DÍA ESCOLAR ORDINARIO.


Evil-Nota.- Bueno, gente, heme aquí con otro capítulo más. Éste es continuación de "Una mañana normal," retomando todo apenas unos minutos después del final de éste.
En éste capítulo pueden esperar ver loli, shota, nuevamente yaoi, incesto y hetero, así que nuevamente, si no les gusta, sólo dejen de leer ahora mismo.


Tras un viaje algo corto en Camionzilla, en el cual Luke había logrado hacer venir a Lincoln y había tragado gustosamente su carga, Loki detuvo el vehículo frente a la escuela primaria mientras Luke se limpiaba la comisura de sus labios de los residuos de semen de su hermano menor y éste último volvía a abrocharse los pantalones, y mientras Lynn, Lars, Lexx, Leif y Levi salían de la camioneta familiar, algunos con una mirada de envidia y otros con una mirada de fastidio.

- Tienes cinco segundos para salir de Camionzilla, o tendrás que caminar desde la preparatoria, Lincoln. - Advirtió Loki.

- ¡Ya voy, ya voy! - Dijo Lincoln mientras saltaba de su asiento con su mochila en mano. - Dios, parece que tienes el periodo, Loki.

- Lo que sea, enano, adiós.

- ¡No olvides llegar temprano, Linc! ¡Sam y yo te estaremos esperando! - Dijo Luke con una sonrisa lasciva.

- ¡Luke! - Espetó Loki.

Luke se limitó a reír y cerrar la puerta de Camionzilla mientras Loki ponía el vehículo en marcha de nuevo para dirigirse a la Preparatoria de Royal Woods Por su parte, Lincoln rodó los ojos y se echó la mochila sobre el hombro para apresurarse a llegar a su salón, pues si bien seguía teniendo tiempo, casi siempre llegaba tarde a clases porque su novia tenía la mala costumbre de aparecer de la nada y meterlo a algún lugar para recordarle que había una guerra sin cuartel entre ambos para ver quién era el que mandaba en su pequeña relación.

Y mientras el joven de cabello blanco iba pasando por los pasillos a toda prisa, esquivando a los demás alumnos y algunos profesores, cuando al pasar frente a un armario de limpieza, una mano lo tomó por la mochila y lo jaló dentro del armario, cerrando y echándole el cerrojo a la puerta de inmediato.

Y pocos segundos después, mientras una sonrisa traviesa se esbozaba en sus labios, una chica de piel morena, ojos cafés, cabello negro, shorts de mezclilla azules y una sudadera con capucha de color púrpura, lo empujó contra la pared y lo besó apasionadamente, dominando su lengua con su propio apéndice y gimiendo de placer.

Una vez que ambos se quedaron sin aire, la chica rompió el beso y miró con malicia a su novio.

- Cada vez duras menos cuando nos besamos, Ronnie Anne... - Rió Lincoln entre dientes.

- Cállate, patético. - Dijo Ronnie Anne mientras ponía un dedo sobre los labios de Lincoln. - Te levantaste temprano, ¿no? Pude saborear algo de semen cuando te besé.

- Me conoces, sabes que no me puedo contener, jejeje.

- Eres una puta, se la chupaste a Loki, ¿no?

- Impresionante, lo supiste sólo por el beso.

- Ese sabor es difícil de olvidar.

- Así que también lo has hecho con Bebe y Loki, ¿huh?

- ¿Celoso? Él dijo que estoy más apretada y aguanto más que tú. - Dijo Ronnie Anne con una sonrisa.

- No cuando estás conmigo, al parecer... - Dijo Lincoln mientras acariciaba su mejilla derecha.

- Ya quisieras, patético. - Sonrió Ronnie Anne. - Pero, ¿cómo que también, eh? Voy a tener que castigar a Bebe, ya le dije que tu trasero me pertenece y si lo quiere, debe pedirlo como se debe.

- Aww, yo también te quiero, Ronnie Anne. Pero aunque el prospecto de un momento junto a tí suena mucho más atractivo que un día de escuela, si volvemos a llegar tarde a clases, nos castigarán y no podríamos vernos en un buen rato.

- Siempre eres un aguafiestas, pero supongo que hacerlo más tarde es mejor que no hacerlo en absoluto.

- Buena decisión, pero te prometo que te lo compensaré.

- Más te vale, o el Señor Rosado tendrá una cita con tu trasero.

- ¿Esa es tu idea de una amenaza? - Rió el peliblanco antes de besar a Ronnie Anne.

Ronnie Anne rió tras el beso y abrió la puerta para que ambos pudieran apresurarse a llegar a clases, mientras al final del pasillo, Levi los veía con atención, sosteniendo un aparato extraño con el cual pudo escuchar toda la conversación de ambos.


(Más tarde)


Al término de las clases, como era usual, Ronnie Anne estaba esperando a su novio recargada en el asta al frente de la escuela, como casi todos los días.

Y tras unos minutos de espera, Lincoln apareció por la puerta, junto a Rusty, Liam, Zach y Clyde, con quienes estaba platicando sobre sus planes para el fin de semana.

- Me encantaría ir a tu pijamada, Rusty, pero ya tengo planes con Ronnie Anne. - Dijo Lincoln, ganándose un par de burlas de sus amigos.

- Deja de llamarla así, es una reunión nocturna de chicos. - Espetó Rusty. - Haremos cosas de hombres.

- Llámalo como quieras, Rusty, es una pijamada.

- Qué mal que no podrás unírtenos, Lincoln, aunque es probable que tú no lo lamentes tanto. - Rió Clyde, ganándose un codazo de parte de Lincoln.

- Oh sí, ¿cómo podría Lincoln estar infeliz con su noviecita que lo golpea y le mete sándwiches en el pantalón? - Dijo Zach burlonamente, haciendo que Rusty y Liam rieran.

"Oh, pobres ingenuos... si tan sólo supieran la verdad." Rió Lincoln mentalmente.

- Oh, créanme, Ronnie Anne tiene lo suyo. - Dijo Clyde antes de recibir una fuerte pero amistosa palmada en la espalda de parte de Ronnie Anne.

- Gracias, cuatro-ojos, al menos uno de ustedes sí sabe reconocer la grandeza cuando la ve. - Dijo Ronnie Anne mientras se acercaba a su novio para revolverle el cabello. - Vamos, Patético, tenemos tarea qué hacer, y por tenemos quiero decir tienes.

- Sí, lo que digas, Ronnie Anne... - Dijo Lincoln mientras rodaba los ojos con una sonrisa.

- ¡Lincoln y Ronnie Anne, sentados bajo un árbol B-E-S-A-N-D-O-S-E! - Canturrearon Liam, Zach y Rusty burlonamente.

- Adiós, chicos. - Dijo Clyde mientras sonreía.

- Nos vemos, cuatro-ojos, salúdame a la pecosa. - Rió Ronnie Anne antes de hacer una L con sus dedos y ponerlos sobre su frente. - Y ustedes, nerds, se están poniendo verdes de envidia.

- No envidio a Lincoln... - Gruñó Rusty mientras la pareja se alejaba.

- Lo que digas, Rusty, iré a buscar a Penélope, le dije que nos veríamos luego. - Dijo Clyde antes de despedirse con un ademán. - Nos vemos en la noche.

- ¿Cómo es que esos dos ya tienen novia? - Se preguntó Rusty en voz alta.

- Penélope es demasiado similar a Clyde y Lincoln soporta todos los "cariños" que Ronnie Anne le da. - Dijo Liam mientras se encogía de hombros. - Ya llegará algo, Rusty, deja de envidiarlos.

- ¡Que no los envidio!

- Estás un poco verde, amigo. - Rió Zach mientras los tres se alejaban de la escuela.

Mientras los amigos de Lincoln se alejaban entre bromas hacia el más alto del grupo, Lars miró con los ojos entrecerrados bajo su flequillo cómo su hermano de cabello blanco y la novia de éste se alejaban caminando, charlando amenamente y con la morena haciéndole unos de sus ya habituales cariños rudos al albino.


(Momentos más tarde)


Tras un corto viaje a pie de regreso a la casa Loud, en el cual la latina y el albino se burlaban de lo melosos que eran sus hermanos mayores en cuanto a su relación, Ronnie Anne abrió la puerta de la casa de Lincoln, luego carraspeó un poco y dijo:

- Permíteme, mi amado caballero. - Dijo Ronnie Anne, imitando de forma burlona la voz de su hermana Bebe.

- Oh, mi Osita Bubu, no tenías porqué hacerlo... - Rió Lincoln mientras imitaba la voz de su hermano Loki.

Ambos rieron ante sus acciones y entraron a la casa, aún imitando a sus hermanos mayores, sin tomar en cuenta que Luke y su novio, Sam, estaban en la sala besándose apasionadamente con el torso desnudo.

Sin embargo, no fue el caso de los dos adolescentes, quienes los vieron llegar y sonrieron, con Luke denotando lascivia y deseo, mientras que Sam estaba sonrojándose un poco, pues a pesar de conocer bien la dinámica de la familia de su novio y ser una de las poquísimas personas fuera de dicha familia que era de confianza para los Loud, aún no estaba muy acostumbrado a todo eso.

- ¡Hey, Linc! ¡Llegas muy a tiempo! Sam y yo estábamos calentando y aunque no esperaba que trajeras a Ronnie Anne, creo que... - Dijo Luke, tratando de llamar la atención de su hermano menor. - ¡Linc!

- No te molestes. - Dijo Lars, espantando a Sam y Luke por su repentina aparición. - Sabes bien que Lincoln le pone mucha más atención a Ronnie Anne que a cualquier otra cosa, incluso más que a sus cómics.

- Eso es basura, hermano... Le dije que había planeado algo con él y Sam luego de la escuela...

- Lo sé, pero no te preocupes, tengo un plan para hacer que Lincoln nos preste más atención a nosotros de nuevo...

Tras decir eso, Lars sonrió de manera maliciosa, haciendo que Sam arqueara una ceja.

- Uhh, creo que no entiendo... - Soltó el rubio.

- Ya lo comprenderás, Samuel... y lo vas a gozar como no lo puedes imaginar, junto a nosotros...

La sonrisa de Lars se amplió mientras se acercaba a una sombra en un rincón, en la cual sólo se pudo ver sus dientes por un momento antes de desaparecer por completo.

- Tu hermanito me da miedo... - Dijo Sam.

- A todos, Sam, a todos... - Afirmó Luke. - Bueno, esos planes se fueron por el drenaje. ¿Qué quieres hacer?

- ¿Y si repetimos con Lynn otra vez?

- Sería bueno, pero no ha regresado de la escuela aún.

- ¿No se supone que debía haber vuelto ya?

- Supongo que está con Clyde y su novia, le pasa lo mismo que a Lincoln... Quizás también debamos hacer que Lynn vuelva a centrar su atención en la familia.

- Sólo tengo una duda. - Soltó Sam. - ¿Tus hermanos te harán lo mismo si me prestas más atención a mí que a ellos?

- Básicamente...

- Ustedes llevan el concepto de amor fraternal a niveles muy raros, ¿sabían?

- Somos Loud, la familia siempre es nuestra prioridad. - Dijo Luke mientras abrazaba a Sam por el cuello. - Es por eso que tú serás mi esposo, para que seas parte de la familia.

- También te amo, Luke. - Rió Sam con una sonrisa.

- Ahora bájate los pantalones y ponte boca abajo, que voy a sacudir todo tu mundo, amor...

Mientras tanto, de regreso con nuestro protagonista, Lincoln y Ronnie Anne entraron al cuarto del peliblanco mientras reían y seguían imitando a sus hermanos mayores.

- Esos dos son el par más cursi del mundo. - Rió Ronnie Anne.

- Cierto, aunque conozco a otro par que es igual de cursi... - Dijo Lincoln mientras se acercaba a Ronnie Anne. - ¿No es así, mi morenita linda?

- No empieces con eso, conejito blanco. - Dijo Ronnie Anne con un sonrojo. - Al menos nosotros lo guardamos para cuando estamos solos.

- Cierto. - Dijo Lincoln antes de suspirar y ver al espectador. - Oh, disculpen, no los habíamos visto.

- Sí, como habrán notado, nosotros no somos tan inocentes como otras versiones de nosotros mismos, y cuando estamos juntos pues solemos poner nuestra atención únicamente en en otro. - Dijo Ronnie Anne mientras miraba amorosamente a Lincoln.

- Y ya que ésto es nuestra historia, creo que algo de contexto vendría bien. - Dijo Lincoln. - Como ya habrán notado, en este mundo, los Loud somos una familia desenfrenada y sin inhibiciones de cualquier tipo.

- Y hasta cierto punto, mi familia también. - Aclaró Ronnie Anne. - Mayormente por influencia de los Loud, pero supongo que por dentro éramos iguales a ellos.

- Sí, en fin, el caso es que tenemos esta dinámica familiar de relaciones abiertas y sin restricciones, cosa que lejos de fragmentar a nuestra familia, la ha vuelto mucho más unida.

- En cuanto a personas como la novia de Loni, Chandra; el novio de Luke, Sam; la novia de Lane, Bessie; y mi hermana Roberta, quien es novia de Loki, decir que descubrir el secreto de los Loud fue un shock es un eufemismo... Genial, ya estoy hablando como Levi... En fin, imagínense llegar a la casa de tu novio y no sólo escuchar que aparentemente te está engañando, sino que al abrir la puerta de su habitación lo encuentras no sólo con otro hombres, sino con dos de sus hermanos menores, gimiendo como puta mientras uno lo penetra y penetrando al otro. Cualquier otra chica hubiera golpeado a su novio y lo habría terminado, incluso hubiera llamado a la policía, pero yo no, al verlos... Algo cambió en mí. Salí huyendo y fui a mi casa, ahí Bobbi me vio actuando raro y pues supuso correctamente que había visto la dinámica Loud.

- En los días siguientes, quise hablar con Ronnie Anne para explicarle las cosas, pero ella me eludía y yo me sentía miserable. - Suspiró Lincoln. - Creí que todo había acabado para nosotros, en especial mi relación con ella.

- Pero sólo era una estrategia para que un par de días después, lo capturara, lo metiera a un clóset de mantenimiento, lo amordazara, le bajara los pantalones y lo montara cual bronco hasta que ya no pudo más. - Dijo Ronnie Anne. - Después de eso, hablamos y le expliqué que Bobbi me había dicho todo sobre la dinámica, cosa que le sorprendió pero que hizo que a la larga, ambos descubriéramos que somos el uno para el otro de Loki y Lincoln.

- Y sin importar cuánto participemos en la dinámica, sabemos que nuestro corazón sólo pertenece al otro. - Suspiró Lincoln mientras tomaba la mano de Ronnie Anne.

- Tuya y solo tuya sin importar nada, Lincoln... - Dijo Ronnie Anne antes de agarrarle el miembro sobre el pantalón al albino. - Igual que tú eres sólo mío.

- Ah, ¿ya traes ganitas? - Preguntó Lincoln con una ceja alzada y una sonrisa lasciva.

- ¿Contigo? Nunca se me quitan...

Con eso dicho, Ronnie Anne derribó a Lincoln sobre la cama con un beso sin quitar su mano de la entrepierna de su novio, acariciando su creciente miembro sobre su ropa.

Lincoln gimió en la boca de Ronnie Anne, usando su lengua para tratar de dominar a la de la morena, mientras acariciaba sus caderas, sonriendo internamente al escuchar sus gemidos y cómo se entrecortaba su respiración con cada acción suya.

Al sentir cómo Lincoln le ganaba terreno cada vez más, Ronnie Anne tomó las manos de su novio y las alejó de ella, haciéndolo gemir en señal de disgusto al cesar el contacto de sus labios, luego procedió a bajar sus manos hacia el botón del pantalón del albino y rápidamente lo desabrochó y descartó la prenda junto a su ropa interior, descubriendo con gusto y asombro el falo de Lincoln.

Algo que todas las parejas oficiales de los Loud aprendían apenas llegaban a la intimidad, era que los Loud tenían un apetito y aguante sexual impresionantes, y que los varones habían sido dotados con vergas lo suficientemente grandes para respaldarlos, y entre ellas, el bien nombrado el Leño de Lincoln, con sus 25.5 centímetros de largo y 7.5 de ancho era sin dudas el mayor, sin contar a Lynn Padre, pero a como iban las cosas, Lincoln sin duda destronaría los 38 centímetros de largo y 9 de ancho de su padre al llegar a la adultez.

A Ronnie Anne y todas las féminas (e incluso a algunos varones) siempre se les hacía agua la boca y comenzaban a mojar su ropa interior de la excitación al verlo, y sin lugar a dudas, la morena estaba extasiada de saber que ese imponente trozo de palpitante, cálida y dura masculinidad era totalmente suyo.

Sin pensar más en el asunto, la morena procedió a lamer la masculinidad de Lincoln desde las bolas hasta el glande de una forma tortuosamente lenta, haciendo gemir a su novio mientras se aferraba a las sábanas con fuerza. Luego, Ronnie Anne sonrió y le dió un apasionado beso en el glande, para terminar dándole un par de lamidas mientras masajeaba sus testículos.

- Oh, Ronnie Anne, eres una profesional... - Dijo Lincoln.

- Meh, esto es solo el calentamiento, Patético. - Dijo Ronnie Anne mientras frotaba su rostro contra la verga de Lincoln. - He estado practicando ésto...

En ese momento, la mente de Lincoln se puso en blanco por un momento, luego fue regresado a la realidad por la deliciosa sensación húmeda, cálida y ajustada alrededor de su miembro, el cual estaba siendo engullido con facilidad y gula por Ronnie Anne, y lo más impresionante era que anteriormente sólo podía llegar hasta la mitad del miembro, pero ahora podía incluso lamer sus testículos al llegar a la base de su verga.

- Mi dios, amor... Eres la mejor chupando verga... - Dijo Lincoln.

- ¿Mejor incluso que tú? - Rió Ronnie Anne mientras estimulaba el miembro de Lincoln con la mano.

- Bueno, tampoco exageremos, jejeje.

- Tomaré eso como un sí. Agradécele a mi suegrito, él y yo nos hemos conocido mejor y pues, él me ayudó a mejorar mi técnica. - Rió la latina.

- Hmm, y tú enojándote conmigo porque me cogí a Bebe el otro día... - Dijo Lincoln mientras hacía un mohín.

- Eres adorable haciendo pucheros, Patético, pero creo recordar que cierto semental también se cogió a mi mamá hace dos semanas. - Dijo Ronnie Anne mientras acariciaba la verga de su novio.

- Sólo estaba probando lo que será mi futura esposa y cuán rica será... Además de que también tú cogiste con Leif y Lexx ese día en la escuela.

- Dios, ¿alguna vez creíste que nuestra relación derivaría en esta debacle de desenfreno y deseo carnal?

- Contaba con ello. - Dijo Lincoln mientras le acariciaba la cabeza a su novia. - Y a juzgar por lo que dijiste, parece que has pasado mucho tiempo con Levi.

- Bueno, tengo que agradecerle por los anticonceptivos, ¿no? Me lo has hecho tantas veces que probablemente ya me habías embarazado de no ser por tu hermano genio.

- Cierto, muy cierto... - Gimió Lincoln mientras Ronnie Anne le acariciaba los testículos.

- Jeje, si así somos ahora, en definitiva nos espera toda una aventura cuando seamos mayores. - Dijo Ronnie Anne antes de besar las bolas de Lincoln.

Tras eso, Ronnie Anne rió entre dientes y trató de seguir complaciendo a su novio, sin embargo, el peliblanco tenía otros planes en mente.

Con fuerzas que sacó de quién sabe dónde, Lincoln cargó a Ronnie Anne y la recostó sobre la cama, luego se colocó encima de ella y la besó justo antes que la morena pudiera inquirir sobre sus acciones. Tras un corto pero apasionado beso, Lincoln se separó un poco de los labios de Ronnie Anne y comenzó a bajar, dejando un rastro de ligeros besos por su rostro, cuello y clavícula, hasta llegar a los pechos en desarrollo de Ronnie Anne. Lincoln tomó los pequeños montículos de su novia entre sus manos y los apretó suavemente, sacándole un gemido de gusto a Ronnie Anne, luego el albino movió su boca sobre su pecho derecho y lo lamió suavemente, haciendo que la morena se estremeciera, luego colocó su pequeño pezón entre sus dientes y lo mordisqueó con cuidado, haciendo que Ronnie Anne gritara de la sorpresa.

Seguido de esto, Lincoln jugueteó un poco con el pezón derecho de Ronnie Anne sin dejar de masajear su pecho izquierdo y comenzó a chuparlo cual bebé hambriento en busca de leche materna, haciendo que la chica arqueara la espalda en señal de éxtasis.

- De verdad eres la mujer perfecta, Ronnie Anne... - Dijo Lincoln mientras chupaba el pezón de Ronnie Anne. - Toda tú me vuelve loco...

Ronnie Anne soltó un gemido mientras su novio le mordisqueaba suavemente el pezón derecho al mismo tiempo que le estimulaba el pecho izquierdo.

Tras unos minutos más, Lincoln soltó el pequeño pecho izquierdo de Ronnie Anne y bajó su mano a su entrepierna, desabotonando hábil y rápidamente su short para poder meter su mano dentro y acariciar su feminidad sobre sus ya húmedas pantaletas.

Ronnie Anne soltó un grito que calló de inmediato cubriéndose la boca con ambas manos, luego se estremeció al sentir a Lincoln quitándole los shorts junto a sus pantaletas al mismo tiempo que dejaba un rastro de suaves besos sobre su abdomen.

- Deja de tentarme, Lincoln... Por favor... - Dijo Ronnie Anne mientras se mordía un dedo.

- ¿Qué quieres que haga entonces? - Rió el peliblanco mientras se detenía.

- No te voy a rogar... No esta vez...

- Si esas tenemos, supongo que puedo parar...

Antes que Lincoln supiera lo que pasaba, Ronnie Anne rodó sobre la cama, poniéndose sobre Lincoln y quitándole los pantalones con una velocidad asombrosa, luego le quitó la camisa, para después frotar su vagina contra el pene de Lincoln.

El albino sonrió y puso sus manos en las caderas de Ronnie Anne mientras la morena tomaba el miembro de su novio y lo alineaba con su feminidad.

Lentamente, Ronnie Anne fue metiendo el miembro de su novio a su estrecha cavidad, haciendo que ambos gimieran e inconscientemente se aferraran el uno al otro.

Una vez que el falo de Lincoln estuvo totalmente dentro de Ronnie Anne, el peliblanco puso sus manos en las nalgas de Ronnie Anne y las apretó con fuerza, mordiéndose el labio ante la deliciosa sensación tanto alrededor de su verga como entre sus manos.

Por su parte, Ronnie Anne jadeó pesadamente y echó su cabeza hacia atrás, inconscientemente moviendo sus caderas y creando una placentera fricción entre sus sexos, luego se inclinó sobre el pecho de Lincoln y lo besó, jugueteando con la lengua de Lincoln usando la suya mientras comenzaba a mover sus caderas de arriba a abajo, haciendo gemir a ambos.

Mientras tanto, en la cocina de la casa Loud, Lynn Sr. rió entre dientes al escuchar el golpeteo de la cama de Lincoln contra la pared, sintiendo algo de orgullo.

Luego, el padre de 11 hijos gimió, alzó su mano y la bajó de golpe sobre el trasero descubierto de su hijo comediante Lane, quien gruñó de placer mientras se mordía el labio inferior y se aferraba a su mesa con fuerza mientras su padre lo penetraba con fuerza.

- Lincoln sabe cómo enorgullecer a un padre. - Gimió Lynn antes de nalguear a Lane nuevamente. - Aunque definitivamente no es el único...

- Tus enseñanzas han sido... largas y duras... - Gimió Lane. - Jejeje, ¿entiendes?
Lynn Sr. rió entre dientes y se recargó sobre su hijo, tomando su erección para masturbarlo en sincronía con sus embestidas, haciendo que Lane aullara de placer.

- ¿Seguro que... no se... quemará... la cena...? - Preguntó Lane.

- Creo que cierto hijo mío necesita recordar porqué soy el macho alfa... - Dijo Lynn mientras se detenía un momento. - ... y cuán hábil soy...

Lane se estremeció en anticipación y gimió, luego su padre lo levantó sin sacar su miembro de su ano y lo presionó contra la pared, embistiendo a Lane con ansia y fuerza, haciendo gritar de placer al chico de frenos, cosa que hizo reír a su padre.

- Y yo que creía que el único que podía alcanzar ese tono era Luke. - Rió Lynn Sr.

- Tú... siempre... nos ayudas... a llegar... más lejos... - Gimió Lane entre embestidas.

Mientras tanto, de regreso con los protagonistas, Lincoln tenía sujetada a Ronnie Anne de sus caderas, las cuales acariciaba con cuidado y amor mientras la morena lo montaba como un bronco, gimiendo mientras el miembro de Lincoln golpeaba su útero con fuerza, estimulándola a sobremanera.

Mientras Ronnie Anne seguía moviendo sus caderas como una profesional, Lincoln movió sus manos hacia los pechos de su novia, apretándolos suavemente para luego juguetear con sus pezones entre sus dedos, haciendo que la morena echara su cabeza hacia atrás y gimiera por lo alto.

- Dios, cómo te amo... - Dijo Lincoln.

- También yo... - Dijo Ronnie Anne con una sonrisa traviesa.

Lincoln soltó un gemido de sorpresa mientras Ronnie Anne le regresaba el favor, poniendo sus manos sobre el pecho de su novio y jugando con sus pezones, usando sus dedos, pellizcándolos lo suficiente para hacer que Lincoln gimiera tan agudo como una chica, cosa que Ronnie Anne amaba escuchar.

- Mi pequeña albina... - Gimió Ronnie Anne.

Ante el pequeño sobrenombre, Lincoln gruñó y giró, haciendo que Ronnie Anne quedara de espaldas, luego el albino sonrió maliciosamente y penetró de golpe a su novia, haciendo que su mente quedara totalmente en blanco por unos instantes y que sólo viera estrellas por unos segundos. Después, Lincoln trajo a Ronnie Anne de vuelta a la realidad al colocarse sobre ella, abrazando su cuerpo de manera firme y cercana, y comenzando un feroz vaivén de caderas, creando una cacofonía de sonidos húmedos acompañados de los gemidos y gruñidos de la pareja.

Lincoln acercó sus labios a los de Ronnie Anne y los capturó en un beso salvaje y dominante, intercambiando saliva con ella y jugueteando con su lengua, sintiendo placer al también sentir de cerca sus gemidos.

Por su parte, Ronnie Anne rodeó a Lincoln con sus piernas y brazos, inconscientemente doblando sus dedos de los pies y arañando a Lincoln en la espalda, dejando unas cuantas líneas rojas en ella.

Luego de varios minutos, las estocadas de Lincoln se volvieron erráticas y más bestiales, provocando que Ronnie Anne clavara sus uñas más profundo en su espalda mientras ambos se acercaban al orgasmo. Tras un par más de estocadas, Lincoln rompió el beso con su novia y gimió en sincronía con ella, liberando su cálido esperma en lo más profundo de su vientre, llenando su útero hasta el tope y con un poco logrando escapar y chorrear sobre la cama, mezclándose con los fluidos de Ronnie Anne.

La latina y el albino suspiraron y jadearon por unos segundos, sonriendo como idiotas mientras disfrutaban los efectos de sus orgasmos, abrazados fuertemente.

- Eres hermosa... - Jadeó Lincoln.

- Idiota encantador... - Jadeó Ronnie Anne.

- Sabes que me amas...

- Cierto...

Ronnie Anne sonrió y besó suave y amorosamente a Lincoln, gesto que el peliblanco replicó mientras movía sus manos hacia las mejillas de la morena.

Tras un par de segundos, ambos rompieron el beso nuevamente y se separaron, quedándose acostados uno junto al otro mientras se miraban fijamente a los ojos.

- ¿No tenías algo que hacer hoy con tus hermanos? - Preguntó Ronnie Anne.

- Quizás, pero la verdad, por mucho que ame a mis hermanos, no cambiaría éste momento por nada. - Dijo Lincoln mientras le acariciaba la mejilla a Ronnie Anne.

- Aww... me derrites el corazón, mi lindo albino...

Dicho eso, Ronnie Anne volvió a besar a su novio y lo abrazó, gestos que el propio Lincoln replicó.

- Tenemos tarea por hacer... - Dijo Lincoln.

- Vaya forma de arruinar el momento, Patético. - Rió Ronnie Anne.

- Bueno, creo que primero tendríamos que darnos una ducha.

- Quizás... pero quiero que nos quedemos así un ratito más...

- Lo que quiera mi reina...

- Gracias, mi rey...

Ronnie Anne se acurrucó más cerca de Lincoln y suspiró felizmente en sus brazos, mientras el albino rodeaba de manera protectora a Ronnie Anne con sus brazos, disfrutando de su calidez y su cercanía mutuamente, mientras por la rejilla del ducto de ventilación, Lars veía a la pareja, jadeando pesadamente mientras se limpiaba la mano con un par de pañuelos de papel y volvía a abotonarse los pantalones.

- Tengo que admitirlo... - Suspiró Lars. - Mi oscuro y frío corazón se llena de envidia al verlos juntos, de manera tan apasionada y cercana. Ojalá Rose y yo logremos una unión así de fuerte. Casi es una lástima tener que alejarlos, aunque sea un poco... casi.

Lars sonrió maliciosamente y comenzó a arrastrarse por el ducto hacia su cuarto, cayendo sobre la cama de Lynn tras salir del sistema de ventilación.

Lars bajó de la cama de su hermano y se dirigió a su lado de la habitación, sacando su cuaderno de poemas para escribir un poco mientras una pregunta se formaba en su mente.

- ¿Dónde estará Lynn? - Se preguntó Lars mientras tomaba un bolígrafo para escribir un nuevo poema.


(En otra parte)


En su habitación, Clyde McBride, el mejor amigo de Lincoln, se hallaba acostado en su cama, abrazando a dos personas mientras los tres jadeaban pesadamente.

La persona la derecha de Clyde no era otra que su novia, Penelope, una niña nerd, pecosa con cabello rojizo rizado que usaba frenillos y lentes, actualmente desnuda, sudorosa y acurrucada en el pecho de Clyde mientras jadeaba.

La otra no era otro sino el hermano deportista de Lincoln, el siempre jactancioso Lynn Jr, y, como era habitual, aunque no lo mostrara a muchas personas porque tenía toda una reputación de ser un hombre alfa dominante, estaba usando bragas de algodón rosa con encaje, unas pantimedias que habían sido desgarradas en el culo, y un top diminuto que apenas cubría sus pezones y una pequeña fracción de su pecho, y que hacía juego con las bragas que tenía puestas.

Y aunque estaba sonrojado y tenía una marca roja en forma de mano en su trasero, Lynn estaba sonriendo, sintiéndose totalmente libre y amado.

- ¿Alguna vez les he dicho a los dos cuánto los amo? - Dijo Clyde de repente.

- Hace como diez minutos, cuando estabas llenando mi vientre con tu semen... - Ronroneó Penélope. - Y mientras estabas mostrando a nuestra pequeña sirvienta, quién es su papi...

- Penny, hablamos de eso... - Dijo Clyde con un tono estricto pero suave. - Sin sobrenombres entre ustedes dos.

- No me molesta... - Dijo Lynn mientras se sonrojaba. - Quiero decir... luzco como una chica de verdad...

- Si pasamos por alto la erección de 20 y medio centímetros que sobresale de tus bragas, sí que lo pareces... - Dijo Penélope mientras agarraba la virilidad de Lynn. - Todavía no puedo creer que un Loud, y mucho menos tú entre todos ellos, disfrute siendo dominado en lugar de dominar. Quiero decir, eres Lynn Loud y tienes el equipo para hacerlo.

- Oh, como cualquier buen Loud, disfruto penetrar un buen culo sobre la superficie más cercana y aplastar gente en el campo de juego, pero... supongo que después de ser tan dominante, se siente... liberador estar bajo el control de otra persona de vez en cuando. Me hace sentir mucha menos presión, ya que solo estoy siguiendo instrucciones, ¿sabes? - Admitió Lynn. - Lo que no puedo creer es que Clyde de todas las personas puede ser tan dominante...

- Lincoln fue un buen maestro... - Dijo Clyde mientras nalgueaba a Lynn. - Tanto para ti como a mí, al parecer.

- Gracias, Amo Clyde...

- Tan adorable...

- Estoy un poco celosa. - Dijo Penelope mientras se acurrucaba más cerca de Clyde.

- Sabes muy bien que te amo también, Penny... - Dijo Clyde mientras le daba un corto beso en los labios.

Los tres jóvenes simplemente suspiraron felizmente y cerraron los ojos, lentamente cayendo en un corto sueño.