A la mañana siguiente todos se encontraron afuera de la oficina de la jefa de prevención Une. El equipo preventivo suponía que dado los hechos que conmocionaron a toda la ciudad no tendrían que dar mayores explicaciones, sin embargo allí estaban otra vez para esclarecer el proceder de la noche anterior.
El rostro de todos no era alentador, la expresión de cansancio de Relena era notoria, su vista estaba perdida en el suelo alfombrado sin ganas de cruzar palabras. Su ligero " hola" mientras esperaban entrar y su apoyo en la pared del corredor denotaban el poco interés por su alrededor. Heero se dio cuenta de eso apenas la vio. Ella tenía ojeras como si no hubiera podido dormir bien y una mirada triste que destacaba con su palidez. Desde el otro extremo del corredor se acercó a ella ante la vista incrédula del resto:
- Relena ...
Al levantar la vista, sus ojos inexpresivos se clavaron en los ojos azules preocupados e hizo un esfuerzo por no inmutarse ante ese rostro complaciente.
- ¿Quieres un café? - preguntó Heero.
Parecía que Olive era la única que no disfrutaba de esa interacción. Para Dúo y Sally parecía algo normal, pero para ella seguir viendo a Heero condescendiente con otra persona seguía siendo un comportamiento de otro planeta, ya que tantos meses en misión en el espacio lo etiquetaron como un hombre fuerte, frío y silente. Justamente eso le atrajo de él, al tiempo de compartir en la nave O2 se dio cuenta que él vivía hermético en una caparazón teniendo pocos momentos de expresión. A veces lanzaba comentarios sarcásticos a las bromas de Duo, o sonreía malicioso cuando los demás reían e incluso, las pocas veces que lo vio dormir en el asiento del área de pilotaje eran contadas ocaciones de vulnerabilidad.
"¿Cómo es posible que ella toque su corazón? - pensó resentida viendo como Heero se acercaba a la viceministra.
Los meses en O2 creyó haber logrado cosas, hablar con él aunque fue solo de trabajo e incluirse en el grupo de preventivos de elite. Realmente se había esforzado por hacer bien su trabajo para impresionarlo. Pero todo su ánimo se esfumaron poco a poco al aceptar su nueva misión y al notar que la viceministra no era simplemente una simple demócrata a la que había que proteger. Su compañero ponía más que su corazón en ello, como prueba tenía las palabras que le dijo al oído la noche anterior.
"gracias por contestar ese teléfono, te lo agradeceré para siempre"
Vio el techo tristemente pensando en que incluso faltó a una regla importante de los preventivos de paz: obedecer las órdenes de sus jefes, todo por boicotear la interacción de Heero con Relena. Internamente admitió que informar por lo bajo lo visto la noche de la primera cita fue un error importante, todo fue impulsado por su molestia lo que la llevó a comentar a Une ese asunto.
La molestia volvió en ese momento, pero una voz conocida interrumpió sus pensamientos:
- Vaya vaya el ambiente se corta con un cuchillo.
Un joven de cabello rubio, de estatura media con uniforme de preventivo apareció en el pasillo.
-¡Theo! - exclamó Olive - ¿Qué haces aquí?
- Me han llamado, al parecer como refuerzo.
En ese momento la puerta de la oficina de Une se abrió, todos entraron a la oficina con aires apesadumbrados a excepción de Theo que hablaba en voz baja con Duo pareciendo más cómplices. Los preventivos se alinearon de pie frente al escritorio y Relena fue invitada a sentarse. Une los felicitó a todos dando cuenta de que los ánimos estaban por los suelos y no era para menos, la prensa publicaba en primera plana el atentado en el teatro de la ciudad recalcando que gracias al accionar de los famosos preventivos que resguardan la paz y que estaban presentes, se pudo frustrar un accidente de mayores proporciones que conlleve vidas humanas. Pero ellos, parecían cansados de tantas cosas vividas.
- ¿y bien? necesito de sus palabras los acontecimientos - presionó Une resignada tomando los periódicos sobre su escritorio - no puedo dejarme llevar por todo esto.
Relena tomó aire explicando que durante el cóctel de cierre de la ópera, justamente antes de salir a tomar la limusina, la alarma de incendios se activó produciendo caos en el hall del teatro. Para extrañeza de los asistentes que no vieron fuego, los guardias comenzaron a evacuar a las personas. Fue en ese momento que la preventiva Olive Noer se acercó corriendo entre la gente para sacarla de allí, la guió a uno de los corredores laterales para sacarla del edificio escondiéndose en uno de los callejones aledaños a la plazoleta. Fue en ese instante que escucharon a la distancia una explosión, a los segundos hubo una segunda explosión y gritos del público evacuado a los exteriores.
- Felicitaciones Preventiva Noerr, tuvo muy buenos instintos.
Olive vio de reojo a Heero sin saber si decir que él estuvo involucrado en la misión y llegó al lugar. Había una especie de pacto silente entre ellos de no nombrar que él participó en la advertencia para salvar a Relena mediante una llamada telefónica. A la vez Une miró a Heero con suspicacia deduciendo que todo el procedimiento de la noche anterior tuvo ayuda externa, pero prefirió omitir sus deducciones.
- Reitero mi reconocimiento a ustedes, han sido días arduos - prosiguió Une - para poder alivianar su carga de vigilancia he citado a al preventivo Theo Morgan y pueda reforzar la seguridad de su última cita, Viceministra.
Relena despabiló recordando sus asuntos. Tenía una cita programada para el día siguiente, con eso cumplía con los tres pre-seleccionados antes de tomar una decisión. Le restaban cuatro días y debía empezar a prepararse.
- No quiero ni preguntar como te fue ayer luego de todo lo sucedido - dijo Une resignada - Me pregunto si ese candidato tendrá alguna posibilidad ...
- Ninguna - aclaró Relena- comprenderás que salió corriendo cuando la alarma se accionó ... ni siquiera se preocupó de mi.
- Bueno nos queda apostar todo al tercero ¿no? por cierto tenemos una visita inesperada que acaba de llegar, adelante preventivo Wind.
La puerta se abrió repentinamente. Miliardo apareció en la puerta con su chaqueta de preventivo acompañado de Noin. A diferencia de su cabellera rubia, esta vez se presentó con el pelo corto lo que le daba aires distintos casi irreconocibles. Los preventivos Theo y Olive vieron incrédulos a unos de los hombres que solo conocían por su nominativo. Él era un verdadero misterio para todos, ya que se le encomendaban misiones especiales y cada vez que aparecía un informe de él solo eran trabajos realizados por contadas manos de confianza. Se mantenía la reserva de su paradero y jamás aparecía en reunión de coordinación. Al fin le veían el rostro al Preventivo Wind.
Relena estuvo a punto de exclamar "Hermano" pero se arrepintió al darse cuenta de que no todos los presentes estaban alineados con la identidad del joven. Sin embargo Une comenzó hablar especialmente dirigiéndose a Theo y Olive
- Señores, todo lo que escucharán en las reuniones de ahora en adelante es de absoluta confidencialidad, no habrán preguntas, tampoco respuestas a sus dudas ¿entendido?
-Entendido - exclamaron al únisono Theo y Olive.
Miliardo envió una mirada recelosa a Heero y él la devolvió sostenida al pasar entre los preventivos. Fue directamente hacia el asiento de Relena.
-Relena ¿estás bien?
-Lo estoy.
- Quise venir apenas supe del atentado. He sabido que la elección de tu futuro esposo ha sido difícil y que tu seguridad ha pendido de un hilo.
Ella asintió cuando la mano de Miliardo tocó su hombro. No deseaba pleitos, pero el cinismo de su hermano le molestaba un poco.
-Es obvio que sería complicado buscar un pretendiente en diez días - respondió ella - no te preocupes no he desistido de mi compromiso en el tiempo estipulado ya pesar de todo mi seguridad ha funcionado perfectamente.
- Aunque suene reiterativo, el pretendiente es la primera parte y que la parte del heredero será la más complicada ¿no?
Ella lo vio con extrañeza sospechando que él se tomaba con demasiada frivolidad el acto de concebir un hijo.
- Me alegra que consideres que no puedes controlar mi natalidad, muy considerado Wind- ironizó.
Heero escuchó la conversación empuñando su puño. La tensión reinó en su cuerpo al ver que tomaban con ligereza todo el asunto de Relena y él futuro heredero. Pensar que ella se entregara a un desconocido volvía a enfurecerlo. Propuestas lascivas pasaron por su mente más firmes que nunca y sentó latente las ganas de llevarlas a la realidad.
- Eres una mujer fértil, podrás ...
- ¡Zechs! - advirtió Noin - no es necesario que hables de esto. ¡Agh! los hombres pueden ser tan impertinentes. Disculpa Relena ...
- Está bien Noin, tenemos que ser sinceros - replicó Relena desafiante - si tendré un esposo forzado por consecuencia tendré un hijo en tiempo record ¿no?
Relena versus su hermano tensaron el ambiente. Fue ella quién bajó la guardia levantándose de su asiento apaciguando los ánimos.
- Aunque soy una creyente que los hijos se conciben con amor por sobre todas las cosas - dijo nostálgica - Les pido me disculpen no me siento bien en estos momentos prefiero retirarme por hoy.
Ella cruzó la sala pasando por el lado de Heero. Ambos cruzaron una mirada fugaz de reconocimiento y el perfume que dejó Relena junto a la estela de su cabello lo inundó. Las mismas ideas reveladoras llegaron a su mente recordando las palabras de Wufei:
"Tienes donde volver, con quién volver"
Las palabras que Relena dijo la noche de su primera cita impulsaron los pensamientos de Heero más allá de esa sala:
"Quisiera que te quedaras conmigo esta noche"
Su desesperación de perderla la noche anterior fue superior a si mismo. Pensar que podía ser dañada, correr peligro o estar a merced de cualquiera para siempre lo estaban enloqueciendo. La tristeza de ella al verse forzada a tomar decisiones a favor de la paz sacrificando su vida personal lo molestaban de sobremanera. La aflicción vista en los últimos días y más aún acrecentada esa mañana lo empujaban a querer envolverla en sus brazos. Él era una olla a vapor a punto de rebasar bajo una apariencia de estoica seriedad. El tiempo pasaba ya medida que pasaban los días la perdía aún más. Miró la puerta por un par de segundos, al volverse hacia los demás se encontró nuevamente con la mirada inquisitiva de Miliardo.
La conversación en la oficina fue en dirección de los antecedentes del reino de Nassaú y la posible implicancia de ellos en los atentados. Miliardo miró las fotografías sobre el escritorio silente ante sus propias conclusiones. Fue una reunión larga en base a la estrategia de seguridad para la viceministra en su última cita. Su hermano decidió colaborar supervisando en terreno los movimientos de Relena.
- No veo necesario que despliegues todo tu equipo - dijo Miliardo mirando las fotos.
Heero que estaba silencioso con las manos cruzadas apoyado en la pared contestó áspero acercándose al escritorio.
- No recibimos órdenes tuyas, participaré aunque me lo nieguen.
- Te estás tomando esto muy personal ¿no Yuy?
- Viste lo sucedido anoche, no dejaré que Relena corra riesgo.
- Señorita Viceministra para ti - replicó Miliardo.
Una tos carraspeó para detenerlos. Une se molestó al ver que omitían al resto del equipo.
- Yo soy la jefa y quién toma las decisiones aquí. Todo seguirá como lo hemos planeado. La cita ocurrió en un parque abierto, un lugar expuesto que necesita más vigilancia que nunca. Si todo sale bien, la viceministra proclamará a su futuro esposo muy pronto por lo que nuestra misión estará completa y Nassaú no tendrá excusas para hacer algún movimiento militar. Les pido que cualquier rencilla que tengan entre ustedes se aclara fuera de mis dependencias y no frente al resto. Eso es todo, pueden retirarse.
- agh ¡Tanto revuelo por ella! - exclamó Olive sirviendo su agua.
Ella se reunió junto a Theo en sus minutos libres de almuerzo para actualizarse de sus vidas.
- mmm Luego de lo ocurrido ayer, todos los ojos estarán sobre ella y con razón - dijo Theo - te subirán de rango por tu heroíca acción. Felicidades.
-No me interesa, sólo espero que termine pronto esto para volver al espacio de una vez - gruñó- además fue Heero quién me advirtió del peligro.
-ohhhh ya veo ... así que crees que te regalaron el éxito. Aunque de todas formas estás muy huraña desde que llegué.
Theo se detuvo extrañado. Se acercó peligrosamente examinando el rostro de Olive que estaba ofuscado.
-¿Qué te pasa? ¿No te agrada la misión y la Viceministra?
- Así es, es un engreída - murmuró bebiendo - todo gira en torno a ella.
En el fondo del corazón, Relena era agradable. Su ágil caminar, su cabello, su amabilidad y todo lo que implicavaba su presencia era agradable, pero quería odiarla, necesita odiarla por acaparar la atención de Heero.
- ¿Y como te fue con el preventivo 01? sigues clavada?
En el pasado Theo era su compañero de misiones y había notado la atracción de ella por el preventivo. A Theo expresó la felicidad de participar en una misión exclusiva con los preventivos de primera línea, ilusionada de que pasaría más tiempo con Heero y podrían conocerse mejor. Pero nada salió como sus expectativas.
-¿Eh? - la pregunta descolocó a Olive - no, no he tenido tiempo de interactuar con él. La viceministra acapara nuestro tiempo. Por supuesto más a él ...
- ¡Ahhh! espera ... un segundo, creo que ya entiendo ¿estás celosa de la viceministra?
- Agh ya basta, no quiero seguir hablando de esto ... estoy harta de tener la sensación que no manejo todos los factores aquí. Pareciera que me metí en medio de un juego que ya tuvo su partida muy atrás.
- Por cierto, la orden de Une fue bastante exacta " Señores, todo lo que escucharán en las reuniones de ahora en adelante es de absoluta confidencialidad, no habrán preguntas, tampoco respuestas a sus dudas" - dijo Theo imitando a Une - si, definitivamente la tensión reinaba en esa oficina. ¿No encontraste al preventivo Wind espeluznante y misterioso? - dijo divertido - tiene toda la estampa de un príncipe gallardo destruído.
-Sí, fue una sorpresa conocerlo ... pero es como si hubiera algo más - dijo con su dedo en la boca pensativa - como si todos se conocieran de antes.
- ¡oh genio! - ironizó Theo- ¡claro que Heero y Duo se conocen de antes! y recuerda que Sally Po también conocía a Chang de antes que nos reclutaran.
- ¿No notaste que Heero estaba muy molesto? - dedujo Olive resentida - además llamó a la viceministra por su nombre ... otra vez.
- Mmm puede ser, espera ... acaso intentas decir que ellos dos se ...
Theo juntó las yemas de sus dedos índices un par de veces para que su compañera entendiera que se refería a una relación demasiado cercana. Olive no hizo señal de negar la deducción de su compañero porque era algo que no deseaba admitir. Queriendo ser ciega ante las señales, no quería asentir por lo que dirigió una mirada molesta a su compañero que abrió los ojos como platos. Fue entonces que Olive cerró la puerta cercana viendo por el pasillo y agregando:
- Te contaré algo que no puedes compartir con nadie, esto sucedió en la primera cita de ...
La reunión de embajadores que Relena estaba teniendo esa mañana estaba durando demasiado. Luego de salir del edificio de preventivos se dirigió a realizar sus quehaceres diarios cuando su agenda alertó de su junta semanal con los encargados de paz regionales. Su mente divagaba hacia otros lugares cuando se esforzaba por mantener la atención en sus colegas.
- Es muy valiente de su parte venir hoy, señorita viceministra. La prensa ha informado la catástrofe de ayer. Afortunadamente nadie salió herido.
- Así es fue una oportuna acción de mi equipo de seguridad. Por favor, centrémonos en lo que nos convoca hoy
Ella no deseaba tocar el tema del teatro. Automáticamente el hilo de escenas le hacía recordar la cercanía de Heero con Olive en el instante en que se preocupó de verlo frente a la explosión del teatro. Las ganas de abrazarlo en ese momento fueron apagadas al notar que él estaba con toda su atención hacia la preventiva, más que por ella misma. Por primera vez quiso ser el centro de la atención más que nunca, que se preocupase por ella o la rescatara como una damisela en peligro, pero no, él la dejó a merced de los demás para desaparecer entre las personas luego de preocuparse por Olive, solo por Olive.
Lo estaba perdiendo, los hechos actuales hacían que desapareciera de su vida cada vez más y le dolía tenerlo tan cerca. Pensaba que en el escenario de vivir esa situación y que no estaba sería más sencillo.
" heero " pensó con la mirada perdida hacia la ventana. Espaviló concentrada en el reporte del preventivo Baisser para comenzar a tomar nota. Tomó su lapicera abriendo su agenda buscando la fecha y comenzar a tomar sus apuntes. La libreta se abrió en el presente día, pero un papel doblado llamó su atención. Parecía ser uno de las hojas de papel autoadhesivas de su escritorio del palacio de Bruselas. Al abrirlo distinguió una caligrafía particular que identificó de inmediato:
"Ven a la azotea sur a las 6". H.
La azotea sur era la más alta del palacio principal de Bruselas, era poco accesible para el personal ya que se mantuvo alejada de las áreas comunes. Su vista se quedó pegada en el papel perdiendo la noción del tiempo y de las conjeturas del representante Baisser.
" ¿Qué quiere hablar con conmigo? ¿Será el adiós definitivo?"
Su mirada se entristeció sacando conclusiones apresuradas. Si él deseaba desaparecer de su vida para siempre lo entendería, ella había tomado una decisión que cerraba todas las posibilidades de admitirlo, pronto elegiría un hombre para formar una familia y era obvio que la mayor tentación desapareciera de su camino.
"Él me besó, más de una vez" pensó en su interior consoladora con una leve sonrisa. "Quisiera que él me hubiese tomado por completa"
- ¿Señorita está usted bien? - interrumpió un miembro de la junta.
Ella levantó su cabeza confundida.
- Sí si, por favor continúe.
Arrugó el pequeño papel en su mano forzando su concentración.
Heero se encuentran en su computadora de su cuarto aquella tarde. Sus impulsos lo llevaron a escribir una nota y pegarla en la agenda de la viceministra. Ahí no dejaría de leerla esperando con preocupación que fuera a esa azotea. A la vez no dejaba de maquinar lo que diría, sus frases se enredaban en su mente y para aclararlos paraba de teclear para ordenarlas. Continuamente se decía a si mismo que parecía un estúpido por estar tan impaciente, por eso ocupaba su cabeza inmerso en los papeleos de la investigación del reino de Nassaú.
Heero estaba seguro, ellos no dejarían que Relena escogiera un esposo para detener el conflicto, ellos deseaban un enfrentamiento o tomar Sanc independiente de lo que ella lograra. Pero no iba a dejar que fue víctima de sus juegos sacrificando su vida por la paz, no esta vez.
De pronto un " toc-toc" de la puerta interrumpió su tarea.
- Adelante.
En el umbral apareció el preventivo Wind, con su nuevo cabello corto y lentes oscuros, los cuales se sacó para mirar a Heero a sus ojos azules.
- ¿Que quieres? - preguntó hostil Heero girando su silla.
- Aclarar unas cosas.
- estoy ocupado - zanjó volviendo a teclear.
Miliardo entró al cuarto mirando algunos papeles archivados con pinchos en una pequeña pizarra. Incómodo por la presencia, Heero volvió a girar la silla hacia él esperando que dijese algo, sin embargo el hombre se apoyó en la pared sin ganas de desaparecer del cuarto.
- Está bien, repito ¿que quieres? - dijo Heero resignado ante su presencia.
- esa pregunta me corresponde a mí, Más bien ¿que quieres tú?
Heero levantó una ceja incrédulo sin entender la pregunta.
- Si te refieres a la misión de la cita de Relena, dejé claro que iría, no vas a persuadir mi decisión.
- Sé que no. Eres una persona muy obstinada, Heero Yuy. Por eso estoy atónito que dejes ir a mi hermana con tanta facilidad.
- No la he dejado ir - aclaró - estoy protegiéndola.
- No me refiero a protección, eso solo es una arista de todo esto. Sabes a lo que me refiero ... a ella en todo sentido. La estás dejando ir ... dime Heero ¿la quieres?
Heero sintió una leve vergüenza en su interior, conversar de esto de forma a abierta era algo nuevo sumamente embarazoso. El piloto gundam se levantó de la silla fastidiado de hablar con rodeos. Si Zechs deseaba tocar el asunto de su hermana de forma sincera lo haría, después de todo ya estaba decidido de su proceder.
-Si.
-¿Entonces que estás esperando? -preguntó sorprendido ante tanta sinceridad.
- ¿Quieres que me entrometa en todo el asunto con Nassaú? sé claro Zechs. Porque si es eso yo ...
- Lo dije en la nave O2 - interrumpió - "mientras se logre el objetivo no me importa quién sea el padre del futuro heredero de Sanc", ¿lo recuerdas ?.
Heero asintió. Miliardo lo había dicho adelante de él y la oración se quedó guardada en su mente, pero ahora la frase tomaba otro carisma. Era más clara que nunca, parecía que ese era el instante en que dio un pase libre a todas sus ideas. Zechs tomó una hoja de papel de la pizarra simulando estar concentrado diciendo:
-Ella necesita a un hombre fuerte a su lado, que la proteja y por supuesto que la quiera- continua Zechs- y no creo que haya hombre a su altura ...
Heero lo vio incrédulo entendiendo con facilidad su punto. El joven rubio prosiguió su explicación:
- solo quiero - dijo con una sonrisa maliciosa - que ella también sea feliz, a pesar de que tiene una gran responsabilidad en su hombros. Por supuesto Relena siempre tiene la última decisión ¿No?
Miliardo dio unos pasos hacia la salida y antes de irse se detuvo en la entrada.
- Más vale que hagas las cosas bien, Heero, si no estaré muy decepcionado. en 4 días debemos notificar la elección de Relena
- Oye Zechs ¿Noin te dijo que vinieras?
- Podría decir que me alentó, quise hacer oídos sordos a esto, pero mi hermana está sufriendo. Y tú también ... lo sabes.
Heero tragó. Su manzana de Adán se hizo pesada repentinamente, pero su porte firme no se debilitó. Zechs desapareció por el marco de la puerta dejando al piloto gundam cuestionando la conversación, aunque seguro de su actuar.
Relena se desvió el pasillo iluminado del tercer piso subiendo una escalera de emergencia. Se perdió en la oscuridad de las subidas que llevaban muy arriba del edificio del palacio de Bruselas. Al terminar todos los escalones se dió cuenta que la puerta hacia la azotea estaba abierta. Al salir la luz del atardecer encandiló su mirada con cálidos pero intensos rayos de sol.
Avanzó hacia la baranda de piedra, se detuvo mirando el jardín que se movía por la brisa de la tarde y fue esa voz la que la sobresaltó:
- Relena ...
Ella volteó. Allí estaba él con su estoica seriedad apoyado en la pared.
-Heero.
El avanzó hacia la joven que insegura esperaba las palabras terribles que imaginó todo el día.
- Leí la nota que dejaste en mi agenda ¿Por qué me haz pedido que venga aquí ?.
- Quiero hablar contigo algo que me inquieta ...
Una brisa fuerte pasó entre ellos moviendo la cabellera de la viceministra. Su rostro se entristeció, como aquella vez en que él rompió su carta de cumpleaños.
-Estoy preparada para lo que tengas que decirme - dijo ella- Pero antes quiero expresarme y agradecerte por todo lo que haz hecho por mi.
-Relena yo ...
-Si la situación fuese distinta, si yo tuviese la libertad de elegir, hubiese puesto todo mi empeño para vivir mi vida a tu lado...por favor quiero decirlo todo.. las circunstancias ...
-Relena, detente.
- Quiero terminar, si no lo digo ahora yo me arrepentiré para siempre - agregó angustiada.
Heero dibujó una sonrisa de compresión dando unos pasos hacia ella. Relena se lo hacía fácil, una vez más. Su labia era admirable hasta en ese tipo de declaración.
-Relena, no digas más, yo te pedí que vinieras aquí primero.
- Lo sé, lo sé - sumó a punto de derramar una lágrima- pero mi tiempo se acaba y...
- Relena escúchame, quiero entrar en todo esto - interrumpió Heero - en todo este juego.
Relena levantó su faz tratando de entender.
-¿Qué?¿que juego?
- El de los pretendientes.
Relena quedó silente viéndolo incrédula. Si se refería a la elección de marido, no era un juego, era una decisión de vida.
- ¿qué ¿Por qué? - preguntó curiosa.
-Porque ... -el piloto apretó sus nudillos - porque te quiero. Relena yo te quiero.
Relena se paralizó. Por varios segundos guardó la calma tratando de asimilar esas palabras " porque te quiero" "porque te quiero" resonó en su cabeza "porque te quiero" una y otra vez.
Un silencio largo cruzó entre los dos.Cómo Relena estaba aún sorprendida, Heero se acercó tomándola de los hombros continuando su declaración.
- No puedo seguir negando lo inevitable. No puedo ni quiero verte así. Relena todo este tiempo...- él tomó fuerzas para ser sincero - incluso desde que te conocí estube huyendo, si tú quieres, si tú me permite yo deseo...
- ¿sí? - susurró ilusionada al verlo acercar - Heero, de...ten...te
En un instante los labios de Heero se juntaron con los suyos respondiendo con un beso feroz y ella se entregó a sus brazos. Sus lenguas se enredaron con fogosidad. Ella sintió las manos de él apretándola acariciando su espalda y él no la soltó percibiendo su liviano cuerpo que activó todas sus sensibilidades corporales.
Se separaron un segundo para tomar aliento, pero él volvió al ataque mordiendo el labio de la viceministra y ahogándose con su boca. No deseaba despegarse de ella ni por un segundo. La había besado antes, pero necesita más, necesita decirle que estaba dispuesta a todo con ella. Finalmente, Heero se despegó unos centímetros susurrando agitado.
- ¿y bien? ¿Puedo?
Ella se aferró al cuello de la chaqueta del piloto con leve risita tratando de recuperar el aire y asimilando la escena.
-Yo ... creo que .. cuentas con una ventaja -dijo agitada y confundida - ninguno de los candidatos han logrado besarme.
-No los dejaría alcanzarme, nunca - agregó él con molestia.
La volvió a besar. Está ve fue un beso corto, afirmativo que marcaba el territorio que deseaba gobernar. Deseaba esos labios solo para él.
Relena se despegó de su boca forzándose a ser racional. Todo era muy rápido, hace minutos atrás creía que él se alejaría, ahora le pedía un compromiso mayor.
- Heero espera ... ¿te das cuenta de lo que dices? estar en esto significaría un compromiso.
- Así es ...
- y Casarte conmigo ¿lo entiendes?
-Lo tengo claro.
- Y además - agregó sonrojada - tu y yo deberíamos que tener un ... un ...
Él se acercó abrazándola. Su mentón quedó por sobre la cabellera dorada de Relena oliendo su perfume, susurró tierno:
- Sí, un heredero, aunque no me agrada que lo llamen así, será un hijo.
-¿Estas dispuesto a ...tenerlo conmigo? -preguntó tímida escondiendo su rostro en su pecho.
- ¿Eso significa que me escoges a mí, Relena?
- ¡Heero! - reprochó mirándo sus ojos sinceros color azul prusiano - una parte de mi lo desea, pero ... todo esto es confuso, repentino ...
-¿Y?
- sigo en shock, yo creí que te alejarías definitivamente de mi.
-¿Que te hace pensar que me iría? - pregunto indignado.
- Tú lejanía de ayer...tú y Olive ... yo creí que ustedes dos...
- ¿Creiste que tenía algo con Olive Noerr? es mi compañera preventiva, y le agradeceré siempre por su rápido actuar de anoche ... porque pude perderte para siempre. Sé que esto es rápido, es sorpresivo, pero si no era ahora, si no tomaba está chance...yo...
-Heero.
Ella suspiró volviendo a apoyar el rostro en el pecho de él aún sonrojada por lo que estaba ocurriendo. Esa declaración era al estilo de Heero, lejos de cualquier romanticismo y expectativa.
-Fueron tonterías mías - sumó escondiendo su cara en su regazo- entonces volviendo al tema del heredero ...
- Si, estoy dispuesto a tenerlo contigo - susurró Heero decidido.
La joven sintió que el abrazo de él la envolvió con mayor intensidad al decir esas palabras. Además su rubor fue evidente percibiendo el calor en sus mejillas.
- Entonces - sumó acalorada - hagámoslo.
Heero la alejó viéndola seriamente a la cara.
-¿Ahora? - ironizó
Ella aún ruborizada cruzó sus brazos alrededor del cuello del piloto. Entendió el tono sarcástico de ese "ahora" cuando vio la leve sonrisa maliciosa de Heero.
- ¿Heero Yuy ¿me tomas el pelo? - pregunto levantando una ceja - porque este es un asunto trascendental.
- Sí, demasiado. Estaré preparado para cuando tú me lo pidas.
Ella suspiró. Era inevitable admitir que él es el ganador absoluto en cualquier contienda, incluso la de su corazón. Sonrió resignada y su teléfono interrumpió el idílico momento. No tuvo otra opción que contestar.
-¿Hola? ajá, creí que la reunión sería más tarde - mientras hablaba no dejaba de sonreír a Heero que la miraba con esos ojos profundos - sí, si ... iré en ... 5 minutos ... ajá. Adiós.
Cerró su teléfono tratando de poner en calma sus pensamientos que venían como torbellinos a su cabeza.
- Heero debo - dio una señal con la mano hacia la salida - ya sabes.
- Lo entiendo. Ve.
-Tenemos que hablar seriamente de esto, no puede quedar así.
- ¿Y esto no es una conversación seria? - preguntó Heero levantándo una ceja.
- ¡Lo es, lo es! es solo que ... es sorpresivo y - ella se sonrojó, pero el rubor de sus mejillas que volvió a notarse - son cosas que tenemos que planificar.
- No tendremos mucho que planificar, quedan cuatro días.
- Sí - dijo sonrojándose de nuevo- pero...
La conversación fue interrumpida nuevamente por el teléfono móvil de Relena a lo que ella suspiró.
- Ve - alentó Heero - nos veremos luego.
- ¿Lo prometes?
Él asintió.Ella dió unos pasos hacia la salida de la azotea y se devolvió hacia Heero. Cómo despedida entregó un beso apasionado tomando el rostro del piloto, memorizando la sensación de sus labios. Cuando se despegó de sus brazos , él volvió a tomarla de su muñeca atrayéndola hacia sí mismo dándole otro beso breve de despedida.
- Heero, tengo que ir - susurró entretenida e impaciente.
- Lo sé, lo sé ... solo uno más.
Relena soltó un risita juguetona dejándose atraer por la fuerza del piloto que la tomó por la cintura plantando un último beso antes de despedirla.
Ella se perdió en la puerta del azotea con su pelo agitando por el viento y desapareciendo escalera abajo.
Heero soltó un suspiro relajado triunfante como si hubiera liberado la contención constante, consecuencia de reprimir sus sentimientos. De pronto, se vio a sí mismo sonriendo mirando el atardecer.
