Olive despertó aquella mañana antes que comenzara a salir el sol. En la cama de al lado dormía Sally Po plácidamente. No pasó buena noche y deseó poder sacar los oscuros pensamientos de su cabeza antes de cerrar los ojos. Sentía arder sus venas, un nudo en la garganta y deseos incontrolables de patear lo que se cruzará por adelante. Suspiró.

Los primeros rayos del sol aparecieron iluminando la habitación. Tomó su uniforme comenzando a vestirse y luego su chaqueta. Quiso agregar la pistola de servicio que siempre amarraba a su cintura, pero recordó que el día anterior entregaron todo tipo de armas en la entrada del castillo. Resignada salió por la puerta para despejar su mente.

Vislumbró la leve neblina de la mañana sobre los jardines. Escondió sus manos en la chaqueta y siguió vacilando en sus ideas. Cruzó el umbral del pequeño salón de conexión con el ala norte del palacio, mientras veía como el personal comenzaba a activar los protocolos mañaneros y las mucamas abrían las cortinas.

"Sí, este mundo es desconocido para mí" - pensó resentida - "los ricos tienen todo fácil".

Conocía pocas personas nacidas en cuna de oro, realmente casi ninguna. La vicepresidenta de ESUN era una de ellas.

"Desde que nos asignaron esta misión todo fue un problema, un real problema, como deseo volver al espacio y que todo sea como antes."

Olive se detuvo en una ventana mirando el cielo. Allá arriba todo era más fácil. La nave O2 que los albergó tanto tiempo conservaba los recuerdos de buenos momentos en grupo. Duo bromeando, Sally monitoreando, Wufei ajustando detalles y por supuesto Heero atento a todos los planes.

"El preventivo 01" - dijo para si misma - "todos ellos fueron un equipo en el pasado".

Sintió una punzada de rencor al sentirse excluída. Para colmo, todos fueron pilotos Gundam, eso sabía desde que escuchó la conversación entre Heero y el preventivo Wind. Todos estuvieron juntos, se conocían y tenían historias en común.

"Además ese es el desaparecido Zechs Marquise" - repitió en su cabeza con amargura pensando en Miliardo - " todos se comportaban como idiotas, incluso... ella."

Trató de calmar sus pasiones, pero sus pensamientos la llevaron a pensar nuevamente en Relena Darlian. Ella era realmente la idiota idealista que además buscaba sacar ventaja de todo.

"Afamada en su fortuna, se cree princesa a donde va, falsa y además... además..."

" ...Tenía algo con él".

Olive sacudió su cabeza, no quiso pensar en eso más, empuñó sus manos por la rabia y decidió que lo mejor era dejar su paseo matutino en la mitad. Volteó camino a su habitación, reprimiéndose llegando a un pasillo que no reconoció. Siguió adelante y al dar vuelta por otro corredor se encontró con la Reina Marla dando indicaciones.

- Excelente, por favor envíen los papeles a mi oficina - pidió a uno de sus sirvientes - deseo todo listo antes de informar mis intenciones.

- Si My lady - contestó la Mucama.

La Reina Marla advirtió de la presencia de la preventiva y saludó.

- Buenos días, preventiva.

- Buenos días su alteza...

Olive mantuvo distancia dando una leve reverencia para volver por dónde llegó, pero se detuvo. Observó otra vez hacia la reina dando cuenta que la señora se dirigía a lo que posiblemente era su despacho.

- Tomaré desayuno con Relena - indicó Marla - por favor avísenme cuando despierte...

Olive escuchó la indicación, sintiendo un impulso viseral. La conversación en la cena de la noche anterior la dejó en dudas.

"¿Acaso la reina odiaba a los pilotos gundam? - concluyó - si es así...quizás...hnmm."

Olive volvió a dudar. Era ahora o nunca. Se acercó dando unos trancos, pero un par de guardias negaron con su cabeza para impedirle el paso. Fue entonces que alzó la voz para llamar su atención.

- ¡Su alteza...! - llamó la preventiva - ¡Quisiera poder hablar con usted un par de minutos!

La reina la vio con desdén e interés. Olive agregó en tono de misterio:

- Tengo información que sin duda le será útil.


Relena despertó acariciando su mejilla en la tela de la almohada. Una sonrisa se escapó de sus labios al voltear y buscar al hombre que la dejó llena de placer. Estiró su brazo para abrazarlo pero no lo encontró. Otra vez desaparecía sin dejar rastro.

Pero de pronto, el sonido del agua cayendo desde el baño hizo notar su presencia en la habitación. Al parecer él tomaba un baño.

Ella se cubrió con las sábanas los delicados pechos y fue a golpear la puerta.

- ¿Heero? ¿estás allí adentro?

En ese instante la manilla se movió y un brazo apareció tirándola hacia adentro. Heero estaba completamente desnudo antes de entrar a la ducha y aferró a Relena contra su cuerpo oliendo su cabello con pasión.

- Me preguntaba cuándo despertarías...

- Alguien me dejó exhausta.

-Hn.

Él corrió las sábanas que cubrían el cuerpo de la chica logrando que cayeran al suelo quedando completamente expuesta. Comenzó a besar su hombro con delicadeza.

- Heero ¿otra vez? no es que no quiera, pero...

- Debemos asegurarnos que ese heredero llegue - explicó pícaro - será rápido.

Relena sucumbió al apretón que Heero hizo en la punta de sus pezones.El calor de la ducha hizo que el vapor calentara el ambiente y el reflejo en el espejo completo de la pareja ya no era visible.

Él la tomó de la cadera y la dió vuelta en contra del espejo. Relena se afirmó en contra del vidrio sintiendo la presión entre sus piedras. El piloto volvía a poner su miembro en aquella zona lentamente y de un segundo otro la viceministra comenzaba a mojarse por la excitación ¿qué tenía él que la preparaba tan rápido? no tuvo ni tiempo de pensarlo porque ya estaba adentro. Con un gemido dió la alerta de que estaba dispuesta a recibir la presión una y otra vez.

Heero se comportó salvajemente sintiendo que no podía aguantar ver a Relena gimiendo contra el espejo donde sus vaporosas formas cada vez desaparecían más.

Ella gritó su nombre, hasta se acomodó agachándose más para que él encajara aún más su parte en la cavidad. Deseaba venirse en ella para usarla como depósito de todo su líquido. Quería atravesarla hasta al fondo y si podía llegar más y más adentro. Sintió el roce de sus paredes apretadas en el interior y la punta de su glande a punto de explotar. No pudo resistirlo, no quería resistirlo. La tomó de sus dorados cabellos por la desesperación, tirando de ellos. Fue entonces cuando empujó hasta al fondo desesperado soltando todo. Fue un gruñido bárbaro y animal que dejó satisfecha la sed mañanera de Heero. Estaba en éxtasis, viviendo la pasión humana más ardiente que conoció en el último tiempo.

Relena se incorporó agitada, algo mareada se apoyó en el espejo húmedo. Realmente estaba conociendo el lado feroz de Heero Yuy. Él le jaló el pelo y sintió el tirón, pero el dolor era más consiente ahora que terminaban el acto.

Al voltear ella se encontró un beso suave inesperado.

- ¿Estás bien? - preguntó Heero abrazándola

- Eh, sí, estoy bien. Es solo que...

- Solo quería estar adentro tuyo, lo siento.

- Lo sé - respondió percibiendo tiernos besos en su cara - solamente me tomaste de improviso, eso es todo mmm entocnes ¿ una ducha?

Ella señaló hacia la regadera activa invitando a qué los dos entrarán juntos.

- Mmm por qué no... - contestó Heero con risa juguetona.


El preventivo de cabello trenzado salió a trotar por los alrededores del palacio, de reojo divisó la vigilancia del palacio activa. Todos se movían bastante y percibía los ojos de los guardias sobre él.

De forma inocente recorrió los jardines vislumbrando el océano. El reino de Nassaú se veía pacífico , nada hacia presagiar que estaban en el límite de un posible conflicto. Sus ojos se posaron en una ventana alta arriba de la torre principal, ese fue el objetivo de sus compañeros que aún estaban en el campo límitrofe de la frontera.

Duo se preguntó si Trowa alcanzó a averiguar más información en su infiltración de la noche anterior y si lograron intervenir las comunicaciones internas del palacio. De alguna manera tenía claro que sus compañeros no se quedarían tranquilos y averiguarían todo lo necesario para salir el embrollo del enfrentamiento. Al menos eso acordaron antes de salir del campamento.

Duo siguió trotando y al voltear por una curva paró en una esquina. La voz del tipejo llamado Yami daba órdenes por radio y también en vivo a sus subordinados.

- Estén atentos a las instrucciones que les dé ¿quedó claro? - ordenó el soldado - aumenten la vigilancia, adelantaremos los planes.

Yami se quedó quieto, percibiendo la presencia de alguien más en la zona.

- Ya puedes salir de ahí, preventivo 02 Duo maxwell.

Duo no se sorprendió del llamado, no hacia esfuerzo mayor por ocultarse. Cruzó sus brazos por la cabeza para parecer casual apareciendo hacia la luz.

- Bien bien , solo daba un paseo matutino. Veo que está bastante nervioso. ¿pasó algo?

Un giro inesperado con una lanza en mano hizo saltar al piloto gundam. Yami estuvo a punto de rozarlo, pero Duo esquivó el manotazo.

- ¡Oye! eso fue gratuito.

- ¡Parece que a ti y a tu gente les encanta andar jugando por la mañana! - dijo molesto - o por las noches...

Duo le lanzó una mirada amenazante sin entender su referencia del todo ¿acaso él descubrió que Trowa estuvo la noche anterior merodeando el castillo? era posible. Aún así trató de parecer simpático e ingenuo.

- ¡Somos visitas! es nuestro deber compartir con el anfitrión siempre que se pueda, sería de mal gusto quedarnos en la cama todo el día.

Duo miró aquel tatuaje distintivo en la manga arremangada del sirviente. Sí, definitivamente era el mismo de la fotografía del cementerio. Yami captó lo que el chico veía y forzó una expresión triunfante.

- Así veo, comparten tanto que ya pidieron otra audiencia improvisada con la suprema.

-¿Audiencia?

- Creí que tendrían mas viveza en ocultar sus identidades.

-¿eh? - se extrañó Duo.

"¿De que mierda habla? "- pensó el trenzado -" ¿que intenta decir? ¿qué tanto sabía ese hombre?"

- Duo Maxwell...o más bien piloto gundam...

Duo quedó quieto ante la revelación. "Lo saben" concluyó pasmado.

Yami prosiguió su explicación ambigua:

- Estimo qué tienen pocos minutos para salir de Nassaú o...

-¿ó que?

Él hombre hizo un gesto con la mano bajo su cuello, simulando el degollado de un animal. Esa fue una señal para los demás sirvientes.

Duo vio como se avalanzaron sobre él tres hombres. Los esquivó pateándolos y saliendo de la zona del jardín, pero después más de ellos se fueron en su contra tomándolo de sus brazos como cual preso va a la celda.

- Déjenlo retenido hasta la orden final de la suprema - ordenó Yami - ¡y vayan por los otros!.

Duo trató de levantar su cabeza pero estaba firmemente agarrado por los hombres. Dedujo que los demás estaban en peligro.

Yami se acercó a Duo levantando su mentón.

- Me hicieron más fácil todo el asunto...inesperado.

Le pegó un golpe en el rostro al piloto gundam y quedó malherido e inconsciente.


Heero y Relena se vistieron en su habitación. La viceministra abrochó los botones de su blusa sonrojada. Lo miró a él que se veía serio como siempre buscando su ropa repartida por el cuarto.

Definitivamente, después de pasar la noche juntos, todos en ese palacio concluirá que consumaron el acto amatorio y eso la avergonzaba un poco.

Heero observó entre los muebles buscando algo. Relena no entendía que era lo que registraba si la noche anterior ya había revisado la habitación. Fue entonces cuando él se agachó tomando algo muy pequeño entre sus dedos.

- ¿Qué es eso? - preguntó la viceministra.

Heero lo tiró al suelo y lo aplastó con el pie. Luego recogió los restos.

- Un nano micrófono.

Relena agudizó la vista a la palma de Heero. En ese momento entendió el asunto, se sintió avergonzada y el color rojo se subió a sus mejillas.

- ¡Heero!

- Lo siento, tuve que dejarlo para que comprobaran la veracidad de nuestra historia.

- Pero, yo creí que con mis gritos bastaban p-para comprobar que nosotros, tu y yo...estábamos...

- No esperabas que la reina estuviese con su oído pegado a la puerta todo el tiempo ¿o sí?

Relena se indignó, pero más se molestó al saber que Heero se esforzó en calentarla tanto para que otros escucharan al otro lado del castillo mediante un dispositivo.

- ¡Pudiste decírmelo! - dijo ella pegándole en el hombro - ¡acaso no confías en mí, eso es de cretinos...te comportas como...!

- Como tú futuro esposo Relena - zanjó - quiero que esto termine rápido y podamos largarnos de aquí.

- No dejas de ser un pragmático.- suspiró.

Heero fue a la puerta abriéndola, pero antes dió un paso atrás para besarla en su mejilla susurrando.

- Me agrada tu aroma por la mañana ¿te lo había dicho?

Relena lanzó un bufido de ironía casi cayendo en el coqueteo.

- Sí, sí, vamos a desayunar.

Al salir, Heero se extrañó de no ver a ningún guardia afuera ¿no se suponía que estaban vigilados? percibió un extraño ambiente, por el contrario la viceministra caminó con un ligero paso ingenuo y entusiasmado.

- Relena...

- ¿¿Mmm??

-Mantente alerta.

Al entrar al comedor estaba el desayuno servido, habían pocos guardias alrededor de ellos . Pero una sirvienta apareció anunciando que la reina Marla tomaría la primera comida de la mañana junto a ellos. En ese momento la misma mujer dijo:

- Sr. Heero Yuy, sus compañeros desean hablar con usted en privado. Lo esperan en el Hall.

"Imposible" pensó Heero "acordamos que yo no me separo de la viceministra"

Vio a Relena con sospecha y ella lo comprendió. Algo andaba extraño esa mañana.

Las puertas del salón se abrieron. La reina entró con el "frú-frú" de su largo vestido tafeta, dando órdenes en tono severo y acompañada de guardias. El cierre de la puerta retumbó en el comedor.

- Deseo hablar con Relena Darlian... ¡a solas!

La mirada prusiana de Heero se intensificó amenazante hacia la reina quien insistió:

- Por favor reúnase con su gente Heero Yuy ¿no escuchó? ¡lo esperan!

La pareja se vio con duda. La vicemistra asintió, pero el negó levemente con la cabeza. La reina comprendió la desconfianza.

-Le puedo garantizar que a Relena no le ocurrirá nada, preventivo 01, puede ir tranquilo. Ella y yo necesitamos conversar cosas de mujeres.

Relena asintió, acercándose a Heero.

- "Ve" - murmuró para alentarlo.

- Pero...

- confía en mí - pidió en voz baja.

Pero antes de salir él dió un beso suave en la mejilla y miró otra vez amenazante a la reina. Marla solo levantó sus cejas inexpresiva e incrédula ante el gesto.

Esperaron a que las puertas cerraran y la reina dijo áspera.

- Siéntate, comamos algo...

Heero se perdió por el pasillo vigilante de los guardias apostados afuera. Habían movimientos sospechosos que Lo llevaron en dirección al Hall del edificio. Al observar de reojo el alrededor vio como varios de los guardias comenzaron a seguirlo. Primero eran dos y luego cuatro y Parecían esperar para actuar. Pensó en Relena estando a punto de devolverse, pero intento confiar en ella recordando su palabras, simplemente debía confiar en ella. Su futura mujer tenía el don de la palabra y lograba cosas impensadas.

Al bajar por la escalera del Hall un séquito de soldados apareció en la entrada. Fue entonces cuando los tipos atrás de Heero reaccionaron tratando de abatirlo, pero frente a él aparecieron sus compañeros empujados a arrodillarse, atados de manos y amenazados con una metralleta en la nuca. Duo se veía machucado, Sally pálida, Une estoica y Olive angustiada como nunca antes.

Verlos hizo parar a Heero en su propia defensa quién fue apresado por los guardias en un instante. Entendió que si seguía resistiéndose los demás estaban en peligro.

- Muy listo - dijo una voz entre los soldados - ¡Asegurenlo bien!

Heero fue llevado ante los demás y con una patada lo unieron en la fila del resto.

- Así que preventivos y pilotos gundam - dijo Yami Burlesco - que caza tan peculiar conseguí.

Él tomó la radio que llevaba en su cintura dando indicaciones.

- Aquí Alpha 1 a todas las unidades, los tengo apresados... estén en posiciones. Apunten hacia el ala norte del palacio. Comencemos la operación.

"Usó el radio" pensó Heero con gesto triunfante. Pocos sabían que durante la noche anterior el área preventiva intervino las comunicaciones del área del palacio y al menos había una chance de que recibieran ayuda.


Relena se sentó dudosa en la mesa, tratando de entender el rostro de molestia de la vieja.

"¿Acaso pasó mala noche? " se preguntó en su cabeza mirándola. Recordó que la reina pudo escuchar su acto copulatorio y se incomodó en su silla. No sabia como empezar la conversación, por fortuna ella habló.

- Relena, ¿dormiste bien?

- Perfectamente - respondió ruborizada.

Ambas tomaron el servicio y el sonido de los cubiertos rebotó en el salón.

- ¿Y usted? - preguntó la viceministra.

La reina no respondió llevando un tenedor con un trozo de fruta a su boca. Su mandíbula se movió brusca, parecía estar masticando su respuesta.

- Creí haber dormido bien - explicó seria - pero...me desayuné algunos cuestionamientos.

Otro silencio incómodo pasó entre ellas. Relena vislumbró su expresión de enojo.

- ¿Hay algo en que pueda ayudarla? - preguntó educadamente la viceministra.

- Relena, mírame bien...

Luego de un silencio de especulación la reina exclamó:

- ¡¿Acaso yo... tengo cara de tonta?!

Sus cubiertos pararon el sonido y cayeron sobre la mesa. Relena quedó intrigada con la pregunta, pero la reina Marla se veía alterada.

- ¡Te abrí con confianza las puertas de mi reino a pesar del hostigamiento fronterizo y la tardía respuesta de mis solicitudes por el tratado! y ¡me tengo que enterar de cosas tras bambalinas!

- ¿Hostigamiento? ¿tras bambalinas? ¡reina Marla, creo que no nos estamos entendiendo.

- Basta de montajes, Relena... si hay algo que detesto son los engaños

- Parece que estamos en medio de una confusión tremenda.

- ¿Confusión? me vas a negar que el hombre con el que planeas casarte es un piloto gundam?

Relena calló. Recordó la conversación en la cena del día anterior. No develaron las identidades de nadie, es más nadie tenía permitido hacerlo en ninguna circunstancia ¿cómo se enteró la reina que los preventivos eran pilotos gundam?

-Cómo puedo confiarte mi reino si estamos en base a una farsa... - siguió la reina - como seguir...

Marla se levantó de la mesa, pero Relena necesitaba encauzar esa conversación. Además de aprovechar de sacar información concreta que aclarar con la reina y dejar firme sus intenciones.

- Reina Marla, esto no es una farsa. Heero y yo planeamos casarnos. Nos amamos, eso no es un engaño. Por favor, es escúcheme...Reina Marla...

La reina pareció calmarse ante la explicación bajando los ánimos y volviendo a su lugar.

-Y sí, él fue un piloto gundam, igual que varios preventivos de primera línea. Es cierto, omitimos esa información, porque no deseamos que los implicados se vean envueltos en problemas. Por favor le pido que me escuche...la historia no dista demasiado de lo que contamos ayer, solo por ese gran detalle.

- ¡Grandísimo detalle! - exclamó - ¡tremendo detalle! acaso crees que cederé mi reino a un beligerante como él...un asesino con una reina pacifista...¡indignante!

- Nosotros nos enamoramos en la guerra. Nuestros caminos han sido difíciles desde entonces, él y yo somos tan distintos, nuestras luchas siempre nos separaban,pero la presión del tratado hizo que fuéramos honestos con nuestros sentimientos, de cierta manera agradecemos que se nos diera la oportunidad de darnos cuenta que los dos nos queríamos. Vuelvo a repetirlo, esto no es un montaje. No sé quién fue su informante, pero sin duda está muy equivocado.

La voz de Relena fue suave para calmar a la suprema.

- Reina Marla, prometí ser honesta, ahora usted también sea verdadera conmigo ¿ceder su reino? ¿por qué? ¿que es lo que pasa?

La reina tomó tembloroso una servilleta limpiando su boca, se le escapó aquella frase de "entregar su reino" y advirtió que ya había dicho demasiado. La viceministra no presionó notando que a Marla le costaría hablar.

- R-Relena.

- ¿Si?

- Voy a morir... en cualquier momento.

Otro silencio cruzó el comedor. La mano de la señora tembló sobre la mesa y la viceministra la tomó para calmarla.

-Prosiga tranquila.

- T-tengo un tumor en mi cabeza. Pronostican que tengo meses de de vida.

La vieja tragó mirando las pinturas del cielo, los frescos griegos de su salón eran una maravilla y amaba verlos descubriendo cada detalle. Una lágrima apareció en la orilla de su ojo pero la mató antes de que fuera visible.

- Quiero suponer - intervino Relena - que buscó todas las opiniones de médicos posibles.

- Absolutamente. Pero al gliobastoma se le suma mi edad avanzada. Es por eso que recurrí al tratado de Nassaú y te avisé con tiempo para que buscaras un pretendiente, pero ya podemos ver qué no sirvió de mucho.

- Usted dice que fue con tiempo...pero yo tuve solo dos semanas para elegir a mi marido. Aquella carta, fue recibida hace muy poco en Sanc.

Las dos se vieron extrañadas.

- Imposible. Mi envío fue hace un año.

Ambas se vieron extrañadas otra vez.

- Tendré que hablar con mi encargado - concluyó la reina - es un terrible error...así como un error elegir un guerrero asesino como esposo ¿acaso crees que puedo confiar en él? un piloto gundam...

Relena sonrió resignada ante la insistencia de la señora.

- La monarca seré yo reina Marla, créame que lo que menos le interesa a Heero es ser príncipe consorte - la reina Marla quedó intrigada ante el comentario - ¡No me mal interprete!, pero tiene su carácter...y dudo que le interesen las pomposa vida de reyes.

- ¿Lo conoces bien?

- Le mentiría si digo que sí. El es una maraña de misterio... aunque Si no hubiese sido por él, quizás yo no tendría las fuerzas para haber tomado mi lugar en Sanc en el pasado - Relena sonrió - él es muy especial y quiero que sea felíz...el merece ser felíz.

- ¿El te ama?

- Eso deberíamos preguntarselo a él ¿no cree?

- ¿Y tú? ¿lo amas?

La mirada de Relena no pudo ser más que sincera y la Reina lo notó.

- Irremediablemente - respondió la viceministra afable.

Relena pudo advertir una casi expresión de convencimiento en la suprema, pero no estuvo segura. Entonces preguntó delicada:

- Reina Marla ¿Cuáles son sus planes? ¿que busca con el cumplimiento del tratado?

- Quiero que el reino de Nassaú pase a ser de Sanc, al menos esa era mi propuesta. Todo pasará a ser de los peacecraft, debo dejar este lugar en manos confiables. No tengo herederos, ni sobrinos. Debo asegurar el futuro de mi gente.

Relena quedó muda. Era un reino completo fusionándose con el suyo. Es más, con razón deseaban que tuviese el apoyo de un marido para administrarlo.

- El trato de Nassaú decía que Sanc desaparecería y pertenecería a otros reinos si no se cumplía tu matrimonio. Pero si ese quedaba sin monarca y este también, todo quedaría perdido. Todo el pasado, nuestras tradiciones, recuerdos e infancia. Lo poco y nada que queda de nuestras familias...todo esto.

La Reina vio con nostalgia alrededor, como si a su mente volvieran los recuerdos más hermosos.

- Por eso desea el heredero - acertó la viceministra - quiere la consolidación de una familia real.

La reina asintió suspirando. Por un segundo la jovial mujer que conoció al inicio desapareció viéndose vieja y acabada.

- Relena, esta vieja no tiene a nadie más, no me queda más...- explicó triste- más que confiar en lo que me dices ¿estás siendo sincera conmigo?

Relena estuvo a punto de decir que sí, pero la imagen de su hermano Miliardo cruzó por su mente. Definitivamente debía ser cien por ciento honesta y eso incluía decir que el primogénito de lo peacecraft estaba vivo.

-Reina Marla, hay algo más que debo decir...Miliardo est...

Pero todas las puertas del comedor se abrieron de inmediato haciendo un estruendo. Decenas de guardias entraron al salón apuntando con armas hacia la reina y la viceministra.

- ¿Pero que está pasando? no los mandé a llamar, ¡retirense! - exclamó la reina - ¡Ahora!

Pero ninguno se movió. Los soldados seguían apuntando a las mujeres con decisión.

- ¡Acaso no escuchan! - insistió la reina golpeando con su bastón el suelo - ¡¡Yami!!! ¡Yami!

Entre los soldados la voz de la mano derecha de la monarca apareció.

- ¿Me ha llamado suprema?

- Haz que tus hombre se retiren.

- Me temo que no puedo hacer eso. Tienen órdenes precisas.

- ¿Qué?

-Ya que no pudimos comenzar un conflicto limitrofe, fue necesario tomar algunas medidas inmediatas.

Relena lo observó analítica y minuciosa. "La carta del tratado...fue él ... él la retrasó" concluyó.

Los hombres se acercaron para apresarlas, pero la viceministra interpuso su cuerpo por adelante de la reina para evitar que la tocaran.

- Si se acercan más desatarán un conflicto no solo territorial, también mundial ¿acaso eso quieren?

Yami se acercó tirando su cigarrillo al piso y aplastandolo con la bota.

-Viceministra de Relaciones exteriores. Siempre supe que tú presencia aquí sería un traspié. Maldito el momento en que la suprema te convidó a este palacio.

El hombre se acercó amenazante mirándola de arriba abajo, tomó su rostro con lascivia expresión, pero ella lo apartó con fuerza.

Yami la afirmó de su brazo con brusquedad para apresarla.

- No dejaremos que recojas nada de este reino. De seguro a Romefeller les serás útil. Aunque no sé si viva o muerta.

- Romef...?

En ese instante los hombres tomaron a la reina de los brazos pero ella gritó.

- Sueltenme malditos traidores. ¡Yami no la toques! no toques a Relena...

- Ya no soy su sirviente señora -exclamó- hace mucho que le sirvo a otros. ¡ llevensela!

Los hombres empujaron a la reina, sin importarles que fuese una señora con poca movilidad. Relena vio amenazante a Yami atando cabos en su cabeza. Él nombró a Romefeller, estaba claro que ellos estaban detrás de toda la planificación de traición a Nassaú.

- Tú...engañaste a la reina... orquestaste está traición.

-Más bien vendimos un poco de información. Pero eso es una larga historia...

Yami levantó su arma apuntando a la cabeza de Relena.

-Creo que vales más muerta que viva...

Relena cerró los ojos esperando el impacto, pero este fue más que un simple balazo. ¡Fue una explosión! un gran impacto derribó el gran comedor como si un gran cañón diparara. La viceministra se agachó para protegerse sin entender nada.


Al mismo tiempo en el Hall del castillo

...

Los apresados yacían arrodillados en el suelo apuntados con metralletas. Por alguna razón Heero estaba tranquilo mirando el suelo y lanzó una ojeada de interés a Sally Po y Une. Estaban intranquilas, pero ninguna tanto como Olive, a la cual jamás antes vieron tan consternada. Un par de lágrimas arrancaron de su mejilla.

Un carraspido de su garganta obligó a Une a calmarla susurrando:

"Preventiva Noerr, tranquilícese".

Olive miró el suelo conteniendo la culpabilidad.La teniente Noerr también estaba alineada con las informaciones y resguardos que los preventivos tomaron al entrar a Nassau, no tenía razón para sentir tanta inseguridad, solo debía confiar.

De pronto vieron a la reina bajar las escaleras apuntada por los soldados. Heero no vio a Relena venir por ningún lado y presintió lo peor.

"No hagas nada" - susurró Une - "Heero"...no aún...

Intentó quedarse quieto, pero escuchó a lo lejos un sonido, un sonido reconocible. Un suit del área preventiva se acercaba. En ese momento hizo un movimiento rápido con los pies para botar a los soldados que lo apuntaban y al mismo tiempo los demás se movieron con las manos amarradas para defenderse. Heero corrió escaleras arriba esquivando las balas con las manos amarradas, pero un sonido ensordecedor retumbó en todo el castillo. Un disparo se coló hacia el interior del castillo.

Heero entró rápidamente adviertiendo que el techo del comedor fue volado de un disparo. Afuera comenzaba una batalla entre los suits preventivos y los suits de Nassaú. Buscó a la viceministra entre lo que quedaba del lugar, pero no vio rastro de ella. Con un cuchillo de la mesa, cortó las cuerdas de sus manos buscando entre los escombros.

El piloto dio cuenta que había una puerta abierta entre todo el derrumbe, alguien había escapado por el pasillo desmoronado. Tomó una de las metralletas de los heridos y siguió adelante disparando a quien se cruzara. Entonces escuchó la voz de Quatre por el radio.

- *¡ llegó la caballería muchachos!*

Quatre comenzó a disparar desde su Mobile suit para evitar que proyectiles siguieran azotando el castillo mientras, Trowa, atacaba a los suits enemigos.

-Aqui preventivo 03 he dado baja a varios alrededor del castillo...

Varias paredes se partieron por la pelea en el exterior.Fue entonces que tomó un radio de otro soldado derribado para comunicarse. Ya no le importaba si el enemigo escuchaba, debía encontrarla.

- Aquí 01, busco al ángel.

Pocos sabían que para nombrar a Relena en comunicaciones en clave la llamaban "Ángel". Fue entonces que una voz gruesa y conocida intervino la radio.

- ¡01, Angel detectado, por salida ala sur! - dijo Miliardo apretando los dientes - ¡grr Heero!

Seguramente él estaba molesto porque la perdió de vista o porque quizás ya se había enterado por los rumores de esa mañana que había tocado a su hermana. Cómo las comunicaciones se intervenieron, era altamente probable que las conversaciones por dispositivos se hubiesen filtrado. Aunque a Heero ya no le importaba, necesitaba llegar a ella lo antes posible.

De pronto paró y la vio. Relena iba en brazos de Yami, se la llevaba hacia una nave estacionada en las afueras de los jardines. La viceministra se veía inconsciente.

Heero le disparó a las piernas sin éxito corriendo hacia él , pero otros sirvientes intervinieron para impedir su paso. Yami logró subir por la rampa de la nave entregando a la viceministra a brazos de otro hombre quién se la llevó.

La nave comenzó a despegar, pero un suit con perfil de demonio se puso por el frente amenazante. Apuntó al ala de la nave para impedir su despegue final.

- Entreguen a la viceministra o...

Pero un par de misiles impactaron al suit del preventivo Wind. A pesar del leve impacto en el ala de la nave, planeaban despegar igual y comenzaron a moverse con dificultad. Fue allí que Heero corrió hasta colgarse de uno de los fierros cerca del motor en movimiento y una vez parado en el ala disparó a los censores de la puerta para abrir el acceso.

Varios disparos lo recibieron al entrar y uno uno impactó en su hombro. No sé inmutó ya que su objetivo estaba a metros de él. Relena yacía en el suelo del avión, herida por el impacto de la previa explosión en el castillo.

Heero apuntó hacia Yami directamente, el cual ya apuntaba hacia Relena directo hacia su cuerpo, más bien directo a su cabeza.

- detente - pidió Heero.

La nave se tambaleaba comenzando a elevarse. Yami sonrió levemente.

- Si el suit de afuera nos deja el paso libre, no dispararé.

La sangre comenzó a correr por el brazo de Heero y goteaba hasta el suelo. Con la mano ensangrentada estiró su brazo para indicarle a Yami que le entregara un radio. El sirviente lo pateó hacia él.

- Wind, no hagas nada...- pidió Heero por el radio.

Heero percibió un temblor en su voz por primera vez. Supuso que Miliardo lo escuchó también, porque fue obediente al responder.

- Entendido.

Yami volvió a tomar una expresión triunfante.

- Qué fácil, creo que me quedaré con ella como llave de negocio.

Heero crujió lo dientes de rabia. La nave comenzó a elevarse ya tomando altura.

- ¡Ahora suelta el arma y lánzate...!

Heero se mantuvo firme.

- ¡Hazlo o la viceministra sufrirá las consecuencias!

Heero vio a Relena ¿fue su percepción o vio que ella entre abrió sus ojos? quiso creer que ella estaba bien a pesar de sus heridas.

Cuando estuvo a punto de dar media vuelta para saltar por la abertura, de un segundo a otro, Relena reaccionó de la forma menos pensada.

En un movimiento rápido, la viceministra se avalanzó hacia el brazo musculoso que sostenía el arma para cambiar su dirección y la pistola soltó un disparo...

Por suerte impactó en el techo de la nave.

Heero tuvo un segundo para actuar y se lanzó sobre Yami para retenerlo forcejeando con él.

Relena logró alcanzar el radio que había caído al suelo:

- ¡ Estoy viva! ¡ estoy...!

No fue necesario decir más, el suit de Wind volvió a apuntar con su cañón a la nave para obligar el descenso.


Horas después...

Una parte del castillo estaba completamente destruida.Los suits del área preventiva se estacionaron en las afueras del palacio y varios preventivos tomaron preso a los soldados traidores al mando de Yami. Ellos desfilaron en fila apresados, mientras Une tomaba fuerzas para realizar un interrogatorio a los cabecillas.

El caos fue generalizado en el pueblo de Nassaú, todos creían que los invasores de reinos cercanos venían a tomar las tierras y fue necesario aclarar el intento de golpe de estado que tuvo la reina. Fue así como ella realizó un breve comunicado en cadena nacional.

- Esto es impresentable - dijo la reina escondiendo el rostro en sus manos una vez que apagaron las cámaras - una vergüenza.

Relena corrió la cortina de la tienda de enfermería de un sopetón molesta. Vio a Sally Po suturando el brazo de Heero muy concentrada.

- No le digas nada - dijo Sally cosiendo - no lo alteres, necesito tranquilidad... ya casi termino.

Heero vislumbró a Relena con un par de rasguños en la cara y un parche en la mejilla cubriendo una herida. No supo si le dolió más verla así o la curación de su propio brazo.

La chica levantó una ceja ocultando sus emociones y finalmente Heero soltó:

- El que debería estar molesto soy yo, esa reacción en el avión fue muy peligrosa.

- Sabes muy bien que...- comenzó Relena.

- oh no aquí vamos de nuevo - suspiró Sally cosiendo.

Hace una hora había escuchado la misma discusión, antes de entrar a la tienda de enfermería.

Flashback*

Un vez terminado el enfrentamiento se encontraron en el Hall del castillo todos los miembros del área preventiva, incluso desembarcaron de una nave civil Dorothy y Paigan que se unieron al grupo.

- Señoriiita Relena...- entonó la rubia.

- ¿Dorothy que haces aquí?

- Se lo explicaré luego oh ¡está herida! por favor vaya a revisar sus cuerpo.

Noin desembarcó de la nave y fue hacia Zechs.

- Te ves bien. Intacto.

- La saqué barata, no como Heero

Lo vieron con el brazo ensangrentado. El se vio sin darse importancia.

- Reina Marla, ¿se encuentra usted bien? - preguntó lady Une - se ve pálida.

La reina tenía la mirada puesta en el joven rubio que hablaba con la chica de pelo corto. Le recordaba a alguien, a un pequeño niño que conoció y que vio crecer a distancia. Era como si fuese un fantasma. Tembló.

- Debo, debo... tomar mis medicamentos - dijo débil casi desmayándose.

- ¡ ayúdame por favor! - pidió Une a Quatre para sostenerla.

Relena se preocupó por la reina y quiso ir hasta ella, pero Heero la retuvo.

- Eso que hiciste en la nave fue arriesgado, Relena.

Se veía molesto y preocupado.

- ¡Heero, era eso o saltabas metros de altura!

- No sería la primera vez...

- ¡No tenías paracaídas!

Los dimes y diretes de un lado para otro fueron escuchados por la reina que caminaba a duras penas subiendo la escalera.

- Chicos calmense revisen sus heridas - pidió Sally - ¿me están escuchando?

Pero ellos siguieron discutiendo, sin importarles que los demás escucharan.

El preventivo Theo Morgan, que apoyó en el evento armado a sus compañeros también descendió de su nave. No vio a Olive en el grupo, más bien la encontró aislada sentada en un escombro en el exterior, pensativa.

- ¡Olive! aquí estas ¿estás bien?

La preventiva lo vio preocupada.

- Theo, lo arruiné.

- ¿Qué arruinaste?

La joven calló. Se sintió avergonzada de si misma al recordar sus celos de esa mañana y a lo que había llegado.

- Yo...

- ¡Preventiva Noerr! - interrumpió Une - ¡la necesito aquí!

Olive despabiló de su letargo levantándose de los escombros para volver a su trabajo. Se acercó al grupo para cumplir lo que quedaba pendiente recibiendo instrucciones de su superiora.

Cierre Flashback*

Sally siguió cosiendo el brazo de Heero escuchando sus alegatos. Pensó que esos dos ya parecían una pareja de casados. La forma de discusión entre ellos denotaba la preocupación que cada uno sentía por el otro. Le recordó aquellas conversaciones frías con Wufei en la nave O2, dónde ella trataba de parecer indolente ante sus palabras sin demostrar lo que realmente sentía. Por un lado se alegró de ver a Heero más expresivo que nunca, pero por otro percibió la nostalgia de estar preocupado por alguien que amaba.

-"Angel", ¿desde cuándo me llaman así? ¿por qué nunca supe de eso?

Ella se paseaba diciendo frases al aire de un lado al otro, olvidando su diplomacia.

- Porque es clave. Pero ese no es el centro de esta discusión , estás obviando lo más importante.

- No sigas diciendo lo mismo - reclamó la viceministra a Heero - ¡no porque tú estés acostumbrado a las balas debes tomarlo con esa naturalidad...!

- Lo mismo digo, lo que hiciste fue innecesario, Relena - respondió él.

- ¡Listo! - dijo Sally dejando las cosas en la bandeja - ahora pueden lanzarse todos los insumos si lo desean.

Fue una ironía claramente.Ella se levantó de la camilla dejándolos solos. Su último vistazo fue ver al piloto cerrando la discusión tomando el rostro de Relena. No pudo evitar sonreír. Esos dos realmente parecían amarse.

Sally fue hasta la oficina del castillo dónde casi todos estaban reunidos. Allí también estaban discutiendo, pero era en un tono más severo.

Al entrar, alcanzó a escuchar como la jefa Une reprendía a un subordinado y logro distinguir a la preventiva Noerr recibiendo duras frases.

- ¡Jamás lo pensé cierto y me entero por terceros! - gritó - ¿En qué mierda estaba pensando usted Olive Noerr?! ¡lo que nos faltaba!

Sally se extrañó de escuchar tanta agresividad de parte de la jefa con su subordinada, quiso intervenir pero Noin la detuvo negando con la cabeza.

- ¿Qué está pasando? - preguntó en voz baja.

- Es algo serio, no hay justificación, deja que lo haga.

Miró con preocupación el asunto y Noin explicó.

- En filtraciones de información por radio escuchamos que ella se metió dónde no debía. Más bien dijo algo comprometedor que podría costarle su puesto.

Sally exigió saberlo.

- ¿Qué dijo? ¿qué pasó?

- Olive supo de nuestro pasado y lo reveló.

- ¿Qué? ¿Cómo? ¿Cuando?

Noin volvió a negar con la cabeza lamentandose.

- Ella le dijo a la reina Marla que Heero y varios más eran pilotos gundam.

El rostro de Sally se indignó. Esa era la peor traición. No era relevante como ella se había enterado, pero si le importaba que no hubiese mantenido el secreto como camarada de primera línea.

Recordó que la reina Marla tenía aversión por los pilotos gundam y fácilmente sacó conclusiones apresuradas, no tenía dudas de que fue intencional.

- Como intervenimos frecuencias anoche - explicó Noin - nos enteramos esta mañana que varios de los sirvientes traidores de este palacio tenían una nueva información, por eso apuraron su actuar para retenerlos a ustedes lo antes posible.

Sally empuñó sus manos. Era impresentable lo que había hecho arriesgandolos a todos.

- ¡usted será degradada! - gritó Une - sin posibilidad de volver a ser parte de este grupo de elite...

La escena del reto empezó a bajar la intensidad poco a poco. A la jefa de preventivos ya no le quedaban palabras para describir lo grave de la situación.

- Por favor no se lo digan a Relena porque ya está molesta y... - pidió Sally.

- ¿DECIRME QUÉ?

En ese momento la viceministra entró a la sala viendo con recelo a ambas. Las dos callaron cavilando si debían ser sinceras, pero las frases que lanzaba Une hacia la preventiva fueron suficientes para que lo entendiera.

- ¡Y para todos ustedes! - se dirigió la jefa Une a los subordinados preventivos - toda la información que saben en esta misión es de absoluta reserva ¿escucharon? no está permitido repetir e interpretar nada de lo que oyeron aquí. No sé divulga información sobre pilotos gundam, pasados militares ¡ni rumores de pasillo! esta es una institución seria ¿Quedó claro?

- ¡Entendido! - contestaron al unísono varios preventivos.

- En cuánto a usted preventiva Noerr - siguió Une - se retirará inmediatamente de sus funciones. No está en su deber reproducir información privada ni menos conversarlo con una mandataria, hablar de la guerra y los gundams jamás fue asunto suyo...

Relena hizo "click" en sus pensamientos. Aún estaba pendiente como la reina Marla se enteró del pasado de Heero y lo comprendió todo. Su impulso de fue mayor dando unos cuantos pasos al centro del salón.

- Viceministra Darlian - nombró Une - ¿desea decir algo?

Olive la vio con mezcla de súplica para apelar a su bondad, pero por primera vez vio una mirada de desdén en la ex reina del mundo. Ya no era la dulce mujer con la que trató hasta ese momento.

- Señorita Relena... yo...- balbuceó la preventiva Noerr - me equivoqué y...

El rostro de Relena reveló completa frialdad. Olive esperó palabras de conciliación y perdón, algo obvio de parte de una mujer encargada de la paz.

- confiaba en ti, a pesar de todo - declaró la Viceministra - eres una...

Relena volteó resistiéndose, Olive se relajó un segundo dando cuenta que Relena no tenía las agallas para enfrentarla, hasta que...

¡Clashhh!

Una cachetada resonó en la acústica del lugar dejándolos a todos atónitos. La mejilla derecha de Olive enrojeció ante la indignación de la Viceministra, quien le propinó el sello final a su traición.