- ¡Esto es impresentable! - exclamó Une.
La oficina de la alta jefa de preventivos parecía el banquillo de los acusados. Frente al buró estaba sentada Relena y de pie, al lado de ella, estaba Sally Po. Ambas se extrañaron ante la llamada sorpresiva del medio día que nada tenía que ver con sus rutinas.
Al momento de encontrarse afuera de la oficina ninguno de los involucrados había conversado entre ellos de lo ocurrido la noche anterior por orden de la jefa Po. Para Relena fue incómodo ver la cara de sus guarda espaldas después de su comportamiento y ellos también hicieron como si nada hubiese pasado. Evitó la mirada de Heero, recordando lo ocurrido en la puerta de su habitación y apartó esa imagen de su mente avergonzada ...
"¡Qué tontería dije!" - pensó
Por suerte para ella, a los segundos entraron a la oficina quedando estratégicamente posicionados evitando observarse. Relena se sentó en la silla frente al buró, Sally estaba su lado derecho y el resto atrás, cual subordinados listos una reprimenda. Una vez adentro, se sorprendieron al saber que la alta jefa de prevención se enteró del altercado en la cita con el príncipe Viktor de Bélgica. Silentes, escucharon a Une que se paseaba como gato enjaulado frente al ventanal de su oficina. Olive, Dúo y Heero que estaban en una línea, evitaban cualquier comentario que pudiese tensar más el ambiente.
- Viceministra Darlian, usted tiene solo siete días para elegir a su futuro esposo. Si bien también coincido que es una idea retrógrada y de mal gusto, le recuerdo que usted firmó la petición de Nassaú formalmente.
- Lo tengo muy presente Une - respondió seriamente.
- Entonces ¿por qué el equipo preventivo tuvo que actuar con violencia? ¿Que sucedió allí?
Relena, como toda una diplomática, defendió los intereses de sus guardaespaldas. Ahora más en sus cabales, podía entender el acto de defensa frente al príncipe que quiso besarla a la fuerza. Si bien admitía que la noche anterior actuó impulsada por el vino y dijo cosas reveladoras hasta pudorosas, podía reivindicar su terca actitud ante ellos. Explicó su versión de los hechos de la forma más neutra posible y la parte de la intervención de Heero, la relató como un acto de justificación por el acoso que sintió por parte del príncipe de Bélgica. Luego de relatar su version, Sally tomó la palabra apoyando los hechos. Por supuesto, ninguna de las dos habló del vino, de la ebriedad de Relena ni la forma escandalosa como fue llevada a su cuarto.
Al momento en que Sally apoyó su relato, Relena volvió a forzar en su memoria las escenas borrosas producto del alcohol.
* Escena retrospectiva *
Heero bajó a Relena frente la puerta de su habitación. Ella ordenó su cabello molesta, pareciendo realmente una adolescente regañada. Ambos se miraron con desafío sin decir ninguna palabra por unos segundos hasta que la joven, un poco avergonzada abrió la puerta del cuarto.
Al querer entrar, sus tacones se enredaron en la alfombra de la entrada y Heero alcanzó a retenerla antes de que cayera con su brazo.
-¿Mejor? - preguntó Heero sosteniéndola.
- Sí - balbuceó queriendo parecer digna y estirando su vestido que se subió un poco entre tanto movimiento.
Al subir el rostro Relena se encontró con la expresión molesta de él evaluándola. Sabía que había dicho cosas indecorosas, cruzó la línea de la decencia, pero pensar en que Heero podía estar acostándose con la preventiva Noerr la inundaba de impotencia. Demoró en entrar a la habitación reteniéndose en el umbral y reflexionando.
- Sobre lo que dije abajo mmm fue un impulso, estoy acorralada entre todas las decisiones a tomar. No estoy justificándome, sé que me equivoqué y ...
- No estoy pidiendo explicaciones, Relena - zanjó - entra, debes descansar.
La dureza de sus palabras contrastaba con la heroica defensa afuera del restaurant y la discusión vivida minutos atrás donde él pareció realmente molesto cuando la tomó a la fuerza en su hombro. Ahora, su expresión era fría cómo si resistiera hablar de los sucedido.
Relena dio un par de pasos hacia el interior de la habitación, pero volteó con decisión hacia él y en un impulso fue hacia Heero mirándolo con los ojos llorosos. De forma atrevida lo tomó por el cuello de la chaqueta acercándolo a sus labios y deteniéndose a centímetros de su boca.
Él estaba rígido sin ceder ni un centímetro, la vio con desapego, hasta que una frase de ella estuvo a punto de doblegarlo.
- Quisiera que te quedaras conmigo esta noche - susurró la viceministra.
Su expresión estoica cambió. Los ojos azules prusianos se fijaron en sus largas pestañas húmedas y su tensión bajó acercándose hasta casi rozar esos labios, pero su frialdad fue más fuerte, tomó sus hombros para alejarla y decir:
- bebiste demasiado, no sabes lo que dices.
Relena tomó ese alejamiento como un rechazo. Herida e indignada quedó estupefacta ante la reacción de Heero quién finalmente se apartó totalmente agregando:
- Buenas noches.
Ella que aún estaba parada en el umbral, vio como él desaparecía por el corredor. Ya cuando entró en su cuarto cerró la puerta para arrastrar su espalda por la superficie de la misma, quedando en el suelo sentada y secando un par de lágrimas que brotaron por sus mejillas.
* Cierre Flashback *
Heero escuchaba la voz de Relena explicando todo a Une. Sólo podía ver su larga cabellera dorada frente al escritorio. Su mente maquinaba a mil por hora lo sucedido la noche anterior y aunque trataba de sacar de su mente los hechos, a cada instante recordaba las atrevidas palabras de la viceministra. Estuvo a punto de cruzar el límite en el momento en que casi lo besó. Quería hacerlo, pero ella no estaba en sus cabales para decidir ese tipo de cosas.
"No dormí en toda la noche" - gruñó en su interior viendo su cabello- Relena ¿en qué estabas pensando? estuve a punto de meterme en esa habitación ".
Cuando llegó a su propio cuarto del área preventiva se lanzó a su cama mirando el techo. Tomó una almohada que lanzó al aire un par de veces dándole vueltas a la provocación de ella una y otra vez. Sabía que Relena había tomado la decisión de firmar la solicitud del reino de Nassaú guiada por sus ideales de paz, sin embargo eso conllevaría a que perdiera su vida y libertad de elegir libremente su futuro. Todo eso también haría que ella se alejara definitivamente de su vida. La última conversación que tuvo con Wufei resonó en sus cabeza:
"Sabes a que me refiero, tienes con quién volver, a donde volver"
Tenía claro que la viceministra lo había dudado en un inicio, en esa discusión que tuvieron en la nave O2, ella refutó la idea de aceptar la cláusula. Nuevamente pensó en las posibles consecuencias si se hubiese metido a ese cuarto y cómo nunca, dio un suspiro profundo cerrando los ojos atrapando la almohada en el aire y volviendo a lanzarla.
- ¿Heero? - Dúo lo llamó. Olive lo vio extrañada también esperando la reacción.
El piloto salió de su concentración en medio de la oficina. Levantó su rostro ante la ojeada de extrañeza de todos. Había perdido la noción de la conversación y Une reiteró su pregunta:
- ¿Preventivo 01 está de acuerdo con todo lo expuesto?
Él asintió. Su mirada se cruzó con la de Relena quién con un nivel rubor en sus mejillas volvió a dirigir su atención hacia adelante.
- Señorita Relena tengo entendido que hoy saldrá de cita con el archiduque Hans Smith - dijo mirando sus papeles- si no me equivoco él fue su segundo elegido. Espero que todo salga excelente esta noche. Es preferible que para garantizar su éxito excluyamos al preventer 01, solo por esta vez. El preventivo Maxwell, Noerr y Po irán con usted.
Todos quedaron perplejos ante la decisión. Había quedado claro que las circunstancias justificaban la intervención de Heero la noche anterior, sin embargo parecían no ser suficientes.
- ¿Qué? ¿Por qué? - preguntó Relena.
- Simplemente evito cualquier conflicto de interés.
El resto quedó perplejo ante esas palabras sin capacidad de intervenir. Duo se llevó las manos a la cabeza con una sonrisa irónica, Olive tensó su postura y Sally envió una mirada complice a Une entendiendo que trataba de decir. En su seriedad Heero cruzó los brazos entendiendo el fondo de aquellas palabras.
-¿Con ... conflicto de interés? - Relena se levantó de su asiento poniendo las manos en la orilla del escritorio - Une no sé que tratas de decir con eso, pero no hay cosas personales implicadas ...
- Mis antecedentes dicen lo contrario - zanjó Une carraspeando su voz.
- Quién quiera que haya dado alguna información de esa índole ha mal interpretado cosas.
- Tengo mis razones Viceministra Darlian ... y esta es mi orden como jefa de los preventivos a su cargo. Por más que sea la viceministra, le recuerdo que somos un ente gubernamental fuera de influencias políticas, así que por favor acaten este mandato. Le pido al equipo de primera línea que se quede aquí adentro, debemos hablar asuntos importantes ... Viceministra ...
- Entiendo, pero no estoy de acuerdo.
Otro silencio incómodo cruzó la oficina. Sally hizo un asentimiento a Relena, quién miró indignada entendiendo que sobraba en ese lugar. Al dar media vuelta para salir de allí pasó entre los demás cruzando la sala. No pudo levantar su faz para mirar a Heero pensando en que él quedó excluido de su trabajo por la noche de su segunda cita.
"¿Cómo se enteró Une de lo sucedido?" se preguntó ella saliendo del lugar.
Sally le comentó esa misma mañana que dio la orden al equipo de no hablar sobre lo ocurrido hasta que diera el reporte oficial a su superiora, sin embargo,Une ya se había informado antes de eso. La imagen de Olive, que fue testigo de todo vino a su cabeza y el resentimiento afloró otra vez "fue ella" pensó.
En la oficina, Une sacó una carpeta con documentos comenzando a hablar de su investigación próxima:
- Equipo, ya que hemos cerrado el primer asunto podemos pasar a otro tema importante. Por cierto Heero espero entiendas que esto no es nada en contra tuya.
Heero tomó con suspicacia esas palabras. No podía hacerse el ciego ante su actitud de la noche anterior, después de todo, muchos de los que batallaron con él en la guerra conocían el extraño lazo que tuvo con Relena en el pasado. Él asintió silente y Une le dirigió una mueca extrañamente amable antes de seguir hablando.
- Necesito hablar de un asunto importante con ustedes. Por favor vean esas fotografías. El oficial Barton las hizo llegar a nosotros.
Todos se acercaron a la mesa. Parecían imágenes del tiroteo afuera del cementerio de la colonia L5, el mismo donde enterraron a Wufei Chang. Aquellas parecían tomas de cámaras de seguridad que mostraban capturas del vehículo que disparó directamente hacia la viceministra. Una de ellas mostraba a un hombre de cara difusa y que apuntaba con un arma desde su ventana. Otra foto era un acercamiento al número de placa del vehículo terrorista.
- Si, son imágenes de ese día - dijo Duo - ese es el camión dónde ocultaste a Relena, Heero.
Olive se asombró al escuchar a su compañero viendo la foto. Ella había llegado a unirse a la misión un día después de los hechos y se molestó al saber que bajo esa estrecha abertura del vehículo estuvo la viceministra con el preventivo 01, es más, le molestaba sentirse excluida de todos los antecedentes aún.
Por otra parte Heero se fijó en un otra captura borrosa. El automóvil que disparó tenía un hombre que sobresalía, pero a la vez un gran acercamiento a a su brazo. La camisa del hombre estaba enrollada hasta el codo y mostraba una mancha difusa, era un tatuaje con un símbolo ... un símbolo que había visto antes. Su teoría fue corroborada cuando la jefa de preventivos sacó una copia de la carta oficial del reino de Nassaú. Heero tomó el papel y la acercó a la fotografía comparando.
- ¿Pudo notarlo? - preguntó Une
- Sí - corroboró Heero amenazante - son ellos.
-¿Qué cosa? - preguntó Olive tomando el material - ¿Acaso quiere decir qué ...? Oh no, ya veo.
La firma del cuestionado reino era el mismo tatuaje del hombre que disparaba ese día. Todo indicaba que Nassau podía estar implicado en el atentado contra la viceministra y peor aún confabulando para asegurar que ella no cumpliese lo comprometido.
- Dejenme ver si entiendo - resumió Dúo - la fachada es pedir formalmente que ella cumpla el viejo tratado, sin embargo a la vez que quieren que no llegue a eso.
- Sólo cumplen con lo protocolar y legal - dijo Heero fastidiado - no desean que Relena logre una salida pacífica a este conflicto territorial.
Olive, al escuchar que Heero volvía a llamar a Relena por su nombre, advirtió de la cara de preocupación de su compañero. Por otra parte Une, orgullosa de no tener que ahondar en conclusiones solo añadió:
- Así es, pero si nos aseguramos de hacer bien nuestro trabajo, o más bien si la Viceministra Darlian logra el cometido, podríamos decir que nos evitamos un conflicto de grandes proporciones. Sanc seguiría siendo un reino pacífico y no debería excusas para seguir expandiéndose ni tampoco sacar sus armas. Esto aún no es información concluyente, les pido reserva ante estos antecedentes hasta que tengamos más información.
Todos aceptaron el mandato y antes de salir Une agregó:
-Recuerden que son preventivos de Elite, las ordenes que da la Sally Po deben respetarse, todo lo que rea referente a esta investigación es confidencial - Ella dirigió una mirada de soslayo a Olive Noerr - pueden retirarse.
Relena comenzó los preparativos para su encuentro con el archiduque Hans Smith. Mientras revolvía sus vestidos del armario buscaba el atuendo más acorde para asistir a la ópera ballet en el teatro de la ciudad. Sería una cita sencilla sin mayores expectativas.
Revolviendo los percheros sin querer se quedó viendo un vestido azul usado años atrás y que guardaba con cariño en su armario, ese era el que usó en su cumpleaños. Puso atención a la orilla rasgada de la seda recordando que la parte faltante la ocupó para socorrer a Heero en aquel buque torpedero. Dibujó una sonrisa nostálgica cuando fue interrumpida por golpes en su puerta. Sally Po entraba al cuarto para asegurar que estuviese lista.
- Supongo que vienes a recordarme que estoy retrasada - dijo con desaliento
- Así es y con justa razón, aún no estás vestida Relena.
-No tengo idea que usar esta noche.
- ¿Qué tal el vestido que tienes en tus manos?
Ella negó con su cabeza.
- No, este vestido es ... especial. Creo que iré con este rosa - se lo mostró - ¿te parece bien?
- Si a ti te agrada estará bien - ella notó el entusiasmo fingido de la viceministra - Relena ¿qué te pasa? con esa ganas no pescarás ni un hombre ni un resfriado.
- Es sólo que ...- dudó - no, olvídalo.
- ¿Tiene que ver con Heero?
Ella quedó paralizada ante tanta sinceridad de su amiga. No podía fingir. Heero fue sacado de su comitiva de seguridad era decepcionante, pero más desalentador era recordar el rechazo de él. En el fondo de su corazón deseaba que hubiese sucumbido a su encanto, que la hubiese obligado a ser suya, aunque estuviese pasada de copas. Contó a Sally lo que ocurrió afuera de su puerta. Ante el atrevimiento de las palabras de Relena, la jefa preventiva solo abrió los ojos sorprendida festejando con una pequeña risita.
-¿qué? ¡Sally esto es serio!
- Es demasiado serio - rió - increíble, admiro la resistencia de Heero. Después de todo es un chico muy respetable.
-¿Qué intentas decir?
-Relena, estabas ebria, claramente él no quería aprovechar la situación. ¡No puedo creerlo !, después de que me recalcaras una y otra vez que lo habías olvidado, finalmente ambos están al borde del peligro. Supuse que ciertas cosas pasaron antes por la discusión en la escalera del hall.
La viceministra suspiró.
- Hablando del Hall, tu diste la orden de que nadie hablara de lo ocurrido ¿no?, sin embargo Une se enteró.
- Lo sé, lo sé no quise hacer escándalo sobre eso, tuve suficiente con la reprimenda de la mañana. Aunque tengo las mismas dudas que tú ...- agregó guiñando el ojo.
Relena desató su molestia reprimida durante esos días. La teniente Noerr seguía cerca, ahora no solo le molestaba por haber pasado mucho tiempo con Heero durante ese año, si no porque era su principal sospechosa de crear más problemas y por supuesto el principal motivo de sus celos.
- C'est une sacrée fauteuse de problem, je la déteste - insultó en francés.
- ¿Qué dijiste
- Nada nada - suspiró guardando calma - de todas formas, debo concentrarme en hoy. Estaré seria y respetable poniendo todo de mi para sentir algo por el archiduque, quién sabe quizás termine gustándome.
Fue a su tocador tomando el colorete comenzando a maquillar sus pómulos frente al espejo. Sally se acercó mirándola por el reflejo.
- ¿Relena? ¿Qué hubiese ocurrido si Heero entraba contigo a esta habitación?
Ella paró su avance con el rubor para preguntárselo internamente otra vez. No era la primera vez que pasaba esa pregunta por su mente. Proyectó ideas locas simulando concentrarse en pintar sus labios. No respondió la pregunta porque era obvio lo que podría haber pasado. La pregunta de Sally iba más allá de lo evidente, si Heero hubiese entrado aquelel acto se convertía en una invitación tácita a ser parte de su vida, es decir a ser un pretendiente más inmiscuido en la problemática que vivía actualmente.
El tecleo en el cuarto del preventivo 01 era incesante. Duo apareció en la entrada.
- Me sorprende que estés tan tranquilo.
- Y a mi Me sorprende que estés aquí, deberías estar partiendo hacia el teatro de la ciudad - respondió Heero concentrado en la pantalla.
- Si ya nos vamos, tú princesita está algo retrasada... supongo que investigas lo referente a Nassau y las fotos.
- Así es.Trowa me ha mandando datos importantes que podrían ayudarnos a seguir los movimientos de ese grupo terrorista - dijo tecleando- ¿qué pasa?
Al ver que Duo lo veía irónicamente desde el umbral de la puerta no pudo evitar desconcentrarse.
-¿No quieres decirme algo? -preguntó Dúo- ¿alguna advertencia, enviar algún golpe al siguiente pretendiente? no lo sé...¡algo!
Ante al broma de su compañero Heero volvió a teclear ignorándolo.
- ¡oh vamos Heero! simplemente tienes qué...-
El radio de Dúo sonó interrumpiendo. La voz de Olive se escuchó.
- Dúo, la viceministra ya está lista, nos vamos ahora.
- Bueno al menos lo intenté - agregó yéndose - nos vemos luego.
Heero que no pudo volver a concentrarse en la pantalla. Antes de perder al piloto del deathsythe de vista, lo llamó.
-¡Dúo!
La cabeza trenzada del piloto volvió a aeparecer en la puerta. Heero solo dijo:
- Por favor, no la pierdas de vista.
Cuando Duo se fue, no pudo evitar acercarse a la ventana viendo lo espléndida que se veía Relena subiendo a la limusina.
"Que hubiese pasado si..."
La pregunta de Sally volvía a repetirse en sus pensamientos mientras estaba en la limusina camino al teatro. Las luces del atardecer rebotaban en su reflejo del vidrio en el cual tenía perdida su mirada.
Relena tenía claro que sí él hubiese aceptado su ardiente invitación habría perdido su virginidad. Pensar en sus grandes manos tocando su delicado cuerpo o su tonificado abdomen sobre si misma le hacían subir su temperatura.
-¿ Relena estás bien? estamos llegando.
La pregunta de Sally la sacó del ensimismada en sus conjeturas.
- Sí si...lo estoy.
Relena salió de su limusina frente al teatro. Apenas tocó suelo un flash la cegó, luego otro y otro. La prensa estaba presente en el lugar y como no si estaba en un lugar público.
En ese instante un pomposo chico fue por ella saludando con un acento creído y varonil.
- La estaba esperando, señorita viceministra.
El archiduque Hans era alto, rubio, y usaba un bigote estilo candado que lo hacía parecer mayor a su edad. Él extendió su mano para ayudarla a bajar de la limusina, juntos subieron los escalones de piedra que llevaban hacia la entrada entre la multitud que ingresaba al teatro y la prensa.
Relena miró hacia atrás donde vio a Duo, Olive y Sally siguiéndola con la mirada. Faltaba alguien ahí y eso la hizo molestarse.
- La obra de hoy es Oneguin, ¿ha disfrutado antes de ella Viceministra? - Preguntó Hans.
- Solo una vez cuando pequeña, mi padre disfrutaba de la ópera y el ballet. Siempre que volvía a la tierra me invitaba a ver obras destacadas y juntos podíamos...
-¡Oh pero si es el gobernador Manoban! ven vamos a saludarlos antes que comience la función.
La actitud del archiduque fue altiva al acercarse al gobernador y su esposa, parecía orgulloso de mostrar con quién estaba saliendo esa noche. Presentó a Relena, aunque ella no necesitara decir quién era y ella fue la atención directa de la pareja de edad mayor. Constantemente Hans interrumpía la charla para hablar de su familia y futura candidatura a senador, lo que parecía ser el único tema que le importaba.
Relena fue apacible dejando que el chico se mostrara. Parecía sediento de atención y cada vez que algún fotógrafo aparecía cerca posaba con su mejor ángulo. Era obvio para ella, él solo quería pantalla.
Por alto parlante el espectáculo avisó que estaba por comenzar. Educadamente, Hans tomó a la chica de la mano llevándola hacia la zona de los palcos en altura sin dejar de parlotear. Tenían un buen asiento con amplitud a todo el escenario y al comenzar la música Relena agradeció tener la excusa de no hablar más.
El primer acto comenzó: la obra, que era conocida para la Viceministra empezó a tomar un sentido importante a medida que avanzaba. La carta apasionada que escribe Tatiana, la protagonista, a su amado Oneguin revela los sentimientos más apasionados y solicita una entrevista para conocerlo mejor. Esa escena robó una leve sonrisa de Relena imaginando a ella misma escribiendo tamañas palabras de entrega.
La escena siguiente fue molesta. Oneguin rechaza a Tatiana diciéndole que no le interesa el matrimonio y ruega que lo olvide, ya que él no es un hombre que ame fácilmente. Con un suspiro, Relena empezó a jugar con sus dedos de forma impaciente. Ya no le agradaba tanto la trama y su mente volaba hacia los alrededores. Seguramente su equipo estaba cerca observándola, pero no tenía una señal clara de como avisarles que deseaba irse de allí.
Ella aguantó la siguiente escena: Oneguin , ante los rumores de cortejo a Tatiana, saca a su hermana a bailar lo que provoca los celos de Lensky, su prometido retándolo a Duelo. "Parece que Oneguin se esfuerza en no mostrar sus sentimientos" pensó frustrada "es un tonto"
- ¿Todo bien? - preguntó Hans posando su mano sobre las de ellas - te ves tensa.
- Si, está todo bien - susurró- estoy muy concentrada, eso es todo.
Lensky murió a manos de Oneguin. Pasan seis años dónde los protagonistas se vuelven a encontrar y Tatiana es una joven de alta posición esposa de otro hombre. Eso desata la pasión que jamás antes existió de parte de Oneguin. Relena tensó su espalda con interés al ver que el protagonista canta una carta hacia Tatiana donde le pide que escape con él.
Sonrío ante el atrevimiento de Onegin y Su mente volvió a volar a los alrededores preguntándose que estarían haciendo todos en esos instantes. Más bien él.
Heero seguia frente a la computadora tecleando. Se levantó a preparar un café y luego volver frente a la pantalla, estaba inquieto. Bebió un sorbo amargo pensando en que el café sin azúcar no estaba tan mal y recordó a quién le gustaba servido de esa forma. Dió un chasquido con la lengua recordando otra vez esas palabras
"Quisiera que te quedaras conmigo esta noche"
Volvió a pararse nuevamente de su asiento caminando hacia la ventana con el café en la mano dándole vueltas al mismo asunto que la noche anterior.
Ella obligada a entregarse a otro hombre, ella teniendo que definir un futuro dónde él jamás podría volver a entrometerse, ella otra vez en sus pensamientos y empujando esa idea descabellada.
Tenía que admitirlo, la deseaba. Gradualmente Relena ocupaba un lugar más grande en su corazón y a medida que la perdía parecía que más ampliamente tomaba lugar en su pecho. Bebió otro sorbo de café pasando una mano exasperada por su cabello.
El sonido de su computadora lo sacó de la incertidumbre, al contestar la video llamada un rostro conocido se hizo presente.
- Trowa, ¿me enviaste algo más? - preguntó Heero.
- Me pediste las grabaciones de los exteriores del restaurant. Dales una mirada rápido.
Heero Observó detenidamente una a una hasta que vio un punto que llamó su atención. Allí estaba el vehículo del atentado observando desde las sombras. Luego pasó a otra grabación dónde uno de los tipos bajaba del vehículo dirigiéndose a un bote de basura cercano a la entrada del restaurant, allí metió un artefacto de dudosa procedencia y en ese instante, cuando Relena salió con el príncipe de Bélgica a la acera se veía la intervención de él alejándolos a ambos del basurero sospechoso. Al parecer querían detonar un explosivo ahí mismo y no lo hicieron por presencia de los preventivos.
- Si ellos observaron esa noche - dijo Trowa - deben estar ahí cerca otra vez.
Heero pasó a la siguiente grabación que mostraba la limusina de Relena acercándose. Su atención se fijó en que ese no era el mismo modelo programado para la cita de esa noche en el teatro. Definitivamente parecido pero no el mismo que divisó por la ventana.
Entonces su estómago se retorció de miedo.
- ¡Mierda!
Tomó su teléfono rápidamente cogiendo las llaves de su motocicleta. Corrió hacia el estacionamiento sin siquiera ponerse el casco mientras escuchaba el "piiip" de la llamada en espera. Aceleró a fondo calculando que el ballet estaba por terminar y debía apurarse.
" Vamos contestaaa" - gruñó - ¡maldición!
A medida que aceleraba miraba su reloj calculando el tiempo de su llegada. Volvió a llamar a Duo pero este enviaba a buzón de voz. Intentó con Sally también, pero supuso que adentro de un teatro se les pedía silenciar o apagar los móviles.
Maldijo por lo bajo otra vez y mientras manejaba con una mano y la otra sostenía el teléfono comenzó a intentar con Olive.
Al salir de la obra, se realizaba un breve cocktail para el encuentro de los asistentes de alta sociedad. Relena aún pensativa sobre el final rechazó el espumante del mesero.
- ¿ y que le pareció? ¿le ha gustado? -preguntó Hans
- Si, una historia bastante... trágica.
- Cómo toda historia de amor no correspondida...Oneguin llegó muy tarde a reclamar su lugar ante Tatiana. Parecía que él se deslumbró al ver la nueva y alta posición de su amada.
-Así parece. Ella, a pesar que lo seguía amando, se casó con otro hombre y prometió serle fiel aunque admitía que lo seguía queriendo - comentó nostálgica- Onegin se enfrentó a su destino.
- ¡no me digas que te compadeces del pobre! no merece tal deferencia, cuando el tren pasa ya no hay forma de abordarlo.¿O acaso preferirías que Tatiana engañara a su esposo?
- Soy partidaria de dejarse llevar por las emociones -aclaró- aunque a veces prime la razón por un tema práctico.
Su voz se apagó cuando dijo esta última frase. Sus sentimientos estaban a flor de piel luego de salir de la ópera. Miró el gran candelabro del techo absorta de los muros con hermosas pinturas. La noche avanzó y llegó el momento de despedirse, por supuesto el joven Hans la acompañó al exterior.
En ese instante una alarma sonó en todo el edificio...
Heero volvió a acelerar. Siendo casi las once de la noche estaba al límite del tiempo. Cuando faltaban un par de manzanas esquivó los autos de forma arriesgada, pero vio distintas limusinas estacionadas en las orillas de la acera partiendo y bloqueando el paso. Dedujo que la función había terminado y los asistentes se retiraban del teatro.
La moto no pudo esquivar los vehículos que bloqueaban la calle en un atochamiento a una cuadra del teatro. Apurado saltó de su moto corriendo sácandose el casco y botándolo en cualquier parte. Fue un momento eterno hasta que vio la esquina que lo llevaba a una gran plazoleta.
En ese momento, cuando logró llegar a pocos metros reconociendo el automóvil rosa de Relena. Se acercó rápidamente, pero una gran explosión ocurrió en la limusina que iluminó todo el entorno y lo empujó hacia atrás. Gritos y alarmas de los vehículos se accionaron generando un caos.
El vehículo quedó incendiado ante sus ojos azules...
Impotente se acercó hasta las puertas chamuscadas que divisaron entre las llamas los asientos traseros.No había nadie adentro.
"Puede ser que" - pensó esperanzado
Asustado miró hacia el teatro, subió los escalones para ir por ella. Sólo ella inundaba sus pensamientos en esos momentos, pero otra explosión hizo explotar la entrada del teatro antes de llegara al final de la escalinata.
"No...no -murmuró con terror - Relena.
Sus rodillas se debilitaron tocando el piso. En un estado de redención frente a las llamas golpeó el suelo con impotencia pensando lo peor.
-Heero...
Miró hacia atrás. La plazoleta se inundó de gente y los sirena de los bomberos que venían a extinguir el juego. Entre la gente Duo apareció viéndolo con expresión de extrañeza al verlo de rodillas.
Heero Vio hacia el frente sintiendo una expresión de alivio inexplicable en el pecho. Si Duo estaba bien, significaba qué...
- ¡Heero! - dijo su suave voz favorita entre la gente.
Detrás de Dúo apareció Relena llámandolo. Luego apareció Olive. Vio Sally Po ayudaba a calmar a las personas que aterrorizadas buscaban salir del lugar. Era todo un caos alrededor, pero ellos se veían ilesos.
Dignamente se puso de pie acercándose a sus compañeros observando detenidamente a Relena de arriba abajo con ganas de abrazarla. Ella le sonrió resignada cuando él se acercó esperando algunas palabras de alivio de su parte, pero en cambio, Heero fue directamente hacia Olive.
Heero tomó a la preventiva Noerr con un brazo envolviendo su cabeza atrayéndola a su corporalidad y ella se vio obligada a apoyar su cabeza en el pecho del joven sorprendida del gesto amable y agradada de sentir el aroma de su compañero tan cerca. El preventivo le susurró algo al oído que nadie pudo distinguir para luego soltarla. Cómo consecuencia la expresión de Olive pasó de sorpresa a desaliento resignado quedando paralizada ante sus palabras.
Relena vio la escena sintiendo que su corazón de helaba en un segundo. Heero parecía preocupado, especialmente por Olive y eso la hizo molestarse. Se ocultó entre la gente pensando lo peor.
