Disclaimer 1: No me pertenecen ni la historia ni los personajes. Los personajes son de Rumiko Takahashi y la historia es de savvyliterate, yo solo traduzco.

Shikon no Go

El idioma de Shikon

Un fanfic en 100 capítulos

Disclaimer 2 (de la autora original): Esta historia está basada en «Kendo no Go: A Fanfic in 100 Chapters», de Akai Kitsune. Su historia, por su parte, es una parodia de «In the Language of Love», de Diane Schoemperlen. ¡Agradecimientos a Akai Kitsune por dejarme tomar prestada su idea para un fic!

«Inuyasha» es propiedad de Takahashi Rumiko.

Ж•Ж•Ж•Ж•Ж

Capítulo 86: Complejo

En el sueño, Kagome está de pie junto a Inuyasha bajo el Goshinboku. Le ha dado la mano y le está hablando de su afecto y de cómo su amor ha ayudado a salvarlo. Siempre espera morir luchando contra Naraku, admite, pero ahora ella le está dando esperanza de vivir como un hanyou más allá de la batalla final.

En la vida real, Kagome yacía junto al fuego mientras Kouga se metía con Shippou e Inuyasha estaba en la distancia con Kikyou, debatiendo sobre algo con voces bajas que no llegaban a sus oídos. Incapaz de soportar el dolor de sencillamente mirarlos, Kagome dirigió su atención al príncipe de los lobos y se preguntó si él podía oír lo que estaban diciendo y qué pensaba sobre las cosas. Después de todo, había un triángulo entre ella, Inuyasha y Kouga, al igual que entre ella, Inuyasha y Kikyou. De algún modo, todo parecía ser un complejo diagrama que Kagome no tenía la capacidad mental de resolver por el momento.

Todo era tan complejo ahora, con tanto Kikyou como Kouga cerca. Kagome estaba segura de que no duraría mucho. Kouga nunca se quedaba con el grupo más que un día o así, lo suficiente para enfadar a Inuyasha. Eso, en cambio, conduciría a una pelea entre ellos y culminaría en una pelea entre Inuyasha y ella. Aunque, pensó Kagome, así era como se desarrollaban los encuentros normales de Inuyasha con Kikyou.

Cuando estaba en casa, a Yuka y Eri nunca se les pasaba vocalizar los oscuros murmullos del corazón de Kagome. Eres la segunda, dicen con buena intención.

En esencia, eres la otra.

Los pensamientos de Kagome volvieron a Kouga. No era la otra en su caso. Si lo permitía, él la trataría como a una reina. Iría de primera en su corazón. Pero no tenía derecho a exigirle eso a Kouga, especialmente teniendo en cuenta que lo veía con el mismo afecto fraternal que les dedicaba a Souta, Miroku y Shippou. Su corazón le pertenecía a otro. Y el corazón de él… quién sabía dónde estaba.

Kagome se puso sobre su estómago, sin querer mirar ni a Inuyasha ni a Kouga. Inuyasha era buena persona, razonó. No se le pasó por alto la devastación en su rostro cuando comprendió la posible extensión de las heridas de Miroku. Inuyasha ocultaba su bondad bajo una fachada de brusquedad. El chico malo de corazón puro, si quería asignarle un estereotipo. Sabía que ella había jugado un gran papel en sanar su corazón hasta el estado actual. Era algo que Kikyou no podía reclamar. Y en el fondo de su traicionero corazón, Kagome se alegraba de tener esa información contra Kikyou.

No es bueno pensar en Kikyou de esta manera, se riñó Kagome. En realidad, no había ocurrido mucho entre Inuyasha y ella. El incidente de cuando Kagome los había visto junto al Goshinboku había ocurrido meses antes y el máximo enfado que había mostrado Inuyasha desde entonces fue cuando Naraku casi volvió a matar a Kikyou. No se había rendido en su búsqueda, aferrándose a la esperanza de que estuviera viva.

Pero a la hora de la verdad, como le dijo Miroku más tarde a Kagome, Inuyasha tampoco se había rendido con Kagome.

Suspiró y cerró los ojos, esperando que el sueño volviese. En el sueño, Kikyou estaría en paz. Naraku habría desaparecido y Miroku sería una persona completa y estaría casado con Sango.

E Inuyasha…

Podía sentir su mano rodeando la suya mientras estaban sentados bajo el Goshinboku. No dijeron una palabra. Simplemente disfrutaron de la compañía del otro. Él le sonreiría y la expresión de alegría de su rostro sería más que un adecuado sustituto a todas las cosas floreadas y románticas que alguien como Kouga o incluso Houjou-kun dirían.


Nota de la autora: El tema original de este capítulo era «Alegría», pero cobró vida propia. Este capítulo tiene lugar entre los capítulos 448 y 449 del manga.