LOS GRANDES ÉXITOS DE BUSHIROAD
Capítulo 2: El enfrentamiento (BanG Dream!)
Basado en un caso verdadero sobre rivalidades de facciones políticas que son inenarrables de contar, implicadas en un par de personajes de Bandori quienes quieran cobrar revancha como ultras hasta acabarlas con una de ellas.
Advertencia: Este fic no es aconsejable para menores por su contenido político y lenguaje soez.
Nota: Este texto fue rescatado del mismo que antes era publicado por separado.
Estamos en un concurrido distrito del gran Tokio, aquí acontece esta historia que sin lugar a dudas golpeará fuertemente el corazón de las familias. Ran Mitake vive sola con su padre y desde pequeña ayudó a él en casa.
Por razones sociológicas que no es pertinente considerar ahora desde un tiempo a esta parte han llegado al país del sol naciente corrientes de posguerra, fundamentalmente nazistas que se esmeran en reivindicar la figura de Hitler con todo lo que ello implica y como es lógico en una sociedad viva, una acción trae consigo una reacción y estos grupúsculos han tenido sus opositores: los punks, los antifascistas, los skinheads y todos quienes bajo el rótulo subrepticio de superhéroes se han otorgado la misión de salir en defensa de los más indefensos. Más allá de quienes adueñan la verdad solo ha quedado entre sus luchas una estela de violencia que crece peligrosamente en Japón.
Por supuesto, estos grupos se enquistan indistintamente en todos los rincones del país, se preparan para la lucha; poseen este ataque al poder y están dispuestos a todo con tal de mantener una sociedad nacionalista, de razas perfectas, de orden extremo, de una comunidad que piensa primero en ella y después en las demás. Son xenofóbicos en algunos casos; racistas en otros, pero por sobre todo fundamentalistas.
Ran es en apariencia una joven común y corriente, pero desde hace años guarda celosamente en su corazón un placer culpable, es en esencia una punk; ante dogmáticos, intencionadamente vanguardista, critican a la sociedad por condiciones y doctrina, ahórrese en las modas y desprecia la manipulación mediática, y sin lugar a dudas son naturales opositores a los denominados neonazis.
En una casa alquilada dos amigas de la infancia residen juntas, una de ellas, Kaoru compró el libro "Mi Lucha" ocultando sin recriminación a su compañera de hogar, Chisato.
Chisato: Kaoru-san, está servido. Apúrate que se va a enfriar.
Kaoru: Ya voy.
Chisato: ¿Qué estás haciendo tan encerrado ahí?
Kaoru: ¡Estoy estudiando, ya voy!
Chisato: ¿Tienes examen mañana?
Kaoru: Estaba leyendo un libro.
Chisato: Si sé, pero te pregunté si tienes examen.
Kaoru: No.
Kaoru Seta vive sola con Chisato Shirasagi; su padre era un hombre castigador que la abandonó a los cuatro años, está terminando el tercero de preparatoria, es una estudiante aventajada, es tranquila, introvertida y de ideas muy fijas. Por su parte, Ran ha ido sacándose el peso de la crítica y tímidamente comenzó a vestir más de acuerdo a lo que piensa. Ser punk, más allá de un concepto intelectual es un orgullo, por tanto quienes se inspiran en sus principios deben mostrarse sin vergüenza ni pudor ante la sociedad.
Desde una plaza de juegos, la consentida joven Seta lee aquel libro nacionalsocialista influyendo en su mente su reservada personalidad; una rubia de similar estatura le consulta a la del cabello púrpura sentada en el césped al lado del tronco de un árbol.
¿?: Hola, disculpa. ¿Te puedo hacer una pregunta?
Kaoru: Sí.
¿?: ¿Te gustó el libro?
Kaoru: No sé, porque voy a la mitad.
¿?: No, me refiero a "Mi Lucha" de Hitler.
Kaoru: ¿Y cómo sabes tú que yo leí ese libro?
¿?: El otro día fui a la feria y te vi comprando.
Kaoru: Ya, ¿y por qué quiere saber si me gustó o no?
¿?: Mi nombre es Satou Masuki, me dicen MASKING. Soy del Sukeban, ¿te dice algo eso?
Kaoru: ¿Sukeban?
Masuki: "Sukeban Sukeban". ¿Has oído hablar de nosotras?
Kaoru: Sí claro.
Masuki: Habitualmente nos dicen delincuentes, por eso quería conversar contigo. Si compraste el libro es por algo, ¿no?
Kaoru: Sí, lo leí y me gustó.
Masuki: ¿Te identifica con sus postulados?
Kaoru: Mucho.
Masuki: ¿Te gustaría ser parte de nosotras?
Masuki (Sato) se hace llamar "MASKING", es una estudiante que tiene como misión reclutar a quienes demuestra una obligada el mismo pensamiento que unen a los nazis, ya había consignado a Kaoru y ahora la está llevando a su secreta guarida con el fin de tentarla definitivamente.
Masuki: Hola. Bueno, este es el taller donde hacemos nuestras cosas, hacemos grafitis, lienzos, panfletos. Vamos.
Líder: La idea es poder cambiar la mentalidad de nuestro país, a todos nosotros nos interesa principalmente Japón. Todos los que estamos acá amamos nuestra patria.
Masuki: Ya le dije que somos antisociales nacionalistas.
Líder: Las "Sukeban Sukeban", como se nos llamamos nosotros seguimos exactamente la misma ideología nazi. La única diferencia es que no somos racistas.
Masuki: Por eso lo traje, porque la vi interesada la doctrina de Hitler.
Kaoru: Sí, la verdad es que siempre me cautivó en su figura y me gusta leer las cosas que se dicen de él, y también por supuesto lo que él escribió, por eso compré el libro "Mi Lucha".
Líder: Sin nosotros no hacemos algo para cambiar esto nadie lo va a hacer. Las calles están llenas de putas, maricones, travestis, mendigos, todos delincuentes.
Masuki: Los increpan nuestra sociedad.
Líder: Y nuestros otros enemigos son los punk, una manga de ignorantes desadaptados, drogadictos, borrachos, de partida, es de ellos que tenemos que cuidarnos.
Masuki: Bueno, ¿qué te parece?
Kaoru: Qué quieren que le diga, me siento completamente identificada con lo que dicen y estoy totalmente de acuerdo.
Del otro lado, la pandilla liderada por Ran toma una vivienda desocupada en horario nocturno para hacer sus propias intenciones: convertirla en "casa okupa".
En Tokio y en todos los lugares donde la tendencia de los punk emerge como una alternativa de expresión, estos jóvenes acostumbran a apoderarse de casas deshabitadas que desde luego ocupan con diversos motivos. Son las llamadas "casas okupa" cuyo destino desde luego a veces riñen con la vecindad.
Los punk tienen una tocata y todos los esfuerzos están destinados a reunir fondos su pretexto de obras sociales, de ahí que no le importa que sus espectadores paguen con arroz, azúcar o tallarines. Por su parte los nazis, fiel a sus principios a menudo se preparan para hacer las barridas, método de limpieza que los hace marcar presencia cuando se trata de eliminar de esta sociedad a todas sus "lacras", que son precisamente los punk, los delincuentes, las prostitutas, los drogadictos, los vagabundos y los travestis.
Masuki: ¿Cómo está de ánimo?
Kaoru: Bien, ¿por qué?
Masuki: Te vinimos a buscar porque vamos a hacer una barrida.
Líder: Hora de buscar rameras.
Masuki: Sí.
Líder: A esta hora salen.
Masuki: ¿Qué dices?
Kaoru: Vamos.
Masuki: Sube.
Con esta decisión Kaoru comienza a ejercer de hecho el verdadero sentido que tienen sus pares para estar unidos, sin saber que esta es un espiral de violencia sin retorno y lo que es más, deja en ella una profunda huella.
Masuki: Mire.
Kaoru: Oye, pero si es una mujer.
Masuki: Estás loco, es un travesti.
Líder: Vamos.
Los neonazis logran atacar a un transexual a palos y golpes hasta dejarlo grave y agonizado. El resto se fugan en automóvil.
Masuki: ¡Si te volvemos a ver prostituyendo te matamos, concha de tu madre!
El otro día, la líder de Afterglow trae un periódico matutino sabiendo de la compleja situación xenófoba titulada en la prensa como "Travesti sufre sangriento ataque: Homofóbicos estarían atacando a transexuales".
Ran: Estos raros están enfermos de la cabeza, están todos locos.
Tsugumi: ¿Y sabes quiénes fueron ellos?
Ran: Bueno, y a mí que me parece, si estos malditos son los que odian a los travestis, ¿no?
Himari: Travestis, allá los mendigos también, no ves que casi matan a un viejo que vivía debajo del puente.
Ran: Esos perros nazis, hay que matarlos todos.
Tsugumi: Así estos locos nos tienen miedo, nos salen a la plaza, salen todos brutos esos malditos.
Ran: Bueno, nosotros también porque nos tienen a todos identificados.
Himari: Igual tomamos otra cervecita.
Tanto Ran como Kaoru mantenían un secretismo absoluto en relación a sus ideologías, Kaoru fue detenida por estar pegando carteles en el centro de Chiyoda y fue Chisato quien tuvo que auxiliarla.
Chisato: ¿Cuántas veces te he dicho que no te metas en leseras?
Kaoru: No pasa nada, oh.
Chisato: ¿Cómo que nada?, si no te voy a buscar te dejan detenida hasta el lunes.
Kaoru: Preocupo no más y usted le crees todo.
Chisato: ¿Y qué te dado ahora por andar rayando las calles?
Kaoru: ¿Y tuvo que pagar algo?
Chisato: No, pero el oficial me dijo que a la segunda te dejan presa en el calabozo.
Kaoru: ¿Y qué le dijo de los demás?
Chisato: Que si no lo vienen a buscar los demás papás, los dejan detenidos hasta el lunes. Mira, allá está la estación.
Kaoru: Pero vámonos a pie. ¿Por qué vamos a gastar en el metro?
Chisato: Si supiera cuánto me duele los pies, estaba toda la mañana tratando de arreglar esto. No, vámonos en el metro.
En la base secreta de los ultraderechas, toda la agrupación ven un sublime documental que ya saben desde el principio de esta historia; Kaoru estaba entre los súbditos que defienden su ideología.
Líder: Esta es la doctrina que vamos a seguir, somos todos orgullosos de ser japoneses. ¡Que viva nuestra patria! ¡HEIL!
Todos: ¡HEIL!
Kaoru ha tomado cada vez más en serio su militancia en el grupo, tanto es así que cada vez que llega un integrante nuevo asume en forma natural la misión de guiarlo y hasta educarlo cuando están fuera de la escuela o de la universidad.
Maya: Yo tomo el ómnibus aquí en la esquina.
Kaoru: Ya, nos vemos mañana.
Maya: Nos vemos mañana, ¿va a llegar temprano?
Kaoru: Sí, como las doce.
Maya: Adiós.
Kaoru: Adiós.
La pelivioleta camina hacia la casa sola tras despedir a su nueva recluta, Maya Yamato, sin pensarlo dos veces y al caer la noche ignora que alguien la persigue, y oyendo unos silbidos cercanos desde una calle oscura fue rodeada por sus enemigos, los punk, liderada por Ran llevaban cadenas para liquidarla a sangre fría. Los golpes y las patadas fueron brutales para Kaoru ante esas radicales, hasta que una patrulla policial los intercede advirtiendo a su víctima un escarmiento de parte de la vocalista de Afterglow antes de la huida.
Ran: Te salvaste, concha de tu madre.
La ex miembro de Hello Happy quedó malherida con sangre en la boca y un ojo morado izquierdo, pudo recapacitar de regreso a su hogar. En tanto que su rival disfrutó toda la noche en una fiesta obviando esto.
Ran es una hija muy responsable y es a pesar de su suerte de doble vida nunca falla en sus estudios, ni menos a su padre a quien le ayuda en forma permanente en la casa. Por eso este hombre para quien Ran es considerada una hija ejemplar no hizo cuestión porque se quedó dormido.
Pasó el tiempo, pero un día Chisato barre el piso de la casa donde acoge a su pareja y al acomodar el futón de Kaoru en el armario descubrió que había encontrado en el suelo el libro de Adolf Hitler (Mi Lucha); además de encontrar panfletos subversivos relacionados con el nacionalsocialismo. En cambio, la del cabello morado ingresa a su hogar en espera de sus amigos fascistas a buscar algo, pero es interrumpida por la rubia exhibiendo los materiales prohibidos por la sociedad.
Kaoru: Hola.
Chisato: ¿Me puede explicar de qué se trata esto?
Kaoru: ¿De dónde sacó eso?
Chisato: Estaba debajo del armario.
Kaoru: Es un libro, ¿qué tiene?
Chisato: ¿Y estos panfletos?
Kaoru: Oiga Chisato, hasta cuándo le voy a decir que no tiene que andar hurgueteando en mis cosas. Saben chicos, yo voy más rato. Ahí lo alcanzo. Nos vemos.
Chisato: Kaoru-san, ¿qué está pasando?
Kaoru: Nada Chisato-chan, si son mis amigos.
Chisato: Mira, no me gusta nadita tus amistades
Kaoru: Chisato, usted no puede hablar así de ellos, ni siquiera los conoce.
Chisato: Ya te dije que no quiero conocerlos, con ese atuendo que tienes seguro que tiene que ver con esto.
Kaoru: Mire, ese es un libro que yo me conseguí, pero que no tiene nada de malo.
Chisato: Kaoru, ¿cuántas veces te he dicho que yo no quiero que te metas en tonterías? ¿Oíste?, y dile a tus amigos que no te vengan a buscar acá a la casa, porque no quiero que la gente del barrio ande hablando de eso.
Kaoru: Bueno, está bien.
Chisato: Toma, y no te olvides que yo he trabajado y he luchado para que tú seas una persona decente, ojalá un profesional, y que no andes paseando con esos tontos.
Kaoru: No seas tan prejuiciosa. Estoy seguro que si usted lo conociera sabrían las buenas personas que son.
Chisato: Ya te dije que no quiero conocerlos. ¿Quieres algo de comer?
Kaoru: No, se me quitó el hambre.
Aprovechando que su pareja trabaja de peluquera, Kaoru, más valentonada y convencida porque no decirlo también orgullosa de ser uno más del grupo usó la indumentaria de Chisato y se cortó el cabello. Este simple detalle es como una arenga a la lucha, es como aceptar al enemigo sin vergüenza.
Luego de una batalla campal nocturna entre punks y nazis, la pelivioleta pudo divisar a la líder de Afterglow durante la riña, con la intención de que algún día cobraría revancha por la golpiza en la que fue propinada.
AL DÍA SIGUIENTE...
Chisato: ¿Y para dónde vas que te arreglas tanto?
Kaoru: Voy a juntarme con los chicos en la plaza.
Chisato: Cuidadito con andar metiéndote en líos.
Kaoru: ¿De cuándo he dado algún problema yo, Chisato?
Chisato: Sí, cuando te detuvieron y te tuve que ir a sacar. Te juro que rogaba todos los santos cuando iba a la comisaría, me imaginaba lo peor.
Kaoru: Pero es una tontería, Chisato. Usted cree que si me hubieran detenido por algo grave me habrían dejado libre. ¿Qué? ¿Qué pasa ahora?
Chisato: Mira, ese corte de pelo todavía no me lo puedo tragar.
Kaoru: Ja, a ver. ¿Qué tiene?
Chisato: En realidad con esa ropa que te pone el corte de pelo es lo de menos.
Kaoru: *Risas* Pero eso no tiene porqué con tanto problema, Chisato-chan, usted tiene que confiar en su pareja, todo es una moda y no tiene nada de malo.
Chisato: Si fueras una moda andarías en todos iguales. Con esas ropas, en realidad más bien parece un uniforme.
Kaoru: *Risas* Ya, usted qué.
Chisato: No llegues muy tarde.
DE NOCHE...
Maya: Hola.
Kaoru: Menos mal que viniste.
Maya: ¿Estáis hace mucho rato?
Kaoru: ¿Estás lista o no?
Maya: ¿Para qué?
Kaoru: ¿Cómo que para qué? A una barrida (de idols).
Maya: ¿Las dos solas?
Kaoru: Sí, si hay más personas no me va a dar cuenta si sirves o no.
Maya: *Le muestra un martillo* Cuando tú quieras.
Kaoru: Vamos.
Las dos chicas joviales persiguen a una pareja de idols que una de ellas cae al suelo, para ser atacada por ellas con brutalidad; la víctima habría sobrevivido de los martillazos.
Kaoru: Ja. Cómo corría la "yegua".
Maya: Era más viva la loca.
Kaoru: Igual le dimos a la idol.
Maya: ¿Cómo estuve?
Kaoru: El ser tu primera vez no estuviste nada malo. Vamos a tomar algo a la plaza.
Maya: ¿Más cerveza? ¿Dónde nos sentamos?
Kaoru: Mira quién está ahí.
Ran: *En estado de borrachera* Pórtate bien, pórtate bien.
Estas jóvenes ya divisaron a Ran y todo indica que es el momento de saldar deudas. Es aquí cuando no existen ganadores ni perdedores, ni buenos ni malos, porque las razones que desatan la violencia no tienen otra explicación que demostrar caprichosamente su íntima cuota de poder. Sólo que ahora las consecuencias pueden ser fatales.
Kaoru: Vamos.
Ran entendió que ya era hora de regresar a su casa, ignoraba que había sido en cierta medida marcada por sus adversarias quienes tuvieron la paciencia de esperarla, aquí ya no hay otro motivo que una venganza personal. Este es el principio del final, aquí la violencia puede no tener límites.
Ran: ¿Qué anda?
Maya: ¿Tiene fósforo?
Ran: Encendedor tengo.
Maya: ¿Quieres unos (cigarrillos)?
Ran: ¿Sí?
Maya: Tengo, ¿quieres?
Ran: Ya, ¿y a dónde?
Maya: Lo tengo más allá sí. ¿Vamos?
Ran estaba con una alta ingesta de alcohol en el cuerpo y no tuvo raciocinio por lo mismo para reconocer en sus eventuales amigas nada menos que a su más enconada rival.
Kaoru: Oye, ¿qué opina del nacionalsocialismo? (bis)
Ran: Que... que yo mataría a todos esos conchas de su madre, o sea... ¡AH!
En un acto de cordura, la pelivioleta le apuñala a la líder punk mientras que la pelicastaña usa violentamente con el martillo que había usado en aquella barrida; Ran se defiende de las heridas profundas y golpes poniéndose de pie, igualmente es sucumbida por sus rivales.
Más de diez martillazos y dieciséis puñaladas en el cuerpo terminaron por aniquilar a esta joven indefensa que quedó sangrando su agonía en un sitio desolado.
Esa noche, un 7 de mayo, el señor Mitake, el padre de Ran partió a su trabajo como de costumbre antes que amaneciera, tenía la íntima esperanza de encontrar a su hija, a su eterna compañera en el trayecto camino a casa; pero no fue así. Sin embargo, sin proponérselo y en un acto que sobrepasa toda coincidencia quedó averiado con su vehículo justo a unos 20 metros de donde la joven yacía agónica, no sintió sus últimos quejidos y su auxilio silencioso no pudo ser escuchado. Él partió sin su hija al trabajo ignorando que nunca más lo volvería a ver.
Un llamado telefónico de un ciudadano de Tokio, a las 7:35 de la mañana, alertó a la policía sobre un hallazgo en un lote baldío en Meiji. Claramente de acuerdo a su informe se trataba de una joven que había muerto desangrada por múltiples puñaladas.
Comisario: (...) Vamos de inmediato para allá, gracias por llamar.
Detective: ¿Qué pasó?
Comisario: Parece que mataron a una joven punk.
Ahí estaba el cuerpo sin vida de Ran Mitake, de 19 años. Las heridas en su pecho eran clara señal de la horrenda bestialidad con que fue atacada, una suástica en su mejilla derecha fue la evidencia que su victimario dejaron sin vergüenza. Como si fuera un orgullo haber cobrado venganza de esta manera, más allá de la violencia, una acción fundamentalista del cual sus agresores intimidan así a sus próximas víctimas; no hay aquí el menor sentido de humanidad.
En plena mañana, Kaoru se dirigió al hogar de MASKING nerviosa por ese altercado criminal.
Masuki: Hola. ¿Qué andas haciendo a esta hora? ¿Qué pasó?
Kaoru: *Le muestra sus heridas en la mano derecha* Estoy jodida.
Masuki: ¿Qué hiciste?
Kaoru: Eché a una.
Masuki: Pasa. Siéntate.
Kaoru: ¿Te acuerda de aquella Afterglow que junto con otras dos me pegaron hasta que me dejaron botada en el suelo?
Masuki: Si algo supe.
Kaoru: Bueno, a la que llevaba era una tal Ran y anoche la encontré, estaba solita la zorra.
Masuki: ¿Y andaba con alguien más?
Kaoru: Sí, andaba con Maya, fuimos a hacer una "barrida idol" y después nos fuimos a la plaza, teníamos ganas de tomar algo, así que nos metimos en un bar-karaoke y ahí está esta puta muerta desangrada.
Masuki: ¿Y lo pelearon?
Kaoru: No, la esperamos, porque estaba a punto de salir y hablamos con ella, la engrupimos, la llevamos para otro lugar y ahí le dimos.
Masuki: ¿De verdad la mataron?
Kaoru: Le enterré el cuchillo hasta que me cansé, y como ella seguía contestando y ahí nos transcurrimos que esta mierda se estaba sangrando.
Masuki: A flor de piel. ¿Los vio alguien?
Kaoru: No, no vio nadie. *Saca de su bolsillo la navaja* Ahora necesito que me ayudes a esconder esta cosa, por favor.
Masuki: Todavía tiene sangre y tú también. Va a tener que huirte.
Kaoru: Sí claro, si pienso irme por unos días, y si algunos de los chicos preguntan por mí le cuentes lo que pasó allá.
Masuki: Haré lo que hago, si tienes alguna información te aviso. Adiós.
Como una manera de eludir a la policía, Kaoru volvió a la universidad de Meiji, los días siguientes pasaron sin novedad. Sin embargo, la prensa no escatimó calificativos para la autora de este horrendo crimen. La dureza de espíritu de esta mujer le permitió llevar sin problemas su condición de estudiante sin generar sospechas.
Kaoru: *Hablando por teléfono* ¿Hola? Sí, Chisato. No, ¿qué pasó? Sí, no se preocupe. Bye.
"Joven cantante fue apuñalada: Cuerpo de la víctima fue hallada a metros de su domicilio", ese fue el titular en una sección de portada de un periódico.
Los días pasaron y esto dio entender que el o la autor(a) del crimen quedaría impune, ante este escenario Kaoru volvió a casa el fin de semana como era de costumbre y fue donde Chisato, para avisarle de su llegada.
La policía hizo una acuciosa investigación, hubo muchas evidencias que determinaron los pasos a seguir. Fueron entrevistados varios punk y nazis, creando un marco de referencia más certero con el/la posible victimario(a), pero lo que más entró en la acción policial fue un llamado anónimo que delató a Kaoru flagrantemente. De acuerdo a sus dichos, se trata de un ex nazi quien actuó de esta forma luego de sentirse amenazado.
Oficial Takagi: ¿Seta Kaoru?
Kaoru: Sí.
Inspector Megure: Nos va a tener que acompañar.
Kaoru: ¿Pero por qué? ¿Qué pasa? ¡Ah! ¿Pero qué pasa?
El 13 de mayo, a las 12:15 minutos, la policía detuvo a Kaoru quien no tuvo escapatoria ni argumentos para demostrar que no tenía nada que ver en dicho crimen. Sin embargo, ante la solidez de la investigación policial no pudo menos que reconocer su autoría en la muerte de Ran Mitake; lo propio aconteció minutos más tarde con su compañera Maya Yamato.
ACTUALIDAD
Desde hace dos años y cinco meses Kaoru cumple condena en la cárcel de Tokio, en iguales circunstancias está Maya Yamato, que al momento del crimen era menor de edad. Esa que va acompañada del gendarme que lo trae la entrevista es la verdadera Kaoru Seta, ahora de 20 años; aun mantiene el rictus de mujer dura que la caracterizó cuando ingresó al grupo nazi. Este fue su particular testimonio.
Extrañamente y para colmo, sus fans quedaron desilusionadas al enterarse del hecho que conmovió todo Bandori, especialmente Rimi y Himari que esta última fue la más choqueada porque su (ex) ídola mató a su propia amiga de la infancia (Ran); ninguna de ellas aparecen en la historia.
Estas jóvenes fueron condenadas por homicidio calificado. Maya Yamato, a 7 años y 182 días; en tanto que Kaoru Seta estará privada de libertad durante 15 años y un día.
Trivia: Los personajes del Detective Conan (Inspector Megure y Oficial Takagi) aparecieron en esta historia como cameo.
Continuará...
