Los Gemelos Uzumaki
Capítulo 2: Hermandad
Desde el último día en el que los dos pequeños Uzumaki tenían a su madre habían pasado 5 años desde entonces. Los dos niños ya tienen 6 años y no sabían nada sobre sus padres o sobre lo que tenían sellado en su interior; ambos crecieron con la sensación de desprecio que tenía la aldea de Konoha al ser poseedores de un poder sumamente maligno. Tanto Naruko como Naruto veían el tercer Hokage como un abuelo; pero por más que ambos le preguntaban sobre quienes eran sus padres y que fue lo que les paso, solo tenían la misma respuesta de que sus padres eran inmigrantes sin identificación y que su madre antes de morir dijo sus nombres lo único que les permitió tener a los dos niños fue tener una foto de ella como las que se tomaban para los papeles para ser Chunin o Joinin.
Amanecía en la aldea y en una casa se encontraban los dos Uzumaki durmiendo en la misma habitación en la que solían estar sus padres antes de que los dos nacieran. Los rayos del sol impactan contra las caras de los Uzumaki; Naruko es la primera en despertar y da un profundo bostezo.
-Naruto ya es hora de levantarse. Le dijo algo somnolienta y saliendo de la habitación.
-Si… hermana me levantare en un momento.
-Ok, yo iré a preparar el desayuno.
-Bueno, yo me daré una ducha. Una vez terminaron de hacer sus cosas los dos tomaron su desayuno en completo silencio; esto se debía a un extraño sueño que los dos tenían con frecuencia al estar los dos juntos.
-¿Por qué será que tenemos ese sueño?
-No lo sé hermana. Dijo Naruto de forma inexpresiva, el sueño o lo que ellos consideraban un sueño no era nada más que la visita inconsciente de los dos Uzumaki a la prisión del Zorro, ambos tenían una gran conexión por el chakra del demonio lo que le permitía a Naruko entrar a la mente de su hermano. Ambos veían la prisión del Zorro de las 9 colas con algo de miedo y pena al ver que un ser como el Kyubi se encontraba encerrado en esa prisión que se veía muy horrible, no les parecía justo que un ser tan impresionante fuera juzgado con tanta severidad y lo condenaran a estar en un lugar así sobre todo es lo que pensaba Naruko. Ella creía que su mal carácter se debía al hecho en el que nadie se detenía un momento para conocerlo bien y para el zorro al ser mal tratado por varios años pensó que no habría humano en el mundo que lo llegara a comprender; a lo que le llevo a juzgar de la misma manera a los humanos.
Una vez terminaron su desayuno salieron para hacer sus típicas travesuras, como siempre iban comenzando con unos garabatos a las paredes cercanas a la torre del Hokage. Para molestar un poquito al "abuelo" solo para llamar un poco la atención ya que todo el mundo los miraba de una manera que los hacía sentir como si fueran unos bichos raros; casi siempre podían escaparse de los guardias que se encontraban patrullando la zona por la gran agilidad y rapidez que ambos tenían y por mucho que los guardias eran joinins sumamente entrenados e incluso algunos eran miembros de las unidades Ambu que se habían retirado, no podían darle caza a los gemelos cosa que los molestaba bastante y sin mencionar que para ellos era muy divertido ver las caras de fastidio que ponían.
Esto le sorprendía mucho al Hokage, sabía bien que ambos podían tener grandes habilidades por sus sellos pero no se imaginó que llegaría al nivel para superar a varios shinobis bien entrenados; es más se le paso por la mente que si los entrenaba en el jutsu que Minato usaba con mucha frecuencia lo podrían dominar en poco tiempo. Sin embargo, no podía enseñarles tal cosa ya que era una técnica de alto rango.
-Jajaja, esta vez sí que nos superamos al escapar de esos sujetos. Dijo Naruto entre jadeos y con una gran sonrisa en su cara.
-Sí... pero me estoy cansando de no tener grandes retos de esos tipos…
-En ese caso deberán ir a la academia ninja. Dijo una voz a sus espaldas haciendo que ambos se sobresalten del susto, se trataba de viejo Hokage.
-¿Qué… qué haces aquí? Pregunto Naruto muy asustado por la presencia del viejo Hokage.
-Ya es hora que ustedes dos hagan algo más productivo.
-¿Seguro que es buena idea? Hay muchos que no nos quieren cerca de otros chicos.
-Naruko tiene razón… podríamos aprender más si pasaras un tiempo enseñándonos lo que necesitamos saber.
-Ustedes saben bien que no puedo hacer eso… pero créanme que no todos en la academia no los menos preciaran es más quiero que vallan para que hagan amigos.
-Sí… claro… amigos. Dijeron los gemelos al unísono.
-Vamos niños, saben que tienen que ir a la academia para convertirse en Shinobis de la aldea; mañana van a empezar las clases y espero que ambos estén allí.
-Bien. Dijeron de mala gana.
Al día siguiente los dos miraban con bastante inexpresividad la academia; no es que ellos no quisieran aprender para ser shinobis sino que no querían pasar toda su vida en una sala en la que muchos chicos de su misma edad los maltrataran como lo hacían varios adultos.
-Buenos días, a todos los que desean convertirse en el futuro de la aldea. Dijo el Hokage a todos los niños que se habían presentado al primer día y estaba más que contento al ver a los dos Uzumaki, los cuales tenían unas caras de fastidio. –Desde hoy comienza su viaje para convertirse en los Shinobis que protegerán la aldea de Konoha, les deseo a todos lo mejor para su futuro. Al terminar de decir eso todos los niños se dirigieron a las aulas para comenzar su educación como ninjas.
Al ingresar al salón comenzaron a tomar asistencia a cada alumno no había nadie interesante para los gemelos; hasta que escucharon un apellido que recordaron.
-Uchiha Sasuke.
-Presente. Dijo un chico de cabello negro con ojos del mismo color y una polera que tenía la imagen de un abanico rojo y blanco en la espalda. Para los gemelos el apellido Uchiha les recordó a un hombre que jugaba con ellos años atrás, llamado Shisui Uchiha; fue el único en toda la aldea que los trato como si fueran niños comunes e incluso fue él que les enseño a como atravesar toda la aldea y les ayudo a ser rápidos. Para los dos Shisui era como el hermano o padre que nunca pudieron tener, pero todo lo bueno no les dura mucho y ambos no evitan recordar los últimos días que tuvieron con Shisui antes de que desapareciera sin decirles nada; solo les dejo una nota la que decía "Lo siento mucho".
…
Flashback
Era una linda tarde en Konoha y dos niños se encontraban en un pequeño parque esperando a alguien muy especial para ambos.
-Naruto, Naruko. Se escucha a lo lejos, esto hace que los dos Uzumaki salten de los columpios y vallan con su mejor y único amigo.
-Shisui-niichan. Dijeron los dos al unísono y muy contentos de verlo.
-Ya, ya chicos ni que me hubiera ido por cien años. Dijo en un tono juguetón sabía muy bien el por qué se comportaban de esa manera con él, sabía perfectamente cómo eran tratados y no le parecía justo que dos niños huérfanos sufrieran mucho.
-Es que nos alegra mucho verte, Shisui-niichan.
-Ok, ok, saben una cosa les tengo una sorpresa.
-¡¿Sorpresa?!
-Sí, vengan conmigo. Dijo siendo acompañado por los dos pequeños los que se veían muy emocionados por saber cuál era la sorpresa. Estuvieron corriendo por media hora hasta llegar a un campo de entrenamiento abandonado, el campo 13; el que se dejó al ser un pequeño lugar el cual tenía una gran cantidad de árboles.
-¿Por qué venimos aquí?
-Solo nosotros tres podemos entrar a este lugar y es adentro donde está su sorpresa.
-Ya Shisui-niichan… dinos ¿qué es?
-Ya lo verán… Al entrar caminaron a un árbol de gran tamaño en el que muchos ninjas se podrían esconder.
-¿Solo un árbol?
-No, Naruto… hay que subir y verán lo que les hice. Dijo con una sonrisa y los tres se treparon para llegar al medio del gran árbol; al llegar vieron una casa hecha de madera la que se encontraba algo pintada y bien construida.
-Y… eso ¿qué es?
-Es muy linda.
-Lo sé y es solo para ustedes dos.
-¿En serio? Dijeron los gemelos al unísono estando muy contentos y con un brillo en los ojos.
-Sí, es toda suya y les deje unos "juguetes" para que se entretengan hasta que vallan a la academia ninja.
-¿La academia…
-…ninja?
-Sí, la academia ninja es un lugar donde aprenderán a ser ninjas como yo o el mismo Hokage.
-Genial. Dijeron los dos Uzumaki al unísono y viendo en un cofre varias armas ninjas echas de madera. -Gracias Shisui-niichan.
Fin Flashback
…
Las clases transcurrieron de forma muy tranquila, aunque tuvieron problemas con tres niños los cuales sabían más o menos quienes eran por lo que los molestaron en cada momento que pudieran hacerlo.
-Sabia… que era mala idea ir a un lugar así…
-Sí… debimos quedarnos en casa… al menos nadie nos molestaría…
-Lo sé… ¿Qué tal si vamos a Ichiraku para comer algo de Ramen. Dijo Naruko algo animada ya que el restaurante de Ichiraku era el segundo lugar para sentirse tranquilos.
Al llegar son recibidos por Ayame la que siempre los veía como niños comunes y corrientes; ella junto a su padre sabían lo que les paso desde bebés y de quienes eran sus padres, pero por órdenes directas del mismo Hokage no podían decirles nada lo que les hacía algo difícil en mantener dado a que cada vez que los veían no podían evitar recordar las caras de una pareja muy unida.
-Hola, niños. Saludo Ayame animada de verlos.
-Hola Ayame-san.
-Dejemen adivinar… dos ramens especiales con huevo…
-Síp… como siempre. Decía Naruto sentándose en los banquillos y Naruko hacia lo mismo.
Ya habían pasado unas horas desde que entraron al restaurante; se había hecho de noche. Los dos Uzumaki regresaban a su casa pero no se percataron que una figura encapuchada los seguía con mucha cautela, para cuando se dieron cuenta de ello ya era tarde la figura los puso a dormir y los cargo para llevárselos a su aldea y usarlos como armas para la guerra.
Este ser encapuchado era un shinobi de la aldea escondida entre la yerba; todo ese país tenía varias armas, pergaminos y sellos que podrían otorgar la victoria con mucha facilidad a quienes los use. Solo tenían un problema con todo eso no podían revelar nada de su contenido y las armas cada vez que las tocaban eran repelidos por su propio chakra, en algunas y muy raras ocasiones perdían todas sus habilidades ya sean físicas o se volvían incapaces de usar su chakra de forma permanente. Nadie en toda la aldea no lo sabía pero tenían varios de los tesoros y conocimientos del Clan Uzumaki.
Una vez llego el extraño hombre con los gemelos los encerró en una "prisión especial" para ellos. Tenía el aspecto de ser una casa común y corriente pero estaba cubierta por varios sellos, que creaba una barrera que impedían la entrada o salida de cualquier persona a ese lugar salvo a los que conocen la forma de pasar la barrera. Una vez se aseguran que los gemelos estén su "nuevo hogar" comenzaron a plantease sobre cómo hacer que hagan todo lo que quisieran sin que los niños no sospechen las verdaderas intenciones que tenían.
-¿Don… dónde estoy? Pregunto Naruto muy confundido al ver que no se encontraba en su casa, sino en un extraño lugar y a su lado estaba su hermana inconsciente. –Naruko… Iba a despertarla pero por temor que se asuste mucho no lo hizo. A pesar que los dos tuvieran la misma edad Naruto siempre hacia el papel de "hermano mayor", se aseguraba que Naruko no se sintiera muy triste o que se olvide de todo el desprecio que ambos recibían de la aldea; era por esa razón por que siempre hacían varias travesuras en la ciudad.
-Valla, valla… ya despertaron. Dijo un hombre con pinta de ser campesino.
-¿quién es usted?
-¿Yo? Soy un amigo de su tío.
-¿Tío? Pregunto el Uzumaki muy confundido.
-Sí pequeño; siempre han tenido una familia en este lugar. Dijo el hombre con una sonrisa.
-Pe… pero el viejo… nos dijo que… que… Decía Naruto con un nudo en la garganta por la noticia.
-Lo sé, ahora quédate aquí con tu hermana iré por su tío y les traeré algo para que coman. Al salir de la habitación despierta Naruko algo mareada por lo que le paso.
-¿Naruto…? Dijo en un tono que apenas si se podía escuchar.
-No te preocupes hermana; saldremos de aquí. Lo Prometo.
-Sé que lo harás. Los dos sabían con mucha claridad que todos en la aldea estaban mintiendo; era bastante obvio que no podían tener algún pariente vivo o que no fueran a buscarlos como simples personas.
-Hola niños. Dijo un hombre de cabello rubio opaco de ojos celestes, el cual fue elegido por los líderes ya que tenía un ligero parecido a los gemelos para hacerlos creer que eran parientes. –Jamás creí que los vería… Da un suspiro.-Se parecen a mi hermano…
-¿Cómo se llamaba? Pregunto Naruko de forma inocente.
-Se llamaba Kisho.
-¿Kisho? Es un nombre muy extraño. Dijo Naruto muy intrigado por el supuesto nombre de su "padre".
-Sí… sé que han pasado por muchas cosas pero deben creerme que no habido un día en que no los allá estado buscando. Lo dijo en un tono que casi convence a los gemelos de que era verdad todo lo que escuchaban.
-Entonces… ¿por qué esperaste 6 años?
-Dinos… como se llamaba mamá. El hombre al oír todo lo que decían los niños pone una cara de tristeza.
-Bueno… yo nunca pude conocer a su madre… su padre se fue de la aldea hace 9 años, no pudo soportar a un padre que lo tratara con mucha severidad…
-No tiene sentido… entonces ¿cómo supo que nosotros existimos?
-Hace 7 años me envió una carta diciendo que esperaba tener su milagro de la vida… nunca me imaginé que fuera un par de gemelos… y unos que tuvieran la misma apariencia de mi querido hermanito…
-Pero… sigue sin tener sentido…
-La aldea de Konoha no los salvo… sino que los secuestro.
-¿Cómo que nos secuestraron?
-Ustedes de por sí tienen un poder muy grande capaz de controlar algo que muchos temen ver en el mundo nuevamente.
-¿De qué está hablando?
-No sé cuántos existen, pero sé que uno ataco a Konoha hace unos años atrás…
-¿Las que?
-El zorro de las 9 colas. Al oír esa última parte recuerdan la primera vez en que entraron a la prisión del demonio.
…
Flashback
Los dos pequeños Uzumaki tenían 4 años y tenían miedo de dormir separados, por lo que se quedaban juntos pero les costaba conciliar el sueño y hasta que lo hacían se quedaban abrazados. En eso los dos se imaginan a su madre dándoles un beso de las Buenas Noches, pero no se esperaban ver dentro de un lugar que parecía ser una alcantarilla.
-¿Qu… qué es este lugar? Pregunta Naruko muy asustada y tomando con fuerza la mano de Naruto.
-Yo… no, no lo sé… pero ¿escuchas eso? Ambos guardan silencio y logran escuchar una clase de rugidos leves que podrían parecer ronquidos, tanto por la curiosidad que por el miedo que ambos sentían, fueron a ver de dónde provenía ese sonido; ambos se quedan muy sorprendidos al ver que había una gran puerta echa de rejas.
-¿Qué… que es esto?
-Hay algo hay. Los dos decidieron entrar ya que las rejas no eran para que nadie pudiera escapar o entrar pero todo se volvió muy oscuro y lo único que pudieron sentir fue algo peludo y muy suave.
-Parece una cola muy esponjosa. Dijo Naruko frotando su cara con la cola de un animal que desconocían.
-Si lo es… pero.
-¿Pero qué?
-¿De qué animal es?
-No me importa si su colita es así de suave ya quiero ver su cara. Dijo pensando de qué se trataba de alguna clase de animal sumamente tierno y lindo.
-Ustedes no deberían estar aquí… Dijo una voz que provoco temor en los dos niños. –Y suelten mi cola. En eso la cola se sacude haciendo que los dos Uzumaki salgan de la jaula.
-¿Qui… quién eres? ¿Por qué estás aquí? Preguntaron muy aterrados al divisar unos ojos rojos y una fila de dientes muy afilados ambos podían sentir como un ser enorme los quisiera devorar.
-No les diré mi nombre… y él porque estoy aquí es por la culpa de ustedes basuras humanas. Dijo en un tono que hizo temblar a los niños y chocando su rostro contra las rejas.
Fin Flashback
…
Al terminar de recordar todo eso les quedo claro muchas cosas, ellos poseían al zorro que destruyo la aldea hace tiempo atrás; pero sin darse cuenta estaban mostrando unas caras de profundo desprecio cosa que alegro mucho a su supuesto "Tío".
-Sé que debió ser muy difícil estar sin sus padres… pero…
-Es por eso que muchos en la aldea nos odian. Afirmaron los gemelos en un tono sombrío.
-Sí. Asintió el hombre, al poco llegan varias personas que traían varios platillos para celebrar la llegada de los gemelos.
Habían pasado cuatro días desde que los Uzumaki llegaron y eran tratados como cualquier niño e incluso podían jugar con otros chicos de su edad, incluso algunos les pedían que les enseñaran la forma para desplazarse de una forma rápida y divertida ante la vista de los niños; los gemelos se sentían muy felices de ser tratados como cualquier otro niño. Al sentirse normales y ser apreciados comenzaban a querer quedarse en la aldea, pero sin que se dieran cuenta estaban siendo entrenados en diversas formas de combate a distancia de espionaje entre otras cosas; todo eso lo aprendían por medio de diferentes "juegos" que hacían con su "Tío".
Mientras tanto en la aldea de Konoha el Hokage mando a todos los Ambus para que rastreen a los gemelos Uzumaki ya que no habían asistido a la academia y mucho menos no lo habían a molestar como lo hacían todos los días, pero no había resultados esto solo hacía que el viejo Sarutobi se preocupara por ellos; no porque eran las "armas más poderosas de la aldea de Konoha sino que ellos eran los hijos de Minato al que consideraba un nieto y sin mencionar que él salvo en muchas ocasiones a la aldea y al mismo país del Fuego. Todos los Ambus y algunos ninjas cercanos a los padres de los gemelos y en eso aparece Kakashi con su compañero llamado Pakkun.
-Hokage-same…
-Kakashi… ¿qué pasa?
-Encontré a los niños… pero…
-¿Pero…?
-Se encuentran en la aldea de la yerba siendo entrenados para una futura guerra…
-Quiero que vayas a la aldea y los rescates; haz todo lo necesario para traerlos de vuelta.
-Entendido. Dijo Kakashi desapareciendo de la oficina del Hokage.
-"No puedo creer que esa aldea secuestren a dos simples niños; solo espero que estén a salvo y no les pase nada malo." Pensó Sarutobi muy preocupado por el bien estar de los gemelos Uzumaki.
Volviendo a la aldea de la yerba los gemelos les gustaba mucho el buen trato que recibían, les gustaba tanto que estaban a punto de quedarse hasta que ven a su supuesto "Tío" entrar a una mansión con una cara muy seria y decidieron seguirlo para ver qué pasaba.
-¿Cómo va en adiestramiento de esos mocosos? Pregunto un hombre que era el líder supremo de toda la aldea con bastante seriedad.
-Los dos van mejorando de forma impresionante en unos 3 años estarán listos… Dijo el "Tío" pero no pudo continuar por la interrupción del Líder.
-Haz que su entrenamientos sean más duros los quiero listos para el fin de este año. Dijo con mucha autoridad.
-Pero señor solo son unos un niños debemos esperar a que tengamos su completa confianza y… Fue nuevamente interrumpido.
-Nada de eso; ellos son nuestras nuevas armas para destruir a todas las naciones. Dijo con una sonrisa en la que se podía ver su seguridad ante la posible victoria de la guerra que ellos iniciarían. –Por eso debemos tenerlos listos ¿está claro?
-Sí, señor. Dijo el "Tío" con resignación; pero no se dio cuenta que los gemelos Uzumaki estaban escuchando todo lo que sucedía y salieron corriendo hasta llegar a un almacén en el que guardaban todos los tesoros del Clan Uzumaki.
Al entrar pudieron ver todos los pergaminos y armamentos que se encontraban, pero lo que más les llamo la atención era una cajita de madera roja que tenía en el centro de cada una de sus caras el símbolo del Clan. Al ver esa caja sentían la necesidad de tenerla y ver cuál era su contenido; desafortunadamente no podían o mejor dicho no sabían cómo abrir ya que estaba completamente cerrada y no se podía ver alguna case de cerradura que la abriera, en eso escuchan a alguien tocar la puerta.
-Niños, ¿qué hacen ahí adentro? Pregunto el tío algo preocupado, por lo que se encontraban los niños y vieran algunas cosas que los lastimara.
Fin capítulo 2
