Fic
Historias de Albert y Candy
Si tú no estás aquí
Por Mayra Exitosa
Buscar a la mujer a la que había acusado injustamente se volvió una prioridad de exigente urgencia, meditando que no solo estaba mal anímicamente, sino embarazada y con peligro de aborto, ella había estado muy delicada y se comenzó a atender mucho después de lo debido, debía de haberlo imaginado que todo había sido una treta para que se alejara de ella, la odiaban y no les agradaba su sencillez, cuando eso es lo que lo había enamorado perdidamente de ella, su honestidad, esa sinceridad en su sonrisa, el preocuparse por los demás y todo lo que ella le mostró de su manera tan hermosa de ser, que cuando le comentaron que ella salía y no volvía hasta muy tarde, los celos que jamás se habían presentado, despertaron como fuego en terreno seco, pues al estar tanto tiempo llamándola y no encontrarla, preguntar a los sirvientes y que ella no le devolviera las llamadas, fue un detonante de que algo estaba haciendo y que no le devolvía las llamadas era todavía injustificable, si él había estado siempre con ella y no había nada importante más que estar juntos, por lo que cuando fue a buscarla y encontrarla en los brazos de ese doctor, no evaluó nada, solo lo dio por hecho, todo era una seguridad de que ella lo había cambiado por un medicucho de cuarta, pero fueron los malditos celos los que lo hicieron ver lo que ya estaba asimilando al no devolver las llamadas, al no estar en casa y todo indicaba lo que otros pasaban y él que la amaba con locura cuando la poseía, resultaba que otro pudiera tenerla y estar en brazos fue lo que no soportó, dio como una aceptación de que ya la había perdido y no la perdonaría, hoy saber la verdad lo hace el mayor de los tontos y lo peor era darle la razón a ese médico, porque al final se había divorciado de la mejor mujer del mundo y es que Candy siempre lo había atendido, consentido y cuando estaba junto a ella, buscaba cualquier detalle solo para volverlo más loco de amor.
Los lamentos lo hicieron más angustiarse al instante en que sus abogados ya habían hablado con el abogado de su mujer y resultaba ser un abogado de oficio que hacía labor gratuita sin costo para mujeres que no poseen dinero y se les da en un centro de apoyo a desamparados. Fue tal la locura que no vio más allá, ella debía estar en… y vio el mapa que estaba en su oficina, recordando los lugares en los que no tenía propiedades a su nombre y que ella pudiera trasladarse hasta ese lugar, por lo que sacaba unos documentos y comenzaba a tachar en el mapa, cada negocio, propiedad o sucursal donde él tuviera acceso, notando que había mucho donde buscarla, y eso lo hacía soltar el llanto, cuando entraba Johnson y este comentaba algo sobre su mujer.
- Ella es de un orfanato, porque su madre murió en un hospital al dar a luz, nadie sabe de donde vino la mujer, podemos investigar sobre el pasado de su exesposa, - ¿Qué? - Señor su mujer, es originaria de un orfanato y fue entregada ahí por un hospital, pues su madre murió al darla a luz. Al decirle eso, la atmosfera le nublo la vista al rubio, si Candy había nacido y muerto su madre, posiblemente ella también moriría y dejaría a su hijo en solo Dios donde y sin ella, ya no sería vida, su mujer estaba en riesgo por haberla embarazado, para colmo acusado de una falsedad, que ni ella tenía conocimiento.
El rostro de William palideció y Johnson de inmediato sacó una botella de brandy para darle una copa, las cosas no tenían un principio de donde encontrarla y contarle todo lo que se habían enterado ambos, por lo que fue mucho mayor desalentador para el hombre culpable de haber abandonado embarazada de alto riesgo a su mujer, los abogados iniciaron los tramites de anulación del divorcio, al encontrar duplicados de los estudios de Candy Andrew, si aun Andrew en el consultorio de la ginecóloga, pues su cita ginecológica la había sacado antes de que se dictaminara su reunión en el juzgado para el tramite de divorcio y al llevar dicha información el juez mandaba solicitar que se presentara, el problema era que ella no había dejado dicho a donde se había ido y al no tener acceso a poder acercarse, anulaba la orden de restricción para poder buscar a su mujer.
Johnson no solo investigaba sobre los datos de la madre biológica de Candy, sino de su vida y su pasado, a parte de sacar las propiedades y estados en los que no tenían sucursales y ver si se podían expandir y hacer posible que la empresa creciera a dichos estados, solo si eran convenientes. Con el trámite del divorcio en anulación, la orden de restricción, revocada, William pudo tener acceso a los lugares que viajo su mujer, por lo que investigadores privados se dieron a la tarea de localizarla lo antes posible.
Candy por su parte, al no poder trabajar debido a su avanzado embarazo tomo por hacer pasteles en su humilde hogar y anunciarlos en la biblioteca, lugar que no era tan visitado, sin embargo, la vecina que agradablemente estimaba, tuvo a bien comentarlo con su amiga del restaurant y esta le envió una muestra, solicitando tres tartas diarias de diferentes sabores, mismas que con ello Candy podía mantenerse y separar algo para el nacimiento de su bebe.
Lucinda McGregor le había preparado una canastilla con ropita tejida, algunas de sus amistades al saber que ella estaba sola y que vendía pasteles para solventarse, le compraban constantemente pequeñas tartas ya que la casita donde vivía no estaba bien ubicada, la noche fue larga y Lucinda deseaba decirle que se viniera a su casa, para que no pasara frío en la noche, la humedad del ambiente anunciaba severas lluvias. Candy ya portaba un vientre muy abultado, tanto la casa de Lucinda como la de Candy estaban en sector muy bajo y cuando las lluvias se vinieron, los rescatistas comenzaron a llamar a los ciudadanos para trasladarlos a un centro de resguardo, por lo que Lucinda al ser mayor fue llevada en una camioneta especial, sin embargo, Candy no se encontraba, había ido a dejar pasteles al restaurant, le dejo el mensaje y le aseguraron que irían a buscarla los encargados de llevar personas al centro en donde había camas y cobijas para esa eventualidad.
Candy caminaba cubierta por las calles cuando los autos pasaban a exceso de velocidad decidió irse por la vereda directo a su casita, tenía frío y no quiso arriesgarse. La lluvia llego de pronto, el agua comenzó a subir, los dolores del parto iniciaron y el sonido de las bases de la casa crujían en señal de movimiento, el agua, le movió los cimientos y la casa de Candy comenzó a flotar.
Continuará...
Muy amables por sus comentarios en esta historia, deseando avanzar y finalizar lo antes posible
Gracias por su apoyo, al respetar y leer las historias que escribo sin copiar ni adaptar.
Un Abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
