Hola hola lectores, como anda? jeje espero que bien, perdon por tardarme en subir el capitulo :( pero no los dejare sin historia jeje Espero que les guste, la verdad estos capitulos estan algo cortos, pero los proximos seran mas largos, tengan paciencia jeje bueno los dejo con el capitulo de hoy :D saludos

Todos los personajes de Disney y Pixar que aparecen en esta historia, corresponden a sus respectivos creadores. El único fin de esta historia es el de entretener


Capitulo 4

Dicen que la curiosidad mato al gato, Elsa esperaba que ese dicho no fuera tomado en forma literal. Después de que acepto a Anna en Facebook, no pudo evitarlo y se puso a curiosear el perfil de la pelirroja, mirando cada una de las fotos que tenia, había de todo un poco, de ella en la playa, en su antiguo escuela y demás. En casi todas las fotos Anna salía radiante, siempre mostrando una sonrisa, pero hubo una foto que le llamo la atención, era una foto de perfil en blanco y negro, lucia muy diferente, lucia triste, no parecía ser la Anna de las demás fotos.

El sueño finalmente venció a la rubia platino, pero aun seguía pensando en aquella foto. ¿Por qué Elsa, le daba tanta importancia? Tenia pocos días de haberla conocido, no tenia una razón real para preocuparse por ella o querer saber mas de ella.

Anna llegaba a las escuela mas entusiasmada de lo normal, ya que su padre en la mañana le había dado por fin permiso de ir a la fiesta del sábado y la pelirroja no podía aguantar las ganas de contarle a sus compañeros de que iría. Durante las primeras clases, ella y Rapunzel no dejaron de hablar sobre la fiesta, sobre que ropa llevarían, si conocerían a alguien interesante en la fiesta. A pesar de eso había algo que Anna la tenia intranquila y era que Elsa Blizzard la había aceptado en Facebook, después de todo lo que sus amigos le habían dicho de ella, le parecía muy extraño que la haya aceptado, no le importaba que tuvieran pocos días de conocerse, pero apenas si habían intercambiado unas palabras.

"¿Así que te acepto?"- preguntaba Olaf, mientras todos comían en la cafetería.

"¿Por qué le dan tanta importancia?"- dijo Anna.

"Solo nos parece extraño Anna, es todo"- respondió Rapunzel- "Mira, tienes apenas unos días aquí y parecía que algo le hiciste a Elsa"

"Pero yo no hice nada"

"Y hablando de la reina de las nieves, ahí viene, puntual como un reloj"- decía Kristoff, al tiempo que todos voltearon a la entrada de la cafetería.

Pero había algo diferente, Elsa venia sola, no estaba acompañada por sus "amigas" como era costumbre. La rubia platino se dirigió a su mesa del fondo, Anna se percato de algo que no se había dado cuenta, que Elsa solo se sentaba ahí, no comía, solo estaba ahí mirando su teléfono.

"Voy a ir hablarle"- dijo Anna levantándose de su silla.

"¿Estas segura?"

"Si Rapunzel, no puede ser así como ustedes dicen, además esta sola le hare un poco de compañía.

Dicho esto Anna tomo la bandeja de su comida y empezó a caminar en dirección donde se hallaba la rubia platino.

"Hola"- saludaba Anna.

"Oh…hola"- Elsa tartamudeaba, Anna era la ultima persona que ella esperaba.

"¿Cómo estas?"

"Estoy bien…¿tu…cómo estas?

"Muy bien, ¿me puedo sentar aquí?

"Ah…si claro"

"¿Por qué estas sola, Elsa?

"No me molesta estar sola"

"Pero siempre estas con tus amigas"

FLASHBACK

Elsa se encontraba mirando por la ventana del salón. La campana ya había sonada y la hora de descanso por fin llegaba, Cenicienta y Bella esperaban a que Elsa saliera de su espasmo para ir las tres a la cafetería.

"Elsa, ¿estas ahí?, tierra llamando a Elsa"- decía Bella haciendo señales a Anna.

"No me eh ido a ningún lado Bella, aquí estoy"

"Pues no parece, ¿nos vas a acompañar?"

"Creo que esta vez me quedare aquí"

"¿Por qué?

"Solo quiero quedarme aquí"

"Segura que no es por esa chica Anna"- decía Cenicienta.

"¿Qué dijiste?"- dijo Elsa con cierto tono de molestia.

"Vamos Elsa, Bella y yo sabemos que has estado mirando a esa chica muy detenidamente en estos días"

"Eso no es cierto"

"Ceni tiene razón Elsa, algo te hizo esa chica, quizás ella te…

"¡Basta!"- grito Elsa- "Ella no me afecta y me voy sola a la cafetería…"

"Elsa, por favor solo fue un comentario nada mas"

"Solo déjenme sola por favor"

Elsa salió del salón, dándoles la espalda. Bella y Cenicienta solo se miraron la una a la otra, sabían que se habían pasado.

FIN FLASHBACK

"Ellas tenias cosas que hacer"

"Entiendo, oye por cierto gracias por aceptar mi solicitud"

"¿Por qué me lo agradeces?

"Bueno no lose pensé que no me ibas a aceptar"

"¿Por qué no hacerlo?"

"Tu sabes por todo eso que dicen que eres muy reservada y la reina de las nieves…"- Anna se tapo al mencionar todo eso- "No, no, no, no quiero que pienses que yo creo todo eso de ti…hay rayos…discúlpame…Elsa no era mi intención y…

"Descuida estoy acostumbrada"- Elsa se mostraba seria- "Tengo que irme, nos vemos Anna"

"No espera, Elsa"- Pero Elsa se iba de la cafetería- "Bien hecho Anna, bien hecho"

En la mente de la rubia platino, aquellos recuerdos de hace algunos años volvían. No era la primera vez que alguien le decía eso, pero el que aquella pelirroja lo dijera, aunque haya sido en forma accidental y sin intención, esas palabras le habían afectado.

Anna regreso a la mesa donde estaban sus demás compañeros. Estos le preguntaron ¿qué había pasado? Anna se limito a decir que Elsa tenia que irse, pero en su interior se sentía mal por aquello que había dicho y buscaría la manera de disculparse.

La tarde pasaba de lo mas normal en la casa de Anna, excepto para Anna. La pelirroja seguía sintiéndose mal por lo que paso con Elsa en la cafetería, al final de las clases trato de buscarla para poder disculparse pero no pudo encontrar a la rubia. Mirando su computadora, esperaba que Elsa se conectara para poder platicar con ella, pero nada, ni una señal.

Tal vez podía conseguir su numero de teléfono o buscar a una de sus dos amigas para hablar con ellas y que estas convencieran a Elsa de hablar con ella. Las horas pasaban y Anna seguía esperando, pero para ella era todo muy extraño, le estaba dando mucha importancia, no es que no quisiera disculparse, pero ¿por qué estaba tan obstinada por hacerlo? ¿por qué quería que Elsa no se enfadara con ella?

Casi al otro lado de la ciudad, Elsa miraba por su balcón, sintiendo el suave viento en su rostro. Mientras cerraba los ojos, recordaba su ultimo año de preparatoria, los rumores que había sobre ella, la obra, todo eso que había hecho que su vida diera una vuelta de 360º. Había aprendido con el pasar del tiempo a dejar aun lado las criticas, como la gente la veía, lo que decían de ella, eso había quedado ya atrás para ella. Pero al escuchar las palabras de Anna en la cafetería la hizo sentirse como en aquellos momentos, fría, sin sentimientos, toda una reina de las nieves. Porque si todo lo que dijeran los demás de ella no le importaba, de repente Anna parecía cambiarlo todo.

Era ya cerca de las 10 de la noche y Anna decidió rendirse por fin, Elsa no estaría en línea por hoy, ya buscaría otra manera de hablar con ella. Cuando estaba punto de cerrar su laptop, ahí estaba por fin, Elsa se había conectado, no espero ni un instante para mandarle un mensaje.

"Hola Elsa, oye antes de que te vayas, quiero disculparme por favor no te vayas a ir, se que parecerá raro todo esto pero, solo estaba esperando para decírtelo, de verdad me sentí mal contigo hoy y…

"Discúlpame tu a mi Anna"

"Espera ¿qué? O.o"

"Yo no debí de comportarme de esa manera, quiero disculparme contigo"

"Oh…yo…no te preocupes todo esta bien, pero creo que si soy yo la que debo de disculparme, no debí decirte eso."

"¿Qué tengo que hacer para que dejes decir eso?"

"Déjame invitarte un chocolate caliente, para disculparme ¿si? ¿si? :D"

"Esta bien Anna Sunshine, acepto tu invitación"

"Muy bien Elsa Blizzard, te veré mañana después de la escuela"

"Me parece bien y ¿a dónde iremos?"

"Mmmm…ya se, vamos a "Coffe & Love"

"Entonces te veré ahí"

Viernes por la tarde, ya las clases se habían terminado. Anna se había visto con Elsa al salir, diciéndole que no podrían irse juntas al café ya quería arreglarse antes. Elsa dijo que estaría bien, pactando verse a las 5 de la tarde en aquel donde se habían visto por primera vez.

Anna llego a su casa y de inmediato empezó a alistarse. Sus padres la observaron muy entusiasmada, hacia tiempo que no veían a su hija con ese animo. Por su parte Elsa se encontraba en su departamento, estaba saliendo de bañarse, a diferencia de Anna ella estaba un poco mas tranquila. Aunque le fascinó la idea de ir con Anna a tomar un chocolate caliente, pero los nervios estaban que la comían viva.

Por un momento pensó si seria buena idea el ir. Ella no estaba enojada con Anna, ni nada por el estilo, pero la insistencia de la pelirroja la hacia cambiar de opinión.

"Ya regrese"- decía Bella que entraba al departamento. Bella al ver a la rubia se sintió incomoda, desde su pequeña pelea en la escuela.

"Hola Bella"

"Oye, Elsa perdón por lo que paso en la escuela, con eso de esa chica"

"Te perdono Bella, también yo no debí de reaccionar así"

"Creo que ambas nos arrepentimos jeje"

"Si eso creo"

"¿Oye vas salir?- decía Bella mirando a Elsa que traía en sus manos las llaves de su auto.

"Ah…si…saldré con Anna"- la castaña solo le lanzo una mirada de interrogatorio- "No es lo que tu piensas, ella solo me invito un chocolate caliente por lo que me dijo en la cafetería"

"¿Cómo que algo qué te dijo?

Entonces Elsa comenzó a contarle de lo que había pasado en la cafetería. Bella no paro de reír ante la historia de su amiga, no podía creer todo lo que esa chica pelirroja pudo lograr en tan solo pocos días desde su llegada. Invitar a Elsa era un logro y mas que esta haya aceptado la invitación.

El reloj marcaba las 5:15, Elsa esperaba recargada sobre su auto afuera de "Coffe & Love". La rubia miraba para un lado y para el otro, pero no había señal de Anna, hasta que por fin la vio, corriendo a toda velocidad.

"Hey…yo…uuf…lo sie…"

"Porque no tratas de recuperar primero el aliento"- dijo Elsa riendo bajo los dedos.

"Uuff… creo que ya me hacia falta ejercicio jeje"

"¿Por qué tardaste?"

"Oh es que mi madre, insistía en que usara unas horribles botas que me había comprado, pero yo no quería, no es que no me guste la ropa que a veces mi madre me compra pero esas botas eran horribles y no quería verme horrible saliendo contigo, espera ¿que?

"Jejeje entiendo, descuida esta bien"

"Oh, en ese caso, ¿entramos?

Las dos chicas entraron a la cafetería, pidieron ambas un chocolate caliente y se sentaron en una de las mesas cerca de una de las ventanas que daba hacia la calle. Durante el tiempo de espera, ninguna se atrevía a decir algo, solo se miraba y sonreían, ¿qué les impedía hacerlo? ¿pena? ¿falta de tema de conversación? Sea cual sea la razón, ninguna se atrevía a romper el hielo.

"Dos chocolates calientes"- decía la mesera.

"Si aquí"-dijo Anna y las dos le daban un sorbo a su bebida- "Esta perfecto"

"Veo que te gusta el chocolate"

"Si lo amo, creo que no podría vivir sin chocolate"

"Si creo que yo igual"

"Gracias por aceptar mi invitación Elsa"

"No fue nada"- decía la rubia platino, sonriéndole a Anna. Aquella simple sonrisa hizo que la cara de Anna se tornara roja, esa era la primera vez que una chica la hacia sentir vez.

La conversación ahora era mucho mas fluida. Anna empezó a contarle a Elsa, sobre como eran sus días en Arendelle, anécdotas divertidas que hacían reír a la rubia platino, sobre su familia, pero siempre evitando hablar sobre porque se había mudado. Elsa muchas mas reservada, no contaba mucho, solo un par de cosas sobre la escuela, que materias le gustaban y ese tipo de cosas, pero nada revelador.

En ese breve tiempo Elsa aprendió que a la pelirroja le gustaba el chocolate tanto como a ella, que adoraba hacer muñecos de nieve, que tenia 20 años, su color favorito era el verde, que Rapunzel era la persona con la que mas convivía, que le agradaba comer junto a Kristoff y su primo Olaf.

"Y le dije que a Rapunzel que si podría asistir a la fiesta"- decía Anna muy emocionada.

"¿Fiesta?"

"Si la fiesta de este chico Hércules, ¿tu vas a ir? Olaf había dicho que no sueles ir a fiestas"

"A eso dijo"- decía Elsa levantando una ceja- "Bueno tiene razón no me gusta mucho ir a fiestas"

"Oh ya veo"

"Pero tal vez…"

"¡Rayos!"- grito Anna al mirar su celular- "Estoy oficialmente muerta"

"¿Qué pasa?"- Elsa estaba desconcertada.

"Mi papá me a marcado mas de 6 veces en el día, me va a matar, perdón Elsa pero me tengo que ir"

"No te preocupes, ¿quieres que te lleve a tu casa?"

"¿Podrías?"

"Por supuesto"

Las dos chicas se levantaron de la mesa, pagaron sus chocolates y emprendieron el camino a la casa de Anna. La casa no estaba muy lejos de ahí por lo que llegaron en menos de 5 minutos, Anna seguía agradeciendo a Elsa por haber aceptado la salida y ahora por llevarla a su casa por segunda vez, la rubia platino solo se limitaba a responder que no era nada que lo hacia con gusto. Cuando estuvieron por fin afuera de la casa, Anna se disponía a bajar del auto, pero no sin antes despedirse de Elsa con un beso en la mejilla, que tomo desprevenida a Elsa, era algo normal todo el mundo lo hace al despedirse de otra persona, excepto ella.

Mientras Elsa conducía de regreso a su departamento, su corazón se agitaba por ese beso que Anna le había dado, "Solo fue un simple beso de despedida contrólate" se decía así misma.

Al llegar a su departamento Bella se encontraba en la sala mirando la televisión.

"Necesito tu ayuda urgente Bella"- dijo Elsa.

"¿Qué sucede?"

"Necesito que vengas conmigo a comprar un vestido"

"¿Qué? ¿Un vestido a esta hora? ¿Por qué?

"Si iré a la fiesta de este sábado"