Fic

Historias de Albert y Candy

Si tú no estás aquí

Por Mayra Exitosa

En el rescate de Candy había sido trasladada cerca de la ciudad, más cuando las personas que perdieron sus casas, les asignaban un nuevo sector con áreas más habitables, parte de la reconstrucción que el gobierno ofrecía, sin embargo, uno de los hombres que había estado en el rescate era viudo y había perdido a su esposa e hijo, por lo que pretendía hacerse cargo de la rubia bonita que estaba seguro también era viuda como él, ya que estaba solita y nadie la había ayudado por lo que deseaba darse una oportunidad con ella de rehacer su vida y darle su apellido al pequeño William y anhelaba llevarla a su propiedad, por lo que hábilmente en la eliminaba de la lista para ser el quien se la llevará al final día.

- ¿Qué haces Rupert? - Nada, revisaba la lista de las familias que vamos a reubicar en Kentucky. - A mí me tocó el traslado de familias a Mississippi. Me gustaría ir a despedirme de la hermosa madre, pensé que, con el vídeo, aparecerían sus familiares. - No me he enterado de que tenga familia, solo una vecina y ni ella ha venido a verla.

En el hotel aún lejos del centro de atención a los damnificados, Anthony insistía en esperar a un vehículo todo terreno que había rentado para ir por ella y su hijo en la mañana, por lo que convencía a su tío de que descansará esa noche, sin embargo, William ya había esperado meses para pedir perdón a Candy, su corazón ya no resistía esa angustia, por lo que sin avisar se iba en un taxi hasta el centro de apoyo, preocupado por saber si ella estaría dispuesta a perdonarlo, porque si no lo hacía el ya no querría vivir sin Candy a su lado.

Rupert que estaba encargado del traslado de las familias a su nueva distribución, deseaba finalizar para ir por la joven y su hijo para llevárselos con el. En una competencia imaginaria los vehículos de William y Rupert circulaban de diferentes rumbos yendo al mismo lugar hasta el centro de atención a damnificados, donde Candy aún dormía tras unas cortinas para que no la molestaran, pero el llanto de su hijo la hizo levantarse con un dolor interno por las puntadas que tenía entre sus piernas, su toallita sanitaria estaba colmada por lo que tenía que cambiarse y asearse, mientras el pequeño se tranquilizaba solo estando en el pecho de su madre en su boca, así hábilmente Candy tomaba la cobija y lo acababa en su cuerpo tomando un cuadro de aluminio que fungía como ayuda para caminar por unos cincuenta metros hasta el sanitario y hacer el cambio de sus compresas femeninas, darse un poco de atención y regresar aunque al ir caminando notaba que todo estaba solitario y ya no había personas dentro del gimnasio que era parte de lo adaptado para transformar en punto de reunión de todos los que se habían quedado sin hogar.

- Tranquilo mi amor, tu come, mami tomará agua y buscará la forma de ver dónde están las personas y nuestras cosas. Habrá que cambiar tu pañal cuando termines de comer, pequeño glotón, tu padre y yo somos de buen comer, como tú.

La llegada de Rupert al gimnasio viéndolo totalmente solitario hacía escuchar sus propias pisadas y ver la cama donde la había dejado separada y escondida de los ojos de los demás, le daba una sensación de impotencia, rabia y coraje porque alguien se le había adelantado, cuando él ya se había llevado a su auto todos los regalos, cajas de leche y pañales, ¿cómo era posible que se fuera sin sus cosas?

Salía yéndose bastante enfurecido preguntando en radio donde se encontraba la joven madre para llevarla a su reubicación, a lo que nadie la encontraba porque no estaba en la lista de los trasladados ya que el mismo la había eliminado.

La alarma de tornado se escuchaba por todo el sector, uniéndose a los sonidos de las alarmas de otro bloque de la ciudad, una a una se iban encendiendo, estaba obscuro pues ya era de noche, el sector inundado estaba a kilómetros del lugar, pero ahora era diferente, ya no era un huracán categoría cuatro, era un tornado categoría tres, que paseaba sorprendiendo a todo aquel que no se encontraba cerca de la ciudad, donde las alarmas infundía terror al ignorar por dónde llegaría el remolino anunciado.

Candy escuchaba el ruido ensordecedor, con toda la fuerza que le quedaba aceleraba sus pasos, inconsciente de no lastimarse sino de buscar un sótano de resguardo para ella y si hijo, se asustaba al no conocer nada de ese lugar, ni siquiera donde se encontraba la salida.

Anthony recibía el sonido de alarma y se iba a la habitación de su tío, el cual no se hallaba, alarmado hablaba con sus primos y Johnson informando que había un tornado tres o cuatro acercándose al hotel y los estaban evacuando, pero su tío no estaba en el hotel y tenían media hora de haber llegado. George molesto gritaba en el parlante de la llamada ensordeciendo a los tres que tenían las orejas pegadas a los auriculares,

- ¡No! por esa razón les dije que no invertimos allá, es un sector muy complicado para las inversiones, siempre tienen algo extra después de una tragedia.

- ¡llámalo! dile que Candy y su hijo deben estar resguardados, que no debió salir.

Archie miraba el teléfono y se quedaba en silencio. Stear se preocupaba al escuchar nervioso a Anthony y Johnson soltaba lágrimas angustiado, porque William no se iba a detener hasta ir por su mujer.

Continuará...


Gracias por sus comentarios, deseando les siga gustando esta historia.

Gracias por su apoyo, al respetar y leer mis historias sin copiar ni adaptar.

Un Abrazo a la Distancia

Mayra Exitosa