Al final de febrero la nieve se fundió en los alrededores del colegio, pero la sustituyó un tiempo frío y lluvioso muy desalentador. Había unas nubes bajas de color entre gris y morado suspendidas sobre el castillo, y una constante y gélida lluvia convertía los jardines en un lugar fangoso y resbaladizo.

A consecuencia de las condiciones climáticas, la primera clase de Aparición de los alumnos de sexto, programada para un sábado por la mañana a fin de que nadie se perdiera ninguna clase ordinaria, no se celebró en los jardines sino en el Gran Comedor. La lluvia repicaba en las altas ventanas y las nubes formaban amenazadores remolinos en el techo encantado mientras los alumnos se congregaban alrededor de los profesores McGonagall, Snape, Flitwick y Sprout, los jefes de cada una de las casas, y de un mago de escasa estatura que era el instructor de Aparición enviado por el ministerio.

Hermione llegó al comedor y observó que las mesas habían desaparecido, miró posicionarse al Slytherin en una esquina, dirigiéndole discretamente una sonrisa baja, dónde él sonrió de lado, hasta que Goyle se posicionó a su lado llamando su atención.

Al comenzar las clases todos comenzaban a estresarse y formular preguntas a su profesores. Draco se exasperaba y al mismo tiempo mantenía una conversación con Crabbe...

-...No puedo decirte cuándo, ¿bien? .-le soltó Malfoy, sin percatarse de que Harry se hallaba detrás de él.-Me está llevando más tiempo del que creía. - Crabbe fue a replicar, pero el chico se le adelantó.- Óyeme bien, lo que yo esté haciendo no es asunto tuyo. ¡Goyle y tú limítense a hacer lo que digo!

-Yo les cuento a mis amigos lo que estoy tramando cuando quiero que vigilen por mí .- dijo Harry lo bastante fuerte para que lo oyera Draco .

Ella escuchó desde lejos el escándalo sin captar exactamente las palabras, no entendía como demonios Harry estaba en la misma esquina con Draco, sabía que los últimos días, desde que Dumbledore le pidió aquella tarea con Slughorn, el pelinegro se ponía más insoportable en vigilar a Malfoy, en lugar de prestar mas atención en encontrar una forma de hacer ceder al profesor aquel misterio que mantenía. Percibió la tensa situación y se quedo mirando.

Mientras tanto Draco, molestó del comentario del chico, se dio la vuelta y se llevó una mano hacia su varita para amenazarlo, pero en ese momento los cuatro jefes de las casas gritaron «¡Silencio!» y los estudiantes obedecieron. A lo cual Malfoy se volvió despacio hacia el frente.

"Como lo sospechaba, Potter sabe algo... pero estoy seguro que no tiene nada de información importante... Aún así necesito que estos idiotas sea más efectivos en cuidarme las espaldas... O el idiota de carajada arruinará todo"

Salió de sus pensamientos, pudo notar como Snape le clavaba la mirada con agudeza; exasperado, salió del Gran Comedor sintiendo las miradas de los demás y sobre todo de Hermione, que lo miraba confundida por la situación.

Al terminar el curso, Hermione miró de reojo como Harry se decidía junto con Ron ansioso a correr directo a la Sala Común, notó que las acciones de los magos se volvían cada vez más tensas y decidió investigar que sucedía.

Mientras, la mayoría de los estudiantes aún entusiasmados se dirigían a los jefes de sus casas para resolver las dudas sobre las clases, tomó este momento idóneo para que averiguar que sucedía. Notó vacía la estancia en la Sala Común, y miró como Harry y Ron se sentaban en un sillón hablando en voz alta...

-...Malfoy está utilizando a Crabbe y Goyle como centinelas. Durante la clase de Aparición estaba discutiendo con Crabbe. Quiero saber... ¡Aja!.- en sus manos Harry desplegó aquel pedazo de pergamino, lo alisó y le dio unos golpecitos con la varita.

-"Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas!, O las de Malfoy, vaya...

Los ojos de la chica se abrieron de par en par y se dirigió a la puerta de nuevo...

"¡...Por Merlín! Cómo pude olvidarme de mapa! Quizás y Harry ya se ha enterado todo!, "

Su garganta trago muy fuerte y el corazón le latía a mil por hora, no podía ser cierto. Respiró y se concentró en una forma de poder preguntar a Harry sin exasperarse, ya que los nervios la estaban consumiendo en aquel momento

Al concluir sus pensamientos, espero que Ron se retirará y tomó asiento en el gran sofá, sorprendiéndose que el pelinegro seguía atento en el mapa, sin notar como ella iba acomodándose a su lado dispuesta a comentar:

-Honestamente, ¿esperaste que podrías acercarte a Slughorn y pedirle que te revele su más oscuro y profundo secreto?.- dijo recordando la misión que hace poco Dumbledore le encomendó para comenzar el tema...

-Gracias .- le dijo irónico el pelinegro.

-Tienes que encontrar una forma de hacer que revele esa verdad.- dijo en tono de sermón la castaña.- no te estas esforzando por lograrlo...

Harry sólo siguió mirando el mapa y sonrió en voz alta, molesto con más ironía.

-Harry, ¿Por qué estás tan atentó al mapa? Hace mucho que no indagabas en él...- dijo Hermione levantándose bruscamente del sillón.

-Hermione... creo que Malfoy está saliendo del castillo...- señaló el mapa.- creo que a veces desaparece del mapa...

-Eso es imposible, nadie puede salir del castillo en estos días.- se giró incrédula de escuchar el comentario hacia la serpiente.- El mapa está equivocado.- y se dirigió camino a las escaleras.

-El mapa nunca se equivoca.-insistió Harry.

Siguió su camino hacia el dormitorio, Harry claramente ya estaba molesto con la presencia de la chica, pero con respecto a sus dudas había tenido razón en que él no tenía idea de nada sobre ella pero eso no significaba que el chico iba a estar tranquilo con su obsesión.

Esto le confirmo a ella por completo que no vería a Draco por un largo tiempo. Mientras el Mapa del Merodeador estuviera con Harry, cualquier interacción rara que tuviera con el chico haría sospechar aún más.

"Necesito encontrar una forma en la que pueda decirle al Draco que ya no podremos vernos en un tiempo..."

El terminar de ese pensamiento le hizo sentir el corazón oprimido y durante la noche no pudo conciliar su sueño.

La mañana siguiente, se dio cuenta que sólo durmió unas cuantas horas y las clases ya habían comenzado, iba tarde y claramente desvelada de una noche de intriga.

¿Cómo había pasado de estar en una seductora situación con el rubio a no volver a verlo más?

"Karma... quizás es la señal que no estamos haciendo bien en estar juntos..."

Sintió el dolor en esas frases, ¿Cómo pensaba ahora en esos momentos en ello, después de haber tirado el orgullo y decidir tener estar a su lado?, se trataba de Malfoy no de cualquiera, pero la culpa, comenzaba a reinar sus pensamientos sabiendo que aquello que temía podría suceder.

Su moral volvía a flaquear, sentía que Draco claramente estaba planeando algo en lo que rosaba más allá de lo oscuro, por ello Harry estaba tan obsesionado.

"...no indague en la situación del joven Malfoy...". La voz de Dumbleore resonó.

Miró el techo esperando por una respuesta, pues sabía que esta situación no iría nada de la forma esperada. Terminó de alistarse y corrió al aula de Pociones a toda prisa.

Draco permanecía en su asiento normal en el aula, mirando la puerta de vez en cuando, al ver entrar a los Gryffindor hizo un gesto de asco al notar que Potter lo miraba con una sonrisa de descaro; ignorando la situación, esperó la entrada de la única razón por la que iba a aquella clase, la cuál no apareció.

Largos minutos pasaron hasta que una agitada castaña entró directo a su pupitre ignorando la grisácea mirada que la seguía.

El rubio molestó, le clavo aún más fuerte la mirada esperando una respuesta pero la chica nunca le regreso la reacción, sino al contrario, intentaba evadirlo a toda costa. La desesperación lo llevó al punto donde un arranque de furia tocó con sus manos el hirviente caldero.

-Demonios del...-gritó fuertemente.

-Señor Malfoy, ¿qué sucede?.-le dijo Slughorn corriendo hacia él.- por Merlín... esa quemadura necesitara un ungüento de Pomfrey, Granger se que para usted esta poción no será problema y ya que aún no comienza, lleve al joven Malfoy con Pomfrey...

-¿!Qué infiernos?- Se escucho decir de varias voces a la vez.

Hermione rechinó los dientes furiosa.

-Profesor, yo puedo llevar a Draquito...- dijo rápidamente Pansy desde su lugar.

-¡No! No permitiré que pierdan el tiempo como es su costumbre, ni que pierdan la clase ustedes y el grupo, lo dejaré en manos de alguien que si es responsable.- concluyó cruzando los ojos harto de las suplicas de Parkinson.

-...Profesor pero...- dijo en un murmullo Hermione.

-Nada de réplicas y usted tiene menos voto por llegar tarde...

Miró triunfante como situación lo favorecía a pesar de no haberlo hecho de forma intencional.

-¡Vamonos ya Granger! ¡No tengo todo el maldito día como tú!.- gritó sarcástico.

La castaña cruzo ojos sintiendo la mirada de muchas personas, Harry l miraba con cara de complicidad junto a un molesto pelirrojo, y del otro lado sentía la mirada pesada de Pansy echando chispas de rabia.

Caminó detrás de ella sin decir nada, hasta que pasaron cierto pasillo, la jaló del brazo y la arrinconó detrás de una estatua mientras la besaba.

-¡Qué demonios haces Hurón! Yo no te dije...

-Vaya hasta que me dices algo... Explícame esa tontería de evitarme hoy cuando estabas tan "cariñosa" conmigo...

-Ya no podemos vernos Draco...

-¿Qué me éstas queriendo decir?

La miró fuertemente sintiendo como una fuerza extraña jalaba sus entrañas hasta más allá de sus pies. Esa maldita sensación por la que su orgullo formó murallas inquebrantables por años. Fulminó con sus grises ojos a la castaña que miraba fastidiada.

-¿Qué demonios sucedió?

Lo miraba estresada, no quería mentirle pues no había razones, claramente no le cobraría sobre el mapa pero si aún tenía esperanza en ello. Dejaría a la suerte todo, si él la abandonaba se diría así misma las palabras que siempre supo, pero si él decidía seguir a pesar de mirar como su cuento se caía a su alrededor, podría valer más la pena para no seguirse hundiendo sola.

-¿...recuerdas que Harry hizo aquellos comentarios en voz alta hace poco?, esta espiándote Draco y cada vez más de cerca...

-Eso yo ya lo sabía y me tiene sin cuidado pero, ¿por qué solamente me ignoras sin darme una explicación...?

-¿Me estas escuchando seriamente?, ¡HARRY TE ESPÍA!, Claramente puede un día encontrarnos y yo...

-Hermione, me importa muy poco que Potty interfiera conmigo, lo tengo bajo control y tú deja de ser una infantil y dime la cosas de frente... Pensé que estaba con alguien más astuta-se separó de la estatua hacia el pasillo.

Cada paso, Hermione caminaba con la cabeza baja detrás de él mientras que las ampollas en la mano de él palpitaban.

-Nunca dije que quería terminar...

-Aprende a confiar en mi.- paró en seco.- pensé que sabías que esto iba a pasar, deja de ser tan ingenua, ¿quieres?

La culpa recayó en ella y el chico no le baja la mirada.

-... sólo dejaremos de vernos y ya sabes que hay formas de comunicarnos, ¿sabes si Potter nos esta siguiendo en este preciso momento?

-Lo dudo, al ver que te acompañe yo a la enfermería parece que bajo la guardia.

-Muy bien.- miró con satisfacción.-...esta maldita quemadura es tu culpa y como no se cuanto más pasará...

Tomó su varita, susurro algo y empujó a Hermione de nuevo detrás de una columna besándola frenéticamente.

-Espero aprendas leona que no soy tan ingenuo, que si pasa algo lo sabré controlar, pero si decides irte por miedo ha que te dirá Potty me demostrarás que todo lo que subestime de ti era cierto...

La beso consumiendo las dudas haciendo crecer el calor entre ambos de nuevo.

-Ya entendí... Hurón...

Le sonrió, mirando como su mano se hinchaba de nuevo.

-Maldita sea... ese placebo ayudo muy bien...

Le miró agradecida de saber el como era tan directo a decirles cosas a diferencia de sus amigos. Draco pensaba con lógica e ironía, con un toque de sarcasmo dándose cuenta que aquello le complementaba y le daba fe a no dejar esa historia tan repentinamente.

Un último suspiro unísono se escucho de ambos al llegar a las puertas...

-Ten cuidado Draco...

-Y tú, no seas una ingenua, ya sabes que hacer si pasa algo...

-Harry te tiene muy vigilado no lo olvides, y no hagas estupideces, me hiciste una promesa...

Entro a la enfermería sin mirar atrás, así Hermione se dio la media vuelta y regreso al aula de Pociones a terminar su propia poción.

Los siguientes días pasaron extraños para ambos, muy a pesar, a veces se miraban a los ojos con aire melancólico.

Ella concentraba en sus estudios y procuraba no tener pensamientos del rubio para no atormentarse a si misma, mientras que, él se perdía en un semblante más oscuro y demacrado que antes.

Con la situación de Harry, sus esfuerzos pasaron a ser más precavidos y paranoicos dejándolo con pocas horas de sueño y numerosas cartas de su tía presionando.

-Draco te ves pésimo...- le dijo Theo en su habitación.

-El idiota de Potty me tiene vigilado, no puedo tener libertad de tantas cosas como antes.- le dijo el chico intentando mantenerse despierto.

-Deberías ir con Pansy a perder el tiempo un rato.

-Ya no me interesa ella.

-¿Qué?, me dices que después de tantos años y este último viaje en el tren, ¿No son nada?

-Nunca lo fuimos Nott, y deja de entrometerte.

-Sólo vine porque también quiero comentarte algo...-extendió un paquete en regazo y mirándolo severamente.- ten conciencia de como usarás esto Malfoy, no es un juego.

Miró la botella frente a él de forma rencorosa, tenía días esperando ese paquete y no había tenido el valor de proseguir con ello.

-...también necesito que tu tía pare de mandar las cartas en mi lechuza, mi padre sólo sigue presionando a que debo ser un leal sirviente del Señor Oscuro y la verdad no me interesa serlo...-le dijo mirándolo desde arriba mientras Draco ponía las manos en su rostro.- mis criterios de perder el tiempo no van en dejar que me manganeen.

-El viejo squip revisa mi correo con más frecuencia últimamente, y no te preocupes las cartas se acabarán más pronto de lo crees.- salió con la botella escondida en su túnica.

-Necesitas perfumar más el olor Draco... si es que vas a hacer lo que estoy pensando.

Se miró de reojo temblando y se paró en el marco de la puerta sin saber que responder.

Aquel día, Hermione observó como Lavender preparaba algunas manualidades en su habitación, estresada del desastre que hacía en el cuarto, invadiendo todo el espacio en su habitación. Sabía perfectamente que era por el cumpleaños de Ronald y ella misma había decidió ir por la paz, pero la tarde anterior escucho claramente como se burlaban de que siempre estuviera sola y en la biblioteca.

"...estoy harta que siempre se burlen de mi..."

Miró duramente a la cursi chica y salió al baño de prefectos a relajarse. En el camino al baño, notó como una cabellera rubia se dirigía hacia el mismo lugar...

"...no pueden culparnos si ambos somos prefectos, es natural encontrarse allí.."

Se dijo a si misma en su lógica, esperando que entrará y divisara que nadie estuviera merodeando.

-Espero te des prisa Hurón...

-Que insolencia llamarme...-giró Draco con rapidez.-¿…qué haces aquí? ¿No fuiste tu la que propuso mantener la distancia?

-Esta vez si fue coincidencia...

-De seguro vienes a espiarme para compensar lo que dejamos pendiente...- le dijo coquetamente en su distancia.

Se miró roja de la vergüenza, pues la situación de aquella vez le dejó con aquellas cosquillas internas de saber que les esperaba si hubieran continuado.

-Solo vine a relajarme, no me apetecía arreglarme en la Torre.

-Pues parece que pensamos igual, pero vendré en otro momento para que el idiota de Potter no sospeche.- y le pasó de lado sin mirarla.

Notó el temblor de su cuerpo, la cara demacrada y las ojeras tan profundas.

-Quédate.

-¿Estás segura?

-...no hemos pasado tiempo juntos hace mucho.- suspiró con tristeza.- y al menos aquí no hay excusa, es un baño que usamos ambos y fue mera coincidencia...

-Ven aquí...

Draco rápidamente aseguró el baño y la tomó entre sus brazos, ya que esos días para ambos eran martirio sin involucrarse, la besó lentamente y le dijo:

-Entra a la piscina...

Hermione dejó su boca abierta en el fin del beso, podía sentir que su pecho le oprimía algo, emoción y miedo de lo que estaba sucediendo.

El chico se desprendió de sus ropas quedando en un short, se sumergió y disfruto del agua que le relajaba los músculos.

La chica estaba anonadada de la impresión, en su mente la idea de estar con Draco Malfoy solos en una piscina le hacía subir el calor en su interior. Lo miraba tan extasiada que solamente lo siguió. Quito aquella bata que tenía lentamente por sus hombros, dejando ver el traje de baño completo que traía y se sumergió por la escaleras de la piscina.

Draco observó aquello que él mismo ya había palpado en otras ocasiones, estaba embelesado de verla de aquella forma y solo pudo acercarse a tomarla de la cintura para besarla.

En sus adentros podían sentir el ansía que los invadía, los latidos y las respiraciones eran tan fuertes podían opacar el agua caer de los grifos de oro. Se separaron y se miraron un segundo, con su frente en el otro.

-...dejaste de volver a dormir.

-Créeme que con esto podré dormir muy apaciblemente...-y la acerco a él.

-No Draco... me preocupa que no duermas ni comas...

-Estaré bien.- corto en seco el contacto.- estoy estresado y tú no me dejas disfrutar de esto.

-Lo dije porqué me importas...

-Entonces , ¿cada ocasión que nos veamos será así?, a veces sólo quiero poder disfrutarte y sentirte conmigo, ¡No quiero hablar de que haga o no!

Contuvo el gritó en sus adentros y lo miró fijamente.

-Claramente estas estresado, sólo quiero saber que estas bien y ya. No diré mas.-Y salió de la piscina dejándolo solo.

-¡Hermione!.- le gritó

-¿Qué quieres...

Se acerco al borde de la piscina donde ella iba saliendo.

-Eres la mamá que no necesito, no te metas en mis asuntos... sólo cuando estés conmigo dame paz...

-Eso tú no lo decides solo...

-Muy pronto me odiaras.

-Deja de decir eso...

-Siempre lo has sabido...

Se agacho a la altura del rubio y tomó con una mano su cara.

-No me subestimes... Déjate de juegos y sólo se claro conmigo.

Soltó el pálido rostro y salió de allí tomando sus prendas hasta el área de chicas.

Él se sumergió en lo más hondo que podía, sintió como su cuerpo era jalado en contra de su voluntad, sintiendo una calidez en pensar quedarse ahogado allí. Aquel pedido estaba hecho y sólo estaba esperando el fatídico resultado.

Un resultado que claramente iba a quitar todo de su vida y su calma. Su estrés se liberó con paranoia, a visiones donde claramente veía su muerte pero todo cambiaba cuando ella encendía la luz en él.

-Me voy Draco.- Le dijo un voz dirigiéndose a la puerta.

-Espera...

-Estás empapado mínimo ponte la bata...

Tomó la prenda y llego ante la chica tomando sus manos.

Le miró y entendió lo complicado que era su situación, al final siempre lo comprendían muy rápido aunque odiará su cínico sarcasmo. Así como él siempre percibía todo como debía de ser.

Lo besó y salió del baño, disfrutando la sensación que le quedaba en los baños, aunque dentro de ella sabía que poco a poco todo iba a ir cambiando, pues sus caminos percibían nuevos obstáculos alejándolos de su utópica realidad.