La temporada de Navidad estaba muy cerca, la blanca nieve subía de nivel a lo alto y ancho del castillo. Para todos los estudiantes era el aviso que pronto las vacaciones se acercaban, así como la presión de adelantar todos los deberes antes de Navidad.

Hermione estaba hecha un lío tanto emocional como estudiantilmente hablando, el adelantar sus deberes y la situación con Ron la hacía estar sola la mayor parte del tiempo, así que sólo platicaba con Harry en algunas ocasiones que él no estuviera con la pareja. La última noche, converso acerca de a quien llevarían a la Fiesta de Navidad ya que Slughorn requería su presencia, a la cual Harry no iba a poder librarse, le contó que tomó la decisión de invitar a McLaggen sólo para molestar a Ron aunque la confusión por la conversación con Malfoy se mantenía latente.

"Sólo estas con él por simpatía..."

Sentía que en algún punto la frase tenía sentido, llevaba los últimos 6 años con el trio y la constante compañía podría llevar a esa situación.

"Es Draco, no debería estar prestándole atención"

En una semana todo terminaría y podría estar cómodamente en su hogar sin importarle nada más, caminó por el pasillo del segundo piso en sus últimas guardias como prefecta pero al pasar por el baño pudo escuchar claramente voces dentro; aquella situación era muy extraña, pues nadie pasaba por aquel baño sabiendo que Myrtle se quejaría o lloriquearía acerca de algo, así que decidió entrar.

Un majestuoso búho arribó, Draco recibió una carta de su madre pidiéndole no regresar a la Mansión para las fiestas, en aquel punto se alegró aunque dentro de él sabía que sólo significaba que la presión sería mayor, no tolerarían más retrasos o fallas. Decidió ir a dormir un momento, los días cada vez eran más pesados, sus deberes, la misión, todo lo estaban volviendo loco y esa noche no era la excepción.

"...Así es Draco cumpliste tu misión... eres un asesino...ahora verás el placer de matar a los inocentes y a todos esos traidores"

La voz de Voldemort resonaba en su sueño...

"...tu familia está bien Draco, era lo que querías...ahora serás un sirviente leal y fiel"

"No..."

"...eres igual de débil que tu padre..."

"...no...yo soy diferente...soy mejor..."

"...morirás...Avada..."

-¡NOOOOO!.-el gritó del rubio resonó en toda la habitación, se colocó a los pies de la cama y decidió salir de allí.

Los pasillos estaban infestados de alumnos que salían de la cena en el Gran Comedor con las caras llenas de fastidio. Para evitar aquella aglomeración, decidió ir por el segundo piso y esperar en el único lugar donde sabría tendría algo de paz. Dentro del baño, Myrtle notó su presencia...

-¿Qué haces aquí? ¿Vienes como los demás a burlarte de mi?.- aquella figura blanca salió molesta del cubículo.

-No me interesa nada eso, ¿podrías dejarme solo cuatro ojos?.- haciéndole señas con los brazos.

-Deja de ser grosero hurón.- Malfoy bufó.- los fantasmas también sabemos de ti.

-Sólo déjame en paz, quiero estar solo.- continuó molesto.

-Te ves pálido y miserable, casi te pareces a mi..- le dijo ella con intención de platicar con él.

-No son tus asuntos... Déjame!.- y en ese grito, el pánico liberó la ansiedad que le provocó aquella pesadilla mientras las lágrimas salían.- va a matarme...quiere matarme.

-Calma hurón todo está...¡ahhh!.- Myrtle salió rápidamente del lavabo hacia la pared más cercana.

Las puertas del baño se abrieron sigilosamente...

-Tú!.- giró rápidamente en dirección a la puerta viendo a una castaña sobresaltada.-¡Obserare!!.- el rubio hechizo la puerta, que se cerró bruscamente detrás de la leona que rápidamente sacó su varita.

- ¡Alohomora! ¡Finite! ¡Alguien! ayuda!.-decía una desesperada Hermione a la puerta intentando abrirla.

-No use un hechizo cualquiera Granger, sólo yo podré abrirla, ¿Qué haces aquí? ¿Potter te envío a vigilarme?.- la apunto con varita firme.

-No escuche nada Draco, déjame salir ya!

-¡Expelliarmus!.- y la varita de Hermione salió volando.- no te creo sangre sucia.

Hermione estaba realmente asustada, la actitud de Draco era agresiva y confusa, sus ojos eran distintos a cualquier ocasión, por primera vez no sabía que estaba sucediendo y el miedo corría en ella.

-¿Qué quieres hacerme Draco, matarme?.- la mirada del rubio tambaleo al pronunciar aquellas palabras.- No puede ser...

Su vista se fijó en el brazo del chico, que no bajaba la varita en su ahora brazo tembloroso.

-...eres uno de ellos...¡TÚ LE DISTE EL COLLAR A KATIE!.- gritó con cólera la chica.- no puedo creerlo...eres uno de ellos.- las lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos con miedo.-¿cómo puedes estar con ellos...?

El rubio la miró, ella se desvanecía lentamente en el piso mientras él analizaba el descuido de su brazo que sólo le daba una alternativa en su cabeza. Ella era amiga de Potter, era claro que iba a decirle sobre su marca, no había escapatoria sólo tenía una respuesta.

"...ahora verás el placer de matar a inocentes y a todos esos traidores"

"No..."

Draco bajo la varita, las secuelas de su pesadilla le nublaron su pensamiento, se miró en ella reflejado... esa desesperación y dolor era la que sentía exactamente desde que comenzó este año, era miedo puro, era miedo a morir...

-No... no lo entenderías... tú... ¡él tiene a mi familia Granger!.-Hermione lo miró a los ojos.- Mi madre...

La impotencia de terminar la frase sacó la rabia y el dolor en sus adentros, él se giró comenzando a golpear la pared con los nudillos sin dejar de gritar, mientras que lentamente caía al suelo.

Ella divisó como Draco quedaba a su altura en el piso, miraba el llorar amargo, era lógico, era real lo que decía. No podía articular una frase palabra, pero sabía que algo estaba mal en sus adentros...

-...Draco.- Hermione se acercó lentamente hacia él, lo miró compasiva temiendo que fuera reaccionar diferente.

-Déjame en paz.

-...yo no sabría que hacer en tu lugar...quisiera no juzgarte porque no es lo correcto, pero...lo que estás haciendo... lo de Katie... ¿por qué lo hiciste?

-No era para ella...

-Era inocente...pudo morir

-¿...me ves con cara que no lo entienda?, ...no entenderías mi situación.- el calor de la sangre en sus nudillos caían en su túnica.- va a matarme...

La castaña recogió la varita de Draco aunque tenía mucho temor, se fue acercando dándose cuenta que aquel chico necesitaba ayuda, se olvidó de la situación, temblando, tomó el brazo de quien estaba igual de tembloroso y apunto al sangrante puño.

-Sanare...

"...ella no tiene porque hacer ni decir esto ...no puedo matarla ...no quiero lastimarle... que ironía... realmente no la soporto..."

Aquella sensación cálida mezclada con la sangre en su brazo, le brindaron un calor interno que no conocía a menudo, sonrió a sus adentros y dejo de sentir dolor en sus nudillos.

-...no diré nada de lo escuché hoy... no me interesa si confías en mi o no.- volvió apuntar al brazo del chico.- Operio...- la Marca Tenebrosa se desvaneció de su brazo.- sólo permanece oculta si te concentras lo suficiente.

El chico se miró el brazo como si fuera un objeto nuevo en sus manos, sintió por segundos que aquellas cadenas se iban liberando poco a poco y le permitían respirar. Le causó gracia, por la forma en que la chica explicaba las instrucciones de forma tan amable todo ello. Aquel Hechizo claramente no era común; era cierto, esa chica sería una prometedora bruja con gran poder, no era sólo la sangre...era ella, posó su mano lentamente con la de ella en el momento que le tendió su varita.

- Aperire.

Los cerrojos del baño se abrieron de repente.

-Acció varita.- y la entregó a su dueña.- ahora veté..

Ella salió regalándole una última mirada al rubio antes de irse, dejándolo absorto en la decisión que tomaba esperando que aquella marca no fuera parte de su destino. Al salir de allí, se dio cuenta de lo tarde que era, el corazón de Hermione tenía una extraña sensación que no había conocido, un mar de dudas y emociones se conglomeraban dentro, le hizo sentir calidez.

Apresurándose al pasillo, pudo ver como en una esquina, una pareja se besaba apasionadamente. Entre toda esa oscuridad distinguió claramente las siluetas que se encontraban allí.

Ron y Lavender se abrazaban fuertemente mientras que se aferraban más y más en su beso, al parecer no parecía importarles mucho quien los mirara en el vestíbulo. La chica se acercó lentamente a su oreja y en un susurro le dijo:

-Ron...te amo...- El pelirrojo se aferró mas a ella y tomó un poco de aire.

-Y yo a ti...

Sus besos comenzaron a ser más sonoros y el profundo suspiro hizo a Hermione sentirse más allá que incó dirigió a su cuarto con algo de pesar, definitivamente esa no era su noche...

"...Malfoy tenía razón"