- ¿Podemos hablar un momento?

Heero preguntó seriamente a Relena y ella asintió sorprendida. Ambos caminaron por el pasillo en medio de la oscuridad hasta la sala central que reunió al grupo momentos atrás. El silencio total reinaba en el piso y ellos colaboraron con su total sigilo para no despertar a nadie.

Él abrió el ventanal del estar para salir hacia una terraza con barandas de vidrio. No era grande, pero si lo suficientemente amplia para albergar a un grupo de personas. Relena salió sintiendo el aire frío de la noche mientras una ventisca movió su cabello. El piloto cerró suavemente la mampara y esperó a que hablara.

- Relena - dijo botando un leve vaho por su boca - Yo quiero que conversemos sobre ...

- Sobre lo ocurrido en el ascensor ¿no? - se adelantó ella - Heero eso fue ...

- Sí, eso fue impertinente de mi parte - interrumpió Heero en seco - es algo que se repite por segunda vez y que no corresponde.

Relena sabía que se refería a la primera vez a esa despedida de mucho tiempo atrás en aquella colonia. Ese beso rápido y sincero que la persiguió por largo tiempo.

-Me precipité hacia ti sin permiso -continuó Heero- Cómo preventivo y ahora encargado de tu seguridad no puedo traspasar esos límites.

Las pocas ilusiones de Relena se fueron al suelo "¿qué intentaba decir?" "¿ Esto es una disculpa y arrepentimiento?" pensó.

Un dejo de frustración tuvo su corazón. Hubiese deseado cualquier cosa, una frase más intensa o quizás menos protocolar, algo que quebrara la distancia entre ambos otra vez.

- Esta bien Heero, déjalo así - respondió apesadumbrada mirando la colonia.

Su voz tradujo la decepción internaEl silencio de la noche pasó entre ellos. Cómo él no agregó nada más, ella dijo:

- Si eso es todo lo que querías decir, me retiro a dormir, ya es tarde.

- Sin embargo...

Continuó Heero serio. Parecía decidido a soltar lo que pasaba por su mente. Miraba un punto fijo en la ciudad, como si eso lo ayudara a concentrarse.

- No me arrepiento de haberlo hecho- sumó él.

Relena levantó sus ojos sin saber como reaccionar ante esa frase que tenía una interpretación abierta. Quiso responder a esa declaración, pero no deseaba arruinarlo. Un silencio cruzó entre ambos siendo esa una escena muy similar a la vivida años atrás cuando ella lo invitó a su cumpleaños. La diferencia es que ahora ambos tenían diecisiete años cerca de la mayoría de edad, se veían de igual a igual por sus experiencias de la guerra y la lucha que ambos hicieron por la paz.

- Me di cuenta de que no puedo seguir escapando de esto - prosiguió Heero - supera mi entendimiento...pero no puedo.

Ella trató de descifrar aquello "¿A que se refiere?" "¿De qué escapaba Heero?" pensaba. No lo comprendía por completo. Vio que las manos de él se empuñaban denotando su esfuerzo por expresarse y quiso ayudarlo. Relena tomó la baranda mirando hacia la colonia para que no se sintiése presionado.

- No puedo entender lo que siento - sumó él

- Ha sido un día extenuante, Heero. Somos muy racionales y tratamos de buscar una explicación a esto que sentimos hoy - dijo Relena llevando una mano a su corazón - quizás simplemente tengamos que dejarnos llevar por lo que sentimos en el momento. Sin tantas vueltas...Aunque ese beso alborotó todo ¿no?

- Más bien puso todo en su lugar.

Relena se sonrojó ante los ojos azules prusianos que veían hacia la colonia. Ambos quedaron mudos. Relena le sonrió en forma cálida sin presionarlo y para darle apoyo puso su mano sobre la de él en la baranda.

Él recibió su gesto tomando su mano y entrelazando los dedos. Era la primera vez que aferraba su mano y parecía tan natural cómo si ya lo hubiese hecho antes.

- Todo está bien - dijo ella - yo tampoco me arrepiento de recibir ese beso.

Otro silencio cruzó entre la pareja que inmersos en el paisaje daban cuenta que aquel espacio de sinceridad abierta era invaluable. Heero tomaba su mano siendo conciente de que ese paso era nuevo y por extraña razón no estaba nervioso por admitir que le agradó besarla. Se sentía menos pesado, cómo si hubiése liberado algo.

Ellos, entendieron sus pausas tácitamente y los dos estuvieron callados hasta que Relena rompió el silencio suavemente.

- Heero, Sally me contó que presenciaste la muerte del preventivo Chang. ¿Él era muy cercano a ti?

Heero no esperaba esa pregunta, deseaba abordar más del beso en el ascensor, pero comprendió que aquello era volver a escapar de otro asunto. Con velocidad volteó su faz hacia ella quién daba con una flecha en su corazón. Relena tenía la capacidad de entender al mundo en el dolor de la guerra y ahora era capaz de tocar la fibra de su sentir en un segundo. Ella era así y con resignación contestó:

- No, no lo era. En realidad ni siquiera sé que relación había. Nos enfrentamos varias veces, tiempo después nos unimos en la gran guerra, luego volvimos a pelear en Bruselas. Los últimos tres meses estuvimos en una misión juntos, fue ahí cuando...

- Comprendo.

- No lo sé, yo nunca antes estuve en una despedida o funeral así como el de hoy.

Heero no terminó su frase tratando de buscar palabras que tradujeran su pesar. Aquella sensación que tuvo cuando el cajón de Wufei comenzó a hundirse bajo tierra en el cementerio, volvió a presentarse. Quiso tragar saliva, pero algo se interponía en su garganta. Sus puños se cerraron nuevamente para reprimir las emociones de la debilidad.

- Yo pude ver hoy la pena en tus ojos - siguió Relena - tu intensidad estaba debilitada, y eso Heero, eso está bien. Ahora podemos estar en un mundo dónde podemos vivir dejándonos llevar por nuestras emociones. La guerra acabó, podemos entregarnos a ser quiénes somos. Eres humano Heero, antes que un piloto gundam o preventivo ... eres un ser humano. Tú compañero de labores se ha ido y tienes todo el derecho de estar así de triste o confundido.

- No estoy confundido, estoy... - buscó la forma correcta de decirlo - Yo he visto muchas muertes durante mi vida, pero...

Él sintió que algo se abrió en su pecho. Su respiración se volvió álgida, puso más esfuerzo en su contención, pero sus hombros y su postura lo revelaron. Ella pudo ver que él apartaba su rostro para manifestar su pena. De un momento a otro pudo ver un brillo en la cara de Heero, no pudo definirlo como una lágrima.

- Si quieres puedo dejarte sólo para que... - Relena tuvo la intención de ir al interior, pero él la retuvo.

- No, yo prefiero...yo quiero... - la voz de él se apagó.

De un momento a otro Relena vio como él se acercó demasiado, pero al contrario de como fue en el ascensor, Heero no buscó sus labios, más bien su hombro para ocultar su rostro y apoyarse. La espalda de Heero tiritó, ella lo envolvió con sus brazos con ternura. No sabía si realmente botaba lágrimas, pero tenía claro que se desahogaba como nunca antes.

Así estuvieron largos minutos.Él inclinado hacia la viceministra ocultando su rostro y la joven acariciándo su cabello.


A la mañana siguiente una chica de cabello recogido color azabache, ojos claros y de mediana estatura veía por el ventanal de la sala hacia la colonia. Miró su reloj impaciente por la asignación. Jamás antes había sido parte del séquito de seguridad de un personaje político de tal nivel. Revisó su traje preventivo el cual parecía impecable y lo estiró para hacer desaparecer las pequeñas arrugas de la tela.

Escuchó unos pasos por el pasillo. Al voltear el preventivo 01 aparecía con sus habituales jeans y chaqueta preventiva. Su cabello desordenado como siempre, ojos azules y postura gallarda eran una característica impresindible.

- Preventivo Yuy - saludó Olive formal.

- Preventiva Noer - nombró Heero - Sally informó que vendrías.

Heero se fue directo a la mini máquina de café que el servicio dejó para el desayuno de los huespedes. Al parecer varios de sus compañeros ya habían asaltado la mesa buffet porque quedaban rastros de migas, envases de té y vasos ocupados.

- Así es, la preventiva Po me citó de emergencia y me sorprendió bastante el motivo. Me alegra verte de nuevo.

"Hnm" gesticuló Heero como respuesta. Aunque era imperceptible el sueño en su imagen, lo sentía. Acostumbraba a dormir pocas horas, eso no le afectaba, sin embargo recordaba la conversación en la terraza junto a la viceministra y...

- Vi a los demás - interrumpió Olive - todos estaban activos y ya bajaron a sus puestos. Saludé a Duo en el ascensor, me dijo que pronto aparecerías por aquí...por cierto me asignaron para escoltar a la princesa también.

- Así veo.

- No te parece extraño - continuó Olive - justamente la afamada viceministra estaba en el funeral del preventivo Chang.

- Hnm, lo es.

- Parece de que a nuestro compañero gustaba de las damas de poder. ¿Tú crees que ellos dos se conocían? -Heero entendió hacia dónde iba la curiosidad de la preventiva - Quizás ellos dos tenían...

- Ni se te ocurra mencionarlo - dijo Heero guardando calma.

Ella lo miró extrañado. Heero vio su reloj, Relena estaba casi atrasada por su culpa. Sí, era su culpa el desvelo, porque luego de la conversación de la noche anterior, ambos se fueron a sus cuartos de madrugada. Se tensionó cuando recordó que antes de despedirse, ella fue la que tomó la iniciativa besándolo en su mejilla y susurrando "buenas noches".

Heero se concentró en la mini máquina de café con esa imagen turbando sus pensamientos, mientras Olive seguía parloteando. Sabía como era Noer, habían compartido algunas misiones en la nave O2 y ella era de las pocas chicas que le hablaban, además de Sally. Admitía que su presencia no fue molesta en todos esos meses. Incluso bromeaba junto a Dúo de vez en cuando poniéndose de acuerdo para fastidiarlo. Simplemente era una joven agradable.

- La televisión informó del asunto de forma sútil. Ni siquiera habían cámaras de seguridad cercana mmm y me pregunto como será ella - continuó Olive - debe ser... ¡Ohh Gracias po esto!

Heero tomó el vaso del café desde la maquinita, pero en un segundo Olive se acercó para arrancarlo de sus manos. Ella se apropió de la bebida dándole un sorbo suave.

El preventivo no se molestó por el acto, era parte de la broma que constantemente hacía Duo y a la que ella se sumaba en la nave O2. El primero que servía o preparaba algun refrigerio era la víctima que se quedaba con las manos vacías.

- ¿Sin azucar? - preguntó Olive - ¡estás loco Yuy!

Ella se acercó a los tarrones dulces tomando unos cuantos y metiéndolos en su líquido. Luego lo saboreó con un "Mmm, delicioso".

- Sí, parece que estoy loco - dijo Heero sacándo otro vaso de la expendora resignado poniéndolo bajo el chorro negro.

Por esa frase, la preventiva advirtió que no era empática ante él, quién había pasado por mucho aquellos días. Deseaba poder llamar su atención, que supiera que podía confiar en ella ya que juntos habían compartido en esa nave de misiones por largos meses. Deseaba que la viera como su compañera cercana.

- Heero, sé que han sido días complicados con lo del preventivo Chang, ese día te vi triste - dijo con timidez - pero si necesitas hablar de...

- No quiero conversar de eso ahora, Olive - dijo Heero terminando de hacer el otro café - no, por ahora.

- Pero tú estás...

Tacones apresurados se sintieron sobre la Alfombra que la hicieron callar. La viceministra aparecía tomando su cabello muy apresurada ante ellos. Llevaba una cinta en la boca que no le permitió hablar. Más bien dio una mirada de apuro mientras recogía su pelo, sin advertir que no saludaba protocolarmente.

- ¡siento la demora ! - balbuceó- mi alarma...yo...juro que jamás antes...

Al sacar su cinta de la boca y recoger su coleta, los celestes ojos de Relena se clavaron en el café que Heero sostenía en las manos. Ella se avalanzó sobre el vaso automáticamente y él lo soltó sin sorpresa, casi con gusto por corresponder a la necesidad.

Ella bebió saboreándolo diciendo:

- Mmm Amo el café sin azucar, gracias.

Olive la miró extrañada. La siguió observando de arriba abajo en el ascensor, donde al parecer parecía era invisible. Aquella era la señorita que fue Reina del mundo y su forma engreída parecía hacerle justicia a tal nombramiento. Su mediana estatura, delgadez y rostro de muñeca eran parecidos a una figura de porcelana intocable. Bebía su cafe con gusto mientras parecía absorta en el sabor y concentrada en las instrucciones.

Heero explicaba la situación:

- Relena, hay medios de comunicación presentes cerca del transporte. No debes detenerte ni hablar con ninguno.Ni siquiera en la terminal espacial.

Olive miró extrañada otra vez. Él se dirigió hacia la Viceministra por su nombre. Conocía a Heero cómo un sujeto reservado que solía llamar a las personas por su jerarquía e incluso le había costado bastante trabajo que la nombrara como Olive en vez de preventiva Noer. A los únicos que hablaba con confianza era a Duo, la jefa Sally y el fallecido preventivo Wufei Chang.

Olive creyó que él se había equivocado al llamarla así...pero no, al parecer la viceministra tomaba con normalidad la forma.

- Entiendo - aceptó sin contratiempos - estaré silente.

Los tres caminaron a la recepción al salir del elevador.

- Olive, no salgan al exterior aún - ordenó Heero - esperen mi orden.

Heero de adelantó. Relena volvió a beber de su cafe y tiró el vaso de carton al tacho más cercano. Notó que él llamó con confianza a la jovencita que estaba a su lado, la preventiva Olive Noer. Si era amiga de Heero no lo sabía hasta ese momento, pero si tenían esa confianza era porque no era una chica cualquiera.

- Preventiva Noer ¿no? - dijo Relena.

Olive quedó sorprendida que le dirijera la palabra finalmente.

- Lamento no presentarme antes formalmente antes , Soy Relena Darlian Viceministra de asuntos exteriores. Te agradezco que colabores en mi seguridad.

Una sonrisa cálida de la viceministra derritió los prejuicios elaborados de Olive, quién solo pudo asentir timidamente ante tanta magnificencia en una mujer.


El traslado ocurrió sin inconvenientes hasta el centro espacial dónde aguardaba el vuelo de la viceministra a la tierra. Algunos medios estuvieron cerca tratando de buscar declaraciones de lo ocurrido, pero fueron ignorados. En el lugar se reencontraron con el Maxwell, que fue efusivo al saludar a la pareja y la preventiva

- ¡Vaya, al fin veo a mi dupla favorita!

Olive creyó que se refería a si misma y Heero, por lo que correspondió a su saludo. Luego de eso el preventivo 02 fue suelto en dirigirse a la viceministra.

- Princesa, espero haya pasado buena noche.

Guiñó un ojo a Relena. Ella se quedó inquieta. "¿Acaso fue una indirecta?" pensó. No tuvo tiempo de meditarlo, porque en ese instante Sally apareció queriendo conversar en privado.

Finalmente hubo un cambio de planes en la salida de la colonia. Llevaron a Relena a una sala privada dónde informaron de la eventualidad. Noin se sumó a la sala repentinamente, ella se había apartado luego del tiroteo en el cementerio aludiendo a que apoyaría al equipo desde otro lugar. Al fin aparecía en escena algo misteriosa e inquieta.

- Sally ¿Qué pasa? - preguntó Relena - ¿Noin?

Sally explicó:

- Srta Relena , Quiero informarle que no viajará en un simple transbordador. Irás en O2 hacia la tierra. Las razones son privadas.

- ¿O2? ¿ La nave preventiva? ¿por qué?

- Eso lo sabrás cuando subas - explicó Noin - al parecer alguien importante desea reencontrarse contigo y que mejor que O2 garantice mejor seguridad para los dos.

Las tres salieron de la sala. Relena miró de reojo a Heero con cara de sospecha mientras iban al punto de abordaje "Si lo sabía, porque no se lo dijo antes" pensó.

Él advirtió de la de la viceministra, respondiendo a esa mirada inquisidora en voz baja.

- No me veas así, yo también me acabo de enterar, Relena - comentó con seriedad.

- ¿Crees que sea...? - murmuró.

- Es lo más probable, nadie más querría verte entre tanto misterio.

Olive que estaba más atrás no alcanzó a escuchar que dijo Heero y menos la viceministra. Lo que si tenía claro es que entre monosilabos y ordenes esos dos parecían entenderse. Sintió una punzada de molestia al sentirse excluída, sobre todo porque la habían llamado especialmente en sus vacaciones para participar y ahora tenía la ligera sospecha de no estar al corriente de todo el plan. Más se molestaba si veía aquella cabellera dorada cerca de él.

- ¿Qué te pasa? - preguntó Duo a Olive.

- n- nada.

Lejos de la zona más expuesta del puerto espacial, todos esperaron a que O2 se estacionara. La escalera móvil se adecuó para que el equipo abordara, pero Relena se vio a si misma subiéndo los escalones mientras el resto de los preventivos quedaban atrás. Solo Noin iba adelante de ella y Sally en retaguardia. Dió un último vistazo a Heero que la miraba desde la loza.

- No te preocupes Relena - explicó Sally - ellos se unirán a nosotros en espacio abierto.

- No yo no estaba... - respondió contrariada.

- Oh si lo estabas...no puedes fingir conmigo lo sabes- dijo ella burlona - por cierto anoche pasé por tu cuarto y no te vi, me pregunto dónde o más bien con quién...

- ¡Shhhh! - la hizo callar susurró- no es lo que crees.

- Oh parece que si lo es...

- Sally yo no...

Noin las hizo callar. Entraron a la equipada nave O2 donde los amplios pasillos iluminados las recibieron. Una vez despegaron del puerto, grandes compuertas se abrieron para dar paso a una infinidad de estrellas. El gran buque activó sus propulsiones para acelerar hacia el espacio exterior. Relena, absorta en el oscuro paisaje fue interrumpida por una voz conocida.

- Me alegro de volver a verla sana y salva viceministra de Relaciones exteriores Darlian.

Lady Une aparecía reluciente, con su cabello lacio y uniforme de jefa de prevención.La última vez que se vieron fue en aquel fatídico momento dónde la protegió de la explosión en Bruselas. Luego del incidente, sus interacciones fueron esporádicas, siempre relacionados a la seguridad de la viceministra.

- Une, es gusto también para mi. ¿Es acaso este el reencuentro que me dijeron antes?

- Es uno de dos, estimada viceministra. Le ruego me acompañe hay un asunto importante que debemos tratar sobre seguridad y no soy la indicada para hablar del asunto.

- Sí, es necesario que lo sepa ahora - dijo Noin con voz temerosa.

Relena se preocupó, ya era un segundo misterio para tan poco tiempo. La condujeron a la zona de la nave que albergaba salas privadas para los capitanes. Llegaron a una que abrió sus puertas automáticas y frente a ella, detrás de un escritorio estaba parado un alto hombre mirando hacia el exterior. Ella reconocería esa cabellera en cualquier lugar.

- ¿Hermano?

- Mi querida Relena.

- ¿Crees que deba quedarme? - preguntó Une a Noin- confío en que tú sabrás traspasar mis inquietudes.

Noin asintió con la cabeza.Une salió de la sala dejando en ascuas a Relena que preguntó:

- Miliardo, Noin ¿ qué está pasando? a que se debe tanto misterio. Es muy extraño verte tan repentinamente

- Relena, siéntate, esto será una larga conversación.

Ella se sentó frente a Miliardo temerosa. Parecía que ni él ni Noin sabían como comenzar la charla por lo que un silencio inundó la sala. Luego de carraspear la garganta él comenzó hablar:

- Relena, hace unos días recibí una carta formal de parte de un reino aliado a Sanc en el pasado - Miliardo mostró un papel real que tenía su sello de cera roto - Antes que tú lo levantaras nuevamente, muchas monarquías se unieron a nuestro reino para potenciar la paz cuando nuestro padre aún vivía. Ellos han ido creciendo y actualmente son reinos que quieren seguir expandiéndose.

Relena conocía aquellos reinos y familias monárquicas, pocos de ellos tuvieron la valentía de apoyarla cuando Sanc estuvo al borde de su caída. No guardaba resentimientos contra ellos, pero si le extrañaba que se comunicaran formalmente mediante una carta real.

Miliardo siguió:

- Aunque Sanc es un reino disuelto desde la caída, este sigue en el inconciente de las personas aunque no tenga una familia representativa. Nosotros somos los últimos Peacecraft de nuestra familia, por consecuencia la monarquía termina con nosotros. Sin embargo...

Miliardo pidió ayuda a Noin para ir al punto más díficil de la explicación.

- Sin embargo aún hay una posibilidad de salvarlo - agregó él.

Relena lo observó sin entenderlo. Fue Noin quién tomó la palabra al ver que su futuro marido no llegaba al centro del asunto.

-El reino de de Nassaú ha enviado una carta recordando un antiguo pacto de las monarquías de los paises bajos. Para que las grandes familias mantuvieran su posición en el pasado, se les pedía seguir activos en las líneas de sucesión, de lo contrario si cada cierto tiempo los reinos no crecían, absorberían politícamente y egémonicamente a sus aliados apoderandose de sus poblados y fronteras.

Relena creyó entender el problema de la situación tomando la palabra:

- ¿Es decir que están viendo a Sanc como un reino fantasma? ¿sin hegemonía?

- Sí - dijo Miliardo - y más que eso. Una monarquía sin decendientes.

- Nosotros somos los decendientes, Hermano.

- Bueno, yo ya no existo para el mundo. Estoy muerto. En este caso, a ojos de todos, sólo existes tú. El punto es que el reino de Nassaú aprovecha la situación para recordarnos que a los dieciocho años, el hijo mayor ya debía estar comprometido.

- Espera ¿qué? - Relena finalmente entendió el punto.

- Lo que escuchas, aquel acuerdo pedía descendencia a la mayoría de edad del primogénito, y cómo yo no puedo hacerlo, solo podemos pedirle un heredero a su majestad, la ex reina del mundo, la descendiente directa de los Peacecraft.

Relena los observó detenidamente pensando en que todo era una broma, pero la seriedad de ambos ante la explicación la hicieron creer que hablaban en serio.


Heero, Duo, Olive aterrizaron en el hangar. Al ver el despegue tranquilo de O2 desde la colonia, Trowa y Quatre se quedaron patrullando escoltando la nave.

Los tres bajaron de su suits suspendidos por la gravedad y tocando el puente de metal. Duo estiró los brazos, Olive se relajó tratando de abrir su traje flotando y Heero levitó hacia la salida reconociendo a un rostro familiar en la entrada del Hangar.

La jefa de prevención Lady Une les daba la bienvenida.

- Heero Yuy, ha pasado tiempo.

- Igualmente.

- ¡Pero que sorpresa! - saludó Duo - no se ve a la suprema jefa todos los días por estos lugares.

- Asuntos importantes ameritan mi presencia.

La Preventiva Noer saludó con respeto al no conocer personalmente a Une, aunque si tenía claro quién era. Aquella mujer era el más alto mando administrativo, por sobre Sally Po y cualquier comandante de los preventivos.

-Si estás aquí es algo urgente ¿no? - Dedujo Heero bajando el cierre de su traje y dejando el casco colgado.

- Muy astuto como siempre, así es, es un tema que involucra al ex reino Sanc, aquel por el cual batallaste en el pasado.

Olive subió sus cejas ante ese nuevo antecedente. No sabía que el famoso preventivo de elite estuvo involucrado con asuntos de la tierra.

- Entonces él está aquí - dijo desafiante Heero.

- ¿Y a que se debe todo? - preguntó Dúo sácandose su traje - Si si "un asunto importante" ya lo escuché varias veces, pero tantas visitas ilustres ya me da repelús.

Une dibujó una leve curva en la comisura de sus labios al escucharlo y agregó:

- Nervios debiera darnos a todos la reacción de la viceministra al enterarse que su vida se volverá un caos.

Heero se quedó pensativo ante su locker al oir esa frase y cerró rápidamente la puerta. En ese momento Olive se acercó a él recogiendo su cabello.

- Tengo el pelo enganchado en mi traje podrías, por favor ...

Pero Heero la ignoró flotando hacia la salida. Deseaba saber el significado de aquellas palabras de Une.

- Tranquila, yo te lo desenredo - dijo Dúo.

- ¡Agh! - se quejó ella - ¡pero qué le pasa!

- Seguramente quiere saber el chisme antes que todos - bromeó Duo - ¡listo! Más vale que te empieces hacer una trenza cómo la mía...¡¿hey a dónde vas!?

- Yo también quiero saber que está pasando...-

Y desapareció detrás de la puerta automática también. Duo la alcanzó en el pasillo advirtiéndole que lo mejor era no involucrarse en los asuntos de Heero, pero testaruda contestó:

- No son asuntos de Heero, nos corresponden a todos los preventivos saber que ocurre en esta nave, porque me llamaron especialmente para apoyar al...

Ella calló al escuchar gritos al otro lado de una puerta. El grosor de la misma no dejaba entender las palabras, pero si se entendía que una acalorada discusión ocurría en el interior.

Heero quizo entrar, pero en ese momento Noin salió del lugar para salir airosa de la hecatombe entre hermanos.


- Un...un...

Relena trató de despabilar ante la idea

- ¡¿Un HEREDERO?! - gritó levantándose de su asiento.

- Idealmente un marido y un heredero - agregó Miliardo.

- Si esto es una broma, honestamente no me causa risa.

- Relena - dijo serio - lamentablemente no es una broma. Es un acuerdo verídico de nuestros ancestros.

Otro silencio cruzó la sala.

- ¡Pero es absolutamente retrógrado! ínaudito!, ¡por favor déjame leer esa carta!

La pareja se sorprendió ante la exaltación de la viceministra. Relena quitó la hoja de las manos de Miliardo para leerla y a medida que avanzaba su respiración se convertía en un exhalaciones exasperadas. Se levantó de su asiento dando paseos por la sala. Trató de guardar la calma.

- Me rehúso a aceptar esto, absolutamente, El reino de Sanc es un símbolo de paz, esas fronteras significaron mucho para esa gente que buscó refugio en la guerra. Que venga un reino desconocido a tomar el mando bajo viejas claúsulas es abusivo.

Ella continuó leyendo la segunda parte de la carta. Sus palabras se centraron en palabras como "respeto" "toma de poder" "solución pacífica" y "conflicto entre reinos" en caso de no acatar.

Cuando llegaba a la firma real del reino Nassaú se sintió más molesta. Claramente eran párrafos eran de amenaza para hacer desaparecer lo poco y nada que quedaba de la monarquía de Sanc.

- No lo puedo creer - agregó como leona que se paseaba en una jaula - ¡Cómo no sabíamos de esto Miliardo!

- Nos enteramos por esta carta también - explicó Noin - Buscamos antecedentes con Paigan y pudimos dar con la copia del tratado.

- ¡ Esto es increíble! ce n'est pas possible! C'est fou, rétrogrades et vieilles monarchies!

- Relena ¿estás insultando en francés? - dijo Noin extrañada, pero ella no la escuchó

-c'est ridicule, merde...!

Relena respiró profundo. Recordó que todo esto podía tener una salida democrática, siempre la había en la política. Tomó aire para volver a sus cabales.

- ¡¿Podemos abolir este tratado?! sé que podría hacerlo...

Miliardo sonrió ante la ingenuidad de su hermana.

- Relena eso significa romper dos siglos de tradición y llegar a un acuerdo con cinco reinos distintos. Superaríamos los ocho meses que quedan para tu cumpleaños y arriesgaríamos un conflicto.

- Mi...mi...¿cumpleaños? - quedó atónita al darse cuenta que sus dieciocho años estaban cerca - ¡es decir que asumen que yo aceptaré este viejo acuerdo! ¡oh no ustedes son igual de anticuados que ellos!

- Señorita Relena, por favor cálmese - pidió Noin

- ¡¿Cómo quieres que me calme?! sé que haría cualquier sacrificio por la paz, pero esto...esto conlleva tener un hijo, un hijo de una persona que ahora no conozco ¡y ustedes dos están confabulados con todo esto! ¿Quieren que me case a la fuerza?

- Por eso queremos buscar el mejor pretendiente para ti - zanjó Miliardo.

- ¿Preten...pretendiente?!

Noin aprovechó de salir de ahí al ver que Relena se irritaba más. Tenía que, además de tener un hijo, conseguir a alguien que le diera ese hijo. Sabía que era injusta la situación, si Miliardo Peacecraft pudiése hacerlo ella hubiése gestado con honor al siguiente heredero, pero las condiciones los dejaban con las manos atadas. Miliardo, además de ser reconocido como ex oz y estar fallecido, ya no era un Peacecraft, renunció hace mucho tiempo a la posición.

Suspiró al escuchar otro grito de indignación de la joven para encontrarse de frente con parte del equipo de preventivos.

- Se lo tomó peor de lo que esperábamos - dijo Noin a Une.

Noin se sorprendió de ver a Dúo y Heero presentes. Este último estaba intrigado por la presencia del preventivo Wind y la discusión detrás de las puertas, pero para disimular se apoyó en la pared con aires de despreocupado.Tenía claro que los asuntos del reino de Sanc no eran de su incumbencia, pero escuchar a Relena discutiéndo no era úsual, menos en ese tono álgido.

Noin comprendió que debían transparentar por qué ocurría aquella disputa. Sin embargo debía cuidar sus palabras frente a desconocidos, ya que poco ubicaba a la chica que estaba al lado de Dúo. Recordó que antes que dejara la división principal de preventivos, había visto su rostro, era una soldado principiante y al parecer ahora digna de estar en la nave O2.

Justo en ese momento las puertas se abrieron. Relena salió molesta sin guardarse su última sentencia.

- Ya lo dije Miliardo ¡esto ya no está en discusión ! ¡esto tiene... - paró en seco frente a ellos - tiene solución.

Los ojos azules de Heero estaban sobre Relena. Ella solo lanzó una mirada asesina que bordeaba en la angustia. Hizo tripas corazón para avanzar dignamente por el pasillo, dónde él solo pudo seguirla el rabillo de sus ojos. Tuvo el impulso de ir tras ella, de entregarle comprensión tal cómo lo hizo ella la noche anterior, pero en ese momento Une solicitó a los preventivos 01 y 02 se presentaran en la habitación.

Olive quedó afuera y no tuvo más remedio que ir al puente con la ex teniente Noin.


- Y eso es todo lo que sabemos por ahora - aclaró Une.

Ella había explicado como aquella carta podría traer implicancias de territorio en la tierra y un posible conflicto si la viceministra no aceptaba la tradición de los antiguos reinos de los paises bajos.

Heero, apoyado en la pared, escuchaba silente. Duo por su parte parecía disfrutar del enredo y sublevación de la viceministra a acatar. Miliardo por su lado, no intervino. Une explicó en terminos generales todo muy bien, por lo que no se sintió obligado a interrumpir. Él, de vez en cuando, daba una ojeada a Heero que no se inmutaba ante el relato.

- Quiero saber si entendí bien - aclaró Duo - si la princesita no acepta tener un heredero ¿es probable que el tal reino Nassaú tome por la fuerza la zona del ex reino de Sanc? ¡wau! ahora entiendo sus gritos, no es para menos.

- Puede que sea por la fuerza o podemos resignarnos y entregarlo de forma pácifica, pero sería una traición a todos los que creyeron en Sanc entregarlos a una monarquía violentista. No solo el reino de Sanc sería fisicamente absorbido si no que ante los ojos del mundo y esta nueva era, es una pésima señal.

- Sabemos que pedimos demasiado - dijo Une - pero llevamos una racha invicta de pacifismo que se vería opacado si este conflicto sale a la luz. Pero, el reino de Nassaú tuvo potencial armamentista en el pasado, creemos que puede tenerlo hasta hoy debido a que apoyó Romefeller. Justamente ellos son los que piden el cumplimiento de el tratado.

Heero se incorporó activamente a la conversación, le hizo ruido que tuviesen inclinación a evitar las armas de manera tan estricta.

- Entonces ¿están tratando de evitar un conflicto? - preguntó acercándose - tenemos la facultad de defender a Sanc si quisiéramos.

- No queremos caer en un enfrentamiento que involucre a los ciudadanos - aclaró Miliardo - por favor entiéndelo Heero.

- Es una ironía ¿no crees? - señaló molesto- tus antecedentes no condicen con tus deseos actuales.

La tensión reinó en el ambiente. Sácando antiguos trapos al sol, podían estar al borde de otra discusión.

- Vamos cálmense muchachos - pidió Une - la señorita tendrá la última palabra. Estamos entre la espada y la pared.

- Ella está entre la espada y la pared - aclaró Heero - Todos saben que Relena siempre optará por una solución pácifica ante cualquier tipo de alzamiento.

- Yo no la vi tan pacifica hace unos momentos - ironizó Duo.

Heero lo ignoró. Se daba cuenta que este tema lo molestaba de sobremanera.

- Entonces sopesará entre la paz mundial o su vida sacrificándose otra vez. Dan por sentado que optará por la salida que a ustedes les conviene más para persistir la racha ganadora de la paz. Saben que la paz es frágil, que se puede romper, entonces ¿evitaremos las armas como sea ante un conflicto eminente? acabas de decir que Nassaú puede seguir con sus armamento activo, ¿entonces por qué no atacarlos directamente? ¿acaso los nuevos tiempos nos han vuelto cobardes?

- Heero ¿pero qué...? - preguntó Dúo ante tanta palabrería junta - mmm creo que comprendo tu punto pero...

- Heero Yuy - nombró Miliardo - hacemos lo que creemos correcto para prevenir. Es verdad, el camino que optará Relena es siempre el del diálogo y la paz. Pero es una Peacecraft, nuestra inclinación en favor de soluciones pacíficas es nuestra ley y ahora la solución más pacífica es la que estamos planteando.

Heero frente a Miliardo parecía hechar chispa por los ojos.

- Ella renunció a ese apellido - agregó Heero algo fastidiado.

- Pero sus orígenes sanguíneos la perseguirán, fue la ex reina del mundo, monarca de Sanc...simplemente uno no puede escapar de quién a decidido ser. Finalmente y repito, ds su decisión.

Heero admitió que eso último lo dejó en jaque. Sí, finalmente todo era decisión de ella, eso era inegable. Volvió a su pared a la posición pácifica, pero cada frase que escuchó posterior a la discusión fueron punzadas a su estómago.

Hablaron del poco tiempo que tenían para actuar, de la concepción de un heredero incluso antes que anunciaran el compromiso con el elegido . De cómo tendrían que advertir al pretendiente del rápido proceder poniéndolo al tanto de la situación del reino, todo con una liviandad que se hizo insoportable.

- Bien, tenemos ya una lista de posibles pretendientes para la viceministra - Une señaló una carpeta - Necesitaré que me ayuden a investigarlos, necesitaremos al hombre más intachable posible. Debemos buscar a...

Une detuvo sus palabras al ver que el preventivo 01 salió por la puerta repentinamente.

Heero fue por el corredor ofuscado por todo. Pasó las manos por su cabello contrariado y sintió que solo quería hablar con ella para conocer de sus labios la decisión.