si no fueran la misma persona ya estaría planeando un asesinato.
Aqualad no dejaría que el buque ss. Albedo se hundiera en las coléricas aguas del protector de Gotham, no después de tener una conversación que no terminó con ojos furiosos o indiferentes hacia ellos. Si Albedo estaba dispuesto a abrirse un poco soltando algo de confianza hacia su dirección, era su deber como líder del grupo intentar, aunque sea un poco, detener lo que parecía una ejecución pública.
-Encontramos a las criaturas, aunque escaparon- Aqualad fue cortado por una serie de imágenes de los necrofriggian antes de que pudiera decir algo más, aunque había una que resaltaba más entre todas, tomada por la cámara de seguridad de la tienda eléctrica donde un guardia fue parcialmente congelado. En ella se veía el signo del omnitrix característico de Albedo: una placa blanca en relieve justo en el pecho, con un signo de reloj de arena rojo en un fondo negro.
Albedo quería escapar de allí, pero no estaba seguro de si podría mantener su escape por mucho tiempo. Era obvio que si lo intentaba, la liga intentaría pisarle el cuello tan rápido como lograran localizarlo. Lo último que necesitaba era el estrés de estar permanentemente en caza. Puede que los plomeros no lo vieran como una amenaza teniendo a Tennyson cerca y que la mayoría del tiempo, con un bajo perfil, pudiera pasar como si nada, haciendo que sus rastreos fueran imprecisos e inútiles, pero la liga sí lo veía como una amenaza y era obvio que Batman se lo tomaría personal y no escatimaría recursos ni tiempo para ir por él.
Albedo se resignó. Hablaría lo que pudiera. Según entendía, sin un Ben Tennyson que anclara su edad estaría envejeciendo debido a que es una transformación casi permanente. Con suerte envejecería lo suficientemente lento para que cualquier pena que le fuese impuesta sea tolerable. Aún lo tomaban como un niño, así que el castigo podría ser corto. Estaría bien en retrospectiva.
- ¿Quieres que inicie desde el principio o quieres que hable de algo en específico?
Los ojos de Batman se entrecerraban en forma aún más amenazante, aunque el único intimidado era el tercero, curiosamente, el más orgulloso. Parecía que era una señal para que continuara hablando y así lo hizo. Explicó rápidamente los acontecimientos del día anterior, el cómo debido a lo que le hizo a Superboy en presencia del Capitán Marvel recibió un pedido del héroe para ayudar de la misma manera a unos niños en un hospital, el cómo la curiosidad lo invadió y decidió investigar en una biblioteca y cómo al final llego a la conclusión de que podría ayudar y convertirse en un héroe con la misma acción y que usaba la chatarra robada como parte de los recursos que necesitaría para la creación del aparato y que, obviamente, daría a la liga el informe cuando acabara.
Se salto toda la parte en la que su plan nació como parte de su plan para dominarlos a todos con buenas acciones, pero, cuando llegara el momento, estarían tan agradecidos que realmente no lo pensarían, o eso creía Albedo.
Batman no estaba sorprendido, no del todo. Había escuchado toda la historia anteriormente por Albedo mismo. No sabía si estaban conectados pero, para su sorpresa, furia y por la forma en que contó su relato, era obvio que no era así, aunque lo que más le preocupaba eran las razones tan... idílicas por las que había actuado. No lo convencía. Ocurría algo más. Una razón más de fondo ¿hacerse millonario con la patente? Quizás era eso. En serio esperaba que fuera eso y no estuviera viendo el nacimiento de otro Lex Luthor.
-Los planos que mencionaste y las partes del prototipo, ¿Dónde están?
-En mi habitación
Batman se dio la vuelta seguido por albedo. Sus compañeros de equipo que se habían mantenido al margen, pero expectantes, se movieron para seguirlos, pero fueron detenidos por Tornado rojo. Aún tenían un informe que presentar. Lo habían olvidado por la aparición de Batman, pero básicamente habían agujereado una presa, no se zafarían fácilmente de eso.
Sus review son leídas con agrado y contestadas si es necesario.
Me gustan los gatos.
Siguiente capitulo, en camino
