Disclaimer 1: No me pertenecen ni la historia ni los personajes. Los personajes son de Rumiko Takahashi y la historia es de savvyliterate, yo solo traduzco.
Shikon no Go
El idioma de Shikon
Un fanfic en 100 capítulos
Disclaimer 2 (de la autora original): Esta historia está basada en «Kendo no Go: A Fanfic in 100 Chapters», de Akai Kitsune. Su historia, por su parte, es una parodia de «In the Language of Love», de Diane Schoemperlen. ¡Agradecimientos a Akai Kitsune por dejarme tomar prestada su idea para un fic!
«Inuyasha» es propiedad de Takahashi Rumiko.
Ж•Ж•Ж•Ж•Ж
Capítulo 92: Reacción
Había momentos en los que la época moderna parecía demasiado luminosa y demasiado ruidosa para Kagome. Se encontró deshaciéndose en lágrimas durante un viaje familiar al distrito de Roppongi, en el barrio de Minato de Tokio, la zona era demasiado brillante y bulliciosa para ella. Intentó explicarle a su madre el contraste que suponía frente al Sengoku Jidai, especialmente en los últimos tres días, cuando había estado atrapada en el infierno de Naraku. Lo único que existía a su alrededor eran falsos recuerdos y un silencio tan vacío que estaba bastante segura de que la muerte era mejor que aquello.
El aire acondicionado que tenía su nuevo instituto le parecía bastante extraño y le provocó inmensas jaquecas hasta que se acostumbró al frío artificial. Debido a su historial de frecuentes ausencias, Kagome estaba decidida a soportarlo y a no dejar que las jaquecas afectaran a su trabajo de clase. Pero sus amigas podían ver lo que estaba pasando y a menudo una de ellas le pasaba medicina.
—Ya has sido bastante fuerte, Kagome-chan —le dijo Ayumi mientras tomaban algo un día después de clase—. Déjanos ayudarte.
Kagome cubrió distraídamente una patata frita con kétchup, su apetito era inexistente. Sus amigas habían exigido una explicación tras haber visto desaparecer el pozo. Su madre les había contado una versión abreviada de los hechos, pero Kagome lo admitió todo más tarde.
Su respuesta le sorprendió, pero al mismo tiempo no le sorprendió.
—¡No tienes ni idea del alivio que fue! —había dicho Yuka, juntando las manos—. Estábamos completamente convencidas de que te habías unido a la banda de moteros de Inuyasha.
—Yo nunca creí que fuera motero —había respondido Ayumi.
Eri simplemente se quedó mirando un largo rato a Kagome. Luego, se había marchado. En las semanas que habían pasado desde entonces, no le había dirigido la palabra.
—Aprecio la ayuda, Ayumi-chan. De verdad. Supongo que podría ser peor —admitió Kagome, abandonado su abusada patata—. Yuka-chan y tú podríais estar ignorándome también.
—Lo entiendo un poco —dijo Ayumi, inclinando su batido hacia Kagome—. Estuviste mintiéndonos durante casi un año.
—¡Dije que lo sentía!
—Y, la verdad, si no fuera por tu madre, no estoy segura de cuán fácil hubiera sido de creer. Pero, Kagome-chan, explica tantas cosas. —Ayumi apoyó una mano en el brazo de Kagome—. Yo probablemente hubiera hecho lo mismo. Estabas intentando protegernos.
Kagome se quedó mirando miserablemente su comida.
—No —admitió—. No, no estaba haciendo eso, Ayumi-chan. Si de verdad hubiera estado protegiéndoos, me habría quedado todo el tiempo y no habría expuesto a mamá, a Jii-chan y a Souta a ello. Solo… quería ser normal. —Las lágrimas cayeron sobre su bandeja, frustrada con que las palabras para articular cómo había intentado mantener su doble vida separada le fallaran—. Ahora solo quiero a Inuyasha.
Se apoyó contra el hombro de Ayumi, llorando por la vida que no había apreciado lo suficiente.
En el mostrador, Eri aceptó una bolsa de comida y se giró, localizándolas. La simpatía suavizó su rostro un momento, luego, con un resoplido, mantuvo la cabeza alta y pasó al lado de Ayumi y de Kagome sin decir una palabra.
Harían falta dos años y medio para que Eri volviera a empezar a hablar con Kagome.
Tres semanas después de que las chicas se reconciliaran, Kagome regresó al Sengoku Jidai para siempre.
Nota de la autora: Este capítulo fue inspirado por los eventos en la última parte del manga. En el capítulo 533, Ayumi, Eri y Yuka entran corriendo en la pagoda del pozo y se encuentran con Jii-chan y mamá descubriendo que el pozo había desaparecido. No las veo yéndose sin una explicación esta vez.
El tema original de este capítulo era «Tijeras».
