-¡Corre Olive!
Sally Po sintió una explosión al otro lado de la ciudad ¿qué eran esos proyectiles que comenzaban a lanzar desde lejos? varios mobile suits aparecieron repentinamente en la ladera de la ciudad comenzando a desestabilizar el mercado. Ella tomó a la chica de su brazo tirándola por los callejones buscando una salida entre el gentío que corría en contra su dirección.
Olive se veía pálida, muy cansada quería seguir el ritmo de su ex compañera preventiva, pero se quedaba atrás. De pronto al verla muy agotada, Sally se metió en un callejón cercano como resguardo.
-¡Respira!
Olive agitada buscaba el aliento mientras tosía, diciendo afónica
- Traté...traté de venir lo más rápido que pude...quería decirles que...
Otra explosión se sintió al lejos.
- ¡¡No hay tiempo, sígueme!!
Sally tiró de ella volviendo a introducirse en el gentío alborotado por el pánico de los misiles. Explosiones iba y venían, llantos, lamentos y mucho miedo se sentía en las calles.
Minutos antes...
La reina escribía con su delgada línea lo que sería su testamento, fiel a su convicción de funcionar su reino con Sanc estipuló ls condiciones de entregar todo su mandato lo antes posible ya que su salud la apuraba.
- Estoy seguro que es el mejor camino que puede tomar, Reina Marla - comentó Paigan.
- Así es, finalmente solo me queda confiar en ellos.
- La señorita Relena gobernará con paz y sabiduría, no hay nadie ms criteriosa que ella.
- La he visto Paigan - dijo la Reina - cómo lideró el mundo, como tomó su lugar en sanc y hoy es la Viceministra Darlian. Confío en ella...¿pero él? que opinas del futuro principe consorte.
- El joven Heero es su protector, la señorita lo buscó inalcanzablemente en la guerra y creyó en él. Veía reesplandecer sus ojos cada vez que escuchaba su nombre, no consibo ver mas fiel apoyo que el ex piloto gundam.
- Y yo veo ese brillo en él - sumó ella - pondré su nombre en el pa...
Pero en ese momento la puerta se abrió repentinamente un soldado entró apresurado alterado.
- Reina Marla...¡están atacando a los civiles!
- ¿Qué? ¿Quienes?
- ¡No lo sabemos son mobile suits, por miles!
Las Alarmas de la ciudad se escucharon y a lo lejos se sintieron estallidos. El personal comenzó a correr a ojos de los demas pilotos.
-¡Cómo que el avión no tocó tierra en Bruselas! - gritó Une al teléfono - ! Ineptos les dije que me confirmaran todo! son unos...
- No sacamos nada con lamentarnos, ya están aquí - alertó Miliardo - Equipo de preventivos tendremos que reagruparnos...
- Es Romefeller, joven Miliardo, sabía que no se quedarian tranquilos. No tengo otra explicación.
Miliardo Vio a todos en la sala, el quinteto de ex pilotos, a Dorothy, Noin y varios soldados de la reina. Miró a su hermana que fue la principal dañada en el último encuentro fuera de lugar, ella no pertenecía a esa confrontación. Como si Relena hubiese leído su mente dijo:
- ¡Aaa no! yo me quedaré aquí, no me alejaré.
- Oh sí lo harás - dijeron Heero y Miliardo al únisono.
- Este será mi reino en el futuro - replicó Relena -¡Debo dar cara también!
- Relena, no sabes pelear en un suit - agregó Miliardo - y no debe pasarte nada ¿quedó claro?
- PERO YO...
-Para esto estoy aquí¿o no Relena? - intervino Heero - ahora soy el futuro príncipe consorte y seré tu compañero, te pido que no pases a llevar mi posición.
Heero dejó esto en claro de una forma altiva que Relena quedó sin palabras.Tenía razón, ese era el lugar que tenía que tomar con decisión.
- Tienes que confiar en mi, una vez más - agregó Heero acercándose y rosando su mano aspera contra la suave mejilla de ella- Yo te protegeré.
- Heero...
- ¡MUY BIEN A MOVERSE! - aplaudió Une - ¡no hay tiempo que perder, la vida de los civiles está en juego! ¿Donde esta la jefa Po en estos momentos?...como sea ¡Vamos!
El lugar se volvió un alboroto. Relena abrió sus ojos asustada, Sally no estaba, se fue esa mañana a la ciudad. Ella vio a su futuro esposo asustada entendiendo el miedo.
- Ella debe estar bien, tranquila. Ha estado en situaciones peores.
- Pero...
- ¡Señorita Relena debemos irnos! - Dorothy lamentó interrumpir - lo siento,no hay tiempo, una nave de alejamiento nos llevara a lejos, a ud, a mi y la reina.
- Heero - ella sostuvo su mano - prométeme que la encontrarás.
- Lo prometo.
- ¡Gracias!
La Viceministra lo besó en la mejilla calidamente como despedida, grabó su aroma a acero en su memoria otra vez.Tuvo temor en alejarse, pero él la alentó diciendo
- Ve, estaré bien.
Su mirada azul prusiana cálida la hizo asentir.
- Confiaré en ti, Heero.
Entre el caos de la habitación y los pasillos del gran castillo, Dorothy tomó de la mano a Relena llevándola hacia la parte posterior del palacio. Allí se encontraron con la reina entregando una charla de aliento a sus ultimos subordinados mas fieles sobre la gran escalera de mármol.
- ¡Quiero que lo entreguen todo! que apoyen a estos chicos hasta su último aliento, que empuñen esas espadas y metralletas en pos de defender a sus ciudadanos ...¿QUEDÓ CLARO?
- ¡Sí mi reina...! - contestó la centena de militares apostados en la explanada. Todos hicieron un gesto con sus puños al cielo.
- ¡No lo olviden! estas tierras depende de ustedes. Sus familias, sus nietos crecerán en un lugar prospero si mantenemos nuestra monarquía y alianzas - su voz hacia eco en las paredes de piedra - ¡¡¡En sus manos está el futuro de esta nación!!!
Relena vio con admiración el discurso de aliento "¿seré yo capaz de pedir levantar las armas así?" su lucha era jamás hacerlo, pero sí ocurría...si llegase a pasar...
Pensó en Heero. Sí, Heero estaría con ella para hacer el contrapeso de la balanza.Era quién la apoyaría cuando no tuviera fuerzas, quién a su lado decidió el camino de ser su compañero para protegerse.
Quería que todo acabara ahora, pero era imposible en esos momentos. Simplemente quería Paz para vivir su nueva etapa de vida.
Las mujeres se dirigieron a un jet privado que Paigan iba a pilotear.
- Suban rápido, no hay tiempo.
Dorothy, tomó a la reina entregando su bastón a Relena acomodándola en un asiento. La señora mayor se veía nerviosa apretando sus manos. La Viceministra tomó su mano para calmarla.
- Reina Marla, todo estará bien - susurró suavemente.
-Yo los envié a la pelea y escapo como una rata. Su lider desaparece enviándolos a su muerte.
- No olvide que también hay otro futuro líder guiándolos - explicó Relena - Nassau no está solo.
La Reina Marla abrió sus ojos esperanzada.
Heero se apresuró a su mobile suit preventivo, pero vio como el resto comenzaba a formarse. El sublider del escuadrón de la reina, de los pocos comandantes que quedaban, guiaba a los fieles soldados a tomar posiciones en algunos aviones de combate. Si Iban de frente con el enemigo estarían perdidos.
Heero se acercó a él.
- Eres Muchihi ¿cierto?
- ¡Así es señor !
- Sí no quieren morir, síganme.
Muchihi vio como el preventivo se acomodaba los guantes con absoluta confianza. Reconoció que ese fue el hombre que luchó sin descanso en el enfrentamiento anterior.
- Necesitaré que vayan de refuerzo a los suits preventivos - explicó Heero - ¿dicen que son suits atacando la ciudad?
- ¡Más de 30 señor!
- Con mayor razón seremos los preventivos los que estaremos primera línea ¡Ordena a tus hombres, diles que nos sigan al despegar!
Muchihi se alentó con la firmeza del piloto preventivo.
- No dejaremos que entorpezcan más nuestra paz - agregó amenazante Heero.
Muchihi dio la orden a todos para subir a sus naves.
Heero Despegó su suit conciente que bajo sus ordenes estaban cientos de vidas. No supo por qué, pero la imagen de Wufei pasó por su mente e instantáneamente pensó en Sally. Había hecho una promesa y debía cumplirla.
Un par de horas después
- No puedo... seguir...- se agitó Olive.
- Estamos acorraladas - asumió Sally
- ¡Mira hacia arriba!
Aviones caza comenzaron a lanzar misiles en contra de los suits rojos del enemigo. Una explosión se sintió a lo lejos cuando le dieron a uno.
Ambas vieron como se destrozaba.
-¡Ya casi lo tiene! - dijo Sally entre dientes- debes rematar...vamos... es ahora o nunca.
Pero ese avión no lo hizo y el suit rojo atacado retomó la fuerza de su brazo para disparar hacia el avión de Nassaú, cuando lo tenía en la mira, un rayo pulverizó su extremidad. Por el cielo apareció un suit preventivo salvando la situación y defendiendo
- Ese es...- murmuró Olive
- ¡Bien hecho! - exclamó satisfecha Sally - ahora es nuestra oportunidad de salir de aquí. ¡¡!Corre conmigo!!! salgamos se aquí
- Yo... yo no debería acercarme - es explicó triste - incluso mi idea frustrada de advertirles no sirvió de ayuda... no puedo limpiar mi culpa...yo...
Olive aferró sus piernas en un rincón desamparada, ocultó su cara entre las piernas y comenzó a llorar, en shock.
- No he podido ayudar en nada - sollozó - soy una inútil
- ¡¡¡¿Y porque eres inútil Crees que te dejaré morir aquí?!! estás sola, sin ni un arma en el campo de batalla. ¡Eres inocente en esta oportunidad y a los inocentes no se les carga responsabilidad por actos ajenos!
Esa frase que dijo sí misma le resonó en su cabeza.
"Odio la cobardía" dijo Wufei chang un montón de veces.
Sally recordó que su frase de aliento hacia Olive también se inspiró en él
"Sé valiente, a los inocentes no puedes culparlos por la irresponsabilidad de otros" recordó.
Ella quedó paralizada de su propia cobardía. Deshonraba a su memoria por miedo, por pena, por egoísmo.
Olive notó la pesadumbre repentina de su ex mentora.
- Preventiva Po ¿está bien? preven... que pasa ¡¡!SALLY!!
De pronto la preventiva Po se tambaleó perdiendo el equilibrio y Olive se lanzó a tomar su cuerpo apoyándola contra la pared del callejón.
- Yo...yo...creo que tengo una baja de presión - murmuró perdida
- ¡Por favor no se mueva!
Otra explosión pasó cerca, gritos se escucharon lejos. Esa zona de la ciudad estaba devastada y las personas que corrieron ya no estaban. Era probable que el área haya sido evacuada y ellas quedando en la zona de sacrificio.
-Debemos llegar al vehículo - susurró Sally perdiendo el conocimiento lentamente.
- ¡Dónde está?! - Olive le dió palmadas en su mejilla - Jefa Po quédate conmigo! abre los ojos... ¿Dónde está el vehículo?
Con pocas fuerzas apuntó hacia la dirección del mercado.
-Solo un par de cuadras - murmuró desfalleciendo.
- Oh no.
Olive miró la salida del callejón, si salian estarían completamente expuestas. El enemigo podría verlos, pero también podría estar él allá afuera y ayudar.
"¿Si me viese, bajaría por mí?" pensó Olive.
Otra explosión movió el edificio de piedra. Si se quedaban ahí podrían morir aplastadas en cualquier momento. Debían moverse.
Con fé Olive tomó una decisión. Subió a Sally a su espalda con la poca fuerza que tenía y avanzo con ella hasta la frontera de la luz del ex mercado, que era un desastre.
- Olive... déjame aquí.
-¡Jamás!
Dió un paso hacia el mercado destruído y subió el ritmo sin mirar el cielo. Sintió más explosiones a los lejos, el perfume de Sally embriagando su nariz. Veía polvo por todos lados, pero avanzó con ella en su espalda desesperada buscando el vehículo. Si era un móvil militar, sin duda podrían escapar.
- Por ... ahí - dijo débil la preventiva indicandoa la calle
El polvo comenzaba a entrar por la garganta, escuchó balazos y explosivos. En contra su dirección vio pasar una línea de cinco aviones en fila para atacar. Eran del palacio de Nassaú. Estaban arrinconando a Romefeller.
- Ya casi jefa Po, dime por dónde...¡Dime por dónde!
Sally ya era un completo peso muerto desvanecida en su espalda. Debía buscar refugio en ese momento, sus piernas ya no daban a basto y sobre ellas comenzaron explosiones grandes.
- ¡Maldición!
Olive dió su último esfuerzo tratando de buscar el vehículo.
Heero atacó defendiendo a un soldado que no remató el suit, tuvo la delicadeza de no destruirlo por completo.
La parte norte de la ciudad era un desastre.
-¡Ciudadanos en la zona fueron evacuados! - dijo un soldado por radio - ataquen sin temor.
- Entendido.
- El escuadrón B1 que acompañe al suit preventivo 02 - ordenó Heero - al B3, que se adelante.
- ¡Entendido!
Heero fue atacado por otro suit que lo aventó contra el suelo, se lo sacó de encima gracias a los misiles de un avión de combate que lo liberó rápidamente.
El preventivo Se dió cuenta que venían más. El acero rojo de esos Suits brilló con el sol radiante y reflejó un nuevo ataque.
Quiso acelerar hacia la costa, pero un rayo rojo de un gundam conocido pasó por su lado.
- ¡Me adelantaré con Epyon Heero!
Alcanzó a divisar la cola de diablo fugaz y luego dos explosiones a cargo de Miliardo.
Aún quedaban un par de enemigos ahí mismo, fue contra ellos para darlos de baja, pero repentinamente divisó movimiento a ras de suelo entre la humo y polvo.
Su lente se detuvo en una persona haciendo señas. No pudo verla bien ya que justo en ese momento la alerta sonó mostrando un enemigo y fue contra él.
- ¡Mírame por favor! - rogó Olive con Sally Po sentada en contra el vehículo - ¡¡Aquí!!!
Olive se dió cuenta que estaba muy lejos y pasaba desapercibida. Pensó en ocupar la radio pero cualquiera podría escucharla fue entonces cuando fue directo a la parte trasera del auto.
" si esto es un vehículo
militar...debe tener..."ESTO".
Sintió alivio de reconocer en sus manos un kit de bengalas con disparador.
- HEERO YUY ¡MIRAME! - gritó desesperada apretando el gatillo.
Lanzó una luz roja al aire hacia los cielos que se elevó muy alto. Esperó con fe que él o cualquiera reconociera el signo de ayuda que significaba una bengala .
La cámara lateral de Heero reconoció una luz. Cuando intentó retroceder hacia esa dirección, otro enemigo comenzó a dispararle. Esperan que alguien pudiera ayudar a esos civiles en medio de la batalla.
Olive desesperada ajustó otro cartucho en el disparador. Esto no podía quedar así, solo tenía tres oportunidades.
- Enviaré la segunda - dijo con lágrimas en la mejilla - por favor no me ignores, por favor, por favor, por favor, no esta vez.
Olive disparó al cielo viendo a lo lejos un nuevo ataque de Suits. Estar cerca de ahí y al lado de un automóvil a gasolina era muy peligroso, pero si se alejaba, no sabía en qué dirección correr, más con Sally en su espalda.
El humo en el cielo se comenzaba a despejar, lo cual era ventajoso para que vieran su tercera y última bengala o bien las exponía a qué alguien más las viera como enemigos. Después de todo, Sally estaba con su uniforme de prevención y no pasaría desapercibida.
La segunda bengala se desvaneció en el cielo y no llegó nadie, peligrosamente los bombardeos volvían a estar cerca.
Tomó a Sally que estaba volviendo en sí lentamente.
- ¡Sube ! - indicó ofreciendo su espalda - rápido.
Olive dió fuerza a sus piernas como pudo, pero ya no podía correr, debía caminar con todo el peso. Agradeció alejarse de la calle anterior, porque minutos después una bomba calló cerca del vehículo preventivo. Su cara sucia, sus lágrimas por el dolor y la rabia de estar tan cerca de salir de ahí, pero no lograrlo, la debilitaban.
De pronto, el impacto de una explosión las empujó, cayeron al suelo. Sally se cayó quedando inconsciente y Olive se arrastró hasta ella haciendo punta y codo. La arrastró hacia una esquina.
En un último intento desesperado, tomó la pistola de bengala apuntando al cielo llorando. La luz subió hasta el cielo y sintió una bomba cercana que no la dejó escuchar más, tenía un pitito en los oídos y el fulgor del fuego cercano acalorando sus mejillas. Con la vista nublada, logró ver qué un armatoste de metal se acercaba, no sabía si era una ilusión o realidad, pero susurró aturdida:
- Yo Sabía que no me abandornarías...yo...
Y cayó inconsciente.
