El equipo de preventivos destinados a ir al palacio de gobierno de Nassaú estaba en camino. Acordaron estar atentos ante los movimientos al interior debido a la alta armamento que tenían los guardias. La noche era clara y atercioplada que los acompañó hasta las puertas dónde los registraron antes de ingresar.

Subieron amplias escaleras, cruzaron el palacio hasta llegar al frente de la oficina central, allí el guardia los anunció.

Sally, Heero, Duo y Olive entraron. La suprema mandataria los estaba esperando.

- Bienvenidos - saludó amablemente - Me presento, soy la soberana Marla, reina de Nassaú.

Ellos avanzaron por la alfombra roja dando cuenta que Relena y Une estaban de pie a su lado. La viceministra ya no vestía con su habitual traje militar, se había cambiado por un vestido azul liviano como si fuese una huesped en el lugar.

Todos se dieron una mirada de reconocimiento, pero sin decir ninguna palabra ante la inquietud de volver a verse en un lugar desconocido.

- He decidido recibirlos en señal de confianza, y por petición de la jefa de preventivos que solicitó el resguardo de la monarca de Sanc en su estadía -dijo la señora viendo a Lady Une - hemos decidido hacer un alto al fuego porque deseo confirmar algunos asuntos y por supuesto compartir con Relena, a quien conozco de muy pequeña.

Todos se vieron intrigados ante las palabras de recibimiento. Relena tomó papel acercándose y presentándolos a todos.

- Reina Marla, les presento a mi comitiva de seguridad, los preventivos Duo Maxwell, Olive Noer, Sally Po y Heero Yuy. Chicos ella es la suprema monarca de Nassaú. No sé si lo saben, pero hoy he tenido una larga conversación con la reina y me ha invitado a pasar la noche en el palacio, todo mientras aclaramos algunos...asuntos importantes.

La mandataria fue al grano con sus cuestionamientos.

- Mmm, son más que importantes querida. Yo me pregunto... ¿cuál de ustedes es el afortunado?

La reina Marla avanzó con su bastón de apoyo hacia los preventivos, los vio de cerca examinando sus caras como si fuesen un ganado a punto de ser vendido. Heero entendió su pregunta y no percibió que cara puso, pero lo que fue claro, es que la reina se dió cuenta que era él a quien buscaba.

- Ya veo - concluyó la reina Marla - Tu eres el susodicho.

De imprevisto la señora alzó su mano tomando el rostro del piloto, pero Heero tuvo el reflejo de sujetar su muñeca en propia defensa, el rudo gesto sorprendió al equipo y puso en alerta a los guardias.

-¡Heero no! - exclamó Relena

La mandataria alzó su mano para calmarlos.

- Tranquilos - dijo aflojando su presión - mmm que rápida reacción y por cierto, muy guapo. Dime Relena ¿Este será tu caballero?

Ella asintió un poco insegura ante ese denominativo. Los demás se miraron sin saber si debían intervenir en dicha presentación. Duo guardó en su mente el nombramiento "caballero" aguantando una risita tonta carraspeando su garganta.

- Así que tú serás el futuro soberano que acompañará el reinado de Sanc - siguió Marla dudosa - y desposará a Relena Peacecraft ¿no?

- Si - afirmó Heero aún a la defensiva.

- Que interesante... y esa mirada decisiva. Te ves bastante bien. Tienes buen porte y musculatura. Estoy fascinada.

La reina Marla se devolvió a su escritorio dando una ojeada más los invitados.

- Por favor asignen habitaciones para todos - pidió a sus subordinados - y la mejor suite para los futuros monarcas de Sanc.

- ¿¡Eh!? - exclamaron todos incómodos

Relena estaba preocupada ante esa decisión. Decir que ambos compartirían un cuarto a viva voz era algo nuevo para ella. La reina explicó su mandato:

- No esperarán dormir en habitaciones separadas ¿o si? - explicó Marla - se supone que ustedes deben engendrar al futuro heredero de Sanc, después de todo ustedes se van a casar ¿no es cierto? no veo por qué hay que guardar composturas aquí.

El tono dela frase "¿no es cierto?" fue sospechoso, parecía que la reina buscaba comprobar el genuino enlace de los implicados y no escatimaba en ventilar una conversación explícita ante todos.

- A menos... - agregó intrigada y sonriendo - A menos que ustedes dos ya hayan concretado el acto amatorio antes.

Relena quiso esconder la cabeza debajo de la alfombra llena de vergüenza. Los demás miraron el techo o pusieron expresiones de incredulidad mirando a la pareja. Olive apretó sus dientes empuñando sus manos enojada por lo que se insinuaba. Sin duda era una situación diferente y tan privada que el resto sintió que sobraban en esa conversación.

Para su suerte la reina habló sin esperar respuesta de la pareja.

- Aunque no tengo como comprobarlo. Antiguamente la sábana manchada de sangre era el anuncio de la concreción del acto de desfloración de una mujer. Por supuesto los jóvenes de hoy en día no esperan casarse para hacerlo, los chicos modernos son más arrebatados y por suerte no son tan tontos como lo fuimos nosotros antiguamente...mmm y vuestro silencio me hace dudar...no se ven fogosos a primera vista.

Relena se sonrojó ante las palabras pensando en cuanta razón tenía esa vieja. Ellos no habían esperado, simplemente lo habían hecho apenas tuvieron oportunidad de verse solos y con ganas de aquello. Lamentó exponer la privacidad de Heero de esa forma, sin embargo él curvó sus labios como si le causará gracia escuchar la conclusión de la reina Marla.

La reina continuó justificando su decisión:

- Aunque ese acto es algo que no debe presionarse, pero dado a que serán una pareja real y los tiempos apuran debido al tratado, yo solo quería asegurarme que ustedes quieren compartir la noche ya que...

- No tengo problema- interrumpió Heero.

Todos se petrificaron expectantes ante la respuesta muy pendientes a lo que diría.

- No sería la primera vez - agregó el piloto.

Duo abrió la boca, parecía que se le desencajaba la quijada. Lady Une abrió los ojos impresionada y Sally vio a Relena estupefacta. Ella era la única que sabía por boca de la Viceministra que Heero paso una noche con ella. Por su lado, la viceministra sintió el calor en su rostro.

La Reina Marla sonrió satisfecha, el chico se veía decidido sin apartarle la mirada. Parecía que él entendía al punto que quería llegar la señora: comprobar la cercanía de la pareja.

- Mmm - dudó Marla - no estés diciendo eso para quedar bien conmigo jovencito.

- Para nada.

- Igualmente no tengo pruebas que ustedes una pareja real lamentablemente.

Un silencio cayó en la sala, la incomodidad del momento estaba pasando al fin, pero la reina no dejaba de tener expresión incrédula. Sally levantó su mano un poco tímida para apoyar a Heero.

- B-Bueno...yo soy te-testigo...es decir no estaba allí, pero...

La Viceministra negó con la cabeza adivinando lo que la preventiva podría decir, pero su compañera fue más rápida. Las cabezas giraron en dirección a Sally con expresión de curiosidad y estupefacción.

- ¿Pero? - presionó la reina.

- Sé que ambos ya han pasado la noche juntos. Yo pedí con absoluta reserva que se botaran las sábanas de la Viceministra... luego de qué ellos...ya saben.

Otro mini silencio sepulcral cruzó la oficina, fue Une la primera en interrumpir la declaración.

-¡Sally! - reclamó indignada - ¡¿tú lo sabías de antes?!

- No es algo que se tenga que reportar en un informe y además tu también sospechabas que aquí había algo - se defendió Sally haciendo un circulo con su dedo índice en el aire.

- ¡Lo creí en el pasado! pero jamás pensé que el preventivo se colaba en la habitación de la Viceministra!

Relena relajó sus hombros resignada tratando de aclarar la discusión muy avergonzada de lo que hablaban. Todo la compostura que deberían tener en un acto protocolar de presentación se fue por la basura en un instante.

- Solo fue una vez - pidió Relena - por favor pueden calmarse.

Heero la vio extrañado porque no tenía idea que la jefa Po estaba tan informada. Ella juntó sus manos en son de disculpa mientras la discusión continuaba alrededor, mientras la pareja protagonista del escándalo trataba de comunicarse mediante un concurso de miradas de comprensión.

Duo hizo su aporte también:

- okay okay, Si vamos a hablar con honestidad de ellos, tengo que decir que desde que los conocí creí que ambos estaban locos de remate.

- ¿Así? - preguntó curiosa la reina - ¿locos?

"oh no" pensó Relena "Duo no es el momento".

- ¡Si locos el uno por el otro!, desde que los vi juntos noté la tensión entre ambos.

- ¿Que tipo de tensión jovencito? - preguntó Marla.

- Sexual obviamente.

- ¡DUO! - exclamaron las mujeres del grupo al unísono.

- Está bien, mejor me callo...

- No no, no te calles puedes contarlo todo - pidió Marla con sonrisa malévola - todos los antecedentes me serán útiles. ¿Puedes ahondar en eso jovencito?

Dos discusiones a la vez cruzaron la oficina real, Une seguía reprochando a Sally por no informar, la preventiva Noerr seguía con cara impávida y Duo parloteaba sin frenos. Relena se volvió hacia Heero confundida por la situación, pero él le hizo una señal con la mano para que se calmara y no dijera nada.

El conflicto armado parecía pasar a segundo plano. Duo dio sus impresiones ante la relación de Heero y Relena y llegó al peor antecedente de todos ante la estupefacción del equipo.

- ¡¿Matarla?!- contra preguntó la reina - ¿cómo que deseaba matarla? ¿Es eso cierto Relena?

- N-no, bueno...un poco verás - tartamudeó Relena.

- No es tan así - explicó Dúo resuelto - esto pasaba en el mundo en ese momento...

Él relató los conflictos del pasado dando rienda suelta a sus opiniones, contó que a veces veía a Heero que suspiraba de vez en cuando ( y él creía que era al pensar en Relena). Contó cuando Heero fue por ella a una nave desconocida desesperado por sacarla de la zona de conflicto, deduciendo que su amigo reprimía sus sentimientos y agregó un montón de descripciones sobre exageradas que avergonzaron a la pareja.

- Heero...- dijo Relena estupefacta - ¿de verdad te sentías así?

Él levantó los hombros desconcertados sin saber que decir. En parte era verdad.

"¿Realmente me veía así?" pensó Heero. "Era cierto que pensaba en ella, pero nadie lo sabía, al menos eso creí hasta ahora"

De paso Olive se enteraba de cosas ocurridas entre la pareja que le daban mayor contexto de su relación. Cosas que no deseaba saber porque a medida que se nutría de información, podía entender por qué estaban tomando ese camino y por qué la Viceministra amaba tanto al preventivo 01. Escuchó que intentó matarla, luego ayudarla en Sanc y luego volver a robarle la vida. Esa historia era difícil de creer para ella conociendo la precisión de Heero en todas sus decisiones.

- "La misión" "la misión" - siguió contando Duo siendo sarcástico - ¡siempre la misión, pero yo, Quatre y Trowa sabíamos que había otro interés allí, ¡hasta Wufei se dio cuenta sabes!

Al nombrar a Wufei todos se callaron, era como si él siguiese existiendo entre ellos mediante un nostálgico silencio evidente . Todos bajaron sus ánimos de un segundo a otro y Heero rememoró aquella conversación antes de su fallecimiento.

" Acéptalo, tienes dónde y con quién volver"

Sonrió levemente. Sin duda el intentó decírselo de la forma más sutil posible, de la manera en que menos se lo esperarían de Wufei. Sin duda él quería que su compañero recapacitara para que viviera una vida.

El ambiente cambió en un instante, los invitados guardaron silencio repentino, algo que la reina percibió. Lady Une, carraspeó su garganta para hablar formalmente y volver a poner orden entre sus subordinados que habían dado rienda suelta a sus opiniones.

Los pasos de la reina resonaron en el salón y el bastón hizo eco en los oídos de todos.

- Relena, tienes guardaespaldas bastantes particulares, quizás en la cena puedas contarme más sobre tu vida últimamente y así poder conocerlos más a ustedes dos - aclaró Marla viendo a la pareja - Por favor les pido a todos que nos acompañen a cenar, serán guardaespaldas preventivos, pero percibo que son bastantes cercanos entre ustedes ¿no es así? ¡Por favor díganle a William que hoy seremos más!

La reina Marla parecía complacida. Los chicos no tuvieron cara para rechazar la invitación. Acompañaron a la reina a través de los pasillos y mientras Relena charlaba con la mandataria más adelante del grupo, Duo susurró con rostro lascivo:

- Eres un bribón, Heero, mira que colarte de noche al cuarto de... ¡Ouch! ¡eso dolió!

Heero lanzó un codazo repentino a Duo para que se callara. El resto volteó a mirarlos con curiosidad ante los quejidos del trenzado.

El ex piloto 01 estaba arto de la lengua suelta de Duo que habló de más, sin embargo tenía que reconocer que los relatos desmedidos ayudaron a calmar la ansiedad de la señora. Tenía muchas dudas sobre la relación de esa mujer con Relena, su relación con los atentados y los extraños tiempos de aquella solicitud recibida para cumplir el pacto de descendencia. Todo allí parecía demasiado resguardado, porque mientras la mujer describía pinturas del palacio, habían guardias armados por todos lados. Todos debían mantenerse alerta.

Entraron al comedor iluminado por una gran lámpara y cuadros en las paredes. La señora invitó a todos a elegir un lugar quedando Heero frente a Relena, pero la reina desacreditó el orden de los asientos.

- Querida, creerás que soy de la vieja escuela, pero las parejas se sientan juntas.

- Olvidaba ese protocolo - mencionó ella- Por favor podrían...

No tuvo que terminar la petición, en un segundo Sally se intercambió por Heero quedando al lado de Relena.

"Gracias" susurró ella nerviosa al sentarse. Su mano estaba en su regazo y se sorprendió al ver que Heero la tomó por debajo de la mesa enganchando su meñique con el de ella. Un detalle que nadie más percibió y que Relena agradeció como apoyo.

La cena comenzó ante la amable conversación de la reina que preguntó sobre la vida de la Viceministra, también sumó a la preventiva Une en la charla, quién sorprendida por el interés de la mandataria, comenzó a hablar de la seguridad del mundo.

- Eso es brillante, ¿tienen acceso a todas esas métricas? - preguntó Marla

- Absolutamente - respondió Une.

-Entonces estás enterada que este gobierno tuvo enlaces con Romefeller. Aunque no es un secreto para nadie. Hay muchas cosas que han cambiado desde que mi hermano falleció.

- ¿Tuvo un hermano? - preguntó Relena.

- ¡oh cierto querida! hay muchas cosas que aún no sabes de nosotros - se limpió la boca con una servilleta - verás, mi hermano era el legítimo rey de Nassaú hasta hace dos años. Tomó decisiones difíciles durante la guerra. Falleció en la batalla de Luxemburgo apoyando a Dermaill, sin duda una decisión terrible que no compartí.

Heero miró a Relena, conocían ese enfrentamiento muy bien.

- Fue fatal creéme, pero al pasar los años creo que nos hemos visto beneficiados - siguió con ligereza -Ahora trato de enmendar su desastre... en ese tiempo yo era tan solo la hermana que apenas tenía un poco de incidencia en el gobierno. Es el costo de las monarquías para las mujeres, es ser siempre desplazadas. Por suerte tus tías Katherina y Sabrina sacaron la cara por las mujeres Peacecraft, Sanc se jacta de tener mujeres líderes. Lamento no decir lo mismo del mío.

- Usted parece una mujer muy feminista - comentó Olive por primera vez - pero aún así se empeñó en hacer cumplir el antiguo tratado.

Ella lanzó su frase y después siguió tomando su sopa con inocencia, como quien lanza una caña de pescar y no se hace cargo de recoger el hilo. La reina sonrió ante la conclusión de la joven reflexionando.

- Señorita, a veces el feminismo no es solo empuñar una espada e ir a la lucha. También puede ser sigiloso y cumplidor de las tradiciones. Las mujeres esposas y dueñas de estos reinos tienen mucho que proteger y más que perder hoy en día. Prefiero velar por el tratado para que no nos jueguen gato por liebre las otras soberanías y además tengo...otras razones personales.

La respetable respuesta dejó callados a todos. La reina continuó su interrogatorio.

-Heero entonces entendí por lo que contó el sr. Maxwell... ¿ tú fuiste un soldado en la guerra?

- Si.

- Debió ser arduo ¿Y qué rol jugaste? ¿estuviste en algún frente?

Heero calló ¿debía decir que fue un piloto gundam? ¿ese era un buen o mal antecedente? aún no lo tenía claro. Por suerte Sally Po saltó al rescate.

- Todos lo fuimos, todos participamos como soldados guerrilleros en favor de la paz.

- Debió ser difícil. Además en ese tiempo estuvieron esos asesinos del espacio desconocidos desde las colonias haciendo más conflictos, esos llamados...- aleteó con su mano tratando de recordar el nombre - Llamados...

"Por favor que no lo diga, no lo diga" pensó Relena

- ¿Gundams? - dijo seriamente Une.

- Exactamente. Los conflictos en la tierra de intensificaron con su llegada, si ellos no hubiesen provocado tanto, no hubiese ocurrido el estallido el último año de la guerra. No me mal interpreten, no estoy a favor de los conflictos, pero creo que una salida más diplomática pudo acordarse, sin perder tantas vidas humanas. Esos gundam debieron ser buscados e identificados, después de todo también son criminales de guerra ¿no crees Une? ¿ que dice el área preventiva sobre eso?

Los miembros de la mesa cruzaron miradas de sigilo. La señora parecía tener una opinión retrógrada y además no apreciaba la intervención de los suits de las colonias en el pasado. La cuchara con sopa de Relena estaba detenida entre su plato y su boca por la tensión.

- Sobre eso - dudó Une - se ha hecho una amnistía generalizada a todos los soldados, eso incluye la tierra y todas las personas que lucharon por las colonias. No hay que perseguir a nadie, recordemos que estamos en un tiempo de transición importante dónde las decisiones son en favor de la tranquilidad del universo.

-Hay que tener coraje - explicó la reina tomando vino - para salir de tu patria e ir a reclamar a la de otros. Según yo fueron alborotadores sin sentido.

- Recordemos que eso fue una guerra mundial y universal - zanjó Relena - no podemos echar la culpa a nadie, porque todos se veían dañados de alguna u otra forma, cada uno reclamaba su verdad creyendo estar en lo correcto. Ahora que ha pasado el tiempo podemos entenderlos mejor.

Ella vio por el rabillo del ojo hacia su lado izquierdo pensando en que uno de esos llamados "criminales" estaba sentada a su lado.

- Querida ¿los estás defendiendo? - preguntó Marla admirada -¿Defiendes sus actos?

- ¿Eh? n-no yo quise def... - tartamudeó.

- Está bien Relena, la reina tiene razón.

Heero interrumpió con una suave voz apacible al borde de la mofa. Al oír la explicación todos detuvieron sus cubiertos.

- Heero pero...

- Hay que ser objetivos - explicó firme - los gundams solo sirvieron para intensificar las batallas de la guerra. Eso es indudable. No puedes tapar el sol con un dedo fueron asesinos de la guerra no pacificadores puros.

La señora quedó conforme con esas palabras levantando su copa. Parecía que el chico estaba por buen sendero y cada vez le simpatizaba más.

- Exactamente ¡Salud por eso! ¡al parecer serás un gran Principe consorte, Heero! - exclamó la reina.

La cena siguió transcurriendo, todos se vislumbraban bastante cómodos actuando como si nada les preocupara. Los preventivos seguían con su instinto alerta cada vez que la puerta del comedor se abría, pero se relajaban cuando veían que los sirvientes traían el plato principal o bebestibles.

No tenían armas a mano, sin embargo cualquier candelabro, espada anclada en la pared o incluso cuchillería podía ser útil en caso de una sorpresa indeseada. Pero nada de lo que creían ocurrió. Llegó el postre, otra vez alertándolos de la apertura de las mamparas y mientras lo terminaban, nuevamente la puerta se abrió.

Un hombre alto, con aspecto militar musculoso entró al comedor dirigiéndose a la reina. Era el sujeto llamado Yami, el cual recibió a Lady Une y Relena esa tarde.

Su aspecto no había cambiado con el transcurso de las horas, llevaba un arma en el cinturón, boina y botas altas. El simplemente dirigió una mirada a los de la mesa saludando con un movimiento de cabeza al entrar y al momento de inclinarse hacia el oído de la reina le indicó en susurros instrucciones. Su camisa arremangada mostró la mitad de un tatuaje que llamó la atención del preventivo 01.

"Es él" pensó recordando aquel zoom fotográfico del atentado en el cementerio. "Uno de los terroristas tenía un tatuaje igual"

Heero no se alteró, pero vio hacia el extremo de Duo entendiendo que se fijó en el mismo detalle. Actuaron normal, no era el momento de hacer algo. Estaban rodeados de hombres con armas y cualquier movimiento podría dejarlos a todos como colador en cinco segundos. Temió por Relena que estaba a su lado intercambiando palabras con la reina. Tenía que protegerla ante todo y vio una ventaja en poder pasar la noche a su lado, al menos así no se escaparía de su radio de vigilancia.

Al terminar la cena, todos se levantaron y la reina parecía algo mareada por las copas de vino.

- Supongo que ha llegado la hora de ir a vuestras habitaciones - dijo Marla antes de subir una gran escalera - fue una gran velada, hace tiempo no tenía en mi mesa tanta gente. Espero que pasen una buena noche, sobre todo ustedes dos.

Duo vio a la pareja con una cara pervertida y Sally lanzó una risita por lo bajo.

- Eres joven Relena - prosiguió - no te costará quedar embarazada.

El rubor de incomodidad de la viceministra fue notorio. La reina parecía no tener escrúpulos ante esos temas, es más lo veía como actos funcionales en favor de la conveniencia.

- ¡ah! y cualquier prueba que tengan de su noche de pasión, me servirá - agregó la vieja con sonrisita de placer.

Al despedirse el equipo lanzó una competencia de miradas de sospecha. Sabían que debían averiguar cosas, pero la situación era complicada. Heero estaría más vigilado que todos, le sería imposible arrancarse de su habitación, tendría que confiar en los demás.

Llegó el momento de ir a las habitaciones. Luego de un "Buenas noches" generalizado de la reina, los sirvientes los llevaron por los pasillos.

Relena y Heero fueron alejados de los demás por un corredor que llevaba a una estrecha escalera en la torre. En el camino el piloto memorizaba las esquinas y la cantidad de guardias reales apostados.

Llegaron al frente de una habitación que el sirviente presentó, entrando a un cuarto con una gran cama con dosel,cortinas blancas con piso reluciente. El dorado con blanco eran el color predominante y algunos pétalos de las rosas rojas del jardín fueron esparcidos por el piso.

- Espero disfruten su noche - agregó el sirviente.

Cerró la puerta detrás de ellos y la pareja se vio con extrañeza sin saber que decir o hacer. Todo lo vivido había sido singular, tenso e lamentablemente bochornoso.

Heero llevó su dedo índice a la boca para que ella no dijera nada en voz alta y él se acercó a la entrada poniendo su oído en la puerta. Se escuchaban voces a lo lejos, una conversación inaudible. Según la memoria del piloto debían tener un guardia vigilándolos en menos de treinta metros. El chico revisó la habitación por si habían cámaras, micrófonos o algún artefacto sospechoso. Todo se veía normal a simple vista.

No estaban vigilados en el interior, lo cual lamentó. Heero pensaba que si al menos había un micrófono escuchando su conversaciones podría generar una prueba de que ambos no eran una farsa.

Relena desparramó su cuerpo sobre la cama viendo el techo, las palabras resbalaron por sus labios con pesar.

- Perdóname Heero.

Él fue hacia la cama lanzándose a su lado mirando el mismo techo. Su cabello marrón, su chaqueta abierta y su posición fueron la más relajada de toda la noche.

- ¿Por qué debería perdonarte?

- Por todo este show extraño. Jamás creí que desde un conflicto inminente terminaríamos cenando con una señora tan...tan...

Heero curvó sus labios sabiendo a que se refería. Era una reina rara, simpática, retrógrada en algunos pensamientos, deslenguada y muy obsesionada en los actos maritales.

- Debo averiguar que está pasando aquí - prosiguió él. Se volteó hacia ella tomando su rostro - tenemos todo en contra en estos momentos. Estoy seguro que hay algo que no estamos viendo. Además el militar que entró al salón es el más peligroso.

-¿Yami? ¿qué tiene él?

La cara de preocupación de Relena fue inminente, pero él pasó su mano por sus hilos dorados acomodando su mechón detrás de su oreja. Prefirió no entrar en explicaciones sobre el tipo para no alarmarla.

- Es simplemente sospecha.

- Por favor no te arriesgues.

-No podría en estas cuatro paredes y con más de trescientos guardias por todo este palacio. Además mi deber es protegerte esta noche.

Relena acercó más su cuerpo a Heero tomándolo del cuello de su chaqueta. Los dos tirados sobre la cama, conversando y juntando cada vez más sus cuerpos pedían a gritos tocarse.

- Además, estoy seguro que allá afuera esperan algo de nosotros - concluyó Heero - Relena ¿Lo que dijo Sally era real?

Ella no esperaba esa pregunta tan repentina. Creía que él insistiría en salir de allí de alguna forma del cuarto o cualquier otra cosa para averiguar sobre el peligro inminente en ese palacio, sin embargo se fue por dónde menos lo esperaba.

Simplemente Relena asintió ante el cuestionamiento.

-¿Te hice daño? - preguntó Heero.

Esa nueva pregunta sonó dolida. Él la miraba con los ojos prusianos resplandecientes pasando suavemente la mano por su mejilla, realmente estaba preocupado por si aquella primera vez no lo había pasado bien.

- Estuvo bien, lo de las sábanas es porque fue mi primera vez, y lo disfruté de verdad. Pedí ayuda a Sally porque no tenía a nadie de confianza cerca, nadie más que ella - de pronto su expresión cambió bajando los ánimos - Lamento...lamento que nuestra privacidad haya sido vulnerada.

Una sonrisa de comprensión se dibujó en la cara de Heero que enredaba algunos hilos del cabello de Relena entre sus dedos.

- Eso es lo menos relevante en estos minutos - él deslizó su dedo por el cuello de la chica llegando a la línea de su escote. La viceministra lo miró con suspicacia levantando una ceja y como respuesta Heero hizo lo mismo.

Con tono de burla e ironía Relena preguntó:

- Heero Yuy ¿Acaso quieres darle el gusto a la reina?

- Seguro querrán una prueba de lo ocurrido esta noche - susurró mirando sus labios.

- Vaya eres igual de pragmático que ella.

-¿Así? - murmuró acercándose sus labios - soy tan práctico y funcional que planeo definir como prueba tus gritos por toda la noche...solo si quieres...

- Heero...¿toda la noche?

- Si tu lo deseas.

- ¡Heero eres un...!

Relena recibió la lengua de Heero. Volvía a besarla como si ella fuese la presa más preciada. La respuesta al planteamiento de él tuvo respuesta al no detenerlo.

Ambos estaban preocupados por todo lo que ocurría, pero a la vez calientes por tocarse. Aunque fuese parte del plan, aunque estuviesen siendo el cebo de una reina o fuese por compromiso, algo era innegable: se deseaban desde lo más profundo y ese lugar era perfecto para poder tener privacidad luego de no estar cerca en casi todo el día.

Entre respiraciones agitadas que empezaban a subir de nivel, él murmuró sexy a su oído.

- Esta noche quiero que grites de placer.

Volvió a besarla. La joven sintió las manos del piloto subir por su muslo lentamente acariciando suavemente la pierna. Tenía precisión en sus besos románticos tratándola con cariño, pero ella ya sabía que el animal estaba siendo contenido, porque movió su mano por su pecho rozando la orilla de su pantalón y allí estaba la dureza erecta queriendo salir para hacer su tare

El chico besó su cuello, su clavícula bajando por su escote, sus labios fueron lentamente hacia el pezón derecho lamiendo la zona. Ella no se contuvo, tenía la excusa perfecta para hacer más ruido que nunca esa noche.

- ¡Uhmmm!

El estaba obsesionado con sus pechos, parecía ser la parte favorita. Mientras devoraba un pezón, con la otra mano apretaba el otro con toda su palma. Definitivamente era un salvaje en esos actos y para Relena, que daba rienda suelta a sus quejidos, era un placer verlo entregado a la pasión carnal.

Apreció la mano por debajo de su vestido subir jugueteando con su ropa interior. Sintió sus dedos pasar por sobre el calzón, pero conteniéndose de entrar. Esa acción elevó las ganas de la chica, deseaba sentir que él provocaba su humedad.

Ella le arrancó la chaqueta tirándola lejos, luego le sacó su camiseta blanca acariciando con sus palmas sus pectorales y su espalda. Allí estaban la cicatrices de guerra que lo hacían ser más sensual.

La joven abrió sus piernas y Heero fue bajando lentamente, metiendo su cabeza por debajo del vestido. Percibió los besos en su abdomen, jugueteó con los dientes tirando del elástico de su tela inferior, hasta que de pronto al correrlo a un costado, la humedad de la lengua de Heero chocó con su abertura.

La lamió como si ella fuese la más sabrosa, de arriba abajo, la besó en el inferior uniendo su boca con su vagina sin despegarse. El coxis se levantó de placer haciendo que Relena aferrara sus manos a las almohadas. Gimió muy fuerte.

- ¡Uhm! ¡ahm! ¡Heero!

Sentía la lengua en la zona, entrando y besando su botón. Por la desesperación tomó el pelo café de Heero para hacer más presión lanzando otro quejido de placer. Sabía conducir sus movimientos al ritmo de la succión que sentía abajo.

En un momento Relena no dio más, así que lo apartó desesperada tomando la iniciativa y subiéndose arriba de él. Comenzó a desabotonar su pantalón que explotaba de la excitación. Lo tiró rápidamente a un lado y bajó sus calzoncillos encontrando al miembro erecto. Sabía que debía meterlo a su boca, más nunca antes había chupado uno. Fue hacia el oído de Heero lamiendo el lóbulo de su oreja susurrando:

- Guíame.

-Eso no lo hacen las princesas.

-¿Así? - respondió desafiante.

La chica volvió a bajar hacia la zona metiendo en su boca toda la dureza erecta. Comenzó lentamente aumentando el ritmo mientras su cabello servía de una seductora cortina. La exhalación de placer de satisfacción de Heero fue señal de que estaba haciéndolo bien. Con cuidado pasó la lengua por su punta y con su mano jugaba con movimientos de arriba abajo.

Era un miembro tan grande que Relena recién dimensionó que eso era lo que la atravesó dolorosamente la primera vez. Escuchó más signos de goce,hasta que él puso su mano en su cabeza para apurar los movimientos aferrando su cabello. Percibió la presión apurando su ritmo y él murmuró caliente:

-¡No puedo resistirlo!

Desesperado tomó a su futura esposa pasando por sobre ella quitándole el vestido dejándola en ropa interior. Después le quitó el sostén y las bragas. En ese momento, completamente desnudos, Heero la volteó salvajemente contemplando su espalda y la acomodó. Ella comenzó a sentir por su vagina que comenzaba a entrar el falo en esa posición animal, gimió al sentirlo, como una gata ardiente que vibró entre el dolor y excitación.

- AH!! UHMNMMM! ¡Heero! me duele...UHMNn!

El empujó más fuerte entrando completo y después fue moviéndose introduciendo y sacándolo suavemente una y otra vez. Entendió que ese dolor era excitación.

Ella podía escuchar la respiración agitada del piloto por detrás cada vez que tocaba fondo. Relena sentía el choque que cada vez era más rápido en movimiento. Cuando él se apuraba, más gemía, creyendo que llegaba ese momento culmine , pero Heero sabía que debía durar más, por lo que hacía más lento el movimiento a ratos.

Era difícil para el piloto guardar calma. No quería despedazarla en su interior, pero los gritos de la chica lo llamaban, quería que lo nombrara fuertemente con toda la calentura. Quería desesperarla para que afuera escucharan aún más sus gritos, deseaba poder darle más placer que la primera vez, anhelaba que de esa noche engendrar el objetivo que tenían juntos.

De un momento a otro no pudo parar, se transformó en un desesperado atrás . Exhalaba bramido varoniles cada vez que llegaba al fondo de Relena.

Ella no dejaba de quejarse por cada golpeteo de su cuerpo contra el suyo. Notaba que el líquido comenzaba a chorrear y que dejaban una poza mezcla de sus partes mezcladas.

Heero lo sintió venir, pero antes ella se detuvo dándose vuelta viéndolo a la cara. Lo besó y lo atrajo hacia ella abriendo sus piernas nuevamente.

-Si vuelvo a entrar, no lo resistiré -advirtió Heero en su oído.

Ella sonrió maliciosa empujando sus nalgas hacia el interior.

-¡HEERO! Uhmmmmmmmm!!!

El comenzó a moverse sin tapujos, sin restricciones y feroz por sobre ella. El piloto de instintos brutales estaba desatado y ya nada podría pararlo. Relena sintió una mano de él agarrando su seno con presión. El choque de sus caderas era bárbaro hasta que un gruñido sobresaliente fue el aviso de que ese líquido final estaba saliendo.

Relena se excitó más al escucharlo, sintió el placer completo y sin contenerse lanzó un gemido ahogado mezcla de placer y calentura en máximo esplendor.

- ¡AAAHMmN!uhmmm!

El piloto hizo un empuje final metiéndolo hasta el fondo con fuerza apreciando las paredes apretadas de la vagina de Relena. Luego empujó de nuevo apreciando la liberación del simiente adentro de ella. Estaba descargado todo, explotado como nunca y sentía que el palpitar de su glande estaba en su momento pico.

La respiración agitada de Relena debajo era la recompensa. Gemía con desesperación, hasta se retorció de la pasión en aquel momento de climax. Ahora ella buscaba aire. Sus pechos desnudos se levantaba inhalando y exhalando.

Heero le besó el cuello, los hombros el pecho y luego su seno saboreando su pezón, está vez con más ternura. No tenían palabras para tanta pasión más que sus cuerpos pegados por transpiración.

- Eres deliciosa - dijo Heero besando sus labios con tierno beso.

Relena solo tomó su rostro dándole cariño. Pensaba que realmente se había compartado como un animal. Después de todo Heero le gustaba llevar el control de la situación siempre, hasta en el sexo.

Normalizando sus respiraciones poco a poco Heero salió por sobre ella para acomodarse a su lado.

- ¿Crees que mis gritos fueron escuchados? - preguntó semi en serio dando bocanadas de aire aún.

- Lo más probable.

- Grité mucho - sumó ruborizada.

- Así es, fuiste muy obediente.

Heero tomó su mentón y volvió a besarla. Ahora ambos merencían un baño. Rozó su mano por sus curvas captando que la piel de la chica comenzaba a enfriarse.

- Acompáñame.

Relena se tapó con el edredón siguiendo a Heero quién fue hasta el baño abriendo el grifo del jacuzzi.

- Mmm ya entiendo quieres el servicio completo - molestó Relena.

- Ocupemos todos los recursos.

Heero fue a morder el hombro de Relena.

- Si que ves esto como algo funcional - reprochó ella cerrando los ojos.

- Solo un poco, tan solo aprovecho las ventajas - respondió saboreando su cuello.

Ella agregó una bomba de burbujas al agua, ambos se metieron al amplio recipiente con agua caliente. Relena se apoyó en el torso de Heero dándole la espalda y él desde atrás apoyo su cabeza junto a la de ella relajándose por la espuma y el vapor.

Corrió su cabello mojado de la joven llevando agua y espuma hasta su cuello hasta que tuvo una idea. Llevo sus labios hasta esa zona calculando cuál era el mejor lugar para dejar su marca y succionó.

- ¡Heero! - reclamó Relena - ¿que haces? eso dolió.

-Solo es el registro de que me perteneces.

Relena lo vio extrañada por sobre el hombro.

- aún estoy sorprendida de tu forma de actuar esta noche. Ya ni te reconozco.

El sonrió triunfante.

- Por esta vez, solo estoy haciendo mi cuota del trabajo. Obviamente me tocó la mejor parte.

Heero fue bajando sus manos tomando los pechos de la joven con sus palmas y apretando sus pezones, Relena se quejó, pero de forma exquisita. Después siguió con su mano por debajo del agua palpando su abertura y jugando con ella. Su plan era volver a calentarla.

Ambos volvieron a besarse y Relena Heero para más comodidad, se subió sobre el chico abriendo sus piernas. El miembro de él estaba con su punta ad portas de volver a entrar ¿estaba preparada para otro round? percibió que si.

Relena aún sentía sensible la zona por la ferocidad de antes, pero sus pezones fueron apretados como perillas por el chico llevándola a levantar el brío otra vez.

- ¿Segura? - preguntó él.

Su miembro estaba erecto otra vez, como si no hubiese Sido usado, listo para el ataque. Relena no respondió con palabras, solo se subió sobre él encajando su abertura sobre el falo.

- Ahora a mí me toca tener el control

Y lo besó.


Trowa logro esquivar con sigilo los guardias apostados en el jardín. Con su habilidad circence sigilosa, fue avanzando dando cuenta que también habían muchas cámaras en el exterior. De un golpe bajó a un soldado quitándole su ropa y camuflando su visita con la ropa del caído. Entró por el gran salón saludando de la forma particular, como lo hacían todos los uniformados.

Cruzó pasillos, hasta que llegó a una esquina. Afuera de la oficina de la gran mandataria había otro vigilante. Por ahí no era la forma de entrar.

Vio una ventana cercana y el borde de una cornisa bastante ancha. Quizás podía llegar por fuera.

Fue bastante breve y fácil saltar un par de cornisas hasta la ventana de la oficina de la mandataria. Al llegar captó las esquinas con cámaras, fue ahí donde tomó el micrófono para dar una orden.

-Ahora.

Esperó el parpadeó de la luz de la vigilancia para darse cuenta que Quatre ya intervino la imagen de la oficina. Había superpuesto una de la misma por cinco minutos.

Trowa fue hacia los estantes buscando toda la información posible. Al abrir un armario encontró el marco de una foto con un hombre sosteniendo un bebé y dos mujeres alrededor. Con una mini camara tomó una captura, luego fue hacia carpetas y documentos buscando algo relevante. Habían antecedentes de todo tipo de negocios, a los cuales tomó una captura. Luego fue hacia los estantes abriendo archivos, habían contratos, tratados, etc. Pero se detuvo en un informe en particular.

Una carpeta tenía fotografías de un asteroide en el espacio. Agudizó la vista dando cuenta que esos eran posibles suits preventivos. En la siguiente imagen, aparecia una explosión. Trowa leyó las descripciones rápidamente y se detuvo en una línea: el punto de ese conflicto era la misma área donde Wufei había perdido la vida y quizás esas capturas correspondían a la fatídica misión.

Tomó imágenes de esa carpeta buscando más lugares que revisar. Fue hasta el cajón y encontró exámenes médicos.Tenian el nombre de la reina. Miró los detalles de la descripción. entendiendo más. Sacó capturas rápidas y de pronto escuchó en su oído:

- Te quedan treinta segundos.

La superposición de la cámara estaba por cambiar, Trowa dejó todo en su lugar dando un chequeo general a la oficina, después salió por la ventana.

Atravesó las cornisas volviendo al pasillo buscando salida. Avanzó por un par de pasillos haciendo el gesto de asentimiento de los soldados Nausseanos, no pudo evitar escuchar a un par que rumoreaba:

-Al parecer no era mentira

- Sí,todo indica que tuvieron intimidad.

Pasó por afuera de otro pasillo colindante a más habitaciones y el agudo oído de Trowa captó gemidos al final del corredor. De ese tipo de gritos que alguna vez provocó en Katherine.

-Hermano ¿Buscas algo por aquí? - preguntó un soldado.

- Solo sigo ordenes de vigilancia de mi superior - simuló Trowa - me retiro a mi lugar.

- Son todos unos morbosos, todos quieres escuchar a la srta Peacecraft - dijo el hombre en tono lascivo- si quieres saber, no han parado en horas, si quieres te dejo escuchar un poco, después tienes que ir a desahogarte a algún armario jajaja.

- Mnn no es necesario, ya escuché lo suficiente - mintió Trowa - iré a mi lugar.

Trowa salió de la zona pensando en que Heero al menos la estaba pasando mejor que todos.

Una hora después

- Así que la vieja se va a morir. Interesante - comentó Miliardo mirando el monitor - Un tumor en el cerebro, cáncer de seguro.

Noin se acercó a la proyección viendo con detalle.

- lamentable no tenemos a Sally Po aquí para que nos explique bien, pero logró entender que está señora ya debería estar más que muerta. ¿ Cómo viste el lugar Trowa?

- Muchos hombres armados y vigilancia, pero fuera de eso todo normal. Pido que se concentren en la siguiente imagen por favor.

Quatre entendió todo al instante. Identificó el punto del informe y las fotos de la explosión. Ese era un suit preventivo.

- No quiero sacar conclusiones apresuradas - dijo el joven rubio preocupado- pero algo me dice que Nassaú es el dueño de ese asteroide. Es decir que si ellos se defendieron, fueron los causantes de aquel...aquel momento.

Todos guardaron silencio. Con aquel momento se refería a la muerte de Wufei. Noin cruzó los brazos apoyando la conjetura asintiendo.

- Preferiría guardar esa información hasta estar cien por ciento seguros. No quiero agustiar a Sally, digamos que a ella le ha costado superar esa perdida.

- No solo a ella, todos nosotros los pilotos de los gundams - aportó Quatre -

¿Trowa hay algo más que debamos saber?

Trowa abrió un lata de café frío pensando.

- Al parecer todos están en habitaciones compartidas y no pueden realizar ningún movimiento sospechoso, están muy vigilados. Ah y bueno... al parecer Heero y Relena son los que más gozan esta noche.

Todos le dieron una ojeada sin entender el contexto. Trowa bebió como si escuchar a una pareja fornicar fuese lo más cotidiano del mundo.

- Bah, olvídelo - agregó sin dar mayor información - Lo importante aquí es que están todos bien.

En ese momento, un soldado entró a la tienda anunciando la llegada de un invitado a la frontera. Atrás de él se asomó Paigan, el eterno mayordomo de la mansión Peacecraft.

- Joven Miliardo. Es un gusto saber que está bien.

- Paigan, siempre tan diligente - dijo Miliardo dando la bienvenida - gracias por venir tan rápido.

- Soy fiel servidor de los Peacecraft, ya sea que estén vivos o muertos.

Paigan se sentó en la mesa del centro de la tienda dispuesto a responder todas las dudas. Miliardo le preguntó por los antecedentes familiares, Paigan explicó la relación de los Peacecraft con el reino vecino, como fueron aliados en el pasado y buenos amigos del monarca de Sanc y su señora.

- Así que esa mujer tomó el mando de Nassaú - comentó el mayordomo - la recuerdo como una joven muy sensata, siempre queriendo hacer las cosas a su manera. Es una pena que esté desahuciada.

- Es una señora mayor - explicó Miliardo - no se puede esperar mucho a esa edad. Sin ofender Paigan.

- Si le sirve saber tenemos casi la misma edad.

- Vea esta imagen - pidió Trowa tomando el control del proyector - la encontré entre medio de muchos papeles.

Era aquella captura del marco se foto con un hombre sosteniendo un bebé y dos mujeres alrededor.

- Recuerdo ese día - explicó Paigan con nostalgia - ese niño, es usted joven Miliardo. Eso fue dos semanas después de su nacimiento...

Un silencio cruzó la tienda. Miliardo tenía pocas fotos de su infancia, fue un golpe verse de bebé en brazos de su madre.

- La que está a la derecha es Marla, la que está a la izquierda es su madre y en el centro, su padre Marticcus, mucho antes de tener aquella frondosa barba.

- ¡Eres una preciosura! - comentó Noin enternecida - ¡quien imaginaría que ese pequeño bebé formaría taaantos alborotos en el futuro!

- ¡Noin!

- Oh Vamos Zechs, admite que eras lindo.

Paigan sonrió ante la química de la pareja. El siguió hablando.

- Por favor les pido que revisen bien los motivos de la reina de Nassaú, dudo que ella haya querido iniciar un conflicto, lo creería más de su hermano, el cual era fanático de las guerras, pero aquel falleció hace un par de años. Estoy segura que la señora Marla no quiere enfrentamientos.

- ¿Entonces por qué habrá querido matar a la señorita Relena? - preguntó Quatre.

Otro silencio cruzó la habitación, afuera de la carpa habían ruidos. Alguien intentaba entrar al área, específicamente a la tienda de comandantes " Señorita le dije que no podía entrar" se escuchó desde afuera.

Pero repentinamente una cabeza rubia se asomó por la entrada. Sus prominentes cejas fueron identificadas al instante.

- ¡Ups! aquí están.

Dorothy Catalonia sonreía al encontrarse con todos.

-Llevo horas buscándolos -reprochó con sonrisita discreta.

- ¡Dorothy! - exclamaron Miliardo y Quatre al unísono.

- La misma que viste y calza ¿me extrañaron? - dijo altanera - Mmm por esas caras lo dudo.

Paigan veía su entrada triunfal con desdén, Miliardo lanzó un bufido y Trowa le lanzó una ojeada de recelo. El único más animado por verla fue Quatre.

- Este No es lugar para ti - dijo Miliardo.

-¡Muy amoroso! - ironizó ella - solo he venido a ayudar, pero si les agota mi presencia es entendible. Me devolveré con la información.

Ella volteó hasta la entrada.

- ¡Espera! - llamó Quatre - ¿ que traes entre manos? ¿ qué información?

Complacida por su interés dijo:

- Recuerden que soy miembro del antiguo Romefeller auúuun - aclaró con tono cantado- teeengo acceso a información priviiiilegiaaadaaa. No les conviene no escucharla.

Todos se vieron cómplices sin decir palabras. La rubia notó que era admitida en esa reunión. Se acercó a la mesa tomando asiento cruzando sus piernas.

- bien, ¿que tienes que decirnos? - apuró Zechs. - dilo rápido.

-Uy, que poco educado Joven Miliardo, ¿ siempre es tan apurado para todo, Noin?

Ella guardo silencio. Quatre fue más respetuoso explicando el contexto.

-Dorothy, nos cuesta confiar por los hechos del pasado, sin embargo sé que admiras la tranquilidad en la que vivimos, tu aporte ayudaría a desenredar este asunto de una vez. Por favor dinos lo necesario.

Dorothy se complació ante la amabilidad del joven rubio. No esperaba menos del chico que le hacía el amor al menos una vez por mes. Se veía íntegro y calmado, pero conocía ese lado suyo que nadie imaginaba. Bastaba con levantar el teléfono para que él llegara a donde ella estaba, todo por saciar los instintos carnales con confianza. Un secreto que nadie conocía excepto los sirvientes de más confianza.

- Está bien, tengan en cuenta que lo hago por la señorita Relena, ustedes que se pudran con sus intereses.

"Eso es mentira" pensó Quatre. Dorothy sabía actuar de déspota muy bien, él sabía que en el fondo era una chica sensible que solo buscaba amor pasional de vez en cuando.

- No se preocupen por Marla, esa abuela no sabe que ocurre a su alrededor. Está muy enferma, no sé si es demencia senil u otra dolencia, lo único que desea es dejar su reino asegurado. Hay que preocuparse por quién está dirigiendo ese reino realmente.

Todos se vieron preocupados. Era cierto lo que ella decía,recién estaban revisando un examen de grave enfermedad. Dorothy no es taba mintiendo.

- Tengo información que alguien de allí adentro, desde el reino de Nassaú, está dirigiendo las operaciones militares, alguien que está en contacto con Romefeller, es un hombre que se hace llamar Alpha.

- Interesante - pensó Miliardo - ¿Y que más?

- Ese hombre entregará las tierras a Romefeller, así ellos tendrán la soberanía de Nassaú. Teniendo eso atacarán a sus reinos vecinos, sin embargo...

Todos se sentaron alrededor de la joven rubia interesados por los antecedentes. Habían olvidado la desconfianza, tenían allí las cartas para entender las intenciones arbitrarias de aquel reino.

- ¿Sin embargo que? Dorothy - insistió Noin.

- Nadie esperaba que en una semana, la heredera de Sanc reafirmara su soberanía de su reino casi olvidado. Las tradiciones son tradiciones y se respetan, pero de seguro eso fue un tropiezo a sus planes.jajaja

El equipo se vio perdido ante tanta información. Primero Nassaú reclamaba el tratado en tiempos imposibles, después se daban cuenta que ese reino tenía una mandataria al borde de la muerte y después que alguien desde adentro controlaba todo.

- Recibimos la carta de cumplimiento del tratado a menos de diez días de su vencimiento - recordó Miliardo - claramente era un tiempo para no cumplir.

- Por suerte el piloto perfecto estaba cerca - bromeó Dorothy - ¡oh vamos! todos sabíamos que entre esos dos había algo ¿o no?

Ese comentario hizo que el grupo sonriera de manera inesperada. Si todos parecían tener alguna prueba para creer en la cercanía de Heero y Relena. Todos ellos fueron testigos de su miradas cómplices y encuentros.

Dorothy sacó una conclusión extraña. Llevo su mano al mentón mirando el cielo de la carpa reflexionado.

- Algo me dice, que esa señora está muy interesada en que Relena se case y tenga descendencia lo antes posible por otra razón...

Todos la vieron curiosa.

-¡Son deducciones mías, olvidenlo!

El resto se miró de reojo pensando lo mismo. Paigan levantó una ceja entendiendo a qué se refería la hipótesis de la joven rubia.