Relena apoyó su frente en el vidrio. Apartada del resto de las personas de la nave se encerró en una sala oscura mirando el espacio y las estrellas, preguntándose sobre el rumbo de su vida. La determinación de su hermano por defender lo poco que quedaba del reino de Sanc era clara y para ella lo más preocupante eran las personas que confiaron vivir en su reino años atrás buscando la paz. Si la ciudad era entregada a un nuevo reino que tenía antecedentes bélicos era una señal poco armoniosa para los nuevos tiempos que corrían. Sin embargo, siempre se sacrificó por la paz incluso arriesgando su propia vida, no le tenía miedo a la muerte, pero si dudaba esta vez de entregarse en cuerpo a una vida forzada. En el fondo de su ser tenía claro la decisión a tomar.

Sus pensamientos fueron interrumpidos por alguien que abrió la puerta automática. Heero apareció ante ella.

- Heero ...

- Llegaremos pronto a la atmósfera de la tierra, Relena.

Ella asintió silente aún mirando las estrellas. En su rostro leía la preocupación ante el dilema y Heero, quién llegó a su lado, la vio de reojo también observando el espacio por la gran vidriera.

- Estuve en una reunión con Zechs y Noin, ellos me han contado todo.

Relena se volvió hacia él sorprendida, no esperaba que Heero estuviese al corriente de todo el potencial conflicto.

-El equipo preventivo ayudará en el caso - agregó él.

- Ya veo - murmuró - creo que me precipité al alterarme tanto ante ellos. Después de todo están viendo en mí la salida a este alboroto. No los culpo, soy la única que podría salvar a Sanc en estos momentos.

- No lo veo así -

Heero apoyó su espalda contra el vidrio cruzando sus brazos en señal de guardar la calma, aunque admitía no estar tan tranquilo. La siguiente pregunta de Relena lo descolocó.

- Heero ¿Qué crees tú que debería hacer?

"Lo está dudando" dedujo esperanzado. Si ella vacilaba su decisión podía haber otro camino. Sus entrañas se recogieron de solo pensarlo. Descartó una fugaz idea que pasó por su mente.

- No todo tiene que recaer en ti, esa es la salida más fácil. Si el reino de Nassaú está armado o quiere comenzar un nuevo conflicto es nuestro deber como preventivos hacerles frente. No estoy de acuerdo como quieren llevar las cosas.

-¡Heero! ¿Aunque eso lleve a un enfrentamiento? ¿Aunque eso implique que un pueblo se vea traicionado?

- Así es. Mi decisión es ir siempre de frente, la guerra fue mi camino por mucho tiempo y sé que aquellos que quieren el poder no descansarán hasta obtenerlo. Tú con el reino de Sanc no garantiza una salida real.

- No me sorprende tu respuesta, sin embargo - reflexionó triste - sigo being a Peacecraft, es parte de mi linaje no dejar que mi antigua nación no se vea deshonrada.

Heero se exasperó con esas palabras. Algo adentro de él no quería que ella se forzara a tomar esa decisión, no quería oír esas palabras en sus labios. Deseaba decirle que no quería que fuera por esa opción y poder expresarlo de alguna manera.

- Relena, el reino de Sanc ya casi no existe - apresuró a decir - la paz seguirá siendo protegida por todos nosotros.

- Pero si con mi vida puedo detener una eventual guerra, si en mis manos está la posibilidad deberé tomarla ...

- Eres un político más, Relena. Hoy no eres la reina del mundo, no es tu deber.

- Tengo un compromiso con la esfera terrestre y las colonias y lo sabes.

-¡No! - sanjó Heero con angustia - con el mundo ni con nadie ...

En un instante sus manos estaban en los hombros de Relena para intentar que entendiera. Ella quedó pasmada ante esa reacción completamente fuera de los cánones del actuar de Heero. Él, contrariado por su forma de expresarse, la soltó.

- Heero.

-¡Relena, yo ...!

El se apartó de ella tratando de descifrar la impotencia que sintió en esos momentos. Las palabras de Wufei retumbaron en su cabeza otra vez: " tienes con quién volver" dijo él antes de salir a la misión que tomó su vida .

El recuerdo de su muerte en sus brazos lo hizo congelarse en un segundo. El tuvo nuevamente ese arrebato de acercarse a la joven sin saber que hacer, pero repentinamente llegó cerca de sus labios tomándola desprevenida. Ella estuvo a punto de recibir aquel beso precipitado, pero alejó su cara.

- No Heero - dijo poniendo sus dedos en los labios de él - No podemos seguir jugando a esto, tus acercamientos solo producen confusión en mi mente. ¡Estoy tratando de tomar una decisión importante para el mundo y también para mi vida! voy a tener que hacerlo y esto - agregó señalando sus labios - no ayuda para nada en mi determinación ¡nada!

-¡Sabes que puedes rechazar esa propuesta! - exclamó tomando su muñeca.

- ¡No entiendo con qué potestad crees que puedes influir en mi vida! - dijo con pena- Así como tu peleaste en la guerra y elegiste tu camino yo también tengo el mío propio. Además, pasaron meses sin saber de ti para que ahora creas que puedes controlar mis decisiones. ¡Oh no Heero !, las cosas para mi no funcionan así.

-¡Fuiste tu la que se apareció en ese funeral sin que te llamaran, Relena! - exclamó ofuscado - ¡llegas desarmando todo de un momento a otro, tú metiéndote en mi vida una vez más!

- ¡¿Yo?! - exclamó indignada- ¿acaso crees que quería todo esto? ¡Si vine fue porque Sally me lo pidió ... ¡no eres el centro del mundo Heero Yuy! - los ojos de Relena se pusieron vidriosos - mejor no me había aparecido por aquí. Que absurda soy, yo dudando mi resolución por ... por ...

Ella calló. La escena parecía la de dos recién casados discutiendo. Heero dio cuenta que era la primera vez que ambos se veían alterados el uno frente al otro. Jamás antes se estaría gritado por algo, menos él había perdido la compostura frente a ella.

- ¿Por? dilo, Relena - insistió Heero.

- No vale la pena - respondió tragándose las palabras - Además tu y yo ... tu y yo no tenemos incidencia en la vida del otro desde que terminó la guerra, no hay necesidad de discutir, Heero ¡porque ya sé lo que debo hacer !

Relena fue hacia la puerta automática con valentía haciendo tripas corazón para no desarmarse ante la discusión más extraña de su vida. No tenía sentido, ella no iba a flexibilizar y él no quería retenerla.

- ¿Así? entonces haz lo que quieras, Relena. - alentó molesto.

- ¡Bien!

- ¡BIEN! - gritó Heero al verla desaparecer por el acceso.

Heero quedó confundido ante la discusión. Se supondría que iría a ese lugar a apoyarla no a alterarla. Agitado por su actitud singular concluyó que hizo todo lo contrario a lo que quería: lograr que Relena optara por la opción diferente, sin embargo la empujó a tomar la más obvia.

"Eres un idiota" pensó para si mismo molesto. Por más de un minuto la nebulosa ocupó su mente hasta terminar murmurando "Relena no ... no lo hagas".

Salió de la sala oscura asustado, al atravesar la puerta automática se sintió completamente inseguro y arrepentido. No sabía que diría o que haría, pero fue por el corredor buscándola. Se había esfumado por completo de su vista. Apuró el paso sintiendo que el tiempo se le acababa, quería llegar a ella para detenerla, pero no la encontró. Finalmente optó por ir al puente de mando de dónde seguramente encontraría a Zechs y el resto de los preventivos.

Al llegar vio a Noin dando instrucciones para la llegada de la nave a la atmósfera. En ese lugar estaba Duo con Olive los cuales quedaron intrigados al ver la celeridad de Heero al entrar.

- ¿Hey Heero dónde estabas? - preguntó Duo.

- Estuvimos buscándote - dijo Olive - ¿pasó algo?

- ¡¿Dónde está Zechs, Noin?! - preguntó Heero apurado.

Noin que revisaba una planilla, le dio un vistazo rápido a su hoja y luego a él. Pero al ver el rostro del chico se quedó extrañada ante su estrés.

- Está en una reunión con Relena ¿sucedió algo? ¡Heero!

El no dijo nada más y se dio la vuelta corriendo. Fue por el corredor hacia la oficina dónde se encuentra reunido anteriormente. Una vez en la puerta se detuvo sin vacilar entrando. La cabellera dorada de Relena era inconfundible dándole la espalda y frente al escritorio estaban Zechs y Une que curiosos lo miraron extrañados al ver que interrumpía una conversación importante.

- Preventivo 01 ¿que necesita? - consultó Une

-¿Heero? - preguntó fría Relena.

- Vaya vaya ... Que bueno que estás aquí - dijo Zechs con sonrisa triunfante - Antes me rebatiste sobre la decisión de mi hermana, pero ella ha sido consiente de su posición de peso ante el mundo - él se paró se su asiento- y ha optado por seguir el plan del pacifismo encomendado a nuestra familia. Ha firmado la carta de aceptación que se enviará al reino de Nassaú. Hermana, ha sido una buena decisión, comenzaremos a planear la búsqueda de tu futuro esposo.

Heero escuchó esas palabras que llegaron como estocada a su corazón. Miliardo prosiguió con su altivez:

- Une, yo no tengo el honor de dar las instrucciones respecto al asunto, te pido humildemente que conciertes con Relena todos los detalles - Miliardo caminó hacia la salida y dio una mirada de desdén a Heero - Mientras se logre el objetivo, no me importa quién sea el padre del futuro heredero de Sanc.

Relena estoica ante las frías palabras de su hermano, esperó sentada mirando al frente intentando no derrumbarse.


La nave aterrizó en el puerto de la tierra sin inconvenientes. Al día siguiente los preventivos fueron citados a una reunión importante entorno a la seguridad de la viceministra de relaciones exteriores. El plan parecía sencillo: la líder mundial se encargaría de elegir al compañero de su vida y para eso deben tener bajo la mira a cualquier hombre que ella seleccionara, se investigaría su historial más el perfil intachable, ya que si de casualidad aparecía en su expediente el posible involucramiento con la guerra fue automáticamente hombres descartados. A la vez se investigaría al reino de Nassaú, quiénes tenían bajo su alero una acusación armamentista. Para esa tarea Trowa, Quatre y Miliardo apoyarían también.

Cuando ya estaban en la sala de descanso del edificio de Bruselas, Olive se descargó:

- ¡Esto es insólito! no quisiera estar en sus zapatos ¡ufff! - exclamó sirviendo su vaso de agua - en una semana ella deberá elegir a la persona con la que pasará el resto de su vida y luego ¡paf! ¿Un hijo? es una locura.

- Olive - llamó Duo negando con su cabeza - mejor no hablar de eso.

-¿Por qué? es parte de nuestra misión respondida - encogiendo los hombros - ¿Heero? ¿Que opinas?

Heero trató de hacer caso omiso al desacertado comentario de su compañera. Desde que aterrizaron en la tierra no había pronunciado ni una frase al respecto, es más se apartó del grupo para concentrarse sin decir ninguna palabra, pero esta vez tan solo dijo:

- Sólo hay que cumplir con nuestro deber - dijo tomando su chaqueta yendo a hacia su cuarto.

- No esperaba menos - sumó ella.

Desapareció de la vista de sus compañeros. Duo le regaló una sonrisa irónica al verlo irse mientras se rascaba la cabeza descifrando que estupideces pensaba Heero. Conocía a su compañero de misiones desde que eran pilotos gundam y todo su historial con Relena Darlian. Se preguntaba cuando sería el día en que admitiría que estaba enamorado de ella, ya que ahora apremiaba el tiempo y si se casaba con alguien la perdería definitivamente para siempre. Suspiró pensando en Hilde, la cual estaba muy lejos, pero aún así tenía residencia permanente en su corazón. Duo recordó aquellas palabras que le dijo en casa mientras cocinaba:

- A mi nadie me sacará de mi mente que Heero sigue enamorado de Relena ¡nadie! - sentenció sacando galletas al horno.

-¿Hilde, otra vez con eso?

- Me dijiste que luego de que avisé que estaba en el libra, él fue corriendo a ella ¿no?

- Así es, el pobre no pudo disimular la preocupación - agregó tomando una galleta.

- Y que fue por ella en Bruselas a rescatarla ¿no?

- Si también. Pero ha pasado más de un año desde eso.

- Ese Heero, está tratando de huir - dijo molesta - agh ¡hombres! cuando quiera volver será tarde muy tarde, la señorita Relena tiene pretendientes por doquier y no estará siempre disponible para él. Además él no es tan especial.

- Si claro, sólo es el piloto perfecto - concluyó sarcástico

Hilde escuchó esa frase harta de que su novio defendiera a su amigo y para callarlo le puso una galleta en la boca.

Al día siguiente Relena entró a una pequeña sala con un proyector de imágenes. Allí estaba Une junto a los preventivos esperándola, se sorprendió de ver a Sally Po en el lugar, lo cual produjo alivio a su agitada mañana de trabajo. Heero no se inmutó al verla y por consecuencia ella también tensó sus gestos para ignorarlo completamente. Ambos no han cruzado palabras desde la discusióm en la nave O2. Duo en cambio fue más expresivo y la preventiva Olive Noer formal como siempre.

- Ministra de relaciones exteriores - dijo Une - la he citado aquí porque como ya sabe necesitamos elegir un pretendiente para concertar sus citas personales de esta semana. Las diligencias han sido expeditas por lo que en esta carpeta hemos recopilado a los candidatos solteros más importantes del mundo. Por supuesto, la decisión final será suya.

Relena tomó la carpeta con desagrado abriendo la primera página. Pudo ver la ficha de un hombre mayor el cual claramente sería el primer descartado. Une apagó las luces comenzando la presentación. La primera proyección correspondía al príncipe heredero de la monarquía escocesa, que se veía bastante bien para su edad pero tenía ¡30 años !.

- Bastante mayor para mi - comentó ella.

- A mi me agrada - susurró Olive en voz baja a Duo.

Las siguientes diapositivas mostraban a muchos pretendientes a los que Relena miró sin interés sin hacer comentarios. A su lado Sally Po recibió los susurros con una pequeña risa de vez en cuando. Seguramente la joven se reía de ellos con algún comentario mordaz de bajo perfil. Ante una risita notoria, Une carraspeó su garganta para mantener el orden y seriedad ante la selección.

La viceministra, por su parte, sintió que cada cierto tiempo alguien posaba sus ojos sobre ella, pero intentaba desatender cualquier visual que la hiciese flaquear. Heero estaba sentado unos cuantos asientos más allá, al lado de Olive y Duo.

Relena miró recelosa por el rabillo como la preventiva Noer podía estar cerca del chico a quién de vez en cuando susurraba al oído "cosas" que no podía saber. Él le contestaba en voz baja como respuesta inclinando su cabeza hacia ella. Ese simple gesto le sacudió el estómago queriendo empujarla lejos. Se acomodó en su asiento ante su agresiva idea para concentrarse en la imagen que tenía al frente.

El preventivo 01 veía pasivamente a Relena que no se inmutó ante la presentación de sus candidatos a novio. A su lado Olive aprovechó la oscuridad para dar uno que otro comentario a él ya Duo sobre el historial de los pretendientes ya que participó activamente en la búsqueda junto a lady Une. Luego de pasar varias diapositivas le susurró a Heero con entusiasmo "este le gustará". El esperó la reacción de la viceministra que se detuvo un poco más en la foto del príncipe Henry de Liechtenstein. Su molestia interna fue perceptible cuando vio a Relena asentir ante la imagen del tipo.

El heredero del reino de Liechtenstein arrancó a Relena una sonrisa leve de aprobación. Era bastante guapo y se veía mayor para su mirada de interés de Sally también fue propicia para alentarla a preguntar sobre el historial del hombre.

- ¿Me dices que él tiene veinte años? - preguntó Relena mirando la ficha con interés.

- Así es, heredero de una de las monarquías más vigentes del mundo, ha luchado por su pueblo alemán para sacarlo adelante luego de una gran crisis en la guerra - Explica Une - vive en son de su gente y además postula a un cargo de representante en ESUN.

- Interesante ...- murmuró Sally acomodándose en su asiento.

- Además es un gran macro economista - sumó Relena leyendo aún su ficha - sí, creo que este lo pre seleccionaré. Pasemos al siguiente.

Luego de más de una hora viendo una fila de candidatos, Relena seleccionó a tres personas con las cuales deben tener una cita, comprometiéndose a conocerlos y tomar una decisión.


Relena se preparó para su primera cita con el principe Viktor de Belgica, proveniente de una monarquía constitucional. Fue el primero en estar disponible para conocer y si bien no era el favorito entre los tres, le serviría para practicar como desenvolverse.

Frente a su tocador ordenaba su flequillo dando un toque final a todo su vestuario. En ese instante tocaron su puerta. En el umbral Sally Po aparecía curiosa examinando la vestimenta de la viceministra. El vestido azul corto ceñido a sus pechos junto a tacones negros sumaban distinción. Una orquilla en su pelo afirmaba sus hilos dorados dándole un toque femenino extra.

- Relena te ves increíble - dijo al entrar.

- ¿Lo crees? No me veo algo ...

- ¿Provocativa? - dedujo Sally - emmm si, pero estás en búsqueda de tu marido, tienes que encender la llama del interés. Por cierto, hablando de llamas ...

- ¿Pasó algo? - preguntó Relena asustada.

- No, nada terrible es solo que quería preguntarte si antes has ido a alguna cita en tu vida - Sally se acomodó sobre la cama- verás, los hombres suelen ser arrebatados y quieren conseguir cosas fácilmente, quiero decir, ¿cómo reaccionarías si ese hombre se acercara demasiado?

- Demasiado te refieres a que quiera ¿besarme? - contestó insegura - sería algo precipitado para una primera cita.

- Me refiero a que quisiera ir más allá.

- ¡Sally no me acostaré con él aunque se diera la oportunidad!

- Gracias al cielo, eso quería escuchar. ¿Relena aún eres virgen, cierto?

La viceministra se sorprendió ante la pregunta inesperada. Nadie había osado a indagar en su vida personal tan lejos, pero si, a sus diecisiete años aun guardaba su castidad intacta esperando perderla solo con la persona indicada.

Avergonzada Relena asintió ante la pregunta de Sally.

- Relena no te averguences, es normal en mujeres de tu edad. Solo quería decirte que si quieres consejos en torno al acto amatorio puedes preguntarme lo que sea. Después de todo, deberás engendrar un bebé pronto ¿sabes como se hacen los ...?

- Claro que lo sé - dijo indignada - tuve educación sexual en el instituto. No me tomes por una princesa ingenua.

- Sabía que no me defraudarías - guiñó el ojo - es momento de partir. Relena se me ha encargado velar por tu seguridad esta noche, si te sientes incómoda basta que des una mirada de ayuda a tus guardaespaldas que estarán cerca.

- ¿Guardaespaldas?

- Tranquila, te darán tu espacio de libertad para que puedas desplegar tus atributos - ella rió - tal como un pavo real.

Heero, Duo y Olive esperaban en el hall del palacio. Siendo las seis con veinte se dieron cuenta que la viceministra estaba retrasada. La preventiva parecía impaciente moviéndose de lado a lado ya que no le gustaba que pasaran a llevar la puntualidad. Por otro lado Duo parecía distraído en su teléfono y Heero apoyado en la pared, silente como siempre, deseaba que Relena se demorara lo más posible.

- ¡Aggg! además tiene el descaro de demorarse - gruñó Olive - si yo fuera el candidato la mandaría a volar.

- La presa es suculenta, vale la pena la espera - bromeó Duo.

Heero lanzó un vistazo asesino a su compañero por esa frase.

- ¡UPS! - subió los hombros Duo susurrando - fue sin querer.

Olive que seguía de un lado a otro mirando el reloj en su muñeca dijo:

- No sé quién atrapa a quién aquí.

- Claramente, ambas partes ganan - interrumpió Heero sin inmutarse - sin duda la ventaja la tiene ...

- La señorita Viceministra.

- Lo dudo - agrego Heero - ella tiene más que perder en su ...

- Me refiero a que allí viene.

Relena bajó los peldaños del palacio brillando en su traje ajustado. Heero se despegó de la pared levantando su vista y acercándose de forma automática a los escalones. Su boca abierta lo hizo parecer un bobo por un segundo, pero al instante guardó su compostura pensando en que la joven se veía deslumbrante, quizás demasiado para una cena en el restaurante más caro de la ciudad y para tener una cita con un desconocido.

Relena llegó hacia el equipo acompañada por Sally. Se incomodó al ver a Heero esperándola en el final de la escalinata. Esperaba que él no fuera parte del séquito de seguridad si no sería difícil desenvolverse con todo su encanto.

Cuando llegó al ultimo peldaño, Duo bromeó con un silbido lo que sacó una sonrisa de Relena, lo que dejó más confundido a Heero.

- Guau Princesa, tu si que sabes como llamar la atención de un hombre - dijo Duo - vamos a tener que vigilar bien ¿no chicos?

- Entonces, estarán como mis guardaespaldas - concluyó Relena mirando a Heero de reojo - Les pido por favor que me vigilen desde lejos. Deseo estar tranquila esta noche.

-Bien, es hora de partir - agregó Sally.

La cena era en el restaurante del hotel más caro de la ciudad. Al momento de llegar en la limusina el equipo preventivo se dispersó por el lugar vigilando entre las sombras. Una vez frente a la mampara de la recepción Heero vio como Relena entraba sola, casi vulnerable al hotel. Por supuesto todos vigilarían, pero a distancia, lo que causaba cierta ansiedad en su ser.

El principe Viktor era moreno de ojos pardos tenía una contextura musculosa como consecuencia de sus rutinas de gimnasio. Al momento te ver a Relena quedó extasiado ante su angelical belleza. Fue a recibirla a la entrada del restaurant y apartó su silla para ayudar a acomodarla. Relena murmuró un tímido "gracias" mientras él se instalaba en el frente.

- Es increíble - dijo él nervioso - ¡wau!

Relena no supo que respondedor ante el tartamudeo de Viktor. Solo se animó a tomar la iniciativa, tal como lo hacía en un discurso.

- Me alegra que hayas aceptado mi invitación. Por un momento creí que no querías conocerme. Algunos hombres prefieren ser los primeros en querer actuar, ya sabes, ideas de la vieja escuela.

- No me interesan las ideas monárquicas retrogradas viceministra ...

- Por favor dime Relena.

- Relena, como te decía no me interesan las tonterías reales o monárquicas, son del pasado. Aún así no dejó de sorprenderme tu solicitud de conocerme ¡por qué ¡wau! Eres tú ... increíble.

"Partimos bien" - pensó Relena. Él siguió su discurso. Parecía un hombre honesto, quizás demasiado para ser la primera vez que se veían.

- Quiero decir, fuiste la gran reina del mundo, líder mundial y ni siquiera tienes mi misma edad.

- Que las luces no lo encandilen sir Viktor. Soy más detrás de ese rol.

- Sólo dime Viktor - aclaró tomando la carta - Y bien ¿que desees beber?

La conversación fluyó durante la cena. Ambos conversaron sobre sus pasatiempos, ideas e incluso de sus trabajos. Viktor era un apasionado por la reparación de automóviles antiguos, mientras que Relena trataba de sacar información más precisa de sus proyecciones a futuro. La hora pasó descorchando una botella de vino que fue bajando gradualmente.

Viktor parecía un chico afable, fresco, que no daría chance a sacrificar su libertad para tener un hijo con ella por salvar a un reino. Relena sonrió sinceramente ante la pasión de su interlocutor cuando explicaba que amaba los modelos Fiat 600. Entre copa y copa trató de imaginarse con él perdiendo su virginidad, tocando esos bíceps tonificados o incluso besándolo ... no pudo aceptarlo en sus pensamientos.

Su mente divagó pensando en que estarían los preventivos en esos momentos. Seguramente la vigilaban desde lejos. Heero estaría viéndola acompañado de Duo y por supuesto la preventiva Noer estaría cerca.

Relena sintió esa punzada de celos otra vez al pensar que Olive había pasado con Heero más tiempo de lo que ella pudo en todos esos años. La preventiva debe conocer más cosas de sus compañeros a bordo de la nave, se veía una mujer resuelta ante todo ámbito, perfecta, cercana al equipo gundam, experimentada, tanto que ...

Relena se tensó al pensarlo sin dar atención a Viktor que seguía explicando como arregló un motor en plena carretera.

" Y si Heero ya lo ha ..." abrió más los ojos asustados "no, saca eso de tu mente, Relena" "Y si ellos dos han ..." dudó al pensarlo moviéndose en su asiento.

- Relena ¿estas bien? - preguntó Viktor - te ves pálida.

Ella despabiló en un segundo.

- Lo siento, creo que el vino turbó mis pensamientos ¿decías?

- Decía solo tonterías mías. Es verdad, ya hemos bajado una botella ¿Quieres otra?

- Es preferible que no ...

- Vamos será solo un par de copas más - insistió sonriendo- además deseo que pruebes la degustación de postres de este lugar.

- Está bien - aceptó con fingida amabilidad.

La etapa final de la cena sigue bajo la vigilancia de los preventivos. Sally con unos mini binoculares veía a través de una ventanilla el entusiasmo del candidato por llamar la atención de la viceministra. Por otro lado, Duo estaba camuflado entre algunos mesero usando un mandil y uniforme del lugar. Afuera del restaurant Heero y Olive recibió por el intercomunicador los reportes del interior.

- Parece que se la pasan bien - dijo Sally por el nano micrófono - los veo tranquilos.

El pitido del sonido llegó al intercomunicador de ambos. Corte y se escuchó la voz de Duo.

- Yo veo a la princesita muy cómoda con él . No tengo nada que reportar ... todo seguro por acá.

Heero estaba apestado de los comentarios positivos en torno a la cita. Cada vez que sonaba el "piiip" de conexión miraba hacia otro lado para no hacer evidente su hastío durante todo lo que duró la vigilancia.

- V aya se han pedido otro botellín de vino - comentó Duo.

- ¿Otro? - preguntó Olive - eso es extraño.

-Por qué ...

- Las mujeres no solemos beber tanto en una primera cita, a menos que queramos llevar los actos a otro nivel, tú sabes ...

El comentario de Olive cayó como una patada en el estómago a Heero quién agudizó su atención al intercomunicador interrumpiendo preocupado.

- Dúo ¿cómo ves a Relena?

- La veo mmm es díficil de describir, quizás ¿risueña?

Heero gruñó perceptiblemente. Olive se acercó a un ventanal cercano buscando una vista de la pareja. Curioseó mientras su compañero hacía un esfuerzo para quedarse dónde está. Desde la sombra escuchó como Olive daba información desde otra perspectiva.

- Parece que esto está llegando a su fin, ya que él acabó rápidamente su copa ... vaya Relena fue al tocador. MMMM interesante.

- La sigo de cerca - dijo Sally - está algo dispersa en su caminar

-Y él se sirvió otra copa y ha pedido la cuenta - sumó Duo.

- Si, ella no bebió más, pero - advirtió Olive- ... ¡Esperen! él ha tomado la copa de Relena, está sacando algo, lo que parece ser ...

Ella vio como Viktor soltaba desde un pequeño frasco unas gotas que soltó sobre el vino de la joven.

Heero apretó sus puños ante las descripciones a punto de estallar, parecía que al otro lado de la comunicación interna Sally leyó su mente.

- ¡Alto no hagan nada todavía ! - ordenó - esperen mi señal .

Relena volvió ingenua acomodando su cabello y tomando su cartera de la silla lista para partir. Viktor le sonrió parándose de la mesa y ofreciéndole que terminara su copa de vino faltante a lo que Relena se negó.

- Uff no, no la tomará - dijo Olive aliviada - ese maldito que ingenuo.

Aprovechando que la joven estaba levemente favorable por el alcohol, Viktor se acercó a ella tomándola de la cintura para sujetarla aprovechando la situación. Ambos salieron por la puerta principal listos para esperar sus limusinas. Él joven se quitó su chaqueta galantemente para cubrir los hombros de Relena en medio de la acera.

- Gracias - dijo ella coqueta y sonrojada por el vino.

- Gracias a ti, por esta velada estupenda. Me ha gustado, quisiera - él se acercó más a la joven para murmurar - quisiera poder repetirlo.

El pasó su mano por la mejilla de Relena quién adivinó las intenciones de Viktor. Tenía su mirada clavada en sus labios esperando que ella subiera la vista. Viktor se acerco más, aferrándola por la cintura, pero ella puso una bandera roja hablando:

- Es ... es probable que nuestros choferes lleguen pronto ¿no?

- Lo dudo, suelen demorar.

El "pip" del intercomunicador sonó y la voz de Duo se escuchó:

- No sé ustedes chicos, pero veo que este tipo no está respetando distancias.

- Relena - nombró Viktor pasando nuevamente la mano por su mejilla - eres una mujer hermosa, amable e inteligente.

- Gracias por tus halagos, pero ...

Viktor apremió aún más a Relena y tomó el cuello de su propia chaqueta, la cual ella usaba para acercarla. La viceministra, que sintió su cuerpo algo dormido por el vino hizo el ademán de resistirse.

- No Viktor, por favor suéltame ¡no!

- Vamos, será solo uno ... solo ... - sumó él acercándose rápidamente.

- ¡YA TE DIJO QUE NO, SUÉLTALA! - interrumpió Heero enojado.

El preventivo 01 intervino en la escena cuando notó la incómodidad de Relena y decidió actuar cuando Viktor sobrepasó su espacio personal. Sin ordenes de por medio salió a la luz para sacarla de allí.

-, ¡Y tú quién te crees! - dijo Viktor ebrio y desdén.

- Relena ve a la limusina ¡ahora! - ordenó Heero.

En ese momento Olive, Duo y Sally intentaron pararlo, pero de un momento a otro Viktor fue violentamente contra Heero.

- ¡Quién te crees que eres para ordenarle lo que tiene que hacer! - Viktor fue hacia él prepotente - un don nadie no trata así a ...

En el momento en que Viktor se avalanzó contra Heero, intentando golpearlo, este lo esquivó haciéndole una llave tirándolo al suelo. Sally entró a escena llevándose a Relena al vehículo y Olive ayudó a su compañero que parecía realmente molesto.

Relena quedó sorprendida ante la intervención abrupta del preventivo, sin embargo ella entró a su limusina acompañada de Sally viendo como dejaba atrás a Olive y Heero juntos, una vez más.

Una hora después.

La puerta del hall se abrió de golpe y Relena entró seguida de los preventivos. Ellos alcanzaron la limusina minutos después de la accidentada cita.

-¡No era para que terminara así! - exclamó - exageraron.

- Relena, él estaba ebrio - intervino Sally

- Lo sé, pero insisto ...

- No tenías la situación bajo tú control, Relena - refutó Heero - él quiso drogarte

Ella lo miró impotente y fue directamente hacia él.

-¿Y tu sí? ¿Crees que golpear a mi cita es mantener las cosas bajo control, Heero?

- Escuchaste lo que dije antes quiso meter algo en tu copa de vino.

- Ya me lo repitieron varias veces, aún así era mi cita.

-¿Entonces querías que él te besara? - preguntó molesto acercándose - ¡No lo parecía, Relena!

- ¿No lo parecía? ¿Según el gran Heero Yuy no era digna que otro hombre me besara?

La incomodidad de los demás fue evidente, parecían estar excluidos de la discusión de esa pareja que comenzó a lanzar indirectas cercanas. Olive vio cómo la viceministra comenzó a hablar cosas de las cuales ella no manejaba información. Duo miró el techo para parecer desentendido y Sally los vio de forma insufrible deduciendo que alguna vez entre ambos hubo un acercamiento relacionado a un beso.

Heero no quiso responle de inmediato. Relena claramente no quería que Viktor la besara, sobrepasó los límites permitidos, pero no deseaba perder esa discusión más aún si veía a Olive cerca. Tenía que admitirlo, estaba algo piripi por todo el vino que había tomado y eso acentuaba su molestia al verla cerca de él. Allí estaba la preventiva una vez más marcando su presencia. Su molestia la hizo soltar frases incoherentes al recordar la conclusión que sacó en medio de la cena.

Relena se devolvió subiendo algunos peldaños y anunció resentida:

- ¡Y qué importa si me besaba! ¡Yo podría haberlo llevado a la cama si hubiera querido!

Todos quedaron sorprendidos ante esa frase soltada de forma tan liviana. Heero la vio de arriba abajo. El fuego salió por sus ojos azules prusianos al imaginarse que quería estar revuelta con aquel tipejo desagradable.

- ¡Además tengo que tener sexo con alguien finalmente ¿no? así como todos ustedes ..! ¿What? ¡¿Heero?! ¿Qué haces?!

Heero fue hacia ella sorpresivamente tomándola desde sus piernas como quién tomaría un saco en su espalda. Relena era liviana y en un segundo, la puso en sus hombros.

- Heero ¡bájame! - ordenó -¡Heero!

Ante la mirada atónita de sus compañeros, llevó a la viceministra por los escalones hacia la segunda planta mientras los demás observaban como ella, sin éxito, no lograba liberarse de los brazos del piloto.

- Después de todo, todos ustedes siguen siendo unos adolescentes - dijo Sally suspirando - Preventiva Noer, Maxwell ninguna palabra de lo que ha ocurrido esta noche ¿Quedó claro? yo daré el informe a Une. Ahora vamos a descansar.

Olive asintió quedando absolutamente intrigada al no tener información sobre la discusión entre la viceministra y su compañero. Peor, sintió una ardida molestia al ver que Heero se sentía con la confianza de llevar a la viceministra a su cuarto.