Olive secó la lágrima solitaria que cayó por su rostro. Estaba molesta por haber escupido esas frases desde sus entrañas, para colmo, fueron dirigidas a una de las personas involucradas directamente en su trabajo.
Aún sentada en la parte trasera de la limusina esperó unos minutos en el estacionamiento digiriendo lo ocurrido. Minutos antes de la Viceministra Darlian paró sus intenciones en un segundo, creyéndose la reina del conflicto una vez más y tan segura de sí misma como siempre habló sinceramente confesando sus sentimientos. En su interior pudo entenderlo:
"¿Qué hombre no caería rendido a sus pies? Pensó". Pero, ¿por qué justo él? "
Lo sospechó por tanto tiempo y esa mañana su compañero preventivo se lo confirmó con un susurro diciendo "Además vi un beso entre ellos". Sí, esa no era la primera misión dónde el preventivo Yuy se involucra con la ex reina del mundo. Recordó aquel café sin azúcar en hotel, la forma en que se llamaban por sus nombres con total confianza y como él se preocupó de ella de forma exagerada todo ese tiempo en la tierra. También la ex reina del mundo dijo una frase solemne que resonó en sus mente:
"Hay cosas que no puedo decir porque no me corresponde ".
Olive concluyó que aún hay cosas que no sabía, pero deseaba entender.
Suspiró sacando un espejo de su bolsillo mirando sus ojos enrojecidos. Pocas veces había llorando por un chico, ni siquiera sabía cuál fue la última vez. Su más reciente interés, uno de los preventivos de Elite, compañero de trabajo, el hombre al que intentó conquistar sin éxito estaba fuera de su alcance. Ni siquiera pudo sacarle una sonrisa sincera en todos los meses que compartieron en el espacio exterior en la nave O2.
Volvió a suspirar tomando valor para salir del vehículo. Tenía que presentarse en su puesto si no, los demás comenzarían a preguntarse dónde andaba.
En ese momento una limusina se estacionó al lado de la suya y un par de guardaespaldas bajaron prendiendo unos cigarrillos. Olive Escuchó una extraña conversación al bajar, escondiéndose detrás del capó:
- ¿Cuánto tiempo crees que le tome?
- Henry sabe cómo conquistar, es su deporte favorito.
Ambos hombres rieron burlones botando sus cenizas.
- Primero tiene que apartarla para negociar.
- Está desesperada, si no se queda con él, daremos el aviso de que no encontró a nadie que la desposara.
- Será la excusa perfecta para Nassaú ...
- Y Henry cobrará lo suyo.
Olive tragó deduciendo de quién hablaban, en ese momento estaba en curso de la cita y por supuesto Henry era su acompañante. " ¿Acaso Henry de Liechteistein tenía conexiones con el reino en cuestión? " Pensó.
Si era así, la Viceministra estaba en peligro y tenía que advertir a los demás del riesgo. Su impulso la llevó a dar los primeros pasos para salir del estacionamiento sigilosamente, pero se detuvo. El resentimiento por la reciente discusión la hizo dudar, su pesar aún era palpable y si mantenía su silencio quizás podría obtener al menos una pequeña venganza por el mal rato que tuvo que vivir. No tenía por qué hablar sobre lo que escuchó, la ex reina del mundo estaba muy protegida ese día con todo el escuadrón de vigilancia a su alrededor. Bajó el apresuramiento de sus pasos yendo a su punto en la misión.
" Avisaré de esto solo si veo algo muy extraño" se auto convenció.
Los jardines del gran parque de la cita estaban muy bien cuidados. El verde era frondoso y los caminos delineados alrededor de los arboles hacían que una joven pareja caminara siguiendo el sendero. Riachuelos complementaban el lugar donde puentes estilo chino que cruzaban lagunas repletas de peces orientales de colores
- El día está muy agradable - comentó Henry.
- Así es - respondió Relena - temperatura perfecta.
- Me gustaría acercarme más a la laguna y mirar los peces ¿sería tan amable de acompañarme?
Henry extendió su brazo galante para que Relena lo tomara. Ella dudó en hacerlo y simplemente asintió dando unos pasos, no deseaba dar ilusiones al joven.
- Lo acompaño a la laguna.
La compañía de Henry era agradable. La viceministra sopesó sus citas reciente concluyendo que esa era la más agradable todas fuera de las pomposidades de restaurantes y teatros llenos. Quizás en un mundo paralelo, aquel hombre sería el elegido para compartir su vida, pero ya había otro que llenaba su corazón. Al pensar en él, miró sin querer alrededor buscando al hombre que la pasada noche la desfloró. Antes de toda la confesión de Heero, antes de la noche de pasión que compartieron, había dado la orden al área preventiva de mantener a su séquito de seguridad lo más lejos posible en su ultima chance de elegir marido y así desplegar todos sus dotes de conquista sin interrupciones.
-¿Pasa algo? - preguntó Henry caminando a su lado
- No, nada. Sigamos.
Caminaron conversando por la orilla de la laguna. Henry le habló de su reino, los díficiles momentos económicos por los que pasaban debido a la guerra reciente, sin embargo sus políticas de estado ayudaron a mucha gente debido a las donaciones de otros países.
- Hubieron muchas zonas de sacrificio - comentó él - afortunadamente el aporte de privados es fundamental para levantar la economía.
- Absolutamente, también son importantes las monarquías preocupadas de su pueblo.
- Usted es experta en eso - dijo afable - saber lo que la gente necesita y sacrificarse por ello.
Relena no supo si tomar eso como un cumplido. Sin duda en el pasado sacrificó su vida en favor de la paz, estuvo dispuesta a morir si era necesario con tal de cumplir sus ideales. Henry siguió hablando:
- Ahora los tiempos necesitan buenos liderazgos para seguir la convivencia mundial. Los tiempos cambian rápidamente y uno no sabe que pueda pasar mañana - él tomó una hoja de un árbol observándola con detención - es por eso que debemos tomar las mejores oportunidades cuando se nos dan.
La viceministra lo miró extrañada al intuir un aire de misterio en esa última frase.
- Creo que me puse algo denso ¿no? - bromeó Henry.
- Solo un poco - admitió Relena - en algo estoy de acuerdo con usted, debemos tomar las oportunidades que se nos dan, tanto a nivel laboral o personal. Hoy en día líderes como usted y yo estamos llenos de oportunidades para mejorar la vida de nosotros y la de nuestros ciudadanos.
- Así es - la miró él con detención - Señorita Viceministra ¿Quiere dar un paseo en bote conmigo?
Henry Dijera un pequeño muelle cerca de ellos. Allí estaba flotando un pequeño bote a remos amarrado a un palo.
- Bueno yo ...
Ya estaban bastante alejados de la entrada del parque. Había pasado más de una hora desde su encuentro, y la joven se preguntaba si ya era el momento adecuado para dar el corte a aquella cita que no tenía objetivo. Sin embargo Henry agregó para convencerla:
- Desde que vine por negocios a Bruselas he estado lejos de mi país y mi reino. Cuando era pequeño amaba pescar cerca del palacio de mis padres, pero dadas las circunstancias de la guerra tuvo que salir de esa zona. Espero algún día poder tener nuevamente acceso a mi pasatiempo favorito ¿Qué dice?
Relena miró nuevamente alrededor. Un paseo inofensivo sería la última parte de ese encuentro. Suspiró resignada.
- No veo por qué no ... ¿sabe remar?
- Por supuesto, yo la guiaré ...
Zechs veía con un binocular desde el otro lado de la laguna. A su lado Heero, apoyado en un árbol no sonreía viendo de reojo el actuar de la pareja mientras paseaban. Creía poder soportar aquello, pero ver a ese desconocido pareciendo un idiota para tratar de llamar la atención de Relena lo sulfuraban. Miró el reloj viendo que recién pasaba una hora desde que comenzó su cita.
- Calma -comentó Zechs vigilándolos con los binoculares - esto debiese acabar pronto.
- Eso espero o iré a buscarla.
- Lo mejor es no interrumpir Heero. Ahora dime ¿Cómo es eso de que vas a casarte con mi hermana?
- Así como oyes, voy a ser el elegido en todo este asunto controversial y acabaremos con todo este problema.
-¿Cuando lo decidieron?
- Ayer. No quiero que ella entregue su vida a un cualquiera como él - dijo frío señalando con la cabeza al otro lado del lago.
- ¿Que te hace pensar que tu no eres un cualquiera?
Heero lo miró sin entender si esa pregunta iba en serio o era ironía. La comisura del labio de Zechs se curvó mordaz respondiendo a su misma consulta.
- Claro que no eres un cualquiera - dijo volviendo a mirar por los binoculares - eres el mejor piloto gundam que he conocido.
- De todas formas no somos muchos - respondió punzante - Duo es mejor que yo en muchos golpes de ataque y Wufei era ...
Calló. Wufei otra vez salía a la palestra.
- Ah sí, ese piloto gundam ... lamento su muerte. Todos combatieron contra nosotros colmillo blanco años atrás. Heero, no estoy orgulloso de las guerras de nuestro pasado sin embargo que tú llegues a ser parte de la familia Peacecraft es un honor. Te lo digo cómo uno de los pocos que quedan.
Heero suspiró resignado
- Zechs, no tienes que lamentarte ... no ahora y si vamos a estar enlazados por todo esto...no nos queda otra que llevarnos bien.
Olive llevó sus manos a su boca conteniendo el asombro. Llegó a su punto de trabajo aún dudando si hablar sobre lo que escuchó en el estacionamiento. Sigilosa buscó a Heero entre los preventivos habilitados para la misión. Sabía que él y el preventivo Wind eran el duo a cargo de vigilar secretamente a la viceministra. Fue ahí, antes de interrumpirlos se detuvo oyendo una conversación extraña y reconociendo la fría voz de su compañero.
"¿Cómo es eso que vas a casarte con mi hermana?"
Se detuvo en seco. Abrió sus ojos de la impresión preguntándose quién era la hermana del preventivo Wind. La respuesta de Heero queriendo ser el elegido fue la contestación encajó más piezas en su cabeza. ¿De quién hablaban? ¿,Acaso Relena tenía un parentesco con el preventivo Wind? todo fue una gran confusión en su cabeza.
"... Eres el mejor piloto gundam que he conocido"
La preventiva abrió los ojos nuevamente por la impresión.
"¿Gundam? ¿Acaso Heero fue uno de ellos? Concluyó "No puedo creerlo "
Olive sacudió su cabeza confundida ante los hechos, pero era inevitable no creerlo. Los preventivos de primera línea a cargo de resguardar la paz era una coartada perfecta para ocultar las identidades de los pilotos de los suits más controversiales de los últimos años. Nadie sabía quiénes eran, ni donde se encontraban. Por orden gubernamental nadie tenía derecho a buscarlos. Ahora todo calzaba.
"Pero ... pero .. - Dudó - Duo ... el preventivo Chang ... todos ellos. Todos fueron los guerreros más fuertes de la guerra"
"... Zechs no tienes que lamentarte, no ahora"
Olive no sabía si había escuchado bien. Parecía que el preventivo Wind daba una bienvenida a Heero a su familia, la familia Peacecraft. Eso decir que aquel hombre fue en el pasado quién decía ser, el ex líder de colmillo blanco que murió en la guerra. Es decir, el afamado Baron rojo Zechs Marquise. Conocía esa historia, la estudió en la milicia en el pasado.
La preventiva quiso no interrumpir el momento, pero escuchó otra vez la voz del preventivo Wind:
- Al parecer Lichertestein la invitó a dar un paseo en bote por la laguna.
- Imposible - murmuró Heero.
Olive recordó lo que esos guardaespaldas conversaron en el estacionamiento
"Tiene que apartarla para negociar".
Dio un paso haciendo crujir una rama a propósito y sumarse al dúo que vigilaba.
Los ruidos de los arbustos se escucharon repentinamente. El pelo Azabache se asomó entre los árboles saludando a los dos chicos que sacaron rápidamente sus armas apuntando hacia el arbusto.
- Soy yo, no se asusten - dijo Olive disimulando - vengo por orden de Sally, ella me pidió acompañarlos.
Heero la vio extrañado. Eso no era cierto.
-¿Qué? - dijo Olive a Heero quién la miró seriamente.
Heero sabía que Sally no tenía idea de que estaban en ese punto vigilando, es más la supervisora se retiró lejos del parque antes de que se posicionaran en esa zona a la orilla de la laguna. Solo le dirigió una mirada de extrañeza y sospecha a la preventiva poniendo su atención nuevamente en la pareja a la orilla del muelle quienes subían de forma amistosa arriba de una canoa. Su foco estuvo en la mano que Henry Lichertestein ofreció a Relena para ayudarla a sentarse en la embarcación. Sintió una punzada de celos ridícula.
- Ya es tiempo ¿no? es hora que esto se acabe - apresuró a decir Heero.
- Seguramente terminarán luego de este paseo - agregó Wind.
Olive se aterró, vio como la pequeña embarcación se alejaba de la orilla peligrosamente lo cual era sospechoso.
- Yo...Yo .. - dijo temerosa - tengo que decirles algo...
La pareja se alejó del muelle sobre el agua quieta de la laguna. Henry hacía esfuerzo por remar con fuerza tomando los palos de madera, pero no parecía muy diestro ante el asunto. Relena comentó:
- ¿Está bien con eso?
- Claro, solo es falta de práctica.
Ella lo evaluó viendo que comenzó a avanzar más rápido. La camisa arremangada de Henry y su sobre exageración al pujar le arrebataron una risita burlona. Miró alrededor buscando alguna señal de preventivos, pero ninguno era visible a esa distancia, es más cada vez que alejaban más de las orillas hacia el centro de la masa de agua. El pretendiente dejó de remar recogiendo los remos tomando aire.
- uff eso fue díficil - comentó él - y hace calor.
- sí bastante.
El bote se movía lentamente con las ondas del agua. Relena miró su reflejo preguntándose si aquella laguna era muy profunda, a simple vista no lo parecía. Un silencio largo pasó entre la pareja, ninguno sabía que decir o que hacer mientras el sonido de los pájaros era el mejor acompañante.
- Señorita Relena, quisiera ser sincero con usted ... yo me pregunto si usted realmente está disfrutando nuestra reunión.
- Ha sido un paseo agradable.
- Yo quisiese que esto fuese el inicio de algo serio. Después de todo usted no está en condiciones de rechazarme.
Relena se sorprendió ante esa declaración.
- ¿Qué está intentando decir?
- Iré al punto Viceministra. No estoy aquí para seguir coqueteando sin objetivos. Usted sabe que mi país ha pasado por momentos complejos, unirnos daría una estabilidad única a todo mi pueblo.
- ¿Cómo es que asume una unión conmigo? - preguntó indignada
- No sea ingenua. Sé de la petición del reino Nassaú a Sanc. Sé que usted tiene un plazo acotado para casarse y tener un heredero para conservar las fronteras seguras.
Relena lo vio con furia.
- Que es lo quieres entonces, sé claro - dijo brusca - explica tus intenciones reales.
- Me enteré de sus conflictos personales con ellos y por eso vine aquí...como sabrá la deuda externa que tenemos como país es gigantesca, la inflación sigue creciendo y los costos políticos y monetarios nos tienen al límite. Somos una nación quebrada.
- No entiendo del todo.
- Srta Relena, si usted y yo nos casamos podemos potenciar nuestros reinos. Tendremos un enemigo en común: Nassaú. Ellos tienen gran influencia en el mundo entero, sus conexiones con el banco mundial podrían hacer crecer nuestros países y a nosotros darnos un gran perdón en lo monetario...nos verán como una pareja firma y majestuosa.
Henry se avalanzó hacia Relena tomándole las manos.
- ! Princesa, por favor déjeme ser el hombre se su vida!
La Viceministra estaba anonadada con las declaraciones miró desesperada a los lados sin saber si gritar por ayuda. Estaba en medio del agua acorralada y su compañero de bote cada vez se veía más desquiciado. Tomó distancia apartando sus manos de las de él.
- ¡Es absurdo lo que dices, no hay garantía de tales hechos! llévame a la orilla ahora!
- ¿Acaso no va a aceptar?
Relena notó que el se acercaba demasiado por lo que se levantó y fue hacia la esquina del bote tambaleando en el equilibrio.
-No está dispuesta a sacrificarse por su reino de Sanc?! - exclamó indignado Henry - ¡no se da cuenta que está contra las cuerdas!
- Mi decisión no le incumbe... ¡no te acerques más!
Henry la miró con furia avanzando unos pasos. La pequeña embarcación se movía peligrosamente.
- No tengo otra opción, informaré a Nassaú que usted no tiene una decisión clara y alguna tajada sacaré de esto.
Relena vio asustada como Henry tomaba su teléfono empezando a teclear. Una información falsa hacia el enemigo y podrían empezar la invasión de su reino. Cualquier excusa les sería válida.
Henry presionó el botón de la llamada
- ¡Espera no lo hagas! no cometas una tontería tan arriesgada... yo ya tengo un futuro esposo! - reveló Relena - ¡voy a casarme con Heero Yuy!
- No mienta señorita Viceministra
- No miento, está decidido.
- Entonces ¿dónde está su anillo de compromiso?
Sin querer ella vio su mano. Era cierto , no tenía ninguna prueba se su decisión.
Henry llevó el teléfono a su oído.Relena quiso detenerlo y en un impulso fue hacia él para quitarle el aparato entre los tambaleos del bote. Henry aprovechó la cercanía para tomarla de la cintura y forzoso agarrar su mentón amenazante.
- Quizás pueda...
- ¡Suéltame!
Justo en ese momento un helicóptero apareció en los cielos acercándose y comenzando a bajar moviendo las aguas. La voz de Sally Po sonó por alto parlante en las alturas.
- ¡Henry de Liechteistein estás rodeado! suelta a la Viceministra.
El motor de una lancha se sintió cerca. A toda velocidad se acercaban Heero y el preventivo Wind.
- ¡!!Toda tu gente está capturada no hay forma que escapes. Entrégate!! - gritó Sally.
El tenía a la joven aún tomada fuertemente de la cintura y mentón, vio con furia que no tenía por dónde salir airoso de esa situación. Con fuerza tomó a Relena acercando su rostro obligándola a que le diera un beso, fue un segundo de terror e incomprensión ante el acto.
Relena sintió la presión de los asquerosos labios de Henry que rozaron su boca, pero con furia lo empujó lejos perdiendo el equilibrio. Ambos cayeron al agua en un chapuzón sorpresivo.
- ¡Relena! - gritó Heero lanzando su cuerpo al agua.
Ella se alejó lo más posible de Henry. Nadó alejándose de la embarcación hacia los brazos del preventivo 01.
- ¡Heero! ¡Heero!
Rápidamente ambos se encontraron en medio del agua abrazándose. Relena parecía asustada como hace mucho tiempo no se veía. Sollozó vulnerable al aferrarse a él.
- Ya estás a salvo - susurró Heero guardando la calma abrazándola- todo está bien. Estoy aquí.
Heero veía de reojo como alrededor todo el equipo operativo actuaba tomando a Henry de Liechteistein por la fuerza y subiendolo a la lancha de Zechs. Este le pegó una patada en la espalda seguramente por ese acto terrible de besar a su hermana.
Heero aguantó su furia de matarlo por Relena quien se aferraba a sus brazos tiritando. La arrastró flotando hasta la orilla lentamente apreciando su cercanía al ser su salvador.
- No me sueltes - pidió ella.
- Jamás.
En la orilla estaba todo el personal preventivo. Sally, Duo y el resto de la gente tenían esposado a los guarda espaldas de Liechteistein y sumaban a la fila a Henry quien empapado no parecía arrepentido de su farsa. El preventivo Theo Morgan daba órdenes a otros subordinados.
Al salir del agua personal acercó rápidamente una gran toalla seca para la Viceministra. Heero se sacó su chaqueta y la envolvió con ella.
Relena vio hacia Henry con indignación y asco, tocó sus labios con sus dedos molesta por el desagradable momento. Heero notó el recelo y avanzó hacia el apresado quién sonrió malicioso.
El piloto 01 lo levantó del cuello de su camisa mirándolo a los ojos, alzó su puño dándole un feroz golpe en el rostro que lo desestabilizó.
- Eres un...
Luego le dió otro golpe con la punta del zapato que lo tiró al suelo. Volvió a tomarlo del cuello.
- ¡Heero ! - lo intentó calmar Relena.
- Tienes suerte - dijo Heero rechinando los dientes - ¡agradece que hay preventivos aquí porque si no te mataría a golpes!
Relena quiso avanzar a detenerlo, pero el preventivo Wind puso su brazo para apartarla negando con la cabeza.
- ¡Heero!
Henry, al escuchar el nombre del preventivo, entendió que él era el pretendiente de Relena. Saboreó sus labios para provocarlo sabiendo que el tal Heero Yuy ardía de celos. Recibió otro puñetazo como consecuencia.
- Así que tú eres él prometido - dijo Henry burlón - tu te casarás con la reina.
Se levantó un murmullo entre el equipo la revelación. Todos se miraron sin comprender.
-¡Pero mírate, eres un Don Nadie! - dijo Henry ensangrentado.
¡Pum! recibió otro golpe. Heero podría matarlo ahí mismo si quisiera, estuvo a punto de patearlo otra vez cuando...
- ¡Heero Bastaaaa! - gritó Relena desesperada - detente, por favor. No vale la pena.
Heero detuvo su instinto asesino soltando al susodicho con fuerza contra el suelo. No podía negarse al ruego de Relena quien empapada parecía estresada ante la situación.
- ¡Sáquenlos de aquí! - ordenó Sally - irán a detención del área preventiva. ¡Vamos! Morgan por favor encárgate ¡¿dónde está la preventiva Noerr?!
Theo levantó los hombros sin saber que decir.
- como sea ¡muevanse!
Heero se acercó a la Viceministra, juntaron sus frentes con alta cercanía sin importarles quiénes los veían. Relena tomó las manos de su prometido advirtiendo de sus nudillos enrojecidos y los llevó a sus labios besándolos con fervor mientras él acomodaba un mechón dorado de la joven.
- Lo siento, no pude contenerme - susurró Heero
- Lo sé, lo sé.
Duo se acercó a interrumpir la intimidad de la pareja
- Hey Hey ¿alguien puede decirme que está pasando aquí ? - pregunto sonriendo - ¿no me digan que ustedes dos...?
Heero y Relena se miraron admitiendo lo obvio. Ella asintió un poco avergonzada mirando sus manos entrelazadas.
- ¡Wau ya era hora! - se burló Duo - Felicidades. Princesa no sabes el gusto que me da ver a este imbécil admitir algo. Aunque... ¡un segundo! ¿ustedes se...se .. casarán?
Ambos asintieron. Un silbido salió de Duo que trataba de procesar la información.
- vaya, esto es demasiado, ustedes son bastante extraños ¿saben? Hilde querrá saberlo de seguro...maldición perdí una apuesta.
- ¿apuesta? - preguntó la pareja al unísono.
- Hilde decía que Heero seguía enamorado de Relena y bueno yo...lo siento princesa, creí que ya te había superado.
Relena levantó una ceja ante esa extraña conclusión.
De pronto fueron interrumpidos por un preventivo que corría desesperado hasta la supervisora Sally avisándole que atendiera su teléfono. Al hablar Su rostro de severidad pasó al susto.
- ¿QUÉ? ¿PERO COMO? - exclamó - UNE ¿cómo se enteraron tan rápido?
-¿ Sally que sucede? - se acercó Relena - ¿ que está pasando?
Ella cortó la llamada dudando si hablar.
- Relena, guarda la calma.
- Estoy calmada, ¿que sucede?
Heero, que tenía a Relena tomada de la mano, sintió que eso no era verdad al percibir la tensión de su muñeca.
- Nassaú acaba de proclamar su invasión a Sanc.
