LOS GRANDES ÉXITOS DE BUSHIROAD
Capítulo 6: La inculpada (BanG Dream!)
Dos líderes de cada una quienes habían sido separadas de sus seres queridos en su tormento pasado; con el tiempo ignoran del reencuentro post-Budokan que se aliaron estas protagonistas, hasta que un inusitado robo formaron una cruenta enemistad entre estas bandas rivales.
Advertencia: Este fic puede contener groserías.
Nota: Este texto fue rescatado del mismo que antes era publicado por separado.
EN EL PASADO...
En la vida existe una correlación de hechos que determinan nuestra existencia todo lo que somos como adultos, por cierto, tiene que ver con nuestro pasado y particularmente con nuestra niñez, en efecto no está ajena a las consecuencias que puede tener una infancia traumática; la señora Minato es ejecutiva bancaria y es casada, pero le ha sido infiel y ahora prepara sus maletas porque ha decidido marcharse con su amante.
Sra. Minato: No encontré mi camisa negra. ¿No la viste?
Sr. Minato: Seguramente la dejaste donde el "amiguito".
Sra. Minato: ¿Y la niña?
Sr. Minato: Está afuera, me imagino que le contaste todo, ¿no?
Sra. Minato: ¿Qué quieres que le cuente?
Sr. Minato: La verdad, que la va a dejar sola porque te vas con otro.
Sra. Minato: Vos estás enfermo, es una preadolescente, no tiene nada que entender. Eso son problemas nuestros.
Sr. Minato: No sé cómo pude ir tanto tiempo contigo.
Sra. Minato: Mejor me quedo callada.
Sr. Minato: ¿Y cuándo haces de otra manera? Siempre te quedaste callada, siempre. Si no fueras porque yo te pillé con ese puto todavía me estarías engañando. Soy una mierda vos.
Sra. Minato: Te das cuenta que con vos no se puede conversar.
Sr. Minato: Sabes que más, si te vas a ir ándate de una vez por todas, ándate. Yo ya no tengo nada más que hablar contigo.
Lamentablemente, la señora Minato abandona del hogar a costa de su ex no sin antes despedir a su hija Yukina que, en ese momento estaba regando en la entrada.
Sra Minato: Adiós Yukina, nos estamos viendo.
Yukina: ¿A dónde va a ir, mamá?
Sra Minato: Tengo que hacer.
Yukina: Vuelve luego para que juguemos.
Sra Minato: De ahí. –Se despide la señora Minato.
Sin querer, esta menor dejó de regar cerciorando los pasos de su mamá y la siguió, ésta abordó en un taxi junto a su amante besuqueando y para sorpresa de Yukina, reveló que su querida progenitora era infiel y era la última en enterarse sobre esta separación familiar.
Yukina: ¡Mamá, mamá!
De vuelta a su casa y ya sabida la situación, prefirió callar.
Sr. Minato: Vaya a ponerse el uniforme, mi amor, que ya es la hora.
Yukina Minato no pidió explicaciones, pero tampoco nadie se las dio; así creció con esa imagen grabada fuego en su alma.
Kasumi Toyama, otra niña que tempranamente debe asumir los errores de sus padres como propios y probablemente son cientos, quizás miles los que tienen que aceptar la ruptura de la familia como algo natural.
Sra. Toyama: Kasumi, anda a avisar a tu papá que está listo el almuerzo.
Kasumi: ¿Y dónde está?
Sra. Toyama: Donde el tabernero debe estar, como sea te lo traes. ¡Apúrate, niña!
Kasumi: Sí ya voy.
La entonces futura guitarrista se dirigió a un bar–restaurante cercano a la casa, donde se encontraría su padre.
Kasumi: Señor, ¿ha visto a mi papá?
Tabernero: Tu papá está al fondo.
Kasumi: Ah ya, gracias.
Yendo a rastrearlo y sin sorpresa alguna, aquel hombre estaba dormido al beber unos buenos tragos de más.
Kasumi: Papá, papá. ¡Papá!
Sr. Toyama: ¿Qué pasa?
Kasumi: Está listo el almuerzo.
Sr. Toyama: No tengo hambre.
Kasumi: ¡Papá! ¡Papá, despierta!
Sr. Toyama: ¿Qué pasa?
Kasumi: Vamos, vamos.
Como no es la primera vez que ocurre estas situaciones, este señor, desempleado, ha frecuentado como más de 10 veces en el mismo sitio la borrachera. Ya en casa se lava la cara tratando de quedar lúcido mientras su hija mayor hacía deberes; no así su esposa que le dio un ultimátum a él en plena discusión.
Sra. Toyama: Toma. –Le entrega su mujer una toalla limpia a su pareja y guarda silencio seriamente.
Sr. Toyama: ¿Y a vos qué te pasa que me miras con esa cara?
Sra. Toyama: Se acabó.
Sr. Toyama: ¿Qué se acabó?
Sra. Toyama: Te pedí de mil maneras que hiciera algo, pero te dio lo mismo.
Sr. Toyama: ¿Me podrías hablar más claro que no te estoy entendiendo nada?
Sra. Toyama: Me prometiste que iba a dejar el trago. Te saqué hora con el doctor, pero nunca fuiste.
Sr. Toyama: Otra vez andas con esa. Yo no voy a ir, ¿entendiste? Yo no voy a ir.
Sra. Toyama: Si es así, agarra tus cosas y te vas de la casa.
Sr. Toyama: ¿Y por qué me tengo que ir?
Sra. Toyama: Porque esta es mi casa, porque no quiero vivir con un borracho, porque me cansé, ¿me entendiste?
Sr. Toyama: ¿Me está echando?
Sra. Toyama: Sí.
Sr. Toyama: ¿Ah?
Sra. Toyama: Sí, te estoy echando.
El padre de Kasumi (y de Asuka) no tuvo otra alternativa que partir, solo que con ellos se olvidó para siempre de sus hijas ya que nunca más volvió.
15 AÑOS DESPUÉS...
El tiempo pasó y tanto Yukina como Kasumi, estas dos niñas que no tuvieron referentes paternos –o maternos– buscaron fórmulas particulares para revertir su proyección de vida y compensar sus falencias afectivas. Así comienza esta historia que se inserta en el mundo de las autodenominadas RAISE A SUILEN.
Tres integrantes de esta conformación (PAREO, CHU2 y MASKING), de pensamientos radicales y extremistas como si fuesen fascistas o anarquistas rocían combustible a un homeless dormido ubicado en una calzada de un concurrido distrito y le encienden fuego ante las miradas inherentes de aquellas mentes enfermizas, de pronto, un grupo de góticas fue a encarar en contra de sus enemigas.
Ako: ¡RAS mariconas de mierda!
Un vagabundo quemado gratuitamente por las RAISE A SUILEN es salvado por otro grupo llamado Roselia, que vistiendo casi con las mismas características defienden según ellas los derechos de los obreros y de la gente; se autodenominan las "multi-góticas", entre ellas está Yukina Minato, aquella niña abandonada por su madre.
La líder de Roselia y tres de sus miembros rescatan al desamparado hombre en estado grave urgiendo ayuda; Ako y Sayo fueron a perseguir hacia sus rivales que huyeron con rumbo desconocido.
Ako: Son las mismas raritas de siempre.
Sayo: Hay que llevarlo al hospital, busque un taxi. ¿Andáis con dinero?
Yukina: Da lo mismo. ¡Consigue un taxi! Tranquilo, no te muevas.
El vago fue trasladado e inmovilizado en taxi a un hospital solo con las piernas calcinadas de segundo grado, afortunadamente estable gracias al gesto colaborativo de Roselia.
Kaori Toyama, la mamá de Kasumi, la otra niña que vio partir a su padre y que nunca más lo volvió a ver. La vida de ambas pequeñas tiene un paralelismo irrefutable, les ha sido difícil insertarse en el sistema; Kasumi está aún estudiando, pero no es precisamente lo que más le gusta.
Sra. Toyama: Kasumi.
Kasumi: *Desvelando en su cama* ¿Qué pasa?
Sra. Toyama: ¿Cómo qué "qué pasa"? Todavía no te vas a la universidad.
Kasumi: Oh, me quedé dormido.
Sra. Toyama: Oye, ¿cómo puedes ser tan irresponsable?
Kasumi: Ya, si me voy de inmediato.
Sra. Toyama: Seguro que te van a dejar entrar, mira la hora que es.
Kasumi ve el reloj indicando que eran la una para las diez de la mañana.
Kasumi: Oh. ¿Qué hago ahora?
Sra Toyama: Toda la vida lo mismo, ¿ah? No sé quién saliste tan floja, no te pienso ir a dejar a la universidad porque se me cae la cara de vergüenza. Ya, sácate la ropa y anda a ayudarme a la cocina hacer mejor.
Yukina Minato terminó la enseñanza superior y egresó de su universidad, pero la necesidad de responder al hijo que tuvo furtivamente con su pareja la obliga a trabajar, Yukina vive de allegada en casa de su padre y como no tiene –mucha– profesión acepta dinero como venga. Ahora está de ayudante de ventas en una tienda por departamento donde por supuesto gana el mínimo.
Yukina: Esta es la última carga de mercadería. Disculpe jefe, le puedo dar una palabrita.
Empleador: Sí. ¿Qué pasa?
Yukina: Que no sé si se acuerda que lo mandé el otro día.
Empleador: No, no me acuerdo.
Yukina: Que usted sabe que aquí uno no gana mucho y con los gastos del transporte y la comida no me está alcanzando.
Empleador: ¿Quiere un aumento? Ya dije que aquí se gana lo que se gana y si no te gusta, la puerta es bien ancha.
Yukina: No, no quiero un aumento, era solo ver me puede hacer un adelanto. –Ofrecía ella argumentando su situación personal.
Empleador: Vos tienes el año que te pidan, ¿has visto que acá hace el sueldo a alguien?
Yukina: No sé.
Empleador: ¿No sé?
Yukina: No.
Empleador: Ya. Espérame en la oficina y ahí conversamos, y rapidita con eso.
Yukina aún tiene la imagen de su madre en la mente y todo lo que hace normaliza bien para no cometer los mismos errores que ella hizo; el hijo que tuvo con un ex integrante de ARGONAVIS fue suficiente motivo para llevarlo a vivir con su padre aun cuando el amor que tenía por él no ameritaba una relación tan estrecha.
La gótica ingresa a su casa enterada de que había sido despedida de la tienda por ese diálogo con su jefe que le fue pésima, hablando de su conducta. Cabe señalar que ella es bisexual en esta historia al tener una tormentosa relación con aquel músico idol, que por ahora no daré el nombre si no conocen el spinoff de dicha franquicia.
Yukina: ¿Hola?
Sr. Minato: Estoy aquí.
Yukina: Hola papá. ¿Y mi novio?
Sr. Minato: Hola. Salió.
Yukina: ¿A dónde?
Sr. Minato: ¿Y qué sé yo? Siempre dice que va a buscar trabajo, que después se pasa donde el amigo, eso lo que dice él.
Yukina: ¿Cómo? ¿Él sale todos los días?
Sr. Minato: Claro, ¿quién crees tú que se queda cuidando el niño? ¿Y tú, qué haces tan temprano aquí?
Yukina: Me echaron.
Sr. Minato: ¿Te echaron? ¿Por qué?
Yukina: Puras burradas así. El jefe me tenía presionada.
Sr. Minato: Pero Yukina, ¿y qué vas a hacer sin trabajo?
Yukina: No sé, me voy a arreglar, pero igual me ofrecieron algunos empleos. Usted no se preocupe, mi pareja es quien me preocupa de mí.
Sr. Minato: No sé para qué tuviste que traerte a vivir acá.
Yukina: ¿Qué quiere que hiciera? ¿Qué lo dejara en la calle con el niño?
Sr. Minato: No estoy diciendo eso, pero ustedes dos ni siquiera están casados y no creo que tengan intención de hacerlo tampoco.
Yukina: A ver papá, si me lo traje para la casa es para que no me pasara lo mismo que yo, ¿me entiende?
Sr. Minato: Si te entiendo, pero están tan claro que entre ustedes dos no hay amor, al menos por parte de él digo yo.
Yukina: ¿Y eso usted cómo lo sabe?
Sr. Minato: Ay. Se pasa todo el santo día fuera de la casa y me deja el niño aquí, no es que a mí me moleste, pero él es el padre, ¿no te parece?
Yukina: ¿Qué es lo que está insinuando usted?
Sr. Minato: Nada, yo digo no más. Voy a cambiar (el pañal) al niño mejor.
Ahora desempleada, Yukina descubrió la verdad sobre su hombre y no estuvo tranquila hasta que decidió enfrentarlo.
Esta joven dama se aproximó a la casa de su pareja, pero se encontraba otro integrante de ARGONAVIS que su identidad está bajo reserva y es compañero del novio de la protagonista.
Yukina: Hola. ¿Cómo estás?
Amigo: Yukina. Hola, tanto tiempo. Pasa.
Yukina: No. Vengo a buscar a mi novio, ¿está?
Amigo: ¿Qué? No, no lo veo desde hace un mes. ¿Por qué?
Yukina: ¿Cómo? ¿No ha venido para acá?
Amigo: No, ya te dije que no lo veo hace mucho tiempo. Si la última que vino para la casa andaba contigo.
Yukina: Ya, gracias. Nos vemos.
Amigo: ¿Tienen problemas?
Yukina: No, no. está todo bien.
Amigo: Adiós.
Agobiada de tanto buscar decide regresar a su casa, ahí se encuentran ella y el señor Minato ayudando a cambiar el pañal al menor.
Sr. Minato: Uno sabe más por viejo que por día hablas, hija.
Yukina: Ya dije, después hablamos.
Sr. Minato: Llegó.
Novio de Yukina: Hola, ¿y tú?
Yukina: ¿Qué pasa?
Novio de Yukina: ¿Tan temprano a la casa?
Yukina: Y tú tan tarde.
Novio de Yukina: Yo estaba con mi amigo.
Sr. Minato: Permiso, voy a darle el alimento al niño.
El papá de la vocalista sale de escena cargando con su nieto en brazos.
Yukina: Así que donde tu otro amigo.
Novio de Yukina: Sí, ¿qué tiene? Yo le dije a tu papá que va a estar allá.
Yukina: Sí, y te fui a buscar allá. Hace un mes que tu amigo no te ve. ¿Quiere que siga?
Novio de Yukina: Ya, está bien sí. Yo a él no lo veo hace tiempo, pero es verdad que yo fui a buscar trabajo.
Yukina: Estás buscando trabajo, ¿por qué le mentiste a mi papá?
Novio de Yukina: Ah, pero ¿qué quieres que hiciera?, vos sabes cómo es él. Yo lo hice para tranquilizarlo.
Yukina: Perdona, pero esta es la última oportunidad para que me diga la verdad si es que quiere que estemos juntos, no te creo lo que me estás diciendo. *Le cierra la puerta*
Novio de Yukina: Mira Yukina, ya que me estás presionando yo te voy a contar en el que estoy.
Yukina: Ya, te escucho.
Novio de Yukina: Yo siento que a nosotros no funciona. Yo me voy.
Yukina: ¿De qué estás hablando?
Novio de Yukina: Ay, de nosotros dos.
Yukina: ¿Hay otro tipo?
Novio de Yukina: No, nada que ver. No, yo me voy al norte a la casa de mis papás.
Yukina: ¿Y el niño?, ¿y yo?
Novio de Yukina: El niño se va conmigo, obvio. Y tú, no nos veamos la suerte entre gitanos, tú sabes perfectamente que a nosotros nunca fue.
Yukina: O sea que tú crees que lo mejor es que nosotros...
Novio de Yukina: Uy Yukina, yo ya no te quiero. *Abandona de la habitación*
Con los dichos del también músico sobre su salida, ella quedó con mucha preocupación e incertidumbre al quedar sola con su padre en casa.
Si bien Yukina era gótica y "conservadora", su padre ignoraba totalmente sus pasos; lo propio acontece con Kasumi quien ocultaba a la suya su categoría de visual y "liberal", otra corriente de rebeldes contra el sistema. Estas jóvenes que luchan por un lugar en el mundo se reúnen en Akihabara en edificios públicos, una suerte de eventual cuartel de todos estos grupúsculos que acuden a comprar sus vestimentas y accesorios que definen su postura, para el ciudadano común y corriente todos son iguales, pero entre ellos se reconocen el sinnúmero de matices que a menudo los enfrascan en violentas contiendas callejeras.
En una galería, Kasumi acompaña a dos de las integrantes de Afterglow, Himari y Tsugumi.
Tsugumi: Oye, supieron una de RAS otra vez, ¿no?
Kasumi: No, ¿a cuál?
Tsugumi: A una que le pegó a un viejo.
Kasumi: ¿Cómo?, ¿lo viste y no dijiste nada?
Tsugumi: Sí, lo vi. Pues agachaba solo con alguien.
Himari: ¿Y andaba con alguien?
Tsugumi: Recién andaba sola, pero cuando le dio se dio por muerto.
Kasumi: Sabes que, yo no confío esas traidoras. ¿Cómo sabes si no vienen a buscar otras zorras más? ¿Ah? Ya, sabes que voy a buscar los lienzos, me dijeron que ahora deben estar. ¿Tienen dinero?
Himari: Sí, toma. *Le da unas monedas a Kasumi*
Kasumi: Tiene que estar más "avispada".
Himari: Ahí está, nos vemos en la noche.
Kasumi: Cuídate, no creo que pueda. Es que mañana tengo examen y mi mamá me hace lo que dé la gana.
Himari: ¿Y de cuándo (eres) tan estudiosa? ¿Entiendes?
Kasumi: ¿Cómo que desde cuándo? Tú sabes que mi madre me jode, ¿o no? Ya, nos vemos, adiós.
Himari: Y vos, ¿por qué no le hiciste de inmediato cuando viste a RAS?
Tsugumi: Si vos. ¿Qué me andas soplando? ¿No lo viste?
Himari: Si no lo vi, pues tendría que avisar.
Más tarde, Kasumi fue a una imprenta con el propósito de buscar un encargo que tenía reservado.
Kasumi: Hola, venía a buscar esto.
El vendedor trajo un paquete con la leyenda "Mueran RAISE A SUILEN, viva el concierto PoPiPa" que contenía panfletos alusivos a la anarquía.
Kasumi: ¿Cuánto es?
Vendedor de la imprenta: Revise la boleta.
Kasumi: Ya, ahí está. Adiós, gracias.
EL OTRO DÍA, EN LA CASA DE LOS TOYAMA
Sra. Toyama: ¡Kasumi, el desayuno está servido! Kasumi, otra vez estás en la hora.
Kasumi: Ya si voy ahora ya.
Sra. Toyama: *Ve el paquete y saca el papel subversivo* ¿Y esto?
Kasumi: ¿Por qué?
Sra. Toyama: ¿Cómo que por qué? Así que en esto estás metida.
Kasumi: Sí, ¿y qué tiene?
Sra. Toyama: ¿Qué mierda tienes en la cabeza, oye? Vas a ir a clases, te tengo que obligar, pero para andar haciendo leseras así que tienes largo tiempo. ¿Ah?
Kasumi: ¿Y usted qué sabe? *le quita el papel*
Sra. Toyama: Claro, y yo soy tonta, ignorante.
Kasumi: Bueno, si usted lo dice.
Sra. Toyama: De ahora en adelante se acabaron las saliditas, de la universidad te vienes a estudiar, ¡y cuidadito con salir de la casa! Y cuidadito con desobedecerme, porque te juro que te interno.
Kasumi: Ya, chau.
Sra. Toyama: ¡Ven, tómate el desayuno!
Kasumi: No quiero. *Le da un portazo*
Otro de los propósitos permanentes del grupo de Yukina es averiguar dónde hay propiedades abandonadas, cuando saben de alguna que lleve mucho tiempo sin moradores aplican su conducta de casa okupa, es decir, sin consultarle a nadie las abren y las ocupan o literalmente se las toman para sus diversos fines. A veces, para vivir o como en este caso, además para centrar aquí sus actividades sociales y culturales.
La banda Roselia abre la puerta de una casa abandonada llena de sobres de cuentas sin pagar, esta banda se toman el inmueble sin ser sorprendidas por la vecindad.
Yukina: Oye, está perfecta. Se nota que está desocupada hace tiempo en sí.
Sayo: Oye, yo conozco el dueño. Vive por aquí cerca.
Yukina: ¿Por qué no dijiste antes?
Sayo: No lo sabía, porque estoy leyendo las cuentas.
Ako: Oye, el nombre del tipo.
Sayo: Parece buena onda.
Yukina: Aquí quedaría impecable la biblioteca.
Lisa: Sí, pero dice el dueño que vive cerca nos pueden mandar presas.
Yukina: O le demos permiso.
Sayo: O quieres que el dueño no pase gratis, la verdad es que no lo conozco tanto, pero no perdemos nada con preguntar.
Lisa: Oye, pero si el dueño sepa que rompimos el candado nos pueden tomar presas.
Yukina: No, le decimos que pasamos por fuera y vimos la casa desocupada.
Ako: Claro.
Sayo: Pero igual va a ver roto el candado, eso lo que está diciendo Lisa.
Yukina: ¿Y para qué que fuimos nosotras?
Ako: Demás.
Yukina: Le contamos la idea y le decimos que vamos a cuidar la casa.
Ako: Hay que puro hacerlo.
Yukina: Bueno.
En ese momento, la vocalista y líder de esta agrupación fue la designada en hablar con el morador de aquella casa deshabitada ubicada en otra parte.
Vecino: ¿Sí?
Yukina: Hola, ¿podría dar una palabra con usted?
Vecino: Como no, dígame.
Yukina: Es que me dijeron que usted es el dueño de la casa esa que está allá a la vuelta.
Vecino: Sí. ¿Qué pasa con ella?
Yukina: Es que me gustaría ofrecerle un trato.
Vecino: Haber, pasa.
Yukina: Sí. Gracias, permiso.
Vecino: Adelante. Esa casa no está en alquiler, es parte de una herencia y mientras no se solucione el problema no se puede hacer nada con ella.
Yukina: Uhm. ¿Pero usted está cargo de la casa, ¿verdad?
Vecino: Sí.
Yukina: Es que nosotros pertenecemos a un grupo social que va en ayuda a la comunidad y estamos buscando una casa donde poder instalar una biblioteca para los jóvenes del sector.
Vecino: Seguramente debe estar convertida en ratonera y nadie quiere poner dinero para arreglarla.
Yukina: Es que por lo mismo nosotros queríamos ofrecerle un trato.
Vecino: Así, ¿y de qué tipo?
Yukina: Como usted dice claro, las casas cuando están abandonadas se llenan de ratones y por falta de mantención se deterioran. ¿No es cierto?
Vecino: Sí, eso lo sé. ¿Pero quién va a alquilar en una casa en ese estado? Además, yo no pienso poner un centavo para arreglarla.
Yukina: Es que justamente por ahí va el trato que nosotros creemos ofrecerle, usted nos entrega la casa sin cobrarnos alquiler y nosotros nos comprometemos a arreglarla y a mantenerla.
Vecino: Y cuando se solucione el juicio.
Yukina: Ningún problema, usted nos avisa con un mes de anticipación y nosotros le devolvemos la casa, y además ayudamos a la comunidad. ¿Qué le parece?
Una vez aceptado este acuerdo bilateral de prestar la casa deshabitada, del otro lado Kasumi empaca sus cosas pretendiendo abandonar de su casa para siempre de manera insostenible.
Sra. Toyama: ¿Se puede saber qué estás haciendo?
Kasumi: ¿Acaso no está viendo?
Sra. Toyama: Estoy viendo, por eso que te estoy preguntando.
Kasumi: Me voy, me voy mamá.
Sra. Toyama: ¿Qué?
Kasumi: Mi amiga Arisa tiene una habitación y quiere que lo acompañe.
Sra. Toyama: ¿Te volviste loca oye? ¿Y de qué va a vivir?
Kasumi: Usted no se preocupe, yo me las puedo arreglar de lo más bien sola.
Sra. Toyama: ¿Y me va a dejar sola?
Kasumi: Je, eso es lo que usted quería, ¿o no? *Suspiro* Mire mamá, usted no lo pasa bien conmigo aquí en la casa, usted tiene que estar tranquila, tiene que estar bien. Así que lo mejor para las dos es que yo me vaya. Adiós.
Los estudiosos en la materia son taxativos a la hora de emitir juicios en relación a la repetición de los ciclos de vida. Kasumi vio partir a su padre sin siquiera despedirse, ahora crecida y en cierto modo dueña de su verdad esta joven entiende que es la hora de partir, pero no lo comparte con su madre, sino simplemente se lo comunica, quizás pasarán años en que esta joven se dé cuenta el dolor que causó su indolencia.
En tanto las dos integrantes más conservadoras de Roselia –Yukina y Sayo– visitan casa por casa en bici solicitando unos libros como parte de su proyecto caritativo.
Yukina: Yo creo que estamos ya, con los que nos pase la señora y nos vamos para la casa.
Sayo: Sí, además yo no tengo mucho tiempo. Mi hermana tiene que ir a buscar la mercadería para el departamento ya.
Yukina: Igual de libros que nos van a servir de mucho.
Sayo: Pero sabes qué yo no botaría, igual nos pueden servir para llenar espacio.
Yukina: Sí, es lo que pasa es que la gente está tratando de botar cosas viejas. Mira este libro.
Sayo: Ahí viene la señora.
Vecina: Es lo único que tengo, espero (que) lo sirva.
Yukina: Sí claro, muchas gracias señora.
Vecina: Está bien, hasta luego.
Sayo y Yukina: Hasta luego.
La "colecta" como se dice popularmente es una institución para sobrevivir y mantener sus postulados, Kasumi es una experta en pedir dinero a los transeúntes y claro, lo recaudado a menudo es para su particular beneficio.
Kasumi: Ya, gracias (por la propina).
Sin pensarlo, la líder de PoPiPa decide almorzar en una especie de restaurante llevando parte de las ganancias que recaudó de la gente.
La comunicación entre quienes visten y practican los principios de estos grupos es muy especial, como fácilmente se reconocen sus tendencias entre sí nacen aquí las rivalidades y siempre dependiendo de la orfandad en que se encuentra uno de ellos, los más numerosos irreversiblemente buscan el enfrentamiento. Yukina Minato, sin lugar a dudas es la líder de su grupo y está consignada en las páginas de internet por sus rivales RAISE A SUILEN entre las 10 más buscadas, por eso ahora que la han visto sola es un perfecto blanco para una lección que podría no olvidar.
De ahí, las RAS (PAREO, CHU2 y MASKING) avistan a la líder de Roselia recorriendo los puestos de negocios y proceden a enfrentarla dando un puñetazo en su cara, Yukina la esquiva y huye en las calles siendo perseguida por sus mayores enemigas; ha alcanzado a perderlas hasta que encontró el local de comida occidental con el propósito de esconderse.
Cocinero: *Le recibe un hot dog con soda a Kasumi* Aquí tiene.
Kasumi: Gracias.
Cocinero: ¿Algo más?
Kasumi: No, eso es todo, gracias. Eso no más.
La pelivioleta entra al lugar topándose con una vieja conocida de bandas idol, este sería un inesperado reencuentro en años.
Yukina: Hijas de perra.
Kasumi: ¿De qué usted venía arrancando?
Yukina: Si me agarran me matan esas hijas de perras.
Kasumi: ¿Eran RAISE A SUILEN?
Yukina: Sí, porque ando corriendo (de esas) tres.
Kasumi: Ya, tranquila. Relájate, calmada.
Yukina: Relájate, ¿lo viste?
Kasumi: Pues imagínate, si soy de Poppin'Party.
Yukina: ¿Poppin'Party? No te creo.
Kasumi: Oye, ¿tú andas por el Budokan? Porque te veo cara conocida.
Yukina: ¿Tú también va para allá?
Kasumi: Sí, pero los puros fines de semana.
Yukina: Sí, ahí nosotras juntamos con mi banda. Podría ir, están armando una biblioteca.
Kasumi: ¿De verdad? ¿No va a tomar nada?
Yukina: Lo mismo.
Kasumi: ¡Jefe, una (cerveza) igual a esta! Oye, ¿y viene seguida acá, o no?
Yukina: De repente, pero no me gusta andar sola, te agarran estas u otras.
Kasumi: Bueno, ahora somos dos.
Yukina: A mí que esta rarita me debía la foto sacada.
Kasumi: Sí, por medio te pegaron.
Yukina: ¿Por qué? ¿Cómo tengo?
Kasumi: No, no tienes tan mal, pero igual te vas a echar un poco de hielo porque si no te van a joder poquito allá afuera.
Yukina: Ya me voy.
Kasumi: Vale, toma. Llámame, si nos ponemos de acuerdo.
Yukina: Ya, adiós.
Aunque todas vistan ropas similares, un atuendo "emo" o una de la órbita gótica establece la diferencia, precisamente eso le bastó a Kasumi para saber a quién tenía el frente. Así nació entre ambas esta pseuda amistad.
Sr. Minato: *Curando la dentadura de su hija* Un día te van a matar por andar metida en tanta tontería, oye.
Yukina: Pero si le dije que me asaltaron, papá.
Sr. Minato: ¿Vaya a seguir con la misma? ¿Tú crees que nací ayer?
Yukina: Ya, ¿y qué quiere qué le diga?
Sr. Minato: La verdad, eso que me digas. Yo sé que anda metida con un grupo de delincuentes.
Yukina: ¿Quién le dijo eso, padre?
Sr. Minato: Cada vez que voy a comprar me hablan de esos vándalos que se ponen a pelear en los conciertos.
Yukina: Papá, si nosotras nos juntamos fue precisamente para eliminar esas rameras.
Sr. Minato: A ver, pero por Dios, si te rompieron toda la boca oye. ¿Y a quién quiere eliminar?
Yukina: Las RAISE A SUILEN, papá. Si nosotras nos juntamos fue para defender a la gente.
Sr. Minato: O sea que yo tenía razón, ¿ellas te pegaron?
Yukina: Sí, pero no es lo que usted piensa, padre.
Sr. Minato: Sabes qué, no quiero oír ni una palabra más de esto, oye. Es que alguien no puedo aceptar que andas metida en pandillas. Oye, esto es el primer aviso.
Yukina: Papá, nosotras estamos juntas para defenderlo a todos. ¿Entiendes eso?, ¿no?
Sr. Minato: No, no entiendo, fíjate. Mírate lo que son las cosas, yo intuía que andáis algo raro, así que te matriculé en una academia de computación.
Yukina: ¿Quiere que estudie eso?
Sr. Minato: Sí, quiero que estudies. Oye Yukina, yo me esforcé por ti para que fueras una mujer de bien.
Yukina: Pero papá...
Sr. Minato: No, sin nada de peros, vas a estudiar sí o sí. ¿Me oíste?
UN DÍA DESPUÉS...
Sayo: Oye Minato-san, te busca.
Yukina: ¿Quién es?
Sayo: No sé.
Yukina: Dile que pase. *Ingresa Kasumi* Eras tú, ¿cómo estás?
Kasumi: *Trayendo un par de libros de su mochila cargada* Hola, ¿te vino muy ocupada?
Yukina: No, ordenando un poco.
Kasumi: Oye, así que esta es la biblioteca de la que me hablaste.
Yukina: Sí, estamos recién empezando eso sí. Oye, ¿qué te dio por venir?
Kasumi: No, no sé, quería saber qué hacían y como el otro día te dije que era una buena idea aproveché de venir.
Yukina: Sí, yo pensé que iba a ser fácil eso sí. Hay que separar los libros por tema todo eso, allá está lleno de basura, en el pasillo también. Harto más difícil que hacer.
Kasumi: Oye, en una de esas le puedo decir a algunas amigas que me presten unos libros y te los traigo.
Yukina: Ya, nunca está de más. Oye, ¿te quieres tomar algo?
Kasumi: No, gracias. Ah disculpa. *Habla por teléfono celular* ¿Hola? No, pues si te dije que en una hora más iba a estar ahí más o menos, ¿o no? Ya nos vemos, adiós.
Yukina: ¿Y qué andan ustedes?
Kasumi: Nada, parte de querer sacarle de circulación a las RAS, nada. Bueno, por eso vine porque supe lo que estaban haciendo.
Yukina: Va a tener que esperar a que llegue Rinko para que te explique, ella puede entender mejor. Oye, ¿me ayudas con esos libros?, hay que separarlo por tema y me lo vas pasando.
Kasumi: Ya, yo creo que son clásicos. ¿Viste?
El señor Minato intuía que su hija no andaba en buenos pasos y la matriculó en un curso de armado y mantención de computadoras, Yukina no tuvo otra opción que acatar sus órdenes para no ser cuestionada por su participación en las góticas Roselia. El curso duraba un año y no sabía si estaba preparada para terminarlo.
Yukina: ¿Qué onda?
Lisa: ¿De verdad que estás estudiando?
Yukina: ¿Ya que quieren?
Lisa: Hay un concierto a la noche.
Yukina: Ya, ¿y?
Ako: ¿Cómo qué y? Deberíamos invitar, nos vemos en la discoteca.
Yukina: Ah, de eso vinieron.
Ako: Pues te queríamos ver, de estudiante. *Risas*
Yukina: Adiós, nos vemos.
Lisa: Cuídese amiga.
EL OTRO DÍA...
Yukina: Hola, ¿y esos?
Kasumi: Te dije que podría traerte los textos.
Yukina: ¿Y de qué son?
Kasumi: Tú sabes qué hay de todo, hay cuentos, novelas, ojalá que te sirvan.
Yukina: Sí, si tiene que ser de todo.
Kasumi: Oye, ¿dónde los dejo?
Yukina: Acá en la mesa.
Kasumi: Tengo más libros por si acaso, pero no podía traerla sola.
Yukina: ¿En serio? Me hubiese dicho, lo hubiese buscar todo.
Kasumi: No, no hay problema. Para la próxima.
Yukina: Ya.
Kasumi: Ay perdón. ¿Diga? ¿Sí? Me lo cortaron.
Yukina: Oye, están súper buenos los libros, ¿tiene más de esto o no?
Kasumi: No tengo idea y hay muchos libros. ¿Tiene baño?
Yukina: Sí, ahí. Ten cuidado con la tapa del retrete.
Durante esta segunda visita de Kasumi al reducto de Yukina aconteció un hecho insignificante, pero que por alguna razón adquirió demasiada importancia para esta joven. Extravió su teléfono celular el que solo se pudo haber quedado en la biblioteca, cuando regresó a buscarlo nadie la abrió y así nació una discordia que los llevaría a vivir un cruento enfrentamiento.
Kasumi: Maldita sea.
Ran: *Comiendo frutas en conservas* ¿Qué te pasa?
Kasumi: Nada, es que no encuentro mi celular por ninguna parte.
Ran: ¿Pero a dónde lo dejaste?
Kasumi: Estoy seguro que se me quedó en la casa de Yukina-senpai, por la casa okupa. ¿Lo conocí?
Ran: Sí he pasado por ahí, pero anda a buscarlo.
Kasumi: No, si me devolvía apenas lo eché de menos, pero no me quisieron abrir las zorras.
Ran: A vos te chingaron. Y si no lo recuperas ahora mañana es tarde.
Kasumi: ¿Pero por qué? Si éstas están todo el día en la casa.
Ran: Bueno, te jodieron. Estas putitas están urgidas de dinero y seguro el celular te lo vendieron.
Kasumi: ¿Pero cómo tan mala leche? Si incluso yo le fui a dejar unos libros que me conseguí para su biblioteca.
Ran: Esta no es primera vez que lo hacen, primero te lo niegan y después no lo saca de ahí. Llama de mi teléfono y a ver si contesta.
Kasumi: ¿Hola? ¿Hola? ¿Cortaron?
Ran: Viste, ¿estás segura lo dejaste ahí?
Kasumi: Sí, si es el único lugar donde estuve. ¡Oh! La concha de su madre.
MÁS TARDE...
Misaki: ¿Y Kasumi?
Ran: No saben nada qué le pasó, a ella le robaron con el celular.
Moca: ¿Quiénes?
Ran: Esas de Roselia que ocuparon la casa en la vuelta que le pusieron una biblioteca y demás.
Hagumi: Sí.
Moca: No lo entendí mucho.
Misaki: ¿Cómo?
Ran: Lo que pasa es que Kasumi le llevó unos libros de regalo y las engañaron.
Moca: Que son estúpidas.
Ran: Pues hay que verlas, Yukina creo que se llama.
Moca: Esa.
Misaki: Esa gótica.
Moca: Bueno, ¿y? ¿Qué esperamos?
Mientras esto acontecía en las afueras de un minisúper, en la casa okupa Roselia instalaba la escenografía para una futura obra teatral; Sayo estaba sentada y el resto en el escenario.
Sayo: Aquí hay un problema en la escenografía.
Lisa: Bueno, yo dije que el escenario era muy grande, ¿no?
Yukina: Oye, paren de alegar si ya decidimos fondo negro y lo que tenemos no más.
Sayo: No, no si está bien, pero igual se ve como un poco fúnebre de todo.
Yukina: Pero eres capaz de hacer una escenografía para el día del estreno. ¿No?
Sayo: Habría que ver igual.
Yukina: Luego tienes cinco días, en cinco días ni con todo el dinero sin la escenografía.
Lisa: Eso es verdad.
Yukina: Sí, ya pónganse las pilas.
Lisa: Oye, estamos todas trabajando, no hable de más.
Yukina: Bueno, entonces paremos de hablar de lo que podríamos haber hecho, si ya tenemos el fondo negro y hagámonos cargo, punto.
Lisa: Porque sabes que yo creo que igual no sé, debería usar con las luces de colores o algo así.
Yukina: Eso sí, eso sí. Con las luces de colores le damos un poquito de atmósfera el lugar.
Sayo: ¿Atmósfera? ¿Ahora te crees directora de teatro?
Yukina: Hay que creerse el cuento, ¿no? Ya sé que me diste lata, vamos a tomar una cerveza.
Sayo: Vamos a comprar una cerveza, dame unas monedas.
Yukina y Sayo iban a comprar alcohol en la tienda, sin saber que hayan topado a sus enconadas enemigas al lado; eran las enconadas "liberales".
Moca: Oye, esa es la gótica.
Yukina: Dos cervezas de un litro, por favor.
Esta mujer ahora está en el ojo del huracán, ignora la molestia de Kasumi y sus amigas por el robo del celular. ¿Pero toda esta presión obedece realmente al supuesto robo o pertenece a toda esta violencia reprimida que busca vía de escape? De cualquier forma, ya ha germinado esta dualidad víctima y victimaria, y cuando ello acontece siempre alguien debe morir.
Al pagar los tragos y saliendo del local, ella y Sayo iban de regreso a la casa okupa, pero un ácido comentario de la miembro de Afterglow y compañía se topó con ellas.
Ran: ¿Por qué no pagáis con tu dinerito, estúpida?
Yukina: No la pesques, Sayo.
Ran: Devuelve el celular, marica ramera.
Yukina: ¿Está hablando a mí, furcia?
Ran: ¿Por qué hablo, a quién más?
Yukina: ¿Qué pasa, mierda?
Ran: Te haces la tonta, te hace un favor y te jodías con tus amigas.
Yukina: *Risa sarcástica* Estás borracha, canalla. No te pesco.
Durante esta pelea, se empujan entre sí cayendo las botellas de cerveza al suelo y aquellas chicas se golpean de puños; Sayo y Yukina escapan raudas y el resto trataba de perseguirlas.
Ran: ¡LADRONAS DE PUTA!
Yukina: ¡Van a ver quién soy yo, zorras!
Luego de esta cobarde batalla, Roselia le declaró la guerra en contra de las "liberales" incluida Poppin'Party.
El 17 de diciembre, las aguas se dividieron y la rencilla entre las "liberales" (Poppin'Party y otras) y las "conservadoras" (Roselia) tomó cuerpo. Ciertamente un odio desproporcionado y casi gratuito, pero inherente a su condición de rebeldes sin causa; esta noche de cervezas escasea el dinero para continuar el espectáculo.
Saaya: ¿Ha visto la cuenta?
Arisa: Sí.
Saaya: ¿Pero no le alcanza para la otra (cerveza)?
Arisa: Cien (yenes).
Saaya: Hay dos.
Arisa: Oh, estamos pésimo.
Saaya: Oye, ¿y Kasumi?
Arisa: Está afuera, está colectando.
Afuera del espacio musical, Kasumi pide limosna en la calle de noche buscando algún transeúnte que recolectara fondos para unos tragos.
Kasumi: Oiga, ¿te molesto con unas monedas para...? Gracias.
Adentro del local, Arisa contaba el dinero antes de salir.
Arisa: Oye, aquí nos falta quinientos (yenes). Voy a ver cómo le fue.
Saaya: Ya. ¡No te vaya a morir!
Volviendo al exterior...
Arisa: ¿Cómo va?
Kasumi: Aquí voy cayendo un poco.
Arisa: Adentro nos falta quinientos para otra (cerveza).
Kasumi: ¿Quinientos? *Sacando la cuenta* Casi el millar.
Arisa: Oh.
Kasumi: Amigo, ¿tienes 100 (yenes) para alcohol?
Hombre: No me queda nada.
Kasumi: ¿Ni uno? Ya, gracias.
Ahí, aquella pareja misteriosa trae consigo un bate de béisbol y una botella de cerveza para aniquilar a la líder de Poppin'Party que se reunía con Arisa; aquellas mujeres se esconden en la entrada de un inmueble esperando concretar la venganza de la mañana anterior, todo por un supuesto hurto. Por mientras, Saaya esperó e hizo gestos de petición a Tae quien es mesera del bar musical a medio tiempo.
Tae: Permiso. ¿Va a querer algo más?
Saaya: No gracias.
Tae: Entiendo.
Sin paciencia, la pelimiel decidió levantarse del puesto a observar a sus queridas colegas.
Kasumi: Amigo, ¿tiene 100 para trago?
Transeúnte: Toma.
Kasumi: Vale, muchas gracias maestro.
Provechando la oportuna y vengativa operación de acabar las vidas de Kasumi y de Arisa esa misteriosa pareja procede a dar un botellazo a la primera y el bate a la última; ambas se desmayan como saco de patatas siendo la castaña, la más paralizada con los ojos vacíos abiertos. En tanto que la ojiazul mira sorpresivamente en la salida cómo sus amigas fueran atacadas.
Saaya: ¡Concha de mi madre! ¿Qué les pasó? Mierda.
La ojiazul, tras observar a aquellas personas que se fugaron de este incidente, alertó a las presentes del pub pidiendo ayuda por esta agravante golpiza, ahí aparecen con ella Tae, Kokoro y Moca a rescatar; no así Rimi quien lloró gritando y se acurruca con Kaoru a consolarla. El resto de la historia aun es un misterio.
Era la una y cinco de la mañana, entre las sombras aparecieron estas dos personas, una con un bate de béisbol y otra con una botella llena de cerveza. El golpe fue a quemarropa y el objetivo se cumplió; mientras huían su amiga Saaya Yamabuki observó de espaldas y supuso distinguirlos; de cualquier manera, el acto violentista superó toda conducta de racionalidad dejó a estas jóvenes sumidas en un charco de sangre. Luego de algunos minutos en la calle, Kasumi y su amiga Arisa Ichigaya fueron llevadas a un hospital, donde su diagnóstico fue de extrema gravedad.
Los testimonios recogidos en el lugar sindicaron a Yukina como la única presunta culpable de esta violenta golpiza, la policía no descartó la posibilidad de entrevistarse con ella y al día siguiente, muy temprano la policía metropolitana llegó al lugar donde supuestamente encontrarían a Yukina Minato.
La líder de Roselia estaba dormida en aquella casa okupa y no pudo conciliar el sueño por el incesante ruido de golpeo de la puerta por parte de las fuerzas de orden, una vez despierta vistió para ver quién era que tocaba la entrada, era la policía esperando.
Detective: ¿Minato Yukina?
Yukina: Sí, ¿qué pasa?
Oficial: Tenemos que conversar.
De acuerdo al proceso y a las interrogaciones, a los distintos testigos no existen certezas de quiénes fueron realmente las victimarias, ya que nadie pudo asegurar que se trataba exactamente de Yukina Minato y su amiga. Aun así, las rencillas anteriores y la virtual amenaza de esta mujer durante la pelea del día anterior fue razón necesaria para sospechar de su participación en esta suerte de masacre callejera.
El caso creó revuelo entre sus pares y conmovió a la opinión pública. Si bien la amiga Arisa se recuperó a los pocos días, Kasumi Toyama empeoró, tiene un ostensible daño neurológico que la mantiene en una constante agonía. Luego de un mes y medio en esta situación la madre, la señora Toyama fue llamada de urgencia a su casa.
Esta mujer se dirigió junto a su hija menor Asuka al hospital para saber el parte médico de Kasumi, que no son nada agradables.
Sra Toyama: Señorita, ¿el doctor Hazama?
Enfermera: Eh, ¿quién lo busca?
Sra Toyama: Soy la mamá de Toyama Kasumi.
Enfermera: Ah, señora. Acompáñame por acá. Doctor, lo busca la mamá de Toyama Kasumi.
Doctor: Ok.
Sra Toyama: ¿Qué pasó doctor?
Doctor: Kasumi falleció.
EN LA MORGUE DEL HOSPITAL
El tiempo que pasó en estado agónico Kasumi permitió que esta madre se preparara y asumiera con más estoicismo su muerte, ocurrida el 1º de febrero del año siguiente. Aun así, quiso verla por última vez, ya que con su partida se cerraba un largo ciclo de dolor y de soledad que jamás pudo evitar.
Doctor: Lo siento.
En las afueras del recinto hospitalario y en medio de una cobertura televisiva en vivo, algunas de las "liberales" presencian una protesta de quienes apoyan a la líder de PoPiPa y que claman justicia por el grave hecho delictual.
Hagumi: Señora, ¿cómo está Kasumi-chan?
Sra Toyama: Kasumi murió.
Asuka: Mataron a mi onee-chan.
La reacción de las leales de Kasumi se inquietaron luego de enterar el parte médico, la mayoría quedaron indignadas violentamente; el resto lloraron con impotencia.
Nunca esta madre entendió porque las cosas tenían que ser así, ni tampoco cuánto incidió en sus vidas la partida de su esposo años atrás. Seguramente su padre ignora que su hija murió, pero sin duda cuando sepa entenderá que esta joven fue un poco el resultado de aquella carencia afectiva; claramente no hay tarea más difícil para las personas que romper los círculos de la pobreza y de la violencia al interior de la familia. Esta muerte incomprensible y gratuita es el ejemplo de aquellos traumas de la niñez.
El 23 de febrero de ese año, Yukina Minato y su compañera Ako Udagawa ingresaron a la penitenciaría de Tokio, esta última fue dejada en libertad después de tres meses por no existir evidencias de su participación en el delito. Si bien el encierro para esta joven ha sido duro, la cárcel lo cambió radicalmente, accedió a dar su testimonio para contarnos cuál es su mirada del horrendo crimen del cual se le acusa. Esta es la verdadera Yukina Minato.
Esta joven fue abandonada por su madre cuando era niña, ella también ahora tiene un hijo al que no ve desde hace unos años.
Yukina Minato fue acusada de homicidio simple. En marzo del mismo año se llevó a cabo el juicio oral donde se vio su cabal responsabilidad en los hechos: fue condenada a siete años de prisión.
Tras esto y de no encontrar a las auténticas culpables años después, este caso queda prescrito y la verdad de la muerte de Kasumi Toyama seguirá impune.
Trivia: El doctor Hazama está inspirado en el personaje de Black Jack aunque no tiene conexión ni relación con él.
Continuará...
